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Magistrado Ponente: JOSE ELIO FONSECA MELO Dec�dese el recurso de apelaci�n interpuesto por las partes contra la sentencia de 06 de febrero de 2006, proferida por el Juzgado 17 Civil del Circuito de Bogot�, dentro de este proceso.
ANTECEDENTES: Blanca Cecilia Rojas Pradilla instaur� demanda por el tr�mite del proceso ordinario de mayor cuant�a contra la sociedad Cusezar S.A., seg�n los hechos que resumidos son: 1. El 02 de agosto de 2000, cuando se desplazaba por la carrera 11 con la calle 80 de la Ciudad, sufri� un accidente que le caus� lesiones, motivado por la construcci�n de la ciclo ruta que la firma demandada adelantaba en ese lugar. 2.
Dicho accidente se produjo porque la Constructora dej� baldosas sueltas, aleda�as a una zanja abierta para instalar un recolector de basura y que al pisarlas hicieron que perdiera el equilibrio, cayendo en hueco abierto con ese fin. 3. Las lesiones padecidas tuvieron que ver con el rompimiento de dermis y epidermis con herida abierta en la pierna izquierda, siendo que por dem�s, sufri� traumas en el tobillo y la rodilla de la pierna derecha. 4.
Para recuperarse de estas lesiones tuvo que acudir a urgencias de la Cl�nica Palermo, asumiendo los costos de atenci�n m�dica y drogas, sumas que reclam� a la demandada sin obtener respuesta positiva. 5. Para borrar las cicatrices requiere de reconstrucci�n mediante cirug�a pl�stica, pero tal procedimiento se encuentra pendiente, en raz�n de su alto costo. 6.
Estas cicatrices la afectaron emocionalmente y la llevaron a modificar su habitual vestuario, ocasion�ndole de paso, un estado de depresi�n. Con fundamento en los anteriores hechos la demandante formula las siguientes s�plicas: 1. Que se declare que Cusezar S.A. es civilmente responsable de todos los perjuicios padecidos por la demandante con ocasi�n de las lesiones sufridas en el accidente de 02 de agosto de 2000. 2.
Que se condene, en consecuencia, a la demandada a pagar a la demandante la suma de $ 40.000.000.00, o en su defecto, la suma mayor que se establezca en el proceso por concepto de perjuicios materiales y morales. 3. Que se actualice esta condena a partir del momento del accidente hasta cuando se efect�e el pago. Notificada la representante legal de la Sociedad demandada el 23 de julio de 2002 (fl. 38 cuad. 1), a trav�s de apoderado constituido para este efecto, contest� la demanda oponi�ndose a las pretensiones, negando los hechos y proponiendo, a manera de defensa, las excepciones de m�rito que denomin� �Ausencia de culpa de la demandada� y �Culpa exclusiva de la demandante�.
Para apoyar las excepciones la Sociedad demandada adujo que adjudicada la licitaci�n por el IDU al Consorcio constituido por las firmas Cusezar S.A. y Conconcreto S.A. para construir la ciclo ruta que pasa por el sitio del accidente, �tom� las medidas de se�alizaci�n en la obra y la obra se ejecut� cumpliendo los par�metros t�cnicos para el efecto�, de manera que tales se�ales advert�an a las personas que deb�an desplazarse con especial precauci�n. A la par, la Sociedad demandada llam� en garant�a a la Compa��a Mundial de Seguros S.A., fundada en una p�liza por responsabilidad civil extracontractual tomada por el Consorcio, distinguida con el No. P-A0025800, la que luego de las modificaciones certificadas tuvo vigencia desde el 23 de diciembre de 1999 hasta el 30 de noviembre de 2003, todo a objeto de que pague la suma que el Juzgado imponga en su contra con ocasi�n de este accidente.
Admitido y notificado el llamamiento en garant�a, la Compa��a de Seguros manifest� desconocer los hechos en que se funda la demanda, propuso la excepci�n previa que titul� �inepta demanda por falta de legitimaci�n por pasiva�, y por �ltimo, en su defensa formul� las siguientes excepciones de fondo: �Inexistencia de la obligaci�n de pagar da�os morales por falta de cobertura� apoyada en que la p�liza solo cubre �perjuicios patrimoniales que cause el asegurado�. �Reducci�n de la obligaci�n de pagar la suma solicitada por cl�usula de l�mite del valor asegurado� fundada en que la p�liza cubre hasta $3.000.000.oo por gastos m�dicos con un deducible del 10%. �Exclusi�n legal ex art. 1055 del C�digo del Comercio� basada en que la norma en cita se�ala como inasegurable la culpa grave del asegurado.
Entrabada de esta forma la relaci�n jur�dico procesal, una vez fracasada la conciliaci�n el proceso se abri� a pruebas, de modo que con las allegadas a instancia de las partes el Juzgado profiri� la sentencia que data de 06 de febrero de 2006, a trav�s de la cual acogi� la suplica que toca con la responsabilidad de Cusezar, y en consecuencia, la conden� a pagar la suma de tres salarios m�nimos mensuales legales vigentes por concepto de perjuicios morales, absolvi� de cargos a la Compa��a de Seguros, y por �ltimo, fulmin� la respectiva condena en costas.
Inconforme con esa decisi�n las partes demandante y demandada interpusieron el recurso de apelaci�n que distrae la atenci�n de la Sala. SE CONSIDERA: 1. Presupuestos procesales. Los consabidos presupuestos procesales demanda en forma, capacidad de parte, capacidad procesal y competencia se hallan actualizados en el presente caso, motivo por el cual el proceso se ha desarrollado normalmente, y por ende, se impone una decisi�n de fondo.
Desde el punto de vista de la actuaci�n tampoco observa la Sala causal de nulidad que pueda invalidar el proceso, de modo que ello aunado a lo anterior, conlleva a esa decisi�n de m�rito. 2. La sentencia del A quo. El Juzgado a trav�s del fallo apelado, se recuerda, accedi� parcialmente a las pretensiones de la demandante y absolvi� a la llamada en garant�a, de manera que para hacerlo acudi� a los siguientes argumentos: Ubicado en el campo de la responsabilidad civil extracontractual, tras se�alar los elementos axiol�gicos de la acci�n el Juzgado aduce que la construcci�n de una obra constituye una actividad peligrosa al tenor del numeral 2� del art�culo 2356 del C�digo Civil, luego desde esta perspectiva le incumb�a a la Sociedad demandada probar la culpa de la victima.
En esta l�nea contin�a el Juzgador analizando el elemento culpa con respecto de la v�ctima, y luego de se�alar que �la constructora no tom� las medidas necesarias para alertar del peligro o especial cuidado que se deb�a tener con los peatones del lugar al transitar por la v�a�, dedujo que las excepciones de fondo propuestas no estaban llamadas a triunfar.
De lo anterior el Juzgador vino a concluir que la Sociedad demandada estaba obligada a indemnizar a la victima, y en este labor�o advirti� que el da�o emergente, relacionado con los gastos hospitalarios y medicamentos necesarios para atender las lesiones aducidas al tenor de los documentos allegados fueron cubiertos por la Compa��a de Seguros Bolivar S.A., motivo por el cual se abstuvo de fulminar condena sobre este particular.
No as� razon� con respecto de los perjuicios morales, pues en punto a estos se�al� que, a falta de �tratamiento m�dico pl�stico para desaparecer la cicatriz�, se impon�a reconocer tres salarios m�nimos legales mensuales por este concepto. Por �ltimo, en torno al llamamiento en garant�a el Juez declar� probada la excepci�n que la Aseguradora fund� en la falta de cobertura de los perjuicios morales, pues en su decir la p�liza se contrajo a indemnizar �los perjuicios patrimoniales que cause el asegurado� Secuela de esta manera de razonar es la parte resolutiva del fallo al un�sono censurado por las partes. 3.
El recurso de apelaci�n. La demandante al sustentar el recurso de apelaci�n, desde su propio punto de vista, present� los siguientes motivos de desacuerdo: Con respecto de los perjuicios materiales en su acepci�n de da�o emergente atac� el fallo por cuanto que en su decir se equivoc� el A quo al apreciar la prueba documental allegada para acreditar los gastos que asumi� para atender sus lesiones, pues en este sentido, adem�s de dejar de lado las certificaciones de los m�dicos Oscar Alvarado Rom�n y Santiago Merch�n Cadavid que dan cuenta del �estado de las lesiones sufridas por la demandante�, dej� de apreciar el valor de la faja de lycra que utiliz� en la pierna afectada y la suma de $300.000.00 correspondientes al servicio de transporte (taxi).
De otro lado, al reconocer los perjuicios morales padecidos la suma impuesta no responde al dolor causado y las cicatriz que tiene que soportar de por vida, pues se�alados por el A quo en $ 1.440.000.00, esta cifra apenas causa �reacciones de risa o asombro�. Por su parte la Sociedad demandada reaccion� contra el aparte de la sentencia que absolvi� de cargos a la Aseguradora, pues en su criterio se equivoc� el Juez cuando excluy� de amparo los perjuicios morales puesto que, de un lado, constituyen una condena que afecta el patrimonio del asegurado, y del otro, no forma parte del listado de exclusiones referido en la p�liza.
Con fundamento en los anteriores argumentos las partes, cada una por su lado, censuran el fallo sometido a revisi�n del Tribunal. 4. El caso concreto. En punto al recurso de apelaci�n por sentado se tiene que corresponde al recurrente se�alar los temas de su disconformidad con el fallo, porque inmerso a�n dentro del criterio dispositivo que irradia el procedimiento civil, el terreno sobre el cual ha de moverse el Ad quem es el se�alado en principio por la censura.
De acuerdo con esta premisa, puesto que los apelantes atacaron de manera puntual el fallo, corresponde a la Sala encarar su estudio en estos espec�ficos temas, labor que desarrolla a continuaci�n de la siguiente manera: 4.1. Reza de vieja data el aforismo que quien ha causado por s� mismo o por medio de sus agentes un da�o debe repararlo integralmente a la v�ctima o a sus sucesores.
Con fundamento en este postulado el legislador consagr� la acci�n de responsabilidad civil extracontractual dirigida a favorecer a las v�ctimas, la que de entrada se distingue por cuanto que entre el causante del da�o y el lesionado no media un v�nculo contractual, generador de precisas y anteladas obligaciones. Al tenor del art�culo 2341 C.C. quien ha padecido un da�o se halla facultado para reclamar indemnizaci�n de perjuicios en el orden material y en el moral, empero, de acuerdo con el principio onus probandi � le corresponde al que busca el resarcimiento aducir la prueba de los factores constitutivos de responsabilidad extracontractual, como son, el perjuicio, la culpa y la relaci�n de causalidad o dependencia que l�gicamente debe existir entre los dos primeros elementos enunciados, estando desde luego el demandado en posibilidad de exonerarse de la obligaci�n de que se trata si demuestra un hecho exonerativo de responsabilidad� (C.S.J. sent. de 09 de febrero/76).
Con el objeto de tejer un manto de protecci�n a favor de la v�ctima, cuando quiera que en ciertos eventos a esta le resulta dif�cil demostrar la culpa del agente causante del da�o, la jurisprudencia patria, apoyada en el art�culo 2356 Ib, ha elaborado una teor�a y pr�ctica probatoria en torno a las denominadas actividades peligrosas, seg�n la cual cuando el da�o se causa en ejercicio de una actividad de esta naturaleza, la culpa se presume, y fruto de esta ventaja probatoria, la v�ctima queda relevada de probarla.
En forma correlativa, relevada la v�ctima de probar el elemento culpa, es al causante del da�o a quien le corresponde liberarse mediante la prueba de fuerza mayor o caso fortuito y la ocurrencia de un elemento extra�o, verbi gratia, las subespecies atinentes a la culpa exclusiva de un tercero, y por supuesto, la culpa exclusiva de la v�ctima. 4.2.
Dentro de este marco conceptual, analizando los supuestos f�cticos sobre los cuales se edifica la acci�n la Sala concluye que, adem�s de tratarse de un punto pacifico, la responsabilidad que la demandante le endilga a la demandada no tiene discusi�n en el presente caso. En estas condiciones, como la Sociedad demandada esta compelida a indemnizar a la victima de este accidente, el primer rubro que la demandante pone en discusi�n hace relaci�n al concepto de da�o emergente como perjuicio material, pues se recuerda, al sustentar el recurso insisti� en que, de un lado, el Juez dej� de apreciar el valor de la faja de lycra que tuvo que utilizar y el valor del transporte, y del otro, paso por alto el concepto de los galenos sobre la gravedad de tales lesiones. 4.3.
Acerca de lo primero, tal como lo advirti� el A quo los gastos hospitalarios, m�dicos, quir�rgicos y transporte no est�n debidamente probados en el proceso, porque si bien es cierto al expediente se allegaron facturas indicativas de los gastos sufragados por estos conceptos (fls. 2-8 Ib.), tambi�n lo es que de la certificaci�n enviada por Seguros Bol�var se desprende que la demandante repiti� contra esta Compa��a, (fls. 102-103 Ib.), circunstancia que impide establecer cu�les fueron los gastos que en forma personal asumi�. 4.4.
Ahora, con respecto de lo segundo, despierta inter�s en la Sala el experticio allegado al proceso y realizado por el cirujano pl�stico Oswaldo G�mez D�az (fl. 182 Ib), pues a pesar de que presenta un panorama sombr�o acerca de la posibilidad de eliminar la cicatriz dejada por las lesiones de todas maneras ofrece una soluci�n, consistente en �minimizar la pigmentaci�n de las lesiones� con rayos l�ser, cuyo costo estar�a cercano a los $2.000.000.00 (fl. 182 Ib.).
As�, el concepto de este galeno no puede pasar inadvertido, porque inmerso el procedimiento m�dico que aconseja dentro del concepto reparaci�n integral del da�o al tenor del art�culo 16 de la Ley 446/98, el reconocimiento de aquella suma se impone por tratarse de un da�o emergente a futuro. La anterior cifra a cargo de la demandada debe actualizarse conforme al IPC seg�n la siguiente operaci�n: IPC final (30/03/07) Valor presente = Valor hist�rico ------------------------ IPC inicial (13/10/05) 173.74 Valor presente = $2.000.000 ---------- = $ 2.160.004.97 160.87 4.5.
Conciliada de esta manera la indemnizaci�n por esta clase de perjuicios, vale decir los referidos al da�o emergente, precisa analizar el monto de los da�os morales subjetivos que la demandante reclama, porque en criterio de la Sala y bajo el entendido que tales perjuicios afectan la entra�a del alma, su estimaci�n, a falta de criterios ciertos para determinarlos, queda al prudente arbitrio del juez y de ninguna manera a la valoraci�n de expertos.
A intento de resarcir este da�o ha de ponerse en relaci�n las secuelas dejadas por las lesiones y la persona que las padeci�, porque estos aspectos de alguna manera son el punto de referencia para tasar los perjuicios morales, habida cuenta que reflejan de alg�n modo la naturaleza e intensidad del dolor. En relaci�n con el presente caso, a la demandante le qued� como secuela una cicatriz �levemente hiperpigmentada de 4.3 cms por 0.8 mms, en tercio medio del miembro inferior�, (fl. 82 Ib.), de suerte que en trat�ndose de una profesional cuyo �xito pende en buena parte de su presentaci�n personal, siendo estos hechos determinantes en la apreciaci�n de los perjuicios morales, en procura de resarcirlos la Sala, conforme al criterio arbitrium juidicis, los estima en la suma de $5.000.000.00. 5.
Ahora bien: Con respecto del recurso interpuesto por la firma demandada, orientado a obtener la revocatoria del fallo en cuanto que declar� probada la excepci�n relacionada con la falta de cobertura de los perjuicios morales propuesta por la Compa��a de Seguros, en criterio de la Sala le asiste raz�n a la recurrente porque al tenor del art�culo 1127 del C. de Co. el seguro de responsabilidad civil obliga al asegurador a indemnizar �los perjuicios patrimoniales que cause el asegurado� y el da�o moral, dirigido al �resarcimiento de la victima�, de manera incuestionable tiene este car�cter.
En este sentido, con raz�n en el texto de la p�liza no se incluy� dentro de las exclusiones el resarcimiento de la v�ctima por el da�o moral, pues en trat�ndose de un seguro por responsabilidad civil la condena fulminada por este concepto a favor de la victima, sin duda, afecta los intereses patrimoniales del asegurado, amparados a trav�s del contrato de seguro en alusi�n. La anterior postura de la Sala armoniza con la finalidad del contrato de seguro por responsabilidad civil, o mejor, contra responsabilidad civil del asegurado, porque teniendo por tal �mantener indemne el patrimonio del asegurado por cuanto deba pagar a un tercero en raz�n de la responsabilidad prevista en el contrato a consecuencia de un hecho acaecido durante la duraci�n material del contrato� (Ruben S. Stiglitz, Derecho de Seguros, Tomo I, Pag. 476, 1998), los perjuicios morales a cargo del asegurado afectan su patrimonio sin m�s, y por consiguiente, dentro de esa finalidad dicha obligaci�n debe ser asumida por el asegurador. 6.
Puestas as� las cosas, con el objeto de concretar esta condena y cuantificar la impuesta atr�s a la firma demandada, la sentencia apelada debe ser modificada a continuaci�n. En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot� D.C. en Sala Civil de Decisi�n administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,
RESUELVE
Primero. Modificar el numeral tercero de la parte resolutiva de la sentencia de 06 de febrero de 2006, proferida por el Juzgado 17 Civil del Circuito de Bogot� dentro de este proceso, en el sentido de condenar a Cusezar S.A. a pagar a la demandante por concepto de perjuicios morales la suma de $5.000.000.00. Segundo. Condenar a la sociedad Cusezar S.A. a pagar a la demandante la suma de $2.160.004.97 por concepto de da�o emergente actualizado hasta el 30 de marzo de 2007.
Par�grafo: Para actualizar en lo sucesivo esta suma el A quo adoptar� la formula que el Tribunal utiliz� con este fin. Tercero. Revocar los numerales quinto y sexto de la misma parte resolutiva, y en su lugar, se dispone lo siguiente: 1. Declarar no probadas las excepciones formuladas por la Compa��a Mundial de Seguros S.A. 2. En consecuencia, se condena a esta Compa��a a pagar a la sociedad Cusezar S.A. la suma que esta debe pagar a la demandante, en t�rminos de la p�liza que sirvi� de base para el llamamiento en garant�a. Cuarto. Revocar el numeral s�ptimo en la parte que toca con la se�alizaci�n de agencias en derecho y revocar la totalidad del numeral octavo. Quinto. Condenar en costas de ambas instancias a la Compa��a Aseguradora y a favor de Cusezar S.A. Sexto. Confirmar la sentencia apelada en lo dem�s. S�ptimo.
Costas en esta instancia a cargo de la demandada y a favor de la demandante.
NOTIFIQUESE Sentencia discutida y aprobada en Sala de Decisi�n Civil seg�n Acta No. 17 de 26 de abril de 2007. JOSE ELIO FONSECA MELO Magistrado. ALVARO FERNANDO GARCIA RESTREPO Magistrado. JOSE ALFONSO ISAZA DAVILA Magistrado. PAGE PAGE 1 Expediente No. 199909872 01 )456Anpq���������� " Z [ j � � � � � � � � z�����������ƾ�����������ܚ����Ꚅ���y�y�y�h��h�|�CJaJh��h erCJaJh��hv8CJaJh��h�/CJaJh��hv85�CJ\�aJh��h�OcCJaJh(1BCJaJh��h0F�CJaJh��hc=CJaJh��h3E�5�CJ\�aJh��h3E�CJaJh��h�.
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