��ࡱ�>�� )+����(�������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���*bjbj�� 5>�j�j^&==������l��� ����� � � 8� �,�R$:"\\\\\\bdddddd$5 Uj��\\\\\����\\����\��\�\b�\b���.��.\��);���� 2..4�0�.�2R�.������Rep�blica de Colombia Rama Judicial del Poder P�blico EMBED PBrush TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA - SALA CIVIL Bogot� D.C, veintinueve (29) de marzo de dos mil siete (2007).
Magistrada Ponente: CLARA IN�S M�RQUEZ BULLA Discutido y aprobado en Sala de Decisi�n del 21 de marzo de 2007. Acta 12.
1. OBJETO DE LA DECISI�N Se decide el recurso de apelaci�n interpuesto por la parte demandada contra la providencia calendada el 12 de octubre de 2006, proferida por el Juzgado Primero Civil del Circuito de Descongesti�n de Bogot� dentro del proceso EJECUTIVO con TITULO HIPOTECARIO promovido por BANCO AV VILLAS contra ORLANDO EBERTO POVEDA GRANADOS y ZULEY TORRES MU�OZ. 2.
ANTECEDENTES 2.1. Mediante prove�do materia de censura, el a-quo revoc� el auto calendado 9 de agosto de 2006, proferido dentro del presente asunto por el Juzgado Treinta y Siete Civil del Circuito de �sta ciudad, denegando en su lugar la petici�n de nulidad formulada por el extremo ejecutado. 2.2. Contra dicha decisi�n se formul� recurso de apelaci�n, que se concedi� por auto del 30 de octubre de 2006, el cual corresponde decidir previas las siguientes. 3.
CONSIDERACIONES 3.1. Las nulidades procesales, est�n erigidas para salvaguardar las formas procedimentales indispensables dentro del juicio, que a su vez responden a la necesidad de un debido proceso, principio �ste que hoy por hoy se erige de rango Constitucional, y no persiguen fin distinto que servir como garant�a de justicia y de igualdad; es decir, que el ideal ultimo no es el formalismo como tal, sino la preservaci�n de �stas prerrogativas.
As�, se encuentran fundadas sobre los axiomas de la especificidad, protecci�n y convalidaci�n, conforme a los cuales s�lo ser�n causales capaces de afectar de invalidez la actuaci�n procesal, aquellas espec�ficamente consagradas por el legislador, existen para proteger a aquella parte a la que se le haya conculcado su derecho por raz�n o con ocasi�n de la actuaci�n irregular, y desaparecen o sanean como consecuencia del asentimiento expreso o t�cito de la parte afectada con el vicio. 3.2.
Al respecto inveteradamente ha sostenido la jurisprudencia de la Honorable Corte Suprema de Justicia, �El legislador de 1970, adopt� como principios b�sicos reguladores del r�gimen de nulidades procesales, los de la especificidad, protecci�n y convalidaci�n. F�ndase el primero en la consagraci�n positiva del criterio taxativo, conforme al cual no hay irregularidad capaz de estructurar nulidad adjetiva sin ley especifica que la establezca; consiste el segundo en la necesidad de establecer la nulidad con el fin de proteger a la parte cuyo derecho le fue cercenado por causa de la irregularidad, y radica el tercero en que la nulidad, salvo contadas excepciones, desaparece del proceso por virtud del consentimiento expreso o impl�cito del litigante perjudicado con el vicio�. 3.3.
Orientado bajo �sta �gida el numeral 8, art�culo 140 del C. de P.C, consagra la nulidad de la actuaci�n, cuando no se practica en legal forma la notificaci�n al demandado o a su representante, o al apoderado de aquel o de �ste, seg�n el caso, del auto que admite la demanda o el mandamiento ejecutivo o su correcci�n o adici�n. Dada la trascendencia que tiene para el cumplimiento del principio Constitucional del Debido Proceso, el hecho de enterar en forma personal al demandado de la admisi�n de una demanda, o de la orden de pago proferida en su contra, y a�n de las providencias por las cuales se corrige o adiciona alguna de aquellas, ha establecido el legislador como causal de nulidad la indebida notificaci�n de �stas.
Se pretende as� procurar el mayor rigor en el cumplimiento de dicho acto procesal, pues ello entra�a la certeza que el enjuiciado conocer� la existencia de tal mandato, como de la decisi�n que ulteriormente habr� de adoptar el �rgano Jurisdiccional, y propender� si lo considera pertinente por intervenir en defensa de sus derechos. 3.4. Con vista a la especie de la presente litis, se tiene que dentro del ac�pite de las notificaciones del libelo introductorio se denunci� como lugar en el que los ejecutados recibir�an aquellas, la calle 142 No. 48-54, interior 5, apartamento 402, y/o calle 142 A No. 50 A-36, de �sta ciudad.
Posteriormente, se indic� que la demandada Zuley Mu�oz Torres se notificar�a en la calle 148 No.28 B-29 de Bogot�, a la cual se remiti� el correspondiente citatorio, como el aviso de notificaci�n radicado el 31 de enero de 2004, (folio 253 copias), acto procesal que tuvo por cumplido el a-quo conforme al prove�do adiado 23 de abril de dicha anualidad.
Por consiguiente, ab initio puede decirse que el acto de notificaci�n de la ejecutada se verific� con observancia de las formalidades legales. 3.5. Con el escrito a trav�s del cual se promueve la nulidad materia de examen se alleg� constancia expedida por el C�nsul de Colombia en la Rep�blica de Canad� el 3 de mayo de 2004, ante quien compareci� Zuley Torres Mu�oz, identificada con la c�dula de ciudadan�a 52.005.169 de Bogot�, y manifest� residir en la ciudad de Toronto desde el 8 de febrero de 2002; se incorpor� igualmente la certificaci�n expedida por el Departamento Administrativo de Seguridad, (folio 318 copias), en la que consta que la citada registra tres ingresos y salidas del Pa�s, el 4 de febrero de 2002, el 20 de marzo de 2005, y el 18 de abril del mismo a�o. 3.6.
Valoradas probatoriamente las citadas documentales, arriba la Sala a la conclusi�n, que efectivamente la incidentalista reside en el exterior desde el mes de febrero de 2002; en primer lugar, por cuanto as� lo declar� bajo la gravedad del juramento ante el C�nsul patrio con sede en Canad�, testimonio �ste que si bien en principio detentaba el cariz de mera prueba sumaria, adquiri� el car�cter de plena prueba al haberse puesto en conocimiento de la parte demandante quien entre tanto no lo tach� de espurio; y en segundo lugar, por cuanto la certificaci�n expedida por el D.A.S, da cuenta que la misma hab�a salido de Colombia desde el 4 de febrero de 2002.
Los anteriores razonamientos resultan suficientes para encontrar demostrada la causal de nulidad alegada, en la medida que resulta incontrovertible afirmar que la demandada Torres Mu�oz no resid�a en la calle 148 No.28 B-29 de �sta ciudad, para la �poca en que se verific� la entrega del citatorio como del aviso de notificaci�n correspondiente, lo que vicia de nulidad �ste acto procesal, como la actuaci�n adelantada posteriormente en lo que tenga que ver con dicha demandada. 3.7.
Si bien es cierto la Ley 794 de 2003, pretendi� hacer m�s expedito el tr�mite de la notificaci�n de los demandados dentro de los procesos civiles, tambi�n lo es que en tal acto debe observarse el mayor celo posible, por cuanto no basta que la empresa de correo certifique la entrega del citatorio y el aviso pertinente, sino que �sta deber� establecer que indudablemente el citado reside o labora en dicho lugar, puesto que en todo caso sigue siendo �ste el presupuesto cardinal que garantiza el derecho de defensa del demandado.
En �ste sentido, deber�n las partes y sus mandatarios judiciales reclamar una adecuada gesti�n de la empresa postal a la cual solicitan el adelantamiento de tan esencial tr�mite, pues a pesar que tales documentos sean recibidos por terceras personas, debe establecerse con meridiana claridad que efectivamente el demandado reside o labora all�, ya que en caso contrario dichas diligencias no podr�n surtir efecto alguno. 3.8.
Al margen de las consideraciones que en punto del domicilio esboza el apoderado judicial de la entidad demandante, lo cierto es que las mismas no devienen de recibo en �sta ocasi�n, teniendo en cuenta que lo reclamado por la ley procesal para efectos de la notificaci�n del auto de apremio, hace relaci�n a que tanto el citatorio como el aviso de notificaci�n sean entregados en el lugar de habitaci�n o trabajo del demandado, supuesto que como viene de verse en el asunto de autos brilla por su ausencia. Tampoco es del caso examinar los restantes argumentos, teniendo en cuenta que la incidentalista no formul� petici�n alguna relacionada con la condena a la demandante al pago de la multa como de los perjuicios derivados de los hechos expuestos. 3.9.
Bajo el anterior estado de cosas, se impone revocar la providencia materia de censura, declarando probada en su lugar la causal de nulidad alegada por el extremo demandado, e invalidando la actuaci�n a partir del momento en que se tuvo por notificada del mandamiento de pago a la ejecutada. No se impondr� condena en costas, al tenor del num.5, art�culo 392 del C�digo de Procedimiento Civil. 4.
DECISI�N En m�rito de lo expuesto el TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA, en Sala de Decisi�n Civil, RESUELVE:
PRIMERO: REVOCAR el auto calendado 12 de octubre de 2006, proferido dentro del presente asunto por el Juzgado Primero Civil del Circuito de Descongesti�n de Bogot�, declarando probada en su lugar la causal de nulidad contemplada en el numeral 8, art�culo 140 del C�digo de Procedimiento Civil.
SEGUNDO: DECLARAR la invalidez de todo lo actuado en el presente proceso, a partir de la notificaci�n de la demandada Zuley Torres Mu�oz, y en cuanto tenga que ver con la misma.
TERCERO: REHACER la actuaci�n nulitada, en la forma dispuesta en el inciso ultimo, art�culo 330 del C�digo de Procedimiento Civil.
CUARTO: NO IMPONER condena en costas, al tenor del numeral 5, art�culo 392 del C�digo de Procedimiento Civil.
QUINTO: DEVOLVER el expediente a su despacho judicial de origen, previas las constancias del caso. Of�ciese.
NOTIFIQUESE, CLARA IN�S M�RQUEZ BULLA Magistrada LUZ MAGDALENA MOJICA RODR�GUEZ Magistrada CARLOS JULIO MOYA COLMENARES Magistrado Sala de Casaci�n Civil, sentencia de diciembre 5 de 1975. PAGE PAGE 7 Ejecutivo Hipotecario No.20000032202 5678FGIJK�����JdFPSgu�������ۼ�ۮ���~sms_s_S_s_s_sCJOJQJ\�^JaJ5�CJOJQJ\�^JaJ\�^JaJCJOJQJ^JaJCJOJQJ^JaJmH $sH $CJ^JaJ6�CJOJQJ\�^JaJ6�CJOJQJ^JaJ5�6�CJOJQJ^JaJ!jWW!I 5�6�OJQJUV^Jj5�6�OJQJU^J5�6�OJQJ^J5�6�CJOJQJ^JaJ6�CJOJQJ^JaJ67JKs�������IJKde��������������������$dha$$d�a$ $&dP��a$$dha$�^�$�^�a$$�2dh]�2a$$ ���2dh]�2a$^*�*�*���������������b c MNno����'()*�������������������������$a$$dha$$dha$$d�a$$a$����a b �jlmnost�����<E���s!u!v!�% & &���������ɱɧ�Ӌ��x�l�gd]dgVgCJmH sH CJmH $sH $CJmH sH 6�CJOJQJ]�^J6�CJOJQJ^JCJOJQJ^JCJOJQJ^JmH $sH $CJOJQJ^JaJmH $sH $5�CJaJmH $sH $j6�CJH*UaJmH $sH $6�CJmH $sH $6�CJaJmH $sH $CJaJmH $sH $5�CJaJCJaJCJOJQJ^JaJ6�CJOJQJ]�^JaJ*��78�����s!v!w#x#l$m$�%�%�% & &&&�&�&�&�&��������������������������$dha$$d�a$$dha$ &&&�&�&�&�&�&�'�'�'�'m(}(�()a)s)�)�)�)5*\*^*_*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�����������������������������������6�CJOJQJ^JaJ0JmHnHu0J j0JU6�CJj0J6�CJU5�CJOJQJ^JaJCJaJCJOJQJ^JaJ5�CJOJQJ\�^JaJ'�&�&�&�'�'�'k(l(m(�(�(�(`)a)b)c)�)�)�)�)�)�)�)****��������������������������$dha$$dha$$d�a$$a$*'*2*3*4*5*R*]*^*�*�*�*�*�*�*�*�*�*�*������������������$a$����&`#$$dha$3 0&P1�h��/ ��N!��"��#��$�%��n����Dd�'�b�>� � C�A��?��b�vhy��C��\G���l�B�RD�n�Jhy��C��\G���l�B��PNG IHDR`i7�;�sRGB@�}�0PLTE�����������������������������9O pHYs���+�IDATX��X�z�6dM~�5P�j��+�e���Ͼ�U��|�G�����?>9����s��C��.��jEM��`J�g�ш��w��� ����Q��t�`av��֥-��l?�=�D��%{@��_�� P�����+�������j��ǥ�W���Ot�U/���� ��;�Zm]E�<������>��Ho&��ψ� �����n���᧾����"�LW��4mG�v6���>��{ﲜߏp�t`���N����U�F�gJe�P{z��vw�����W�iAN��#�{��J�T Qؙ#3.��%��ur�cP�2y����bHe�G�u�q˴�.�;�(�z����i" 0�~ѫ,�(�nQ|� ؗ(����@G-��3�O!��)��1W��NC�,!O#��uV����I�N�S��ACO�! D���B/!%�0[E�������1� ]nSml����e*���Ҋ�ofk$� &�#�G�D��R� (�r*B�<L�hxP���;��;$����d�XZ5���B]&��!#�b���h겄G��ƒf:]��"��L/��.i,I��T�.�d���L��E�\{e�3Z��t��a����hlR�i��'�g0;�iyq�+���SKk�� _ RA��<HH Eg[��QΗ� ��� H6V���s�L��iA*�� �w$�dꌊ:b��bl<��?�E�����7�&���")H/=� ��jd+Y@�����lx�+� ���q(�X�FXg��-��H��%�� ��lH8���L�B���҂�x�%�����9���\�3���o�\�>��&���qv��s�N�/*K�Џ%�� �7Yb�l�X�k;���yՕq�P}��� �HzϤE������ 6�+�T -x��kN�4ſ,x\fc0���<�D��Q%�- &23-K}5�J��g��$��%>ca�9� ��0��1s��7�����w;-��q��f�� ��L�b�]h����N�t)�� �:���c��3�xqh��l�'�_����=n� 5�_,xj�eK�ֱ"�I�AV�sm@�v���6 )qC���,L��)> ?8w0�8�9(�����ڔ� c5I垨}I��v~�V����Y˜$l4v,�T�m#�Ѱ���]�����ҹ�x���,����+����"���0`8x��O�?�J�֗nz6����[��.��=W8L�Z����4�u`:�OZ��=�j1���謏E�����7��ePjڝ�q��@:;��!�����;T��M��3'P-��Q��s�Y��`�6\2f^2�R�ɥ�u\F���4����9���[�$��l�I9�����'���ۅ�J�%�8�Ѵq�)C���;]��-R1g��%��+��J����5�|Lk�����=�j���{��$2[��S�v�k� 0�����Yz%qշCϻ��R������N��q��r�^�cu���M����o����z��P���'�@�y��S�3`�5k^6T������{�7�������Sps���d��7�o,|����FWQ�+��!���P�n�֦�O���9>�w�Ƿ��.ͽ��-��l���= ����������7b4D�Q]gIEND�B`� ����!"#$%&'��������*-����DO/0123456789:;<=>?@ABC����PFGHIJKLMN��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F��);��,�Data ������������ WordDocument ��������5>ObjectPool������);����);��_1226921815�������� �F��);����);��Ole ������������CompObj����[ObjInfo�������������������� ���� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �FImagen de PaintbrushPBrushPBrush�9�q�� �����Oh��+'��0x������� (4@ LX`hp�Rep�blica de Colombia9ep� lbelOle10Native������������.�+1Table����E�SummaryInformation(�����DocumentSummaryInformation8������������0�+BM�+6(`i`'�����������������������������trac debelNormalcCSJ2JMicrosoft Word 9.0i@@<5=�q�@���:��@���:������ ��՜.��+,��0hp|������� ���csjC�& Rep�blica de ColombiaT�tulo i8@��8NormalCJ_HaJmH sH tH P@PT�tulo 2$$d�1$@&a$5�CJOJQJaJhFA@���FFuente de p�rrafo predeter.P>@�PT�tulo$�ndh^�na$5�CJOJQJaJmH $sH $ZP@ZTexto independiente 2$dha$CJOJQJ^J4@4 Encabezado ��8!0)@�!0N�mero de p�ginaH@2HTexto nota pieCJOJQJaJmH $sH $:&@�A:Ref. de nota al pieH*: R: Pie de p�gina ��8!l�&<?�&>������������bcMNno����'()*��78�����svwxl m �!�!�! " """�"�"�"�"�"�"�#�#�#k$l$m$�$�$�$`%a%b%c%�%�%�%�%�%�%�%&&&&'&2&3&4&5&R&]&^&�&�&�&�&�&�&����0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0�� 0�@0���@0���@0�� 0<<<<<? &�*�*�&*�*�*7FH�&:��?!�!����������<>?E��GV��|���.$3$�$�$]&^&�&�&�&�&�&�&�&@K�!�!�! "]&^&�&�&�&�&�&��lbeltracCSJ�C:\Mis documentos\Dra Marquez\Relator�a Dra. Marqu�z\A�O 2007 PRIMER TRIMESTRE A�O 2007\APELACION DE AUTOS\EJECUTIVOS\MARZO\NULIDAD ART.140-8 DDO.VIVE EN CANADA-AV VILLAS-2000-0322 Marzo 2007.doc7��sm �&gy�@��,��&P@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�ArialeF�Lucida CalligraphyCourier New5&��:�Tahoma"1������&��&�f��C�w Eq���x���20�&)&3�Q�H��Rep�blica de ColombialbeltracCSJCompObj������������k�������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q