��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������U ��ɗbjbj�n�n ^��a��aЉ5��������T"T"�/@ 00P0P0P0����d0d0d08�0D�1Ld0%fR,2,2(T2T2T24"54 A4�e�e�e�e�e�e�ewi�-lf�eP0m5�3"4m5m5�eP0P0T2T2��e585858m5�P0T2P0T2�e58m5�e5858�ZL��NT2����0��O�������U6XFM�e�e0%f\M6�l�6��l,�N�N��lP0 O�I40y4"58�4 �4�I4I4I4�e�ek7�I4I4I4%fm5m5m5m5���������������������������������������������������������������������lI4I4I4I4I4I4I4I4I4T"R �.: RECURSO DE QUEJA / PROCEDENCIA El recurso de queja, seg�n lo regla el art�culo 179 B de la Ley 906 del 2004, est� previsto para �cuando el funcionario de primera instancia deniegue el recurso de apelaci�n�.
As�, la queja se habilita ante la negativa del a quo a conceder la alzada y esto sucede, no por ausencia de sustentaci�n, sino cuando, propuesta la apelaci�n, el juzgador de primera instancia concluye que contra su decisi�n no procede tal recurso por cuanto, por v�a de ejemplo, la parte inconforme carece de legitimidad para el proceso o de inter�s jur�dico para recurrir, o porque el prove�do no es pasible de ella por tratarse, valga el caso, de una decisi�n de simple impulso, de tr�mite, de sustanciaci�n, de una orden.
PROVIDENCIAS / CLASIFICACI�N / �RDENES / DEFINICI�N El art�culo 161 C.P.P, clasifica las providencias judiciales en sentencias, autos y �rdenes� Las �ltimas, precisamente las que son materia de debate en el presente asunto� son aquellas que resuelven aspectos de mero tr�mite o de impuso procesal y a ese respecto� la Sala de Casaci�n Penal ha plasmado: �� las �rdenes emitidas por el funcionario judicial tan solo disponen aplicar un tr�mite establecido previamente por la ley, con la finalidad de evitar que se genere la par�lisis de la actuaci�n. Respecto al car�cter de las �rdenes la Corte Constitucional se pronunci� en sentencia C-897 de 2005�: �� el concepto de �rdenes contenido en el nuevo C�digo de Procedimiento Penal es bastante amplio, pues abarca todas aquellas providencias del juez que no pueden ser calificadas como sentencias o como autos, y que tienen por fin garantizar el desenvolvimiento de la actuaci�n.� RECURSO DE APELACI�N / PROCEDENCIA FRENTE A AUTOS Y SENTENCIAS Sintetizando, se puede decir entonces que la procedencia del recurso de apelaci�n est� condicionada por la naturaleza de la decisi�n judicial que se haya adoptado.
Si se trata de una sentencia o de un auto, proceder� el recurso. Pero si se est� frente a una orden, entendida por tal la que define asuntos de simple tr�mite vinculados con el curso de la actuaci�n, el recurso ser� improcedente.� Ahora bien, como tambi�n lo ha plasmado la jurisprudencia, de tiempo atr�s: �las decisiones que tome el funcionario judicial en desarrollo de la audiencia de juicio oral, y que tienen por finalidad impulsar el asunto, no pueden ser objeto de recursos [�]� DECLARACI�N DE TESTIGOS / OBJECI�N A PREGUNTAS / DECISI�N INMEDIATA / NO APELABLE El canon 395 C.P.P., relativo a las oposiciones en curso del interrogatorio, dispone: �La parte que no est� interrogando o el Ministerio P�blico, podr�n oponerse a la pregunta del interrogador cuando viole alguna de las reglas anteriores o incurra en alguna de las prohibiciones.
El juez decidir� inmediatamente si la oposici�n es fundada o infundada�, y ello comporta sostener� que la oposici�n presentada por la contraparte de quien interroga, debe ser decidida de manera inmediata, como as� lo ha planteado la jurisprudencia, v�ase: �� la circunstancia de que el Tribunal hubiese motivado la decisi�n sobre la objeci�n no habilitaba a la Fiscal�a para impugnarla, y mucho menos que se tramitaran los recursos interpuestos, porque, se itera, corresponde a una orden que el juzgador, como director del juicio oral, debe adoptar inmediatamente y contra la cual no procede ning�n medio de impugnaci�n.� REP�BLICA DE COLOMBIA PEREIRA-RISARALDA RAMA JUDICIAL TRIBUNAL SUPERIOR DE PEREIRA SALA N� 2 DE DECISI�N PENAL Magistrado Ponente: CARLOS ALBERTO PAZ Z��IGA Pereira, treinta (30) de julio de dos mil veinticuatro (2024).
Aprobado por Acta No 751 Hora: 1:10 p.m. Radicaci�n: 66001600003620160476303 1.- VISTOS Se pronuncia la Sala acerca del recurso de queja presentado por la defensora del ciudadano AZG, frente a lo resuelto el pasado 12 de julio del a�o que avanza por el titular del Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Armenia (Q.), en el sentido de no conceder recurso de apelaci�n contra la orden que emiti� de permitir que la psic�loga CAROLINA ZULUAGA MEDELL�N, declarara sobre la versi�n recibida al menor J.J.B.C., por lo cual pidi� la exclusi�n de una parte de su testimonio cuando hizo referencia a la anamnesis y a la versi�n del menor, as� como a la introducci�n del aludido informe de valoraci�n psicol�gica por contener los dichos del menor, al considerar que contra tal determinaci�n s� proced�a recurso de apelaci�n. 2.- HECHOS Y ACTUACI�N PROCESAL 2.1.- De la informaci�n contenida en el escrito acusatorio, y como hechos jur�dicamente relevantes se tiene que la se�ora D.L.V.R., madre del menor J.J.Z.V., desde hac�a dos a�os lo dejaba al cuidado de su abuela paterna M.N.F. en la manzana 10, casa 8 del barrio Las Brisas, comuna Villa Santa de Pereira (Rda.), donde tambi�n reside el se�or AZG, t�o del peque�o, a quien a finales del a�o 2016 le observaron lesiones circulares en abdomen, muslos, gl�teos y pelvis, los que en principio consideraron como una infecci�n; posteriormente, m�s concretamente en septiembre 18 de 2017, luego de que el ni�o hubiera estado todo el d�a anterior en la casa de su abuela, su progenitora not� que la ropa interior que hab�a usado se encontraba ensangrentada, por lo que fue valorado en septiembre 20 por medicina legal, donde se determin� que las lesiones que presentaba eran consistentes con �quemaduras de cigarrillo� y al examen sexol�gico, se estableci� que lo eran con �manipulaci�n anal reciente�, respecto de lo cual al entrevistar al peque�o este refiri� que su t�o AZG le toc� con su mano el pene y las nalgas e igualmente le report� al equipo psico-social del ICBF que las cicatrices en su cuerpo �fueron con un cigarrillo prendido en la casa de mi t�o�. 2.2.- Adelantado el programa metodol�gico de investigaci�n, una vez identificado e individualizado el presunto autor del hecho como AZG, y materializada su aprehensi�n, se llevaron a cabo ante el Juzgado Cuarto Penal Municipal de Pereira (Rda.) con funci�n de control de garant�as (Rda.), las audiencias preliminares (octubre 05 de 2017), por medio de las cuales: (i) se declar� legal su captura, (ii) se le imput� cargos como presunto autor a t�tulo de dolo, del delito de actos sexuales con menor de 14 a�os con circunstancias de agravaci�n -arts. 209 y 211 numeral 5� C.P.-, en concurso homog�neo sucesivo, a su vez en concurso heterog�neo con los punibles de acceso carnal abusivo con menor de 14 a�os agravado -arts. 208 y 211 numeral 5� C.P.- y tortura agravada -arts. 178 y 179 numeral 1� y 3� C.P.-, cargos que NO ACEPT�; y (iii) el despacho se abstuvo de imponerle medida de aseguramiento. 2.3.- Por lo anterior, la Fiscal�a present� el pertinente escrito de acusaci�n, donde le endilg� id�nticos cargos a los formulados al se�or AZG, tr�mite que le fue asignado al Juzgado Cuarto del Circuito de Pereira (Rda.), cuya titular por auto de diciembre 11 de 2017, se declar� impedida para su conocimiento, al haber ejercido como juez con funci�n de control de garant�as, y orden� su remisi�n al Juzgado Quinto Penal del Circuito, donde el A-quo por auto de diciembre 12, consider� que la competencia para conocer de este proceso era de los juzgados especializados, dado que una de las conductas atribuidas era la de tortura, y recibida la actuaci�n en esta Corporaci�n, se aval� tal determinaci�n (diciembre 15 de 2017).
El caso fue asignado al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Pereira (Rda.), donde se llev� a cabo la audiencia de formulaci�n de acusaci�n (enero 24 de 2018), la que se desarroll� exclusivamente con respecto a las conductas de �ndole sexual endilgadas, por cuanto la Fiscal�a seguidamente pidi� la preclusi�n en favor de AZG frente al punible de tortura, misma que finalmente se neg� (marzo 23 de 2018).
Seguidamente, la funcionaria manifest� su impedimento para proseguir con el tr�mite, dada la preclusi�n tramitada (abril 05 de 2018) y envi� la actuaci�n al Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado Itinerante de Pereira (Rda.), donde se dio culminaci�n a la audiencia de acusaci�n (noviembre 30 de 2018), y ante el cambio de juez, su titular se declar� impedida para continuarlo al haber fungido como juez con funci�n de control de garant�as (enero 30 de 2019), y dispuso el env�o de la carpeta al Juzgado Penal del Circuito Especializado de Armenia (Q.), cuyo titular la consider� infundada y dio traslado del expediente a la H. Corte Suprema de Justicia (febrero 12 de 2019), superioridad que estim� fundado el impedimento (marzo 20 de 2019), lo que conllev� a que mediante Resoluci�n PCSJR19-0059 de abril 10 de 2019, el Presidente del Consejo Superior de la Judicatura, ordenara el traslado temporal del Juez Penal del Circuito Especializado de Armenia para continuar con el conocimiento de este asunto.
En ese orden y luego de diversos aplazamientos, se prosigui� la etapa de juzgamiento, habi�ndose llevado a cabo las audiencias preparatoria (junio 17 de 2022) y juicio oral (noviembre 10 de 2022, abril 27 y mayo 02 de 2023), fecha �ltima en la que la defensa se opuso a que con la investigadora del CTI, LEYLA MARIANA DELGADO CAMPUZANO, se introdujera a juicio la historia cl�nica del menor, ante lo cual la Sala (septiembre 26 de 2023) se abstuvo de desatar la alzada, al no proceder recurso contra tal determinaci�n. Al reanudarse el juicio oral (mayo 14 y julio 12 de 2024), y en curso del testimonio de la Dra. CAROLINA ZULUAGA MEDELL�N, psic�loga del ICBF, se suscit� lo siguiente: 2.4-.
Al minuto 22:15 cuando el fiscal le indag� sobre lo mencionado por el menor al ser valorado y cu�l era su estado emocional, al pretender la testigo hacer alusi�n a la anamnesis respectiva, la abogada present� una objeci�n, al sostener que la Fiscal�a debi� hacer uso de las reglas para la incorporaci�n de la prueba de referencia, como lo tiene decantado la jurisprudencia -sentencias 53239 y 58295 de 2021-, ante lo cual el juez la dio por fundada y como el menor no ha estado disponible, estim� que el delegado fiscal pod�a sustentar la admisi�n excepcional de las declaraciones previas del menor por medio de quien las recibi� como prueba de referencia, ante lo cual la defensa se opuso y refiri� que si ello ser�a lo decidido, se le otorgaran los recursos de ley. -.
El funcionario refiri� a ese respecto que la objeci�n la encontr� fundada y le pidi� al fiscal que indicara si le har� otras preguntas a la testigo que no impliquen hacer alusi�n a lo que dijo el ni�o, o si har� una solicitud de prueba de referencia, a lo que nuevamente la defensora se opuso, al no ser la oportunidad pertinente ni haberse soportado los requisitos para ello, frente a lo cual el delegado fiscal se�al� que para darle celeridad este asunto que lleva m�s de 12 a�os y ante la postura de la defensa continuar� con la declaraci�n de la testigo, y ser� el juez quien otorgue la valoraci�n a las actuaciones que despleg� la testigo. -.
Reanudado el interrogatorio de la perito, cuando expuso que el menor aludi� a un presunto tocamiento de su t�o paterno, la defensa nuevamente objet� -minuto 32:19-, ante lo cual el A-quo manifest� que ello pese a ser de referencia, es inevitable para que la profesional pueda dar cuenta del concepto emitido, lo que podr� ser cuestionado por ella en las alegaciones finales para que en el fallo no se valore espec�ficamente esa parte, por lo que la defensa insisti� en su oposici�n por no haberse agotado lo dispuesto por el art. 438 C.P.P. y pidi� se le otorgara recursos, ante lo cual el funcionario indic� que era imposible por ser una decisi�n de tr�mite, y dispuso se continuara con el testimonio, a lo que la letrada dijo que interpon�a el recurso de queja, respecto de lo cual el juez expres� no ser esa la oportunidad pero que al final de la declaraci�n podr�a interponer los recursos que considerara, lo que motiv� a la abogada a dejar constancia acerca de la violaci�n de derechos fundamentales, y ante ello el A-quo sostuvo que se le permitir� interponer recursos, pero no pod�a acceder a que por cada pregunta interponga uno, advirti�ndole que de persistir en dicha actitud iniciar�a incidente de medidas correccionales. -.
Al finalizar el interrogatorio directo de la testigo, la defensa no hizo uso del contrainterrogatorio al aducir que ello ser�a avalar la irregularidad cometida, y luego de que el fiscal pidiera la incorporaci�n de la valoraci�n efectuada por la psic�loga, la defensa se opuso por cuanto conten�a declaraciones del menor que ingresaron de manera ilegal, y al pedirle el juez que sustentara, indic� que acorde con el canon 20 C.P.P., se le debe conceder el recurso de apelaci�n o en su defecto el de queja, dado el perjuicio que ocasion� la autoridad judicial, y al cuestionarle el A-quo sobre qu� decisi�n impugna, responde la defensa, que aquella que permiti� que la testigo declarara sobre el testimonio del menor, al haber sido lo que objet�. -.
Luego de que el juez clarificara con la defensa, que la misma pretend�a, en su sentir que �se excluyera� una parte de lo expuesto por la perito en psicolog�a y la incorporaci�n de la valoraci�n de septiembre 26 de 2016, le pidi� que sustentara lo pertinente, la cual con fundamento en las jurisprudencias a las que hizo alusi�n previamente, se�al� que se vulner� el tr�mite para la prueba de referencia, pues ello se debi� dar desde la preparatoria, y por ende pide al Tribunal que revoque la decisi�n de permitir el testimonio en juicio de la perito respecto a lo narrado por el menor, as� como el aparte del informe pericial para que no se tenga en cuenta.
El A-quo, ante lo dicho por la defensa, le pidi� le informara si pretend�a que emitiera una decisi�n sobre la solicitud de exclusi�n probatoria, para que luego de ello hiciera uso de los medios de impugnaci�n, al advertir una situaci�n sui generis, al apelarse una decisi�n que no ha adoptado, por lo que luego de una larga disertaci�n, le pregunta a la letrada si quiere que adopte un prove�do frente a la exclusi�n del acervo probatorio del juicio de parte de la declaraci�n de la perito y su valoraci�n, ante lo cual recibi� una respuesta positiva por la abogada, lo que conllev� a otorgarle la palabra a los dem�s sujetos para que se pronunciaran sobre lo reclamado, as�: 2.5-.
El fiscal no comparti� lo solicitado, ya que nunca ha pedido una prueba de referencia, la testigo que trajo fue directa, y con esta no pretendi� incorporar una entrevista del menor, por lo que no hay lugar a exclusi�n del testimonio ni de la valoraci�n de la psic�loga, ya que se ingresa con ella al ser quien la rindi�, y es claro que la prueba pericial no lo es de referencia. Sostiene finalmente que lo decidido son �rdenes que no admiten alzada. 2.6-.
La apoderada de v�ctimas no entiende porqu� se interpone recurso respecto a una prueba de referencia que no se debati� en preparatoria, m�xime que el fiscal pidi� fue una prueba pericial, y por ende el recurso no debe prosperar al tratarse de una orden y lo que se trajo fue una prueba cient�fica, una exposici�n clara del informe que la perito rindi�, y fue en ese contexto que se trajo a juicio, no como de referencia. 2.7-.
El A-quo esgrimi� que lo pedido es improcedente y la decisi�n debe ser inhibitoria, ya que lo postulado puede darse en los alegatos conclusivos, ya que si la idea es derruir un aparte del testimonio de la perito, para que no se tenga en cuenta en la sentencia, ese es el momento procesal para pedir su exclusi�n, ya que la prueba se practic�, al ser ello un factor de razonabilidad, con miras a evitar dilaciones, pues de permitirse ese tipo de peticiones, esto es, que cada que se pregunte se objete, el asunto deber�a debatirse una y otra vez, pero al ser un tema susceptible de debatirse en los alegados finales, ser� all� donde escuche a la defensa y en el fallo, de ser el caso, le dar� respuesta expl�cita.
En ese orden, y al no haber adoptado una decisi�n de fondo, contra tal decisi�n no proced�a recurso de apelaci�n. 2.8.- Como quiera que la defensa impetr� el recurso de queja, el funcionario lo concedi� y envi� a la Sala la actuaci�n pertinente, donde por parte de la apoderada del acusado se present� escrito en el que sustent� el aludido recurso en los siguientes t�rminos: Luego de hacer menci�n a lo sucedido en dicha sesi�n de audiencia, reitera que se debe otorgar la apelaci�n, acorde con los art�culos 20, 27 y 172 inciso 2� C.P.P. Se�ala que seg�n la norma rectora -art. 20 C.P.-, la apelaci�n procede contra autos que afecten la pr�ctica de las pruebas, esto es que de alguna manera modifican ese ejercicio probatorio, sin que existan excepciones que imposibiliten la alzada contra esa clase de decisiones.
Aduce que el A-quo acept� su objeci�n, al instante en que la Fiscal�a pretend�a usar la declaraci�n que el menor le rindi� a la psic�loga CAROLINA ZULUAGA, sin sujetarse a las reglas de la prueba de referencia, pero luego la autoriz� para que as� lo hiciera, lo que afect� la pr�ctica de dicha prueba y por ende el auto que dispuso que revelara la versi�n del menor -sin ser prueba de referencia- si era susceptible de apelaci�n; ello por cuanto se sabe que para incorporar a juicio manifestaciones anteriores se debe cumplir los lineamientos del art�culo 438 C.P.P. y el mismo fiscal dijo que no iba a hacer uso de la prueba de referencia. Estima, que debi� permit�rsele la apelaci�n para luego sustentarla y de colmarse las exigencias proceder a su concesi�n. Pide en consecuencia se revoque la decisi�n emitida. 3.- Para resolver, SE CONSIDERA 3.1.- Competencia La tiene la Corporaci�n por los factores objetivo, territorial y funcional, a voces de los art�culos 34, 179 B y 179 C de la Ley 906/04. 3.2.- Problema jur�dico planteado Corresponde a la Sala decidir el recurso de queja interpuesto por la apoderada del procesado AZG, contra la decisi�n proferida por parte del titular del Juzgado Penal del Circuito Especializado de Armenia (Q.), por medio de la cual no le concedi� recurso de apelaci�n al resolver la objeci�n que la defensa interpuso para que la perito en psicolog�a CAROLINA ZULUAGA no diera cuenta de la versi�n que el menor afectado le entreg� ni se incorporara el informe de valoraci�n rendido por ella, y en tal sentido definir si se acepta o no el recurso interpuesto. 3.3.- Soluci�n a la controversia El recurso de queja, seg�n lo regla el art�culo 179 B de la Ley 906 del 2004, est� previsto para �cuando el funcionario de primera instancia deniegue el recurso de apelaci�n�.
As�, la queja se habilita ante la negativa del a quo a conceder la alzada y esto sucede, no por ausencia de sustentaci�n, sino cuando, propuesta la apelaci�n, el juzgador de primera instancia concluye que contra su decisi�n no procede tal recurso por cuanto, por v�a de ejemplo, la parte inconforme carece de legitimidad para el proceso o de inter�s jur�dico para recurrir, o porque el prove�do no es pasible de ella por tratarse, valga el caso, de una decisi�n de simple impulso, de tr�mite, de sustanciaci�n, de una orden.
(CSJ AP, 26 nov. 2014 Radicado 45018). Para el caso concreto, se tiene que en desarrollo del juicio oral y cuando se escuchaba en testimonio a la psic�loga del ICBF, Dra. CAROLINA ZULUAGA MEDELL�N, como quiera que la misma fue la encargada de valorar al menor v�ctima, al pretender hacer alusi�n a lo que este le inform�, gener� que por parte de la defensa del encartado que se objetara su exposici�n, al considerar que la Fiscal�a no cumpli� con las reglas contempladas en el canon 438 C.P.P. para solicitar la incorporaci�n de las versiones previas como prueba de referencia, lo que motiv�, en un primer momento a que el A-quo declarara fundada tal objeci�n. Sobrevino entonces, que el juez con miras a encausar el testimonio en debida forma, requiri� al delegado fiscal para que indicara si continuar�a con la declaraci�n de la testigo, para lo cual obviar�a la informaci�n que a esta le hubiera entregado el menor, o si por el contrario proceder�a a sustentar el ingreso de una prueba de referencia, a lo que este no accedi�, y por lo mismo continu� con sus preguntas.
No obstante, una vez m�s, cuando la testigo se pronunciar�a sobre la labor por ella desarrollada, gener� nuevamente la oposici�n por la defensa, por hacer menci�n a lo expuesto por el menor, ante lo cual el A-quo manifest� que era inevitable que ello ocurriera, dado que precisamente fue tal profesional quien valor� al menor y para emitir su concepto deb�a hacer alusi�n a lo dicho por este, por tanto lo narrado por la perito ser�a objeto de la valoraci�n pertinente, lo que conllev� a que la defensa expresara vehementemente su oposici�n, al punto de considerar que se vulneraban los derechos de su prohijado y por lo mismo pidi� se le concedieran recursos frente a lo decidido, por lo que el juez indic� que se trataba de una orden contra la que no proced�a recurso, pero al final del interrogatorio podr�a interponer las impugnaciones que a bien tuviera, y dispuso que se continuara con su versi�n, a la vez que despach� de manera negativa las dem�s objeciones que en curso de esa declaraci�n impetr� la abogada.
Fue as�, que al culminar el testimonio de la perito, respecto del cual la defensa se neg� a contrainterrogar, al sostener que con ello avalar�a la irregularidad cometida, al momento en que se pretendi� ingresar la valoraci�n efectuada, se opuso al estimar que conten�a informaci�n que le narr� el menor a la psic�loga, sin cumplirse las reglas de pertinencia; ante ello se abri� un extenso disenso entre el juez y la abogada, con miras a esclarecer qu� era lo que realmente la misma pretend�a apelar, por cuanto el funcionario, como as� lo adujo, no hab�a emitido prove�do judicial susceptible de alzada, para finalmente considerar, como as� lo dijo el A-quo y asinti� la abogada, que su pretensi�n estaba encaminada a que se �excluyera� parte de los dichos de la testigos CAROLINA ZULUAGA as� como el an�lisis que la misma le realiz� al menor afectado.
Por lo anterior y una vez que tanto el delegado fiscal como la apoderada de v�ctimas, se opusieran a lo pedido por la defensa, al exponer, entre otras razones, que la determinaci�n que en su oportunidad adopt� el juez, fue una orden que carece de recursos, el A-quo refiri� que lo pedido por la defensa era improcedente, ya que lo reclamado pod�a ser postulado en curso de las alegaciones finales, pues de permitirse que por cada pregunta se objete har�a interminable el juicio, y al no emitir una decisi�n de fondo, consider� que contra esa decisi�n no proced�a apelaci�n, lo que motiv� la interposici�n del recurso que ahora es objeto de estudio.
De lo sucedido en la aludida audiencia y con fundamento en el recurso impetrado, entiende la Sala que el disenso de la apoderada del procesado con la decisi�n del A-quo, lo fue por cuanto este se abstuvo de otorgar el recurso de apelaci�n contra lo decidido, al permitir que se continuara el testimonio de la psic�loga CAROLINA ZULUAGA, as� como la incorporaci�n de la valoraci�n efectuada al menor presuntamente v�ctima.
A juicio de la Corporaci�n, en este caso bien pod�a la defensora inconforme acudir a la v�a del recurso de queja para determinar si era procedente o no el recurso vertical contra la decisi�n emitida por el juzgado de conocimiento. Siendo as�, una tal aseveraci�n implica sostener de manera forzosa, que a efectos de la sustentaci�n de un recurso de queja no caben apreciaciones acerca del fondo del asunto, y, por consiguiente, la argumentaci�n debe ce�irse �nica y exclusivamente a demostrar los requisitos para la concesi�n de la impugnaci�n. El art�culo 161 C.P.P, clasifica las providencias judiciales en sentencias, autos y �rdenes, as�: �Sentencias, si deciden sobre el objeto del proceso, bien en �nica, primera o segunda instancia, o en virtud de la casaci�n o de la acci�n de revisi�n. Autos, si resuelven alg�n incidente o aspecto sustancial.
Ordenes, si se limitan a disponer cualquier otro tr�mite de los que la ley establece para dar curso a la actuaci�n o evitar el entorpecimiento de la misma. Ser�n verbales, de cumplimiento inmediato y de ellas se dejar� un registro. [�]� Las �ltimas, precisamente las que son materia de debate en el presente asunto, como se sabe, son aquellas que resuelven aspectos de mero tr�mite o de impuso procesal y a ese respecto, la Sala de Casaci�n Penal ha plasmado: �4.6.
En relaci�n con estas �ltimas, que son las que motivan la divergencia entre la Sala de primer grado y el impugnante, por no admitir recurso de apelaci�n, la Sala ha hecho las siguientes precisiones con apoyo en doctrina de la Corte Constitucional: De manera que las �rdenes emitidas por el funcionario judicial tan solo disponen aplicar un tr�mite establecido previamente por la ley, con la finalidad de evitar que se genere la par�lisis de la actuaci�n. Respecto al car�cter de las �rdenes la Corte Constitucional se pronunci� en sentencia C-897 de 2005, al considerar lo siguiente: Como se observa, pues, el concepto de �rdenes contenido en el nuevo C�digo de Procedimiento Penal es bastante amplio, pues abarca todas aquellas providencias del juez que no pueden ser calificadas como sentencias o como autos, y que tienen por fin garantizar el desenvolvimiento de la actuaci�n. Adem�s, las �rdenes son verbales, y de ellas se debe dejar un registro�.
(CSJ SP2865-2018, Rad. 52855). 4.7. Sintetizando, se puede decir entonces que la procedencia del recurso de apelaci�n est� condicionada por la naturaleza de la decisi�n judicial que se haya adoptado. Si se trata de una sentencia o de un auto, proceder� el recurso. Pero si se est� frente a una orden, entendida por tal la que define asuntos de simple tr�mite vinculados con el curso de la actuaci�n, el recurso ser� improcedente.� -Negrillas excluidas-.
Ahora bien, como tambi�n lo ha plasmado la jurisprudencia, de tiempo atr�s: �las decisiones que tome el funcionario judicial en desarrollo de la audiencia de juicio oral, y que tienen por finalidad impulsar el asunto, no pueden ser objeto de recursos [�]� , y en este caso, a no dudarlo, la decisi�n que en su momento profiri� el funcionario de primer nivel, en relaci�n con la objeci�n que present� de manera reiterada la defensa, en torno del testimonio de la psic�loga CAROLINA ZULUAGA, pese a que finalmente se decant� por considerar que se trataba de una �exclusi�n� parcial de sus dichos, no puede m�s que ser catalogado como de tr�mite o impulso procesal, no un auto susceptible de alzada, como as� lo estim� la ac� recurrente.
El canon 395 C.P.P., relativo a las oposiciones en curso del interrogatorio, dispone: �La parte que no est� interrogando o el Ministerio P�blico, podr�n oponerse a la pregunta del interrogador cuando viole alguna de las reglas anteriores o incurra en alguna de las prohibiciones. El juez decidir� inmediatamente si la oposici�n es fundada o infundada�, y ello comporta sostener, como no puede ser de manera diferente, que la oposici�n presentada por la contraparte de quien interroga, debe ser decidida de manera inmediata, como as� lo ha planteado la jurisprudencia, v�ase: �Por manera que cuando el juez resuelve la objeci�n, como com�n se denomina a la oposici�n, no hace nada diferente a emitir una decisi�n de cumplimiento inmediato que no es recurrible por las partes.
En efecto, cuando considera que la misma es �ha lugar� o �no ha lugar�, simplemente, en el primer supuesto, ordena al examinador no hacer la pregunta o replantearla, seg�n el caso, y en el segundo evento, que el cuestionamiento no transgrede las reglas del interrogatorio ni las prohibiciones contenidas en la norma procesal y, por lo tanto, el testigo est� obligado a responderla. [�] As�, la circunstancia de que el Tribunal hubiese motivado la decisi�n sobre la objeci�n no habilitaba a la Fiscal�a para impugnarla, y mucho menos que se tramitaran los recursos interpuestos, porque, se itera, corresponde a una orden que el juzgador, como director del juicio oral, debe adoptar inmediatamente y contra la cual no procede ning�n medio de impugnaci�n.� -subrayas de la Sala- Postura esta que ha sido reiterada por esa Alta Corporaci�n en decisiones similares, donde se dijo: �Ha sido reiterada la jurisprudencia emitida por esta Corporaci�n (AP 2421-2014 Radicado 43481, AP 897-2014 Radicado 43176, AP4758-2015, Radicado 44559) en el sentido de que las decisiones proferidas por el juez en la audiencia de juicio oral, carecen de recursos al ser de cumplimiento inmediato, adem�s, porque cumplen una finalidad espec�fica que es dar impulso a la actuaci�n y garantizar la continuidad del juicio; de suerte que si el juez permite dilaciones, como la indebida interposici�n de recursos, puede incurrir en una pretermisi�n de sus deberes espec�ficos (Art�culo 139 de la Ley 906 de 2004), con lo que no contribuye a la celeridad necesaria en la administraci�n de justicia penal.� Igualmente, sobre ese mismo particular, ha sido enf�tica en aducir que: �3.4 El contrainterrogatorio es una forma de ejercer el derecho de contradicci�n de la prueba (art. 15), cuya finalidad es refutar o cuestionar la credibilidad del deponente y/o de su relato (art. 393-a), para lo cual �se puede utilizar cualquier declaraci�n que hubiese hecho el testigo sobre los hechos�� (art. 393-b) o, en general, sus �manifestaciones anteriores� (art. 403-4).
As� pues, las decisiones que adopte el juez para facilitar la pr�ctica de un testimonio, admitido previamente como prueba, o dirimir las controversias que sobre su desarrollo se produzcan, como son las que se proponen a trav�s de oposiciones u objeciones, son medidas de direcci�n de la audiencia que, por tanto, no resuelven asuntos de fondo.
Esas medidas, como se sabe, tienden a garantizar la celeridad de la actuaci�n procesal y a evitar su entorpecimiento, es decir, a procurar la eficacia de la administraci�n de justicia, m�s a�n en la fase de pr�ctica probatoria en la que, por lo general, s�lo se ejecutan o desarrollan las decisiones de fondo que han sido proferidas con anterioridad, luego de los debates sobre admisibilidad, exclusi�n o rechazo de las pruebas.
Por tanto, ese tipo de decisiones son inmediatas, usualmente inmotivadas y no son susceptibles de recursos, como lo dispone, expresamente, la ley procesal frente a las que resuelven oposiciones durante el examen de un testigo: �El juez decidir� inmediatamente si la oposici�n es fundada o infundada� (art. 395). As� se explic� en ocasi�n anterior: � cuando el juez resuelve la objeci�n, como com�n se denomina a la oposici�n, no hace nada diferente a emitir una decisi�n de cumplimiento inmediato que no es recurrible por las partes.
En efecto, cuando considera que la misma es �ha lugar� o �no ha lugar�, simplemente, en el primer supuesto, ordena al examinador no hacer la pregunta o replantearla, seg�n el caso, y en el segundo evento, que el cuestionamiento no transgrede las reglas del interrogatorio ni las prohibiciones contenidas en la norma procesal y, por lo tanto, el testigo est� obligado a responderla.� -negrillas de la Sala- De ah� entonces que, en este caso concreto, la decisi�n del juez al pronunciarse en punto de la pretensi�n defensiva, no puede entenderse de manera diferente a una objeci�n en torno a lo expuesto por la testigo en juicio, esto es, no logra considerarse como un auto interlocutorio, sino que por el contrario se trata de una �orden�, cuya finalidad, a no dudarlo es disponer que se contin�e con el curso de la actuaci�n. Ahora bien, como el debate planteado por la defensa, se centr� en si la informaci�n que en su momento aport� a juicio la perito en psicolog�a, en relaci�n con las manifestaciones que en su oportunidad le entreg� el menor presuntamente afectado, y que igualmente plasm� en la valoraci�n de septiembre 26 de 2016, se ingres� a juicio de manera irregular, por cuanto no se cumpli� para ello con las reglas de incorporaci�n de la prueba de referencia a que alude el canon 438 C.P.P., debe decirse, en consonancia con lo que al respecto el funcionario de primer nivel le esgrimi� en su debida oportunidad, que lo pretendido por la letrada es un tema que puede ser debatido por ella en sede de las alegaciones finales, y que, como incluso ya lo adelant� el A-quo, podr� ser objeto de respuesta al instante de emitirse el fallo que ponga fin a este asunto.
Por lo anterior, considera el Tribunal que la decisi�n del A-quo al negar la interposici�n del recurso de apelaci�n contra la orden inicialmente por �l dictada, de permitir que continuara el testimonio de la perito CAROLINA ZULUAGA, pese a las oposiciones de la defensa, que fueron despachadas de manera negativa, o respecto a la determinaci�n final que neg� la exclusi�n parcial de lo dicho por la testigo y la incorporaci�n de la valoraci�n que realiz�, fue acertada y por lo mismo se declarar� infundado el recurso de queja impetrado por la apoderada del ciudadano AZG.
ANOTACI�N ADICIONAL No puede la Sala dejar pasar de lado el manejo que imparti� el A-quo a lo sucedido en la audiencia donde se recibi� la declaraci�n de la perito CAROLINA ZULUAGA y que gener� un debate, incluso m�s extenso que la misma versi�n de la testigo, cuando en sentir de la Sala, debi� haberse finiquitado de tajo desde un principio, am�n de la decisi�n por la cual resolvi� las oposiciones de la defensa.
Ello lo decimos por cuanto una vez el juez, pese a la oposici�n de la defensa, orden� que se continuara con el testimonio de la perito, all� mismo debi� zanjar tal debate y de persistir la defensa, como en ese instante lo hizo, en que se le concediera el recurso de apelaci�n, ante su indudable improcedencia, debi� dilucidar ese aspecto de manera inmediata, sin diferirlo para el momento de concluir el interrogatorio, en tanto lo que con ello hizo fue reabrir una controversia a todas luces inane, pues de entrada se sab�a que contra la decisi�n que resolvi� las objeciones en curso de la declaraci�n, y acorde con lo que la jurisprudencia ha sostenido, no proced�a recurso alguno. En ese sentido, se le llama la atenci�n del funcionario para que, a futuro, en situaciones como la ac� ocurrida, donde se establezca que contra determinada decisi�n judicial emitida en curso del juicio oral no proceda recurso de apelaci�n, de interponerse el recurso de queja, dilucide lo pertinente de forma inmediata, sin dar lugar a que la audiencia se entorpezca con oposiciones reiterativas e impertinentes, como ac� se suscit�.
De conformidad con lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, en Sala N� 2 de Decisi�n Penal, DECLARA INFUNDADO el recurso de queja impetrado por la defensora del se�or AZG, contra la decisi�n proferida en julio 12 de 2024 por el titular del Juzgado Penal del Circuito Especializado de Armenia (Q.), al resolver las objeciones que present� la defensa respecto a lo expresado por la testigo CAROLINA ZULUAGA MEDELL�N en curso del juicio oral, as� como frente a la incorporaci�n de la valoraci�n por ella efectuado; en consecuencia, se dispone devolver la actuaci�n al juzgado de instancia para que se contin�e con el curso de la actuaci�n. Contra esta providencia no procede recurso alguno. NOTIF�QUESE Y C�MPLASE CARLOS ALBERTO PAZ Z��IGA Magistrado JULI�N RIVERA LOAIZA Magistrado JAIRO MAURICIO CARVAJAL BELTR�N Magistrado CSJ AP, 26 nov. 2014.
Rad. 45018. Cuya fecha se desconoce, por cuanto la casilla respectiva se advierte en blanco, o por lo menos en el documento digital arrimado no se aprecia dato alguno en la misma. No obstante, se observa que fue asignado al juzgado por reparto en diciembre 11 de 2017. Ver expediente digital, documento rotulado �0043AutoInterlocutor�. Por parte del despacho de primer nivel, se dio posteriormente continuaci�n al juicio oral, en julio 15 de 2024, donde se concluy� la pr�ctica probatoria y se est� pendiente de los alegatos conclusivos, los que fueron fijados para octubre 28 de 2024. CSJ AP1097-2020, 10 jun. 2020, rad. 57346, postura reiterada en CSJ AP1253-2023, 26 abr.2023, rad. 63207. CSJ AP4758, 19 de agosto de 2015, 44559. CSJ AP897-2014, 26 feb. 2014, rad. 43176. Las �nicas excepciones que, en materia probatoria, se avizora pudieren llegar a tener calidad de autos en materia probatoria en el juicio oral, se relacionan con la prueba sobreviniente y la de refutaci�n, sin que, dado el estadio procesal en que surgen, sea posible la interposici�n de recursos ordinarios.
En relaci�n con la prueba de refutaci�n ya lo expres� en ese sentido esta Corporaci�n en AP 4787-2014, Radicado 43789. CSJ AP1750-2016, 30 mar. 2016, rad. 46239. CSJ AP2080-2019, 29 may. 2019, rad. 55160. Actos sexuales con menor 14 a�os y otros Radicaci�n: 660016000036 2016 04763 03 Procesado: AZG Se declara infundado recurso de queja A. N� 036 P�gina PAGE 2 de NUMPAGES 12 � � � � � ����HIK������̻Ӫᜪ�~�m_�P? h�W�h�W�CJOJQJ^JaJ h�x�5�CJOJQJ^JaJ h�[�CJOJQJ^JaJ h�[�h�[�CJOJQJ^JaJ h�W�5�CJOJQJ^JaJ h�[�5�CJOJQJ^JaJ h\�CJOJQJ^JaJ h-Nh-NCJOJQJ^JaJ h\�h\�CJOJQJ^JaJ h\�h\�h�`cCJOJQJ^JaJ h\�5�CJOJQJ^JaJ h�`c5�CJOJQJ^JaJ � � ��JK�#$%& 7����������������������̿��������楲��������~�~�h-Nh� �CJ^JaJh-Nhu�CJ^JaJh-Nh'_CJ^JaJh-Nh)u�CJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nh�p�CJ^JaJh-Nh�d�CJ^JaJh-Nh�2�CJ^JaJh-Nh�QCJ^JaJh-NhF)�CJ^JaJ1>7@7d7e7f7�7�7�7�7�7�7�7�7�7�7~8�8�9�9�9�96:K:�:�:�:�:�:�:�:�:�:3;Z;b;�;�;����漬��������������x�k�x��^k^�h-Nhu^�CJ^JaJh-Nh�0�CJ^JaJh-NhFCJ^JaJh-Nh�="CJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nh� >\>]>����ٿٲ٥ٿٿٿ٘�������������~�~�~�p�~����h-Nh\Y�6�CJ^JaJh-Nha *CJ^JaJh-Nh�DCJ^JaJh-Nha�CJ^JaJh-Nh�PCJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nh' CJ^JaJh-NhA�CJ^JaJh-Nh\Y�CJ^JaJh-Nh�:�CJ^JaJh-Nhu^�CJ^JaJ,]>u>}>�>�>�>�>1?3?=?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?@@K@V@�@�@�@�@AA$A(AVAWAXAYA]A�������������|�|�|���o�|b|�h-Nh�GhCJ^JaJh-Nh�L�CJ^JaJh-Nh�UmCJ^JaJh-Nhc �CJ^JaJh-Nh�T�CJ^JaJh-Nh'4�CJ^JaJh-Nh�Yi5�CJ^JaJh-NhPZ�5�CJ^JaJh-NhKA�CJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nha *CJ^JaJh-Nh\Y�CJ^JaJ%]A^A�A�A�ABBEBJBMB�B�B�B�B�B�BCC C CC-C/C^CeC�C�C�C�C5D7DCDFDJDWD_DaDhD�D�D�D�DEE%E�����������������������|�|�|�|o|h-Nhl�CJ^JaJh-Nh�fdCJ^JaJh-Nh�T�CJ^JaJh-Nh0`CJ^JaJh-Nh�Yi5�CJ^JaJh-NhPZ�5�CJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nh�GhCJ^JaJh-Nh� OCJ^JaJh-Nhc �CJ^JaJh-Nh�YiCJ^JaJ+%E&E)E1E8EuEvE�E�EEFFFGFHFJFLFMF`FhFsF~F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�F�����������t�t�`t�t�t�t�Ot h-Nh��CJ^JaJmH sH &h-Nh@&�5�CJ\�^JaJmH sH h-Nhl�CJ^JaJmH sH h-Nh@&�CJ^JaJmH sH #h-Nh@&�5�CJ^JaJmH sH #h-Nhl�5�CJ^JaJmH sH #h-NhPZ�5�CJ^JaJmH sH h-Nh�YiCJ^JaJh-Nh0`CJ^JaJh-Nh�fdCJ^JaJh-Nhl�CJ^JaJ �F�F�F�F�FGG GG G G G/GLGMG��ͼ�����xgVE4 h-Nh �CJ^JaJmH sH h-Nhe!CJ^JaJmH sH h-NhK/CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nhm �CJ^JaJmH sH h-Nh`'�CJ^JaJmH sH h-Nh8�CJ^JaJmH sH h-Nh&�CJ^JaJmH sH h-Nh=\�CJ^JaJmH sH h-Nhl�CJ^JaJmH sH h-Nh@&�CJ^JaJmH sH h-Nh��CJ^JaJmH sH MGNG]GeG�G�G�GH"H#H�H�H�H�HI/IBI�I�I�I�I�I�I�I�I J JJuJwJ�J�J�J�J�K�K�K�KLL9L:L;L�����ޫޚޚޚ����͚����ͫ�����͚�������x h-Nh s CJ^JaJmH sH h-NhL2+CJ^JaJmH sH h-Nh�)(CJ^JaJmH sH h-NhSJCJ^JaJmH sH h-Nh�PCJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nh#�CJ^JaJmH sH h-Nh�LTCJ^JaJmH sH *;L O?OIOJOKOLOMOmOnOoO�O�����������ڳڦ������ug�ZI h-Nh�vhCJ^JaJmH sH h-Nh��CJ^JaJh-Nh�N�5�CJ^JaJh-Nh�`cCJ^JaJh�QqCJ^JaJh-Nh��CJ^JaJh-Nhe!CJ^JaJh-Nh�N�CJ^JaJh-Nh>9.CJ^JaJh-NhDCJ^JaJh-Nh#�CJ^JaJh-NhZ CJ^JaJh-NhdQxCJ^JaJh�/*5�CJ^JaJLOMOoOpO P!PURVR�T�TaVbV]Z^Z�]�]?`@`�a�a d dldmde������������������������ & F�������d�]��^��`���gd i2dgd-N�O�O P P P P!P�Q�Q,R.RSRTRURVRbRlRvRyRzR������鹿�o^oM 3CJ^JaJmH sH h-NhVCCJ^JaJmH sH h-Nh�.�CJ^JaJmH sH h-Nh �CJ^JaJmH sH h-NhjCJ^JaJmH sH &h-Nh�vh5�CJ\�^JaJnH tH h-Nh�vhCJ^JaJmH sH (h-Nh�vhCJ^JaJmH $nH sH $tH #h�,�h�vh6�CJ^JaJnH tH #h�,�h�vh6�CJ^JaJnH tH h-Nh�vhCJ^JaJnH tH zR�S�S�S�S�S�S�T�T�T�T�U�U�UV V6VEVLVMVzV{V�V�VW7WAW�W�W�W�W�W�WX XXXcX Y Y\YcYeYmY�Y��������������ޫ�������ͫ����x�x�ͫ������ h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nhl CJ^JaJmH sH h-Nh�Y�CJ^JaJmH sH h-Nh�Q�CJ^JaJmH sH h-Nh�L�CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nh>9.CJ^JaJmH sH h-NhZ CJ^JaJmH sH +�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�YZ;ZIZ[Z]Z^Z�Z�Z [[S[V[^[�[�[�[�[�[�[�\�\�\�\�\�\5]6]?]@]}]�]�]����������N����������������ͼ{�j�j�� h-Nh7�CJ^JaJmH sH h-Nh�L�CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nh�+�CJ^JaJmH sH h-NCJ^JaJmH sH h-Nh�Q�CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nhl CJ^JaJmH sH h-Nh�g�CJ^JaJmH sH '�]�]8^?^u^�^�^�^�^�^B_I_>`?`@`F`O`�`�`�`�`�`�`�`�`�`�`�`�`�`aa a aaa�����������ޫ���������x�͚x��g�g� h-Nh�@CJ^JaJmH sH h-Nh�^CJ^JaJmH sH h-Nh�PCJ^JaJmH sH h-Nh�4gCJ^JaJmH sH h-Nh��CJ^JaJmH sH h-Nh7�CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nh�Q�CJ^JaJmH sH h-NhB|�CJ^JaJmH sH #aa"a/a6arataa�a�a�a bbb b&b'b�b�b�b�bJc|cc�c�c�c���������x�g�g�g�V�D�V�V#h-Nh� �5�CJ^JaJmH sH h-NhL2CJ^JaJmH sH h-Nh=# CJ^JaJmH sH h-Nh{�CJ^JaJmH sH h-Nhc9�CJ^JaJmH sH h-Nhh3CJ^JaJmH sH h-Nh7�CJ^JaJmH sH h-NhB|�CJ^JaJmH sH h-Nh��CJ^JaJmH sH h-Nh�4gCJ^JaJmH sH h-Nh�HCJ^JaJmH sH �cd d d dgdjdldmdndee?e@eAe�e.f��ͼͫ͘�ueueR>u'h i2hG |5�@���CJ^JaJmH sH $h i2h i2@���CJ^JaJmH sH h i2@���CJ^JaJmH sH $h i2hG |@���CJ^JaJmH sH h�,�@���CJ^JaJmH sH $h-NhG |@���CJ^JaJmH sH h-Nh�J�CJ^JaJmH sH h-Nh�HCJ^JaJmH sH h-Nhm�CJ^JaJmH sH h-Nh�M�CJ^JaJmH sH h-Nhc9�CJ^JaJmH sH ee@eAe.f/fgghh�h�hbici�j�j��������������������hd�]��^��`�hgd�,��M�Sd�]�M^�Sgd�,� ������d�]��^��gd�,�����d�]��^��gd�,�dgd-N & F�������d�]��^��`���gd i2�������d�]��^��`���gd i2.f/f�f�fggg ggggh�j�j�j�j�jk�k�k�k���ܴ��ܣ��tf�Uf�E�5 h�,�hG |6�CJ\�^JaJ h�,�hG |5�CJ\�^JaJ h�,�hG |CJ^JaJmH sH h�,�hG |CJ]�^JaJh�,�hG |6�CJ^JaJh�,�hG |CJ\�^JaJ$h-NhG |@���CJ^JaJmH sH h-Nh�M�CJ^JaJmH sH ,jh-NhG |CJH*U^JaJmH sH h-Nh�HCJ^JaJmH sH h-NhG |CJ^JaJmH sH $h-Nhm�@���CJ^JaJmH sH �k�k�k�kl�l�l�l�l�l�l�l�l�l�l�m�m�m�m�m�m�m�m�n�n~o�o�����п��������mV�E������ h-Nh�3�CJ^JaJmH sH ,jh-Nh�K�CJH*U^JaJmH sH #h-Nh�K�CJH*^JaJmH sH h�,�h�K�5�6�CJ^JaJh-Nh�K�6�CJ^JaJ h-Nh=# CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nh�K�CJ^JaJmH sH h-NhG |CJ^JaJmH sH h�,�hG |6�CJ\�^JaJh�,�hG |CJ\�^JaJ�j�l�l}o~o�q�qtt�u�u�u�u�x�x�x�x�{�{�~�~3�����������������������M�Sd�]�M^�Sgd�,�������d��]��^��`��gd�,�dgd-N����d�]��^��gd�,��o�o�o�p�p�p�pqq�q�q�q�q�q�q�r"u=uwuxu����ᵤ����t�fVfFf2'jh�,�h0B=CJH*U\�^JaJ h�,�h0B=5�CJ\�^JaJ h�,�h0B=>*CJ\�^JaJh�,�h0B=CJ\�^JaJ h-NhHb/CJ^JaJmH sH h-Nh=# CJ^JaJmH sH h�W�CJ^JaJmH sH h-Nh0B=CJ^JaJmH sH h-Nh0B=CJ\�^JaJ h�,�h�K�5�CJ\�^JaJh�,�h�K�CJ\�^JaJh-Nh�K�CJ\�^JaJ h-Nh�K�CJ^JaJmH sH xu�u�u�u�u�u�u�u�uVvrvv�v�v�v1x�x��ϾϾ����tcQ4Qc8jh�,�h> 0J5�CJOJQJU^JaJmH sH #h�,�h> 5�CJ^JaJmH sH h�,�h> CJ^JaJmH sH h�,�h> CJ^JaJmH sH h�,�h> CJ\�^JaJh�,�h> CJ^JaJh�,�h-nCJ^JaJ h-Nh-nCJ^JaJmH sH h-Nhf{�CJ^JaJmH sH h-NhHb/CJ^JaJmH sH h-Nh> CJ^JaJmH sH h�,�h0B=CJ\�^JaJ�x�x�x�x�x�x�x�x�x�x�x�x�x�x�y0zQzmz�z�{�}��Ƕ����r���dVFVFV6V h�,�h-n5�CJ]�^JaJ h�,�h-n6�CJ]�^JaJh�,�h-nCJ]�^JaJh�,�hf{�CJ]�^JaJ h-Nh� CJ^JaJmH sH h-Nhf{�CJ^JaJmH sH h-Nh-nCJ^JaJmH sH h-Nhh3CJ^JaJmH sH h-Nh0B=CJ^JaJmH sH h�,�h> CJ^JaJmH sH ,jh�,�h-nCJH*U^JaJmH sH h�,�h-nCJ^JaJmH sH �}c~e~�~�~�~���������ⲒqX>X. h�,�h-nCJH*\�^JaJ3h�,�h-n6�@���CJPJ^JaJmH $nH sH $tH 0h�,�h-n@���CJPJ^JaJmH $nH sH $tH Ah�,�h-n6�@���B*CJ^JaJfHmH $phq� ����sH $>h�,�h-n@���B*CJ^JaJfHmH $phq� ����sH $>h�,�hj@���B*CJ^JaJfHmH $phq� ����sH $ h�,�h-n6�CJ]�^JaJh�,�h-nCJ]�^JaJ h�,�h-n5�CJ]�^JaJ ���3�4�G�H�I�`�t��� �#�$�0�����������ւ����!�:�K���S�y�~���������Ķ������������r�r�r�a�a�a�a�a�a� h-NhPS�CJ^JaJmH sH h-Nhk�CJ^JaJmH sH h-Nh�g�CJ^JaJmH sH h-Nhh3CJ^JaJmH sH h-Nh7gBCJ^JaJmH sH h-Nh-nCJ]�^JaJ0h�,�h-n@���CJPJ^JaJmH $nH sH $tH h�,�h-nCJ\�^JaJ'jh�,�h-nCJH*U\�^JaJ"3�4�ق+�,�j�k���� � �����n�o�� �=�>�U�V�W�X�r�~�������������������������� $da$gd-Ndgd-N ��d�`��gd-N������ �#�+�G�S�����ĆˆR�U����:�;�H�I�K�T�U�d�g�i�j����ޫͫ���ޫ��xdx�x�x�xUx� h�/*5�CJ^JaJmH sH &h-Nh FU5�CJ\�^JaJmH sH h-Nh FUCJ^JaJmH sH h-Nh�hCJ^JaJmH sH h-Nh�0�CJ^JaJmH sH h-Nhk�CJ^JaJmH sH h-Nh� �CJ^JaJmH sH h-NhPS�CJ^JaJmH sH h-Nh�g�CJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH j�k�r�~����������������ň��7�8�Z�b�q�{�����Éĉ���ۻ�����w��f���f�U����� h-Nh\CzCJ^JaJmH sH h-Nh� CJ^JaJmH sH h-NhjCJ^JaJmH sH h-Nh�e#CJ^JaJmH sH h-Nh�hCJ^JaJmH sH h-Nh�N]CJ^JaJmH sH h-Nh��CJ^JaJmH sH h-Nh��CJ OJQJ^J h-Nh�1uCJ OJQJ^J*h-Nhn5�5�@���CJ\�^JaJmH sH ĉȉ߉� � � �� �\�c�����/�0�X�g���������������؍���� ����۹۬������x���k�k^k�kQ�k�kh-Nh�L�CJ^JaJh-Nh-NCJ^JaJh-NhKA�CJ^JaJh-Nh�e#CJ^JaJh-NhjCJ^JaJh-Nh\CzCJ^JaJh-Nh� CJ^JaJh-Nh�hCJ^JaJ h-NhKA�CJ^JaJmH sH h-NhuD�CJ^JaJmH sH h-Nh�hCJ^JaJmH sH &h-Nh�h5�CJ\�^JaJmH sH �V�d�k�n�o�Ύӎ�������� �� �%�&�1�4�6�V�f�z�������ƹ�������r���g�ZJZJ h-Nh�C55�CJ\�^JaJh-Nh�C5CJ^JaJh�/*5�CJ^JaJ h-Nh&j�5�CJ\�^JaJh-Nh&j�5�CJ^JaJh-Nh FU5�CJ^JaJh-Nhn5�5�CJ^JaJh-Nh� �CJ^JaJh-Nh&j�CJ^JaJ$h-Nh�k]@���CJ^JaJmH sH h-Nh�p�CJ^JaJh-NhKA�CJ^JaJh-NhuD�CJ^JaJ����������@������������������!�=�>�U������㼯������whYhH9 h�^Gh-NCJ OJQJ^J h�^Gh-NCJEH��PJ^JaJ h-Nh� @���CJ^JaJ h-Nhc9�@���CJ^JaJ!h-Nh&j�B*CJ^JaJphh-Nh�p�CJ^JaJh-Nh FUCJ^JaJh-Nh&j�CJ^JaJh-Nhn5�CJ^JaJh-NhuD�CJ^JaJh-Nh�PCJ^JaJh-NhKA�CJ^JaJh-Nh�C5CJ^JaJ h-NhuD�5�CJ\�^JaJU�X�r�������őϑБё�����������������=�>�?�9�:�������ДєҔ�������ݵ��xc�xcNc�xc�xc�xc�xc�x(h-Nh-NCJOJQJ^JaJmH $sH $(h-NhSJCJOJQJ^JaJmH $sH $ h-NhSJCJOJQJ^JaJ-jh-NhSJ0JCJOJQJU^JaJ(h-Nh�,�@���CJEH��^JaJmH sH (h�^Gh-N@���CJEH��^JaJmH sH $h�^Gh-NCJEH��^JaJmH sH 'h�^Gh-N5�CJEH��^JaJmH sH h�^Gh-NCJEH��^JaJ ~����������������őБ����=�9���є����ז���� � ��������������������������d�gd-Ngd-N $da$gd-Ndgd-N��������������זؖ���� � � ����9�:�`�a�j�o�p����������������ԜԜ���������{f{fU{f{f{fQhSJ h i2h i2CJOJQJ^JaJ(h i2hSJCJOJQJ^JaJmH sH (h i2h i2CJOJQJ^JaJmH sH jh| �Uh| �(h-NhSJCJOJQJ^JaJmH sH "h�,�CJOJQJ^JaJmH $sH $ h-NhSJCJOJQJ^JaJ-jh-NhSJ0JCJOJQJU^JaJ(h-NhSJCJOJQJ^JaJmH $sH $ � ����:�a�p�������ƗǗȗɗ�������������� $da$gd-NgdrNWd�gd i2��������������������ėŗƗǗȗɗ���ҽ����ҽ�빵�(h-Nh�,�@���CJEH��^JaJmH sH h| �hSJ)h�x�CJOJQJ^JaJmHnHsH u1jh i2hSJCJOJQJU^JaJmH sH (h i2hSJCJOJQJ^JaJmH sH 9 0&P1�b:p i2 ��/ �"I!�O"�#�O$�%��7�7 ��n ��)���� o3�ls����PNG IHDR���y�wsRGB�� �gAMA�� �a cHRMz&�����u0�`:�p��Q �33�P�$���C[a ܆ ��/ �� bXc��a�'SɃ���s%U�=)�PUz!��鮲e}�9���9�Jn�)��'��a�j IN7�y����;S��VU�(%/�ڽ+��%��9g�TV�j�m��ػ=5Pl �缦�������eg�?5�Hz(QX�s��r�o8DQ����~ޒ������R�pEz��[0�o�H�o�ݒj8���W@�'�sAU �q,NQ��I mc��G�#�:��=p�c�F7�#5��v��G�J�q�zE �;���[9yj��8E��-lU^U �'��(�M������~���8i�'�N�/L� ��� ���m��v3,u�4Wa6�p��}h�����e�o��J�{w*@1X vp ��U%���i*x�o���&!��Em�Z�|h��ϐ �*6-UNL[P�p� 0ޅ�6%��ɟN��έݭ )+]�&�ߏOQ�~Ꮓ�PM[L�D�e-HV�x��E�D�?�nv�)2p)��J�4�J߂ �sql 6����š��� �&���BPM�o6��aC�w�Xx��H��Xx�4��8w �"a�_ *�^ȣ6���o��y!��LTG V״0DC��x���#����\�� "˂�]��LT��.\��w��V1� F?���y�'�hw�7!�-�2Pc X= ��b�^eCV���e�~���d�THZ09�����wIl���:��Du� EH�%�P�w�����m�X�`,��W�VR*�� ��u�P�/��[y'q �"�0P�%���$ݞ���Rφ ��sq����T*ʍ��e � �|!Z�fV�;Q#�.u,O \��q �ڕG䚪���h7�Ov=�%* 8�n���O��TW�@}U9������T���� ǯ��w�F�Wh,��ND�"��k�� i�P�� ��w�pj Da/�wO�7�}%�{��h��xH!�\�P̫i3ljv�F/5��~�L��5B֩�0���jl��9S`�.�_�K��3�5 `{cs�Z�V9G� �H|,�T���f���w������o� lޫ%/��a�T�Dc ��4p.D��֚�0ڙٜ�د�\1l3t�%��J�)�T\\������~��� 5p ���A�3��}�qh��`����� O���x*m&q�����a��]� Ff��Ibxo+GF�J�j�� ����X��Х�e�����]x�M����U ���e��P �'��������V..�X=�k�2� �p�GdžՕӣ F�������� �K�.w�Wj\� �Y2_��.��6-hn��ʇ � ]1�.�x�5 ����j(��p-���a��(\+������+�C���C� 8�r 0 >�Gx�e�rf��j�)y[�L�Sp!P�Tp'��"�F�b$$ ��ѓ����~������.(~�Hİ�i�|ȑ��'v ��'��݁� Pp��>7�r.���$ � �n ������LC]8G��5 �� 帵ܪ�]��kjm l��i��{=o�Zm����;y�O�g(��og*��S���F�rBr1{ژ�U��� ����ټ�����=�5�k�0���ﰳ�ҫu�i���{(Źv�ݖ�}�[�0�ԟ���)Ӫ��k�R�c��ԹPx-'��� �8�u��;�O�S�fN��Q���c� S-��'�O�s:¸ƤRQ�+�_�����{Yn��BL�"����' R'�y�o�����^e4��vg��mȑ�Nۋ}?����[�f-� D�մ8�e�����6dM��>���R�G$7k�6({���ۗ��ɓdVAb�� �malS�� �v.�8iȹ 9��5ڠ���Z ȪVsR��!�a�i������G�����4qSw�G�ߓ�_��X� R�Ł.�I@5�v��i4zc���� �7-��_~��t�S�� ���"_]����Fo���Y ����A'�6��� Ľ���600 �"�8�O�XѨ q}�3��!��E�K���_G[/����)/ȑ�J�:���P��M������D��T�eP*��8���OQ��:�NP�y����� �UL}�A[?���i��T�@��`u���B�:� v�qv��؎��|\p;1����WӖ�kg�c`[��v� X+jN��sט?��ם֯ ���׆���6���&r���]��>M�_�5��sY���5�����h��˿/� e5�q�������-na �ō?\�6U�+ �� Q�̟!e����S���y\[ �T7V�h4̿C Ld=^�a�9ܝ(Q�q�0�ޜJd���h4RW��P�4'i �ؚ�Tn�&kX7^� ����B��E� �}^)[�N�p��e���رU��� �u�:��qwWj�h>L�xx"�����WQW�IU�è"� ��Ov�p�9h���Q�g+Ԣ*���l��Jp )���ߺ� �����鍳BU))W�E8M� :� ]�)�aj"�Q.[VV?Ъ��Wg���!�t��Z-�G�˿\�{"�(�KEs��3���[O���FW����lXB �φ+�hZ��RZ¾ ��}}�%�&��R�dA�� L��?T��P ��u[�e𰨯nbk6j��k��¼��,RM*��l �2 SY��ֆ�0�G� Q�(����:Մ�x�:��φ�T�` W5QP�U*⓸C��Ӗ����u� 3��6YbY�?�R��#hR���qj�Z�Y b�٢�e�ixH����W֞/���_Ui3��T�S��퇟(l������ƀaW_��jI�gs��>��z& ���3\v�\*'\q��� �}�]��c�X��]R ��\c�"����*vC�-��Q�$����N��'\m\a�������d � �\���`�>���@�>�y���v�F�MRB�����ԓuU�e�'b��am*6;P#���n>���q�s߷Q� �.O�Cs��V���#5� �+�o̺�+H����� �� L� ��a��-�*��w�(~ ��'Dk�z������v��F���� ��3@ ����4���ԕ�������ި�����`Z���F�G��`��٦e�=R�_���P��qb3�Z@?g �,�s�AӍ+�{��Tcߗ����o\�� � ��Fq+�=R�c�ە��F�}R� Т�>R����y ?� 7����f�� ��K�7���f+���M���t���h�*��u��i���?zp7*��e�(�, �j�)6n���I �od�� @> 0B=0�Texto nota pie,Texto nota pie Car,Footnote Text Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Char Char,Footnote reference,FA Fu,texto de nota al pie,Footnote Text Char,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Chard�5$7$8$9DH$CJOJ QJ tH ��/��� �_�Cita jurisprudencial&$ � !����dh]��^��a$ OJ PJQJ _HaJ mH sH tH J�/��!J VaNombre principal5�:�CJOJQJ&&`��1& 1�O!0�Ref. de nota al pie,Texto de nota al pie,Ref. de nota al pie 2,Ref,de nota al pie,referencia nota al pie,Appel note de bas de page,Footnotes refss,BVI fnr,Footnote symbol,Footnote,Ref. de nota al pie2,Nota de pie,Pie de pagina,Ref.,Ref1,FC,f,4_G,FZ,ReCJH*OJ QJ RQ@BR - 0Texto independiente 3�xCJaJJ�o��QJ dINumeraci�n t�tulo5�CJOJQJ4�/��a4 dIAlgerian CJ OJQJ0�r0 - Tablad�CJN @�N /- 0 Encabezado$ �C�"a$ CJOJQJv�/��v #Z�Algerian T�tulo$ ��dha$(CJ OJPJQJ^J_HaJmH sH tH f�/���f #Z�Algerian T�tulo Car(CJ OJPJQJ^J_HaJmH sH tH R��R �Ib0Tabla identificadorad�CJaJj�/���j �Ib0Texto independiente 3 Car CJOJPJQJaJmH sH tH b�/���b :sDefault 7$8$H$-B*CJOJQJ^J_HaJmH $phsH $tH $ �/��� 0B=0�Footnote Text Char Char Char Char Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Car,Footnote reference Car,FA Fu Car,texto de nota al pie Car,Footnote Text Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char Car,Car Car,FA Fu Car1OJ PJQJ mH sH tH ��/���� ��0�Ref. de nota al pie1 Car,Texto de nota al pie Car,Footnotes refss Car,Appel note de bas de page Car,referencia nota al pie Car,Footnote number Car,BVI fnr Car,f Car,4_G Car,16 Point Car,Superscript 6 Point CarOJ PJQJ mH sH tH &�/��& �I�0�Texto nota pie Car1,Texto nota pie Car Car,Footnote Text Char Char Char Car,Footnote referenc Car,texto de nota al p Car,Texto nota pie Car Car Car Car,ft Car,Car2 Car,Texto nota pie Car Car Car Car Car Car,FA Fu Car Car Car1,FA Fu Car Car Car Car CarOJ PJQJ mH sH tH Z�Z�mfCar!$d���a$(B*CJOJQJmHnHphsH $tH uR�"R #8z�Texto de globo"d�CJOJ QJ ^J aJ`�/��1` "8z�Texto de globo Car$CJOJ PJQJ ^J aJmH sH tH Z�/��AZ M T�tulo 6 Car*5�CJOJPJQJ\�^JaJmH sH tH PPRP &MTexto independiente 2 %d��xf�/��af %MTexto independiente 2 Car CJOJPJQJmH sH tH N�/��qN ([~*0Sin espaciado CarCJPJ^JaJtH V� ���V '[~*0 Sin espaciado( CJPJ^J_HaJmH $sH $tH j^�j t1D0 Normal (Web) )$d��d�d[$\$a$ CJOJQJaJmH $sH $tH $�S�� +�^p0 Sangr�a 3 de t. independiente*$�d��x^�a$CJOJQJaJtH r�/���r *�^p0!Sangr�a 3 de t. independiente CarCJPJaJmH sH tH,X ���, �[E�nfasis6�]�FB@�F .�N�Texto independiente-�xb�/���b -�N�Texto independiente Car CJOJPJQJmH sH tH P�/���P �PQ0Encabezado Car CJOJPJQJmH sH tH �/�� �PQ0�Texto nota pie Car1 Car,Footnote Text Char Char Char Char Char Car Car,Footnote Text Char Char Char Char Car Car,Footnote reference Car Car,FA Fu Car Car,Footnote Text Char Char Char Car Car,texto de nota al pie Car Car Car,Ca Car OJ PJQJ ^JmH sH tH ��� yD�0�4_G Char,Appel note de bas de page Char,Appel note de bas de page Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char Char,Appel note de bas de page Char Char Char Char1d� CJH*OJ PJQJ mH $sH $tH $VC"V 3m�Sangr�a de texto normal2��x^�j�/��1j 2m�Sangr�a de texto normal Car CJOJPJQJmH sH tH ^ZB^ 5> 0Texto sin formato4$d�a$CJOJQJ^JtH ^�/��Q^ 4> 0Texto sin formato Car OJPJQJ^JmH sH tH D�bD i2 P�rrafo de lista 6��^��PK!���� [Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r� �Ø��J��B+$�G]��7O٭V�� !F\�(a�M�s�8 D�!�Cc6���HyY�B��� �s:��F���&���CL�0^Gs�"��!�� �}$B��"� ��)���1�6�[ �WK� �{��"2�� G6���1 �eGA���; q�c?�G0E�s� ���+D�C P�5��6�}����)�&�|2O,����1:AXI C�#�+�k���w�"z��sˈޏ�� �����b]M{k� �.�K�����.�Ƿ1,����Q�?ʶ����m�����J�A��5ݮ��{�u�>!�Ă�}��� �Ҹ��N����]n¥\�Ё��&H�8 _B4�=~ٕN� !�� ϩ�*�p�� � T�Le��C�- �r� i��J~� *~P(5�^��z�B�oW m߯�{~���T CaaT�ӓ�>|�����E�o��D�/mWF,*2u�RT��L�b����)�P ���yT����f�VhV�����4 ͠�)tkA���~���:� 쵫�W�5 �r�ZI�o4 u�Ri{�v�� g�y* Y, ������PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/ ]�QAsم(����#��L�[������PK-!���� [Content_Types].xmlPK-!�֧��6 0_rels/.relsPK-!ky��� theme/theme/themeManager.xmlPK-!�ؾ4���theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� S'K"�$_�ewm�n�pyɏ $(mi�-�47ɏ ����� ���������� d)-D2>7�;]>]A%E�FMG;L{M�OzR�Y�]a�c.f�k�oxu�x�}���j�ĉ ���U�����ɗLNPQRSTUVWXZ[\]^_`acdefghjkmnopqstuvwxz|�g7LOe�j3�~� �ɗMOYbilry{�������!T���T����l� �,b�$�)���� o3�ls���#;���@ ��������� ���( � ���� � s � *�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� �la Corporaci��n�la Ley�la Sala �ProductID"'� � ��������fi {E~Ed�g�1�4�Љ܌��� � � ����l�o�Ǐʏ ��Љ��� � � ����Ǐʏ3 /Uym�m1r|rʼnωЉ���� � � ����:�p�������������ǏʏM c e � # # Љ������؎������ � � ����9�:�`�a�������Ǐʏ�>��!� ���������=uw ��C����������W=3�E�����������k�F�L����������'�I�^JR���������i"�J��B}����������I�nule����������zq��'��������������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H�������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H�������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H�������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H�������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H�� ���z���^��`�z��h�H. �������^��`����h�H. �p����p^�p`����h�H. �@ ����@ ^�@ `����h�H. �����^�`����h�H. �������^��`����h�H. �������^��`����h�H. �������^��`����h�H. �P����P^�P`����h�H.����^�`���o(.� �����^��`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �� ���^�� `����h�H.� �R���^�R`����h�H.� �"�L�^�"`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.�����^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJ QJ o(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJ QJ o(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJ QJ o(�h�H��i"�J �=uw �W=3�>�'�I�zq�k�F�I�n����S��0U��h�0����������������������������������xB� $ $ $ $ $ $ $ $��Ш $ $ $ $ $ $ $ $l@�@ $ $ $ $ $ $ $ $�]\� $ $ $ $ $ $ $ $��:1 $ $ $ $ $ $ $ $@ �� �� � ���� $ $ $ $ $ $ $ $t�1/� m)-+��T�"-W��TU�aU}�o�X^}���c/H6%nv8LH�n�n�tK/yG�Ryj� �6_I�\ '�*�3�_�r|�1� u ~~ �! !!!�/!�4!1B!H!�O!�Q!� "�"c"�="�="�E"KP"�j"6}"MP#�e#`n#zu#�v#{#�$�$ $�,$�H$X\${n$M$% H%gd%� &2&/ 9.�9.�l.�l. /� /Hb/|/� 0�,0�,0w50�Y0"y0�1�'1�/1�01.B19H1�I18f1�g1v2�2�:2 i2#j2ql2Yn2o3� 3�3 3h33/#3D:3>3�q3�t3�4="4�?4�K4@`4rn4�5 5�)5�?5�C58}5BA6�J6^6�w6�7�77-X7E[7m7�n7�8> 8�,8-q8\s8 69�T9�T9\:�D:lG:QN:E$;�,;�d;=s;st;�t;K~;N �>�> >8Q>XU>�?m8?�K?*M?�n?�s?^@#@X@�!@2@�r@_u@�$A�'A�jA�uAyB�B/B�@BAUB7gB�jBz CVC9CZmCD�Dt1D 2D@ I� I�.I�rI4 JaJ J@J�TJ�nJ�|J"'Ks*K~+K�MKgK�L�CL FLKIL�~L�M: M!M�JMTTM ]MTgM�pM-NV]N� O� O�!O�GOPPXP�P� P= P�:P�?P�\P� Q 5Q$IQ�PQPwQ�#S&?SOTSwvS�zSX}SH'T2T�CT�LT�QT WT�WT,qTK U}$UC%U�1U FURUmV�%V�[V�eVpV�zV2{V�W W DW xA>xdQx�wxx�!yw$y�kyuz z�#z\Cz�`z�tzp{�{�${�?{qb{�|G |8|^e|�r|y}|}q }� }�*}�X}�~�~1~wB~xO~5_~�d~J/2�4{w��#��-�~.��P��^�l�y��� � �a.�$7��7��K�n�M�y�*A��j� |� ���?����T�\Y��b��f� i�&j�B|���22�9�#;�n}�� ��0�6�UU��V���&-��V��f�c �;S�#6�LY�,[��u��z�q��� �+3�k���S�B�1-��.�n5��@��G�Mg�fk��n����#�U-�)>�����\�V� !��'�y?��I��W�dm�b�����x�-��,��@��N�*:�+ ��"�g5�__��`��a��v��� ���iK��R��Y���KS�PZ�u^�l�l �{ �qO�[��`� �$���`'��I��d�6o���@&�i2��j��n��|��� �g �dS�� ��!��7�ip�� ��N�th�A��c�l}�e��"� �6Y�4g�&z���B���r8�Xf��s�kv�`��� g��z�� �."�3E��E��^��e��g��x�"��'��v�;� �.�~P��T��q�'x���> �2 � ��/��K�PR��j�W;�J�� ��� � &�#U�1U��q�{��4�?O�Y�\Y�dY�P �'4�9�4A��v������z���R��W�c� g��}�� ��Q��d�$t��t��-��\�ar�� ���?�Z.��7� @�Oc��f��� �%*��*�7��P�_�q��y�B�v �u�$�3W��h�Oo��|��}�� �!�^)� 6�[�s�� ��2��H��R�]U�^[�Sg��h�rv�{�p�>'��(�Y2�4��Y��`�7i����!�O[�(^���w������X�({�X.��D�K��m��l���� �x!��L��c�4v��!�S6��:��E�O`�d0��O��i�! �+�4��8�kP��Y��^��z���dB�yD�=\�*]�jx�y�� ���>����+��Y��-��D�a�H��I�>�'���&2�HJ�zL���� � $�D,� @� l�[o��o��z� ���b1�y>� C��`�l��z� �p&��+�PS�2��@��O��^��a� ��1��4��B��C� |���k�?��M��_��d��w���H ����&�u9�VJ��_�� �G � (�1�5t�?$��0�R�pZ��c� p��p��s�� �$��8��Z�Ez�u �� � ?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~���������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �FP5�O����@1Table��������������lWordDocument ��������^SummaryInformation(�����DocumentSummaryInformation8�������������MsoDataStore����������O���0��O���KC��QZ�MYE�TE�D�FW�U�Q==2����������O���0��O���Item ��������2Properties������������UCompObj���� v���������������������������� ���� �������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� �� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q