Artículo quinto. En adelante será obligatorio para todo propietario o arrendatario de predio rural de superficie mayor de 50 hectáreas, utilizar al menos una vez al año en cultivos agrícolas directamente o por medio de arrendatarios o aparceros, una parte de su fondo, ya sea con cultivos de carácter permanente o de corta duración.
Se considerarán como cultivos los usuales, así como las siembras de árboles maderables, y los cultivos de tardío rendimiento. Los pastos de corte y las praderas mejoradas, técnicamente cultivadas, también se consideran como cultivo para los fines del artículo 6º del presente Decreto, cuando se trate de ganadería intensiva debidamente comprobada.