��ࡱ�>�� `b����_��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������5@ ���Fbjbj�2�2 )f�X�X�>�������$���8�<<$�,ddzzzzzzf h h h h h h $"Re$�� zzzzz� zz� BBBz&zzf Bzf B�B�:�,�zX@�Q�����"� B $� 0� � !%�j!%�$$!%��zzBzzzzz� � $$��,$$�TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA - SALA CIVIL Bogot� D.C., seis de diciembre de dos mil cuatro.
REF. ORDINARIO DE LUIS FERNANDO PAUWELS JIMENEZ Vs. LINA MARIA ORTEGA VERA. RD No. 10553. Magistrado Ponente: RUTH MARINA DIAZ RUEDA. Discutido y aprobado en Sala del 10 de noviembre de 2004. Acta N� 046. I. A S U N T O Se decide el grado de competencia funcional de consulta de la sentencia dictada el 28 de julio de 2004, por el Juzgado 41 Civil del Circuito de Bogot� D.C, dentro del proceso promovido por Luis Fernando Pauwels Jim�nez contra Lina Mar�a Ortega Vera.
II. A N T E C E D E N T E S Asumi� mediante reparto el Juzgado 41 Civil del Circuito de Bogot�, el conocimiento del proceso ordinario de mayor cuant�a por medio del cual el demandante impetra: 1. Se declare que la promesa de contrato como sus adiciones y aclaraciones celebrada entre Luis Fernando Pauwels Jim�nez y Lina Mar�a Ortega Vera, est� resuelta por el incumplimiento de �sta �de la obligaci�n de subrogar el cr�dito hipotecario que pesa sobre el bien inmueble ante el Banco Davivienda y su entrega real y material. 2.
Se disponga que la demandada pierda las arras entregadas como parte del precio. 3. Se condene a la demandada a pagar al demandante los perjuicios causados por el incumplimiento de la promesa de compraventa. 4. Se reconozca al demandante el derecho a retener la parte del precio recibida, como garant�a del pago de arras, perjuicios y costas del proceso.
Como supuestos f�cticos de las pretensiones la parte actora expuso los siguientes: a). Que el 6 de junio de 1996, Mar�a Clemencia de Pauwels y Luis Fernado Pauwels Ram�rez, celebraron con la demandada contrato de promesa de compraventa sobre un bien inmueble. b). Que el precio acordado en la referida negociaci�n, fue de $25�000.000 oblig�ndose la prometiente compradora a pagarlo de la siguiente manera: $2�500.000 a la firma del contrato, $2�500.000 con el cheque 1645849 del Banco de Bogot�, y los restantes $20�000.000 con el producto de un cr�dito que la promitiente compradora estar�a obligada a tramitar. c).
Que el 3 de septiembre de 1996 se llev� a cabo otros� en el que se estipulaba que si a la promitiente compradora no le fuera concedido el pr�stamo y tuviere posesi�n del inmueble, deber� hacer entrega real y material del mismo en un lapso no mayor a 10 d�as. d). Que el 3 de mayo de 1997, se efectu� un otros� a la promesa inicial donde aceptaba la novaci�n por parte de Mar�a Clemencia Jim�nez de Pauwels y Luis Fernando Pauwels Ram�rez por Luis Fernando Pauwels Jim�nez. e).
Que la demandada incumpli� la promesa de contrato al no haber iniciado los tr�mites pertinentes dentro del t�rmino prudencial, ocurriendo m�s de tres a�os. f). Que se configura culpa contractual en la pasiva por ausencia de diligencia al no iniciar los tr�mites para el logro de la subrogaci�n del cr�dito hipotecario, como se comprometi� en la promesa suscrita el 3 de septiembre de 1996. g).
Que Lina Mar�a Ortega Vera est� en mora de cumplir su obligaci�n. El Juez de conocimiento admiti� la demanda por auto del 21 de junio de 2000, (flo. 20) prove�do que no pudo ser notificado personalmente a la demandada, y ante la manifestaci�n de la parte actora de ignorar su domicilio y lugar de trabajo, as� como de no figurar dentro del directorio telef�nico en otra direcci�n diferente a la rese�ada en la demanda, se procedi� de conformidad con lo establecido por el art. 318 del C.P.C., las publicaciones se realizaron con el lleno de los requisitos legales en el Diario La Rep�blica y la Emisora Nuevo Continente, y al no comparecer se le design� Curador Ad-litem con quien se surti� la notificaci�n personal de rigor y se continu� el tr�mite procesal de primera instancia. El auxiliar de la justicia contest� la demanda proponiendo las excepciones que denomin�: �El incumplimiento de la obligaci�n de subrogar el cr�dito no es imputable a la demandada�; �Inexistencia de perjuicios, de derecho a retener el precio recibido por los vendedores y la condena de las arras�; apoyando la primera defensa en que en la promesa no se hace referencia que el bien prometido en venta ten�a un gravamen hipotecario y en su cl�usula s�ptima se determina que el bien se entregar� libre de todo gravamen, y �sta anomal�a es a favor de la demandada.
Cimenta la segunda excepci�n en que no se encuentra determinado cu�ndo recibi� el inmueble la demandada, si los vendedores recibieron el pago del saldo del precio que ascend�a a veinte millones de pesos y tampoco se encuentran probados los perjuicios en que incurrieron los promitentes vendedores. Rituada en legal forma la primera instancia, el A-quo, procedi� a dictar sentencia, el 28 de julio de 2004, declarando infundadas las excepciones propuestas; decret� la resoluci�n de la promesa de compraventa objeto del proceso; como consecuencia de lo anterior orden� la restituci�n del inmueble de la calle 165 No. 14 �32 apartamento 202; orden� restituir a la demandada $5�000.000 recibidos como parte del precio en raz�n a la resoluci�n; conden� a la demandada al pago de la cl�usula penal (arras) por $5�000.000 y por �ltimo, concedi� la consulta con el Superior, raz�n por la que se encuentra ante �sta Corporaci�n para resolver.
IV. CONSIDERACIONES DE LA SALA De inicio ha de observarse que por concurrir los presupuestos procesales de competencia, demanda en forma, capacidad para ser parte y procesal, imperioso es decidir el asunto en el fondo. En efecto, la competencia del Tribunal para conocer de este asunto est� dada en virtud de la ley; el pliego demandatorio se ajusta a los requisitos legales; y las partes en conflicto ostentan la capacidad para ser parte y para comparecer al proceso.
Por otro lado, no merece glosa alguna la tramitaci�n cumplida, pues no se observa en su desenvolvimiento vicio nugatorio insaneable que afecte la validez del proceso. La acci�n ejercitada en el libelo genitor del proceso es la encaminada a obtener la resoluci�n del contrato de promesa de compraventa, celebrado el 6 de junio de 1996, entre Luis Fernando Pauwels Ramirez y Mar�a Clemencia Jim�nez de Pauwels en calidad de prometientes vendedores subrogada la segunda en Luis Fernando Pauwels Jim�nez a trav�s del otros� a la promesa del 3 de mayo de 1997 y Lina Mar�a Ortega Vera en su condici�n de prometiente compradora, apoyada en el incumplimiento de las obligaciones por parte de la demandada de subrogar el cr�dito hipotecario que pesa sobre el inmueble y su correspondiente entrega real y material.
Es indudable que por participar la promesa de contrato de la estirpe de los contratos bilaterales, en dicho negocio jur�dico va impl�cita la condici�n resolutoria t�cita, por lo que el fen�meno del incumplimiento por una de las partes de las obligaciones a su cargo, coloca a la otra en la posici�n de poder solicitar su resoluci�n, con apoyo en el art�culo 1546 del C�digo Civil, que es una norma de car�cter general, para lo cual se requiere la concurrencia de los siguientes presupuestos: a) que se trate de contrato bilateral v�lido; b) que quien promueva la acci�n haya cumplido con sus obligaciones o haya estado dispuesto a cumplirlas; y c) que el otro contratante haya incumplido las obligaciones que le corresponden.
Seg�n los requisitos referenciados, el titular de la acci�n resolutoria indefectiblemente lo es el contratante cumplido o que se haya allanado a cumplir con las obligaciones que le corresponden y, por el aspecto pasivo incuestionablemente lo ser� el contratante negligente, puesto que la legitimaci�n para solicitar el aniquilamiento de la convenci�n surge del cumplimiento del actor y del incumplimiento del demandado u opositor.
Desde anta�o, nuestro M�ximo Tribunal de Casaci�n Civil, ha sostenido que la promesa de contratar solo genera obligaciones de hacer, precisando � que de ella nace como obligaci�n espec�fica para cada una de las partes la de concurrir a la celebraci�n eficaz del contrato prometido, en el t�rmino o al cumplimiento de la condici�n al efecto estipulados que en trat�ndose de promesa de compraventa de bienes inmuebles la obligaci�n de hacer consiste en el otorgamiento de la respectiva escritura, que corre a cargo tanto del promitente vendedor como del promitente comprador, pues uno y otro son rec�procamente, acreedor y deudor de esa espec�fica obligaci�n� (Sentencia de 28 de julio de 1960, XCIII, 8 de agosto de 1974, CXLVIII, 25 de septiembre de 1979; junio 7 de 1989).
En el caso sub-judice la parte actora apoya sus pretensiones en el incumplimiento de la compradora en las obligaciones contra�das de subrogar el cr�dito hipotecario que pesa sobre el bien inmueble objeto de negociaci�n ante el Banco Davivienda y la �no entrega real y material�. Del examen de la promesa original de compraventa suscrita el 6 de junio de 1.996, entre los vendedores Luis Fernando Pauwels Ram�rez, Mar�a Clemencia Jim�nez de Powels, y la compradora Lina Mar�a Ortega Vera, as� como de la adici�n signada por los mismos el 3 de septiembre de 1.996, fluye que el precio pactado por el apartamento 202 ubicado en la calle 165 No 14-39 de Bogot�, cuyos linderos aparecen especificados en aquella, asciende a la suma de $25.000.000, entregando la promitente compradora en la fecha inicialmente se�alada la suma de $5.000.000 en efectivo y un cheque por el mismo valor para cobrar el 20 de junio del mismo a�o, comprometi�ndose a pagar el saldo con el producto de un cr�dito que tramitara con la Corporaci�n de Ahorro y Vivienda Concasa o ante cualquier otro ente financiero.
Y A su vez los vendedores se obligaron a otorgar la correspondiente escritura p�blica que perfecciona el contrato de compraventa prometido, el 5 de septiembre de 1.996, y a efectuar en la misma fecha la entrega real y material del inmueble objeto de negociaci�n, modificando esta �ltima en escrito de 3 de septiembre de 1.996, en el sentido de aplazar la entrega para el 21 de septiembre, indicado que si el pr�stamo en la Corporaci�n Davivienda no le fuere otorgado y ya tuviere posesi�n del bien, le corresponde hacer entrega real y material del mismo en un lapso no mayor de 10 d�as.
(Fls 2 a 7). La principal obligaci�n de la compradora, tal como lo prescribe el art�culo 1928 y siguientes del C.C., es la de pagar el precio convenido en el lugar y tiempo estipulados, o en el lugar y el tiempo de la entrega no habiendo estipulaci�n en contrario; pudiendo el vendedor pedir la resoluci�n de la venta, si el comprador estuviese constituido en mora de pagar el precio en la forma acordada.
Seg�n el art. 1608 ib�dem, el deudor est� en mora cuando ha sido reconvenido judicialmente por el acreedor, salvo que la obligaci�n sea a t�rmino, o que solo pueda ser cumplida dentro de cierto lapso; empero el no haberse constituido en mora al deudor incumplido no significa que la obligaci�n no sea exigible. El Tratadista Luis Claro Solar ha explicado como �no basta, que la obligaci�n sea exigible para que el deudor se constituya en mora, si no lo ejecuta inmediatamente.
La ley exige una reconvenci�n o requerimiento del acreedor al incumplimiento de la obligaci�n.� De ello se sigue que cuando el deudor no cumple en los casos en que la ley no consagra la mora autom�tica, el incumplimiento de esa obligaci�n exigible implica simple retardo, requiri�ndose para que se halle incurso en mora reconvenci�n del acreedor a trav�s de los medios id�neos.
El art�culo 90 del estatuto procedimental civil, modificado por el decreto 2282 de 1989 en su inciso 2� consagra: �la notificaci�n del auto admisorio de la demanda en procesos contenciosos de conocimiento produce el efecto del requerimiento judicial para constituir en mora al deudor, cuando la ley lo exija para tal fin, si no se hubiere efectuado antes�.
De ello se colige, que en aquellos eventos en los cuales la ley exija tal requisito, �ste se cumple con la actuaci�n all� indicada, sin necesidad de que el demandante eleve especial petici�n en tal sentido. Al folio 61 del cuaderno principal se observa el informe rendido por el Banco Davivienda al Juzgado del conocimiento, indicando que en sus archivos se encuentra registrada la solicitud de cr�dito aprobada por valor de $16.800.000.00, el 28 de octubre de 1.997, destinado a subrogar la obligaci�n No 30-26526-8 a nombre de Luis Fernando Pawels Jim�nez, y la exigencia a la titular de presentar la primera copia de la escritura p�blica de hipoteca debidamente inscrita en la Oficina de Registro de Instrumentos p�blicos junto con el certificado de libertad y tradici�n en el que conste la inscripci�n mencionada, y que vencido el t�rmino de 60 d�as otorgado para el efecto como plazo m�ximo no se acerc� a la oficina la interesaba por lo que se tuvo el cr�dito como no utilizado.
De otro lado, al examinar la Corporaci�n el cumplimiento de las obligaciones correspondientes a los vendedores, colige que dentro del plenario no se aport� elemento probatorio alguno tendiente a demostrar que los vendedores concurrieran al lugar y en la fecha se�alada en la promesa de compraventa a otorgar la correspondiente escritura p�blica, ni que hubiesen estado prestos a ello, as� como tampoco que hubiesen efectuado la entrega del inmueble, pues solamente afirman esta �ltima circunstancia los demandantes, y como es sabido nadie puede preconstituir su propia prueba.
En tales circunstancias, al no haber acreditado la actora el cumplimiento de las susodicha obligaci�n de otorgar el titulo escriturario respectivo, que era simultanea a la reclamada a la demandada de pagar el saldo del precio ante la no se�alizaci�n de t�rmino para el pago, jur�dico resulta colegir la ausencia de legitimaci�n activa para deprecar la acci�n incoada.
La Honorable Corte Suprema de Justicia, al estudiar el punto, en sentencia de 12 de agosto de 1.974, asever�: � Ha sido doctrina constante de esta Corporaci�n, dentro del �mbito de la preceptiva legal contenida en el art. 1546 del C�digo Civil, la de que solamente el contratante cumplidor de las obligaciones a su cargo, nacidas de un acuerdo de voluntades, o por lo menos que se haya allanado a cumplirlas en la forma y tiempo debidos, puede pedir la resoluci�n del contrato y el retorno de las cosas al estado anterior con indemnizaci�n de perjuicios, cuando la otra parte no ha cumplido las suyas Lo cual significa que si el demandante de la resoluci�n de un contrato se halla en mora de cumplir alguno de los compromisos que del pacto surgieron para �l, carece del derecho para obtenerla, puesto que precisamente la ley autoriza el ejercicio de esta acci�n resolutoria a la parte que ha cumplido contra el contratante moroso.� Es principio universal, en materia probatoria, el de que le corresponde a las partes demostrar todos aquellos hechos que sirvan de presupuesto a la norma que consagra el derecho que ellas persiguen, el cual se encuentra plasmado dentro de nuestro ordenamiento Procedimental Civil en el art�culo 177 que a la letra reza: �incumbe a las partes probar el supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jur�dico que ellas persiguen�.
De ah� que si la parte que corre con tal carga, no la cumple, la decisi�n generalmente le ha de ser adversa. As� las cosas, se impone la revocatoria del censurado, para en su lugar denegar las pretensiones deprecadas en la demanda. V. D E C I S I O N En m�rito de lo expuesto, EL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA D.C., EN SALA DE DECISION, ADMINISTRANDO JUSTICIA EN NOMBRE DE LA REPUBLICA Y POR AUTORIDAD DE LA LEY R E S U E L V E PRIMERO � REVOCAR la sentencia proferida el 28 de julio de 2004 por el Juzgado Cuarenta y uno Civil del Circuito de Bogot�.
SEGUNDO � No hay lugar a condena en costas en este grado de competencia funcional. C�PIESE, NOTIF�QUESE Y REM�TASE EL EXPEDIENTE AL JUZGADO DE ORIGEN. Los Magistrados, RUTH MARINA DIAZ RUEDA JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS JOSE ELIO FONSECA MELO PAGE 12 BDQu������ J M ] _ Y v y ,-�������ᆭ�ݒ}����i�S�i�i�F�h��6�OJQJ^JaJ+h+#�h�36�CJOJQJ^JaJmH sH 'h+#�h�36�OJQJ^JaJmH sH )h+#�h�35�6�>*CJOJQJ^JaJ&h+#�h�35�6�CJOJQJ^JaJ.h+#�h�35�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h+#�h�35�6�OJQJ^JaJh�J�6�OJQJ^JaJ#h+#�h�36�CJOJQJ^JaJh+#�h�36�OJQJ^JaJ)BCDvwx��� J K L M ] ^ _ Y v w �����������������������gd�� ��^�`� ���^��`�$dha$$��dh^��a$�F�F��w x y kl��A B � � �,-��CDMN&'��������������������������������$dha$���������������013 ^ � � � � �!�������߸�ߒ߁mY�I�I�I�h+#�h/?�6�OJQJ^JaJ'h+#�h�36�@���CJOJQJ^JaJ&h+#�h�35�6�@���OJQJ^JaJ h��5�6�@���OJQJ^JaJ+h+#�h�36�CJOJQJ^JaJmH sH h+#�h��6�OJQJ^JaJh�36�OJQJ^JaJh��6�OJQJ^JaJh��6�OJQJ^JaJh+#�h�36�OJQJ^JaJh+#�h�q�6�OJQJ^JaJ*+,����������012�!�!�!�$�$�$�����������������������gdNb� �0�*$$ �0��ndh*$^�na$ �0���*$^�`�$a$�!�!�$�$�$�$�$�${%�%<&>&F)G)a*��ǵ����y�cQB3h��6�OJQJ]�^JaJh��6�OJQJ]�^JaJ"h+#�h��6�OJQJ]�^JaJ+h+#�h��6�CJOJQJ^JaJmH sH %h�=�6�CJOJQJ^JaJmH sH +h+#�h�36�CJOJQJ^JaJmH sH %h+#�6�CJOJQJ^JaJmH sH #h+#�h�36�@���OJQJ^JaJ+h+#�hNb�6�@���OJQJ^JaJmH sH "h+#�hNb�6�OJQJ]�^JaJh+#�hNb�6�OJQJ^JaJ�$<&=&>&G)H)I)a*b*c*�/�/�/q1r1777:::\<]<^<�������������������������^�`�gd�7 ��^�`�gd�{�gd�{��^�gd�]Kgd��$dha$a*c*o*�*�*�*�+�+,,Y,�,�,�/�/�/�/p1q1r1�4�4<5?5777���������ӵ�◉~w�l�^�~Vh�{�mH sH h�]Kh��6�OJQJ^Jh�{�6�OJQJ^J h��5�@�h�]K6�OJQJ^Jh�]Kh�]K6�OJQJ^Jha�6�OJQJ]�^JaJh�6�OJQJ]�^JaJhc=�6�OJQJ]�^JaJh��6�OJQJ]�^JaJh�J6�OJQJ]�^JaJh��6�OJQJ]�^JaJh��6�OJQJ]�^JaJ7�9�9:::�:�:�:�;[<\<]<^<�<�<�<===%=&=(=v=�B����Ÿ������ucTcTcEcEcTch�J�6�OJQJ]�^JaJh�7 6�OJQJ]�^JaJ"h+#�h��6�OJQJ]�^JaJ"h�7 h��6�OJQJ]�^JaJ*h�7 h��6�OJQJ]�^JaJmH sH h�7 h��mH sH h�7 h��5�6�OJQJ^Jh�7 5�6�OJQJ^Jh�{�mH sH h��5�6�OJQJ^JmH sH h��5�6�OJQJ^JmH sH h�{�5�6�OJQJ^JmH sH ^<�=�=�=�A�A�A�C�C�C2D3D4D5DHDIDJDEEEEEEEE������������������������ &F$dha$dhgd�7 $dha$gd���D]�Dgd��gd���B�B�C�C�C1D4D5DHDJDdDEEEE(E)EIEvE�E�E�E�����ܸ��|h|X|Gh|8|h|h��6�CJOJQJ^JaJ h�7 5�6�CJOJQJ^JaJh+#�h�36�OJQJ^JaJ&h+#�h�35�6�CJOJQJ^JaJ#h+#�h�36�CJOJQJ^JaJ+h+#�h�36�CJOJQJ^JaJmH sH 'h+#�h�36�OJQJ^JaJmH sH )h+#�h��6�>*CJOJQJ]�^JaJh�7 6�OJQJ]�^JaJ"h+#�h��6�OJQJ]�^JaJ"h+#�h�7 6�OJQJ]�^JaJE�E�E�E�E�E/F0FAFBFCFDFEF\F]F^F_F}F~FF�F�F�F�F�F������������������������ ������!&��^�$dha$dh$a$$dha$�E�E�E0FAFBFCFEF\F_F}F~F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�F��ɷ���ɣɣ��ف{�p�{lh�h�J�h��h�J�0JmHnHu h��0Jjh��0JU.h+#�h�35�6�CJOJQJ^JaJmH sH &h+#�h�35�6�CJOJQJ^JaJ"h+#�h�35�6�OJQJ^JaJh+#�h�36�OJQJ^JaJ#h+#�h�36�CJOJQJ^JaJ'h��h�36�OJQJ^JaJmH sH �F�F�F�F�F�������' 0&P P��/ �I!�"��#�$��%��8@��8Normal_HmH sH tH X@XT�tulo 1$$dh@&a$5�CJOJQJmH sH uR@RT�tulo 2$dh@&5�CJOJQJmH sH u`@`T�tulo 3$$��dh@&^��a$5�CJOJQJmH sH u\@\T�tulo 4$$dh@&a$5�>*CJOJQJmH sH uN@NT�tulo 5$$dh@&a$5�CJOJQJJ@JT�tulo 6$$dh@&a$CJOJQJV@VT�tulo 7$$dh@&a$CJOJQJmH sH uNA@���NFuente de p�rrafo predeter.Vi���VTabla normal:V�4�4� la�,k���, Sin listaFZ@�FTexto sin formatoOJQJN @N Pie de p�gina ��8!mH sH u8)@�8N�mero de p�ginaN>@"NT�tulo$dha$5�CJOJQJmH sH u�C@2�Sangr�a de t. independiente$�S���dh^�S`���a$5�CJOJQJmH sH ufB@BfTexto independiente$dha$CJOJQJmH sH uTJ@RT Subt�tulo$dha$5�CJOJQJmH sH ujP@bjTexto independiente 2$dha$CJOJQJmH $sH $uXQ@rXTexto independiente 3dhCJOJQJN�O2N�]K$$ �0��ndh*$1$^�na$@���CJOJQJ�>f����)BCDvwx���JKLM]^_Yvwxy kl��AB���,-��CDM N & ' � ���*+,����������012������<=>G!H!I!a"b"c"�'�'�'q)r)///222\4]4^4�5�5�5�9�9�9�;�;�;2<3<4<5<H<I<J<========�=�=�=�=�=/>0>A>B>C>D>E>\>]>^>_>}>~>>�>�>�>�>�>�>�>�>�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��80���0�M�0�M�0�M80���0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Yp�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Y�0�Yp80��80���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�� �0��p�0���0�� �0���0���0�� �0�� �0��(�0��p�0���0��(�0���0��p�0��0�0���0���0��0�0���0���0���0��p�0��p�0��8�0��p�0��p�0��8�0��p�0���0��p80��8�0�5<p�0�5<�0�5<p�0�5<p�0�5<p�0�5<p8 0��p�0��p�0��p�0���0��8�0��p�0��80���0��p0��p0��0���0��p0����0���0��p0��p�0����0���0��8(0��p�0��p�0��p�0��p�0��p(0���0����@0���@0��qMy00�0�|����!a*7�B�E�F$(*,-/1w �$^<E�F�F%')+.02�F& !����KNBD��*1��BL_fnuv}��� � � � OR� � � � Y^�,3�����"ovT!W!X!^!3"="�"�"##]%d%A'K'�'�'J(M({))�)�)�,�,X-a-R/\/U0[0�6�6�:�:�<�<�>�>�>DF�>�>�>3Y^��DHN R � � �'�'5<J<�>�>�>�>�>�>��consejo superiorconsejo superiorconsejo superiorconsejo superiorconsejo superiorconsejo superiorconsejo superiorCONSEJO SUPERIOR JUDICATURACONSEJO SUPERIOR JUDICATURArdiazr�@���d�'OkB ��h����h^�h`���OJQJo(-���0���^��`�0�o(.�@�'OkB���������������7 �3�J�]KNb��=�c=�a��� n��{��8��q���TC��9���.����J�����/?�+>�+#��4<5<�>y���@�a6a6x M^^a6a6�>@@��Unknown������������G��z ��Times New Roman5��Symbol3&��z ��Arial5&��za��Tahoma?5� �z ��Courier New"q���� S�f�2�&/T�f� �4q� �4q!������24d>>� 3�Q���H(��?���������������������� n���(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL RUTH MARINA DIAZ DE DELGADOrdiazr�������Oh��+'��0������ (4 P\h t�����)TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL WoRIBRUTH MARINA DIAZ DE DELGADOUTHNormalRrdiazrR16aMicrosoft Word 10.0@�=#&@��n��@$SH��@��P���� �4����՜.��+,��0hp�������� ���MAGISTRADAq>A )TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL T�tulo !"#$%&'()*+,-./0123����56789:;����=>?@ABCDEFGHIJKLMN����PQRSTUV����XYZ[\]^��������a����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F �(Q���c�Data ������������41Table����<5%WordDocument����)fSummaryInformation(������������ODocumentSummaryInformation8��������WCompObj������������k������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q