Artículo cincuentaiocho. Extensión del monopolio postal. El Monopolio Postal se extiende a: a). Cartas; b). Tarjetas Postales; c). Aerogramas: d). Encomiendas Postales, hasta dos mil gramos.
No se consideran violaciones al Monopolio Postal: a). La conducción, por particulares, de envíos de correspondencia que vayan a ser depositados en la Oficina de correos más cercana; b). El reparto de avisos, hojas sueltas etc., que no estén dirigidos a una persona cierta; c). Las cartas de recomendación o presentación abiertas, que lleven los interesados; d). Los envíos de correspondencia de las empresas de transporte, siempre que se refieran a sus servicios; e). La conducción de factuaras y documentos de aduana consulares, de rentas, de embarque u otros similares que amparen y acompañen despachos de mercancías, a condición de que tales documentos vayan en sobres abiertos; f). Los envíos de correspondencia conducidos dentro de la misma ciudad por mensajeros del propio remitente; g). El servicio de giros.