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Ddo: PROFAMILIA APELACION SENTENCIA 7-99-6662 TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA SALA CIVIL Magistrado Ponente: LUIS ROBERTO SUAREZ GONZALEZ. Bogot� D.C., doce de octubre de dos mil cuatro. Proyecto discutido y aprobado en Sala de Decisi�n Civil del 1 de septiembre de 2004, acta 34. En apelaci�n la sentencia de primera instancia proferida por el Juzgado Cuarenta y Tres Civil del Circuito de esta ciudad, en descongesti�n del S�ptimo del Circuito en el proceso ordinario propuesto por GLORIA ESPERANZA ROJAS, actuando en nombre propio y en el de su menor hija MARGIE MICHELLE GARZON ROJAS y CIRO GARZON contra la FUNDACION PROFAMILIA COLOMBIA.
ANTECEDENTES 1.- Los actores, mediante demanda debidamente reformada, convocaron a un proceso ordinario de mayor cuant�a a la citada Fundaci�n domiciliada en Bogot�, para que cumplida la tramitaci�n correspondiente se declare que entre las partes existi� un contrato verbal de resultado que ten�a como objeto la planificaci�n familiar, el cual fue incumplido por la demandada; que en virtud de tal declaraci�n, se le condene al pago de los perjuicios materiales y morales que le fueron causados a los progenitores y a su hija menor estim�ndolos a presente y a futuro. 2.- Como fundamentos f�cticos de sus pretensiones, en resumen, exponen los demandantes los siguientes hechos: A) El 16 de octubre de 1996, se somete a una cirug�a de �Esterilizaci�n Quir�rgica�, -ligadura de trompas-, con la que Profamilia le garantiz� no iba a tener m�s hijos �por el resto de su vida productiva�.
B) La intervenci�n fue realizada por el m�dico Armando Urrego S�enz. C) El 23 de junio de 1998 se practic� una ecograf�a en la que se detect� que nuevamente se encontraba en estado de embarazo el que termin� con el nacimiento de otro hijo, acaecido el 30 de diciembre de 1998. 3.- Admitida la demanda y corrido el traslado de la misma, la convocada se opuso al �xito de las pretensiones alegando en s�ntesis que no ha celebrado ning�n contrato con los demandantes, que no les ha prestado servicios profesionales de ninguna naturaleza y que no tiene sede ni m�dicos para la prestaci�n de servicios asistenciales.
Agotada la tramitaci�n previa, se puso fin a la primera instancia en sentencia del 12 de marzo de 2004, en la que deneg� las pretensiones de la demandante, se�alando que el error al que eventualmente se puede inducir a los usuarios de servicios como los que en el proceso se discuten �no dar�a lugar a responsabilidades contractuales� sino a �una inducci�n al error al momento de contratar�; igualmente afirm� que no se prob� la existencia del contrato base de la responsabilidad, ni la vinculaci�n de la demandada a la prestaci�n de los servicios m�dico asistenciales o de asesor�a sobre la sexualidad y la planificaci�n familiar.
As� mismo, aunque cuestion� la coexistencia de dos entidades con el mismo nombre, uno para la fundaci�n y otro para la entidad que presta los servicios m�dicos, sin embargo concluy� que en el proceso no existe prueba del contrato ni de la obligaci�n de resultado dirigido a la infertilidad femenina que debi� acreditarse como vigente entre las partes, para que fuera posible la imposici�n de responsabilidades.
EL RECURSO. Inconformes los demandantes con lo as� resuelto propusieron el recurso de alzada que ahora se resuelve, explicando que el contrato se celebr� con la fundaci�n, que tiene como objeto la promulgaci�n de m�todos de planificaci�n familiar, la cual desarrolla su objeto por medio de profesionales en la salud y con instituciones que act�an en su nombre, raz�n por la cual la demanda se formul� contra ella, por lo que solicit� la revocatoria de la decisi�n atacada y el reconocimiento de las pretensiones.
CONSIDERACIONES 1. El contrato de prestaci�n de servicios sanitarios, m�dicos u hospitalarios, como toda convenci�n hace nacer una serie de derechos y obligaciones cuyo desconocimiento genera responsabilidad civil de naturaleza contractual para los sujetos que en el intervinieron, siendo de importancia advertir que de manera generalizada el d�bito que asume el m�dico ha sido calificado como de medio, lo que trae como consecuencia su reconocimiento como satisfecho con independencia de que el resultado deseado se cumpla o no; pues la ley, en esta tipolog�a de obligaciones reclama del deudor su diligencia, la debida prudencia, la plena observaci�n de las reglas t�cnicas y cient�ficas, con prescindencia de la obtenci�n de las consecuencias queridas por los convencionistas.
No obstante lo expuesto, no puede dejarse de citar que la prestaci�n de servicios m�dicos tambi�n puede generar un d�bito de seguridad, como en los casos en los que en el contrato se hubiere asegurado un determinado resultado pues si este no se presenta, seg�n dice la Corte, �el m�dico ser� culpable y tendr� que indemnizar a la v�ctima�, a no ser que logre demostrar alguna causa de �exoneraci�n�, agrega la providencia, como la �fuerza mayor, caso fortuito o culpa de la perjudicada�, eventualidades en las que se presume la culpa del m�dico por haberse comprometido a la obtenci�n de una precisa consecuencia y esta no se logra.
Dentro de este marco te�rico, comporta recordar que los �presupuestos de la responsabilidad civil del m�dico no son extra�os al r�gimen general de la responsabilidad (un comportamiento activo o pasivo, violaci�n del deber de asistencia y cuidado propios de la profesi�n, que el obrar antijur�dico sea imputable subjetivamente al m�dico, a t�tulo de dolo o culpa, el da�o patrimonial o extrapatrimonial y la relaci�n de causalidad adecuada entre el da�o sufrido y el comportamiento m�dico primeramente se�alado), y que en torno a ese panorama axiol�gico debe operar el principio de la carga de la prueba (art�culo 177 del C�digo de Procedimiento Civil); premisas que aplicadas en un caso en concreto conducen a destacar la necesidad de quien demanda la responsabilidad m�dica, acreditar la existencia del contrato que vincula al demandado; la culpa probada o presunta, el da�o y el nexo causal entre el incumplimiento y el perjuicio que se reclama. 2.
Respecto a la naturaleza del contrato de prestaci�n de servicios m�dicos o quir�rgicos, en general sanitarios, no ha existido unanimidad en la doctrina ni en la jurisprudencia respecto de su determinaci�n, pues en ocasiones se le ha calificado como un arrendamiento de servicios, un mandato, �una locaci�n de obra, o un contrato at�pico, o un contrato �multiforme� o �proteiforme�, o �variable�, es decir, un contrato que en abstracto no se puede clasificar, como ahora lo entiende la Corte, dada la falta de una regulaci�n espec�fica del mismo, porque en concreto, es decir, teniendo en cuenta la relaci�n efectivamente ajustada, bien pudiera configurarse como uno u otro contrato de los t�picamente previstos por la ley: arrendamiento de servicios, confecci�n de obra, mandato, de trabajo, etc., o un contrato at�pico, o si se quiere �sui generis�,� (Sentencia precitada); aconsej�ndose que no se tomen conclusiones absolutas, pues su real naturaleza est� dada por las particularidades que en concreto estructuren la espec�fica situaci�n que se juzga. 3.
Expuestos los anteriores conceptos, necesarios para resolver el conflicto bajo an�lisis, se observa que la decisi�n desestimatoria de las pretensiones exhibidas por los demandantes y que constituye el objeto de impugnaci�n, ser� confirmada de manera integral, seg�n pasa a explicarse: 3.1. Pretenden los actores que se declare que entre las partes existi� un �contrato de resultado�, petici�n que la Sala interpreta en el sentido de reclamar que se reconozca que entre los contendientes existi� un contrato de prestaci�n del servicio quir�rgico que inclu�a una obligaci�n de resultado, consistente en la definitiva esterilizaci�n de la paciente demandante, que impidiera, in radice, sus directas posibilidades procreativas; negocio jur�dico en que se funda la responsabilidad que se proclama de la fundaci�n demandada, pues, en sentir de los actores, no fue cumplido en debida forma, puesto que a pesar de haberse practicado la cirug�a esterilizadora, tres a�os despu�s de su pr�ctica qued� nuevamente en estado de embarazo, del cual naci� otro hijo. 3.2.
De acuerdo con lo expuesto en l�neas precedentes, para que el tipo de responsabilidad reclamado se abra paso es necesario acreditar la existencia del contrato y, en los casos en los que se exige del deudor la espec�fica obtenci�n de una determinada consecuencia o resultado, de manera especial ab initio se debe probar su pacto, lineamientos que aplicados al sub judice, sientan que para el �xito del petitum era necesario que se comprobara que Profamilia asumi� un d�bito con esas particular�simas connotaciones, dirigido de manera conciente, en el entendimiento de ambas partes, a obtener la esterilizaci�n de Gloria Esperanza, pues de no acreditarse esa clase de obligaci�n, se presume que la responsabilidad est� signada y condicionada por la demostraci�n de la culpa del galeno, o de la instituci�n en la no obtenci�n de ese efecto, toda vez que por sentado se tiene que �por lo regular la obligaci�n que adquiere el m�dico �es de medio�, aunque admiti� que �Puede haber casos en que el m�dico asume una obligaci�n de resultado, como la intervenci�n quir�rgica en una operaci�n de fines est�ticos�; puntualiz�ndose a continuaci�n que �las obligaciones que para los m�dicos surgen, son de medio, de ah� que �stos no se obliguen, seg�n se dijo �a sanar el enfermo, sino a ejecutar correctamente el acto o serie de actos que, seg�n los principios de su profesi�n, de ordinario deben ejecutarse para conseguir el resultado.
El haber puesto estos medios, con arreglo a la ciencia y a la t�cnica, constituye el pago de esta clase de obligaciones�. A. En torno de la demostraci�n de la existencia del contrato y de la asunci�n de la obligaci�n de resultado por parte de la Fundaci�n demandada se observa que no existe en el proceso material con aptitud para demostrar el citado d�bito, pues ni en los folletos en los que se describen de manera program�tica e informativa, �los derechos sexuales y reproductivos�, entre los que se encuentran el de �decidir si se tienen hijos o no y cuando tenerlos� y el de �participar de los beneficios del progreso cient�fico�, advirti�ndose que en ninguno de ellos se expresa por parte del autor del escrito informativo que se garantice de manera absoluta la esterilidad femenina.
B. Tampoco puede extraerse de los certificados de diagn�stico y pr�ctica de la cirug�a que esta se hubiere realizado por orden y en nombre de la Fundaci�n Profamilia, pues sobre el punto no hay material que as� lo acredite, no siendo posible derivar esa relaci�n de la circunstancia de que en la �historia quir�rgica� la papeler�a tenga el nombre �PROFAMILIA�, ni tampoco del hecho probado de la pr�ctica de la cirug�a por parte del m�dico Gineco-obstetra, puede deducirse que este estuviere adscrito a la Fundaci�n Profamilia, pues no hay material que as� lo corrobore; en sentido contrario con la contestaci�n de la demanda se present� una certificaci�n emitida por el contador p�blico de la entidad demandada, en la que se pone de presente que esta �no ha designado m�dicos en ninguna de sus especialidades para que act�en en nombre de la misma, ni ha tenido ni dispone de instituciones M�dico-asistenciales para la prestaci�n de servicios en el �rea de la salud sexual y reproductiva, ni en ning�n otro campo de la salud� (fl. 47 Cdno. 1).
C. Esta prueba adquiere mayor relevancia si en cuenta se tiene que en el proceso se trajo la demostraci�n de la existencia de otra entidad sin �nimo de lucro denominada Asociaci�n Pro-Bienestar de la Familia Colombiana �Pro-Familia�, personificada por el mismo sujeto que lleva la representaci�n de la demandada, lo que generaba para la parte actora, ante el planteamiento de �inexistencia de causa para demandar a la fundaci�n� la carga de acreditar con quien se convino la pr�ctica de la cirug�a de esterilizaci�n y quien asumi� la obligaci�n de su total efectividad.
D. Sobre el punto es importante destacar que desde la misma integraci�n del contradictorio la demandada neg� cualquier tipo de vinculaci�n con los hechos de los que se proyecta emanar su responsabilidad y present� la prueba de la inexistencia de mecanismos para hacer efectivos los m�todos de planificaci�n, expresi�n que hac�a nacer para el actor la carga de demostrar que si fue la Fundaci�n la que se comprometi� al resultado cuya insatisfacci�n ahora se reclama � que en su nombre y representaci�n se actu�, imposici�n probatoria que en el curso del proceso no se cumpli�, lo que obliga la confirmaci�n de la decisi�n impugnada, pues en el proceso, en puridad, y respecto de la fundaci�n demandada no se acreditaron los supuestos de su responsabilidad.
En el orden de ideas que se trae es �til aclarar que �en este tipo de responsabilidad como en cualquiera otra, deben concurrir todos los elementos o presupuestos materiales para el �xito de la pretensi�n, empezando por supuesto con la prueba del contrato, que es carga del paciente, puesto que es esta relaci�n jur�dica la que lo hace acreedor de la prestaci�n del servicio m�dico, de la atenci�n y el cuidado.
Igualmente, corresponde al paciente, probar el da�o padecido (lesi�n f�sica o ps�quica) y consecuentemente el perjuicio patrimonial o moral cuyo resarcimiento pretende. Ahora, probado este �ltimo elemento, sin duda alguna, como antes se explic�, que lo nuclear del problema est� en la relaci�n de causalidad adecuada entre el comportamiento activo o pasivo del deudor y el da�o padecido por el acreedor, pues es aqu� donde entran en juego los deberes jur�dicos de atenci�n y cuidado que en el caso concreto hubo de asumir el m�dico y el fen�meno de la imputabilidad, es decir, la atribuci�n subjetiva, a t�tulo de dolo o culpa.
(CSJ Sent. Enero 30 de 2001) E. Finalmente la circunstancia de que el representante legal principal de las dos entidades sea la misma persona no quiere significar que exista identidad ante aquellas; por el contrario ello acredita que son personas jur�dicas diferentes, entes con su propia personalidad que los llama a responder de manera individual por sus propias acciones y con su espec�fico patrimonio.
En armon�a con lo expuesto, la Sala Civil de Decisi�n del Tribunal Superior de Bogot�, Administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por Autoridad de la ley, RESUELVE:
PRIMERO: CONFIRMAR en su integridad la sentencia impugnada proferida por el Juzgado Cuarenta y Tres del Circuito, en descongesti�n del S�ptimo Civil del Circuito de Bogot� el doce de marzo de 2004.
SEGUNDO: Costas en esta instancia a cargo del impugnante. Notif�quese. LUIS ROBERTO SU�REZ GONZ�LEZ Magistrado Ponente Rad. 110013103007199906662-01 GERM�N VALENZUELA VALBUENA Magistrado Rad. 110013103007199906662-01 RICARDO ZOP� M�NDEZ Magistrado Rad. 110013103007199906662-01 CSJ. sentencia de 5 de marzo de 1940 CSJ Sent. Enero 30 de 2001. CSJ.
SENTENCIA ENERO 31 DE 2001 PAGE 11 PAGE 11 LRSG. 7-99-6662 ��#�)*���? ������� Y�����. D E � � "�#�#%H&S&�&�&�&�(s)�)�),+-+/+�-L7%;A;�<e=p=q=7>�>��������������ɻɷӰӦ������ӷ��ˠˠ�ˤ�˔˷���ɤӏ�� 5�6�\�j0J6�U\�]�\�]�\�j0J5�U\�5�6�\�]�6�]�j0J5�U 5�6�]�5� 6�\�]�@���5�\�5�\�mH sH @���mH sH 5�@���\�mH sH 5�CJ5�@���CJ\�mH sH 8��������#$%�����d�������~~$ �h��h���dh*$^�h`���a$X$$If�F����� � �0�������6��������4� Fa� $$*$Ifa$$*$a$U?�?�?���%Wbc������� )*+����� � ? @ ������������������������$dha$$a$$*$a$ $ �dh*$a$ $ �dh*$a$VW)*{ | ���������� ��� � ""%%0+���������������������������$dha$$dha$0+1+�-�-�1�14477B;D;�<�<e=f=p=q=7>8>r>s>�>�>�����������������������$a$dh$dha$$��dh`��a$$dha$��`���>�>�>�>�>�>�>�>�>???,?7?U?|?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�������������������������h]�h����&`#$$dha$$a$$dha$�>�>�>�>�>?7?U?V?W?\?{?|?}?~?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?������������������ø������������5�@���CJOJQJ\�mH sH 5�CJOJQJ\�0J5�CJmHnHu0J5�CJj0J5�CJU0JmHnHu0J j0JUj0J5�U\� 5�CJ\�CJj0JCJU5�5�\� j0JU5�CJ5�aJmH sH '�?�?�?�?�?����$dha$,&Py1����/ �"I!�� "��#��$��%��7�7 iD@��DNormal#5�CJOJQJ^J_HmH sH tH 6@6T�tulo 1$$dh@&a$F@FT�tulo 2$$ �Hdh@&a$mH sH FFT�tulo 3$$ �Hdh@&a$mH sH FA@���FFuente de p�rrafo predeter.LB@�LTexto independiente$dha$5�\�JP@JTexto independiente 2dh5�\�,>@,T�tulo$dha$VQ@"VTexto independiente 3$dha$5�6�\�]�: @2: Pie de p�gina �C�"0)@�A0N�mero de p�gina4@R4Texto nota pieCJ:&@�a:Ref. de nota al pieH*4r4 Encabezado ��8!��,'�;'Fhk�;R������������#$%Wbc������� )*+������?@VW)*{ | � � � � ������ ����!!0'1'�)�)�-�-0033B7D7�8�8e9f9p9q97:8:r:s:�:�:�:�:�:�:�:�:�:�:;;;,;7;U;�;�;�;�;�;�;�;�;�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�� 0�@0���@0�� 0�@0���@0���@0���@0�� 0,,,/�>�? '%0+�>�?�?!#$%&(�?" /!T���!T��������"�"�"�"U;�;�;�;����#c���B7D7f9q9s:�:�:�:�:�:�:�:�:;;6;7;T;U;�;�;�;�;�;�;�;��Pc 1TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTATRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTATRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTATRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTATRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTAemari�omConsejo SuperiortC:\PROVIDENCIAS SALA CIVIL 2004\SUAREZ G. LUIS R\CLASIFICANDO\SENTENCIA\TS3 PROFAMILIA NO EMBARAZO 7-99-6662 1.docConsejo SuperiorhC:\PROVIDENCIAS SALA CIVIL 2004\SUAREZ G. LUIS R\SENTENCIAS\ORDINARIOS\11001310300719990666201 SGLR.docA\��8�����������)����)^�)`���o(.��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��i����i^�i`���.��9�L��9^�9`�L�.�� ���� ^� `���.��������^��`���.����L���^��`�L�.A\�����������b �����U;�;�;��<�3��@ ���4���;`@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�ArialGV� Tempus Sans ITC"q�����Y�&�ɒ��Y�&��0h��1i��� �����r0<6: 3�Q��H��#Dte: GLORIA ESPERANZA ROJAS y OTROSPc 1Consejo Superior�� �����Oh��+'��0�������,8 T`l x�����$Dte: GLORIA ESPERANZA ROJAS y OTROSte:Pc 1GLOc 1c 1NormalOConsejo SuperiorANZ5nsMicrosoft Word 9.0Z@ �@�C����@�����@ZLd1���0�� ��՜.��+,��0hp�������� ���FAMILIA SUAREZh< $Dte: GLORIA ESPERANZA ROJAS y OTROST�tulo !"#$%&'()����+,-./0123456����89:;<=>����@ABCDEF��������I����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F�}�p1�K�1Table������������*�WordDocument��������.RSummaryInformation(����7DocumentSummaryInformation8������������?CompObj����kObjectPool�������������}�p1��}�p1������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q