Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Pereira

Radicado: 66001310500520210032102

Sala: SALA LABORAL

Ponente: Dra. Ana Lucía Caicedo Calderón

Fecha: 2025-04-08

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El contenido total y fiel de la decisi�n debe ser verificado en la respectiva Secretar�a. SEGURIDAD SOCIAL / AFILIACI�N / TRASLADO DE R�GIMEN PENSIONAL / REPARACI�N DE PERJUICIOS REPARACI�N DE PERJUICIOS DERIVADOS DE LA VIOLACI�N DEL DEBER DE INFORMACI�N � Monto. � El fundamento legal del resarcimiento o indemnizaci�n plena de perjuicios por incumplimiento del deber de informaci�n de las AFP, se desprende de lo regulado por el Decreto 720 de 1994, puntualmente por sus art�culos 4, 10 y 12, con arreglo a los cuales, las sociedades administradoras de fondos de pensiones tienen el deber de verificar �la idoneidad, honestidad, trayectoria, especializaci�n, profesionalismo y conocimiento adecuado de la labor que desarrollar�n las personas naturales que vinculen como promotores y (�) Las actuaciones de los vendedores en el ejercicio de su actividad obligan a la sociedad administradora del sistema general de pensiones respecto de la cual se hubiere promovido la correspondiente vinculaci�n�. � En este orden de ideas, el perjuicio por la falta al deber de informaci�n corresponde al pago de la diferencia de la mesada pensional reconocida por el RAIS y la que le hubiere correspondido en el RPM, debidamente indexada a la fecha del pago, sin perjuicio de las dem�s diferencias pensionales que se sigan causando hasta el fallecimiento del afiliado, y de existir beneficiarios hasta la muerte del �ltimo de ellos o la desaparici�n de las causas que le dieron origen a la prestaci�n por muerte del pensionado, pues solo de esta manera se garantizar�a la trasmisi�n de los derechos de este a sus beneficiarios en igualdad de condiciones a la prestaci�n econ�mica que les hubiere reconocido el RPM.

Radicaci�n No.: 66001-31-05-005-2021-00321-02 Proceso: Ordinario laboral Demandante: William Rojas Romero Demandado: AFP Porvenir S.A. y otros. Juzgado de origen: Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Pereira. Magistrada ponente: Dra. Ana Luc�a Caicedo Calder�n � � TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE PEREIRA SALA CUARTA DE DECISI�N LABORAL Magistrada Ponente: Ana Luc�a Caicedo Calder�n� � Pereira, Risaralda, ocho (08) de abril de dos mil veinticinco (2025) Acta No. _ del 3 de abril de 2025 � La Sala de Decisi�n Laboral No.4 Presidida por el Magistrado JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ del Tribunal Superior de Pereira, integrada por la Magistrada ANA LUC�A CAICEDO CALDER�N, quien en esta oportunidad actuar� como Ponente, y el Magistrado GERM�N DARIO GOEZ VINASCO, procede a proferir la siguiente sentencia escrita dentro del proceso Ordinario Laboral instaurado por WILLIAM ROJAS ROMERO en contra de la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES-COLPENSIONES, LA ADMINISTRADORA DE FONDOS DE PENSIONES Y CESANT�AS- PORVENIR S.A., y SEGUROS DE VIDA ALFA S.A., tr�mite al que fue vinculado el MINISTERIO DE HACIENDA Y CR�DITO P�BLICO.

CUESTI�N PREVIA El proyecto inicial presentado por el Magistrado Julio C�sar Salazar Mu�oz no fue avalado por el resto de la Sala y por esa raz�n la Magistrada que le sigue en turno, Dra. Ana Luc�a Caicedo Calder�n, presenta la ponencia de las mayor�as. PUNTO A TRATAR Por medio de esta providencia procede la Sala a resolver el recurso de apelaci�n interpuesto por la AFP Porvenir S.A. contra la sentencia proferida por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Pereira el 28 de agosto de 2024.

Para ello se tiene en cuenta lo siguiente:

ANTECEDENTES Pretende el se�or William Rojas Moreno que la justicia laboral declare: i) La nulidad o ineficacia del traslado del r�gimen de prima media con prestaci�n definida al de ahorro individual con solidaridad ejecutado el 9 de octubre de 1996; ii) La nulidad o ineficacia del contrato de renta vitalicia celebrado entre la AFP Porvenir S.A. y Seguros de Vida Alfa S.A.; iii) Que se encuentra v�lidamente afiliado al r�gimen de prima media con prestaci�n definida administrado por la Administradora Colombiana de Pensiones.

Como consecuencia de esas declaraciones, aspira que se condene al fondo privado de pensiones Porvenir S.A. a reintegrar a la Administradora Colombiana de Pensiones la totalidad de los dineros a que haya lugar, lo que resulte probado extra y ultra petita, adem�s de las costas procesales. Subsidiariamente solicita que se declare que el fondo privado de pensiones Porvenir S.A. incumpli� con el deber legal de informaci�n que le asist�a con �l para el momento en el que se surti� el traslado del RAIS al RPMPD, lo que le gener� un perjuicio que se encuentra reflejado en la cuant�a de la mesada pensional que le fue reconocida en el RAIS a partir del 1 de febrero de 2020, motivo por el que solicita que se condene a la AFP Porvenir S.A. a pagar la indemnizaci�n total de perjuicios, lo que resulte probado extra y ultra petita, as� como las costas procesales.

Refiere que: Luego de haberse afiliado al r�gimen de prima media con prestaci�n definida, se traslad� el 9 de octubre de 1996 al r�gimen de ahorro individual con solidaridad a trav�s del fondo privado de pensiones Porvenir S.A., quien no cumpli� con suministrarle la totalidad de la informaci�n que la Ley exig�a para ese momento, prometi�ndole, entre otras cosas, que la pensi�n de vejez a la que all� acceder�a, ser�a muy superior a la reconocida en el RPMPD, vici�ndose de esa manera su consentimiento; luego de superar los 62 a�os, elev� solicitud de reconocimiento de la pensi�n de vejez, la cual fue reconocida por el fondo privado de pensiones Porvenir S.A. a partir del 1� de febrero de 2020 en cuant�a equivalente a la suma de $988.961, pagadera por parte de Seguros de Vida Alfa S.A., en virtud al contrato de renta vitalicia celebrado entre esas entidades; al sentirse enga�ado en el valor del monto de la pensi�n de vejez, solicit� en el mes de agosto de 2020 a las entidades demandadas -Porvenir S.A., Seguros de Vida Alfa S.A. y Colpensiones-, la nulidad o ineficacia del acto jur�dico que concret� su paso del r�gimen de prima media con prestaci�n definida al de ahorro individual con solidaridad, pero la AFP Porvenir S.A. neg� su petici�n argumentando que el cambio de r�gimen pensional hab�a cumplido la totalidad de los requisitos exigidos en la Ley; mientras que las otras dos demandadas guardaron silencio frente a la petici�n; finalmente sostiene que cumpli� los 62 a�os el 25 de abril de 2019, alcanzando 1342 semanas de cotizaci�n en su vida laboral, que le hubieren permitido alcanzar en el RPMPD una mesada pensional muy superior a la reconocida en el RAIS.

La demanda fue admitida en auto de 14 de enero de 2022. El fondo privado de pensiones Porvenir S.A. respondi� la acci�n oponi�ndose tanto a las pretensiones principales como subsidiarias, argumentando que el acto jur�dico celebrado entre esa entidad y el se�or William Rojas Romero cumpli� con el lleno de los requisitos exigidos en la Ley, al punto que el actor no solamente estuvo afiliado por m�s de veinticinco a�os al r�gimen de ahorro individual con solidaridad, sino que accedi� a la pensi�n de vejez bajo la modalidad de renta vitalicia a partir del mes de febrero de 2020; agregando que el demandante ya no puede retornar el RPMPD por haberse consolidado su derecho pensional en el RAIS.

Formul� las excepciones de m�rito que denomin�: �Validez y eficacia de la afiliaci�n al RAIS e inexistencia de vicios en el consentimiento�, �Saneamiento del eventual vicio del consentimiento�, �Inexistencia de la obligaci�n de trasladar la comisi�n de administraci�n, en caso de que se declarare la ineficacia de la afiliaci�n al RAIS�, �Inexistencia de la obligaci�n de devolver el pago al seguro previsional cuando se declara la ineficacia de la afiliaci�n al RAIS�, �Ilegalidad de las pretensiones de la demanda�, �Compensaci�n�, �Prescripci�n�, �Buena fe�, �Innominada o gen�rica�.

La Administradora Colombiana de Pensiones contest� la demanda oponi�ndose a las pretensiones elevadas por el se�or William Rojas Romero, manifestando que �las circunstancias aducidas por la parte actora carecen de sustento f�ctico y legal�, agregando que el acto jur�dico que signific� el traslado entre reg�menes pensionales se ejecut� en virtud a la libertad de escogencia pensional, tanto as� que el demandante estuvo afiliado en el RAIS durante aproximadamente veintisiete a�os, obteniendo all� la pensi�n de vejez.

Plante� como excepciones de fondo las que denomin�: �Validez de la afiliaci�n al RAIS y los actos de relacionamiento�, �Saneamiento de una presunta nulidad�, �Prescripci�n�, �Imposibilidad jur�dica para reconocer y pagar derechos por fuera del ordenamiento legal�, �Buena fe�, �Imposibilidad de condena en costas�, �Declaratoria de otras excepciones�.

Seguros de Vida Alfa S.A. respondi� el libelo introductorio oponi�ndose a las pretensiones del actor, afirmando que el traslado del r�gimen de prima media con prestaci�n definida al de ahorro individual con solidaridad cobr� plenos efectos jur�dicos, no solamente porque el se�or Rojas Romero hizo cotizaciones al sistema general de pensiones a trav�s del RAIS por m�s de veinticinco a�os, sino tambi�n porque su situaci�n pensional se consolid� con el reconocimiento de la pensi�n de vejez bajo la modalidad de renta vitalicia desde el mes de febrero de 2020.

Propuso como excepciones las de �Irrevocabilidad del contrato de renta vitalicia�, �Pago�, �Compensaci�n�, �Prescripci�n�, �Buena fe�, �Innominada o gen�rica�. Las sociedades Porvenir S.A. y Seguros de Vida Alfa S.A. presentaron demanda de reconvenci�n en contra del se�or William Rojas Romero solicitando que, en caso de que se acceda a las pretensiones principales de la demanda inicial, se condene al demandante a reintegrar las sumas de dinero que se le han cancelado por concepto de mesadas pensionales al interior del r�gimen de ahorro individual con solidaridad, la indexaci�n de las sumas reconocidas, adem�s de las costas procesales.

El se�or William Rojas Romero contest� la demanda de reconvenci�n oponi�ndose a las pretensiones de la AFP Porvenir S.A. y de Seguros de Vida Alfa S.A., argumentando que esas mesadas pensionales se le han cancelado con los rendimientos financieros y el bono pensional que se depositaron en su cuenta de ahorro individual, situaci�n que impide cualquier tipo de devoluci�n a su cargo.

Plasm� como excepciones las que denomin� �Inexistencia de la obligaci�n de restituir las mesadas recibidas de buena fe como consecuencia de haber acreditado los requisitos para acceder a la pensi�n de vejez�, �Inexistencia de la obligaci�n de restituir los aportes destinados al sistema de seguridad social en salud�, �Compensaci�n de las sumas a reembolsar por el se�or Rojas Romero con las que se debe restituir la AFP Porvenir a la Administradora Colombiana de Pensiones -Colpensiones-�.

Luego de vincularse debidamente al proceso, el Ministerio de Hacienda y Cr�dito P�blico dej� trascurrir el t�rmino otorgado para responder la acci�n, motivo por el que el Juzgado Quinto Laboral del Circuito en auto de 7 de diciembre de 2022 tuvo por no contestada la demanda por parte de esa cartera ministerial, decisi�n que fue confirmada por esta Corporaci�n en auto de 19 de julio de 2023, con el que se resolvi� el recurso de apelaci�n interpuesto por esa entidad en contra de la decisi�n adoptada por la a quo.

SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA En sentencia de 28 de agosto de 2024, la funcionaria de primer grado no accedi� a las pretensiones principales de la demanda, argumentando que al estar fuera de discusi�n que el se�or William Rojas Romero se encuentra disfrutando la pensi�n de vejez bajo la modalidad de retiro programado en el r�gimen de ahorro individual con solidaridad desde el 1� de febrero de 2020, su situaci�n pensional se consolid� en ese r�gimen pensional, raz�n por la que �l, en su calidad de pensionado, no se encuentra legitimado en la causa para iniciar la acci�n de ineficacia del traslado del RPMPD al RAIS ejecutado el 9 de octubre de 1996; situaci�n que la llev� a concluir adicionalmente, que al no accederse a esas pretensiones principales, que eran el sustento de las demandas de reconvenci�n elevadas por Porvenir S.A. y Seguros de Vida Alfa S.A., innecesario resulta abordar los temas planteadas por ellas.

Al abordar las pretensiones subsidiarias, sostuvo que la acci�n de indemnizaci�n de perjuicios por cuenta de la responsabilidad de los fondos privados de pensiones frente a sus afiliados se encontraba soportada en lo dispuesto en el art�culo 10 del Decreto 720 de 1994, a�adiendo que de acuerdo con la postura adoptada por algunos de los integrantes de la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, que ella comparte, en este tipo de casos no procede la prescripci�n de la acci�n, sino la prescripci�n de aquellas diferencias que se generan entre la mesada pensional que se reconoci� en el RAIS y la que hubiere podido reconoc�rsele en el RPMPD; acotando que ello proced�a, siempre y cuando se acreditara que el fondo privado de pensiones con el que se surti� el cambio de r�gimen pensional no hubiere cumplido con el deber legal de informaci�n que le asist�a con el entonces afiliado, adem�s de verificarse que efectivamente por cuenta de esa omisi�n, el ahora pensionado dej� de percibir un mayor valor a t�tulo de mesada pensional, ocasion�ndosele de esa manera un perjuicio resarcible.

Definido lo anterior, descendi� al caso concreto, indicando que a pesar de que al demandante se le aplic� la sanci�n procesal de presumir ciertos algunos hechos de la contestaci�n de la demanda realizada por Porvenir S.A., en atenci�n a su inasistencia a responder el interrogatorio de parte solicitado por esa administradora pensional, lo cierto es que con las afirmaciones all� contenidas no qued� demostrado que el fondo privado de pensiones Porvenir S.A. le haya brindado la totalidad de la informaci�n que la Ley exig�a para el 9 de octubre de 1996, a�adiendo que tampoco existen pruebas en el plenario que den fe de esa situaci�n; raz�n por la que, despu�s de establecer que con esa omisi�n se le caus� al demandante un perjuicio en la obtenci�n de una mesada pensional del orden de $1.801.175, la cual es muy superior a la reconocida en el RAIS, conden� al fondo privado de pensiones Porvenir S.A. a reconocer a t�tulo de indemnizaci�n de perjuicios las diferencias peri�dicas que se han ido generando desde el 1� de febrero de 2020 entre la pensi�n de vejez bajo la modalidad de renta vitalicia y el valor de la que hubiere sido su mesada pensional en caso de haber permanecido en el RPMPD, que hasta el 31 de julio de 2024 ascend�a a la suma de $56.564.557, valor que deber� estar debidamente indexado al momento en que se produzca su pago; orden�ndole a continuaci�n a la AFP Porvenir S.A., que a partir del 1� de agosto de 2024 debe continuar cancelando la diferencia entre la mesada pensional que viene percibiendo el actor y la que deber�a estar devengando en el RPMPD, valores que debe cancelar con cargo a sus propios recursos de manera peri�dica; advirtiendo que ninguna de las sumas que se empezaron a generar desde el 1� de febrero de 2020 se encuentra afectada por la prescripci�n. Finalmente, conden� en costas procesales al fondo privado de pensiones accionado en un 100%, en favor de la parte actora.

RECURSO DE APELACI�N El apoderado judicial del fondo privado de pensiones Porvenir S.A. interpuso recurso de apelaci�n, manifestando que la falladora de primer grado no tuvo en cuenta que con la inasistencia del demandante a absolver el interrogatorio de parte solicitado por esa administradora pensional, se le impuso la sanci�n procesal de tener por demostrados varios hechos de la contestaci�n de la demanda realizada por Porvenir S.A., motivo por el que al interior del proceso qued� probado que al se�or William Rojas Romero se le suministr� la totalidad de la informaci�n que la Ley exig�a para el 9 de octubre de 1996; a�adiendo que la simple diferencia encontrada por la a quo entre la mesada pensional reconocida en el RAIS y aquella que �l hubiere podido percibir en el r�gimen de prima media con prestaci�n definida, no constituye un perjuicio en este tipo de asuntos.

Finalmente, sostiene que, en cualquier caso, la indemnizaci�n de perjuicios se consolida con la fijaci�n de una suma �nica y no en una obligaci�n de tracto sucesivo, como lo orden� la funcionaria de primera instancia. ALEGATOS DE CONCLUSI�N Analizados los alegatos presentados por escrito por la parte actora y la AFP Porvenir S.A., mismos que obran en el expediente digital y a los cuales nos remitimos por econom�a procesal en virtud del art�culo 280 del C.G.P., la Sala encuentra que los argumentos f�cticos y jur�dicos expresados concuerdan con los puntos objeto de discusi�n en esta instancia y se relacionan con el problema jur�dico que se expresa m�s adelante.

PROBLEMA JUR�DICO�� 1. Analizar si con la confesi�n ficta que se le aplic� al demandante por cuenta de su inasistencia a absolver los interrogatorios de parte solicitados por las entidades accionadas Porvenir S.A. y Seguros de Vida Alfa S.A., qued� probado que el gestor del proceso recibi� la asesor�a e informaci�n suficiente y necesaria para realizar el cambio de r�gimen. 2.

De acuerdo con la respuesta al interrogante anterior, determinar si el accionante tiene derecho al pago del perjuicio econ�mico en una �nica suma o a trav�s de una renta peri�dica como lo orden� la jueza de primer grado. CONSIDERACIONES Efectos de la confesi�n presunta. En relaci�n con las confesiones fictas, como la que surge de la inasistencia de las partes a rendir el interrogatorio de parte, previsto en el art�culo 205 del C�digo General del Proceso, aplicable al proceso laboral por integraci�n normativa del art�culo 145 del C�digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, la jurisprudencia ha sostenido que dicha sanci�n probatoria no debe entenderse como de car�cter gen�rico o indeterminado, sino que, para que se preserve el derecho de defensa y contradicci�n, requiere que verse sobre expresiones concretas, claras y precisas, por tanto, corresponde al juez indicar, al momento de su imposici�n, los espec�ficos hechos sobre los cuales recae, los cuales, obviamente, deben ser susceptibles de ser confesados.

As� lo record� en la sentencia CSJ SL 488 de 2022 en la que precis�: �En relaci�n con la confesi�n ficta debe hacer precisi�n la Sala en dos aspectos: el primero de ellos se refiere a que para que la confesi�n ficta sirva de medio de prueba, al tenor de lo previsto en el art�culo 210 del CPC, vigente para aquella �poca, aplicable por cuenta del principio de integraci�n normativa del art. 145 del CPT y de la SS, se requiere que aquella sea declarada por el juez en el momento preciso que se genera el hecho que le da origen, es decir, una vez se advierte la ausencia de la parte que est� obligada a asistir, el juzgador de manera puntual debe proceder a se�alar sobre cu�les supuestos f�cticos recae la presunci�n de certeza, en aras de velar por el derecho de contradicci�n de la parte afectada, pues por tratarse de una presunci�n legal que admite prueba en contrario, el litigante ausente tiene derecho a saber sobre cu�les hechos debe proceder a hacer el esfuerzo por desvirtuar.

Si se carece de tales elementos, no existe forma de derivar una confesi�n ficta, y mucho menos, que se tenga en cuenta en la sentencia, pues tal alegato ser� considerado extempor�neo (CSJ SL170-2021). Y, en segundo lugar, la confesi�n ficta constituye una mera presunci�n legal o �iuris tantum�, la que admite prueba en contrario, como tambi�n lo dijo recientemente la Sala en la sentencia antes mencionada, en la que precis�: �si la Sala la tuviera por v�lida tambi�n es de resaltar que de conformidad con el art�culo 201 ibidem, toda confesi�n puede ser infirmada a partir de la valoraci�n de otras pruebas (CSJ SL 28398, 6 mar. 2007, CSJ SL 39357, 13 feb. 2013, CSJ SL9156-2015 y CSJ SL3865-2017), en la medida que el juez de trabajo est� prevalido del principio de libertad probatoria y no est� sometido a una tarifa legal de pruebas, de manera que puede otorgarle mayor valor a unas en perjuicio de otras y, por tanto, la prueba de confesi�n ficta no impide, de forma definitiva, llegar a otras conclusiones f�cticas (CSJ SL 28398, 6 mar. 2007, reiterada en la CSJ SL1357-2018 SL 4323-2021)��.

En este orden, la confesi�n ficta debe recaer sobre hechos susceptibles de confesi�n, esto es, acciones, omisiones o sucesos acaecidos en la realidad capaces de producir efectos jur�dicos, que se enmarquen en los siguientes presupuestos establecidos en el art�culo 191 del C�digo General del Proceso: 1) que el confesante tenga capacidad para confesar y poder dispositivo sobre el hecho que resulte confesado, 2) que verse sobre hechos que produzcan consecuencias jur�dicas adversas al confesante o que favorezcan a la parte contraria, 3) que recaiga sobre hechos respecto de los cuales la ley no exija otro medio de prueba, 4) que sea expresa, consciente y libre, 5) que verse sobre hechos personales del confesante o de los que tenga o deba tener conocimiento, 6) que se encuentre debidamente probada, si fuere extrajudicial o judicial trasladada.

Indemnizaci�n de perjuicios en favor de pensionados del RAIS por incumplimiento del deber de informaci�n en cabeza de las administradoras de fondos de pensiones en el momento del traslado. El fundamento legal del resarcimiento o indemnizaci�n plena de perjuicios por incumplimiento del deber de informaci�n de las AFP, se desprende de lo regulado por el Decreto 720 de 1994, puntualmente por sus art�culos 4, 10 y 12, con arreglo a los cuales, las sociedades administradoras de fondos de pensiones tienen el deber de verificar �la idoneidad, honestidad, trayectoria, especializaci�n, profesionalismo y conocimiento adecuado de la labor que desarrollar�n las personas naturales que vinculen como promotores y (�) Las actuaciones de los vendedores en el ejercicio de su actividad obligan a la sociedad administradora del sistema general de pensiones respecto de la cual se hubiere promovido la correspondiente vinculaci�n�, seg�n se indica en el mencionado art�culo 4, aunado a los siguientes art�culos, que al tenor disponen: �Art�culo

10. RESPONSABILIDAD DE LOS PROMOTORES. Cualquier infracci�n, error u omisi�n -en especial aquellos que impliquen perjuicio a los intereses de los afiliados- en que incurran los promotores de las sociedades administradoras del sistema general de pensiones en el desarrollo de su actividad compromete la responsabilidad de la sociedad administradora respecto de la cual adelante de sus labores de promoci�n o con la cual, con ocasi�n de su gesti�n, se hubiere realizado la respectiva vinculaci�n sin perjuicio de la responsabilidad de los promotores frente a la correspondiente sociedad administradora del sistema general de pensiones.

Art�culo

12. OBLIGACION DE LOS PROMOTORES. Los promotores que empleen las sociedades administradoras del sistema general de pensiones deber�n suministrar suficiente, amplia y oportuna informaci�n a los posibles afiliados al momento de la promoci�n de la afiliaci�n, durante toda la vinculaci�n con ocasi�n de las prestaciones a las cuales tenga derecho el afiliado.� Adicionalmente, el art�culo 4 del Decreto 656 de 1994, establece que las administradoras del r�gimen de ahorro individual con solidaridad son instituciones de car�cter previsional y, como tal, se encuentran obligadas a prestar en forma eficiente, eficaz y oportuna todos los servicios inherentes a dicha calidad, por lo que ser�n responsables de los perjuicios que por su culpa leve se puedan ocasionar a los afiliados.

Sobre la manera en que dichos preceptos normativos operan en los casos en que se discute la responsabilidad patrimonial de las AFP por los perjuicios ocasionados a los pensionados que se trasladaron de r�gimen pensional sobre la base de errores u omisiones en la informaci�n presente en la antesala del traslado, tiene dicho esta Corporaci�n, desde la sentencia del 03 de agosto de 2022, Rad. 2021-00260, M.P. Julio C�sar Salazar Mu�oz, lo siguiente: �Dichas disposiciones normativas regulan la manera y las condiciones como las AFP pueden promocionar sus productos dentro del sistema general de pensiones, as� como el personal que pueden utilizar para el efecto, pero, sobre todo, explicita la responsabilidad que les asiste a esas entidades por los errores o las omisiones -que causen perjuicios- en que incurran las personas que se encarguen de la afiliaci�n de los usuarios.

De modo que, si se prueba en el proceso el enga�o o la responsabilidad de la AFP privada en el traslado del afiliado y o pensionado, y como consecuencia de ello, la causaci�n de un perjuicio al usuario, el afectado cuenta con la acci�n adecuada para pedir la indemnizaci�n de ese perjuicio, pero obviamente a cargo de quien se lo caus�, esto es la AFP que propici� el traslado.

Ahora bien, los art�culos 2341 y 2343 del C�digo Civil establecen que quien comete un da�o por culpa est� obligado a su reparaci�n o indemnizaci�n, de modo que, si un pensionado considera que la administradora incumpli� su deber de informaci�n, y por ello sufri� un perjuicio en el monto de su pensi�n, tiene derecho a demandar la indemnizaci�n de perjuicios a cargo de la entidad administradora de pensiones que caus� el da�o. Dicha indemnizaci�n de perjuicios encuentra sustento adem�s en el art�culo 16 de la Ley 446 de 1998, que establece: �ARTICULO

16. VALORACION DE DA�OS. Dentro de cualquier proceso que se surta ante la Administraci�n de Justicia, la valoraci�n de da�os irrogados a las personas y a las cosas, atender� los principios de reparaci�n integral y equidad y observar� los criterios t�cnicos actuariales.� Y a�ade: �(�) el resarcimiento del eventual da�o o perjuicio que se genera por cualquier infracci�n, error u omisi�n de las sociedades administradoras de pensiones en el desarrollo de su actividad, como ser�a la falta al deber de informaci�n que les asiste respecto a los potenciales afiliados, est� regulado en forma expresa en una norma que rige la seguridad social, esto es, la Ley 720 de 1994, por medio del cual se reglamenta el art�culo 105 y parcialmente el art�culo 287 de la Ley 100 de 1993.

Aunado a ello, el da�o que surge eventualmente por la falta al deber de informaci�n, afecta de manera directa el contenido esencial del derecho a la pensi�n de vejez en torno a su cuantificaci�n, ante la desmejora del valor de la mesada a la que el afiliado o pensionado hubiere podido acceder estando en el otro r�gimen pensional; de manera que, el da�o que se ocasiona es de car�cter continuado o de tracto sucesivo, pues se extiende en el tiempo despu�s de su consolidaci�n, bien sea hasta que se extinga la condici�n de pensionado o hasta que el perjuicio econ�mico deje de existir�.

En este orden de ideas, el perjuicio por la falta al deber de informaci�n corresponde al pago de la diferencia de la mesada pensional reconocida por el RAIS y la que le hubiere correspondido en el RPM, debidamente indexada a la fecha del pago, sin perjuicio de las dem�s diferencias pensionales que se sigan causando hasta el fallecimiento del afiliado, y de existir beneficiarios hasta la muerte del �ltimo de ellos o la desaparici�n de las causas que le dieron origen a la prestaci�n por muerte del pensionado, pues solo de esta manera se garantizar�a la trasmisi�n de los derechos de este a sus beneficiarios en igualdad de condiciones a la prestaci�n econ�mica que les hubiere reconocido el RPM.

Lo anterior con sustento en la sentencia SL 3535 de 2021, donde se dispuso que, trat�ndose de la reparaci�n derivada de los perjuicios causados por el incumplimiento del deber de informaci�n, se ordenar� a t�tulo de indemnizaci�n de perjuicios �el pago a cargo de la AFP de la diferencia entre la prestaci�n reconocida en el RAIS y aquella que hubiese tenido en el RPMPD.

Esto es, imponer el pago de una renta peri�dica en los mismos t�rminos en que lo habr�a hecho el r�gimen de prima media con prestaci�n definida, tanto para el pensionado como para sus potenciales beneficiarios, ordenando compensar o restituir todo aquello a lo que haya lugar�. Ello por cuanto, en este tipo de casos, la reparaci�n integral del da�o, expresada como un principio procesal en el �ltimo inciso del art�culo 283 del C.G.P., solo puede ser satisfecha sufragando la diferencia pensional de manera peri�dica y sucesiva.

Dicho en otras palabras, con la misma frecuencia y por el mismo tiempo que se debe pagar la pensi�n de vejez al afiliado y la de sobrevivientes, si hubiere lugar a esta �ltima en favor de los beneficiarios que sobrevivan tras la muerte de aquel, puesto que estamos ante un perjuicio que transciende en el tiempo, es decir, que no se produce de un solo momento, ni que se genera todo el mismo d�a, sino que se repite, mes tras mes, dado que en cada mensualidad el pensionado recibir� una mesada pensional inferior a la que le hubiere correspondido si no hubiese tenido lugar la conducta da�osa que se le reprocha al fondo que obtuvo su traslado sin ofrecerle la informaci�n que demanda un consentimiento informado para el caso.

Esta tesis es la que mejor responde a la premisa expresada en el fallo al que atr�s se hizo referencia, donde de manera clara y precisa la Corte Suprema dej� dicho que la indemnizaci�n que cabe en este tipo de asuntos se circunscribe a una �renta peri�dica� en los mismos t�rminos que lo habr�a hecho el r�gimen de prima media con prestaci�n definida.

El deber de informaci�n a cargo de las administradoras de fondos de pensiones: un deber exigible desde su creaci�n. Al respecto de las normas que rigen el deber de informaci�n se pronunci� la Corte Suprema de Justicia en la sentencia SL 1688 de 2019, Radicado 68838, con Ponencia de la Dra. Clara Cecilia Due�as Quevedo, por medio de la cual explic� que las normas que rigen la actividad de los Fondos de Pensiones privados, se ha divido en tres momentos hist�ricos, compelidos de la siguiente manera: Etapa acumulativaNormas que obligan a las administradoras de pensiones a dar informaci�nContenido m�nimo y alcance del deber de informaci�nDeber de informaci�n Arts. 13 literal b), 271 y 272 de la Ley 100 de 1993 Art. 97, numeral 1� del Decreto 663 de 1993, modificado por el art�culo 23 de la Ley 797 de 2003 Disposiciones constitucionales relativas al derecho a la informaci�n, no menoscabo de derechos laborales y autonom�a personalIlustraci�n de las caracter�sticas, condiciones, acceso, efectos y riesgos de cada uno de los reg�menes pensionales, lo que incluye dar a conocer la existencia de un r�gimen de transici�n y la eventual p�rdida de beneficios pensionalesDeber de informaci�n, asesor�a y buen consejoArt�culo 3�, literal c) de la Ley 1328 de 2009 Decreto 2241 de 2010Implica el an�lisis previo, calificado y global de los antecedentes del afiliado y los pormenores de los reg�menes pensionales, a fin de que el asesor o promotor pueda emitir un consejo, sugerencia o recomendaci�n al afiliado acerca de lo que m�s le conviene y, por tanto, lo que podr�a perjudicarleDeber de informaci�n, asesor�a, buen consejo y doble asesor�a. Ley 1748 de 2014 Art�culo 3� del Decreto 2071 de 2015 Circular Externa No. 016 de 2016Junto con lo anterior, lleva inmerso el derecho a obtener asesor�a de los representantes de ambos reg�menes pensionales. 1.4 Conclusi�n: La constataci�n del deber de informaci�n es ineludible Seg�n se pudo advertir del anterior recuento, las AFP, desde su creaci�n, ten�an el deber de brindar informaci�n a los afiliados o usuarios del sistema pensional a fin de que estos pudiesen adoptar una decisi�n consciente y realmente libre sobre su futuro pensional.

Desde luego que con el transcurrir del tiempo, el grado de intensidad de esta exigencia cambi� para acumular m�s obligaciones, pasando de un deber de informaci�n necesaria al de asesor�a y buen consejo, y finalmente al de doble asesor�a. Lo anterior es relevante, pues implica la necesidad, por parte de los jueces, de evaluar el cumplimiento del deber de informaci�n de acuerdo con el momento hist�rico en que deb�a cumplirse, pero sin perder de vista que este desde un inicio ha existido.

As� las cosas, el Tribunal cometi� un primer error al concluir que la responsabilidad por el incumplimiento o entrega de informaci�n deficitaria surgi� con el Decreto 019 de 2012, en la medida que este exista desde la expedici�n de la Ley 100 de 1993, el Decreto 663 de 1993 y era predicable de la esencia de las actividades desarrolladas por las administradoras de fondos de pensiones, seg�n se explic� ampliamente.

Adicionalmente, la Sala no puede pasar por alto la indebida fundamentaci�n con la que la Sala Primera de Decisi�n Laboral del Tribunal de Medell�n emiti� su sentencia, pues sin raz�n alguna se limit� a se�alar que a partir del Decreto 019 de 2012 es imputable responsabilidad por omisi�n o cumplimiento deficitario del deber de informaci�n a las AFP, sin especificar la norma de ese decreto que le daba sustento a su dicho y sin la construcci�n de un argumento jur�dico que soportara su tesis.

Es decir, la sentencia estuvo desprovista de una adecuada investigaci�n normativa y un discurso jur�dico debidamente fundamentado�. Los actos de relacionamiento, reasesor�as, falta de retorno al RPM en el tiempo estipulado por la ley, publicaciones de prensa y extractos de la cuenta de ahorro individual no desestiman la ineficacia por la falta de informaci�n al momento del traslado al RAIS.

Ha precisado el m�ximo �rgano de la jurisdicci�n ordinaria (CSJ SL, 9 sep. 2008, rad. 31989, CSJ SL2877-2020, CSJ SL1942-2021 y CSJ SL1949-2021) que la suscripci�n de varios formularios de afiliaci�n dentro del mismo RAIS, tampoco es suficiente para declarar eficaz el primer traslado si de todas maneras no se demuestra que al interesado o interesada se le brind� la informaci�n suficiente y clara respecto a las ventajas y desventajas del cambio de r�gimen, en tanto el acto no se convalida por los tr�nsitos que los afiliados hagan entre administradoras privadas, al respecto en la sentencia SL 5688 de 2021 que memora la sentencia CSJ SL, 9 sep. 2008, rad. 31989 expuso: �Se ha de se�alar que la actuaci�n viciada de traslado del r�gimen de prima media con prestaci�n definida al de ahorro individual, no se convalida por los traslados de administradoras dentro de este �ltimo r�gimen; ciertamente, la decisi�n de escoger entre una y otra administradora de ahorro individual, no implica la ratificaci�n de la decisi�n de cambio de r�gimen que conlleva modificar sensiblemente el contenido de los derechos prestacionales�.

En este orden de ideas, en la sentencia CSJ SL 5686 de 2021 tra�da a colaci�n en la CSJ SL1926-2022 a�adi�: �Por lo tanto, la mera decisi�n de escoger entre una y otra administradora en el r�gimen de ahorro individual, as� como trasladarse entre entes pensionales de este esquema, no reemplaza o suple la omisi�n de la entidad administradora en el cumplimiento de su deber de informaci�n a los afiliados que pretende captar; tampoco es indicativo de que cumpli� ese deber ni presume que la persona afiliada est� informada debidamente en los t�rminos legales, y menos a�n morigera los efectos que ello genera en la eficacia del acto jur�dico de traslado; esto, desde luego, cuando dicho desacato se acredita debidamente en el proceso, conforme se explic�.

El anterior criterio es el precedente vigente y en rigor de la Sala de Casaci�n Laboral de esta Corte, y corrige cualquier otro que le sea contrario, en especial el condensado en las sentencias CSJ SL3752-2020, CSJ SL4934-2020, CSJ SL1008-2021, CSJ SL1061-2021, CSJ SL2439-2021, CSJ SL2440-2021 y CSJ SL2753-2021�. Posteriormente, la sentencia CSJ SL1055 de 2022 tambi�n recogi� las posturas contrarias establecidas por las Sala de Descongesti�n de la Corte en las providencias CSJ SL249-2022 y SL259-2022, y en su lugar ratific�: �los actos u omisiones posteriores del afiliado, bien sea porque se traslad� entre fondos privados o no retorn� a prima media en las oportunidades legales previstas, no pueden validar el desacato legal que genera la ineficacia del acto jur�dico del traslado de r�gimen, precisamente porque al ser posteriores dejan intactos los hechos u omisiones que anteceden al acto jur�dico ineficaz, el cual no puede sanearse como la nulidad� Igual cosa se ha predicado de las reasesor�as posteriores dadas al interior de las AFP, las cuales tampoco convalidan el traslado, como qued� dicho en la citada sentencia del 8 de mayo de 2019 SL 1688-2019, as�: �Ahora, si bien la AFP brind� a la actora una reasesor�a el 26 de noviembre de 2003, en virtud de la cual se concluy� la inconveniencia de continuar en Protecci�n S.A., la Sala considera que este servicio no tiene la aptitud de subsanar el incumplimiento de la obligaci�n de informaci�n en que incurri� la AFP al momento del traslado, por dos razones: En primer t�rmino, porque el traslado al RAIS implic� la p�rdida de los beneficios derivados de la transici�n al no contar la demandante con 15 a�os de cotizaci�n o servicios a 1 de abril de 1994.

Es decir, as� se hubiese trasladado la demandante al d�a siguiente de la reasesor�a, de todas formas, ya hab�a perdido la transici�n. En segundo lugar, porque la oportunidad de la informaci�n se juzga al momento del acto jur�dico del traslado, no con posterioridad. Como se dijo, el afiliado requiere para tomar decisiones de la entrega de datos bajo las variables de tiempo e informaci�n, que le permitan ponderar costos, desventajas y beneficios hacia el futuro.

Desde este punto de vista, un dato solo ser� relevante si es oportuno, es decir, si al momento en que se entrega brinda al destinatario su m�ximo de utilidad. Por el contrario, si la asesor�a no se otorga oportunamente y, por tanto, pierde su utilidad, ello equivale a la ausencia de informaci�n. Por otro lado, no es de recibo el planteo de Protecci�n S.A., cuando sostiene que una vez realiz� la reasesor�a, Myriam Arroyave Henao no mostr� inter�s en la ineficacia de la vinculaci�n al RAIS, al conservar su status de afiliada durante un tiempo, Se dice lo anterior ya que la sugerencia de Protecci�n S.A. de regresar al RPMPD, se produjo el 26 de noviembre de 2003, y el formulario para la nueva afiliaci�n al ISS se diligenci� el 14 de enero de 2004 (f. 0 97), es decir, la interesada no dej� transcurrir dos meses desde que recibi� asesor�a. Por lo dem�s, este lapso es razonable, pues dada la relevancia de esta determinaci�n, era natural que la accionante se tomara un tiempo de reflexi�n, buscara informaci�n y consejo profesional para, finalmente, adoptar su elecci�n�.

Con base en todo lo expuesto, tal como se previ� en la sentencia CSJ SL 4297 de 2022, la Sala laboral desde la CSJ SL, 9 sep. 2008, rad. 31989 ha sostenido la siguiente regla de decisi�n respecto de los conocidos actos de relacionamiento: �una vez acreditada la ineficacia del traslado de r�gimen, el acto jur�dico no se torna en eficaz por los cambios que los afiliados hagan entre administradoras privadas, no hayan expresado inconformidad alguna con el sistema habiendo permanecido en el mismo, realicen aportes voluntarios o sean re asesorados, como aconteci� en el presente asunto lo que ha sido reiterado entre otras en las providencias�.

Finalmente, en el mismo sentido se ha pronunciado el m�ximo �rgano de cierre de la jurisdicci�n laboral, respecto a las publicaciones de prensa y extractos de la cuenta de ahorro individual, en este orden en la sentencia CSJ 1618-2022 precis�: �Respecto a las citadas publicaciones as� como frente a los extractos de cuenta de ahorro individual que se remitieron a la demandante y la informaci�n en ellos contenida, a los que se hizo referencia en la declaraci�n de parte por ella vertida en el proceso, es claro para la Sala que, aunque pueda ser de inter�s para el afiliado, por si solos no tienen la virtualidad de acreditar que la AFP cumpli� con su obligaci�n legal de informaci�n y su deber orientador, de manera permanente desde antes de vincular a la se�ora Gloria Pinilla Anzola�.

De la carga de la prueba. La Corte Suprema de Justicia en procesos donde se discute la ineficacia del traslado, ha mantenido una l�nea pacifica respecto de la inversi�n de la carga de la prueba a favor del afiliado, de conformidad al art�culo 1604 del C�digo Civil. Bajo esa intelecci�n, ha precisado que �si el afiliado alega que no recibi� la informaci�n debida cuando se afili�, ello corresponde a un supuesto negativo que no puede demostrarse materialmente por quien lo invoca, por lo que le corresponde a su contraparte demostrar que s� la brind�, dado que es quien est� en posici�n de hacerlo.�/ � � Pese a lo anterior, la Corte Constitucional por medio de la sentencia SU 107-2024 modul� el referido precedente con efectos inter pares y de inmediato cumplimiento, a todas las demandas que est�n en curso ante la Jurisdicci�n Ordinaria Laboral, y en los procesos que inicien con posterioridad a dicha sentencia de unificaci�n. Consider� que: �De conformidad con la Constituci�n y la ley procesal no se pueden imponer cargas probatorias imposibles de cumplir para ninguna de las partes (ni al afiliado, ni a la AFP), as� como no se puede despojar al juez de su papel de director del proceso, de su autonom�a judicial para decretar y practicar todas las pruebas que sean necesarias, pertinentes y conducentes para analizar las pretensiones o las excepciones propuestas y de su facultad para conforme a las reglas de la sana cr�tica valorar las pruebas con el objeto de resolver los casos de ineficacia de traslados de los afiliados del RPM al RAIS.�� � En ese orden, la Corte Constitucional enfatiz� que la inversi�n de la carga de la prueba no puede ser la primera o la �nica opci�n de la que puede hacer uso el juez, y con base en ello orden� que:� � ��En los procesos en los cuales se pretenda declarar la ineficacia de un traslado de un afiliado del RPM al RAIS deben tenerse en cuenta, de manera exclusiva, las reglas contenidas en la Constituci�n Pol�tica, en el C�digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social y en el C�digo General del Proceso.��� � En tal virtud, conforme a ellas, al juez corresponder�, seguir cuando menos las siguientes directrices:�� � Decretar, practicar y valorar en igualdad todas las pruebas que soliciten las partes que sean necesarias, pertinentes y conducentes para demostrar los hechos que sirven de causa a las pretensiones o las excepciones.�� � Procurar, de manera oficiosa, la obtenci�n de pruebas acudiendo a las enlistadas en el C�digo General del Proceso, tales como �(�) la declaraci�n de parte, la confesi�n, el juramento, el testimonio de terceros, el dictamen pericial, la inspecci�n judicial, los documentos, los indicios, los informes�, y las dem�s que considere necesarias, pertinentes y conducentes.� � Valorar las pruebas decretadas y debidamente practicadas con su inmediaci�n, de manera individual y en su conjunto con las dem�s, luego de lo cual puede determinar el grado de convicci�n que aquellas ofrecen sobre lo ocurrido.� � Acudir a la prueba indiciaria si lo estima necesario, en los t�rminos de los art�culos 176 y 242 del CGP.� � Invertir la carga de la prueba cuando, analizando el caso concreto y la posici�n de las partes, est� ante un demandante que se encuentra en la imposibilidad de demostrar sus dichos, y en un proceso donde no haya sido posible desentra�ar por completo la verdad a pesar de los esfuerzos oficiosos�.� � Con respecto a este �ltimo precedente, la Corte Suprema de Justicia en la reciente sentencia CSJ SL2999 de 2024, se apart� de la mencionada sentencia de unificaci�n al sostener que la Sala Laboral no ha vulnerado la Constituci�n ni los estatutos procesales que rigen la materia probatoria, y ratific� la regla jurisprudencial seg�n la cual �son los fondos, por mandato legal, los obligados a proporcionar y probar la informaci�n ofrecida a los afiliados, y no estos �ltimos quienes deben acreditar algo que no ocurri�.

Pese a lo anterior, esta Corporaci�n, en estricto cumplimiento de los efectos dispuestos en la sentencia SU-107 de 2024, continuar� aplicando las reglas jurisprudenciales establecidas por la Corte Constitucional, salvo mejor criterio.� Caso Concreto. Ante la inasistencia del demandante a absolver el interrogatorio de parte solicitado por el fondo privado de pensiones Porvenir S.A., la funcionaria de primera instancia, dentro de la audiencia prevista en el art�culo 80 del C�digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, decidi� imponerle al se�or William Rojas Romero la sanci�n prevista en el art�culo 205 del C�digo Genera del Proceso, consistente en presumir ciertos los hechos susceptibles de confesi�n inmersos en la contestaci�n de la demanda realizada por la AFP Porvenir S.A., otorg�ndole tales efectos, entre otros, a los siguientes hechos relacionados por esa administradora pensional al responder la acci�n que tienen que ver con el tema objeto del recurso de apelaci�n, as�: �2.3.

PORVENIR brind� al Demandante informaci�n relacionada con las caracter�sticas propias del R�gimen de Ahorro Individual con Solidaridad (en adelante �RAIS�), sus diferencias frente al R�gimen de Prima Media con Prestaci�n Definida (en adelante �RPM�) y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales. Con base en dicha informaci�n el Demandante de forma libre, espont�nea y sin presiones suscribi� el formulario de solicitud de vinculaci�n a AFP, como traslado de r�gimen. 2.4.

PORVENIR brind� al Demandante informaci�n acerca de las caracter�sticas propias del RAIS, sus diferencias frente al RPM y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales. Precisamente PORVENIR explic� al Demandante que una de las caracter�sticas del RAIS, es que la edad no es un factor generador del derecho a pensionarse por vejez, porque lo que lo genera es el capital depositado en la cuenta de ahorro individual del afiliado, en los t�rminos indicados en el art�culo 64 de la Ley 100 de 1993. 2.5. la asesora diligenci� e l formulario de vinculaci�n con la informaci�n que le proporcion� el demandante, luego de recibir informaci�n acerca de las caracter�sticas propias del RAIS, sus diferencias frente al r�gimen de prima media y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales. 2.6.

PORVENIR si brind� al Demandante la informaci�n acerca de las caracter�sticas propias del RAIS, sus diferencias frente al RPM y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales. 2.7. PORVENIR explic� al Demandante la libertad de regresar el RPM, previo el acatamiento del periodo m�nimo de permanencia fijado en la Ley. 2.8.

La declaraci�n de que trata el art�culo 114 de la Ley 100 de 1993, est� contenida en el formulario de afiliaci�n al Fondo de Pensiones Obligatorias administrado por PORVENIR.� (Negrillas y subrayas por fuera de texto) 2.9. y 2.10. Que los afiliados del RAIS, al suscribir el acto jur�dico de afiliaci�n al respectivo Fondo de Pensiones, adquieren un aleas, propio de cualquier negocio jur�dico.

As� como en la actualidad las tasas de rentabilidad son bajas y afectan el monto de la mesada pensional, pudo haber sido diferente, pues el comportamiento de la econom�a es variante en el tiempo. 2.11. la obligaci�n de brindar re-asesor�a a los afiliados que est�n pr�ximos a cumplir47 a�os (mujeres) o 52 a�os (hombres) fue introducida por la Ley 1748 de 2014y el Demandante cumpli� los 52 a�os de edad en el a�o 2009; es decir, 5 a�os con anterioridad a la entrada en vigencia de la mencionada disposici�n legal. 2.12.

El 3 de enero de 2020 el Demandante radic� ante PORVENIR solicitud formal de reconocimiento y pago de la pensi�n de vejez. 2.15. Previo a la radicaci�n de la solicitud formal de reconocimiento y pago de la pensi�n de vejez. El Demandante fue informado acerca de las diferentes modalidades pensionales, precisamente con base en dicha informaci�n el Demandante suscribi� formulario de autorizaci�n para contrataci�n de la renta vitalicia, donde se le inform� que dicha modalidad consiste en el pago de la pensi�n mensual por parte de una compa��a de seguros que le garantizar�a el pago de una mesada que se ajustar�a a�o a a�o con base en el IPC o de acuerdo al incremento del salario m�nimo. 2.16.

El 31 de enero de 2020, PORVENIR mediante comunicaci�n inform� al Demandante que su solicitud de pensi�n de vejez hab�a sido aprobada y que en virtud de la modalidad de pensi�n escogida, se llev� a cabo la cotizaci�n y la contrataci�n de la renta vitalicia a trav�s de Seguros de Vida Alfa S.A, entidad que realizar�a el pago de sus mesadas pensionales antes del 29 de febrero de 2020. 2.18.

Mediante comunicaci�n No.010540108527900, le inform� que aquel hab�a seleccionado la modalidad de renta vitalicia teniendo en cuenta la mesada aproximada que recibir�a y las condiciones de esa modalidad y explic� que una de las caracter�sticas de la contrataci�n de dicha renta es irrevocable. 2.22. Mediante comunicaci�n No.01054010018614500 expedida por PORVENIR le inform� que, dado que exist�a la posibilidad de que su cuenta a largo plazo se descapitalizara, se contrat� la renta vitalicia con Seguros de Vida Alfa S.A., y que dicha AFP no pod�a brindarle informaci�n acerca de la liquidaci�n de las mesadas pensionales por parte de las aseguradoras, debido a que los par�metros con los que se calcula difieren de los establecidos para la modalidad de retiro programado.

No obstante, al verificar las premisas tenidas como ciertas, se evidencia que no todas son susceptibles de confesi�n, dado que no son hechos, sino juicios de valor o calificaciones imprecisas y gen�ricas. Muestra de ello es la consecuencia procesal derivada de la contestaci�n al hecho 2.10, que se fundamenta en que el deber de re-asesor�a fue introducido por la Ley 1748 de 2014, pues, como expuso esta Corporaci�n en un asunto de similares contornos, �las calificaciones que comportan el objeto de la litis, corresponden al juez y no a las partes, a ninguna de las cuales le es dable confesar la correcta aplicaci�n de las normas laborales o sociales; �nicamente pueden confesar hechos y con estos, es el juez a quien le corresponde determinar si lo actuado se apeg� o no al ordenamiento�.

En este orden de ideas, como se explic� previamente, para el momento hist�rico en que el demandante se traslad� al RAIS, es decir, el 9 de octubre de 1996, la administradora de este r�gimen ten�a el deber m�nimo de ilustrar al demandante sobre �las caracter�sticas, condiciones, acceso, efectos y riesgos de cada uno de los reg�menes pensionales, lo que incluye dar a conocer la existencia de un r�gimen de transici�n y la eventual p�rdida de beneficios pensionales�.

Al respecto, esta Corporaci�n ha resaltado que, para dar por acreditado el deber de informaci�n en la antesala de un r�gimen pensional, como m�nimo, la AFP deber�a haber proporcionado la siguiente informaci�n: i) Que, dependiendo del capital, puede pensionarse anticipadamente, esto es, antes de la edad m�nima para la pensi�n de vejez. ii) La posibilidad para sus herederos de hacerse a la devoluci�n de saldos, en caso de que no existieran beneficiaros para la pensi�n de sobrevivientes. iii) La devoluci�n total del saldo en caso de no alcanzar a reunir el total de los requisitos legales para optar al beneficio pensional. iv) Tener la posibilidad de la pensi�n de vejez habiendo cotizado el m�nimo de semanas requeridas a pesar de no reunir el capital suficiente para el financiamiento de la prestaci�n econ�mica. v) La posibilidad de que sus aportes se conviertan en patrimonio sucesoral en un caso dado. vi) El hecho de que el afiliado es el �nico titular de la cuenta de ahorro individual en contraste con el fondo p�blico cuyos ahorros hacen parte de un fondo com�n. vii) Los rendimientos financieros que le generen sus aportes abonados sobre el saldo de su cuenta de ahorro individual; y, viii) La posibilidad de seleccionar entre variadas modalidades de pensi�n, cuya ilustraci�n resultaba vital, pues debi� advert�rsele en qu� consist�a cada una, as�: La modalidad de renta vitalicia inmediata, la cual le quita la posibilidad de que los saldos de su cuenta de ahorro individual se conviertan en masa sucesoral, pero le garantiza una pensi�n de por vida.

La modalidad de retiro programado la cual tiene la desventaja de que una vez se termine el saldo en la cuenta de ahorro individual, si supera la expectativa de vida tenida en cuenta por la AFP, se queda sin pensi�n de vejez durante los a�os posteriores. La modalidad de retiro programado con renta vitalicia, que combina las dos anteriores.

Corolario de lo anterior, a modo de s�ntesis de los hechos sentados por la a-quo, solo es posible tener como cierto que Porvenir S.A. proporcion� al afiliado, al momento del traslado, la siguiente informaci�n: i) que la edad no es el factor generador de la pensi�n de vejez, ii) que la pensi�n se edifica de acuerdo con el capital depositado en la cuenta de ahorro individual del afiliado, y iii) la posibilidad de regresar al RPM, previo acatamiento del periodo m�nimo de permanencia en la ley.

Conforme se expuso anteriormente, la manifestaci�n respecto a que �PORVENIR brind� al Demandante informaci�n relacionada con las caracter�sticas propias del R�gimen de Ahorro Individual con Solidaridad (en adelante �RAIS�), sus diferencias frente al R�gimen de Prima Media con Prestaci�n Definida (en adelante �RPM�) y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales�, corresponde a una manifestaci�n gen�rica, pues no se precisa cu�les caracter�sticas, diferencias y consecuencias fueron puestas de presente al demandante, raz�n por la cual resulta insuficiente para dar por acreditado el cumplimiento del deber de informaci�n en la antesala del r�gimen pensional.

Ahora, incluso si se analizan los dem�s hechos respecto de los cuales recay� la confesi�n ficta (contestaci�n al hecho 2.15), se tiene que el demandante solo fue informado acerca de la existencia de distintas modalidades de pensi�n en el RAIS al momento en que solicit� el reconocimiento y pago de la pensi�n de vejez, como lo evidencia el documento suscrito el 3 de enero de 2020;

Sin embargo, para esa fecha era evidente que se encontraba incurso en la prohibici�n establecida en el literal e) del art�culo 13 de la Ley 100 de 1993, modificado por la Ley 797 de 2003, pues en ese momento ten�a 62 a�os de edad, lo que quiere decir que para ese estadio de la afiliaci�n, la informaci�n suministrada pod�a ser �til para el afiliado en la toma de decisiones dentro del RAIS, pero no en comparaci�n con el RPM.

Por lo tanto, no tiene la virtualidad de convalidar la omisi�n de esa informaci�n relevante al momento del traslado de r�gimen pensional. Por otro lado, de los datos consignados en la solicitud de traslado de r�gimen que el promotor del litigio suscribi� el 9 de octubre de 1996, solo se pueden verificar datos b�sicos de identidad del afiliado.

En la secci�n titulada �voluntad de selecci�n y afiliaci�n�, cuyo texto afirma: �Hago constar que la selecci�n de r�gimen de ahorro individual con solidaridad la he efectuado en forma libre, voluntaria y sin presiones. Manifiesto que he elegido a la Compa��a Colombiana Administradora de Fondos de Pensiones y Cesant�as S.A. Colfondos para que administre mis aportes pensionales y que los datos proporcionados en esta solicitud son verdaderos�, se evidencia que el consentimiento fue libre de vicios, pero no informado, ya que no incluye informaci�n que ilustre las caracter�sticas, condiciones, acceso, efectos y riesgos de cada uno de los reg�menes pensionales.

Adicionalmente, el contacto con la administradora del RAIS demandada mediante derechos de petici�n, el reclamo de la pensi�n de vejez en ese r�gimen, los documentos diligenciados para la redenci�n del bono pensional, donde manifest� que no se encontraba afiliado de forma simult�nea a ambos reg�menes, las historias laborales y el reporte del SIAFP solo ratifican que el demandante se traslad� al RAIS, pero no aportan detalles sobre los pormenores del traslado de r�gimen pensional, aunado a que la movilidad entre administradoras o la permanencia prolongada en el RAIS no tienen la virtualidad de convalidar la actuaci�n viciada (CSJ SL 5688-2021, CSJ SL 5686 de 2021 y CSJ SL1926-2022).

Cabe se�alar que los m�ltiples derechos de petici�n elevados por el gestor de la litis cuestionando el pago de la mesada pensional y las respuestas que el fondo de pensiones recurrente emiti� dejan en entredicho la informaci�n que suministr� al afiliado, pues se limita a expresar que desconoce la forma en que la aseguradora con la cual contrat� la renta vitalicia liquida las pensiones, tal como se puede ver::  Lo anterior constituye una clara prueba de la falta de cumplimiento del deber de informaci�n por parte del fondo demandado, ya que, si no ten�a claros los par�metros de liquidaci�n de la pensi�n del demandante bajo esa modalidad al momento de la pensi�n, es evidente que tampoco eran claras las condiciones pensionales que le pod�a ofrecer al afiliado al momento del traslado.

De este modo, era imposible que le pudiera indicar a su afiliado cu�l de las modalidades de pensi�n del RAIS era conveniente para su futuro pensional, y en ese orden, las ventajas, desventajas y consecuencias de cada r�gimen pensional, que no se circunscriben �nicamente a la p�rdida del r�gimen de transici�n previsto en el art�culo 36 de la Ley 100 de 1993, del cual no era beneficiario el demandante, porque al 1� de abril de 1994 ten�a cumplidos 36 a�os, al haber nacido el 25 de abril de 1957, como se ve en la copia de su c�dula de ciudadan�a y, contaba con 4484 d�as de servicios y cotizaciones que corresponden a 640,57 semanas, como se reporta en la historia laboral emitida por Porvenir S.A..

Cabe se�alar que, incluso si se aceptara que era un hecho susceptible de confesi�n que �Porvenir brind� al demandante informaci�n relacionada con las caracter�sticas propias del RAIS, sus diferencias frente al RPM y las consecuencias derivadas del traslado entre reg�menes pensionales�, dicha confesi�n presunta resulta infirmada (art�culo 197 CGP) con la prueba documental antes referenciada.

Como se explic�, el fondo de pensiones, ni siquiera al momento de pensionar al demandante, ten�a certeza de cu�l modalidad pensional era la m�s beneficiosa para �l. De este modo, si en ese momento desconoc�a la forma en que se liquida una renta vitalicia, resulta dif�cil que pueda asegurar que esta modalidad sea m�s favorable para el afiliado que otras opciones disponibles dentro del RAIS o, en su defecto, la que ofrece el RPM.

Esto lleva a la conclusi�n de que, en el momento del traslado, la informaci�n proporcionada no consider� todas las variables relevantes para que el afiliado pudiera tomar una decisi�n informada entre trasladarse al RAIS o mantenerse en el RPM. Asimismo, el fondo no explic� de manera clara las implicaciones de no contar con un saldo suficiente en el RAIS para obtener una pensi�n que cumpliera la expectativa pensional del afiliado, lo cual es una de las condiciones m�s relevantes al tomar la decisi�n de trasladarse de r�gimen, la omisi�n sobre los riesgos de no contar con el capital necesario para una pensi�n bajo esta modalidad, y la falta de esa informaci�n tambi�n reflejan un incumplimiento claro del deber de informaci�n. As� las cosas, tras evaluar integralmente las pruebas presentadas al plenario, se puede concluir que el traslado realizado por el se�or William Rojas Romero del RPMPD al RAIS no cumpli� con todos los requisitos exigidos por la ley, debido a que el fondo privado de pensiones PORVENIR S.A. no proporcion� al afiliado una adecuada "Ilustraci�n de las caracter�sticas, condiciones, acceso, efectos y riesgos de cada uno de los reg�menes pensionales".

En lo que ata�e al segundo problema jur�dico, dado que el monto que le hubiera correspondido al promotor de la litis en el RPM no fue recurrido, se infiere que el demandante en efecto sufri� un perjuicio econ�mico en la cuant�a de su pensi�n, pues de haber permanecido afiliado en el RPMPD, habr�a obtenido una mesada pensional muy superior a la que le fue reconocida en el RAIS, por lo que tiene derecho a la indemnizaci�n de perjuicios que reclama a cargo de la administradora de fondo de pensiones que incumpli� el deber de informaci�n. En virtud de lo cual se confirmar� el numeral primero de la sentencia recurrida.

Ahora bien, aunque el apelante sostiene que el perjuicio debe ser indemnizado con una �nica suma y no como una renta peri�dica, es importante se�alar que la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, en su sentencia CSJ SL 3535 de 2021, determin� que, en los casos de reparaci�n derivados del incumplimiento del deber de informaci�n, la indemnizaci�n debe consistir en �el pago a cargo de la AFP de la diferencia entre la prestaci�n reconocida en el RAIS y aquella que hubiese tenido en el RPMPD.

Esto es, imponer el pago de una renta peri�dica en los mismos t�rminos en que lo habr�a hecho el r�gimen de prima media con prestaci�n definida, tanto para el pensionado como para sus potenciales beneficiarios, ordenando compensar o restituir todo aquello a lo que haya lugar�. Corolario de lo expuesto, se confirmar� en todas sus partes la sentencia recurrida, y debido al fracaso del recurso de apelaci�n se le impondr�n las costas de segunda instancia a Porvenir S.A en un 100% en favor del demandante.

En m�rito de lo expuesto, Sala Cuarta De Decisi�n Laboral�del Tribunal Superior de Pereira, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,/ / � / / � RESUELVE/ PRIMERO: CONFIRMAR en su integridad la sentencia proferida por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Pereira el 28 de agosto de 2024 dentro del proceso Ordinario Laboral instaurado por WILLIAM ROJAS ROMERO en contra de la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES-COLPENSIONES, LA ADMINISTRADORA DE FONDOS DE PENSIONES Y CESANT�AS- PORVENIR S.A., y SEGUROS DE VIDA ALFA S.A., tr�mite al que fue vinculado el MINISTERIO DE HACIENDA Y CR�DITO P�BLICO.

SEGUNDO: CONDENAR en costas procesales de segunda instancia al fondo privado de pensiones PORVENIR S.A. en favor del demandante. Liqu�dense por el juzgado de origen.� Quienes integran la Sala,/ Notif�quese y c�mplase. La Magistrada, Con firma electr�nica al final del documento ANA LUC�A CAICEDO CALDER�N Los Magistrados, Con firma electr�nica al final del documento JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ Salvo voto Con firma electr�nica al final del documento GERMAN DARIO GOEZ VINASCO  Archivo 7 carpeta primera instancia.  Archivo 10 carpeta primera instancia.  Archivo 11 carpeta primera instancia.  Archivo 13 carpeta primera instancia.  Archivos 13 y 18 carpeta primera instancia.  Archivo 22 carpeta primera instancia.  Archivo 29 carpeta primera instancia.  Archivo 10 C02 carpeta primera instancia. ��F � � � � x |  789�ӹ���w]J]w4�*hJ{�h�56�CJOJPJQJ]�^JaJ$h�56�CJOJPJQJ]�^JaJ2hJ{�h�56�CJOJPJQJ]�^JaJmH sH 2hJ{�h�56�CJOJPJQJ]�^JaJmH sH )h�55�CJOJPJQJ^JaJnH tH $h�55�CJOJPJQJ]�^JaJ2h�55�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $&h�5CJOJPJQJ^JaJnH tH /h�5@���B*CJOJQJ^JaJnH ph�tH  ��E F � 89:i���GIK�����������������$dh�9Da$gd&H?$dh�9Da$gdq?"�gd�em $d��a$gd�55$d�$d%d&d'd-DM� ����N��O��P��Q��a$gd�59:YZbegh������GHIJK�������޴޴޴ޘ|`D6hq?"he�5�CJKHOJPJQJ\�^JaJnH $tH $6h�H�he�5�CJKHOJPJQJ\�^JaJnH $tH $6h�emhe�5�CJKHOJPJQJ\�^JaJnH $tH $6h�H�he�5�CJKHOJPJQJ\�^JaJnH $tH $h�b�CJOJQJ^JaJhjvwCJOJQJ^JaJh=6�CJOJQJ^JaJ h�emh�emCJOJQJ^JaJ h�emhj+=CJOJQJ^JaJK���������,19�ʹ��s`s`sS S>S(hq?"ha:CJKHOJPJQJ^JaJ"h�g�CJKHOJPJQJ^JaJ(h%Eh%ECJKHOJPJQJ^JaJ"h%ECJKHOJPJQJ^JaJ+h&H?h&H?5�CJKHOJPJQJ^JaJ(h&H?h&H?CJKHOJPJQJ^JaJ0hq?"he�CJKHOJPJQJ^JaJnH $tH $0h�H�he�CJKHOJPJQJ^JaJnH $tH $,h&H?h&H?0J%CJOJQJ^JaJmH sH ����@G�������'��ʷ���{n[H7)h�|zCJOJQJ^JaJ 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Laboral, sentencia SL5688 de 2021, rad. 83576 del 6 de octubre de 2021.

M.P. Iv�n Mauricio Lenis G�mez.  Corte Suprema de Justicia- Sala Laboral, sentencia SL5686 de 2021, rad. 82139 del 6 de octubre de 2021. M.P. Iv�n Mauricio Lenis G�mez.  Corte Suprema de Justicia- Sala Laboral, sentencia SL1926 de 2022, rad. 89920 del 27 de abril de 2022. M.P. Omar �ngel Mej�a Amador.  Corte Suprema de Justicia- Sala Laboral, sentencia SL1055 de 2022, rad. 87911 del 2 de marzo de 2022.

M.P. Iv�n Mauricio Lenis G�mez.  Corte Suprema de Justicia- Sala Laboral, sentencia SL 1618-2022, radicado 87821 del 4 de mayo de 2022, M.P. Gerardo Botero Zuluaga.  Tribunal Superior de Pereira, Sala Laboral. Sentencia del 1 de octubre de 2020, dentro del proceso adelantado por Guillermo Balc�rcel en contra de Colpensiones y Protecci�n S.A. M.P. Alejandra Mar�a Henao Palacio.  Archivo 10, p�gina 273 cuaderno de primera instancia.  Archivo 10, p�gina 293 cuaderno de primera instancia.  Archivo 3, p�gina 34 cuaderno de primera instancia.  Archivo 10, p�ginas 361 a 391 cuaderno de primera instancia.     Radicaci�n No.: 66001-31-05-005-2021-00321-02 Demandante: William Rojas Romero Demandado: AFP Porvenir S.A. y otros. ������"�#�$����������������������������'�(�)�g�h�i�j�l�m�o�p�r�s�u������������������������������{�{�{�{�j h�emhjvwCJOJQJ^JaJjh�* Uh�* hZ?yhZ?yhZ?yjhZ?y0J5U h�*�h�*�h�*�mH sH h�*�jh�*�0J5U h�kh�kh�kjh�k0J5U hU@]h�5?h�5?jh�5?0J5UhjKCJOJQJ^JaJhjKjhjK0J5U$��������������Šנ������������������� hq?"hEA�CJOJQJ^JaJh�* h�|z h�emhjvwCJOJQJ^JaJhjvwCJOJQJ^JaJ �������������gdq?".5 01�h:p�%F ��/ ��=!��"��#��$��%����� ���$$If�1!vh#v�#v� #v�:V �l�� t��0�������:!65��5�� 5�� /� �B�a�1p� ������yt�H��$$If�1!vh#v�#v� #v�:V �l�� t��0�������:!65��5�� 5�� /� �B�B�a�1p� ������yt�H��$$If�1!vh#v�#v� #v�:V �l�� t��0�������:!65��5�� 5�� /� �B�B�a�1p� ������yt�H��$$If�1!vh#v�#v� #v�:V �l�� t��0�������:!65��5�� 5�� /� �B�B�a�1p� ������yt�H�Y>Dd; �%%�n� � s � �g����%mmm��[u]�P( �B���o��B�P( ��21) �B��`(�B�P( �21) �B��`ț�,ư�5��-��v í1T�{#V�b [�����@��-^v��GٿÖ��GI� Z�L_o���l]�C����o���KS���k���0#� 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Car6�B*PJ]�^JphGaB�/��1B e�� T�tulo 5 CarB*PJ^JphGaH�/��AH e�� T�tulo 6 Car6�B*PJ]�^JphYYYB�/��QB e�� T�tulo 7 CarB*PJ^JphYYYH�/��aH e�� T�tulo 8 Car6�B*PJ]�^Jph'''B�/��qB  e�� T�tulo 9 CarB*PJ^Jph'''V>V e�T�tulod��Pm$ @���CJ8KH OJ PJQJ ^JaJ8L�/���L e� T�tulo Car @���CJ8KH OJ PJQJ ^JaJ8PJP e�� Subt�tulo & @�B*CJ PJ^JaJ phYYYP�/���P e�� Subt�tulo Car @�B*CJ PJ^JaJ phYYY �� S[mk������� ��������� ���)��@O�%z�cX�6�͟�e7��F���d)p��,�#Y�'k̰�'� _f�j\���W�I��$uh| ��s��� ��\����d� �N�L�M[�c�_�.��o�6�/Q�3ת���F����A~J�eƇx%q�R9�13 ~�e�"9Yg37 !��K ��U�Գp��:��w�=��E��dȍe ��2 ��3k�m�L1E'�t "���"��j��Snaoڭ�;����&Wt@��������q+�� ��C �x��9���l ��M3 à��瞤 W$ �"�%K'�+{,Ӆ�>� t����9����� ������9K9�'�"' -4F �����������P'1�X(]���������-2�24�\-����������5�:�`|�����������$}D&v8�����������g�V �&����������z)�X�?����������B *c.�N���������� vBl �^��`�>�o(. ���0�^��`�0�56CJOJQJ^JaJo(..�� ���^�� `���o(...�� ���^�� `���o(.... ���`�^��`�`�o(..... �����^��`���o(...... �����^��`���o(....... �����^��`���o(........ � �(�^� 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