��ࡱ�>�� ��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Oh��+'��0��������X |� ��� ������A))CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARiONTONTW2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA165Microsoft Word 9.0D@�/��@�zͶK�@Tsd�B�@�J��K���j0Mis documentos0Proyectosf22003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc303 ���N<@:\�1�(.��Windows��BN��O� �:i��+00�#C:\�1�(.��Windows.La��N<@�O� �:i��+00�#C:\�1!���N<@�:i��+00�/C:\0Mis documTRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT� SALA CIVIL DE DECISI�N Magistrado Ponente: MARCO ANTONIO ALVAREZ GOMEZ Bogot� D.C., Ref: Proceso ordinario de Jos� Salatiel Urrego Urrego contra Mar�a Del Pilar Urrego Le�n y otros.
(Discutido y aprobado en sesi�n de 8 de julio de 2003). Dec�dese el recurso de apelaci�n interpuesto por la parte demandante contra la sentencia calendada a 31 de octubre de 2002 y su complementaria de 20 de noviembre siguiente, proferidas por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de la ciudad dentro del proceso de la referencia.
ANTECEDENTES 1. Jos� Salatiel Urrego Urrego demand� a Mar�a Del Pilar Urrego Le�n y a los menores Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego, para que se declare la nulidad absoluta del contrato de compraventa celebrado entre ellos a trav�s de la escritura p�blica No. 3443 de 29 de diciembre de 1993, otorgada en la notar�a 40 de Bogot�, porque �existi� error y dolo�, adem�s de ser �violatorio de la prohibici�n legal de celebraci�n del mismo entre padres e hijos de familia y entre c�nyuges�.
Subsidiariamente solicit� que se declare la simulaci�n del contrato, por no ser �compra-venta sino un acto de donaci�n entre vivos�, as� como la nulidad de esta por �no haberse llenado las formalidades legales� (fls. 15 y 16 cdno. 1). Como consecuencia de estas pretensiones, reclam� la restituci�n del inmueble objeto del contrato, junto con los frutos civiles y naturales que hubiere producido desde la fecha de la escritura p�blica hasta cuando se produzca la entrega por parte de los demandados, as� como la devoluci�n del dinero �consignado como precio de la venta, junto los intereses legales� (fl. 16 y 17, cdno. 1). 2.
Las anteriores pretensiones se soportaron en los siguientes hechos que a continuaci�n se sintetizan: a) Seg�n consta en la referida escritura p�blica, el demandante dio �en venta real y efectiva� a los demandados, el inmueble ubicado en la calle 12 No. 84-04, Lote 12, Manzana 1, Sector 1, Santa Catalina de Bogot�, por $2�500.000.oo �que el vendedor declar� haber recibido de manos de los compradores� (fls. 17 y 18, cdno. 1). b) En el referido contrato, se dej� constancia que �el vendedor hizo entrega real y materia a los compradores del inmueble objeto de la compraventa y que �stos lo recibieron a satisfacci�n (fl. 18, cdno. 1). c) El demandante adujo que entre �l y Mar�a Del Pilar Urrego Le�n, para la �poca en que se firm� la escritura p�blica, �exist�a concubinato p�blico o uni�n marital de hecho�, pues �viv�an como marido y mujer�, am�n que los compradores menores de edad son sus �hijos extramatrimoniales� y, por lo tanto, �hijos de familia� (fl. 18, cdno. 1). d) De igual manera indic� que en la celebraci�n del contrato �existi� dolo de parte de los compradores�, pues �Mar�a Del Pilar Urrego Le�n, en connivencia con el sujeto Roberto Celio Neira Villamil�, lo �enga�aron, haci�ndole creer que estaba firmando una donaci�n de parte de su propiedad, correspondiente a lo que supuestamente le deb�a a la compradora Urrego Le�n por servicios prestados, cuando lo que firm� fue el traspaso de todo su patrimonio�, m�xime cuando el instrumento p�blico �no fue le�do por el vendedor, sino que lo hizo el sujeto Neira Villamil, quien enga�osamente ocult� el contenido de la escritura� (fls. 18 y 19, cdno 1). e) As� mismo, el se�or Urrego sostuvo que �existi� error por parte del vendedor, al creer que estaba transmitiendo a los demandados una cuota de la propiedad, convenida con antelaci�n y equivalente a 65 mts. 2� (fl. 18, cdno. 1). f) Por �ltimo, el demandante manifest� que la compradora y Roberto Celio Neira Villamil, �amante� de aquella, aceptaron que lo hab�an enga�ado, por lo que prometieron �elaborar una escritura aclaratoria, lo cual no se cumpli� (fl. 19 cdno. 1). 3.
Notificada personalmente la parte demandada del auto admisorio calendado a 28 de junio de 2000, manifest� oponerse a las pretensiones, tanto principales como subsidiarias, argumentando que la relaci�n que existi� entre Mar�a Del Pilar Urrego Le�n y el demandante fue de �ndole laboral, s�lo que �ste se aprovech� de la orfandad de aquella y de su condici�n de menor de edad, para �violarla, deshonrarla y meses despu�s embarazarla�.
Agreg� que �en ning�n momento vivieron como casados�, pues ��l la tomaba a la fuerza, pero no relaci�n de compa�eros o concubinos, siendo cierto que viv�an bajo el mismo techo pero siempre separados de cama�. A�adi� que �Salatiel solicit� en repetidas ocasiones que le ayudaran a una liquidaci�n a fin de pagarle a Mar�a Del Pilar el trabajo realizado durante m�s de diez a�os y de la manutenci�n de sus dos hijos reconocidos por �ste (los demandados), acudiendo a la firma Vargas Carvajal & Cuervo Limitada, en donde no solamente le hicieron la liquidaci�n, sino que all� una profesional del Derecho le hizo la minuta y a quien Salatiel le pag� por este servicio profesional� (fls. 37 y 39, cdno. 1).
Con soporte en estos hechos, propuso la excepci�n de �causa infundada�. LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA La Juez del conocimiento, indic� que el contrato de compraventa �se encuentra viciado de nulidad absoluta, por cuanto para la fecha de celebraci�n del mismo, dos de los demandados eran incapaces absolutos por raz�n de la edad�, cinco y tres a�os, respectivamente, am�n de que �stos se encontraban �bajo la patria potestad tanto de la madre como del padre con quien se llev� a cabo el contrato� (fl. 187 cdno. 1).
Por ende, declar� la nulidad absoluta del negocio jur�dico; dispuso cancelar la escritura p�blica y la inscripci�n de la venta en la oficina de registro; conden� al demandante a �devolver a los demandados la suma pagada como precio, junto con la correcci�n monetaria e intereses legales civiles, causados desde el 29 de diciembre de 1993�, pero deneg� la restituci�n de los frutos, porque el demandante no acredit� la percepci�n de los mismos, ni su cuant�a. (fl. 187, cdno. 1).
A petici�n de la parte demandante, la sentencia fue adicionada mediante providencia de 20 de noviembre de 2002 (fl. 197, cdno. 1), en el sentido se ordenar �la restituci�n del inmueble por parte de los demandados al demandante�. EL RECURSO DE APELACION Contra los referidos pronunciamientos, la parte demandada interpuso el recurso de apelaci�n, porque, en su criterio, �el a quo �nicamente tuvo en cuenta el estudio de los hechos de la demanda, omitiendo un pronunciamiento l�gico tanto de lo probado como de lo dicho por la demandada�, m�xime cuando fue probado lo siguiente: �a) que �fue el verdadero actor la persona que ideo, llev� a la pr�ctica la hechura de la minuta de la escritura con la cual se produjo la venta, hecho por �ste bajo su libre albedr�o; b) que fue �ste, quien durante seis (6) meses le rog� a una profesional que labora en una empresa privada, que le hiciera la minuta, que fue �ste mismo el que le pag� los honorarios por estos servicios; c) que fue este mismo el que retir� de la oficina de la profesional, la aludida minuta y la llev� a la Notar�a 40 de Bogot�; d) que fue �ste mismo el que llev� a Mar�a Del Pilar para que le recibiera la escritura de venta; e) que fue este mismo el que orden� la escritura con los valores que a �l le parecieron a fin de no pagarle al Estado los verdaderos impuestos fiscales por el otorgamiento de la escritura� (fls. 13 y 14, cdno. 3).
A�adi� que el Juzgador de primera instancia no tuvo en cuenta que �un proceso por la misma raz�n hab�a cursado ya ante el Juzgado once (11) Civil del Circuito, en donde la sentencia le fue adversa al demandante�, pues s�lo entr� a estudiar y a demostrar �la absoluta incapacidad de los menores Edwin Alexander y Claudia Marcela Urrego Urrego para realizar compraventa de bienes inmuebles entre padre e hijos menores�, sin tener en cuenta �la intenci�n del demandante para con sus menores hijitos y las razones del porqu� los hizo figurar en la escritura p�blica� (fls. 15 y 17, cdno. 3).
As� mismo, los demandados argumentaron que como la nulidad absoluta decretada por el Juzgado �nicamente incluy� a los menores, pues �no cobij� a la compradora Mar�a Del Pilar Urrego Le�n, colocando a esta ante la ley, como propietaria y poseedora del cincuenta por ciento del bien inmueble materia de la demanda�, no se entiende la contradicci�n del Juez, �ya que sin haber realizado ninguna diferenciaci�n o aclaraci�n al respecto, ordena la cancelaci�n del registro de la escritura p�blica ya mencionada, con grave perjuicio de la demanda Mar�a Del Pilar, de quien no se dijo nada� (fls. 19 y 20, cdno. 3).
De otro lado, la parte recurrente sostuvo que existe nulidad del proceso, por cuanto �fueron pretermitidos los t�rminos, pues el Juez del conocimiento no resolv�a las peticiones dentro de los t�rminos legales, �sino que esperaba a que se reunieran varias peticiones, luego les daba una sola entrega al Despacho, luego sal�a de �ste un solo auto resolviendo, de donde se deduce que no daba la oportunidad de controvertir las decisiones y desde luego al continuar con el desarrollo del proceso, estas quedaban subsanadas� (fl. 7, cdno. 3).
CONSIDERACIONES 1. Los presupuestos axiol�gicos del proceso se re�nen a cabalidad, sin que se observe causal de nulidad que invalide la actuaci�n, pues los supuestos errores denunciados por la parte demandada en su escrito de sustentaci�n, m�s que vicios de procedimiento, constituyen reproches al mecanismo de responder en una misma providencia, las varias solicitudes formuladas por las partes, lo que desde luego no afecta la garant�a constitucional al debido proceso.
Por tanto, se impone un pronunciamiento sobre el m�rito del litigio, para lo cual debe la Sala abordar el tema de la nulidad del contrato, que fue la pretensi�n acogida por el Juzgado de primera instancia. 2. Esta fuera de disputa que la ley sanciona con nulidad el contrato de compraventa celebrado entre el padre y el hijo de familia, pues as� lo establece el art�culo 1852 del C�digo Civil, norma que consagra una de las varias incapacidades particulares a que se refiere el inciso 4� del art�culo 1504 de la misma codificaci�n, consistentes �en la prohibici�n que la ley ha impuesto a ciertas personas para ejecutar ciertos actos�.
Que no se discuta, entonces, que no es del agrado del legislador que los padres y sus hijos no emancipados se anden vendiendo el uno al otro sus cosas, pues tales negocios le parecen sospechosos, como que entre ellos, adem�s del parentesco, existe cierta relaci�n de dependencia que sujeta al uno al gobierno del otro, a trav�s de la llamada patria potestad (art. 288 C.C., subrogado por el art. 19 de la ley 75/68 y modificado por el art. 24 del Dec. 2820/74), por lo que juzg� necesario prestar especial guardia a los intereses del hijo y, claro est�, a los de terceros, quienes podr�an verse afectados por negocios jur�dicos que menoscaben la prenda que tienen como acreedores, todo lo cual condujo a que prohibiera de un tajo ese tipo de operaciones, en defensa de la moral y el orden p�blico.
Obs�rvese que, en el fondo, el problema no es s�lo de incapacidad, sino tambi�n de ilicitud en el objeto, pues el art�culo 1523 del C.C. as� lo predica respecto de todo contrato prohibido por las leyes. Y ya se dijo que el legislador le puso veda a los padres y a los hijos de familia, para que celebren contratos de compraventa. Por eso la nulidad de que se viene hablando es absoluta, seg�n lo previsto en el art�culo 1741 de dicha normatividad.
Por consiguiente, para establecer si un contrato se encuentra afectado por tal causa, basta verificar �con criterio objetivo- si entre los estipulantes existe el parentesco al que se refiere la norma, pues el legislador al consagrar tan dr�stica sanci�n, no repar� en elementos subjetivos, lo que significa que para nada cuenta la intenci�n que, por ejemplo, haya tenido el padre al transferirle bienes a su descendencia, por muy altruista y noble que haya sido, ya que por sobre tales motivos, existe razones de orden p�blico que tienen mayor calado.
Ahora bien, el art�culo 1852 del C�digo Civil tambi�n se�alaba que el contrato de compraventa era nulo cuando se celebraba��entre c�nyuges no divorciados�. Sin embargo, la Corte Constitucional, en sentencia C-068 de 1999, declar� la inexequibilidad de esa parte de la norma, al considerar que �si conforme al art�culo 42 de la Constituci�n Nacional se consagra �la igualdad de derechos y deberes de la pareja�, resulta obvio que no podr�a tener existencia en nuestro r�gimen jur�dico de hoy la potestad marital, la cual, como se sabe, a�n antes de promulgada la Constituci�n de 1991, fue abolida en nuestro ordenamiento positivo en cuanto hace a los bienes de la mujer, por la Ley 28 de 1932 que le dio plena capacidad civil para disponer y administrar los de su propiedad, sin limitaci�n de ninguna especie; y, en cuanto hace a la persona de la mujer casada, el Decreto 2820 de 1974, estableci� que en las relaciones familiares ella se encuentra en pie de igualdad con el hombre�.
M�s a�n, la Corte tambi�n precis� que la nulidad que predicaba la norma no comprend�a �a quienes se encuentran ligados, sin matrimonio, por la decisi�n libre de un hombre y una mujer para fundar una familia�, lo que pone de presente que a�n si conservara vigencia la comentada prohibici�n, no podr�a decretarse la nulidad de un negocio jur�dico celebrado entre quienes conforman una uni�n de hecho (art. 1�, Ley 54 de 1990). 3.
En el caso que ocupa la anteci�n de la Sala, qued� demostrado con las copias aut�nticas de los registros civiles de nacimiento visibles a folios 4 y 5 del cuaderno principal, que los compradores Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego, son hijos del vendedor Jos� Sataliel Urrego Urrego. De la misma prueba se deduce que para la �poca en que se celebr� el contrato de compraventa (29 de diciembre de 1993), dichos menores contaban con 5 y 3 a�os de edad, respectivamente, es decir, que se encontraban bajo la patria potestad de sus padres y, desde luego, del referido vendedor, lo que significa que el contrato contenido en la escritura p�blica No. 3443, otorgado en la mencionada fecha ante el Notario 40 de la ciudad, deb�a declararse nulo en cuanto a la venta de la propiedad que el se�or Urrego le hizo a sus hijos, puesto que fue celebrado contra expresa prohibici�n de la ley.
En este punto, la sentencia de primera instancia fue acertada. Sin embargo, la providencia es imprecisa y se presta a confusi�n, porque el Juzgador no distingui� frente a la venta que compromete al se�or Urrego y a la se�ora Mar�a Del Pilar Urrego Le�n, la cual es v�lida toda vez que frente a ellos no existe ninguna incapacidad particular, sin que la ley, adem�s, le proh�ba a compa�eros permanentes celebrar negocios entre s�.
Por tanto, como no es posible predicar que esa parte del negocio jur�dico es igualmente nula �sanci�n que, se itera, �nicamente concern�a a la transferencia del derecho de dominio por parte del se�or Urrego a sus hijos menores Claudia Marcela y Edwin Alexander-, debe concluirse que es de la parte apelante la raz�n, por lo que deber� hacerse la modificaci�n respectiva. 4.
Ahora bien, aleg� el recurrente que la nulidad absoluta del contrato de compraventa, no pod�a prosperar porque �un proceso por la misma raz�n hab�a cursado ya ante el Juzgado Once (11) Civil del Circuito, en donde la sentencia le fue adversa al demandante� (fl. 15, cdno. 3). Sobre este particular, cumple anotar que, ciertamente, qued� demostrado que el se�or Urrego adelant� ante ese despacho judicial un proceso ordinario contra los aqu� demandados, dirigido a obtener �la nulidad absoluta del contrato de compraventa�, sobre la base de que adolec�a de vicios porque �Claudia Marcela Urrego Urrego y Edwin Alexander Urrego Urrego, son menores de edad e hijos extramatrimoniales del vendedor Jos� Salatiel Urrego Urrego� (fl. 47, ib.), actuaci�n que culmin� con la sentencia proferida el 6 de febrero de 1997, mediante la cual se denegaron las pretensiones de la demanda (fls. 83 a 86, ib.), circunstancia que, en principio, podr�a constituir cosa juzgada frente a este caso.
Sin embargo, no puede perderse de vista que el funcionario que profiri� ese fallo, dejando a un lado el problema jur�dico que le hab�a sido planteado: la nulidad absoluta del negocio jur�dico, se ocup� de analizar un tema no propuesto: la simulaci�n del mismo, al punto de concluir que �en el caso de marras estamos frente a un acto de compraventa simulado y no a uno real y verdadero, que adolece de ciertas irregularidades que no afectan la nulidad absoluta, lo que impide de paso cualquier pronunciamiento sobre la alegada nulidad� (se subraya; fl. 86, cdno. 3).
Por ende, si bien es claro que el proceso en cuesti�n se ventil� entre las mismas partes, respecto del mismo contrato y para fines similares (nulidad absoluta de ese negocio jur�dico), no es posible predicar que ya existe una decisi�n en firme que haya decidido la s�plica que se controvierte en este litigio, en la medida en que la Juez de ese otro proceso se abstuvo de pronunciarse sobre la referida nulidad, con el pretexto de que el contrato era simulado, t�pico al que limit� su an�lisis, prescindiendo del estudio sobre el tema que le hab�a sido propuesto.
De all� que, entonces, no exista cosa juzgada, pues mas all� del aspecto meramente formal de la sentencia, lo cierto es que en ella no se hizo ning�n pronunciamiento en torno a la validez del negocio jur�dico en cuesti�n, como expresamente se consign� en sus considerados. Mas a�n, ni siquiera existe cosa juzgada frente a la pretensi�n simulatoria, porque tal s�plica fue ajena a ese proceso, al punto que el Juzgador, aunque estim� que el negocio era aparente, se abstuvo de hacer la declaraci�n respectiva, de suerte que sus reflexiones se deben considerar expresadas obiter dicta.
Es importante resaltar que la cosa juzgada no puede establecerse con miramiento exclusivo en la parte resolutiva del fallo, siendo necesario detenerse igualmente en su motivaci�n, pues al fin y al cabo, es all� donde el juzgador expone de manera razonada los fundamentos de la decisi�n, raz�n por la cual, si �stos no guardan consonancia con las pretensiones de la demanda, no pueden conceder a la sentencia los efectos propios de la cosa juzgada.
En este sentido ha doctrinado la Corte Suprema de Justicia, que la autoridad de la cosa juzgada �debe atribuirse en cierta medida a los motivos mismos de la decisi�n, porque es sobre todo en tales motivos que pueden hallarse comprobaciones susceptibles de ser contradichas en lo civil�. Pero, y en el punto se expres� con especial vehemencia la Corte en la sentencia atr�s citada, la mera existencia material de esa providencia penal no es bastante para declarar la cosa juzgada, pues no es cuesti�n de trasplantar aquella decisi�n mec�nicamente al litigio civil, sino que constituye menester ineludible del juez de �sta especialidad, previa la aplicaci�n del precepto 55, mirar que tal pronunciamiento, ese imputar el resultado da�oso a una fuerza extra�a, no resulte meramente formal; no vaya a ser que en el punto calen pronunciamientos penales sin ning�n an�lisis serio o, peor a�n, carentes de todo an�lisis, porque entonces el calificativo de caso fortuito no pasa de ser tal cosa, una simple nomenclatura, pero sin referirse a la esencia o sustancia del fen�meno jur�dico en estudio.
En un lenguaje el�ptico, se quiere rescatar que al caso fortuito se le tome por lo que es, con las caracter�sticas que por ley lo definen, pues sin el debido desvelo que materia tan delicada y rigurosa exige, llegar�ase irremediablemente a un enojoso formalismo. Fue as� que la Corte dej� bien en claro c�mo "para que el supradicho alcance normativo sea de recibo, requi�rese que de la decisi�n penal brote inequ�vocamente que la soluci�n descansa en una cualquiera de las causas ya descritas, porque es natural pensar que la preceptiva en cita, atendidos sus peculiares efectos, rechaza su aplicaci�n en aquellos eventos en que, como ocurre a menudo, el pronunciamiento penal se ofrece oscuro, ambiguo y hasta contradictorio.
No pueden olvidarse, a este prop�sito, los rasgos prominentes que orientan tan delicado problema, empezando por tener siempre presente que la autoridad de la cosa juzgada penal absolutoria sobre lo civil, no se presenta frente a una decisi�n cualquiera, pues es forzoso que, con arreglo a un principio admitido por todos, el pronunciamiento penal, a m�s de necesario, sea cierto, aspecto este �ltimo sobre el que aqu� se est� llamando la atenci�n con el objeto de indicar que tal connotaci�n exige que ese pronunciamiento no puede estar afectado de dubitaci�n o confusi�n alguna".
A lo que se agreg� todav�a que " no est� de m�s rememorar aqu� con mayor �nfasis el celo con que el juez civil se aplicar� a verificar una cualquiera de tales causas (hace referencia a las previstas en el precepto 55), fijando su atenci�n especialmente en el aspecto intr�nseco del pronunciamiento penal, antes que en nomenclaturas que f�cilmente lo puedan distorsionar.
En esto quiere ser insistente la Corte: si la decisi�n penal no es lo suficientemente puntual al respecto, la norma comentada rehusa su aplicaci�n". 5. Puestas de este modo las cosas, debe la Sala ocuparse de analizar los restantes motivos de invalidez invocados en la demanda, para establecer si ellos le sirven de b�culo a una declaraci�n de nulidad de la venta celebrada entre Jos� Salatiel Urrego y Mar�a Del Pilar Urrego, para luego, si fuere el caso, acometer el estudio de la pretensi�n subsidiaria, en relaci�n a esa parte del negocio jur�dico.
En lo que ata�e a la nulidad absoluta del contrato por causa de �error y dolo�, soportada la s�plica en que el demandante fue enga�ado por la se�ora Urrego en complicidad con el se�or Roberto Celio Neira Villamil, quienes le habr�an hecho creer que se trataba de una �donaci�n de parte de su propiedad�, cuando en realidad se trataba del �traspaso de todo su patrimonio� (fls. 18 y 19, cdno. 1), debe se�alarse, de una parte, que dichos vicios no generan la nulidad absoluta del negocio jur�dico �como en forma errada lo plante� la demanda-, sino la relativa (inc. 3�, art. 1741, ib.), toda vez que ata�en al consentimiento de quien contrata (art. 1508 C.C.), y de la otra, que en el expediente no existe prueba de los hechos alegados.
En efecto, ning�n medio de prueba aport� el se�or Urrego para demostrar que fue �enga�ado� por la compradora Urrego, o que �sta se aprovech� de maniobras fraudulentas para obtener la transferencia de la propiedad a su favor. Por el contrario, fue el propio demandante quien afirm� en el interrogatorio de parte que absolvi� ante el Juzgado 11 Civil del Circuito de la ciudad, que mand� a elaborar la escritura p�blica, porque �le ten�a que escriturar 86 mts. para los ni�os y ella (sic), porque era mi gusto dejarles alguna cosa� (fl. 75, cdno. 3), como igualmente lo asever� en diligencia similar que adelant� el Juzgado del conocimiento (fl. 76, cdno. 1), lo que demuestra que s� existi� la intenci�n de transferir una parte del dominio del inmueble a la se�ora Urrego, como finalmente ocurri�, puesto que ella �nicamente es titular de un derecho de cuota.
Desde luego que la sola afirmaci�n del libelista es insuficiente par conceder su pretensi�n, pues a nadie le es dado el privilegio de que su solo dicho sea prueba de lo dice. Pero es significativo que su planteamiento se contraiga a que s�lo quer�a transferir una parte del bien. En este punto, advi�rtase que la declaraci�n de los testigos Visitaci�n Rodr�guez Contreras y Pedro Alcides Beltr�n, no aportan elementos de juicio para la decisi�n, pues la primera manifiesta que no ten�a conocimiento de ese negocio jur�dico (pregunta 10; fl. 70, cdno. 1), mientras que el segundo adujo que conoce algunos hechos porque se �los coment� don Salatiel� (fl. 73, ib.), lo que significa que es testigo de o�das.
Por el contrario, el testimonio de la abogada Mar�a Edilma Sandoval Camacho, resulta ilustrativo, pues fue ella quien elabor� la minuta que finalmente se convirti� en el texto del contrato de compraventa. Res�ltese que dicha testigo inform� que el se�or Salatiel �me pidi� que le hiciera la minuta para escriturarle el bien a los hijos y a la se�ora con quien viv�a�, agregando que lo hizo porque �estaba muy preocupado por el techo y sustento de ellos y porque �l ten�a m�s hijos y adem�s para pagarle el tiempo de servicio que ella llevaba con �l� (se subraya; fl. 78, cdno. 1), lo cual pone de presente que no existi� error y mucho menos dolo, pues si por error se entiende �una discordancia no solamente entre la voluntad declarada y la voluntad efectiva de cada una de las partes, sino tambi�n entre la voluntad de la una y la voluntad de la otra� (se subraya), no es posible predicar que el consentimiento del se�or Urrego estuvo afectado de dicho vicio al momento de contratar, m�xime si p�blicamente hab�a exteriorizado su intenci�n de transferir el derecho de dominio a la se�ora Urrego, al punto que encarg� a una profesional del Derecho para que hiciera la minuta correspondiente.
As� las cosas, fuerza concluir que la s�plica en cuesti�n, no puede alcanzar prosperidad. 6. Queda por analizar la pretensi�n subsidiaria dirigida a que se declare simulado el contrato de compraventa, sobre la base de que el negocio jur�dico celebrado fue �en realidad- una donaci�n entre vivos, la que, en criterio del demandante, debe anularse por no cumplir con las formalidades legales.
Sobre el particular, dest�case que en ocasiones, el negocio jur�dico expuesto no es otra cosa que un remedo de verdad, o, en el mejor de los casos, la versi�n de un contrato bien distinto, que lejos de incidir en el mundo jur�dico y, claro est�, en el �mbito patrimonial de los contratantes �por lo menos de la manera presentada al p�blico-, cumple prop�sitos harto divergentes, pues si se escruta su real voluntad, se encontrar� que los supuestos negociantes no han celebrado el contrato que exponen a terceros, ni su voluntad ha sido comprometerse por raz�n del mismo, eventos en los cuales la declaraci�n de que el negocio es simulado, se muestra como el remedio sustancial para develar el artificio.
En dichas hip�tesis, el �xito de una pretensi�n que en ese sentido se formule, est� condicionada, de una parte, a que se demuestre por parte del demandante, que, en puridad, las partes trocaron la verdad en apariencia, ora porque el negocio que se present� ante terceros jam�s fue querido por ellas, bien porque con �l se encubri� uno muy otro, prop�sito para el cual la prueba indiciaria se erige en el m�s valioso instrumento; y de la otra, que entre los contratantes existi� un concierto clandestino para desorientar a terceros, lo que pone en evidencia que la simulaci�n no se configura cuando la distorsi�n es ajena a uno de los contratantes, o cuando ella tan s�lo estuvo en la mente de quien se duele de la misma, de modo que si una parte vendi� para aparentar, y la otra compr� porque esa era su real prop�sito, no hay lugar a declarar la simulaci�n. De all� que le corresponda a quien pretende valerse del expediente de la simulaci�n, la carga de demostrar, no s�lo que �el desacople es consciente y querido por quienes protagonizan el contrato�, sino tambi�n que la voluntad mancomunada de los contratantes se dirigi� a �enga�ar a los terceros�.
Es por eso que la labor del demandante de una simulaci�n, no se puede limitar a la simple manifestaci�n de que el negocio es aparente, o a lanzar un velo de sospecha sobre el mismo, pues es a �l a quien le corresponde la carga de la prueba (art. 177 C.P.C.). Al fin y al cabo, �todo negocio jur�dico se estima verdadero y por eso mismo capaz de producir la plenitud de sus efectos, mientras no se demuestre de modo concluyente la ficci�n de la que fue producto.
De ah� que quien aspire a restarle eficacia o a lograr que de �l se predique una distinta de la que corresponde, dada la apariencia externa que ofrece, argumentando en uno y otro caso que fueron fruto de la simulaci�n, est� obligado a demostrar el hecho anormal de la discordancia entre la voluntad interna y su declaraci�n, de manera completa y segura, ya que de quedar alguna duda, debe estarse a la realidad de aquello que se hizo p�blico�.
En estos casos, it�rase, �la prueba debe ser completa, segura, plena y convincente; de no, incluso en caso de duda, debe estarse a la sinceridad que se presume en los negocios (In dubio benigna interpretatio ad hibenda est ut magis negotium valeat quam pereat)� (se subraya). Pues bien, en el sub lite no aparece probado que los contratantes Jos� Salatiel Urrego Urrego y Mar�a Del Pilar Urrego Urrego, hubieren celebrado un pacto divergente del que aparece expuesto en la escritura p�blica de compraventa No. 3443 de 29 de diciembre de 1993, otorgada en la Notar�a 40 de Bogot�.
Por el contrario, de las manifestaciones que realiz� el propio vendedor, a las cuales se hizo alusi�n en p�rrafos anteriores, se colige con claridad que su voluntad fue la de transferir el derecho de dominio que ten�a sobre el inmueble a la se�ora Urrego, pues era su aspiraci�n �pagarle el tiempo de servicio que ella llevaba con �l�, como lo declar� la abogada Mar�a Edilma Sandoval Camacho (fl. 78, cdno. 1).
M�s a�n, si se miran bien las cosas, no aparece ninguna prueba que permita establecer que Jos� Salatiel y Mar�a Del Pilar se conchabaron para simular. Antes bien, parece que existi� un motivo v�lido para la celebraci�n del contrato de compraventa: el vendedor quer�a pagar una obligaci�n que ten�a con la compradora y �sta, a su vez, pretend�a que se le cancelara con el bien materia de ese negocio jur�dico, por lo que no se remite a duda que debe descartarse cualquier posibilidad de que los litigantes, a trav�s del contrato de compraventa, encubrieron un negocio jur�dico distinto �por v�a de ejemplo una donaci�n-, menos a�n que �ste se celebr� con el prop�sito de enga�ar a terceros.
Ahora bien, si en la menta del se�or Urrego se ventilaba otro prop�sito, tal circunstancia no se trasmite a la compradora �o por lo menos no se prob� que ella comparti� ese designio-, lo que excluye predicar la simulaci�n. En suma, ni el contrato de compraventa fue simulado, ni muchos menos constituy� un acto de donaci�n, raz�n por la cual las pretensiones subsidiarias de la demanda no pueden tener prosperidad. 6.
Puestas de este modo las cosas, debe la Sala modificar el fallo apelado, en el sentido de declarar nulo el contrato �nicamente en relaci�n con el derecho de dominio vendido a Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego, sin que haya lugar a la devoluci�n de dineros por parte del vendedor a dichos compradores, en la medida en que estos no hicieron erogaci�n alguna.
El precio, seg�n lo probado, se cancel� mediante compensaci�n con los dineros adeudados a la se�ora Urrego, por concepto de servicios prestados al vendedor. Desde luego se confirmar� la orden de restituir el inmueble, pero circunscrita a las cuotas transferidas a dichos menores, respetando el derecho de la comunera en menci�n, para la cual ha de tenerse en cuenta que el inmueble fue adquirido por los demandados �en com�n y proindiviso y por partes iguales� (se subraya; fl. 2, vlto), lo que significa, de un lado, que el derecho de la se�ora Urrego equivale a una tercera (1/3) parte de la totalidad del inmueble, y del otro, que al demandante se le deben restituir las otras dos terceras (2/3) partes.
Claro est� que la restituci�n deber� verificarse a favor de Helbert Hern�n, Mar�a Cenaida, Rosa Elinda y Luz Mery Urrego Rinc�n, como cesionarios de los derechos litigiosos del demandante, calidad que les fue reconocida mediante auto de 11 de febrero de 2002 (fl. 128, cdno. 1), sin que aquella pueda comprender los frutos civiles solicitados en la demanda, en la medida en que �stos fueron denegados por la Juez a quo, decisi�n que por ser favorable a la parte apelante, no puede ser modificada en perjuicio de ella, al tenor de lo consagrado en el inciso 1� del art�culo 357 del C.P.C. Como, en �ltimas, la sentencia s�lo es desfavorable a los menores hijos del demandante, no habr� condena en costas en favor de ninguna de las partes, dados los v�nculos que existen entre unos y otros.
D E C I S I O N Por el m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot� D.C., Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,
RESUELVE
1. MODIFICAR la sentencia proferida el 21 de octubre de 2002 por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de la ciudad, dentro del proceso de la referencia, as�: a) El numeral 1�, en el sentido de que la nulidad absoluta declarada por el Juzgado, �nicamente afecta la venta efectuada por el se�or Jos� Salatiel Urrego Urrego a sus hijos menores Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego (2/3 partes), raz�n por la cual, el negocio jur�dico subsiste en relaci�n con el derecho vendido a la se�ora Mar�a Del Pilar Urrego Le�n (1/3 parte). b) El numeral 2�, para disponer la cancelaci�n parcial de la escritura p�blica No. 3443 de 29 de diciembre de 1993, otorgada en la Notar�a 40 de la ciudad, en los t�rminos indicados en el ordinal anterior. c) El numeral 3�, para precisar que la inscripci�n de referido negocio jur�dico en la Oficina de Registro de Instrumentos P�blicos, s�lo se cancela en relaci�n con los menores Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego, subsistiendo la venta en cuanto al derecho transferido �por esa modo- a la se�ora Mar�a Del Pilar Urrego Le�n. d) El numeral 4�, para indicar que no hay lugar a devoluci�n de suma alguna por concepto de precio.
La denegaci�n de la condena al pago de frutos, se confirma. 2. REVOCAR el numeral 5� de la parte resolutiva del fallo y, en su lugar, no imponer condena en costas a ninguna de las partes. 3. ADICIONAR el fallo apelado, para DENEGAR las restantes pretensiones de la demanda. 4. Sin costas del recurso, dado el alcance de este pronunciamiento.
NOTIFIQUESE MARCO ANTONIO ALVAREZ GOMEZ Magistrado RODOLFO ARCINIEGAS CUADROS Magistrado CLARA BEATRIZ CORTES DE ARAMBURO Magistrada. Cas. civ. de 15 de abril de 1997. Cas. civ. de 12 de febrero de 1980; 9 de noviembre de 1993. G.J. CCXXV. p�g. 405. G.J. XLIII, 534. Entre los indicios mas comunes se encuentran el precio exiguo del contrato; la falta de capacidad de pago del adquirente de los bienes; el especial afecto que exista entre los contratantes; las extra�as o singulares circunstancias en que se afirma fue pagado el precio; los antecedentes de las partes; su conducta procesal; la enajenaci�n en bloque de los bienes; la retenci�n de los mismos, entre otros. Cas.
Civ, 11 de junio de 1991. Cas. Civ. de julio 30 de 1992. Exp: 2528. Cas. civ. de 24 de junio de 1992. Cfme: Cas. civ. de 15 de febrero de 2000. Exp: 5438. G.J. CCVIII., p�g., 437. Rep�blica de Colombia 0420000451 01 Tribunal Superior de Bogot� D.C. Sala Civil PAGE 15 (L��@h�. M ���vw\^v���'�'{*103T4�8�DCE�I�I�L�L�_�_`�c�c�d�dee(h<l=l�n�n<o=oDp�����������������������������לד������j0J@���CJOJQJU@���CJOJQJj0JCJOJQJU^J>*CJOJQJ^Jj0JCJOJQJU6�CJOJQJ]�>*CJOJQJ^JCJOJQJ^J6�CJOJQJCJOJQJCJOJQJ5�CJOJQJ3(3LMa}~����*+,?@hi< = � �.������������������������$a$�hdh^�h$dha$ �(ndh$dha$Љ��Ď���./xyJ M ��,- ���������vw\]��������������������������$dha$dhdh$dha$]^vw� � H#I#�%�%�'�'�'�'�'�'�'�)�)w*x*&,',E/F/11����������������������������dh`��$dha$dh1/303�8�8q<r<�=�=U?V?m@n@,C.CeEfE�I�I�L�L�L�P�PUU�������������������������$dh5$7$8$9DH$a$dh$dha$dhU*W+W�X�X�[�[``�b�bkflf�f�f�g�g�j�j@oAo�s�s�v�vDzEz��������������������������dh $dh*$a$dh$dha$DpXp�r�r�r|s~s�s�s�s�s�s�s�sEz�}:~L~����a�s�ωЉщӉ�������J�K�M�]�^�_�a��������ʱʮ��������zszjzjzCJOJQJ^JCJOJQJ j0JU5�6�CJOJQJCJOJQJ5�CJOJQJmH sH 6�]�>*6�CJOJQJ^J^Jj0J@���CJOJQJU6�@���CJOJQJ@���CJOJQJ>*@���CJOJQJj0JCJOJQJU^JCJOJQJ^J@���CJOJQJ^J&Ez{ {}}FG����_�a�r�s�0�1�;�<�ڃۃY�Z�+�-����#�$������������������������������$dha$$dha$dh��������A�B�N�O�P�l�w�x�y���������ÉЉ��J�^����F�������������������������������$a$$a$$dha$$dha$����՜.��+,��0 px��������� ���CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICAT�4�62�� A)T�tulo�1�(.��Windows.La��N<@�O� �:i��+00�#C:\�1!���N<@�:i��+00�/C:\0Mis documa�������������E�F�G�I���������������܌��_�m�؍�������������ĎŎ���� �άЬҬ֬����������������������Ȼȴ������������{����j0JCJOJQJUCJOJQJ5�6�CJOJQJ0JmHnHu0J j0JU@���CJOJQJ@���OJQJj6�@���OJQJU6�@���OJQJCJOJQJ^JmH sH CJOJQJ^JCJOJQJ j0JUCJ@���CJOJQJ0����܌؍�����ÎĎŎ�� ��������������δ8�>���������������������������dh$a$$dha$$a$'Ddh��t��<� � C�����^���A���2��߿�)<�:�����sDp`!�k�߿�)<�:�����=9@��9�x��Mo�FzNj�=���p�@Q9�,0�\��V�M��Sr���1�X-2)��o��2_$���A��\ fo.a���Ь��Oٔ�ɦ�9v�����筊J��J��_+����*�)~��B�R}����@����,Q��_>����������3|n��J�s����s�ɷ�!ד����������i�w �P�S��>?�ڒ|������ϒTZ������'_H��K������o<Z��?i�R�o�I�_��>��˾�˾�˾�˾�˾�˾�˾�˾�˾�˾�˾���sI�dB��~V��Jݻ�*�=��~��hn�P�>��*��?[4�RţN���y�����5�b����1I��;>*��&��q$��Q i�pV����Ы�1�>.��-0��Z��3��p� Ǣqu��-P����`b �4��|�����И��϶l�J�g�;��*�tl�R��ϐ��*k;Ɗ�R�*�qk_����V˞�t=W4�Q�����2�f�bq�����aܑq��n�.��X`\�2a#Vޝgՙ��p�.Jԇ�ǰ/2�<��fހ`F�C2x{I�_S�8�Vf�F��[u��,S�{��kʇU)tz ̌R���ܦ~�NE�QB}XD}��(/�� CFaMI�za�9��Q+�C�y������y�ٓ��� ��TZ�<u��o#_�d�`4�&*���(i�hwU�G�l�ꎑ�������1�9$�% �ju���0$���e�0a�P��:��h��2��n\fY502���[0\2�֟.��5�GF�1���.F�ۤ���j�˪��/�/�Q���t�=F����\�'A�O��i��d���%UJ�F����R����*]$��#���]Ҟ��2-6M��`�����#^ԓ�6�0z���b�c� ��ԯ�0l5��ń��QB��� ��ٵ``�X]����,lZ��ׁ��_ 1S�fA����<(0~������}�Uy)�JAf�;�ӹ��c<�>U��`8YsC����/��P�@��+jm�oY� � 1sg��P��h�Qk�O��&����سD��>F��n����/J� �<Xs�%À�j;��L�n+RȓP+��T�/�Lz�UN�j���VG*F���TM)�^Ui�>c�s0꼿��TNG��WB7�rژ�o~;5�A7T�l����`������\o*���O�Ao��ڥW*��z�hGM�3���[0d��?`���<g�!rT��%��츰 &oȐ�d[�8m~{��ѝs������m��LX�e��t �W�O 3C���0G.��s�q�z��|�BA��562�Y����ar�����k>~ҎM ��.�p��Վ�hܚ�H�����]����d4����9Ȼ����^�i[�ň���ta65Jt��r`��n�t�H��'a�AY��8t����V�P3Ӑ�a���U=�� ��Kھ�B<�_��8��z%�����e���a��GF��@;��,B���٪�ׁ�F��s\7U�X@֪�}ح�KT�Q��`%Fu&w�JD����2jEcd��.l�D����hF�����VFN�Bƨ�� ����1��_�/�)<��f;��x�#�ڎx LE�+�,�4�4��-�2�9��f;]_!����U�����#~��H��h�����>�X�:Ȏ��T8�0�"`���EX v��Q�4d��:>���P�c��4q�Z (�Id<�CZv�ؚ�^N0<��?��Rځ��:��R�c>�(8q��Q���|�Q�S=�R�m�Ul����r��A�Ǩ�0�ƫ���"�Rz����jÀS�{JH_p��v��:�k�l��n�����v4�izF���8���Z.��R�b�_�;�uٹ���E0���k��&�E(��a:F���*jZ�Q�ψ|�R7�[�h���"�ox���Ҕ� ��t�B�-_�nM���ZW=S1��r�_�fp� �D���qrB���d�n���lD�Pr�S!m���b(yJ�;K�WϿd�7,�vTSa�T PFFfD�~;�a"#FT����H��&�e���2m�Ec}C8".u^���,�R�ơz֥�`r�$M0��D��|����<�܃<tN�a'Sd�#�IP�Oԓ��Id+�6�8���B^na�)F����r�QJ����L�"c�l�!W�����Y�{,��gW*�a���D�;��+�T�q�9�������<���ﵯ�P(Y��Q�fh_GF�S}.�XFo`���Ƃ�X0����a� cDVq��̇�*��#�����@|a�� cc���E*�r�n��h�����`�Z)�>���Fn�2_j8�)���үt�*8[�Z"-����@ϔ*�w���m��NJ~�V�A��C ��������?��Z2r���lg �:�{����k�q(B�/���P�E��Q��K�?%Z�!uy�KT-�&2�6�q ����e�����=1dGl^��N�y l���h��`����D����6�Q/s[( 7��,0�EF-�� f˞lcp��ȹn�՜ۤ4��8��0�/f�'9�+;�����fU� ���>�(S&���;i�o�1)-�\�1G�d䙄�P��Ф������RB�K��s cfM����t]j���=!"e�V1�+M���c5�q��9ߘ�2�8�s4~E���2#j`�ͼQ��,a�s�ȜAu4��i�x���{ ��]����V�&�����x)'�������� #�� }����{VL0�]�i��c����bB�X�PzƸ65�������>ö�¥zҙ ��hU�g[.�@l�-\��$� zNw��ƙ���3��߂��<�0�;�3V2�x����ɫ �����T�`g1��x�gз�I8�2V �G��p�Ԅ��۾/��m�������$�}|~�H���N.�� p�N��� �'�7�8F��U��@�*0��j������������C0V�}H�2�)|�C`X0^E�z1Š��>0L��ksFV+O��z��MA#��nj�m<Dq�G5�N�M%��id��0J��#�j�#�F��Cd����$��eSt��_d��Z�+#�A�u �n��V='��2�(��a��e� ����9D흿v�89S&����fc�fW����*�l2� Y<2��rh�����L2RI����{#ky��v�p�DE�#'݂^t�ҫL"_2��㬘`�b��[��`�.��E������1F����poc- �k��W�F�=��RO1�㎪�X��]�ܞ�v�/�%�NF��Y,��x<Vo�� ��y�(�v��?4`h��-u�qd<Ř�L3���ka���4<T/�d�6�)�cn�E�bC5x�1�Okw��i��I�Xq���8/�c���*�H�&hV�Q��"� �`খ�0Z����D6��G;.�fC3.�Q)S2t�8�Y`�68����R<1�s9dp�:���Чd\����l)AE,������m *c_� �r�5/a�y���Q�a�#�/�a��˾B%���Ԙ:�,�y��~U�3�c#i��#�q��A��Mv3��sf�ǕK]����&q;PJ�7� �#M�Y�k��a5��F�3,`��;�q�Z�JR\�����xQ#�v�{��[�&D�Q�rjs�gra]��N����Ҵ]z����,����F FLq��!�!Q��0��R��,���ˉ�y��Ɯ������v�h�=��{W�ȐPۙF'�/���5k0����p]��3V��k�ɦg�3ؗz���o�����;��}!�����`a�q#e0�%(Ԅm��)F�H�>2�h>f�/��� ����D�g#g����b0��L08�\~�Kٕj���ʉ����a0$���O`�o��y�҉=U��+fj����/Ɇ1�㪿f���S�N�(��*^ߋQFIF�v3����a�N3TB�t_�8W�νm��20�z#��qg����XVVv��:����}m����p�d�NF���3��]s���V��Q�o��rҬ�&?V����՝�@Y������NDl)��z�(�Æ}�e �!���M��0���%�����~�� �p�g��= �{2�N3����ӓ ���>�\�M1��i��/7��A�����Ę���}u؇8L���N�C�鎑�]�B�T���8���6(?ٜ,ȼ�NL�������D;�h2 J{����:Ɖ0� � �������_���)��1F^K@�}U�r?l.c�Q,�b�@t��֣�:/� 6��0�Sja|7�h��@�`��E���H�;�%��e7�;5Ac&�%_<`�a&P���D_�q({}�|�);��`���'Cw��L��fU�Avś�7�?�3���02N��W��!��=��؎��j����������)���Qz����I)yr�c�ܾ��x�E�`�p�a�q5��T|W�����KC���Fn+��|+c����(�/��dyޡg��"x$���^��93`�̨C�z��c�-~`�0��o���Pyڝ��[����X{�)̖��;%?~ޡcX�Q�eQewy>#2lQ�x����^��2v����(\�a�`D�<`��1�0������n�Β��ɨ�͆an���gP �cy�y{��c�4�C��u<I�j�q7���Cƛ�0��u�f�N�������\��O1��c��N�G�-7�0�0|2`d�{�_��(!s�p�Zi����3ʴ�{ܿ$��XN2����Q#��H6��Ѡ%��Ԋ�M~�VFNF��A��9�����A���ɸ+7Z�?���$���j�`o\UF�M.�g4�)����m�U|B#M�xEi�p�8߽b�O3����tKʠ���h.�5O�f�j��V��F����������Q�mgpҎd��Ե~���n������5�~(J@7w�HbCVw�ƃ���%����I��ڞa2\`���Ƴ��u'��)<l��w~��� � �F�-��]�X�� J�RdpK��P�1/ٗ�ND��ed�Q�p�k/��>;Y�h0���;���I����B<��s�f62�]m2�2�4gIp�:�;'�0��XSF�eP�]~�Bag��L���&�MM�O���Ȫәy�r�2uF��dX�bI����%���W,�b�}���xUkh �� ����H���a��cM��+x N+�<����оt��^�|E�k���4C4����cǷ�\�D#6��S��d����9���~�Z��oa4J�1�Zbw��?hMF�3i�ȳN�z��84ܘ�`d���/h5�]���g0`�>l � �i~)��.FP�KT��!'�6�D�f�ƞ���f<��(�e���;��j9�a_����}l��y?ݎ{*o_�L(0�Wj�oD��#>�J��X�a�ق�e��t��m92��9��'�� _O22V��y[HM�G`�;�X���~�c�E��G��jA3��~c\-T}>�Yj�u�¸�Hl�q-��[m|=I�7����Z�`$2"���p�q5�q+FE�(̓�+g�ܧ��`'c���}I����wƺ��@�n�S�6Uإ�"] �� ��*��� ���Ŗ�~��Ŗ~.����13��r.�Hn�IO����,J�3��5�x� O-��`e�cu�l�����JO` k���I�:��F�p��(K��~qX 3�}n�*���~���3�Z����.E����U�p=r9�UJ��mÇ�k�-j|���} I:��� ���� ���=�|;_�R묄��i�N$E�#MC��ClJ3<Y^Y�W䣅af�XR�zVB̠'�GC�X��h �+� ���T�s�#�KvF7s��I3�@���;N�ӄ!f3�ۚ�fIa<а�ؚ#��`a���+Z������� 魮> �_l�A�16��ao*$GXbH��l7��|_a��Q�r�B��!����%F�|ij�~�j�c�xطT�$ �i~�.#����Ys!�Br�{kP~1bZ<� �]��N2 � ��l������&26όl����#�T�� ŊC��������X�H�*�����s����>���խԻi�o8R*V�̗����d]b�;�#��Ϊ�.G��a:?ľ��_��I�%�-���]��BXX�)ao�p�6&�&�n%@$�9�2=�nx�K���T�Y�S�<�����%��g:��!*-7�Bu��F<=�'C���T����!���h&IhV��qZM�����dr H�©�c]��� �M�U=�+���bLQ������NQ��6�}~x��q+�y����*��S��zdb��Z�L��n (�J�>���qO�5<���b��ϴ��$x"VUJK\?�9����W5^��]�)��'����ڏZ��LV��蛪'��`�u-gd�����P�F}�?����u��k#I��!����>���n���S�Q�j��#��P�;fL����ڶ]F����E�Mt��No��j0k�a�&Q�Kqqk��M*���# �#4+�\�`���'T���=4��������@�w7 3v�] 7ef�s�S�pG��f��C����xDr<��kg�՟�20n����r�IC�eh�c9l���wi�~����8+��NT߂��j��G1'�fFsF�Mɤ�0ʴ���^���Efd,�4�a�٭aXfxb,ǿ�m`��&I#c�o�a2�4�? #�K��^���&0V(a�����q;3� �oĸ l�E���Ռ��؞����̰%Ɨd���������˷r�06=3�o눱�R�1`"s�� l �� �PO�`Rb+\i�^�n#�=���>c*��p���!��s��0Vm��.�3�c���9�*pB�3X��F! ҭe�e¤��,�W�)Un�/��?_��$���M��,�#;*��t��V��?����oQ��]�ÕV����cU���R������� �����������δԴܴ��6�8�<�>�@������ֺ���B����������������������������������������CJOJQJ^J6�CJOJQJ]�5�6�CJOJQJ0JmHnHuCJOJQJ^J@���CJOJQJCJOJQJ# As� mismo precis�, a prop�sito de la incidencia de la cosa juzgada penal en el campo civil, que .. Cas. civ. de 12 de octubre de 1999.
Cfme: sentencia de 24 de noviembre de 2000. Exp. 5365. 16 esese e 24 >�@� �к�B���������������$dha$dh$dha$��� �����������δԴܴ��6�8�<�>�@������ֺ���B�����������^�`�b�d�f���������������������������������CJOJQJ^J6�CJOJQJ]�5�6�CJOJQJ0JmHnHuCJOJQJ^J@���CJOJQJCJOJQJ(>�@� �к�B�������`�d�f������������$dha$dh$dha$ez ejecutoriada esta sentencia. s; e365; y de 16 de mayo de 2003; exp. 7576. 23 diecis�is (16) de julio de dos mil tres (2003). 1 E CUNDINAMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA i@@��@Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH B@BT�tulo 1$$dh@&a$CJOJQJPPT�tulo 2$$ &F �8@&a$5�CJOJQJ@@@T�tulo 3$$@&a$6�@���OJQJBBT�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.4@�4 Encabezado �C�": @: Pie de p�gina �C�"0)@�0N�mero de p�gina0@"0Texto nota pie:&@�1:Ref. de nota al pieH*<�OB<Body Text 2$a$CJOJQJLB@RLTexto independiente$a$CJOJQJ<>@b<T�tulo$dha$5�CJOJQJJ�rJBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJJ��JBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJ�HvL�UA[`b�dUe�h�i� %�����Tps������(3LMa}~�� !YZ[no��kl��]^��y | � � [ \ CD;<����� !���������&'vw�!�!�#�#�#�#�# $$�%�%�&�&T(U(s+t+4-5-_/`/�4�4�8�8::u;v;�<�<L?N?�A�AFFyLzLRMSM�N�N�Q�Q?V@V�X�X�\�\�\�\!^"^�`�`YeZe�i�i�l�lfpgp)q+q?s@shuiu�w�w�x�x�x�xRySy]y^y�y�y{{|{M|O|�}�}E~F~��d�e����������,�7�8�9�T�_�a�b�������8�����:�\��������<�W�X�Y�����0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0*@0���@0���@0���@0���@0���@0��@0���@0� 0XXDpa���f�HORX.]1UEz����>�f�IKLMNPQS[ĎJ��!�������x�xw}�����������������x�xF~��������������������x�xSy\yJ~���������������L�W�Y�������CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc�����;����������f%�*�5�T����������oMP��L�����������Spsh������������@x��8�0�^�8`�0�.���������)�?�� 15 )^�)`�?�o(.��������^��`���.��p�L��p^�p`�L�.��@����@^�@`���.������^�`���.����L���^��`�L�.��������^��`���.��������^��`���.��P�L��P^�P`�L�. i@@��@Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH B@BT�tulo 1$$dh@&a$CJOJQJPPT�tulo 2$$ &F �8@&a$5�CJOJQJ@@@T�tulo 3$$@&a$6�@���OJQJBBT�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.4@�4 Encabezado �C�": @: Pie de p�gina �C�"0)@�0N�mero de p�gina0@"0Texto nota pie:&@�1:Ref. de nota al pieH*<�OB<Body Text 2$a$CJOJQJLB@RLTexto independiente$a$CJOJQJ<>@b<T�tulo$dha$5�CJOJQJJ�rJBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJJ��JBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJ�HP�Z`)g�i)j�m�n�%������/KN������(3LMa}~����*+,?@hi<=��./xyJ M � �, - ���������vw\]^vw��HI�!�!�#�#�#�#�#�#�#�%�%w&x&&('(E+F+--//0/�4�4q8r8�9�9U;V;m<n<,?.?eAfA�E�E P PRR�S�S�V�V[[{]|]XaYa�a�a�b�b�e�e-j.j�n�n�q�q1u2u�u�u xx3z4z�|�|L}N}_}`}~~(~)~�~�~F�G���l�n���������.�/�;�<�=�Y�d�e�f��������������@�����B�d����� �'�#�D�_�`�a� ���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0*@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0XXDpa���HOR.]1UEz������IKLMNPQSĎJ��!����������� � $*����)�)�5�5�7�7�89$9*9�:�:�D�D�E�EWLaL�QRSS SS&S,SCTIT�V�V�Y�Yj\r\�\�\�]�]�m�m@oFo�p�p�qrttzt�w�wN}_}-�3�^�d�����Ä��C�F����������� ���$%��N O � � 'fg|}�������!�!�(�(�)�)0,2,�4�4j<l<<>E>�>�>nKuK~S�S!U"U�U�UZX^X�\�\zi|i.k0k�l�l�n�n�q�q�q�q�s�sSyTy7{8{N}^},~5~��o�p���ńȄʄ̄����H�K�M�O�������ćƇȇ��� ���L}N}~'~/�=�������5�@�������� �T�_�a������CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc�����;����������f%�*�5�T����������oMP��L�����������Spsh������������@x��8�0�^�8`�0�.���������)�?��)^�)`�?�o(.��������^��`���.��p�L��p^�p`�L�.��@����@^�@`���.������^�`���.����L���^��`�L�.��������^��`���.��������^��`���.��P�L��P^�P`�L�.�,����,^�,`���o()��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��l����l^�l`���.��<�L��<^�<`�L�.������^�`���.��������^��`���.�-����hx�hx�hx�hx�hx�hx�hx�hx�hx-o?�?�o?�?�o?�0 &PP��/ �"I!��"��#�M $��%�����8�$��������� As� mismo precis�, a prop�sito de la incidencia de la cosa juzgada penal en el campo civil, que .. (�,����,^�,`���o()��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��l����l^�l`���.��<�L��<^�<`�L�.������^�`���.��������^��`���.����L���^��`�L�.�h����h^�h`���o()��8����8^�8`���.���L��^�`�L�.��� ����� ^�� `���.��������^��`���.��x�L��x^�x`�L�.��H����H^�H`���.������^�`���.����L���^��`�L�.�����oMP�Spsf%�*���������������������eF� �a�� Z�F� ���������@4L��d88���9..+/,/�7hBiBjBkBlBmBnBoBpBqB�D�D�F�F�G�G�H�HIII$IFINIeIfI�I�I�I�I�I�I�I�IvLwLyLzL�L�L1MDMRMSM�N�NmS`VaVkVoV�V�VWW|W}W~W7XD^E^kaxa�c�cqdud�d�l�l�l�n�n�n�o�oo}p}E~F~J~K~V~W~X~�~�~�~�~�~�~&2N`efop���������������������܁�������� � ����+�.�7�8��������0@1�0 @00@1�1�c@1�0�e@0�w@1�1�1�1 �1�1�1�1�1�1��@1�0R�@1"�18�@1$�1��@1�1*�1v�1x�1(�14�1x�1��1��1��1��1��1�1 �1�1�1¬1T�@1ά04�@0�1 �1\�1��1��0��0�1V�@1к0<�@0��@1ֺ1n�@1غ1��@1�1��@1�1��@1�1�1��@0�@1�02�@1��@1��@1�1v�@1�1��@0��@1�1��0��@1 �1��@1��@1�0��@1�0�@0�1�1�1�1(�1*�1,�1Ļ1ܻ1�1��1�1l�1ȼ1�1�1<�1F�1H�1Z�1\�1��1��1��1��1��1ʽ1��1�0@�0F@0H@0�@0�@1Ь1Ԭ1֬1�1*�1B�1<�1D�1j�1l�1D�1H�1x�1J�1T�1^�1��1��0��0�@0^�0|@1`�0�@0b�0�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"�����$w�ނwfقwf�i��j6��!���xx�42�2�Q����A)CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���9 ��Ŏbjbj���������������������q������ldrB�v:�v,www wL�L�L�8��$��L wh�����������������$6� V��5��w�����5���ww��"��������pw�w�����������D�r��Tww۞��`t���K� w,L���pS�۞48�0h�a�z�������۞�� w wwwww�Root Entry�������� �F`t���K��@Data ������������U'1Table���������������WordDocument����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������j��������������������i��������������������������������������l����������������������������������������������� ���������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQS����T�VWXYZ[\]^_`abc��������fh������k����mnopqrstuvwxyz{|}~�e�� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q�������Oh��+'��0��������X |� ��� ������A))CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARiONTONTW2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA165Microsoft Word 9.0D@�/��@�zͶK�@Tsd�B�@�J��K���j����՜.��+,��0 px��������� ���CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICAT�4�62�� A)T�tuloNDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc�����;����������f%�*�5�T����������oMP��L�����������Spsh������������@x��8�0�^�8`�0�.���������)�?��)^�)`�?�o(.��������^��`���.��p�L��p^�p`�L�.��@����@^�@`���.������^�`���.����L���^��`�L�.��������^��`���.��������^��`���.��P�L��P^�P`�L�.�,����,^�,`���o()��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��l����l^�l`���.��<�L��<^�<`�L�.������^�`���.��������^��`���.����L���^��`�L�.�h����h^�h`���o()��8����8^�8`���.���L��^�`�L�.��� ����� ^�� `���.��������^��`���.��x�L��x^�x`�L�.��H����H^�H`���.������^�`���.����L���^��`�L�.�����oMP�Spsf%�*���������������������eF� �a�� Z�F� �������������@�PP`�dPPl�H�H�H�H�H�H�H�HII I$I%I�K�K�KLLPPP������������������0@10�12�16�1F�1R�1T�1d�1��1��1�1�1�1T�@1��1�@1��@1��1h�@1��1��04�@0�@0�@0�0|@1�0�@0�0�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"A�����$w�4Rw�Rw��3sm8��!���xx�20i�,nsentenciaciones,se Y aunque este pronunciamiento de la Cote se hizo los mismos argumentos sirven para este caso, porque, mutatis mutandis, Se concluye, entonces, que no existe cosa juzgada por raz�n de la sentencia proferida por el Juzgado 11 Civil del1֬1�1*�1D�1j�1l�1v�1��0��0�@0�0|@1�0�@0�0�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"A�����$w�URw�Rw����k7��!���xx�20@� 2�Q����A)CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURAd<5WordDocument������,nsentenciaciones,se Y aunque este pronunciamiento de la Corte se hizo los mismos argumentos sirven para este caso, porque, mutatis mutandis, Se concluye, entonces, que no existe cosa juzgada por raz�n de la sentencia proferida por el Juzgado 11 Civil del Circuito el 6 de febrero de 1997, dado que ella, en rigor, no resolvi� sobre la pretensi�n formulada. consonese�i�,pero tambi�n e e) El numeral 2� de la sentencia complementaria de 20 de noviembre de 2002, para se�alar que la restituci�n all� ordenada, �nicamente recae sobre derechos de cuota equivalentes a las dos terceras (2/3) partes, la cual deber� cumplirse por parte de los demandados Claudia Marcela y Edwin Alexander Urrego Urrego, en los t�rminos del par�grafo 2� del art�culo 337 del C.P.C., una v���� ���� ����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ez ejecutoriada esta sentencia. s; e365; y de 16 de mayo de 2003; exp. 7576. 23 0Table�����Vo������������������������������������ i@@��@Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH B@BT�tulo 1$$dh@&a$CJOJQJPPT�tulo 2$$ &F �8@&a$5�CJOJQJ@@@T�tulo 3$$@&a$6�@���OJQJBBT�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.4@�4 Encabezado �C�": @: Pie de p�gina �C�"0)@�0N�mero de p�gina0@"0Texto nota pie:&@�1:Ref. de nota al pieH*<�OB<Body Text 2$a$CJOJQJLB@RLTexto independiente$a$CJOJQJ<>@b<T�tulo$dha$5�CJOJQJJ�rJBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJJ��J���L���^��`�L�.�h����h^�h`���o()��8����8^�8`���.���L��^�`�L�.��� ����� ^�� `���.��������^��`���.��x�L��x^�x`�L�.��H����H^�H`���.������^�`���.����L���^��`�L�.�����oMP�Spsf%�*���������������������eF� �a�� Z�F� ����� ����@��U�U`�d�U�U�H�H�H�H�H�H�H�HII I$I%I�K�K�KLLPPPP������� ���/�0�5�;�?�@�� � �����0@1�1�1�1�1"�1$�14�1x�1��1��1��1¬1T�@1Ĭ1�@1��@1Ȭ1h�@1ʬ1̬1ά04�@0�@0�@1Ь1Ԭ1֬1�1*�1D�1j�1l�1v�1��0��0�@0��0|@1��0�@0��0�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"A�����$w�8Rw�Rw��3sm8��!���xx�20i� 2�Q����A)CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJ�HGL�U[1b�d&e�h�iن %�����Tpsن�����(3LMa}~����*+,?@hi<=��./xyJ M � �, - ���������uv[\]uv��GH�!�!�#�#�#�#�#�#�#�%�%v&w&%(&(D+E+--0/1/�4�4 Circuito el 6 de febrero de 1997, dado que ella, en rigor, no resolvi� sobre la pretensi�n formulada. e�,pero tambi�n e365; 16 de mayo de 2003.
Exp. 7576. 24 >�@��$dha$AMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA i@@��@Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH B@BT�tulo 1$$dh@&a$CJOJQJPPT�tulo 2$$ &F �8@&a$5�CJOJQJ@@@T�tulo 3$$@&a$6�@���OJQJBBT�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.4@�4 Encabezado �C�": @: Pie de p�gina �C�"0)@�0N�mero de p�gina0@"0Texto nota pie:&@�1:Ref. de nota al pieH*<�OB<Body Text 2$a$CJOJQJLB@RLTexto independiente$a$CJOJQJ<>@b<T�tulo$dha$5�CJOJQJJ�rJBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJJ��JBody Text 2$��dh`��a$CJOJQJ�HFL�U[*b�de�h�i.� %�����Njm.������(3LMa}~����*+,?@hi<=��./xyJ M � �, - ���������uv[\]uv��GH�!�!SummaryInformation(������������$DocumentSummaryInformation8��������HCompObj����kObjectPool���������������o�F����o�F��#�#�#�#�#�#�#�%�%v&w&%(&(D+E+--0/1/�4�4b8c8�9�9F;G;^<_<??VAWA�E�EILJL"M#M�N�N�Q�Q VV�X�X`\a\�\�\�]�]�`�`#e$e�i�i�l�l0p1p�p�p s s2u3u�w�wKxMx^x_xyy'y(y�y�yE{F{||k}m}~~�~�~�~�~-.:;<Xcde�������^���ǀ`����� �&�'�E�A�b�}�~��+�/��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�b8c8�9�9F;G;^<_<??VAWA�E�EJLKL#M$M�N�N�Q�QVV�X�Xg\h\�\�\�]�]�`�`*e+e�i�i�l�l7p8p�p�pss9u:u�w�wRxTxexfx#y$y.y/y�y�yL{M{| |r}t}~~��5�6�����ҀӀ߀������ � �%�0�2�3�T�a��� �^�r��-�Z���ф҄��� �(�)�*�ֆ׆چ�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�� 0���0���0���0���0���0���0���0���0���0����0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0*@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0XXDpa���@�HORX.]1UEz����>�@�IKLMNPQS[ĎJ��!����������� � $*����)�)�5�5�7�7�8�899�:�:�D�D�E�ElIsINNNN1N7NNOTO�Q�Q�T�TsW{W�W�W�X�X�h�h6j<j�k�k�lmsoyo�r�rMx^x,{2{]}c}�����a�d�����ڂ݂���'�,�/�$%��N O � � 'fg{|�������!�!�(�(�)�)/,1,�4�4[<]<->6>�>�>�N�N,P-PQQdShSW WWW�W�Wpdrd$f&f�g�g�i�i�l�l�l�lRtSt6v7vMx]x+y4y||n}o}���������f�i�k�m�����߂����� �'�,�/�KxMxy&y.<���S�^���ǀ�� �'�r�}���,�/���CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc�����;����������f%�*�5�T����������oMP��L�����������Spsh������������@x��8�0�^�8`�0�.���������)�?��)^�)`�?�o(.��������^��`���.��p�L��p^�p`�L�.��@����@^�@`���.������^�`���.����L���^��`�L�.��������^��`���.��������^��`���.��P�L��P^�P`�L�.�,����,^�,`���o()��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��l����l^�l`���.��<�L��<^�<`�L�.������^�`���.��������^��`���.����L���^��`�L�.�h����h^�h`���o()��8����8^�8`���.���L��^�`�L�.��� ����� ^�� `���.��������^��`���.��x�L��x^�x`�L�.��H����H^�H`���.������^�`���.����L���^��`�L�.�����oMP�Spsf%�*���������������������eF� �a�� Z�F� ��&�'�,�/��@�������� �-�-�.�.�79B:B;B<B=B>B?B@BABBB�D�D�F�FSGVG�H�H�H�HII5I6IlImIsItI|I}I~IIFLGLILJLhL�LMM"M#M;S�V�V�V�VX^^5aBa�c�c;d?dJdJlPlSlWnZnhngoho9}:}��������.�/�4�:�Q�S�]�^�&�'�'�)�,�-�.�@@@0@A�A�c@A�@�e@@�w@A�A�A�A �A�A�A�A�A�A��@A�@R�@A"�A8�@A$�A��@A�A*�A(�A4�Ax�A��A��A��A��A��A�A�A�A�A¬AT�@Aά@4�@@�A�AZ�A��A��@��@�@V�@@��@AδA��@AдA��@@�@AҴ@2�@A��@A��@AԴAv�@A�A��@@��@AܴA�@��@A �A��@A��@A�@��@A�@�@@�@@�@AЬAԬA֬A�A*�AD�Aj�Al�Av�A�A�A"�@��@�@@6�@|@A8�@�@@<�@�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"A�����$w�Tw�Tw��zSi5��!���xx�20X� 2�Q����A)CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA������ GG�G� V����ѹ�^�Ëw�Vp�t!�GjP�w�w�wjR��=�����u�f�G�����0< r�7�Ã�V�D$j�vpP��<�������D$��"jP�\�����������P�ލ5�12��{tu�5�12���{tu�5�12�������\��D$jPW�sp��<���^3��uV�~�\�L$�����G�&���F�����{tuf�K|f��00f��|$j�spVW��<���3��t��u�L$^�Np��ø�L����@����u_`�=�,2��������O�5�,2�������G� G��+�� �� ���9 ��Ŏbjbj����������������k������lT8B�<:�<,�<�<�<=�L�L�L82M$VML=�m��M�M�M�M�M�M�M�M�h�h�h�h�h�h�h$�o �q�i��<�M�M�M�M�Mi�R�<�<�M�M�m�R�R�R�M��<�M�<�M�h�R�M�h�R~ �R`r�gT�<�<�h�M�M�"})G�=��L�OP%h�h4�m0�m3hzdrR�dr�h�R==�<�<�<�<�Root Entry�������� �F�"})G��@Data ������������U'1Table�������������drWordDocument�����������������������������������������������������������h����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q�������Oh��+'��0��������X |� ��� ������A))CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARiONTONTW2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA163Microsoft Word 9.0D@z�a�@���'G�@Tsd�B�@�)G�zSi����՜.��+,��0 px��������� ���CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICAT�4�5X�� A)T�tulo�������� !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQS����T�VWXYZ[\]^_`abc��������f�����ijklmnopqrstuvwxyz{|}~�e�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0*@0���@0���@0���@0���@0���@0��@0���@0� 0XXDpa�����HORX.]1UEz����>���IKLMNPQS[ĎJ��!����TxdxHN��a�����҄׆چTxdx~�a���������҄׆چRxTx$y-y~�Ӏ�U�`�a�^�r�����҄�(�*�ʆ׆چ��CONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.asdCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.docCONSEJO SUPERIOR JUDICATURArC:\Mis documentos\Proyectos\2003-07 Nulidad, venta entre hijos,c�nyuge, error, simulaci�n, donaci�n 0420000451.doc�����;����������f%�*�5�T����������oMP��L�����������Spsh������������@x��8�0�^�8`�0�.���������)�?��)^�)`�?�o(.��������^��`���.��p�L��p^�p`�L�.��@����@^�@`���.������^�`���.����L���^��`�L�.��������^��`���.��������^��`���.��P�L��P^�P`�L�.�,����,^�,`���o()��������^��`���.��� �L��� ^�� `�L�.��������^��`���.��l����l^�l`���.��<�L��<^�<`�L�.������^�`���.��������^��`���.����L���^��`�L�.�h����h^�h`���o()��8����8^�8`���.���L��^�`�L�.��� ����� ^�� `���.��������^��`���.��x�L��x^�x`�L�.��H����H^�H`���.������^�`���.����L���^��`�L�.�����oMP�Spsf%�*���������������������eF� �a�� Z�F� `�a�ф҄׆چ�@��~�~���~�~� �-�-�.�.�79B:B;B<B=B>B?B@BABBB�D�D�F�FSGVG�H�H�H�H�H�HII6I7ImInItIuI}I~II�IGLHLJLKLiL�LMM#M$M�N�N>S1V2V<V@V�V�V�V�VMWNWOWX^^<aIa�c�cBdFdQdQlWlZl^nanonnooo@}A}~~~~'~(~)~u~�~�~�~�~�~�~167@AXgopqx�����`�a�����������������ԁՁځہ��������� �ф҄҆Ԇ׆؆ن@@@0@A�A�c@A�@�e@@�w@A�A�A�A �A�A�A�A�A�A��@A�@R�@A"�A8�@A$�A��@A�A*�Av�Ax�A(�A4�Ax�A��A��A��A��A��A�A �A�A�A¬AT�@Aά@4�@@�A �A\�A��A��@��@�AV�@Aк@<�@@��@AֺAn�@AغA��@A�A��@A�A��@A�A�A��@@�@A�@2�@A��@A��@A�Av�@A�A��@@��@A�A��@��@A �A��@A��@A�@��@A�@�@@�A�A�A�A(�A*�A,�AĻAܻA�A��A�Al�AȼA�A�A<�AF�AH�AZ�A\�A��A��A��A��A��AʽA��A�@@�@F@@H@@�@@�@AЬAԬA֬A�A*�AB�A<�AD�Aj�Al�AD�AH�Ax�AJ�AT�A^�A��A��@��@�@@��@|@A��@�@@��@�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial?5� �:�Courier New9���Garamond;��Wingdingsa"� AlbertusAlbertus Extra Bold"A�����$w�]Tw�DTw��c��j6��!���xx�r4� 2�Q����A)CONTENCIOSO ADM.
DE CUNDINAMARCONSEJO SUPERIOR JUDICATURA��9 ��Ŏbjbj�����������������a�q������lBB:|,�������8 $DL��3����������,�,�,�,�,�,�,$�5 �7��,��������,������3����L�����,���,� ��#r�+T���,�����2G��,��L�+�,4�30�3,z�8J��8�,�������� ���� ��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F���2G�@Data ������������U'1Table�������������drWordDocument��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������g��������������������������������������������������������������������������������������0Table������8�������������������������������������������� !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQS����T�VWXYZ[\]^_`abc�����fd���������������������������������������������������������������������������������������������eSummaryInformation(������������$DocumentSummaryInformation8��������HCompObj����kObjectPool���������������o�F����o�F�