Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 11001310304020020574 01

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Ana Lucía Pulgarín Delgado.

Fecha: 2004-07-14

Sujetos procesales: LUZ MARINA CASTRO DE GUERRERO / CLARA INES MORENO DE CIFUENTES

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Procedencia Justo t�tulo.posesi�n irregular niega pretensi�n  TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT� SALA CIVIL Bogot� D. C., Catorce de Julio de dos mil cuatro. MAGISTRADA PONENTE: ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO. RADICACI�N: No. 11001310304020020574 01. RAD. INTERNA 1809. PROCEDENCIA: JUZGADO 40 CIVIL DEL CIRCUITO DE BOGOTA.

DEMANDANTE: LUZ MARINA CASTRO DE GUERRERO DEMANDADO: CLARA INES MORENO DE CIFUENTES CLASE DE PROCESO: ORDINARIO (PERTENENCIA). MOTIVO DE ALZADA APELACI�N SENTENCIA. FECHA DISCUSI�N Y APROBACI�N PROYEC- TO: ASUNTO Se procede a decidir el recurso de apelaci�n interpuesto por el apoderado judicial de la parte actora, contra la sentencia de fecha 29 de Agosto de 2003, proferida por el Juzgado 40 Civil del Circuito de la ciudad, dentro del proceso de la referencia.

ANTECEDENTES La se�ora LUZ MARINA CASTRO DE GUERRERO, a trav�s de apoderado judicial, instaur� demanda de pertenencia, contra la se�ora CLARA INES MORENO DE CIFUENTES, y contra las dem�s personas indeterminadas que se creyeran con derecho para intervenir en el proceso, con el fin de que se declarara que hab�a adquirido, por prescripci�n adquisitiva ordinaria, el derecho de dominio sobre el bien inmueble de ubicado en la carrera 14 No. 151-19, inmueble que hace parte del edificio Trifamiliar EL CEDRAL DE LA URBANIZACION CENTRO GOLF CLUB, de esta ciudad, constituido en propiedad horizontal mediante escritura publica No 5515 del 28 de julio de 1980 suscrita ante la notaria noventa del circuito de Bogot�, aclarada y ratificada por escritura publica No 4601 del 24 de noviembre de 1980 de la notaria catorce de Bogot�.

Bien inmueble que se encuentra alinderado en al escritura publica de venta del 2 de diciembre de 1992 allegada al proceso (folios 5 a 16 cuaderno 1) y en la demandada (folio 44, 45 y 46 cuaderno 1). por haberlo pose�do en forma material, quieta, pac�fica, en forma p�blica, por m�s de 10 a�os continuos e ininterrumpidos con �nimo de se�or y due�o. As� mismo, solicit� la inscripci�n de la sentencia en el folio de matr�cula inmobiliaria de la oficina norte de la ciudad de Bogot� y condenar en costas del proceso a la parte demandada.

Fundament� las pretensiones de la demanda, en los hechos que a continuaci�n se resumen: 1�. Que los demandantes en calidad de compradores celebraron contrato de compra venta con la se�ora CLARA INES MORENO DE CIFUENTES mediante escritura No1738 del 2 de diciembre de 1992 de la notaria 39 de Bogot�., quien vendi� la casa de habitaci�n ubicada en la carrera 14 N� 151- 19 inmueble que hace parte del edificio Trifamiliar EL CEDRAL DE LA URBANIZACION CENTRO GOLF CLUB, de esta ciudad.

Que los demandantes hab�an celebrado un contrato de promesa de compra venta con la se�ora CLARA INES MORENO DE CIFUENTES, el 30 de abril de 1992, mediante el cual los primeros se comprometen a pagar la suma de $30�000.000 y la prometiente vendedora se compromet�a a transferir los derechos plenos de dominio y posesi�n que ten�a y ejerc�a sobre el bien antes mencionado.

Que en la promesa celebrada entre las partes, se hab�a convenido que la entrega del inmueble se har�a el d�a 5 de agosto de 1992; sin embargo, dicha entrega se anticip� para el d�a 10 de mayo del mismo a�o, fecha en la cual los actores recibieron el inmueble y entraron en posesi�n hasta el 05 de junio de 2002 fecha de presentaci�n de la demanda, y all� han residido en el inmueble, han realizado reparaciones y mejoras locativas para la conservaci�n del bien, cancelado el valor de los servicios p�blicos, impuestos, lo mismo que el pago de la administraci�n de la copropiedad y en general todos aquellos actos inherentes al animo y se�or�o propios de su calidad de poseedores la cual ostentan los demandantes desde dicha fecha ( 10 de mayo de 1992), a mas de que el valor del contrato fue cancelado por los compradores.

La demandada se comprometi� a realizar el registro de la escritura en la correspondiente Oficina de Instrumentos P�blicos, obligaci�n que esta no pudo cumplir por cuanto el inmueble objeto de la compra venta se encontraba embargado por el Banco Central Hipotecario, por lo que fue necesario para efectos del saneamiento, cancelar la deuda que la demandada ten�a con el Banco Central Hipotecario, por lo cual los demandantes se vieron en la necesidad de pagar en efectivo el saldo pendiente que estaba representado en un apartamento de propiedad de los mismos, la suma de doce millones ciento cincuenta mil pesos($12�150.000), incluyendo $150.000 para gastos notariales.

Que teniendo la vendedora la obligaci�n de realizar la entrega de la escritura debidamente registrada en la oficina de instrumentos p�blicos a los compradores a mas tardar en el mes de diciembre de 1992, la vendedora del inmueble no cumpli� con dicha obligaci�n pese al pago de la deuda al Banco Central Hipotecario y no obstante haber sido ordenado la cancelaci�n del embargo por el Juzgado 22 Civil del Circuito de Bogot�, ese gravamen a�n persiste.

Que la posesi�n que se invoca, por los demandantes, procede de justo titulo traslaticio de dominio contenido en la escritura publica 1738 del 2 de diciembre de 1992, posesi�n que ha sido adquirida de buena fe, la que ha sido durante 10 a�os, en forma continua, visible e ininterrumpida y con vigorosa apariencia de titularidad y publico se�or�o sobre el bien inmueble ACTUACION PROCESAL SURTIDA La demandada fue admitida mediante auto del 18 de junio de 2002 y en dicha determinaci�n se orden� correr traslado a la parte demandada, a mas de que se previo el emplazamiento de todas las personas que se creyeran con derechos sobre el bien inmueble materia de la acci�n, en la forma determinada por el numeral 6� del articulo 407 del C. de P. C. Notificada personalmente la demanda del auto admisorio, en su oportunidad descorri� el traslado, aceptando hechos de la demanda, allan�ndose a la pretensi�n primera y no oponi�ndose a las dos restantes.

Surtido el emplazamiento de las personas indeterminadas, se les designo curador ad litem, con quien se surti� el enteramiento personal del auto que admiti� la demanda, diligencia que se llevo a cabo el 11 de octubre de 2002(folio 79 cuaderno 1). En tiempo el auxiliar de la justicia presento escrito de contestaci�n de la demanda, Haciendo pronunciamiento sobre los hechos, se�alando que estos no le constan, a las pretensiones que no encuentra medio id�neo que pueda acatarlas, ya que las mismas permiten junto a las pruebas documentales aportadas y las que se deber�n practicar, determinar si se dan los presupuestos para la prescripci�n extraordinaria(sic) adquisitiva de dominio.

A trav�s de prove�do del 19 de noviembre de 2002, el juzgado abrio el proceso a pruebas y vencido dicho termino probatorio, mediante providencia del 23 de abril de 2003, se dio traslado a las partes para alegar de conclusi�n, ocasi�n en la cual la parte actora hizo uso de dicha facultad, para reiterar, despu�s de analizar el asunto y las pruebas, la declaratoria de pertenencia. LA SENTENCIA DEL JUZGADO El a quo, una vez realizado el recuento de los hechos y pretensiones de la demanda, y de encontrar presentes los presupuestos procesales, procedi� al estudio de los requisitos necesarios para la prosperidad de la acci�n de prescripci�n ordinaria adquisitiva del dominio.

La figura de la prescripci�n cumple con dos funciones, trascendentales, en la vida jur�dica; una adquisitiva y la otra extintiva, seg�n lo pregona el articulo 2512 del Codigo Civil. La adquisitiva es un modo de adquirir la propiedad de los bienes ajenos que se encuentran en el comercio, por haberse pose�do conforme a las exigencias legales, mientras que la extintiva es una forma de extinguir los derechos o acciones de otra persona, pero por no haberse ejercido durante cierto tiempo y siempre que se den los requisitos de ley.

Se encuentran legitimados en la causa por activa, para invocar la acci�n de pertenencia las siguientes personas: A) quien haya pose�do el bien por mas de 10 a�os continuos o 3a�os y cuando se trata de vivienda de inter�s social y tenga justo titulo- prescripci�n ordinaria- (art�culo 2528 del C.C., vigente para la �poca en que se present� la demanda y el art�culo 51 de la ley 9�de 1989) El a quo Advirti� que para la pretensi�n que la prescripci�n ordinaria adquisitiva de dominio como la pretendida en el presente caso, se requiere acreditar por cada uno de los demandantes los siguientes presupuestos: 1) posesi�n regular en el demandante, que es la que procede de justo titulo y ha sido adquirida de buena fe 2) Que la posesi�n se prolongue por el termino de 10 a�os, en forma interrumpida.

Estos deben ser concurrentes, lo cual se traduce en que la ausencia de uno de ellos elimina la estructuraci�n de dicha figura jur�dica. De conformidad con los antecedentes del caso el a quo se pronunci� en relaci�n con los requisitos exigidos por la ley de la siguiente manera: En relaci�n con el primer requisito, determino que no se trataba de un justo titulo debido a que a pesar de provenir de la verdadera propietaria, hizo falta la tradici�n, toda vez que no fue registrado, esto debido a que sobre el bien objeto del negocio jur�dico se hallaba embargado, desde antes que se elevara la escritura publica la promesa de venta del inmueble objeto de la usucapi�n, como se evidencia en la anotaci�n N� 20 del folio de matricula inmobiliaria.(folio 28 cuaderno1) Por que de acuerdo a lo previsto en el articulo 2518 del C.C. �se gana por prescripci�n el dominio de los bienes corporales, ra�ces o muebles que est�n en el comercio humano, y sean pose�do con las condiciones legales�� por lo que el juzgado considero que el bien se encontraba fuera del comercio humano toda vez que se encontraba embargado, raz�n por la cual no accede a las pretensiones, ya que el objeto sobre el cual recae la pretensi�n se torna il�cito, por la vigencia de la cautela mencionada.

El articulo 766 ibidem considera que no es justo titulo �3. el que adolece de un vicio de nulidad, como la enajenaci�n, que debi� ser autorizada por un representante legal o por decreto judicial, no lo ha sido�. Por su parte el articulo 1741 ejusdem establece que �es nulo todo acto o contrato a que falte alguno de los requisitos que la ley prescribe para el valor del mismo acto o contrato seg�n su especie y calidad o estado de las partes.

A su vez, el articulo 1741 de la misma obra considera como nulidades absolutas, la �producida por un objeto o causa il�cita��; y el art�culo 1521dispone que, � hay un objeto il�cito en la enajenaci�n: 1. de las que no est�n el comercio. 2. De los derechos o privilegios que no pueden transferirse a otra persona. 3. De las cosas embargadas por decreto judicial, a menos que el juez lo autorice o el acreedor consienta en ello.

Hecho que no se acredito, por lo que la ilicitud del objeto de dicho negocio, sigui� campeando en el terreno jur�dico. Por todo lo anterior considero el A quo, no acceder a las pretensiones de la parte actora ya que no se puede predicar como justo titulo el invocado en el proceso, y como consecuencia de lo anterior no se cumple con el primer requisito para la prosperidad de la acci�n incoada.

LA IMPUGNACI�N Aduce el apoderado del demandante, que el fallador de primera instancia erra al restarle validez al titulo aducido en la demanda diciendo que �no se trata de un justo titulo ya que a pesar de provenir de la verdadera propietaria, hizo falta la tradici�n toda vez que no se registro��, aduce el recurrente que debe haberse producido el registro de la tradici�n como lo menciona en la sentencia, se habr�a perfeccionado la enajenaci�n del inmueble (Art.749 del C.C.), y que la acci�n impetrada seria innecesaria e in�til.

Afirma el recurrente que la ley no exige que para que un titulo de venta sea considerado justo deba registrarse en la oficina de instrumentos p�blicos, puesto que este es solo un requisito de inscripci�n necesario para transferir el dominio de los bienes ra�ces, m�s no para determinar lo justo e injusto del titulo como tal. Tambi�n manifiesta la parte apelante que el juzgado falla al entrar a valorar la validez del negocio de compraventa, debido a que considera que lo que se esta discutiendo en el proceso es la acci�n de pertenencia, y no la ilicitud de dicho negocio.

Y afirma que no hay ilicitud en cuanto al objeto del contrato de suscrito entre las partes por cuanto ese consist�a en transferir el dominio por una parte y en adquirirlo por la otra para lo cual era necesaria la inscripci�n, caso en el cual la misma ley exige la obligaci�n al vendedor de salir a sanear los vicios ocultos y redhibitorios del inmueble al igual que los actos perturbatorios de la posesi�n material.

Asimismo sostiene que si la venta de cosa ajena es valida, por que no valdr�a la venta de cosa propia cuando esta se hace de buena fe; entonces no ve por que la propietaria del inmueble tenga que solicitar autorizaci�n judicial para enajenarlo m�s a�n si �sta presume la terminaci�n judicial del proceso que origino el embargo. Recalca el recurrente que la licitud validez-ilicitud o invalidez-ilicitud del objeto del acuerdo de voluntades consagrado en el acto o contrato entre las partes no resulta relevante para la procedibilidad de la acci�n de pertenencia, ni para su declaratoria, pues basta que se den los elementos exigidos por las normas del C�digo Civil en relaci�n con el modo de adquirir el dominio, la forma como debe darse la posesi�n adquisitiva, y como opera la prescripci�n, lo mismo que el termino de la posesi�n, los efectos de la sentencia judicial que declara la prescripci�n, sentencia que hace las veces de escritura de propiedad ya que dicha sentencia sirve de titulo una vez registrado en la respectiva oficina de registro de instrumentos p�blicos y se constituye en justo titulo.

Planteado lo anterior, procede la Sala a decidir el asunto sometido a su consideraci�n, previas las siguientes, CONSIDERACIONES De la documentaci�n obrante al proceso se determina plenamente la legitimaci�n formal en la causa, tanto por activa como por pasiva; y los denominados presupuestos procesales, esto es, competencia, demanda en forma, capacidad para ser parte y capacidad para comparecer al proceso, se encuentran a cabalidad cumplidos; as� mismo, revisada la actuaci�n no se encuentra vicio o causal de nulidad alguna, que pueda invalidar total o parcialmente la actuaci�n surtida o que conlleve a decisi�n inhibitoria; por ello es procedente continuar con el estudio de la cuesti�n debatida.

En el caso que se analiza, se ejercita la acci�n de declaraci�n de pertenencia, por prescripci�n ordinaria adquisitiva de dominio. Seg�n el art�culo 2512 del C�digo Civil: �La prescripci�n es un modo de adquirir las cosas ajenas, o de extinguir las acciones o derechos ajenos, por haberse pose�do las cosas y no haberse ejercido dichas acciones y derechos durante cierto lapso de tiempo, y concurriendo los dem�s requisitos legales.� El precepto anterior comprende tanto el modo de adquirir los derechos reales, como el modo de extinguir las obligaciones en general.

La prescripci�n adquisitiva o usucapi�n es el modo de adquirir el dominio y los dem�s derechos reales ajenos, mediante la posesi�n que, una persona distinta de sus titulares, ejerza sobre las cosas en que �stos derechos recaen, por el tiempo y con los dem�s requisitos se�alados por la misma ley. El art�culo 2527 del C�digo Civil, consagra como clases de prescripciones para acceder por este modo al dominio de los bienes, la ordinaria y la extraordinaria, que requieren de diferentes requisitos para su configuraci�n. A su vez el art�culo 2513 ib�dem, pone de presente que quien quiera aprovecharse de la prescripci�n debe alegarla sin que sea procedente decretarla de oficio, y conforme a la jurisprudencia se ha establecido que a todo aqu�l que invoque el modo de la prescripci�n, bien ordinaria o extraordinaria, para acceder al dominio de un bien, le asiste la carga de probar que cumple todos y cada uno de los presupuestos de esta acci�n: �De otra manera no est� legitimado en causa y su demanda no puede prosperar� (C.S.J., Cas.

Civil, sent. oct. 18/62). Al invocar el actor como pretensi�n la prescripci�n adquisitiva ordinaria del dominio, ha de se�alarse que esta requiere para su prosperidad, seg�n nuestra legislaci�n Civil, interpretada y aplicada por la jurisprudencia, el lleno de los siguientes requisitos: Que el bien sea susceptible de adquirir por prescripci�n. Buena fe.

Posesi�n regular que se haya extendido por un t�rmino no inferior a 10 a�os, trat�ndose, como en el presente caso, de bienes inmuebles. Tradici�n formal de la propiedad y justo t�tulo. Veamos: QUE LA PROPIEDAD DEL BIEN SEA SUSCEPTIBLE DE ADQUIRIR POR PRESCRIPCION Para determinar la presencia de este presupuesto, es necesario precisar que son susceptibles de adquirir por prescripci�n, conforme a las disposiciones legales vigentes, las cosas corporales, ra�ces o muebles que est�n en el comercio, con las excepciones que establecen la Constituci�n Nacional y la misma ley.

Aquellas son: Los bienes de uso p�blico, los parques naturales, las tierras comunales de grupos �tnicos, las tierras de resguardos, el patrimonio arqueol�gico de la naci�n y los dem�s bienes que determinen las leyes, al tenor de lo previsto por el art�culo 63 de la Constituci�n Pol�tica de Colombia. Los bienes de propiedad de las entidades de derecho p�blico y los bald�os son igualmente imprescriptibles, seg�n lo prohiben el art�culo 407 del C�digo de Procedimiento Civil y el art�culo 61 del C�digo Fiscal, respectivamente.

As� mismo, se tendr�n en cuenta las limitaciones consagradas en los art�culos 44 y 45 de la Ley 160 de 1.994. De las pruebas recaudadas, espec�ficamente del certificado de tradici�n � folio 28 -, correspondiente al predio distinguido con el Folio de Matr�cula Inmobiliaria No.50N- 575028, se establece en la historia registral en la anotaci�n N� 20 que dicho bien se encontraba embargado por el Banco Central Hipotecario para la fecha en que se realiz� la promesa de compraventa, y como en la que se elevo a escritura publica, con lo cual se determina, de acuerdo al sistema de registro, que el inmueble objeto de la pretensi�n se encuentra fuera del comercio, debido al embargo judicial que dicho bien y que a�n ostenta, y por ello se enmarca en las excepciones consagradas para los bienes que no se pueden adquirir por prescripci�n, atr�s se�aladas, y no se cumple el primer presupuesto de la acci�n. BUENA FE Este presupuesto frente a la acci�n pretendida encuentra sustento jur�dico en el art�culo 764 del C�digo Civil, que consagra que posesi�n regular, que es la necesaria para la prescripci�n ordinaria, es la que procede de justo t�tulo y ha sido adquirida de buena fe, aunque la buena fe no subsista despu�s de adquirida la posesi�n. El art�culo 768 de la obra citada, define la buena fe como la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios leg�timos, exentos de fraudes y de todo otro vicio; buena fe que se presume (art�culo 769 del C�digo Civil, en concordancia con el art�culo 83 de la Carta Magna) excepto en los casos en que la ley establece la presunci�n contraria.

De acuerdo a lo anterior y no probado en el proceso mala fe en la demandante, se establece el cumplimiento del segundo presupuesto necesario para la configuraci�n de la prescripci�n ordinaria adquisitiva de dominio, sin dejar de lado que en determinadas circunstancias la buena fe no puede desligarse de la existencia de t�tulo constitutivo o traslaticio de dominio (art�culo 765 ib�dem), este �ltimo que tambi�n es requisito necesario para la prosperidad de la acci�n.

3. POSESION REGULAR QUESE HAYA EXTENDIDO POR UN TERMINO NO INFERIOR A DIEZ A�OS, Y

4. TRADICION FORMAL DE LA PROPIEDAD Y JUSTO TITULO Sobre la posesi�n, se�ala el art�culo 762 del C�digo Civil, que: � es la tenencia de una cosa determinada con �nimo de se�or o due�o, sea que el due�o o el que se da por tal, tenga la cosa por si mismo, o por otra persona que la tenga en lugar y a nombre de �l�. �El poseedor es reputado due�o, mientras otra persona no justifique serlo�.

Del contenido de la norma se derivan dos elementos que la constituyen: EL CORPUS Y EL ANIMUS. EL CORPUS es el elemento objetivo y externo, configurado por la tenencia, la aprehensi�n material de la cosa. EL ANIMUS, es el elemento intelectual, subjetivo, consiste en la voluntad, la intenci�n de tener la cosa como due�o. En cuanto al tiempo de la posesi�n, sin tener en cuenta el calificativo de regular, se observa que de la diligencia de inspecci�n judicial y testimonios recaudados (folios 87 al 98 cuaderno 1) f�cilmente se deduce que el demandante ha superado ostensiblemente el t�rmino de los 10 a�os de posesi�n que exige la ley, pues entr� en posesi�n material de los predios 10 mayo de 1992, fecha en la que hizo la entrega del inmueble por parte de la vendedora.

Con relaci�n a que dicha posesi�n haya sido regular y que se cumpla el cuarto presupuesto necesario para la prosperidad de la acci�n, esto es, tradici�n formal de la propiedad y justo t�tulo, se determina que: Como atr�s qued� rese�ado, posesi�n regular, es la que procede de justo t�tulo y ha sido adquirida de buena fe, aunque la buena fe no subsista despu�s de adquirida la posesi�n. De acuerdo a lo anterior y a lo consagrado en el art�culo 764 del C�digo Civil: �Se puede ser, por consiguiente, poseedor regular y poseedor de mala fe, como viceversa, el poseedor de buena fe puede ser poseedor irregular� y que �Si el t�tulo es traslaticio de dominio, es tambi�n necesaria la tradici�n�.

Por consiguiente, se hace necesario el cumplimiento de las dos preposiciones (que proceda de justo t�tulo y ser adquirida de buena fe) para que se configure la posesi�n regular, aparte de la tradici�n de la cosa. Seg�n el art�culo 765 del C�digo Civil, justo t�tulo es aqu�l constitutivo o traslaticio de dominio; constitutivos como la ocupaci�n, la accesi�n y la prescripci�n; traslaticios los que por su naturaleza sirven para transferirlo, como la venta, la permuta y la donaci�n entre vivos.

As� mismo, pertenecen a esta clase las sentencias de adjudicaci�n en juicios divisorios y los actos legales de partici�n. Con relaci�n a lo consagrado en el art�culo 764 del C�digo Civil, respecto a que �Si el t�tulo es traslaticio de dominio, es tambi�n necesaria la tradici�n�, la Honorable Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci�n Civil, sentencia del 12 de diciembre de 1.979, expuso: �Al exig�rsele finalmente al poseedor regular que se haya realizado la tradici�n, este presupuesto es indispensable cuando el t�tulo invocado es de aquellos que la ley denomina traslaticios de dominio, como la venta, la permuta, la donaci�n entre vivos, la daci�n en pago, el aporte en sociedad, la transacci�n respecto del objeto no disputado, etc. �Por consiguiente, cuando la posesi�n toma punto de partida en uno de los t�tulos traslaticios antes enumerados, para que asuma el car�cter de regular no s�lo es necesario que el t�tulo sea justo y que haya sido adquirido de buena fe, sino que requiere la realizaci�n de la tradici�n, la cual se presume que ocurri� en algunos eventos respecto de bienes muebles, al preceptuar el �ltimo inciso del art�culo que �la posesi�n de una cosa a ciencia y paciencia del que se oblig� a entregarla, har� presumir la tradici�n; a menos que esta haya debido efectuarse por la inscripci�n del t�tulo o sea, que trat�ndose de inmuebles no se presume, puesto que s�lo se configura con su registro�.

Para establecer el cumplimiento de los presupuestos mencionados es necesario retomar el cardumen probatorio, encontrando en primer lugar que se bien es cierto que el bien objeto de este caso fue adquirido por la demandante de la verdadera propietaria, tal como lo afirma el apoderado de la parte demandante, no es menos cierto que no se realizo la tradici�n, debido a que no se pudo registrar, con lo cual se desprende que el titulo adjuntado con la demanda carece de uno de los presupuestos, como lo es la tradici�n, por lo que no se puede considerar como justo titulo.

Es preciso anotar, que si bien es cierto que el fin pretendido en el proceso es la declaraci�n de pertenec�a y no la ejecuci�n del contrato o la resoluci�n de este, para que el mencionado negocio se pueda considerar como justo titulo, por lo menos de debe llenar los requisitos de validez de cualquier acto o negocio jur�dico, y no como lo pretende hacer creer el recurrente, al manifestar que no importa la validez del contrato para que este sea tenido como justo titulo.

Adem�s, tal como lo sostiene la Honorable Corte Suprema De Justicia que �mientras no se realice la inscripci�n de la escritura publica de un inmueble, dicho documento no constituye justo t�tulo�, por lo cual se pruebe la tradici�n del bien en cabeza de dicha parte, vale decir, bien a t�tulo traslaticio de dominio como la venta, la permuta, la donaci�n, daci�n en pago o aporte en sociedad; o constitutivo como la accesi�n, entre otros.

Determinada la ausencia de justo t�tulo, no existe en consecuencia, transmisi�n del dominio, deduci�ndose una posesi�n evidentemente irregular; circunstancia que impide declarar lo invocado por la parte actora, esto es, la prescripci�n ordinaria; raz�n suficiente para acoger las consideraciones del juez del conocimiento, en el sentido de negar la pretensi�n de la demanda.

DECISI�N En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot�, en Sala de Decisi�n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO. - CONFIRMAR la sentencia apelada de fecha y procedencia preanotadas, por las consideraciones expuestas. SEGUNDO.- Ejecutoriada esta decisi�n regresen las diligencias al Juzgado de origen, para lo de su cargo. TERCERO.- Costas de esta instancia a cargo de la parte actora. T�sense. C�PIESE, NOTIF�QUESE Y C�MPLASE. Los Magistrados, ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO RAD.

No. 11001310301619932924

01. ARIEL SALAZAR RAM�REZ RAD. No. 11001310301619932924

01. EDGAR CARLOS SANABRIA MELO RAD. No. 11001310301619932924 01. wxy}�����"������C p ���"#%&@AC>?moe�� � 1&1�;�;�D�D�FGG�M�M�M�M�R�RSS�]�a�a d�e!i+i�i���������������������ü�������ܭ�����������ܦ������ CJOJQJ CJOJQJCJOJQJmH sH 5�CJ CJmH sH mH sH 5�CJmH sH 5�CJ5�CJOJQJ CJOJQJCJ CJOJQJ5�5�CJOJQJCJOJQJ\�>Dwxyz{|}��������"�����������������$a$X$$If�F�����"#�0�������6��������4� Fa� $$Ifa$ l�"#$Og�����'N`s�������������]���������������������������$a$ � ��^� `��]^� � � � � � ��� FGH�����#$%���������������������������$a$%&ABCD���mnoefg� !"#� � � � � � �������������������������$a$$a$$a$ 5$7$8$9DH$ $5$7$8$9DH$a$� � � � �!�!�#�#Y$Z$y%z%{%�'�'*(+(**,,�,�,�-�-�-�/�/11�����������������������������$a$111&1'1(1)11323|4}477c8d8r;s;t;�;�;�;�;�;�;�;�;9>:>;>����������������������������$a$$a$;>�?�?�?�A�A�A�B�B�B�D�D�D�E�E�E�E�E�E�E}F~F���������������������$ & F5$7$8$9DH$a$$ & F5$7$8$9DH$a$$ & F5$7$8$9DH$a$$a$~F�F�F�F�F�F�FGGGGRGSGTGNHOHPHoIpIqI�J�J�J�M�M������������������������$a$$ & F5$7$8$9DH$a$$a$$ & F5$7$8$9DH$a$�M�M�M�M�M�M�M>O?O@O�P�P�P�P�P�P�P�P�R�R�R�RSSSSSS��������������������������$a$$ & F5$7$8$9DH$a$$a$SSTSUS T!T"ToTpTqT�U�U�U|W}WOXPXQXYYY8Z9Z:Z;Z[[[�\�\�\�����������������������������$a$�\�]�]�]___�a�a�a d d�e�e�g�g�giii i!i"i+i,i-i.i�������������������������� 5$7$8$9DH$ $���S]��^�Sa$$a$.i�i�i�i�i�i�ijjqjrjsj�j�j�j(k)k*k+kLkMkNkOk`kakbkckdkk����������������������������$a$$a$�i�ij jrjsj|j}j�j�j'k*kLkMkOk`kdkk�k�k�k�kl l��������������������� 5�OJQJ CJOJQJOJQJ5�CJOJQJ CJOJQJ5�CJOJQJk�k�k�k�k�k�k�k�k�k�kllll l���������������$a$��/ ��=!��"��#��$��%� i0@��0 Normal_HmH sH tH X@X T�tulo 1$$5$7$8$9D@&H$a$CJOJQJmH sH uZ@Z T�tulo 2$$5$7$8$9D@&H$a$5�CJOJQJmH sH uFA@���F Fuente de p�rrafo predeter.hB@�h Texto independiente$5$7$8$9DH$a$CJOJQJmH sH uJP@J Texto independiente 2 CJOJQJ h�����wxyz{|}��������"#$Og�����'N`s�������������]^���� � �    � � �   FGH�����#$%&ABCD���mnoefg� !"#�������������Y Z y!z!{!�#�#*$+$&&((�(�(�)�)�)�+�+----&-'-(-)-1/2/|0}033c4d4r7s7t7�7�7�7�7�7�7�7�79:::;:�;�;�;�=�=�=�>�>�>�@�@�@�A�A�A�A�A�A�A}B~B�B�B�B�B�B�BCCCCRCSCTCNDODPDoEpEqE�F�F�F�I�I�I�I�I�I�I�I>K?K@K�L�L�L�L�L�L�L�L�N�N�N�NOOOOSOTOUO P!P"PoPpPqP�Q�Q�Q|S}SOTPTQTUUU8V9V:V;VWWW�X�X�X�Y�Y�Y[[[�]�]�] ` `�a�a�c�c�ceee e!e"e+e,e-e.e�e�e�e�e�e�effqfrfsf�f�f�f(g)g*g+gLgMgNgOg`gagbgcgdgg�g�g�g�g�g�g�g�g�g�ghhhh"h�0���0���0���0���0���0���������}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}��}�}�������������������}����������������������������������������������������������������������������������������}�}�}�}�}�}�}�}�}����������������������������������������}�}�������������������������������������������������������������������������������������������������}��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-��-�}���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7�0��7�0��7�0��7�0��7���7���7� ��7���7� ��7���7� ��7���7� ��7���7���7���7���7���7� ��7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7���7� ��7�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���i l7E"]%� 1;>~F�MSS�\.ik l8:;<=>?@ABCDF l9QZ7Blp  F Q {  ����bg$(*( ))S-[-q-u-�.�.�2�2�@�@�@�@�G�G"hDv�gh"h��Pre-installed User1A:\1809-ORDINARIO Pertenencia- Bien Embargado.docConsejo Superior�C:\PROVIDENCIAS SALA CIVIL 2004\PULGARIN D. 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