��ࡱ�>�� ^~����[\]��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������O ��&ZbjbjJJ 7bq �eq �e�����������%%P3f3z3z3z3�����3�3�38�3��4��3N�V5V5V5V5V5�6X�6 7IKKKKKK$� �� �o�z3"7�6�6"7"7oz3z3V5V5Hf9f9f9"7$z3V5z3V5If9"7If9f9�sit�nV5�����VR_r�����F8��k45 0Nl� �8F h�n�nr� z3I��"7"7f9"7"7"7"7"7oo 9F"7"7"7N"7"7"7"7�������������������������������������������������������������������� "7"7"7"7"7"7"7"7"7% 2: $El siguiente es el documento presentado por el Magistrado Ponente que sirvi� de base para proferir la providencia dentro del presente proceso.
El contenido total y fiel de la decisi�n debe ser verificado en la respectiva Secretar�a. LABORAL INDIVIDUAL DE TRABAJADORES PARTICULARES / CONTRATO DE TRABAJO / ELEMENTOS ESENCIALES / SUBORDINACI�N CONTRATO DE TRABAJO � elementos esenciales y presunci�n de relaci�n laboral El legislador laboral dispuso en los art�culos 22 y 23 del C.S.T., que hay contrato de trabajo all� donde concurren 3 elementos a saber: i) actividad personal del trabajador, ii) salario como retribuci�n del servicio prestado y iii) continuada dependencia y subordinaci�n, que faculta al empleador para exigirle al trabajador el cumplimiento de �rdenes en cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponerle reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duraci�n del contrato, sin afectar su honor, dignidad humana y derechos m�nimos irrenunciables.
Pero adicionalmente, para alivianar la carga probatoria del trabajador, el legislador concibi� la presunci�n legal prevista en el art�culo 24 del C.S.T., con arreglo a la cual toda relaci�n de trabajo personal se entiende regida por un contrato de trabajo y que ha sido interpretada en el sentido de que le corresponde al empleador desvirtuar la presunci�n que se deriva de la acreditaci�n de la prestaci�n personal de un servicio, demostrando que el trabajo se realiz� de manera aut�noma e independiente.
Radicaci�n No.: 66001310500320220013601 Proceso: Ordinario laboral Demandante: Eduardo Velasco Ponferrada Demandado: Realidad Colombia S.A. Juzgado de origen: Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Pereira Magistrada ponente: Dra. Ana Luc�a Caicedo Calder�n TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE PEREIRA SALA CUARTA DE DECISI�N LABORAL Magistrada Ponente: Ana Luc�a Caicedo Calder�n� � Pereira, Risaralda, nueve (09) de diciembre de dos mil veinticuatro (2024) Acta No. 194A del 06 de diciembre de 2024 Radicado: 66001310500320220013601 La Sala de Decisi�n Laboral No.4 Presidida por el Magistrado JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ del Tribunal Superior de Pereira, integrada por la Magistrada ANA LUC�A CAICEDO CALDER�N, quien en esta oportunidad actuar� como Ponente, y el Magistrado GERM�N DARIO GOEZ VINASCO, procede a proferir la siguiente sentencia escrita dentro del proceso Ordinario Laboral instaurado por el se�or Eduardo Velasco Ponferrada en contra de Realidad Colombia S.A. CUESTI�N PREVIA El proyecto inicial presentado por el Magistrado Julio C�sar Salazar Mu�oz no fue avalado en su totalidad por el resto de la Sala y por esa raz�n la Magistrada que le sigue en turno, Dra. Ana Luc�a Caicedo Calder�n, presenta frente a los puntos de disenso la ponencia de las mayor�as.
PUNTO A TRATAR Por medio de esta providencia procede la Sala a resolver el grado jurisdiccional de consulta dispuesto en favor del demandante en la sentencia proferida el 2 de mayo de 2024 por el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Pereira. Para ello se tiene en cuenta lo siguiente:
1. LA DEMANDA Y LA CONTESTACI�N DE LA DEMANDA Pretende/ el se�or Eduardo Velasco Ponferrada que la justicia laboral declare que entre �l y la sociedad Realidad Colombia S.A.S. existi� un contrato de trabajo entre el 1 de mayo de 2016 y el 24 de marzo de 2022 y, con base en ello, aspira que se condene a la entidad accionada a reconocer y pagar las prestaciones sociales, compensaci�n de vacaciones, las sanciones moratorias de los art�culos 99 de la Ley 50 de 1990 y 65 del CST o, en su defecto, la indexaci�n de las sumas reconocidas, la indemnizaci�n por despido indirecto, los aportes al sistema general de pensiones, lo que resulte probado extra y ultra petita, adem�s de las costas procesales.
Para el efecto, refiere que el 1 de mayo de 2016 fue vinculado por la sociedad Realidad Colombia S.A.S. para prestar sus servicios como director comercial y de expansi�n, momento a partir del cual empez� a ejecutar funciones de coordinaci�n del equipo comercial y de marketing, comprobaci�n de las ventas de unidades residenciales, seguimiento del cobro de cartera, entre otras funciones; esas tareas las desempe�� en el municipio de Pereira en un horario de trabajo de lunes a viernes de 7:30 am a 5:30 pm y, eventualmente, los s�bados y domingos, bajo la continuada dependencia y subordinaci�n que ejerc�a la entidad demandada a trav�s de Julio Mateo Cardiel y Gustavo S�nchez; devengando la suma mensual de $10.000.000.
Agrega que la sociedad empleadora fue la encargada de la construcci�n y comercializaci�n de los proyectos denominados �La Quinta Club House� en Pereira y �Terragrata� en Dosquebradas; el 23 de marzo de 2022 recibi� m�ltiples llamadas de los clientes de esos proyectos ya que empez� a existir incertidumbre frente a su cumplimiento, situaci�n que, ante el silencio de la empresa, lo llev� a tomar la decisi�n de renunciar por causa imputable a la entidad demandada.
Luego de haberse notificado personalmente el auto admisorio de la demanda, la sociedad Realidad Colombia S.A.S. dej� trascurrir en silencio el t�rmino otorgado para pronunciarse frente a la demanda interpuesta por el se�or Eduardo Velasco Ponferrada, raz�n por la que el Juzgado Tercero Laboral del Circuito profiri� auto de 29 de agosto de 2022 en el que tuvo por no contestada la acci�n y, en consecuencia, tuvo esa omisi�n como un indicio grave en su contra.
2. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA En sentencia de 2 de mayo de 2024, la funcionaria de primer grado, luego de hacer alusi�n al contenido de los art�culos 22, 23 y 24 del CST, sostuvo que la parte actora cumpli� con la carga probatoria que le incumb�a consistente en acreditar la prestaci�n personal del servicio, no solamente por la sanci�n procesal impuesta a la sociedad Realidad Colombia S.A.S. por su inasistencia a la audiencia obligatoria de conciliaci�n prevista en el art�culo 77 del C.P.T. y de la S.S., sino tambi�n porque de ello dieron cuenta los testimonios escuchados en el curso del proceso por petici�n de la parte actora; advirtiendo la a quo que la sanciones procesales admit�an prueba en contrario.
Bajo ese panorama, indic� la falladora de primera instancia que, adem�s de haberse tenido por cierta la prestaci�n personal del servicio por cuenta de la sanci�n procesal que se le impuso a la entidad accionada, tambi�n se tuvo como cierta la existencia del contrato de trabajo entre las partes, por cuenta de esa sanci�n procesal; sin embargo, al admitir prueba en contrario, la a quo, despu�s de valorar los testimonios escuchados en el curso del proceso, concluy� que las actividades que ejecut� el se�or Eduardo Velasco Ponferrada a favor de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. en la promoci�n, marketing, comercializaci�n y venta de sus proyectos inmobiliarios, la ejecut� con plena libertad y autonom�a, no solamente porque no deb�a cumplir horarios de trabajo, sino tambi�n porque �l nunca estuvo sometido a la continuada dependencia y subordinaci�n propia de los contratos de trabajo, al punto que ejecutaba sus tareas desde cualquier lugar, incluso desde el extranjero y as� mismo, al tiempo, ejecutaba actividades para terceros que de ninguna manera le eran prohibidas por la entidad demandada.
En el anterior orden de ideas, al haberse demostrado en el proceso que las actividades ejecutadas por el demandante a favor de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. las hizo con plena libertad y autonom�a, esto es, desprovista del elemento subordinaci�n, determin� que esa relaci�n contractual no estuvo regida por un contrato de trabajo y, en consecuencia, neg� la totalidad de las pretensiones elevadas por el se�or Eduardo Velasco Ponferrada, imponi�ndole las costas procesales en un 100% a favor de la parte pasiva de la acci�n. No hubo apelaci�n de la sentencia, por lo que, al haber resultado la decisi�n completamente desfavorable a los intereses de la parte actora, se dispuso el grado jurisdiccional de consulta a su favor.
3. GRADO JURISDICCIONAL DE CONSULTA De conformidad con el art�culo 69 del C�digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, es procedente el grado jurisdiccional denominado consulta, cuando la sentencia de primera instancia fuere totalmente adversa a las pretensiones del trabajador y la misma no hubiere sido recurrida, como ocurri� en el presente asunto.
4. ALEGATOS DE CONCLUSI�N / Conforme se se�ala en la constancia de secretar�a, las partes dejaron transcurrir en silencio el plazo otorgado para presentar alegatos de conclusi�n. 5. PROBLEMAS JUR�DICOS/ En problema jur�dico se circunscribe a determinar si entre el se�or Eduardo Velasco Ponferrada y la sociedad Realidad Colombia S.A. existi� un contrato de trabajo, y en caso afirmativo, si hay lugar a las pretensiones reclamadas. 6.
CONSIDERACIONES 6.1. Contrato de trabajo � Indicios de subordinaci�n. El legislador laboral dispuso en los art�culos 22 y 23 del C.S.T., que hay contrato de trabajo all� donde concurren 3 elementos a saber: i) actividad personal del trabajador, ii) salario como retribuci�n del servicio prestado y iii) continuada dependencia y subordinaci�n, que faculta al empleador para exigirle al trabajador el cumplimiento de �rdenes en cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponerle reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duraci�n del contrato, sin afectar su honor, dignidad humana y derechos m�nimos irrenunciables.
Pero adicionalmente, para alivianar la carga probatoria del trabajador, el legislador concibi� la presunci�n legal prevista en el art�culo 24 del C.S.T., con arreglo a la cual toda relaci�n de trabajo personal se entiende regida por un contrato de trabajo y que ha sido interpretada en el sentido de que le corresponde al empleador desvirtuar la presunci�n que se deriva de la acreditaci�n de la prestaci�n personal de un servicio, demostrando que el trabajo se realiz� de manera aut�noma e independiente.
En este sentido, la subordinaci�n jur�dica del trabajador respecto del empleador es el elemento que sirve para diferenciar entre el contrato de trabajo y el de prestaci�n de servicios. Al respeto, La Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha referido algunos indicios de la existencia del contrato, los cuales, dicho sea de paso, coinciden con los enumerados en la Recomendaci�n N.� 198 de la OIT que, �sin olvidar su car�cter relativo o circunstancial, no exhaustivo y din�mico, pueden ser �tiles para descifrar una relaci�n de trabajo subordinada a partir de algunos hechos indicativos.
De esta forma, ha considerado como tales, la prestaci�n del servicio seg�n el control y supervisi�n de otra persona (CSJ SL4479-2020), la exclusividad (CSJ SL460-2021), la disponibilidad del trabajador (CSJ SL2585-2019), la concesi�n de vacaciones (CSJ SL6621-2017), la aplicaci�n de sanciones disciplinarias (CSJ SL2555-2015), cierta continuidad del trabajo (CSJ SL981-2019), el cumplimiento de una jornada u horario de trabajo (CSJ SL981-2019), realizaci�n del trabajo en los locales o lugares definidos por el beneficiario del servicio (CSJ SL4344-2020), el suministro de herramientas y materiales (CSJ SL981-2019), el hecho de que exista un solo beneficiario de los servicios (CSJ SL4479-2020), el desempe�o de un cargo en la estructura empresarial (CSJ SL, 24 ag. 2010, rad. 34393), la terminaci�n libre del contrato (CSJ SL6621-2017) y la integraci�n del trabajador en la organizaci�n de la empresa (CSJ SL4479-2020 Y CSJ SL5042-2020).� En cuando a este �ltimo criterio, en la sentencia CSJ SL 1439 de 2021 puntualiz�: �Este criterio da por descontado que la empresa es una actividad que combina factores humanos, materiales e inmateriales al mando de su titular.
Cuando el empleador organiza de manera aut�noma sus procesos productivos y luego inserta al trabajador en ese �mbito para dirigir y controlar su labor, seg�n esos fines empresariales, se estar� ante un indicio claro de subordinaci�n. El trabajador que no tiene un negocio propio, una organizaci�n empresarial suya con su propia estructura, medios de producci�n, especializaci�n y recursos, sino que se ensambla en la de otro, carece de autonom�a. No se trata de una persona que desarrolla libremente y entrega un trabajo para un negocio, sino que su fuerza de trabajo hace parte del engranaje de un negocio conformado por otro.
Sobre el particular, la doctrina autorizada ha se�alado que el criterio en cita tiene la peculiaridad de englobar una tr�ada de conceptos: integraci�n, organizaci�n y empresa. De modo tal que este indicio se traduce �en la inserci�n o disponibilidad del prestador de servicios dentro del �mbito de direcci�n y organizaci�n del beneficiario, esto es, en la esfera de la empresa a su cargo�, premisa de la que se deriva suficientemente �el car�cter dependiente o subordinado de la prestaci�n de servicios��. 6.2.
Caso concreto Clausuradas las etapas previas, el Juzgado Tercero Laboral del Circuito por medio de auto de 13 de enero de 2023 cit� a las partes para que comparecieran a la audiencia de que trata el art�culo 77 del C.P.T. y la S.S. para el d�a 27 de marzo de 2022 a las 8:00 am. Llegada la fecha y hora dispuestas por el juzgado de conocimiento, la a quo dio apertura a cada una de las etapas que componen las diligencias establecidas en el precitado art�culo, iniciando por la audiencia obligatoria de conciliaci�n, sin embargo, como la parte pasiva de la acci�n no compareci�, declar� clausurada esa etapa procesal y a continuaci�n le impuso la sanci�n procesal prevista en el numeral 2� de la norma en cita, presumiendo ciertos los hechos susceptibles de confesi�n que se encontraban inmersos en la demanda, entre los que se destacan los siguientes: �1.
El d�a 1 de MAYO DEL 2016, mi procurado se vincul� laboralmente con la parte demandada. 2. El pacto laboral fue de forma verbal. 3. El pacto laboral se realiz� a t�rmino indefinido. 4. El pacto laboral vers�, en que mi prohijado, desempe�ar�a el cargo de director comercial y de expansi�n. �.. 8. Mi procurado deveng� desde el inicio de sus labores siempre la suma de Diez millones de pesos mda/cte. �. 11.
Mi procurado trabajaba de Lunes a Viernes. 12. Mi procurado laboraba de 7:30 AM a 5:30 PM. �.. 14. Durante toda la relaci�n contractual mi procurado recibi� constante subordinaci�n directamente por parte de JULIO MATEO CARDIEL Y GUSTAVO S�NCHEZ quienes eran empleados de la sociedad demandada. � 22. El d�a 24 de Marzo de 2022 mi representado se vio obligado a renunciar ya que pese a los m�ltiples requerimientos verbales a sus superiores estos se negaron a darle respuestas claras sobre las soluciones o respuestas que se le pod�an dar a los clientes de los proyectos, ya que la sensaci�n de tales clientes era que hab�an perdido su dinero.� As� las cosas, en principio, conforme con la sanci�n procesal que recay� sobre sociedad Realidad Colombia S.A.S. por su inasistencia a la mencionada audiencia obligatoria de conciliaci�n, se tuvo por cierto que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada prest� sus servicios a favor de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. a trav�s de un contrato de trabajo a t�rmino indefinido que se prolong� desde el 1� de mayo de 2016 hasta el 24 de marzo de 2022.
No obstante, como bien lo previno la juzgadora de primera instancia, de conformidad con el art�culo 197 del C�digo General del Proceso, dicha presunci�n admite prueba en contrario, ya que, como lo advierte la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia no necesariamente los efectos de la confesi�n ficta determinan la convicci�n del juzgador sobre los hechos objeto del litigio, puesto que el juzgador de instancia puede formar libremente su convencimiento de la verdad real.
En ese sentido, la parte actora, con el objeto de acreditar los hechos relacionados en la demanda, solicit� que fueran o�dos el interrogatorio de parte del representante legal de la sociedad demandada, adem�s de los testimonios de Gustavo S�nchez Jim�nez, Sara Mar�n L�pez y Jenny Maritza Calle Vargas. En el interrogatorio de parte, el representante legal de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. acept� que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada prest� sus servicios como director comercial y de expansi�n, pero a la par aclar� que lo hizo bajo un contrato de prestaci�n de servicios, en el que �l, de acuerdo con sus conocimientos en la materia, le correspond�a dise�ar las estrategias de marketing para comercializar, promocionar y vender los proyectos inmobiliarios que estaba realizando la empresa, indicando que, bajo esa forma contractual, �l contaba con plena libertad y autonom�a para realizar esas tareas; contest� que al demandante no se le impusieron horarios de trabajo, ni mucho menos estuvo bajo la continuada dependencia y subordinaci�n de la sociedad, ya que �l era quien defin�a la forma en la que realizaba todas las estrategias de marketing, explicando que una vez las dise�aba, se hac�an reuniones con el comit� directivo para aprobar esas estrategias.
Dijo que en muchas ocasiones este, quien no ten�a que pedir permiso para ausentarse, les informaba sobre sus viajes, por ejemplo, a Espa�a desde donde continuaba ejecutando sus actividades, sin que ello se constituyera en un inconveniente para continuar unidos contractualmente. Explic� que demandante ten�a unos honorarios b�sicos de $4.000.000 mensuales, que se ve�an incrementados por las comisiones que percib�a por las ventas de los proyectos inmobiliarios.
Finalmente, manifest� que ten�a libertad para prestar sus servicios a favor de terceros. El se�or Gustavo S�nchez Jim�nez, por su parte, manifest� que conoci� al se�or Eduardo Velasco Ponferrada entre los a�os 2019 y 2022, dado que en esa �poca �l -testigo- prest� sus servicios como representante legal de la sociedad Realidad Colombia S.A.S., explicando que durante esos periodos el demandante ejerci� el cargo de director comercial y de expansi�n, por lo que sus tareas estaban dirigidas a realizar todas las estrategias de marketing para la comercializaci�n de los proyectos inmobiliarios de la compa��a; explic� que de acuerdo al organigrama de la empresa el promotor del litigio se encontraba bajo el mando del representante legal y del presidente de la compa��a. Sostuvo que de forma mensual revisaba los informes del �rea comercial y verificaban el cumplimiento de las ventas, y por esas tareas el actor percib�a honorarios mensuales que pod�an arribar a los $15.000.000, que comprend�an comisiones por ventas; indic� que Eduardo ten�a un puesto de trabajo dentro de las instalaciones de la empresa para realizar el acompa�amiento de los ejecutivos de venta, personal que estaba vinculado a la empresa a trav�s de contratos de trabajo; sin embargo, a pesar de que este hac�a presencia en las jornadas laborales dispuestas en el reglamento interno de trabajo, la verdad es que pod�a ejecutar sus tareas en otros lugares, como por ejemplo, cuando viajaba a Espa�a, pues desde all� continuaba coordinando su grupo de trabajo, como l�der en el �rea comercial.
A�adi� que no acud�a a todas las reuniones ya que en ocasiones dejaba encargada a Sara Mar�n, Subdirectora Comercial. Contest� que el demandante no pod�a ser objeto de sanciones y que adicionalmente ten�a sus propios clientes, quienes lo llamaban para consultarlo sobre sus casos particulares; dijo que la empresa ten�a unas l�neas maestras de proyecci�n de ventas que eran tenidas en cuenta por Eduardo para ejecutar sus planes estrat�gicos de marketing para la promoci�n, comercializaci�n y ventas de los proyectos inmobiliarios.
La se�ora Sara Mar�n L�pez manifest� que conoci� al se�or Eduardo Velasco Ponferrada en el a�o 2017 cuando ella ingres� a prestar sus servicios como ejecutiva comercial en la sociedad Realidad Colombia S.A.S., siendo el demandante el director comercial y de expansi�n de esa entidad. Explic� que los ejecutivos de ventas ten�an que cumplir un horario de trabajo que iniciaba a las 7:30 am y finalizaba a las 5:30 pm, horarios que no ten�an que ser cumplidos por los directores; pero explic� que, en el caso de Eduardo, �l iba para realizar el correspondiente acompa�amiento por lo menos una vez al mes.
Refiri� que el trabajo del demandante consist�a en elaborar toda la estrategia de marketing para la comercializaci�n y venta de los proyectos inmobiliarios de la entidad accionada; sostuvo que cuando el actor se ausentaba, no ten�a que pedir permiso, pero si le informaba a la empresa para que tuviera conocimiento de la situaci�n, como cuando viajaba a Espa�a por lapsos aproximados de 20 d�as; expres� que cuando el accionante se ausentaba, �l la encargaba de sus actividades y si ten�a alguna duda se comunicaba con el gestor de la litis.
Por las tareas que desempe�aba y las ventas que se obten�an, el demandante pod�a percibir mensualmente unos $15.000.000 o $17.000.000 incluidas las comisiones; para ejecutar sus tareas en el dise�o de estrategias de marketing �l no recib�a �rdenes por parte de nadie, acotando que sus estrategias las deb�a presentar en los comit�s que se realizaban para su aprobaci�n; respondi� que el demandante no era objeto de llamados de atenci�n, ni de imposici�n de sanciones, as� eventualmente no se cumpliera con la meta de ventas.
A su turno, la se�ora Jenny Maritza Calle Vargas manifest� que prest� sus servicios durante seis a�os a la sociedad Realidad Colombia S.A.S., en donde coincidi� con el se�or Eduardo Velasco Ponferrada, quien era el director comercial y de expansi�n de la empresa. Manifest� que a ella, como ejecutiva comercial, ten�a la obligaci�n de cumplir con el horario de trabajo de lunes a viernes de 7:30 am a 5:30 pm, a�adiendo que el demandante tambi�n iba a las instalaciones de la empresa en esas jornadas para hacer el acompa�amiento respectivo; contest� que no sabe exactamente cu�nto se ganaba mensualmente el actor, pero que se le cancelaba un fijo m�s comisiones por ventas.
Explic� que la funci�n del se�or Velasco Ponferrada consist�a en dise�ar las estrategias de marketing para la promoci�n, comercializaci�n y ventas de los proyectos inmobiliarios que ten�a la empresa; indic� que para realizar esas estrategias, en el �rea comercial se hac�an estudios de mercadeo en los que se verificaba como eran los �ndices de ventas de bienes ra�ces en Dosquebradas y Pereira, expresando a continuaci�n que esa era la referencia que ten�a el comit� directivo para realizar las proyecciones de ventas; de acuerdo con eso, el se�or Eduardo no solamente hac�a los ajustes necesarios en las estrategias de marketing, que pod�an consistir en pautas publicitarias en medios de comunicaci�n, redes sociales, presencia en ferias inmobiliarias, etc., ya que era muy importante lograr los puntos de equilibrio en cada uno de los proyectos.
Respondi� que el demandante no era objeto de llamados de atenci�n ni de sanciones, ni siquiera cuando no se cumpl�an las metas de ventas. Finalmente, sostuvo que era el se�or Eduardo Velasco Ponferrada quien daba todas las pautas de la estrategia de marketing y que era �l mismo quien defin�a las metas de ventas de los ejecutivos comerciales.
As� las cosas, al valorar los testimonios rendidos por los testigos escuchados por petici�n de la parte actora, quienes hicieron relatos espont�neos, claros y coherentes sobre los hechos que les constaba frente a la relaci�n contractual que sostuvieron el se�or Eduardo Velasco Ponferrada y la sociedad Realidad Colombia S.A.S., sin que se vislumbrara la intenci�n de favorecer o desfavorecer los intereses de las partes, resultan suficientes para derruir la presunci�n establecida en el art�culo 77 del C.S.T, impuesta a la parte demandada por la inasistencia a la audiencia de conciliaci�n. Lo anterior, porque es evidente que el gestor de la litis actu� con independencia y autonom�a en sus tareas como director comercial de Realidad Colombia S.A.S., pues todos los testigos coincidieron con el representante legal en que el prestador del servicio no estaba sujeto al cumplimiento de horarios, ni de turnos, y tampoco estaba obligado a asistir a actividades empresariales o reuniones, pues a pesar de contar con un puesto de trabajo en las instalaciones de la sociedad, pod�a prestar sus servicios desde cualquier lugar, incluso desde el extranjero, sin requerir autorizaci�n previa del representante legal o del presidente para hacerlo, quienes, seg�n el testigo Gustavo S�nchez Jim�nez, ejerc�an el mando de la compa��a. Adicionalmente, el promotor del litigio ten�a libertad para desarrollar proyectos personales durante el tiempo o las franjas que �l mismo describi� como su horario de trabajo.
Es decir, el tiempo que se�ala en la demanda como laborado para la sociedad demandada no lo destinaba exclusivamente a dicha sociedad, ya que tambi�n realizaba actividades para terceros, como asesor�as telef�nicas para sus propios clientes. Los testigos tambi�n coincidieron en que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada no era un sujeto disciplinable, es decir, a diferencia de otros trabajadores con contrato laboral, no estaba bajo las disposiciones del reglamento interno de trabajo, al punto que pod�a omitir el horario laboral, ausentarse de las juntas directivas y delegar sus funciones a la subdirectora comercial, lo que subraya la flexibilidad con la que dispon�a de su tiempo.
Adem�s, al verificar la prueba documental decretada de oficio por el juzgado, se observa que, seg�n la certificaci�n emitida por Migraci�n Colombia, entre 2016 y 2020, el promotor del litigio registr� seis movimientos migratorios. Estos movimientos indican una permanencia en el extranjero, en destinos como San Jos� (Costa Rica), La Habana (Cuba) y Madrid (Espa�a), por un periodo aproximado de 20 d�as por a�o.
Con base en lo anterior, aunque el demandante fue contratado por sus conocimientos para ocupar un cargo directivo que inclu�a la formulaci�n y direcci�n de estrategias de marketing y para el cual deb�a utilizar el personal de la empresa que son rasgos distintivos del elemento de integraci�n en la organizaci�n empresarial, tal indicio pierde relevancia en ponderaci�n con otros de igual valor probatorio como: la imposibilidad de imponerle reglamentos, la falta de exclusividad, la ausencia de una jornada u horario de trabajo, la posibilidad de ausentarse del lugar de trabajo sin pedir autorizaci�n por per�odos prolongados, hasta por 20 d�as, seg�n declar� Sara Mar�n L�pez y se verific� en la certificaci�n de movimientos migratorios, y la potestad de delegar sus funciones, lo cual diluye el elemento "intuito personae" caracter�stico de las relaciones de trabajo.
De este modo, no se descarta de ninguna manera la trascendencia del indicio de integraci�n del prestador del servicio en la organizaci�n de la empresa y la importancia del desempe�o de su cargo en la estructura de ventas y marketing de la empresa; sin embargo, dicha situaci�n no puede ser ajena y pasar por alto, los dem�s hechos que por superioridad num�rica conducen a una relaci�n desprovista del elemento de la subordinaci�n. Por lo expuesto, la Sala Mayoritaria llega a la misma conclusi�n que la a-quo, dado que, al ponderar los indicios de subordinaci�n, prevalecen aquellos que indican una relaci�n de naturaleza civil sobre los que sugieren un v�nculo laboral, lo que resulta suficiente para desvirtuar la confesi�n ficta y la presunci�n contenida en el art�culo 24 del C.S.T., y, en consecuencia, llevan a confirmar la sentencia sin imponer costas en esta instancia procesal, ya que la revisi�n se efectu� en virtud del grado jurisdiccional de consulta.
En m�rito de lo expuesto, Sala Cuarta De Decisi�n Laboral�del Tribunal Superior de Pereira, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,/ / � / / � RESUELVE/ / � PRIMERO. CONFIRMAR en su integridad la providencia proferida el 2 de mayo de 2023, por el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Pereira dentro del proceso promovido por Eduardo Velasco Ponferrada en contra de Realidad Colombia S.A.S.
SEGUNDO. Sin costas en esta sede. / / � Notif�quese y c�mplase. La Magistrada, Con firma electr�nica al final del documento ANA LUC�A CAICEDO CALDER�N Los Magistrados, Con firma electr�nica al final del documento JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ Salvo voto Con firma electr�nica al final del documento GERMAN DARIO GOEZ VINASCO SALVAMENTO DE VOTO MAGISTRADO: JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ Pereira, [09] de diciembre de dos mil veinticuatro [2024].
Tal como lo propuse en la ponencia que present� inicialmente, considero que la sentencia de 2 de mayo de 2024 proferida por el juzgado tercero Laboral del Circuito de Pereira debi� ser revocada para en su lugar acceder a la declaraci�n de existencia del contrato y las consecuencias prestacionales que de ello se derivan. Los argumentos que sustentan mi alejamiento de lo decidido por la mayor�a en esta segunda instancia, se basan en los siguientes supuestos jur�dicos y an�lisis del caso, partiendo de la necesidad de resolver como problema jur�dico el siguiente: �Existi� un contrato laboral entre el demandante y la sociedad demandada? Para resolver ese interrogante propuse en mi proyecto hacer las siguientes precisiones: / / 1.
CONFESI�N FICTA POR LA INASISTENCIA A LA AUDIENCIA OBLIGATORIA DE CONCILIACI�N. Establece el numeral 2� del art�culo 77 del CPTSS que, si el demandado no concurre a la audiencia obligatoria de conciliaci�n, el juez la declarar� clausurada y en consecuencia se le aplicar� como sanci�n procesal la de presumir ciertos los hechos inmersos en la demanda susceptibles de confesi�n. Frente al tema objeto de estudio, ha sido pac�fica la jurisprudencia de la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia en sostener que la confesi�n ficta derivada de la sanci�n procesal prevista en la norma en comento admite prueba en contrario; postura que reiter� en sentencia CSJ SL6849-2016, en los siguientes t�rminos: ��En efecto, a pesar de que, en el curso de la audiencia llevada a cabo el 14 de julio de 2009, el juzgador de primer grado declar� � los efectos de la confesi�n ficta por la inasistencia del representante de la demandada, sobre los hechos 1 a 4 de la demanda susceptibles de confesi�n �, no por ello el Tribunal deb�a tener por establecidos los extremos de la relaci�n laboral, en la forma definida en la sentencia de primera instancia � del 5 de junio de 1996 hasta el 5 de junio de 2006.
Y ello es as� porque, en primer lugar, como lo ha establecido esta Sala de la Corte, toda confesi�n puede ser infirmada a partir de la valoraci�n de otras pruebas (CSJ SL, 13 feb. 2013, rad. 39357 y CSJ SL9156-2015), ya que el juez del trabajo est� protegido por el principio de libertad probatoria y no est� sometido a tarifa legal de pruebas, de manera que puede otorgarle mayor valor a unas pruebas en perjuicio de otras (CSJ SL, 25 may. 2010, rad. 36845) y, en esa medida, la prueba de confesi�n ficta no impide, de manera definitiva, llegar a otras conclusiones probatorias (CSJ SL, 6 mar. 2007, rad. 28398) Espec�ficamente, en torno a la prueba de confesi�n ficta, la Corte ha precisado que: No necesariamente la consecuencia adversa que ha de sufrir la parte incumplida en la audiencia de conciliaci�n, esto es sufrir los efectos de la confesi�n ficta, ha de determinar la convicci�n del juzgador sobre los hechos objeto del litigio, puesto que es bien sabido que el juzgador de instancia, de acuerdo con el art�culo 61 del CPT, puede formar libremente su convencimiento de la verdad real "inspir�ndose en los principios cient�ficos que informan la cr�tica de la prueba y atendiendo a las circunstancias relevantes del pleito y a la conducta procesal de las partes" La confesi�n ficta prevista en el art�culo 77 del CPT es una presunci�n legal que admite prueba en contrario; por tanto, si, en el sublite, el ad quem tom� la decisi�n fundado en otras pruebas como la testimonial, los interrogatorios de parte y las documentales, sin hacer alusi�n expresa a la confesi�n ficta en comento, bien se puede entender que le dio m�s peso a aquellas pruebas para efectos de establecer las premisas f�cticas, lo cual es perfectamente leg�timo en arreglo al precitado art�culo 61 del CPT.
En tal medida, se repite, el Tribunal no tergivers� las reglas relacionadas con la carga de la prueba, sino que ejerci� v�lidamente el poder de valorar libre, conjunta y sistem�ticamente las pruebas del proceso.�
2. CRITERIO DE INSERCI�N EN LA ORGANIZACI�N EMPRESARIAL COMO ELEMENTO DETERMINANTE DE LA SUBORDINACI�N LABORAL. En sentencia CSJ SL1439-2021, la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, en un caso en el que resultaba complejo definir si se estaba en presencia o no de una relaci�n contractual regida por un contrato de trabajo, hizo las siguientes precisiones en torno al elemento subordinaci�n, en aras de establecer los par�metros que deben atenderse para definir si se est� o no en presencia de una autentica relaci�n laboral, as�: ��1.2.
Los �indicios� de determinaci�n de la relaci�n de trabajo subordinada. Una menci�n especial al criterio de la integraci�n en la organizaci�n de la empresa (Recomendaci�n n.� 198 de la OIT) En aras de determinar la existencia de una relaci�n de trabajo subordinada, es bien conocida la t�cnica del haz de indicios, es decir, criterios que reflejan los rasgos m�s comunes de un v�nculo laboral dependiente.
Se trata de recabar, analizar y sopesar datos f�cticos relevantes que denoten el ejercicio de facultades empresariales de organizaci�n, direcci�n y control de las condiciones de trabajo. El art�culo 23 del C�digo Sustantivo del Trabajo enuncia algunos de estos indicios, tales como el cumplimiento de �rdenes en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo y la imposici�n de reglamentos.
No obstante, esta menci�n normativa tiene el car�cter enunciativa y no taxativa, de modo que pueden existir otros indicios o elementos objetivos que permitan deducir una relaci�n de trabajo subordinada. Si, como atr�s se afirm�, el poder de direcci�n y control que desemboca en subordinaci�n es la raz�n de ser del contrato laboral, este poder puede manifestarse de diversas formas, seg�n los usos, t�cnicas o tecnolog�as que el empresario utilice para alcanzar sus fines lucrativos e, incluso, seg�n las �pocas en que se ejerza esta facultad.
La Sala Laboral ha identificado algunos indicios relacionados en la Recomendaci�n n.� 198 de la OIT que, sin olvidar su car�cter relativo o circunstancial, no exhaustivo y din�mico, pueden ser �tiles para descifrar una relaci�n de trabajo subordinada. De esta forma, ha considerado como tales la prestaci�n del servicio seg�n el control y supervisi�n de otra persona (CSJ SL4479-2020); la exclusividad (CSJ SL460-2021); la disponibilidad del trabajador (CSJ SL2585-2019); la concesi�n de vacaciones (CSJ SL6621- 2017); la aplicaci�n de sanciones disciplinarias (CSJ SL2555- 2015); cierta continuidad del trabajo (CSJ SL981-2019); el cumplimiento de una jornada u horario de trabajo (CSJ SL981- 2019); realizaci�n del trabajo en los locales o lugares definidos por el del beneficiario del servicio (CSJ SL4344-2020); el suministro de herramientas y materiales (CSJ SL981-2019); el hecho de que exista un solo beneficiario de los servicios (CSJ SL4479-2020); el desempe�o de un cargo en la estructura empresarial (SL, 24 ag. 2010, rad. 34393); la terminaci�n libre del contrato (CSJ SL6621- 2017) y la integraci�n del trabajador en la organizaci�n de la empresa (CSJ SL4479-2020 y CSJ SL5042-2020)1.
En relaci�n con el criterio de la integraci�n en la organizaci�n de la empresa, acogido en la Recomendaci�n n.� 198 de la OIT, la Sala ha destacado su importancia en las din�micas productivas actuales (CSJ SL4479-2020), dado que se trata de un indicador abierto, complejo -aglutina otros indicios- y relevante para resolver casos dudosos, como aquellos que se presentan en sectores econ�micos fragmentados por pr�cticas de tercerizaci�n laboral o de subcontrataci�n en las que el juez se enfrenta a una pluralidad de empresas (relaciones multipartitas o redes empresariales) o trabajos caracterizados por el uso intensivo de las Tecnolog�as de la Informaci�n y las Comunicaciones (TIC).
Este criterio da por descontado que la empresa es una actividad que combina factores humanos, materiales e inmateriales al mando de su titular. Cuando el empleador organiza de manera aut�noma sus procesos productivos y luego inserta al trabajador en ese �mbito para dirigir y controlar su labor, seg�n esos fines empresariales, se estar� ante un indicio claro de subordinaci�n. El trabajador que no tiene un negocio propio, una organizaci�n empresarial suya con su propia estructura, medios de producci�n, especializaci�n y recursos, sino que se ensambla en la de otro, carece de autonom�a. No se trata de una persona que desarrolla libremente y entrega un trabajo para un negocio, sino que su fuerza de trabajo hace parte del engranaje de un negocio conformado por otro.
Sobre el particular, la doctrina autorizada ha se�alado que el criterio en cita tiene la peculiaridad de englobar una tr�ada de conceptos: integraci�n, organizaci�n y empresa. De modo tal que este indicio se traduce �en la inserci�n o disponibilidad del prestador de servicios dentro del �mbito de direcci�n y organizaci�n del beneficiario, esto es, en la esfera de la empresa a su cargo�, premisa de la que se deriva suficientemente �el car�cter dependiente o subordinado de la prestaci�n de servicios.�.
(Negrillas por fuera de texto)� Fue con base en lo anterior que el fondo del asunto propuse resolverlo como lo se�alo a continuaci�n. �CASO CONCRETO Clausuradas las etapas previas, el Juzgado Tercero Laboral del Circuito por medio de auto de 13 de enero de 2023 -archivo 15 carpeta primera instancia- cit� a las partes para que comparecieran a la audiencia de que trata el art�culo 77 del CPTSS para el d�a 27 de marzo de 2022 a las 8:00 am.
Llegada la fecha y hora dispuestas por el juzgado de conocimiento, la a quo dio apertura a cada una de las etapas que componen las diligencias establecidas en el art�culo 77 del CPTSS, iniciando por la audiencia obligatorio de conciliaci�n, sin embargo, como la parte pasiva de la acci�n no compareci�, declar� clausurada esa etapa procesal y a continuaci�n le impuso la sanci�n procesal prevista en el numeral 2� de la norma en cita, presumiendo ciertos los hechos susceptibles de confesi�n que se encontraban inmersos en la demanda, entre los que se destacan los siguientes: �1.
El d�a 1 de MAYO DEL 2016, mi procurado se vincul� laboralmente con la parte demandada. 2. El pacto laboral fue de forma verbal. 3. El pacto laboral se realiz� a t�rmino indefinido. 4. El pacto laboral vers�, en que mi prohijado, desempe�ar�a el cargo de director comercial y de expansi�n. � 8. Mi procurado deveng� desde el inicio de sus labores siempre la suma de Diez millones de pesos mda/cte. �. 11.
Mi procurado trabajaba de Lunes a Viernes. 12. Mi procurado laboraba de 7:30 AM a 5:30 PM. �.. 14. Durante toda la relaci�n contractual mi procurado recibi� constante subordinaci�n directamente por parte de JULIO MATEO CARDIEL Y GUSTAVO S�NCHEZ quienes eran empleados de la sociedad demandada. � 22. El d�a 24 de Marzo de 2022 mi representado se vio obligado a renunciar ya que pese a los m�ltiples requerimientos verbales a sus superiores estos se negaron a darle respuestas claras sobre las soluciones o respuestas que se le pod�an dar a los clientes de los proyectos, ya que la sensaci�n de tales clientes era que hab�an perdido su dinero.� As� las cosas, en principio, conforme con la sanci�n procesal que se le impusiere a la sociedad Realidad Colombia S.A.S. por su inasistencia a la audiencia obligatoria de conciliaci�n prevista en el art�culo 77, se presume como cierto que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada prest� sus servicios a favor de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. a trav�s de un contrato de trabajo a t�rmino indefinido que se prolong� desde el 1� de mayo de 2016 hasta el 24 de marzo de 2022.
No obstante, como viene de explicarse, dicha presunci�n admite prueba en contrario, ya que como lo advierte la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia no necesariamente los efectos de la confesi�n ficta determinan la convicci�n del juzgador sobre los hechos objeto del litigio, puesto que el juzgador de instancia puede formar libremente su convencimiento de la verdad real.
En ese sentido, la parte actora, con el objeto de acreditar los hechos relacionados en la demanda, solicit� que fueran o�do el interrogatorio de parte del representante legal de la sociedad demandada, adem�s de los testimonios de Gustavo S�nchez Jim�nez, Sara Mar�n L�pez y Jenny Maritza Calle Vargas. En el interrogatorio de parte, el representante legal de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. acept� que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada prest� sus servicios como director comercial y de expansi�n, pero afirmando que lo hizo bajo un contrato de prestaci�n de servicios, en el que �l, de acuerdo con sus conocimientos en la materia, le correspond�a dise�ar las estrategias de marketing para comercializar, promocionar y vender los proyectos inmobiliarios que estaba realizando la empresa, indicando que, bajo esa forma contractual, �l contaba con plena libertad y autonom�a para realizar esas tareas; contest� que al demandante no se le impusieron horarios de trabajo, ni mucho menos estuvo bajo la continuada dependencia y subordinaci�n de la sociedad, ya que �l era quien defin�a la forma en la que realizaba todas las estrategias de marketing, explicando que una vez las dise�aba, se hac�an reuniones con el comit� directivo para aprobar esas estrategias; dijo que en muchas ocasiones �l, quien no ten�a que pedir permiso para ausentarse, les informaba sobre sus viajes, por ejemplo a Espa�a, desde donde continuaba ejecutando sus actividades, sin que ello se constituyera en un inconveniente para continuar unidos contractualmente; explic� que �l ten�a unos honorarios b�sicos de $4.000.000 mensuales, que se ve�an incrementados por las comisiones que percib�a por las ventas de los proyectos inmobiliarios; finalmente manifest� que el demandante ten�a libertad para prestar sus servicios a favor de terceros.
El se�or Gustavo S�nchez Jim�nez manifest� que conoci� al se�or Eduardo Velasco Ponferrada entre los a�os 2019 y 2022, dado que en esa �poca �l -testigo- prest� sus servicios como CEO de la sociedad Realidad Colombia S.A.S., explicando que durante esos periodos el demandante ejerci� el cargo de director comercial y de expansi�n, por lo que sus tareas estaban dirigidas a realizar todas las estrategias de marketing para la comercializaci�n de los proyectos inmobiliarios de la compa��a; sostuvo que por esas tareas el actor percib�a honorarios mensuales que pod�an arribar a los $15.000.000, que comprend�an comisiones por ventas; indic� que Eduardo ten�a un puesto de trabajo dentro de las instalaciones de la empresa para realizar el acompa�amiento de los ejecutivos de venta, personal que estaba vinculado a la empresa a trav�s de contratos de trabajo, sin embargo, a pesar de que �l hac�a presencia en las jornadas laborales dispuestas en el reglamento interno de trabajo, la verdad es que �l pod�a ejecutar sus tareas en otros lugares como por ejemplo cuando viajaba a Espa�a, pues desde all� continuaba coordinando su grupo de trabajo, como l�der en el �rea comercial; �l mensualmente presentaba los correspondientes informes de gesti�n que eran revisados y evaluados por el comit� directivo, en el que se verificaba como iban las ventas y, de acuerdo con las necesidades, �l planteaba las estrategias comerciales a seguir, que tambi�n deb�an ser aprobadas por el comit� directivo, ya que era �l quien ten�a los conocimientos para dise�ar esas estrategias de marketing; contest� que el demandante no pod�a ser objeto de sanciones y que adicionalmente ten�a sus propios clientes, quienes lo llamaban para consultarlo sobre sus casos particulares; dijo que la empresa ten�a unas l�neas maestras de proyecci�n de ventas que eran tenidas en cuenta por Eduardo para ejecutar sus planes estrat�gicos de marketing para la promoci�n, comercializaci�n y ventas de los proyectos inmobiliarios.
La se�ora Sara Mar�n L�pez manifest� que conoci� al se�or Eduardo Velasco Ponferrada en el a�o 2017 cuando ella ingres� a prestar sus servicios como ejecutiva comercial en la sociedad Realidad Colombia S.A.S., siendo el demandante el director comercial y de expansi�n de esa entidad; explic� que los ejecutivos de ventas ten�an que cumplir un horario de trabajo que iniciaba a las 7:30 am y finalizaba a las 5:30 pm, pero que esos horarios no ten�an que ser cumplidos por los directores, pero que en el caso de Eduardo, �l iba para realizar el correspondiente acompa�amiento; explic� que el trabajo del demandante consist�a en elaborar toda la estrategia de marketing para la comercializaci�n y venta de los proyectos inmobiliarios de la entidad accionada; sostuvo que cuando el actor se ausentaba, no ten�a que pedir permiso, pero si le informaba a la empresa para que tuviera conocimiento de la situaci�n, como cuando viajaba a Espa�a; expres� que cuando el accionante se ausentaba, �l la encargaba de sus actividades y a trav�s de constante comunicaci�n continuaba coordinando algunas otras actividades que eran de su resorte; por las tareas que desempe�aba y las ventas que se obten�an, el demandante pod�a percibir mensualmente unos $15.000.000 o $17.000.000 incluidas las comisiones; para ejecutar sus tareas en el dise�o de estrategias de marketing �l no recib�a �rdenes por parte de nadie, acotando que sus estrategias las deb�a presentar en los comit�s que se realizaban para su aprobaci�n; respondi� que el demandante no era objeto de llamados de atenci�n, ni de imposici�n de sanciones, as� eventualmente no se cumpliera con la meta de ventas.
La se�ora Jenny Maritza Calle Vargas manifest� que prest� sus servicios durante seis a�os en la sociedad Realidad Colombia S.A.S., en donde coincidi� con el se�or Eduardo Velasco Ponferrada, quien era el director comercial y de expansi�n de la empresa; manifest� que a ella como ejecutiva comercial ten�a la obligaci�n de cumplir con el horario de trabajo de lunes a viernes de 7:30 am a 5:30 pm, a�adiendo que el demandante tambi�n iba a las instalaciones de la empresa en esas jornadas para hacer el acompa�amiento respectivo; contest� que no sabe exactamente cu�nto se ganaba mensualmente el actor, pero que se le cancelaba un fijo m�s comisiones por ventas; explic� que la funci�n del se�or Velasco Ponferrada consist�a en dise�ar las estrategias de marketing para la promoci�n, comercializaci�n y ventas de los proyectos inmobiliarios que ten�a la empresa; indic� que para realizar esas estrategias, en el �rea comercial se hac�an estudios de mercadeo en los que se verificaba como eran los �ndices de ventas de bienes ra�ces en Dosquebradas y Pereira, expresando a continuaci�n que esa era la referencia que ten�a el comit� directivo para realizar las proyecciones de ventas; de acuerdo con eso, el se�or Eduardo no solamente hac�a los ajustes necesarios en las estrategias de marketing, que pod�an consistir en pautas publicitarias en medios de comunicaci�n, redes sociales, presencia en ferias inmobiliarias, etc., ya que era muy importante lograr los puntos de equilibrio en cada uno de los proyectos; respondi� que el demandante no era objeto de llamados de atenci�n ni de sanciones, ni siquiera cuando no se cumpl�an las metas de ventas; finalmente sostuvo que era el se�or Eduardo Velasco Ponferrada quien daba todas las pautas de la estrategia de marketing y que era �l mismo quien defin�a las metas de ventas de los ejecutivos comerciales.
As� las cosas, al valorar los testimonios rendidos por los testigos escuchados por petici�n de la parte actora, quienes hicieron relatos espont�neos, claros y coherentes sobre los hechos que les constaba frente a la relaci�n contractual que sostuvieron el se�or Eduardo Velasco Ponferrada y la sociedad Realidad Colombia S.A.S., sin que se vislumbrara la intenci�n de favorecer o desfavorecer los intereses de las partes, en principio pareciera que se tratara de una persona que ejecut� sus tareas como director comercial y de expansi�n de manera aut�noma e independiente, dado el margen de manejo que como directivo le otorg� la entidad accionada; sin embargo, aplicando lo expuesto por la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia en la sentencia CSJ SL1439-2021, lo que realmente ocurri� en este caso es que la sociedad Realidad Colombia S.A.S hizo uso del criterio de la integraci�n del se�or Eduardo Velasco Ponferrada a su organizaci�n empresarial como su director comercial y de expansi�n, pues n�tese que la entidad accionada insert� al demandante dentro de sus cuadros directivos para dirigir y controlar su labor de comercializar, promocionar y vender sus proyectos inmobiliarios a trav�s del dise�o de estrategias de marketing, haciendo uso del personal propio de la empresa, debiendo encausar todos esos recursos en la obtenci�n de los resultados fijados en las l�neas maestras de ventas proyectadas por la sociedad; es decir que, esa tarea no fue ejecutada por el se�or Velasco Ponferrada a trav�s de su propia organizaci�n empresarial, sino que tuvo que ensamblarse a la estructura definida por Realidad Colombia S.A.S, por lo que, como lo defini� el m�ximo �rgano de la jurisdicci�n ordinaria laboral, el demandante realmente hizo parte de todo el engranaje empresarial de la sociedad accionada y, en consecuencia, la relaci�n contractual que se present� entre ellos desde el 1� de mayo de 2016 hasta el 24 de marzo de 2022, estuvo regida por un contrato de trabajo a t�rmino indefinido; razones por las que en este asunto no qued� desvirtuada la confesi�n ficta que se le aplic� a la entidad accionada como sanci�n procesal al no haber comparecido a trav�s de su representante legal a la audiencia obligatoria de conciliaci�n. En torno al monto del salario devengado por el actor, es pertinente recordar que uno de los hechos que se presumi� como cierto por la sanci�n procesal que se le aplic� a la sociedad Realidad Colombia S.A.S., fue aquel en el que se afirm� que �Mi procurado deveng� desde el inicio de sus labores siempre la suma de Diez millones de pesos mda/cte.�, sin embargo, los testigos fueron claros en se�alar que el trabajador devengaba mensualmente entre $15.000.000 y $17.000.000; afirmaciones que tienen respaldo en la certificaci�n emitida por el representante legal de la entidad accionada el 11 de febrero de 2022 -p�g.16 archivo 11 carpeta primera instancia- en la que hizo constar que el se�or Eduardo Velasco Ponferrada, en su calidad de director comercial al servicio de esa sociedad, cuenta �con una asignaci�n de honorarios por valor mensual de $15.000.000 (Quince Millones de Pesos m/cte.)�; lo que dar�a lugar a que se tuviera como salario devengado, el que qued� debidamente acreditado con las pruebas allegadas al proceso, esto es, la suma mensual de $15.000.000 y no la suma de $10.000.000 mensuales que se afirmaba en el libelo introductorio; pero, como esa decisi�n implica la aplicaci�n de las facultades extra y ultra petita previstas en el art�culo 50 del CPTSS, que �nicamente le fueron otorgadas a los jueces de �nica y de primera instancia, m�s no a los de segunda instancia, no es posible tener como base para realizar las correspondientes liquidaciones la suma de $15.000.000, sino la suma mensual de $10.000.000 que fue la consignada por el propio actor en los hechos de la demanda.
Definido ese tema, procede en consecuencia la Corporaci�n a liquidar las prestaciones sociales y compensaci�n de vacaciones que se causaron a favor del se�or Eduardo Velasco Ponferrada entre el 1� de mayo de 2016 y el 24 de marzo de 2022, as�: Prima de servicios. Prev� el art�culo 306 del CST que el empleador est� obligado a pagar a favor de su trabajador la prima de servicios que corresponde a 30 d�as de salario por a�o, la cual se reconocer� en dos pagos, la mitad m�ximo el de 30 junio y la otra mitad a m�s tardar los primeros veinte d�as de diciembre, a�adi�ndose que reconocer� por todo el semestre trabajado o propiciamente por fracci�n. Por los 2124 d�as de servicios prestados por el actor, tiene derecho a que se le reconozca por dicho concepto la suma de $59.000.000.
Auxilio de cesant�as. En torno a las cesant�as, el art�culo 249 del CST establece que el empleador est� obligado a pagar a sus trabajadores, al terminar el contrato de trabajo, como auxilio de cesant�a, un mes de salario por cada a�o de servicios y proporcionalmente por fracci�n de a�o; por lo que, por los 2124 d�as de servicios prestados por el demandante, tiene derecho a que se le reconozca por dicho concepto la suma de $59.000.000.
Intereses a las cesant�as. Establece la ley 52 de 1975 que los trabajadores tienen derecho a que se les reconozca el 12% anual por concepto de intereses a las cesant�as, esto es, el 1% mensual, los cuales deber�n pagarse en el mes de enero del a�o siguiente a aquel en que se causaron. Conforme con lo definido en la norma en cita, tiene derecho el accionante a que se le reconozca por dicho concepto las siguientes sumas de dinero: A�o 2016: Tiene derecho a que se le reconozca la suma de $533.333, que corresponde al 8% de las cesant�as generadas entre el 1� de mayo de 2016 y el 31 de diciembre de 2016 - $6.666.667-.
A�os 2017 a 2021: Por cada uno de esos cinco a�os, el demandante gener� $10.000.000 por concepto de cesant�as, que generaban en consecuencia la suma de $1.200.000 por concepto de intereses a las cesant�as (12% anual) por cada uno de ellos, raz�n por la que por dicho lapso se le adeuda al actor la suma de $6.000.000. A�o 2022. Tiene derecho el se�or Velasco Ponferrada a que se le reconozca por concepto de intereses a las cesant�as causados por los 84 d�as de servicios prestados entre el 1� de enero y el 24 de marzo de esa anualidad, el 2.8% sobre las cesant�as generadas en ese periodo ($2.333.333), que corresponde a la suma de $65.333.
En suma, por concepto de intereses a las cesant�as se le adeuda al se�or Eduardo Velasco Ponferrada la suma de $6.598.666. Compensaci�n de vacaciones. Consagra el art�culo 186 del CST que los trabajadores que presten sus servicios durante un a�o tienen derecho a quince (15) d�as h�biles consecutivos de vacaciones remuneradas; por lo que, por los 2124 d�as de servicios prestados por el actor a favor de la sociedad Realidad Colombia S.A.S., tiene derecho a que se le reconozca la suma de $29.500.000 por concepto de compensaci�n de vacaciones.
Finalizaci�n de la relaci�n laboral. Al iniciar la presente acci�n el demandante afirm� que fue �l quien tom� la decisi�n de dar por finalizado el contrato de trabajo por causa imputable a la entidad empleadora, concretamente por el incumplimiento de la sociedad Realidad Colombia S.A.S. frente a sus clientes, aseveraci�n que fue presumida cierta de acuerdo con la sanci�n procesal impuesta a la entidad empleadora por su inasistencia a la audiencia obligatoria de conciliaci�n. Sin embargo, al verificar el contenido de la renuncia presentada por el demandante -p�g.25 archivo 11 carpeta primera instancia-, el se�or Eduardo Velasco Ponferrada informa que renuncia voluntariamente al cargo de director comercial y de expansi�n de Realidad Colombia S.A.S., anunciando que la misma la hace efectiva al momento de finalizar la correspondiente jornada laboral, �dados los nuevos acontecimientos que en la actualidad se est�n presentando� pidiendo a continuaci�n que se �direccione a todos los clientes de los proyectos a la persona asignada para cubrir mi vacante.�.
N�tese que, al momento de tomar la decisi�n de romper el v�nculo contractual con la sociedad empleadora, el trabajador no edifica esa decisi�n en los supuestos incumplimientos a que hace referencia en el libelo introductorio, siendo del caso recordar que el par�grafo del art�culo 62 del CST establece que �La parte que termina unilateralmente el contrato de trabajo debe manifestar a la otra, en el momento de la extinci�n, la causal o motivo de esa determinaci�n. Posteriormente no pueden alegarse v�lidamente causales o motivos distintos.�; por lo que, en aplicaci�n de la norma en cita, al no haber manifestado el trabajador que la ruptura contractual la ejecutaba por culpa imputable a esa entidad, ya que lo que hizo el trabajador fue presentar su renuncia voluntaria al cargo que ven�a desempe�ando, no resultaba procedente alegar en la demanda motivos diferentes a los all� expresados; raz�n por la que debe concluirse que la relaci�n laboral entre las partes finaliz� por renuncia voluntaria del se�or Velasco Ponferrada, como se lo expres� en el momento de la ruptura a la sociedad empleadora.
De las sanciones moratorias. Al no haber cumplido la sociedad empleadora con la obligaci�n de consignar las cesant�as generadas anualmente a favor del trabajador, adem�s de no cancelar las prestaciones sociales a la finalizaci�n del contrato de trabajo, se activaron las sanciones moratorias previstas en los art�culos 99 de la Ley 50 de 1990 y 65 del CST; pero, como pac�ficamente lo ha sentado la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, ellas no operan de manera autom�tica, pues en cada caso en concreto debe verificarse si la omisi�n en su pago obedece a un comportamiento que pueda ubicarse en el plano de la buena fe.
En ese sentido, como viene de verse, el caso que se present� entre el se�or Eduardo Velasco Ponferrada y la sociedad Realidad Colombia S.A.S. realmente no otorgaba claridad respecto al v�nculo que reg�a la relaci�n contractual entre las partes, pues la forma en la que el accionante ejecutaba sus tareas en calidad de director comercial y de expansi�n le permit�an creer genuinamente a la entidad demandada que, dado su amplio margen de autonom�a e independencia en la toma de decisiones, estaban frente a un aut�ntico contrato de prestaci�n de servicios; situaci�n que solo vino a ser despejada en esta sede en aplicaci�n de las ense�anzas vertidas en la sentencia CSJ SL1439-2021 emitida por la Sala de Casaci�n de la Corte Suprema de Justicia en la que defini� que, en estos casos de suma complejidad en los que no emerge con facilidad el elemento de la continuada dependencia y subordinaci�n, es indispensable hacer uso del criterio de inserci�n al interior de la organizaci�n empresarial como elemento determinante de ese elemento esencial del contrato de trabajo; lo que evidencia que la equivocada forma en la que las partes decidieron unirse contractualmente, esto es, a trav�s de un contrato de prestaci�n de servicios, no estaba dirigida a socavar las garant�as m�nimas del trabajador, sino que, de acuerdo con sus especial�simas�� 1 2 H I W Y Z � � �Ǫ�������pSp5;h�eh�~H6�B*CJOJPJQJ]�^JaJnH $phtH $8h�eh�~H5�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $8h�eh�~H6�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $8h�eh�~H5�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $8hy>hy>5�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $8h�eh�M�5�B*CJOJPJQJ^JaJmH phsH 5h�eh�M�@���B*CJOJQJ^JaJnH ph�tH ��Y Z � � � � � � 7_����������zzz $d�a$gdA>�$��9D[$\$a$gdA>�$��[$\$a$gdA>� ��[$\$gd�~H $d��a$gd�~H$��[$\$a$gd�~H2$$d%d&d'd-DM� ����N��O��P��Q��a$gd�M� � � � ) � � � � #7BD^_ik��ȫȎ�jYG5GYGYG5GYG5#h�ehh *5�CJOJQJ^JaJ#h�eh�1�5�CJOJQJ^JaJ h�eh�1�CJOJQJ^JaJ,h�eh�1�0JCJOJQJ^JaJmH sH h�eh��OJQJ^J8h�eh�M�6�B*CJOJPJQJ^JaJmH phsH 8h�eh�~H6�B*CJOJPJQJ^JaJmH phsH 0h�eh�~H6�B*CJOJPJQJ^JaJph;h�eh�~H5�6�B*CJOJPJQJ^JaJnH $phtH $_������1RS��������������m$dh��9D[$\$a$gd֘�4$�$d����%d����&d����'d����(d����N���������O���������P���������Q���������R���������a$gdA>�$dh�9Da$gdA>� $�9Da$gdA>�$��9D[$\$a$gdA>� $d�a$gdA>� $��� � ������������FGQ���ʸ�����uY=Y7h�eh��5�B*CJOJQJ\�^JaJnH $phtH $7h�eh�1�5�B*CJOJQJ\�^JaJnH $phtH $,h�eh�u�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $(h�eh�1�CJOJQJ^JaJmH sH #h�ehh *5�CJOJQJ^JaJ#h�eh�o�5�CJOJQJ^JaJ h�eh�1�CJOJQJ^JaJ#h�eh�1�5�CJOJQJ^JaJQRS�������������Ͷ��}�jW�D�1�$h�eh�u�0JOJQJ^JmH sH $h�eh"��0JOJQJ^JmH sH $h�eh�b* 0JOJQJ^JmH sH $h�eh�IV0JOJQJ^JmH sH $h�eh�Ê30JOJQJ^JmH sH $h�eh���F0JOJQJ^JmH sH $h�eh�#�0JOJQJ^JmH sH,h�eh�r�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $1h�ehY �B*CJOJQJ^JaJnH $phtH $1h�eh�1�B*CJOJQJ^JaJnH $phtH $�������� : �$��dh�`��a$gdA>� $dh�a$gdA>� $dh�a$gd ^K$��dh�`��a$gdA>�$�-��dh��9D[$\$]�-`��a$gdA>�$dh��9D[$\$a$gd�M� Y����noxy�������������������ͻ���rW@,h�eh5GrCJOJPJQJ^JaJnH $tH $4h�eh XvCJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $&h�ehY �5�CJOJQJ\�^JaJ h�eh� �CJOJQJ^JaJ#h�eh�DP5�CJOJQJ^JaJ#h�ehY �5�CJOJQJ^JaJ#h�eh ^K5�CJOJQJ^JaJ h�ehH|�CJOJQJ^JaJ h�eh�qcCJOJQJ^JaJ h�eh�1�CJOJQJ^JaJ��CSsz�����خؙoZ@3h�ehoqOJQJ^J3h�ehoq0J5�B*OJQJ\�^JmH phsH (h�ehcl�@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh Xv@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh�p�@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh�qc@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh�6?@���CJKHOJQJ^JaJ(h�eh? �@���CJKHOJQJ^JaJ#h�eh? �5�CJOJQJ^JaJ RT������� � ] ����������}j$��dh�9D`��a$gd�|$dh�9Da$gd�|$��dh�9D`��a$gdiX$dh�9Da$gdA>�$dh�9Da$gd,�$dh�9Da$gdA>�$��dh�`��a$gd A�!$ �) ��L � �\ ��l 0!�#�d�]�gdA>� GQ�PRT\����ɸ��}cI2,h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $2h�eh>%�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh,�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $,h�eh�O�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $$h�ehoq0JCJOJQJ^JaJ h�eh�CJOJQJ^JaJ h�eh A�CJOJQJ^JaJ h�ehoqCJOJQJ^JaJ$h�ehoq0JCJOJQJ^JaJ$h�ehoqCJPJ^JaJmH $sH $ � ^`�� ������������� [ \ ^ a ������������Ҥ�v�\2h�eh,�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $,h�eh4t�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�|CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh|N�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�p�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�ehB �CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�ehiXCJOJPJQJ^JaJnH $tH $] ^ � � -"."�&�&�(�(_)`)�)�)�+�+���������������$��dh�9D`��a$gd�;� $dh�a$gd+j5h$dh�9Da$gd">�$��dh�9D`��a$gd4t�$dh�9Da$gdA>�$dh�9Da$gd,�$��dh�9D`��a$gd�)�a � � L!M!N!O!P!Z![!\!]!^!�!�!�#�#�(�(`)b)c)�ϸ��������������p�VO h�eh">�2h�eh">�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $,h�eh�g CJOJPJQJ^JaJnH $tH $2h�eh4t�6�CJOJPJQJ]�^JaJnH $tH $,h�eh�p�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh4t�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh2�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $2h�eh��5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $c)�)�)�)�+�+�+�+�+�+--�̲��iO�8�!,h�eh2&!CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $2h�eh�[q5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $,h�eh�uCJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $4h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $2h�eh+j5h5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh��5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�g 5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $ �+�+�+---4-6-�.�.�.�.�.�.������������w$dh�9Da$gdUl� dh�9DgdA>�$dh�9Da$gd�}[$dh�9Da$gd�f$dh�9Da$gd�C$dh�9Da$gdA>�$��dh�9D`��a$gd�;�$dh�9Da$gdA>�$dh�9Da$gd�[q -- -0-4-8-�-.>.�.�.�.�ϵ��pYBp�/$h�eh� �CJOJPJQJ^JaJ,h�eh�^]CJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�zHCJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�CCJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�fCJOJPJQJ^JaJnH $tH $,h�eh�;�CJOJPJQJ^JaJnH $tH $2h�eh�;�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�[q5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $,h�eh�[qCJOJPJQJ^JaJnH $tH $ �.�.�.�.�.�.�.�.�.10 1u1~1�1�1�1�̲̚��l[I[8[8[ h�eh{S�CJOJQJ^JaJ#h�eh�\�CJOJQJ]�^JaJ h�eh�\�CJOJQJ^JaJ+h�eh;�5�CJOJQJ^JaJmH sH.h�eh�\�5�CJOJQJ\�^JaJmH sH.h�ehUl�5�CJOJQJ\�^JaJmH sH 2h�eh�}5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�e 5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�}[5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $�.�. 1 1�3�3+9,99�9� �>�������������$dh�9Da$gd�}[$��dh�9D`��a$gdr$��dh�9D^��a$gdr$��dh�9D`��a$gd�\�$dh�9Da$gd�\�$��dh�9D`��a$gd�\�$dh�9Da$gd;� �1S233�3�3�4�4'9(9)9*9,9r9~99�9�9}>������Ʋ���ڇv�v^F.h�ehr6�CJOJQJ]�^JaJmH sH.h�eh� =6�CJOJQJ]�^JaJmH sH h�ehrCJOJQJ^JaJ h�eh:�CJOJQJ^JaJ2jh�eh�\�6�CJH*OJQJU]�^JaJ&h�eh�\�6�CJOJQJ]�^JaJ&h�ehLx�6�CJOJQJ]�^JaJ h�eh�\�CJOJQJ^JaJ(h�eh�\�CJOJQJ^JaJmH sH }>~>�>�>�>�>�>�>�>�ʲ�~dJ02h�eh�X�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�"5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�;�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�+�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�}[5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $.h�ehr6�CJOJQJ]�^JaJmH sH.h�eh� =6�CJOJQJ]�^JaJmH sH:jh�ehr6�CJH*OJQJU]�^JaJmH sH �>�>�>�?�?�A�A;B �>�>�>??`?a?b?c?d?k?l?m?n?o?�?�?B@L@{@|@�A�A�ASDyD�D�D F FIFYF�F�F�F�F�GHPH���ٿٲٲٲٲٲ٢ٲٕمr�r�r��ٕٕٕٕeh�ehK�OJQJ^J$h�eh�:�5�6�OJQJ\�]�^J h�eh�:�6�OJQJ]�^Jh�eh�X OJQJ^J h�eh�:�6�OJQJ]�^Jh�eh{S�OJQJ^Jh�eh,Z�OJQJ^Jh�eh�%�OJQJ^Jh�eh�:�OJQJ^J2h�ehp�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $'}C�C�C�C�C�C�C�D�D�D�D F F�G�G�I�I�J�J�N�N�P�P����������������������$�7dh��[$\$^�7a$gd�x$�7dh��[$\$^�7a$gd�p�$�7dh��[$\$`�7a$gd�%�PH�H�H�I�I0J1J�K�K�N�N(O0O�O�O|P}P~PP�P�P�PQxQ�Q�R�RS+SbS�S�S�SZU[UxU|U$V%V�V�V`ZdZ�Z�Z�Z�Z�Z���������������������������������������xh�eh�&�OJQJ^Jh�eh�W2#OJQJ^Jh�eh@��OJQJ^Jh�eh���ROJQJ^Jh�eh�;�OJQJ^J h�eh�:�6�OJQJ]�^Jh�ehK�OJQJ^J h�eh�:�5�OJQJ\�^Jh�eh�X OJQJ^Jh�eh�:�OJQJ^J/�P�S�SWWW�X�X�Y�Y[[2]3]@_A_J`K`�a�a9e:e�f����������������������$�7dh��[$\$`�7a$gd+j5h$dh��[$\$a$gdK�$�7dh��[$\$`�7a$gd�%��Z�Z[2]3]A_N_�_�_G`L`_```y`z`�a�a�a�a7e;e�e�e�e�e�e�e�h�h�h�h�i�ijpj_klk�k�k,lAldmemfmXnfn�n�n�n�n������������������������~�~�~h�ehjQ�OJQJ^Jh�ehH?OJQJ^Jh�eh�PnOJQJ^Jh�ehuy�OJQJ^Jh�ehS�OJQJ^Jh�eh��OJQJ^Jh�eh�X OJQJ^Jh�eh�%�OJQJ^Jh�ehdf$OJQJ^Jh�eh�:�OJQJ^J1�f�f�h�h�k�kemfm"o#o�p�p+t,t�u�u���������������$dh��[$\$a$gd"C�$�7dh��[$\$`�7a$gd�2$�7dh��[$\$`�7a$gdo9h$dh��[$\$a$gdjQ�$�7dh��[$\$`�7a$gd�Pn$�7dh��[$\$`�7a$gd�%��n"o#o�o�o�p�p�p�p�p�p{q�q�qrr&r_r�r�r�r�r�r�r6s����ٹ٬柒����xkx^�QxDxh�ehOf�OJQJ^Jh�eh�h�OJQJ^Jh�eh8 �OJQJ^Jh�eh� �OJQJ^Jh�eh�G�OJQJ^Jh�ehzrOJQJ^Jh�eho9hOJQJ^Jh�eh�:�OJQJ^Jh�eh�-�OJQJ^J%jh�eh�-�0J'OJQJU^Jh�ehuy�OJQJ^Jh�eh�5OJQJ^Jh�ehvw�OJQJ^Jh�ehH?OJQJ^J6sIsJsis�s�s�s�s�s�s�s�s�s)t*t+t,t;t^tktwtzt{t1upu�u�u�u�u����������{�n�n�n{aT{�h�eh�Q�OJQJ^Jh�ehQn%OJQJ^Jh�eh]OJQJ^Jh�eh�1nOJQJ^Jh�eho9hOJQJ^Jh�eh8 �OJQJ^J h�eh�G�6�OJQJ]�^Jh�eh�G�OJQJ^Jh�ehOf�OJQJ^Jh�eh[{�OJQJ^Jh�eh�0�OJQJ^Jh�ehuy�OJQJ^Jh�eh�MOJQJ^J �u%v*v�v�v�w�w xZx\x�x:y yByDyFyVyZy^y`y�y�z�����Ǹ����zm�zm��z�S;/h�eh�=�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $2h�eh�=�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH $tH $h�eh�X�OJQJ^J h�eh�X�0JOJQJ^J"h�eh�X�0J5�OJQJ\�^Jh�eh��OJQJ^J h�eh��5�OJQJ\�^J h�eh�X�0JOJQJ^J h�eh�:�0JOJQJ^Jh�ehE3�OJQJ^J h�eh�=�6�OJQJ]�^Jh�eh�=�OJQJ^J�u�w�w>yFy^y`y:{ �$d��*$a$gd�H d��gd�H dh�gd�H $d��a$gd�H dh�1$gdA>�{|�|�|�|�|�|�|�|�|�|�����jO31h�/�5�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $7h�eh�E5�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $4h�eh�ECJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $4h�eh�u�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $4h�eh�ECJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $>h�ehI�5�@���CJOJPJQJ\�^JaJmH nH sH tH >h�eh�N�5�@���CJOJPJQJ\�^JaJmH nH sH tH >h�eh�E5�@���CJOJPJQJ\�^JaJmH nH sH tH �|�|�| }1}k}l}m}����F�ςЂ�͵��{dWI9I!/h�#�huW�6�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $ h�#�huW�5�6�OJQJ^Jh�#�huW�6�OJQJ^Jh�#�huW�OJQJ^J,h�#�huW�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $$h�#�h.8OJPJQJ^JnH $tH $$h�#�huW�OJPJQJ^JnH $tH $'h�#�huW�5�OJPJQJ^JnH $tH $/h�#�h.85�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $1h.85�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $1h $^5�CJOJPJQJ^JaJmH nH $sH tH $ �|�|�|�|�|�|�|�|�|} }0}1}l}m}�~�~��������H�J�������������������������$�0�7d��]�0^�7a$gd�#� $d��a$gduW� $d��a$gd�h&J�ςЂ!�"���w�x�͈Έ ������V�W���ԐՐh�i�S�T�����������������������������$�0�7d��]�0^�7a$gd�#�Ђ!�#���w�x�͈Έ ������V�W���ԐՐh�i�S�T�����������ީߩ����r�s�`�a�)�*������������������������������ � ���������������������������������������������������ɹ����h�#�h�#�6�OJQJ^J h�#�h�#�5�6�OJQJ^J h�#�huW�5�6�OJQJ^J/h�#�huW�6�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $h�#�huW�6�OJQJ^J:����������ҡӡ9�:�I�J�o�p�������:�;�q�r�ަߦL�M��������������������������������$�0�7d��]�0^�7a$gd�#�����������ީߩ����C�D�r�s�`�a�)�*�������������������������������������������������$�0�7d��]�0^�7a$gd�#������� � �"�#�������������y�z�7�8�w�x�����:�;�X�Y��������������������������������$�0�7d��]�0^�7a$gd�#� � �"���������y�z���8�I�x�������;�X��� �������c�d���������#�T U UHU�V�V�W�W�W�W�W�W�W����������������������������������ɰ�����wsh�\�jh�\�0J'Uh�#�h�#�5�OJQJ^J&h�#�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $h�#�h�#�OJQJ^J,h�#�h�#�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $Uh�#�h�#�6�OJQJ^J h�#�h�#�5�6�OJQJ^J/h�#�h�#�6�OJPJQJ^JmH nH $sH tH $+�� � �������c�d��������� U UHUIU�V�V�W�W�W�W�W�W������������������������ $d��a$gd�#� $d��a$gduW�$�0�7d��]�0^�7a$gd�#� caracter�sticas, la sociedad Realidad Colombia S.A.S. verdaderamente cre�a que el se�or Velasco Ponferrada no era su trabajador, sino un contratista; quedando demostrada de esa manera la buena fe exenta que exonera a la entidad demandada de la imposici�n de las sanciones moratorias.
Aportes al sistema general de pensiones. Al no haber cumplido la entidad demandada con su obligaci�n de realizar los aportes al sistema general de pensiones a favor del se�or Eduardo Velasco Ponferrada, se condenar� a la sociedad Realidad Colombia S.A.S. a cancelar el c�lculo actuarial correspondiente, previa liquidaci�n que efect�e la administradora pensional en la que se encuentre afiliado el demandante, teniendo como base salarial la suma de $10.000.000.� Como puede verse, mi an�lisis jur�dico del asunto difiere totalmente del sostenido por los dem�s miembros de la sala por lo que dejo as� salvado mi voto.
JULIO C�SAR SALAZAR MU�OZ Magistrado Defensor�a del Pueblo, Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia. (2023). Derechos humanos laborales. Una mirada desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y la jurisprudencia de la Sala de Casaci�n Laboral de la Corte Suprema de Justicia. P�g. 63 VILLASMIL PRIETO, Humberto y CARBALLO MENA, Cesar Augusto.
Recomendaci�n 198 OIT sobre la relaci�n de trabajo. 2da ed. Bogot�: Universidad Libre, 2021, p. 129 Archivo 36, p�gina 10 cuaderno de primera instancia. Radicaci�n No.: 66001310500320220013601 Demandante: Eduardo Velasco Ponferrada Demandado: Realidad Colombia S.A. �W�X�X�X�X�X�XhYiYjY}Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�YZ Z Z!Z"Z#Z��������ƾ������������|m|�|m|�|m|eZh,f�h�GmH sH h(5�mH sH h� �5�CJOJQJ^JaJ#hh� �5�CJOJQJ^JaJ hh� �CJOJQJ^JaJjhY+2UhY+2h�-�h�-�mH sH h�w�mH sH h�-�mH sH h�-�jh�-�0J'UhrOJQJhrjhr0J'Uh�\�h{S� h�*�h�\� hoh{h�\�#�W�XhY�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y!Z"Z#Z$Z%Z&Z�������������������� $d��a$gd�#� $��� 666666666666666666666666666666666666�666666666666hH66666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666p62����&6FVfv������2(��&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv��8X�V~�������� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@6600 OJPJQJ_HmH $nH $sH $tH $J`��J o_�Normal d��CJ_HaJmH $sH $tH NA`���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R 0 Tabla normal �4� l4�a�,k ���, 0 Sin lista `^�` �;�0 Normal (Web)d��d�d[$\$CJOJPJQJaJtH $D�@D �;� P�rrafo de lista ^��m$���� �;�pTabla con cuadr�cula7:V�0������ d��2�O�!2 �;� normaltextrunZ�O2Z �;� paragraphd��d�d[$\$CJOJPJQJaJtH $ �O�A �;�eopJ RJ 0Texto comentariod�CJaJX�/��aX 0Texto comentario CarCJOJPJQJ^JaJD' ��qD 0Ref. de comentarioCJaJV��V &�0Texto de globo d��CJOJQJ^JaJT�/���T &�0Texto de globo CarCJOJPJQJ^JaJLjQRL &�0Asunto del comentario5�\�h�/���h &�0Asunto del comentario Car 5�CJOJPJQJ\�^JaJZ� ���Z �1� Sin espaciado $CJOJPJQJ_HaJmH sH tH ^�/���^ �1�Sin espaciado Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH j>@�j �1�T�tulo dh�1$7$8$H$a$'5�CJOJPJQJ^JaJmH sH tH T�/���T �1� T�tulo Car'5�CJOJPJQJ^JaJmH sH tH F @F !,f�0 Encabezado d���C�"D�/��D,f�0Encabezado CarOJPJQJ^JL "L #,f�0 Pie de p�gina"d���C�"J�/��1J ",f�0Pie de p�gina CarOJPJQJ^J��o��B� oq Por omisi�n|$$��d$d����%d����&d����'d����(d����)f����N���������O���������P���������Q���������R���������S���������`��a$BB*CJOJPJQJ^J_HaJeh����mH phr���������sH tH J @RJ &�0Texto nota pie %d��CJaJT�/��aT %�0Texto nota pie CarCJOJPJQJ^JaJ&`��q ��Ref. de nota al pie,Texto nota pie Car2,Texto nota pie Car Car1,Footnote Text Char Char Char Char Char Car2,Footnote Text Char Char Char Char Car2,FA Fu Car2,Footnote Text Char Car2,FC,Ref,f,Texto de nota al pie,Appel note de bas de page,BVI fnr,4_GH* *B*phc�NV ���N �X�0Hiperv�nculo visitado >*B*ph�OrZ��Z �X� msonormal*d��d�d[$\$CJOJPJQJaJtH $f��f �X�font5+d��d�d[$\$+5�B*CJOJPJQJ\�^JaJphtH $P��P �X�xl65,d��d�d[$\$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl66I-d��d�d9DN��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl67I.d��d�d9DN��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl68V/d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $��� �X�xl69I0d��d�d9DN��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $��� �X�xl70O1d��d�dM� ���N��O��P��Q��[$\$CJOJ PJQJ aJtH $P�"P �X�xl712d��d�d[$\$CJOJ PJQJ aJtH $Z�2Z �X�xl723d��d�d[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $��B� �X�xl73R4d��d�dM� ���N�"+5O�"+5P�"+5Q�"+5[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $��R� �X�xl74G5d��d�dM� ���N�"+5O�"+5Q�"+5[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $��b� �X�xl75B6d��d�dN��O��P��Q��[$\$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $��r� �X�xl76V7d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $���� �X�xl77V8d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $���� �X�xl78V9d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $���� �X�xl79V:d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $���� �X�xl80V;d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl81K d��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $���� �X�xl84K?d��d�d9DM� ���N��O��P��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $��� �X�xl85K@d��d�d9DM� ���N��P��Q��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $��� �X�xl86KAd��d�d9DM� ���N��O��P��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $��"� �X�xl87KBd��d�d9DM� ���N��P��Q��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $��2� �X�xl88VCd��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$!B* CJOJ PJQJ aJphatH $��B� �X�xl89KDd��d�d9DM� ���N��O��P��[$\$a$'5�B* CJOJ PJQJ \�aJphatH $��R� �X�xl90KEd��d�d9DM� ���N��P��Q��[$\$a$'5�B* CJOJ PJQJ \�aJphatH $��b� �X�xl91VFd��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$ 5�CJOJ PJQJ \�aJtH $��r� �X�xl92VGd��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$!B*CJOJ PJQJ aJph�WtH $���� �X�xl93VHd��d�d9DM� ���N��O��P��Q��[$\$a$!B*CJOJ PJQJ aJph�WtH $���� �X�xl94RId��d�dM� ���N��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl95RJd��d�dM� ���N��O��P��Q��[$\$a$CJOJ PJQJ aJtH $���� �X�xl96RKd��d�dM� ���N��O��P��Q��[$\$a$'5�B*CJOJ PJQJ \�aJph�tH $&���& k�textrun,X ���, �Kx@�nfasis6�]�PK!���� [Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r� �Ø��J��B+$�G]��7O٭V�� G���R���U1�a$�N�%� ��ʣꂣKЛ�j�VkUDR�KQjg �-��x�$s��۪ S�#�B �)�*�8�1���B��R�] ��a������(���5��W�ݭ��\�����D��r��⼡���Y1i�A�_��*�q���5n�4��Ҍ����9�e�ݣ��Y����� �~�>^�2�� ~2�-�e�p ����_�2|k߮�GA�үA1%�� �����j Ȓ�c'��v#W^� ��RS,Y*�Z�^0>�R$I��� /� �x�(9��;!Q ��B)0\k�&�&�W�@?i��#� i� ���!��sNV��?��y���o^����Oo������skU��1J#S����o~����o����Իxa����w���������x��������?��_�ڡ��љ �� �����������$f1"�D?�J��š,c �h�(r�ض�s����~a��|-�C��8������N+ �(�(�)�����c�X��Xv=%s�[J� � q�dFάh*��I~ٸ��-ۜ>���V=�6���3L-3�Gk���J�i�$c���M�XH�t�)��,�K�1��Ni���S�Il$��ܥ�1f"G�|�d��NI����9�(�0邟2{��w�J��9���?� �A�5)���Ys�/�cf��tC��RM�'V��s⌎�:�B�c�.�c�����l^�~CV9Ʈ�z��XU�)����~� ���ijAi��!͏����P�W ��I���ޅ;^7���U����+�K��ז��nʼ�63D� ʀ�!�2\�D,��"��j��Snio�� � YMOB�v@;�O���}��x��o ����;n�V��f�s(� ��7�p�]͐�����Z�O0ԑ��u����4��}Osh?�v2����NƇ㶓�W>N'S6/�ר��G �$O}��ҩ�P|"�����3� *9}手S�U ����.�H�x���Oc��ӡ���D"W o� �a�n����-���z] lf�U Y���b �d�n���B�f��-%{ �d6���D{;����u�hze �E�����o]���^� � �L��a" �qМ/��2Wo����1=}ȘV@������]������P���-F��$�et�'b��G�� ����[�Ԣ�L���*i�;�cqS_��nn���)h�]��V3����U�_¡1 ��o����J�����xq��5� ��v]pA� �3k.\�������]�6J�P6��*FyE1�yש���� o�����I�Bx�kժ�E��8 �� R�3�fY3�����;�Y3l���-oV� V[CN3+|��wSnw��v���J�� �9�� �A��̢��a���Q�vl�jW)F�om��ح���`�F� �v���۾R[Zߛ����$�t�k*�v%\[s �T�$Yڀ-�R�[��5'=��Z���pX�u�q%h�J'�7+�0l��a�64^Aa�qR�;� \`�M~s���n�� ͝9K�L��W5q}{_oX���M�7S��G �|�jL���U�6��J0t*�akP����d4;��+��� �q�Ҫ���US�;�J;h4�A���Wy+��Gn 0��u���PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/ ]�QAsم(����#��L�[������PK-!���� [Content_Types].xmlPK-!�֧��6 0_rels/.relsPK-!ky��� theme/theme/themeManager.xmlPK-!�%��� �theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� '-}2�dI����I�Ab���� ������� �Q�Y��a c)-�.�1}>�>PH�Z�n6s�u�z�{{|�|Ђ ��W#Z&Z{}��������������������������_�] �+�.�>}C�P�f�u�{�|J��������W&Z|~�������������������T� # � ����@ ���������H ��0�( � ����0�( � ��B �S � ��� ?��� _Hlk169852011 _Hlk159506543 _Hlk61987554�k J���' J�UW����Xb#�#�#�#x,z,o7r7�g�g�x�x�|�|�|�|����O�Q� �*�B�E���������������������������G�J� �7�7�8�8UTXTx�xn�s�������������������������G�J�333333�r�r9�;�p�r�ݗݚߚ��J��r�r9�;�p�r�ݗݚߚ��J��c:�`^�����������[�2�&(���������!]L�JY���������Di-�qN����������r� ������������6�Vr� ���������= P��|���������DKH �j�����������g�$`� ����������� y&�p������������4�i���������� X�5��������������;JC�E�"����������IjO�#*����������K�U8Q�|����������_X6OH����������yY������������z �^��`�>�o(.�8�0�^�8`�0�o(..����^�`���o(...�� �`�^�� `�`�o(.... �@ �`�^�@ `�`�o(..... ����^�`���o(...... �����^��`���o(....... ���(�^��`�(�o(........ ��(�^�`�(�o(.........���0�^��`�0�o()������^��`���.��� �L�^�� `�L�.��� ���^�� `���.��l���^�l`���.�� �^��`�>�o(. ���0�^��`�0�56CJOJQJ\^JaJo(..�� ���^�� `���o(...�� ���^�� `���o(.... ���`�^��`�`�o(..... �����^��`���o(...... �����^��`���o(....... �����^��`���o(........ � �(�^� `�(�o(.........�����^��`���5o(. �8�0�^�8`�0�5\o(..�����^��`���o(...��`�^�`�`�o(.... ��`�^�`�`�o(..... �p���^�p`���o(...... �� ���^�� `���o(....... �@ �(�^�@ `�(�o(........ �@ �(�^�@ `�(�o(.........�,���^�,`���o(.���0�^��`�0�o(..�����^��`���o(...�d�`�^�d`�`�o(.... �d�`�^�d`�`�o(..... �� ���^�� `���o(...... �4 ���^�4 `���o(....... �� �(�^�� `�(�o(........ �� �(�^�� `�(�o(.........�����^��`���o()������^��`���.��p�L�^�p`�L�.��@ ���^�@ `���.�����^�`���.����L�^��`�L�.������^��`���.������^��`���.��P�L�^�P`�L�.�����^��`���.������^��`���.��p�L�^�p`�L�.��@ ���^�@ `���.�����^�`���.����L�^��`�L�.������^��`���.������^��`���.��P�L�^�P`�L�.�g�$� ko�r"qK�U 'r�c:�IjOz "t $ $ $ $ $ $ $ $:&|� $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ A�Y�\�8ys�B�ys�B�Z �"rY�}1�C*� ��H7Ncys�Bv%�/.7&A�_�_� ys�B>l&ys�B�@(ys�B�jGys�B�UJ�C�&�QMys�B l[�F�3Nm[��bCti�T' �Uy�W�B��?'�'b�� s�A�X�|�ys�B�q��%GRn� T�!��ys�Bu ��*>|�ys�BBL�ys�B�j�ys�B��ys�B�=��-+{U�ys�B t�� �h� ys�BU #W� ys�B � aA ys�B�6oj [U�?�X]ys�B�"m�NAp]f��h�Wo�7[Q� �ys�B�r�ys�B�N��T�P�T��#7[ i�ys�Bhk�^.�!��QMh"�ys�BI]�ys�B���_Pu�L ��pw p !�E�lL RT�`FK%ys�B�t&�I] �r��_l��V�1�~�ys�BCQ��k� �v�ys�B`x�ys�B&]�ys�B�{��:�r �ys�BOV��?�D��6�[9�J%h^j ys�B�n/ ys�B �je �8?2kh U:�_| ys�B� � ys�BE � �#�� � ys�B�R� ys�BQ � � �/,� ys�B|M� ys�B�4� R9[R�o� ys�B�� ys�B�X, EH�]'. # ys�B];) �7�:i* ys�B�6 ys�B�iH �Tctd ys�B� e ��a� g ys�B8wj �3Lwuw ys�B | ys�B�*� � �i�~� U9!� � $@� 2 � �>�]�5� ys�B�a� OTQr�1� 2Ee�O� ys�BI� ys�B�5� GglM�� ys�B�T' �6 ys�BxbM >S�22.X ys�B�Wt ys�B;G~ ys�BC� ys�B�-� ys�BH� �?�O^� i�H� �vaH ]� �-�W�c� ys�B�?� ys�B�� ys�B�� c LN� � �l�L� �?� �.� � �)� ys�B/H M]W�% 5Q%7I%ys�B$ys�BK!� �8L7k*�@kNys�Bx1Oys�B{,gT60�4j�?;�pqZV�vv�x*g�#�ys�B�I�X5N1E�ys�B� O�ys�B�k�Q� �L��q^P�2�ys�B0��p�4�,�ys�B�j�rKk:H>�ys�BN=/ of%ys�BO( R ^?ys�BgD *Q]I)baS^�V ys�B�}#ys�BM1%ys�B;b)�@�#�>C^BEfX!7[Qys�Bd_ys�B�.��0�M�d�ys�Bzu�ys�B}��2x(Tz�(c�&�q�\b�b_ �F[2HGt��[_wm�u�A�^��pe�W�ys�B{�v>z4=ys�BeXys�B] ys�B�;-RD)w�G7�_�T1 W9}o_tQXWA�{2Eeys�B'gpT Ir�lwys�B 4�ys�B�!�ys�B�G�ys�B��ys�B�ys�Bn1�ys�Bk*�ys�B6Z�� \[5�ys�B�d�ys�B�s\f��vys�Byi �;d}!E�eW "�H\Z�k+�17D Dys�B�{Mys�B>jWC�}�h]�5s�,ih-;m�lZix�\�P�h�ys�B �ys�B�v�NM�g %��=� � ��q>���A�{��ys�B��ys�B�9�sXA&�ys�BC^ys�B!\ys�B ys�B�2!ys�BU9!ys�BcT/ys�B�kbW\IE\u�sye-�ys�B�����ys�B�1�ys�B�@��=\�a��MLf �o�=�E�ys�B�F� T� #+�ys�Bft ys�B�{ $y�b� zu�|y#/�/�g*=>�d�?ys�B�F�(�pm{Lys�B=_Rys�BqSys�B�elys�B�x�T' �)�_u=C1��|�~���r��ys�BQz�ys�B��ys�B.��*+$f�ys�BHt�ys�B`O��_�9�`��C�=�E�Z?�y:ys�B6R�BoPd ys�B�& R8eG"ys�B�#^ K� � ays�B�Om��(yys�B)y� �H|j��w)I�ys�B=.�8?�aoy�ys�B-e�ys�BY�E;t��ys�B�}��!�]` c%�z�C ys�Be'H �Q�l�xW �$R_}8Y ! {T�U� w{�KC� ys�B�_� � �X|� ��%a� �JSj)]� ys�B�X� �lw, x-r8N ��oMo d3�~+( ys�B B ys�BRhH ys�B�Y �V\ ys�B�Ub ys�B|Wi nVG�mj ys�BU7r �[]HzWs ys�BC� ys�B�L� ys�B�;� ys�B�n� �}�� �rn' K� KK�� ys�B_ � {Kvg� �jNl~� ys�B�R� Y{��b� �8��C� �{p}� � �B�j�9� @2g7M� ys�B�i BF+�x Z@w�Y' �z7T�fV �l�Yex '1T&2� E*{$�M� �sj-�"� �:mPy=� F`�u�O� �E} 9� &]�Mr� �$�-�� ys�B2+� E-�'1}� �w�m0� ys�B�W� ys�B�p� �i�B� �$ \v�^� ~QI24 ys�BvUW �kQ/y[ ys�B�f �!�' } ys�B�}� $f��4� ys�B�6� �6�tq,� =� �6�l J� 0 c=�}�!��Y�!ys�B T�!ys�B� �!!~ 1#ys�Bj&3#�}T�wM#ys�B�b#�k�}#ys�B[1�#zI't4m�#su�zbm�#ys�B��#m�K4�#�'�|�@�#ys�B��#k$[ �~�#ys�B�_�#�_�~��#ys�B4�#�B;e'�#ys�BV.$ys�B�( $-e��W($ys�B1;$�=�o@$ys�B�%H$�6H�y_$ys�B� p$�B5|�9t$�8�oE*{$ys�B>�$�S���$�\�zQR�$ys�B%A�$;T�A�Q�$70��6�$ys�B� �$ys�B�M�$�a���$ys�Bn9%�%mXPP%c_0 l %ys�B�!%�+%�� �%ys�B�"&ys�Bz&�i�J�O &ys�BX%&ys�B�~!&ys�BN')&ys�B�Q*&�o�y�,,&�c qO-&� >iZ>&ys�BsXA&ys�BddE&wH�eImO&ys�B'1T&ys�B�Sf&ys�BNA�&�6�[� �&ys�BN.�&ys�B�C�&ys�BH�&ys�B��&�j>Y-�&�v F�y�&s w��&�i�M�g�&� E�'ys�B��'���%�'�=�Y� �'ys�B?'�'ys�B�'cT/�A�'ys�BGV�'�I�a �'N-�O�!�'ys�B�3�'ys�BG�'ys�BE-�'ys�B6G�'��S1�'�:`f�S�'�|@'N (�K~[4 ( W�M@ (�5� � -(�}OJ^ B(�z�cAKd(n1�Cuo(ys�B�2x(ys�BO[�(ys�B[l�(�R� �r�(�4��(��* k�(ys�Bn&�(ys�B��(ys�B L�(ys�B��(QR�gx, )ys�B�)ys�B�/)ys�B8_ )C� >.)ys�B! l&�l*ys�BQH*ys�B�/* | pL4*G 4y�C*ys�Bm4\*ys�B�c]*ys�B�pt*ys�B�qt*�Q9}{O�*t!�*ys�Bq�*!P�;I�*ys�BF�*�zI�\�*ys�BS=�*ys�B�F�*$��*ys�B��*ys�B� �*�c�H�=�* XYRAQ�*ys�B@X�*ys�B��*ys�B�*+ys�BBF+ys�B�f+ys�B�-+ys�B &+ys�B�x^+mx3EpDn+�6�$k8�+rC �v�+ F�o�9�+Ba|A�;�+ys�B�"�+� Rj�+ys�BK/�+��x��+ys�B�(,ys�BE,ys�B�l,ys�B�P%,ys�B�_),ys�BK *,ys�BsE,,ys�Bn?,ys�B�lA,ys�B�.M,ys�B6 t,ys�B�{,ys�BnT|,ys�B%c�,>.)�7�,$J z+v�,�d�v�G�,�W�iz[�,m@�$p�,�drE�/-ys�B�-ys�Bz>"- z�"9-�)0~S-n?,�qc-ys�B�sj-ys�B�m�-�`��$�-ys�B:\�-OIH�U�-A]1w� �-�L� Za�-�peid�-�A�B^.ys�BP}.�6�t*.�"�;�(.ys�B�C;.{U�Y%Q.ys�BLtZ.ys�B9 o.�.MvoDz.ys�B�|.�� l�.ys�BL�.�_�P\ �.ys�B�&�.�w�u�V�. ^? �.� �.\r�rc;�.ys�B�r"/ys�B=#/ys�B�w&/ys�B -/�N�j.3E/jF��kQ/ys�B�pb/�el 5ne/ys�B�7q/ys�B� �/ys�B�w�/ys�B� �/ys�Bt-�/hd�^�K�/ys�BK�/ys�B�-�/ys�B�/ys�B/�/ys�B*�/�u�C�/ys�Bc_0ys�B:B0ys�B�!F0 S�2ys�B>D�2�c� �I�2%�7|H�2ys�BL 3#�P3�(M�^3ys�BA583�O� �FC3zY�m� E3ys�B�^[3�X"j%i[3%[�E>Tk3ys�B;sy3�.UHW3�+dvF�3ys�B�F�3ys�Bf�3��q�X�3ys�B�3ys�B��3UL Q�-�3�/�Hp4�'L4�pe�c 4A2C8p$4kL\eD4ys�B�V4 �1�t`4ys�BvQi4W1��4�V�4�n/ ��4ys�B&N�4 l %�]�4�% U�p�4ys�B J�4�r��#�4ys�B� �4 � 15�r�1�` 5ys�B�5�BdI�p5U~J*S 5ys�B2G5:B0�nS5ys�BT([5ys�B�n�5ys�B�f�5ys�Bm�5�n�[}�5ImO&7P�5�*�eM�5m{L� �5 �%�7ys�B3�7ys�B��7�%�7ys�BOh�7ys�B E�7��:ys�B7E:ys�Ba+E:ys�BM.H:PJ�B�/]:6KBS�Ma:�ufdrKk:ys�B� 3d?=��->c=ys�B�o=X�Z0 �z�=ys�B��=�'J]��=ys�Bo�=ys�B/S�=�yf� �=ys�Br�=��w/�=ys�B��=ys�B�C�=ys�Bj/�=ys�B�j>ys�BbD>���%>Y%Q.� >ys�B�\>�61|�q>ys�Bd >>O��*>ys�BN".>4�"�@2>�9|�t3>�r"/e \>ys�B{I]>I� � m>�lA,�x�>ys�B�*�>ys�B�w�>Cv�fO'�> sT�b�>��>*�>3!n% �>ys�B[�>ys�B�^�>ys�B� �>ys�BRz�>��Ut/�>FK%�G�>ys�BCN�>ys�B[Q�>ys�B�E ?x\�Y�T ?�x�`T;/?�:��8?ys�B�cb?9 �?�{:I8_�?ys�BV~�?�I�?ys�B�R�?@�w�T�?I]��m�?;
SQ�?ys�BZ@ys�B98@ys�B"M@�A�'�"@�1�x�QO@ys�B�jO@qq2:R@ys�BD}W@"�L%d@ys�B�Rp@QH*�r@ys�B�|@ys�BpV�@ys�B�~�@ys�B-�@4,a"�@ys�B7V�@�� A��TFk A^j �n6A�F�FAAys�B'3fAWBG~Ba|Ays�B�R�A�-�m,{�Ays�Bu�Ays�B�B�Ays�B�\�A�I�s;T�Ays�B��AY�w�O�A]�[O B:R@�UBys�BTBys�BVK2Bys�BW5PB�?�cNmiB�Z�}�TkB!*�R�)nB�W�&o;xBys�B�A�Bys�B�w�B�KjL8�Bys�B�W�Bys�B�i�Bys�B�@�B� �No}�B�#�4w.�Bys�B�o�Bys�B�a�B� �Fa`�Bf%N3�Bys�Bys�BPJ�Bys�B�(�Bc;�.wv�B��_!|$Cys�Bq1C[Q�>�c7Cm4\*� �2�GR�H Hys�BH�d�M�H�=>d!H�n�5F[2Hys�B�6Hys�Bl6Hys�B�f Tk3Ph�Hys�B�^�H�7"z�/�Hys�B�M�Hys�B�K�Hys�B)�Hys�Bc�H�.�p�c�Hys�B�Iys�BW\Iys�B"I�l,�w)Iys�B�{:Iys�B�BdIys�B�8jIys�B�zIys�B� ~IL���I�|^�g�Iys�B7�I���I Y�[(@Jys�BBJys�B�}OJys�Bk gJys�BbnJ�j�U~Jys�B|Y�J�c��i�J�2!��J#�xA5�Jys�B��Jys�B#5�J)]� � �J8�B�7�J�!� B�Jys�B}F�Jys�B�P�J"�%�i�Jys�Bw$K�T' KKys�B�jBKys�BhdOKys�B#}PKr�Q�-XKys�B�kK�{,2sK�+?rg2�KZ:O6w{�Kys�Bm�Kys�B?4�Kys�BkX�KO[�(�c�K�t`4�3Lys�Bc Lys�Byj%LT[\5] E�'*%�Mys�B W�Mys�B�" Nys�Bv!N �>H_4NE(�h� FN�@yYPNys�B�9eN�}u �:vNl6H�z�N�\�*��N� �Nys�B� �Nys�B�I�N� �ld2Oys�B�CO��F�PO�,g)DRO0Df�2pO�^� N-�Oys�B�l�OtM�a�?�Oys�Bii�O�;z=�Op�H�a�O�)�|2�O��m�.�Oys�Ba �O�T' �N�OC� �wP�1� #Pys�BvF8Pys�B~?OPZ�V�>YP �!,-\P�;��q^Pys�B�:mPys�B�E�P{gzY�i�PjAX"d�P� j OH�Pys�B:�P� �&�_�Pys�B�h�PT([5�8�Pys�B�y�Pys�B�T�Pys�B�\�Pys�BUL Qys�B�H,Q�P��V,Q�F�:YEJQys�B�1MQys�B�.WQys�Bz-ZQ��=�dbQ,y 2qQ(dsQQR�$ 1uQys�B~Qys�B�N�Q�]r[�@�Q�i�u�M�Q�8�d�|�Q�,�TgW�Q�z�=r�Qys�B�RiW� � Rys�B R�2�fVR=�o Rys�B�ORys�Bz8"R� 6D2Rys�B�N:R�;� �s?RRh^j�'@R[z�%GRys�B�hHRys�B_SNR[`ORbm�#�xVR�I�? XYRys�BR9[Rys�B� hRys�By[wRys�B�`~R ��e�R�^��~�Rys�B�e�Rys�B!*�Rys�BGZ�Ryrw�W�Rys�B6KBSys�BXPIS�>7iY"QS�f�5�XSys�B�FfS {Tys�B�}Tys�B�`�Tys�B��Tys�B�,�Tys�B�_�Tys�BV �Tys�B�A�Tx8�% Uys�B�d U�e�R6C%U�.Uys�B-e0Uys�B5JUys�BLU5ne/v?TUys�BPhUys�B8s}Uys�B��Uys�B�S�UZ�}�P�Uys�B~�U� �q� �U� k�L�U\ �.{U�Uys�B0W�U�K�g3l�Uys�B��UpT�W��Uys�B!G�U�c�$V�Y� p/V^"�wqZVys�B�m1Vys�B�u?V�i�C�CV�C �JV,%oD�qVys�B� rVys�B�/vVys�B�EvV��u�-yVys�B9Q�V�b~ �X�VCuo(. �V�pt*v8�V6 t,Z�Vys�B�P�VI%� �V5JU�=�Vys�B�&�V�R 0xQW�g� M]Wys�BbWys�BM=fW� &U [�Yys�B�b�Yys�B��YBL��x�Y��o�U�Y�Wt �jZ1` \�5�E5?\ C�kL\ys�B�eN\ys�B�Y\ys�Bg\ys�B@1q\nCp" t\ 1uQn0{\ys�B�k�\#P�k�\I�nv.�\i`�r_x�\0(Qp8�\ys�B�Y�\ys�B�I�\ys�B�k�\ys�B�I]ys�B�'J]ys�B�L]>*Q]ys�BvS]ys�B�d]ys�B�7o]ys�B�C�]ys�BzP�]�Dy� �]R9� �8�]4^�%Kr�]bW� �], P) �]ys�BFj�]�1� T�]Ht�� �]ys�BEH�]ys�B��]dL�`e^�o�Z�U1^$Bs x2^sE,,�A;^3l�UbaS^ys�B 1#� _ys�B�y=_ys�B�A_ys�B�E_�k�\�O_�I�$R_ys�B�0S_ys�B�[W_�/�C� __ys�Be|e_ys�B hk_ys�B�tl_G�'9}o_ys�B)h�_M0��E�_y[wR�_�_ys�B��_ys�Bc`=J0�l`)�H)%`4=1`ys�BK+C`;j�pXvi`c|8:qp`*\4waB|`ys�B�`� F h�x�`ys�B�K�`�w�/ ?�`�xz}RT�`ys�B�5�`�e52�1�`n0{\0#�`ys�BK a �rXa/ �dys�B [�dys�B�8�dys�B�C eys�Beys�B{9 e�nS5$:eys�B�gIe��+�FieG4XG��e]8� ��eys�B�x�e�T' �L�e�+8j�*�eys�BV�eF �vwH�eys�B�Q�eys�BE�eys�B�yfys�B� fys�B�[ f�Aj�W hys�Bh[KhiN E"JQh'. 7iys�BgGi�/vV�/HiM7� �MViy�sd!Xiys�B�=Yiys�B�"ii�G�t� �iys�B�p�i� 69I�i�Z�W�8�i�M�H�W�iys�Bcu�iUU �i�cYa�Yj�ENG�X"jys�B 7j��U�+8jys�BX@:�xUn�\/\n�"�^n_hnys�B�'tnRM�E�3�n�~L%}�n� C�n�d�WI�nys�Bs�n�3i2� �nys�Bp�n�V (x�n*Ph0��n� �]�&�nys�BCD�n�n^L �nys�B*?�n�7\ �nys�B�n4oys�BJho �/ oys�B� !oys�B�Boys�B?`po��o�6 ��oys�B�u�o;&c�l�o|V!�)�o�d�?3�oys�B��oys�B F�oys�B�8�oys�B/�o ?fH�!�o�qc-��oys�Bc�o l�.HZ�oys�B=�oys�BB.�o�.M, �s\ Ja{�sys�B:�s�d�s�r@y�sys�B�I�sys�B�vtys�B�)t:Wf{�tys�B� t�># |At -t�Q�eE;tys�Bs&Dtd_�Tctys�B�jdtys�B�9mt�:` �6�tys�B73�t�T' ]=�tys�B�V�t�,�� �t�d�aj�t�` 5�G�tys�B#Y�t=#/�S u�$�8�uys�BVP uv0��WJuI24 �_Puys�BJ!_u�S%|cuvuk0�^�w�uys�BF`�uys�B]�uys�B�i�uys�B b�uys�B@V�uys�B�G�ul �%RD)wys�BA]1wys�B*\4wys�B�[_wys�Byrwys�B{ uw���1�wd!Xi�;�wys�Bg�wys�B��wys�B@�wys�BX*�w�)��/�w�uw"^"�wys�BY�wys�B�gxys�B�x�_),xmT07x�XS�=xR3�L m!xx� %e%xys�BC-xys�B8-xys�B`KSx�8jI B~x@V�u(Y�xys�B��xys�B�1�xys�B;5�x�3#�xys�Bm+�x'h��b�xys�B{�x�v�X �x�M�z�>�x�f+dJy�O�m.fyGB��@yys�B�Dyys�B[| y�8�P�D/y�~�5�_/y0#�`G 4yys�B� >y�EhiJy�m1V�(Sy� g �4]y�%�v_y{�0�bey� � kmy8g�syys�B](�y�,���ye|e_�-�y�I/k E�y[�bnt�yHB�8�o�yys�B\�yys�B�.�yQ[�g5:�yys�BZ?�yys�B�|�yg�w� zys�B8 Ez�w&/�0Fzys�BUuOz� RC�}ys�B /�}� �=u�}�hHRZ�}ys�B�.�}ys�B�}ys�B�} �ja�}ys�B�k�}ys�B�Z�}ys�B�4)~1!k�>)~ } \P)~�v�j*,~�~�@�.,~ys�Bp{.~�wM#WBG~ys�B-__~ys�B:a~M_�C-6|~KF�~ [�Z�_�~ys�B��~ys�B �~y "$3�V ��2B7O�Z=s��'�xO�)�5T>P+�28:�l�rms�g'�1\@�G�Hr�v|pG'�Q]�b�|�|��"�;P�k� �j@z�- �Y �h w � Q � s- �Y �i �l � P �d Sr �' �8 N (N �X �` � � s$ �; v= �C �D �E�HI�ft�T� � l�-�5dGhY a�t�� n ~'�N�o�x�6��3�6�O3QZ/"O"JT�t0F [ , j 6H�L�``:H=e\V/ � =*�,Yf�l�z�&�3^O?S�o�_ %� � S*&Gxt�} h�� �"�(�Nt\ � �Hc >7(U�g� �$H%�,=4nF�W o� � � 8 �J qo � � = D �N @Q a[ �] �e �g j �s �w % = cK �[ �s Kw |, l# 5 O8 �g A( �5 �e �g n �!a!� !2&!OL!P"| "z$" #a#Ti#�n#�n#�t#$�$P($Z+$�\$�e$df$� %{-%�6%A%Xd%�d%Qn%�p%�&� &1&UF&TM&x[&�h&�j&x&z&�'d'"'J#'!:'�'@(#I(bR(|Z(�p(gM) Q)�a)+e)Bq)�t)h *p(*�1*wJ*�Y*�`*�g*z+� +�6+KJ+6s+�,�,x5,(:,ok,�k,�m,Hp,c --E-�T-U-�]-�d-Wo-g~-�.�.S3.�R.h`.�s.Q,/b./�S/5 0x 0�(0�J0�\00t0�1�=1�L1�Z1}z1�2Y+2b2 3N3h%3lb3� 4� 4� 44@4�O4�X495 5� 5 5�(5:k55(6� 6� 6,6�C6�F6Vh6 7\67�77A7 d7 888|,8�-8.8�:8�>8 Y8�Y8[k8:9� 9A39)g9=r9�:a:�:":�b:~:�[; |;�1 [+>�+>n0>�?>�D>�V>�`>jb>Do>y>H?�??�6?p8?Q?�U?f?�l?0@MZ@h}@Q@�A�A4A8A3PA QA-]A�gA:uArzA�B!!B�,B%UB�XB6]BpB/C8C�C1C0ECivCayC�D S�T� T.T[6T>[T,`T�iTtT�wT\BUFU�MU�_UVwU�'V/?V�ZV�]Va^V8jV� W�$W�3W�pW;!XxKX�cXiX5wX� Y�$Y�RY�ZY�nY�qY�Z Z�Z�Z^*Z�1Zt9Z=;ZnJZ�QZ�/[�1[�6[�=[ m[�r[�y[�}[ \�7\�\\xm\Lv\�~\s]�2]�E]�O]`R]mT]EU]�[]�]]�^]�b]�m]�t]^ $^ /^3^� `na{ a�ai'a�2aG6aFafa wa.xa�|a� b�b3 b/ b�Kb?c)cM"c�"cN/cX6c�Ec�qcidd�$dqd�ud�~dGe�e� e81e�6e� i�?i�Ei^j�jJ j� jg jY'jT5j-Mj aj�k| k�,kBVk�Wk�Wke(lO4l �l_�v�=��I�7`������!��.�G@��d��~����V�_�@d��~�" ���2��5��[��\��w��y��D��\��^��a��w�F�n��A��C��`�Bm���= �� �F'�Sh� q�Hz���Y&��)��i���=�uW�Il��w��|��|�P���jQ��q�t����(��I��P��p�xu�%y�:�kO��t��z��� �� �M�Sc�� �U���. �uy���3��� ��*�w]��b�l}�� ��(�L2��7��>�'�����i��i�X �I���>%�">�pV��c��j��p� z��� �����#�s-�n2�$M�Wi�}�!l��m��t��'��O�Gj� t�3�� �#�q'��c�dg��x� {� ��� �0N��s��t��5�}A��D��S���1 ���k��:�vO�Bt����!�*��6�O� Q�cY�m�e�? �D�&��+��=��B�{S��\�e��u�ly�p�� ������% �-Y�(\�j�o� �v�m.���� �� ��5�A>�:E��p�p��֘����i�P �� �b* @���6�1�MR�"��=��"�W2#��?.�Ê3�7QB�!E���FK:J�T�Jn�J��5QV�7R�V�R���R�IVMdTW���X�7�Yj��\�$�bv~Rf+j5h�fwk�~�l]T�r wsŖIw�P�����@���������� !"lmnrs#�I�@0@*,\@xz�@�@�@��Unknown������������G ��.�[x� �Times New Roman5 ��Symbol3.� �.�[x� �Arial5.� �.�[`�)�TahomaG ���GeorgiaGeorgiaK,��Bookman Old Style7.��.�{$� �Calibri9.� �.��� �Segoe UII� Arial Unicode MSA.� ��Arial NarrowC.,�.�{$� �Calibri Light?=� �.�Cx� �Courier New;��WingdingsA ����$B�Cambria Math"q����[��g���g&�#�� w��E$~� x�!�OO����20^�K� O�Q���HP ��$P�����������������������;��! xx�M8)c ���!cesar augusto quintero piedrahitaDaysi Mileth D�az Mu�ozh �� �����Oh��+'��0�������� $0 P \ ht|��� $cesar augusto quintero piedrahita Normal Daysi Mileth D�az Mu�oz 3 Microsoft Office Word@d�N@R��Yr�@p�_r� �#���� ��՜.��+,��D��՜.��+,��,� hp|��� ���� � �� �w^� T�tulo8����ContentTypeIdMediaServiceImageTags!lcf76f155ced4ddcb4097134ff3c332f TaxCatchAll�,0x01010068EE391AA6E7E74B8C8815FA12ECA57C !"#$%&'()*+,-./0123456789:; ?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~�������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� !"#$%&'()*+,-./0123456789:; ?@ABCDEFGHIJ����LMNOPQR����TUVWXYZ����������������_`a�cdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}������������Root Entry�������� �FS_r��@ Data �������������1Table���������� WordDocument����7bSummaryInformation(������������KDocumentSummaryInformation8��������SMsoDataStore�������� �R_r��VR_r�A5SV5Y�WG������BI�GG�Q==2���������R_r��/R_r�Item ���� ����bX6Properties������������}IPPZ����E�05X�3��5EXAA==2�������� �R_r��/R_r�Item ���� �����Properties������������OE��A����4�CUQ�BY������==2 �R_r��VR_r�Item �������� 2Properties������������!U This value indicates the number of saves or revisions.
The application is responsible for updating this value after each revision. ������������ ����"#$%&����(��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� DocumentLibraryForm DocumentLibraryForm DocumentLibraryForm �� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2CompObj����'v������������������������������������003 MSWordDocWord.Document.8�9�q