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REF: PROCESO ORDINARIO DE MAURICIO CHEYNE BONILLA Vs RAUL JARAMILLO VILLEGAS, CAROLINA GONZALES JARAMILLO, CAMILO ANDRES JARAMILLO SIERRA Y HEREDEROS INDETERMINADOS DE JOSE OTTY JARAMILLO GAVIRIA RAD.10265. Magistrada Ponente: RUTH MARINA DIAZ RUEDA Discutido y aprobado en Sala de 18 de febrero de 2004. Acta No. 005. I. ASUNTO Resuelve el Tribunal el recurso de apelaci�n que la parte demandante interpuso contra la sentencia proferida el 22 de agosto de 2003 por el Juzgado 41 Civil del Circuito de esta ciudad, dentro del proceso promovido por Bernardo Mauricio Cheyne Bonilla, frente a Ra�l Jaramillo Villegas, Carolina Gonz�les Jaramillo, camilo Andr�s Jaramillo sierra y herederos indeterminados de Jos� Otty Jaramillo Gaviria.
II.
ANTECEDENTES Asumi� mediante reparto el Juzgado 41 Civil del Circuito de Bogot�, el conocimiento del proceso ordinario de mayor cuant�a por medio del cual el demandante impetra, se declare la nulidad sustantiva y absoluta que prev�n los Arts. 489 del C�digo Civil y 1.741 ibidem, del escrito de fecha octubre 20 de 1997, presentado por el apoderado de Curadora provisional del menor Camilo Andr�s Jaramillo Sierra y de la providencia de octubre 22 de 1997, emitida por el juzgado d�cimo de familia de Bogot�, obrantes dentro del proceso sucesorio de Jos� Otty Jaramillo Gaviria.
Como hechos sustent�culos de sus pretensiones invoc� el actor los hechos que procede a compendiar la Sala as�: 1). En el Juzgado D�cimo de Familia de Bogot� se tramita el sucesorio de Jos� Otty Jaramillo Gaviria en el cual se reconocieron como herederos a Ra�l Jaramillo Villegas, Carolina Gonz�lez Jaramillo y Camilo Andr�s Jaramillo Sierra 2).
El 30 de septiembre de 1997, el actor present� al proceso descrito, un cr�dito a cargo del de cujus por $195�000.000 (ciento noventa y cinco millones de pesos), representados en 10 letras de cambio. 3). El beneficiario de los t�tulos le cedi� al demandante los derechos procesales de los mismos, mediante contrato del 7 de abril de 1999, y como consecuencia de lo anterior, Mauricio Cheyne Bonilla fue reconocido cesionario, a trav�s de providencia de septiembre 8 de 1999. 4).
El cr�dito fue tachado de falso por el apoderado designado por la curadora de un menor sucesor, quien en documento de fecha 6 de octubre de 1997 pretermitiendo el decreto judicial ordenado por el art�culo 489 del C.C. autoriz� al mandatario para el efecto, expresando ser conocedora de las sanciones de que consagra el art�culo 292 del C.P.C, esto es, reconoce que est� comprometiendo los derechos de su pupilo. 5).
El art�culo 1741 del C.P.C., establece que la nulidad por omisi�n de alguna formalidad que la ley prescribe para el valor de ciertos actos en consideraci�n a su naturaleza, es absoluta. 6). La Juez del conocimiento, orden� dar tr�mite al referido incidente de tacha de falsedad mediante auto de octubre 22 de 1997. 7). Los actos descritos est� viciados de nulidad absoluta de conformidad con las normas mencionadas, las que por ser de orden p�blico son imperativas.
La demanda genitora del proceso le correspondi� por reparto al Juzgado 41 civil del circuito de Bogot�, quien una vez subsanada la admiti� por auto del 6 de diciembre de 1999 (Fol.18),notific�ndole a Carolina Gonz�lez Jaramillo el 18 de febrero de 2000 (flo. 38), Ra�l Jaramillo Villegas el 14 de marzo de 2000 (flo. 66) y a Camilo Andr�s Jaramillo Sierra el 3 de mayo de 2000 (flo. 44).
Cumpli�ndose adem�s legalmente el emplazamiento de los herederos indeterminados, a quienes se le noticio a trav�s de Curadora ad- litem. La parte demandada descorri� el traslado de la demanda, oponi�ndose a las pretensiones deprecadas, aceptando algunos hechos, negando otros y expresando atenerse a lo que se pruebe respecto de los restantes.
Como excepciones propuso las de falta de jurisdicci�n y competencia, y caso Juzgado. Una vez agotadas la etapas procesales de rigor, el A-quo dict� sentencia el 22 de agosto de 2003, declarando probada la excepci�n de cosa juzgada; deneg� las pretensiones incoadas por el accionante, y conden� en costas al actor. El demandante interpuso recurso de apelaci�n contra la anterior decisi�n, origin�ndose as� esta segunda instancia, que pasa a resolver la Corporaci�n. III.-DECISION DE PRIMERA INSTANCIA La A-quo luego de hacer un relato de los antecedentes del proceso, procede analizar la figura jur�dica de la nulidad de los actos jur�dicos a la luz de los art�culos 1740 y 1741 del C.C., y 489 del C.C., precisando que en los procesos judiciales la utilizaci�n de los medios que el representante del incapaz asuma para la defensa de sus intereses no requiere de autorizaci�n adicional, no implicando el incidente de tacha de falsedad que autoriz� promover la curadora del menor compromiso de los bienes de este.
Respecto a la providencia de fecha 22 de octubre de 1997emitida por la juez d�cima de familia de Bogot�, considera su discusi�n es irrelevante, porque las decisiones judiciales no pueden ser acatadas por la v�a de la nulidad sustantiva pues tienen su propia reglamentaci�n en el estatuto procesal a trav�s de los recursos de ley; y por lo dem�s la justicia civil ordinaria no est� constituida para reexaminar decisiones adoptadas por otras especialidades de la misma jurisdicci�n. Ulteriormente acomete el estudio de la excepci�n de cosa juzgada, puntualizando que esta tambi�n se predica respecto de autos interlocutorios, para concluir en su prosperidad por cuanto los actos atacados por esta v�a jurisdiccional ya fueron dirimidos en su oportunidad y se encuentran ejecutoriados.
IV. ALEGACIONES Ante esta Corporaci�n, centr� su inconformidad el recurrente en el hecho de que la nulidad invocada obedece a violaci�n de un mandato sustantivo y no procesal como equivocadamente lo entendi� la A-quo; de otro lado advierte que el auto que rechaz� la nulidad propuesta dentro del sucesorio a�n no est� en firme, por encontrarse pendiente el recurso de alzada que formul� ante la Sala de Familia, faltando por cumplirse dentro del mentado juicio varias etapas procesales.
Reitera, que la Curadora Provisoria de un menor reconocido como heredero viol� todas la normas que rigen los t�tulos valores al tachar de falsas varias letras de cambio, y ante el rechazo de la nulidad procesal invocada ante el Juzgado de familia acudi� a este proceso en procura de la declaratoria de la nulidad sustantiva.(Fls 48 a 51 Cdno No 2�).
A su turno, el accionado Ra�l Jaramillo Villegas, dentro del t�rmino para alegar, expone que la proposici�n de tacha de falsedad no requiere licencia judicial, por ser uno de los actos de administraci�n de los derechos del pupilo y el art�culo 480 del C.C. consagra en t�rminos imperativos, no s�lo la facultad sino la obligaci�n de representarlo en todos los actos que puedan menoscabar sus derechos o imponerle obligaciones Solicita sea confirmada la decisi�n que declar� probada la excepci�n de cosa juzgada, en virtud de que se trata de un asunto incidental que ya fue resuelto jurisdiccionalmente.
V. CONSIDERACIONES En el presente asunto, se evidencian los llamados doctrinaria y jurisprudencialmente presupuestos procesales, de demanda en forma, capacidad para ser parte, capacidad procesal y competencia indispensables para que el litigio pueda ser decidido en el fondo; por lo dem�s cabe advertir que no se vislumbra dentro de la tramitaci�n procesal vicio nugatorio que por no haberse saneado imponga su declaratoria.
No siempre la demanda, que es la pieza fundamental del proceso, viene revestida con la suficiente precisi�n y claridad; por ello cuando presenta oscuridad, en torno al cumplimiento del deber de fallar procede interpretarla, a fin de darle efectividad a los derechos reconocidos por la ley sustancial, de ah� que no obstante en el pliego demandatorio, expresarse: � demando al proceso sucesorio del se�or Jos� Otty Jaramillo�, representado por los herederos reconocidos: Ram�n Jaramillo Villegas, Carolina Gonz�lez Jaramillo, Camilo Andr�s Jaramillo Sierra y herederos indeterminados, ha de entenderse que se dirige contra los �ltimos mencionados y no contra el proceso sucesorio, el que no es persona, y s�lo estas tiene la capacidad para ser partes.
La acci�n ejercitada se encamina a obtener la declaratoria de nulidad sustantiva absoluta, � que ordena el art�culo 489 y 1.741 del C�digo civil,� de los actos cumplidos dentro del proceso de sucesi�n de Jos� Otty Jaramillo Gaviria, consistentes en el escrito de fecha octubre 20 de 1.997, presentado por el apoderado de la curadora provisional del menor Camilo Andr�s Jaramillo Sierra y el auto dictado el 22 de octubre de 1.997 por el Juzgado D�cimo de Familia de Bogot�.
Las anteriores actuaciones, radican en el memorial de tacha de falsedad de la firma del causante Jos� Otty Jaramillo Gaviria, en 10 t�tulos valores presentados como cr�dito en la diligencia de inventarios y aval�os adicionales de bienes, solicitada por el apoderado del menor Camilo Andr�s Jaramillo Sierra, representado por Curadora y el prove�do que dispuso su tr�mite.
Los actos jur�dicos, como es bien sabido, seg�n se ajusten o no a determinadas exigencias legales pueden ser v�lidos o por el contrario nulos. La nulidad, ya absoluta, ora relativa, es una sanci�n impuesta por el ordenamiento jur�dico ante la inobservancia o la trasgresi�n de las disposiciones legales en que incurren los particulares en el ejercicio de su actividad contractual; y como sanci�n que es, no puede tener otra fuente distinta a la ley misma, de manera que solo pueden constituir causales de nulidad aquellas que el ordenamiento legal expresamente se�ale como tales.
Son causales de nulidad absoluta la siguientes: a) la ilicitud en el objeto, entendida, como todo aquello que contraviene el derecho p�blico, constituy�ndolo seg�n el art�culo 1.521 de la obra ibidem, la enajenaci�n de bienes que no est�n en el comercio, derechos o privilegios que no pueden transferirse a otra persona, cosas embargadas por decreto judicial, a menos que el juez lo autorice o el acreedor consienta en ello; b) causa il�cita: esto es, el motivo que induce al acto y contrato y est� prohibido por la ley, o es contrario a las buenas costumbres o al orden p�blico; d) omisi�n de alg�n requisito o formalidad que las leyes prescriben para el valor de ciertos actos o contratos en consideraci�n a la naturaleza de ellos; y d) la incapacidad absoluta de una o ambas partes, es decir, aquella que cobija a los dementes, imp�beres, y sordomudos que no pueden darse a entender por escrito a excepci�n de estos �ltimo para actuar como testigos en el otorgamiento de testamento solemne.
El inciso final del art�culo 1.741 de la codificaci�n en comento, prescribe que cualquiera otra especie de vicio produce nulidad relativa, tales como los actos de los menores adultos y aquellos en que el consentimiento se encuentre afectado por error, fuerza y dolo. Las tutelas y curadur�as como bien es sabido, est�n destinadas a proteger los intereses de los incapaces que no se encuentran bajo patria potestad; los actos ejecutados por el tutor y curador dentro de la �rbita de sus atribuciones se mirar�n como actos del pupilo.
El t�tulo XXIV del Libro Primero del C�digo Civil, regula lo referente a la administraci�n de los tutores y curadores, prescribiendo en su art�culo 480 la obligaci�n que tienen estos de representar o autorizar al pupilo en todos los actos judiciales o extrajudiciales que le conciernan y puedan menoscabar sus derechos o imponerle obligaciones; y en el art�culo 489 citado como fundamento de la nulidad sustantiva absoluta impetrada, la necesidad de previo decreto judicial para proceder a �transacciones o compromisos sobre derechos del pupilo, que se val�en en mas de mil pesos y sobre bienes ra�ces�, los que en todo caso deber�n someterse a aprobaci�n judicial, so pena de nulidad.
Comparecer en un proceso es acto de suma importancia que requiere capacidad especial, tanto para el demandante como para el demandado o para los intervinientes; el art�culo 44 del estatuto procedimental civil, estatuye que s�lo �tienen capacidad para comparecer por s� al proceso, las personas que pueden disponer de sus derechos�, y que �las dem�s deber�n comparecer por intermedio de sus representantes o debidamente autorizados por �stos con sujeci�n a las normas sustanciales�.
Entre las personas legalmente incapaces se encuentran los menores de edad, y su representaci�n la ejercen los padres de familia, y a falta de �stos le corresponde al guardador, quienes tal como se esboz� anteriormente tienen la atribuci�n de representar o autorizar al pupilo en todos los actos judiciales que le conciernan y puedan menoscabar sus derechos.
El art�culo 70 de la codificaci�n procedimental civil, se�ala las facultades que tiene el apoderado judicial, entre las cuales se encuentra entre otras la de formular todas las pretensiones que estime conveniente para beneficio del poderdante, represent�ndolo en todo lo relacionado con la reconvenci�n e intervenci�n de terceros, no pudiendo realizar actos que impliquen disposici�n del derecho en litigio, ni aquellos reservados exclusivamente por la ley para la parte misma, como tampoco recibir o transigir cuando no haya sido autorizado de manera expresa.
La tacha de falsedad, por disposici�n de la ley la tiene la parte contra quien se presente un documento p�blico o privado, y los herederos a quienes no les conste que la firma o el manuscrito no firmado proviene de su causante, debiendo el Juzgador darle el tr�mite respectivo. Una de las etapas del proceso sucesorio, es la de confecci�n de los inventarios y avaluos, se�alando expresamente el art�culo 600 del C.P.C., que en el pasivo se incluir�n entre otros, las obligaciones que consten en t�tulo que preste m�rito ejecutivo, siempre que en la audiencia no se objeten, o las que a pesar de no tener dicha calidad sean aceptadas expresamente por todos los herederos, y por el c�nyuge sobreviviente cuando conciernan a la sociedad conyugal.
Como bien puede apreciarse, el desconocimiento que un heredero haga de una deuda del de cujus no significa que este ejecutando transacci�n alguna o efectuando compromisos sobre derechos del representado, simplemente se trata de una facultad que la ley le otorga para objetar las deudas del causante y de las cuales no tiene certeza sobre su existencia, en defensa de sus intereses patrimoniales.
La transacci�n, ha sido definida por el art�culo 2469 del C.C. como un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un litigio pendiente o precaven uno eventual; a su turno El Diccionario Enciclop�dico de Derecho Usual de Cabanellas, al estudiar el t�rmino compromiso, lo delimit� como la obligaci�n contra�da por una persona. En este orden de ideas, al no constituir transacci�n o compromiso sobre los derechos del representado, la facultad que la ley otorga a los herederos del causante de proponer tacha de falsedad respecto de alg�n documento por no constarle que su firma provenga de �l, imperioso resulta colegir la ausencia de la nulidad absoluta deprecada por el actor, debi�ndose hacer igual predica respecto de la decisi�n judicial que orden� en cumplimiento de la ley procesal dar el tr�mite respectivo a la solicitud de la tacha.
Por �ltimo, ha de observarse, que ante la no prosperidad de las s�plicas de la demanda se releva la Corporaci�n de examinar las excepciones de m�rito propuestas, no sin antes advertir, que no deben confundirse las nulidades sustanciales que se hallan disciplinadas en el C�digo Civil, con las procesales que se consagran y regulan en el de procedimiento civil, pues mientras las primeras tocan con los actos jur�dicos cuando les falta alguno de los requisitos que la ley prescribe para el valor del mismo acto o contrato, seg�n su especie y claridad o estado de las partes, rezan las segundas con irregularidades que afectan la validez de las actuaciones procesales.
Sobre el punto La Honorable Corte Suprema de Justicia en sentencia del 30 de junio de 1.972, expres�: � Siendo fundamentalmente distintas, por su naturaleza y por sus efectos las nulidades que afectan los unos y las que vician las otras, no puede decidirse lo concerniente a la nulidad o validez de las segundas de acuerdo con los preceptos que gobiernan las nulidades sustanciales, ni la de los primeros con aplicaci�n de las normas rectoras de las nulidades procesales.� En este orden ideas, y acorde con lo esbozado, jur�dico resulta confirmar el fallo materia de alzada, pero por las razones anotadas anteriormente.
D E C I S I � N En m�rito de lo expuesto el TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTA EN SAL DE DECISI�N, ADMINISTRANDO JUSTICIA EN NOMBRE DE LA REPUBLICA Y POR AUTORIDAD DE LA LEY R E S U E L V E PRIMERO: Confirmar la sentencia proferida el veintid�s de agosto de dos mil tres, por el Juzgado Cuarenta y uno Civil del Circuito de Bogot�, dentro del presente proceso ordinario, pero por las razones expuestas en la parte motiva.
SEGUNDO: Condenar en costas de esta instancia a la parte recurrente. T�sense. COPIESE,
NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE AL JUZGADO DE ORIGEN LOS MAGISTRADOS RUTH MARINA DIAZ RUEDA JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS JOSE ELIO FONSECA MELO PAGE PAGE 14 .���� J � T U V a b l � � � � � � � vw����=�����������¸������������}n�i�_�Z�mH sH 6�OJQJ]�^JmH sH 5�6�>*OJQJ^JmH $sH $]�CJOJQJ^JmH sH 5�6�>*OJQJ^J5�6�>*CJOJQJ^J5�6�CJOJQJ^J6�OJQJ^J6�CJOJQJ^J5�6�OJQJ^JOJQJ\�]�^JCJOJQJ\�]�^JCJ\�]�^JCJ\�^JCJ^JCJOJQJ]�^J!.����� 3 J ������������{$a$$�^�a$�^�X$$If�F�����!�!�0�������6��������4� Fa� �$If^�$dh$Ifa$ �M�M��J K L � � T U V W � � � � � � � � � � � uvw�����������������������$a$$�h^�ha$�^�$��dh]��a$�dh^�$dha$wx���������=>&'�� ��tu��������������������������������$dha$�h^�h$a$�������TUyz{|���stu������������������������������dh�^���d^� $ �0�dh*$a$$dha$�Uy|su������"�"[%\%]%p%q%'*�/�4�J�JK KK�K���������������}�}}n_VK5�6�OJQJ]�^J5�6�]�mH sH 5�6�OJQJ]�^JmH sH 6�>*OJQJ]�^JmH sH 6�CJOJQJ]�^J5�6�>*CJOJQJ\�]�^J5�6�>*OJQJ\�]�^J6�OJQJ\�]�^J6�]�6�OJQJ]�^JCJOJQJ^JOJQJ^J5�CJOJQJaJ5�6�OJQJ^JmH sH 6�>*OJQJ^J6�@���CJOJQJ^J��"�"�"�"�"�$�$Z%[%\%]%p%q%r% '''*�+�+�+a-b-c-�/�/�/���������������������������$dha$$a$�/�4�4�4s8t8u8�;�;�;�=�=�=???�@�C�C�C�E�E�EaJbJcJ�J�J�J����������������������������$dha$�J�JK KKK�K�K�K�K�K�K�K�K�L�L�L�L�L�L2M3MCMDMEM\M]M^M|M����������������������������$a$$a$�K�K�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M������������0JmHnHu0J j0JU5�6�OJQJ]�^J5�6�>*OJQJ]�^J|M}M~M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�M�������������h]�h����&`#$$dha$$a$3 0&P1�h��/ �"I!��"��#��$��%��7�7�� i8@��8NormalCJ_HaJmH $sH $tH B@BT�tulo 1$@&CJOJQJaJmH sH R@RT�tulo 2$$�ndh@&^�na$5�CJOJQJaJ<@<T�tulo 3$dh@&6�CJaJZ@ZT�tulo 4$$�Sdh@&^�Sa$5�CJOJQJaJmH sH H@HT�tulo 5$$dh@&a$5�6�>*CJaJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.VB@�VTexto independiente$dha$CJOJQJ^J<>@<T�tulo$dha$CJOJQJ^J`P@`Texto independiente 2$dha$6�CJOJQJ]�^JnC@"nSangr�a de t. independiente$�ndh^�na$CJOJQJaJpR@2pSangr�a 2 de t. independiente$�n^�na$5�CJOJQJaJrS@BrSangr�a 3 de t. independiente$�ndh^�na$CJOJQJaJbQRbTexto independiente 3$�2dh]�2a$CJOJQJaJ: @b: Pie de p�gina �C�"0)@�q0N�mero de p�gina�Ih���� ��Vg� ��Vg� ��Vg� ��Vg� ��Vg� ��Vg� ��Vg� ��Vg� �� Vg� �� Vg� ��Vg� ��Vg� �� Vg� ��Vg�� T���$)*�0>7�<*C�G�I�^���� � �7 .��� 3JKL��TUVW�����������uvwx������� � � =>&'�� ��tu�����������TUyz{|���stu������������ � Z![!\!]!p!q!r! ###&�'�'�'a)b)c)�+�+�+�0�0�0s4t4u4�7�7�7�9�9�9;;;�<�?�?�?�A�A�AaFbFcF�F�F�F�FG GGG�G�G�G�G�G�G�G�G�H�H�H�H�H�H2I3ICIDIEI\I]I^I|I}I~I�I�I�I�I�I�I�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0��0��0��0���0���0���0�H�0�G�0�G�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��80���0���0���0��0��0��0��0��0��0��0���0��0��H0���0���0��(0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���0���@0�������K�M(.2J w���/�J|M�M)+,-/013�M*!�!������6@������������\`� � ����� � �����$�$�&�&Q(U(_4a4k;r;K=P=�FG�I�I������]!r!�I�I��CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA^C:\Mis documentos\Recuperados\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA^C:\Mis documentos\Recuperados\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA^C:\Mis documentos\Recuperados\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA^C:\Mis documentos\Recuperados\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA^C:\Mis documentos\Recuperados\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURADC:\Mis documentos\ORDINARIOS\NULIDAD\10265nulidad actos proceso..docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURAkC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 10265nulidad actos proceso.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURASC:\PROVIDENCIAS SALA CIVIL 2004\DIAZ R. 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