Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 1100131030151999663502

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Luis Roberto Suarez Gonzalez

Fecha: 2004-02-24

Sujetos procesales: PABLO MICHELSEN NIÑO Y OTROS / BANCO COLOMBIA.

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PARA QUE EXISTA DEBE SER DECLARADA A MENOS QUE LA LEY LA ESTABLEZCA. SOLIDARID PASIVA. SOLIDARIDAD ACTIVA. DERECHO DEL ACREEDOR DE OBLIGACI�N DIVISIBLE DONDE NO HAYA SOLIDARIDAD. PRESCRIPCI�N DE LA ACCI�N EJECUTIVA ENTRE EL MOMENTO EN QUE SE HIZO EXIGIBLE LA OBLIGACI�N Y EL MOMENTO EN QUE SE PRESENT� LA DEMANDA TRANSCURRIERON MAS DE DIEZ A�OS COBRO DE COSA DIVISIBLE. cada uno de los acreedores, solo tiene derecho para demandar su parte o en el cr�dito su cuota  ART�CULO 1546 DEL C.C. ART�CULO 1581 DEL C.C. ART�CULO 1583 DEL C.C. ART�CULO 1568 DEL C.C. ART�CULO 825 DEL C.CO Dte: PABLO MICHELSEN NI�O y OTROS Ddo: BANCO COLOMBIA.

EJECUTIVO 99-6635. APELACION SENTENCIA. TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA SALA CIVIL Bogot�, veinticuatro de febrero de dos mil cuatro. MAGISTRADO PONENTE: LUIS ROBERTO SUAREZ GONZALEZ Proyecto discutido y aprobado en Sala de Decisi�n del 21 de enero de 2004, acta No. 2. Se encuentra el expediente en esta instancia para resolver el recurso de apelaci�n que las partes propusieron contra la sentencia del 29 de abril del a�o 2002, dentro de la demanda acumulada que el se�or JUAN AGUSTIN CARRIZOSA TOVAR adelant� contra el Banco de Colombia, a lo que se procede por no advertirse irregularidad constitutiva de nulidad en el tr�mite del mismo.

I.

ANTECEDENTES Por la v�a de la acumulaci�n de demandas los actores obtuvieron mandamiento de pago en contra del Banco de Colombia por el valor de 100 cuotas debidamente determinadas en su capital, junto con los intereses moratorios a la tasa del 48% anual, desde que cada una de ellas se hizo exigible y hasta el d�a del pago y por las costas del proceso.

El ejecutante fund� su pedimento en los hechos que a continuaci�n se compendian: A. Por escritura p�blica 0204 del 2 de febrero de 1984 otorgada en la Notar�a 18 del C�rculo de Bogot� se celebr� un contrato de fiducia entre el Banco de Colombia y la Sociedad Cingra S.A. y varios fideicomitentes, comprensivo de la administraci�n de 4.697 acciones y del conglomerado empresarial de las compa��as del denominado Grupo Grancolombiano. B. En el precitado contrato se acord� que el fiduciario deb�a entregarle de manera proporcional a cada uno de los fideicomitentes, la suma de $3.000.000.00. con el producto del rendimiento de las acciones de Cingra S.A. o con los ingresos de las empresas del grupo Grancolombiano. C. A pesar de que el contrato termin� en el a�o de 1993, el banco no ha cumplido con la obligaci�n descrita en el hecho anterior.

D. Que por esta misma obligaci�n el fiduciario fue condenado igualmente al pago a favor de los otros fideicomitentes. E. Que no obstante, el Banco de Colombia dispuso de fondos e ingresos m�s que suficientes, no ha cubierto las mesadas correspondientes desde el a�o 1984 a 1993, obligaci�n que por estar contenida en el t�tulo y cuya liquidaci�n total se obtiene de una simple operaci�n aritm�tica, hace procedente su ejecuci�n. Librado el auto ejecutivo correspondiente y notificado el ejecutado este propuso las excepciones de �Inexistencia de la Obligaci�n porque el fideicomiso no produjo rendimientos�; �Cosa Juzgada�; �Cobro de lo no debido�; �Reducci�n de intereses�; �Prescripci�n� y �Prescripci�n de la acci�n ejecutiva�.

II. DECISION DEL A-QUO El juzgado de primera instancia desestim� de manera parcial las excepciones propuestas, afirmando respecto de la inexistencia de la obligaci�n y la cosa juzgada que el objeto de la rendici�n de cuentas, que se presenta como fundamento de los exceptivos en estudio �se circunscribi� a los rendimientos de las 4697 acciones que el ejecutante, junto con otras personas entreg� al Banco de Colombia �, pero no cubri� �la administraci�n de las empresas que compon�an el grupo de las compa��as del llamado �GRUPO GRANCOLOMBIANO� � de las que no se prob� la ausencia de utilidades, de donde dedujo que no existe, en los dos procesos, la necesaria identidad que exige la ley para que se presente la cosa juzgada.

Respecto a la excepci�n de Cobro de no lo debido derivada de la falta de rendimientos del contrato de fiducia la desestim� por ausencia probatoria; y en cuanto al argumento de que la demandada debi� dirigirse contra el patrimonio aut�nomo �Fideicomiso Grupo Grancolombiano� explic� el funcionario de primer grado que el banco deb�a responder como obligado en la relaci�n contractual aunque no con su propio patrimonio, esgrimiendo como sustento normativo los art�culos 1226, 1234 y 235 y el t�tulo X, libro IV del C. de C. De otra parte, declar� probada la excepci�n de prescripci�n respecto de las cuotas obrantes en los numerales 1 a 29.1 del mandamiento de pago proferido el 11 de febrero de 2000 y redujo los intereses.

Inconformes las partes con lo as� resuelto, propusieron sendos recursos de apelaci�n, planteando el ejecutado que el funcionario de primer grado desconoci� la sentencia proferida dentro del proceso de rendici�n de cuentas, en donde se declar� al banco a paz y salvo por concepto de la fiducia, proceso en el que el actor particip� activamente.

Respecto de la excepci�n de �cobro de lo no debido� puntualiz� que la demanda debi� dirigirse contra el patrimonio aut�nomo representado por la sociedad fiduciaria y que como la fiducia no produjo resultados dedujo que �mal puede cobrarse al banco y mucho menos perseguirse su patrimonio. En torno de la prescripci�n, insisti� que como la incierta obligaci�n deb�a pagarse por cuotas, a ella la cobija el r�gimen de las prescripciones de corto plazo, por lo que concluy� que la acci�n decay� porque entre la exigibilidad de la �ltima cuota y la presentaci�n de la demanda transcurrieron m�s de tres a�os.

Por su parte el ejecutante observ� que el juzgado no tuvo en cuenta que la demanda originaria se notific� oportunamente al demandado y que como en ella se solicit� el pago de las que se causaran con posterioridad a su presentaci�n, la interrupci�n se present� a partir de esa oportunidad. En cuanto a la reducci�n de intereses, resalt� que el juez de conocimiento no apreci� que en la sentencia del tribunal proferida dentro del proceso principal, se orden� que los r�ditos deb�an pagarse con base en la tasa vigente para el momento de celebraci�n del contrato, limitados por el art�culo 235 del C. P. III.

CONSIDERACIONES: 1. Delanteramente debe precisarse que la apelaci�n que se procede a resolver responde a la impugnaci�n de la sentencia que por la v�a de acumulaci�n de procesos se profiri� dentro del proceso ejecutivo, en el que ya se hab�a pronunciado sobre el fondo del asunto, respecto de los mismos hechos fundantes de las pretensiones y de las excepciones, la cual result� adversa a la entidad ejecutada. 2.

Doctrinariamente se ha aceptado, como desarrollo del art�culo 488 del C.P.C. que los t�tulos ejecutivos pueden tener origen contractual, para lo que se exige que la obligaci�n contenida en el documento sea expresa, clara y exigible, adem�s de constituir plena prueba contra el deudor, por su reconocida autenticidad y provenir de �l. Para cumplir con este requisito el actor hizo valer el contenido del negocio jur�dico recogido en la escritura p�blica 0204 expedida el dos de febrero de 1984, que incorpor� el contrato de fiducia de administraci�n celebrado, entre otras personas, por el se�or Juan Agust�n Carrizosa con el Banco de Colombia, por el que esta entidad se comprometi� a entregar a favor de los fideicomitentes la cantidad de TRES MILLONES DE PESOS mensuales, corregidos anualmente en la proporci�n correspondiente a la devaluaci�n monetaria, prestaci�n que se denuncia incumplida y que dio origen al correspondiente mandamiento de pago proferido el 11 de febrero del a�o dos mil por esta corporaci�n, pacto del que se desprende la existencia de una obligaci�n clara, expresa y exigible, requisito este que igualmente se declara satisfecho en la medida en que en la misma escritura aparece cumplida la obligaci�n de entrega de los bienes objeto de fideicomiso.

(Cl�usula 4). 3. Acomete entonces la Sala el an�lisis de los argumentos que plantean las partes en contra de la decisi�n impugnada, comenzando por los motivos de discrepancia esgrimidos por el demandado, quien inicialmente centra su inconformidad en la �Inexistencia de la Obligaci�n porque el fideicomiso no produjo rendimientos� y la cosa juzgada, explicando que el Juzgado desconoci� la sentencia proferida por el Tribunal en el proceso de rendici�n de cuentas, en donde se declar� que el Banco demandado estaba a paz y salvo por el fideicomiso de las 4.697 acciones, concretamente respecto del se�or Carrizosa Tovar.

Sobre el t�pico observa la Sala que el pronunciamiento citado solo se refiri� a las cuentas rendidas por el Banco respecto de las 4.697 acciones, m�s no al eventual rendimiento de las otras empresas, lo cual pone de presente que el �nico tema resuelto de fondo en la citada providencia fue el relacionado con la no producci�n de utilidades de las memoradas acciones, materia esta que igualmente constituye la �nica posibilidad de oponerse en otro proceso como enervante de las pretensiones por preexistir una decisi�n judicial en firme sobre ello.

En este orden de ideas, las excepciones de cosa juzgada y cobro de lo no debido, solo tendr�an vocaci�n de �xito en la medida en que la gesti�n de cobro se hubiera referido a ese exclusivo punto, esto es a las utilidades producidas por las 4697 acciones que el Banco de Colombia administraba en fideicomiso; pero si aparte de este concepto, la pretensi�n ejecutiva presenta una fuente diferente, -la generaci�n de ingresos de cualquiera de las empresas-, de ello surge como consecuencia natural y l�gica que ese pronunciamiento no se afecta con lo inicialmente resuelto en el proceso de rendici�n de cuentas, el que, como lo reconocen y afirman los contrincantes, no resolvi� sobre el rendimiento econ�mico de las dem�s empresas que pertenecen al grupo y que est�n relacionadas en la cl�usula 17 del negocio base de la ejecuci�n. As� las cosas, procede la Corporaci�n a determinar si a pesar de que las acciones no produjeron utilidades los fideicomitentes igual tendr�an derecho a percibir las mensualidades previstas en el literal C de la cl�usula d�cima, para lo que es necesario poner de presente que de acuerdo con la regla cuarta del contrato fundante de la ejecuci�n, la finalidad de la fiducia radica en la administraci�n de � las sociedades que gen�ricamente y por efectos de simplificaci�n se habla de ellas en este documento como integrantes del denominado �GRUPO GRANCOLOMBIANO�, pero en realidad se trata de las compa��as, cuyas denominaci�n y domicilio y dem�s datos necesarios se insertan al final de este contrato, con el fin de garantizarle a los acreedores de las sociedades del �Grupo Grancolombiano� la cancelaci�n del capital e intereses en la proporci�n indispensable para darles la seguridad necesaria de que los saldos pendientes se pagar�n en los plazos y con procedimientos normales.

Esta administraci�n podr� cumplirla EL FIDUCIARIO por cuanto las acciones que recibe de los FIDEICOMITENTES le asegura el control de CINGRA S.A., que es la compa��a Holding de las sociedades del �GRUPO GRANCOLOMBIANO� (Folio 6 vto. cdno. 1, subrayado intencional). Igualmente se acord� dentro de las funciones del fiduciario que este �e) percibir�a los rendimientos de las acciones y bienes que recibe en fideicomiso y los distribuir� as�: III Al pago de la suma a que se refiere el literal c de la cl�usula 10 de este contrato� (subrayado intencional); lo que pone de presente que la administraci�n no solo recay� sobre las acciones, sino tambi�n en las �compa��as� del grupo Grancolombiano que aparecen descritas en la cl�usula 17 del negocio fiduciario y que tiene como compa��a Holding a la sociedad Cingra S.A. Corolario de lo discurrido y establecido como est� que la obligaci�n que en el sub judice se cobra no proviene de los rendimientos de las acciones de Cingra S.A., sino de los ingresos de las compa��as que conforman el grupo Grancolombiano, es de rigor concluir que la decisi�n adoptada en el proceso de rendici�n de cuentas en el que se declar� al Banco de Colombia a paz y salvo con el fideicomitente, no contiene la reclamada identidad en cuanto al objeto, que en uni�n con los otros elementos sugirieran la protecci�n de la cosa juzgada, pues el tema de los rendimientos de las otras sociedades, no se defini� en aquel, ep�logo que se adopta con independencia de la significaci�n de la expresi�n �SI�, de la que abiertamente discrepan las partes. 4�.

Como la excepci�n cobro de lo no debido tambi�n se fund� en que la demanda ha debido intentarse contra el patrimonio aut�nomo representado por el Banco, existiendo entonces un cuestionamiento en torno a la legitimaci�n por pasiva, tema del que expresa la sala que el ordenamiento jur�dico reconoce la existencia de ciertos patrimonios especiales, independientes o aut�nomos, titulares de relaciones activas o pasivas, que se caracterizan por no ser un derivado de una persona jur�dica, con reconocida capacidad, cuya unidad resulta de la funci�n que a la vez explica su existencia, formando �un centro de responsabilidad especial, situaci�n �nica que solo se constituye en tanto exista una norma que as� lo autorice y disponga, regulando en detalle el r�gimen de administraci�n y de responsabilidad al que quedan vinculados bienes, derechos y obligaciones de car�cter econ�mico, en tanto integrantes de la misma�; por lo que carecen de vocaci�n legal para demandar o ser demandados de manera directa.

No obstante lo expuesto, no es dable generalizar que en todos los casos en los que surja una acci�n relacionada con el contrato de fiducia, la demanda deba dirigirse contra el patrimonio aut�nomo, intermediando su vocero o representante, seg�n la tesis que se elija, puesto que cuando �lo que se discute es su gesti�n, su actividad desplegada, act�a ya no como representante, sino iure proprio dentro del respectivo proceso�; as� mismo en aquellas eventualidades en las que el fideicomitente o el beneficiario ejercen la acci�n contractual derivada del negocio jur�dico de la fiducia, esta puede dirigirse contra el fiduciario, en su indiscutida condici�n de parte del contrato.

Aplicado lo anterior al caso concreto, es necesario puntualizar que la obligaci�n cuyo pago compulsivo se pretende por medio del presente proceso, ofrece como fuente el contrato de fiducia en aut�ntico desarrollo de la acci�n de cumplimiento forzado que presenta como protagonistas a los extremos sustanciales, pues no en vano el fideicomitente le est� exigiendo al fiduciario (Banco de Colombia) el pago de la obligaci�n convenida en la cl�usula d�cima, pretensi�n enmarcada en la ejecuci�n del precitado contrato y que como tal se dirigi� contra la parte que asumi� esa obligaci�n quien a la voz del numeral 4 del art�culo 1234 es su personero, franca expresi�n de la legitimaci�n por pasiva toda vez que los �nicos sujetos vinculados para el momento de su surgimiento lo eran el fiduciario y los fideicomitentes � beneficiarios, responsabilidad reconocida por el art�culo 1235 que de manera expresa consagra como derecho de estos el de �Exigir al fiduciario el fiel cumplimiento de sus obligaciones � aspecto que en el sub judice se cumpli� por parte de los demandantes, siendo de importancia precisar, de consuno con el juez de instancia, que como el Banco demandado est� llamado por la ley a responder por su obligaci�n en los t�rminos del negocio referido, esa restricci�n igualmente implica que en el �mbito del proceso de ejecuci�n como el aqu� planteado, el patrimonio propio de la entidad bancaria no est� afecto al cumplimiento de las obligaciones surgidas del negocio de confianza.

De otra parte, no obstante que en la demanda de acumulaci�n el ejecutante no fue expl�cito en expresar que la acci�n se dirig�a contra el fiduciario y no, como literalmente lo consign�, �en contra del Banco de Colombia�, sin embargo no puede perderse de vista que en el libelo incoatorio inicial, en el que tambi�n fung�a como parte el se�or Carrizosa, si se precis� que al Banco de Colombia se le demandaba como fiduciario (fl. 23 vto. cdno. 1), conclusi�n que por igual puede adoptarse de la interpretaci�n de la demanda acumulada, pues la pretensi�n ejecutiva intentada se deriva del contrato de fiducia y con ella se busca el cumplimiento no de la especial finalidad convenida en ella, sino de una obligaci�n surgida de la relaci�n interna, personal, existente entre el fiduciario y un beneficiario, siendo de rigor concluir que el problema de la legitimaci�n por pasiva no existe.

En este mismo sentido debe tenerse en cuenta que la presente acci�n se ha ejercitado dentro del rito establecido en el art�culo 540 adjetivo que permite la acumulaci�n de demandas, norma que exige que el libelo aditivo se dirija contra �cualquiera de los ejecutados�, condici�n que en el sub judice solo puede predicarse del �fiduciario�, por ser este el �nico sujeto contra quien se promovi� la demanda inicial, material que despeja toda duda respecto de la persona demandada, siendo de rigor concluir que cuando se demand� al Banco de Colombia ello se hizo en su condici�n de vocero o personero de la fiducia. 5.

En torno de la prescripci�n de corto plazo que el demandado manifiesta gobierna la acci�n ejercida por tratarse de una obligaci�n que deb�a pagarse peri�dicamente, para lo que cit� lo normado por el art�culo 2543 del c�digo civil, se advierte que esta pretensi�n tampoco se abre paso, pues la obligaci�n cobrada en el sub ex�mine no tipifica en ninguno de los casos a los que la norma en cita les concede ese particular t�rmino prescriptivo, disposici�n que por ser exceptiva, debe aplicarse de manera restrictiva a las espec�ficas eventualidades previstas en el canon legal. 6.

Respecto del recurso propuesto por el demandante, igualmente se afirma su ausencia de vocaci�n de �xito pues es lo cierto que la notificaci�n del mandamiento de pago proferido en la demanda principal no surte los efectos interruptivos reclamados debido a que en aquella oportunidad se estaba cobrando un n�mero preciso de cuotas, las cuales no comprenden las exigidas en la demanda acumulada, para las que corre de manera individual su t�rmino extintivo, realidad f�ctica que obliga a concluir que la presentaci�n de la demanda no interrumpe la prescripci�n respecto de las cuotas causadas entre junio de 1985 y octubre de 1987, pues entre esta �ltima data y la presentaci�n de la demanda transcurrieron los 10 a�os que la ley prev� para la prescripci�n de la acci�n ejecutiva. 6.1 En torno a la �reducci�n de intereses� de la que se cuestiona se desconoci� la providencia del Tribunal dictada dentro de la demanda principal en la que se reconoci� que la tasa de inter�s era �la vigente en el momento de la celebraci�n del contrato�, tampoco existe equivocaci�n en el juzgador de instancia toda vez que �de manera insistente se ha reiterado que la naturaleza jur�dica de las normas que los regulan �art�culo 235 del C�digo Penal, vigente para la �poca; 305 del actual C�digo de las Penas, 884 del C. de Cio. y art�culo 111 de la ley 510 de 1999- no permiten a los juzgadores soslayar su inmediata aplicaci�n, pues perteneciendo �stas al orden p�blico de la naci�n �aspecto econ�mico-, son de estricto cumplimiento y por ende, por ning�n motivo, ni siquiera so pretexto de salvaguardar la ejecutoria de providencias proferidas en procesos que a�n no han terminado pueden dejarse de aplicar, especialmente porque al funcionario judicial no le es dable respaldar liquidaciones que a la postre resulten usurarias.

(Sent. Tribunal Superior de Bogot�, 9 de agosto de 2002). De manera que cuando se va en contra de dichas disposiciones, el remedio procesal puede llegar en cualquier momento de la actuaci�n, independientemente de si la parte accionada ha reclamado o no, al respecto; por lo que ser� de rigor confirmar la decisi�n de primer grado, para aceptar que en la liquidaci�n del cr�dito se debe aplicar el inter�s m�ximo legal conforme a las fluctuaciones que periodo a periodo certifique para el efecto, la Superintendencia Bancaria, sin superar la tasa reconocida en el mandamiento de pago y solicitada por la demandante. 7.

No obstante que los medios exceptivos no prosperan sin embargo esta colegiatura procede a revisar oficiosamente la legalidad de la orden de pago impartida, espec�ficamente en cuanto al monto del capital de las cuotas cobradas el cual se se�al� por el actor en una octava parte de los dividendos que mensualmente produc�a el objeto administrado y as� se reconoci� por la autoridad judicial En este orden y dado que el t�tulo base de la ejecuci�n lo constituye el pago de la suma de $3.000.000.00. mensuales, actualizados anualmente, para repartir entre los beneficiarios, dada la pluralidad de sujetos que constituyen la parte acreedora, es necesario proceder a establecer el derecho que tiene cada uno de los fideicomitentes sobre el precitado guarismo.

El anterior interrogante fue absuelto por el demandante y la autoridad judicial reconociendo su participaci�n en una octava parte, pues eran ocho los beneficiarios, como si fuera igual la vinculaci�n accionaria de ellos en el negocio fiduciario; sin embargo, del examen de la forma y cuant�a de la intervenci�n de estos sujetos fluye que la obligaci�n no es ni solidaria ni indivisible; no lo es la primera especie pues ella debe ser �declarada en todos los casos en que no la establece la ley� exigencia que se agrava para cuando la figura se presenta por activa, pues en este caso no la cobija la presunci�n prevista en el art�culo 825 del C. de C.; tampoco es indivisible pues el objeto de la obligaci�n es �susceptible de divisi�n, sea f�sica, sea intelectual o de cuota�.

As� las cosas, la obligaci�n de la que es titular el actor es de las llamadas simplemente conjuntas o mancomunadas, las cuales enmarcan dentro de la regla general, pues su �nica caracter�stica es la intervenci�n de una pluralidad de personas y para su materializaci�n no se requiere pacto expreso. Por ello el art�culo 1568 del C.C. expresa que �Cuando se ha contra�do por muchas personas o para con muchas la obligaci�n de una cosa divisible, cada uno de los deudores, en el primer caso, es obligado solamente a su parte o cuota en la deuda, y cada uno de los acreedores, en el segundo, solo tiene derecho para demandar su parte o cuota en el cr�dito�, disposici�n concordante con el art�culo 1583 que regula que si la obligaci�n no es solidaria ni indivisible, �cada uno de los acreedores solo puede exigir su cuota�, normatividad que obliga a concluir que el derecho del acreedor se restringe a su cuota, esto es al grado de su participaci�n en el negocio que hizo surgir el cr�dito, que en el caso sub an�lisis se contrae a las 300 acciones que Juan Agust�n Carrizosa aport� para la administraci�n fiduciaria.

En consecuencia el mandamiento de pago habr� de modificarse para ordenar que la ejecuci�n habr� de seguir adelante por el 6.38% de lo ordenado, que es la equivalencia de las 300 cuotas respecto de los 4.697 acciones objeto de fiducia, porcentaje que encarna y materializa el derecho del acreedor. En virtud de lo expuesto la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot�, administrando Justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley.

RESUELVE

1. CONFIRMAR los numerales primero, segundo, cuarto, quinto y sexto del fallo censurado proferido por el Juzgado Quince Civil del circuito el 29 de abril de 2002. 2. MODIFICAR el numeral tercero de la decisi�n, el que quedar� as�:

TERCERO: Ordenar seguir adelante la ejecuci�n conforme al mandamiento de pago por el 6.38% de las cifras reconocidas en la citada providencia.

CUARTO: Sin costas en esta instancia. Notif�quese. LUIS ROBERTO SUAREZ GONZALEZ Magistrado Ponente Rad. 11001310301519996635-02 JOSE ALFONSO ISAZA DAVILA Magistrado Rad. 11001310301519996635-02 GERM�N VALENZUELA VALBUENA Magistrado Rad. 11001310301519996635-02  Carlos Esteban Jaramillo S. Aspectos Jur�dicos de la Fiducia. C�mara de Comercio, p�gina 55. 1989.  Rengifo G. Ernesto.

La fiducia Mercantil y P�blica en Colombia, p�gina 211.  C.C. Art�culo 1546.  C.C. art�culo 1581.  Fueyo Laneri, Derecho Civil Obligaciones, Tomo 1, p�gina 181. PAGE 1 LRSG. 99-6635  ��h���_�, < > � ����:��-�.e0k0j2u2 5\7�8�8�8�:�:�;�<�<Y?c?�?�?FF�P�PSYY�Y�Y@[�[\R\ ]]�^a�����������������������������ҳ�����������6�]�mH sH >*mH sH j0JUmH sH mH sH CJ6�]� j0JUj0JUmH sH  6�mH sH mH sH 6�>*@��� CJOJQJ5�CJOJQJCJ CJmH sH 5�CJ\�CJ:z�h����)@VWXY{�������������������X$$If�F����� � �0�������6��������4� Fa� $$Ifa$$a$�ac$c������������-._��+, < = > � � ��������������������dh$��dh�x�x]��a$$��dh�x�x]��a$dh$���@dh�x�x]��^�@a$$dha$$a$� � � I J c d � � _`���������67����������������������������$dha$dh $��dh`��a$$dha$����58��G#H#�%�%�'�' + +�/�/22 5 5�8�8�;�;|A�������������������������� $ �0�dh*$a$$dha$$dha$|A}A�D�DXGYG�I�I�L�L�P�PSS�T�TVVYY}]~]�^�^�^������������������������ �0�*$ $ �0�dh*$a$ $��dh`��a$$dha$�^I_J_L_V_W_X_�_�_�_A`B`C`�`�`�`�`�`a a a a(a;aXaYa�������������������������$dha$ $��dh^��a$$dha$$dha$a;aXa�a�a�a�a�a�aIbJb�b�b�b�b�b�bcccc cccccc%c������������������0JmHnHu0J j0JUmH sH OJQJj0JOJQJU j0JUCJ CJOJQJ CJOJQJYaZa[aua�a�a�a�a�a�a�a�a�aIb�b�b�b�bccccccc"c#c���������������������������h]�h����&`$dha$#c$c%c��$&P)P��/ �I!�� "��#��$��%� i@@��@ Normal CJOJQJ^J_HmH $sH $tH V@V T�tulo 1$$dh7$8$@&a$5�CJOJQJ\�^JaJX@X T�tulo 32$$���@d��x�x7$8$@&]��^�@a$aJFA@���F Fuente de p�rrafo predeter.T @�T Pie de p�gina �C�"7$8$CJOJQJ^JaJ0)@�0 N�mero de p�ginaN@N Encabezado �C�"7$8$CJOJQJ^JaJ`B@"` Texto independiente$d�7$8$a$CJOJQJ^JaJTP@2T Texto independiente 2d�mH sH tH u�C@B� Sangr�a de t. independiente"$�2dh1$7$8$H$]�2a$@���CJaJmH sH uL@RL Texto nota pieCJOJQJ^JmH sH u:&@�a: Ref. de nota al pieH*JQ@rJ Texto independiente 3$dha$�4�6�8U�U%_e��� #%_|����z�h����)@VWXY{���������-._��+,<=>����IJc d � � _ ` � � � � � � � � �67������58��GH�!�!�#�# ' '�+�+.. 1 1�4�4�7�7|=}=�@�@XCYC�E�E�H�H�L�LOO�P�PRRUU}Y~Y�Z�Z�ZI[J[L[V[W[X[�[�[�[A\B\C\�\�\�\�\�\] ] ] ](];]X]Y]Z][]u]�]�]�]�]�]�]�]�]______"_#_&_�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��(0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+�0�+0���0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �0�� �@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0!a%c3;�� �|A�^Ya#c%c46789:<=$c5 !!������ _Hlt97151605 _Hlt97151668 _Hlt97151722 _Hlt97151772 _Hlt97151817 _Hlt97151842zzzzzz&_@@@@@@zzzzzz&_�� $';>QUY\{~jq�� ������IP���!�!L(T(y(�(�+�+..j.m.n.t.�.�.|5�5W8^8�;�;�;�;�>�>�>�>-?1?�?�?BBBBOCVC�D�D�D�DEE�R�R YYHYQY`ZgZ�]^"^K^R^b^i^�^�^�^�^_#_&_Se�]�]�]__!_#_&_��CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA#A:\TS3 BANCOLOMBIA 99-6635 4.docConsejo SuperiorRC:\WINDOWS\TEMP\Guardado con Autorrecuperaci�n de TS3 BANCOLOMBIA 99-6635 4.asdConsejo Superior#A:\TS3 BANCOLOMBIA 99-6635 4.docConsejo Superior#A:\TS3 BANCOLOMBIA 99-6635 4.docConsejo Superior#A:\TS3 BANCOLOMBIA 99-6635 4.docConsejo Superior�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de TS3 FIDUCIA - XA PAGO RENDIMIENTOS - BANCOLOMBIA 99-6635 4.asdConsejo Superior�C:\PROVIDENCIAS SALA CIVIL 2004\SUAREZ G. 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LUIS R\SENTENCIAS\EJECUTIVO SINGULAR\1100131030151999663502 SGLR.doc��VW&_���@�zz�3�zz%_p@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&� �:�ArialA&� ��Arial NarrowK,��Bookman Old Style"q�����yF�В����<� kM'���� �����0d_ @����!Dte: PABLO MICHELSEN NI�O y OTROSCONSEJO SUPERIOR JUDICATURAConsejo Superior�� �����Oh��+'��0������$ @L h t � ������"Dte: PABLO MICHELSEN NI�O y OTROSoste:CONSEJO SUPERIOR JUDICATURAONSONSNormal Consejo SuperiorJUD22sMicrosoft Word 9.0D@h�a@f�����@�(vq�@�I\��� kM�� ��՜.��+,��0$ hp���� ���� � �CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�'_ "Dte: PABLO MICHELSEN NI�O y OTROS T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>����@ABCDEFGHIJKLMNOP����RSTUVWX����Z[\]^_`��������c��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F`�dg��e�1Table������������?�#WordDocument��������&|SummaryInformation(����QDocumentSummaryInformation8������������YCompObj����kObjectPool������������`�dg��`�dg�������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q