��ࡱ�>�� np����m��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������M ���Qbjbj�=�= )��W�W�M������l�������ddd8��D�%��%�%�%�%�%�%�%�& )��%��%���%����%�%b f$:%o���%��8�.���Rd��r% �%�%0�%|% �)�v�)�%�����TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA SALA CIVIL Bogot�, D. C., veintiocho de febrero de dos mil seis.
MAGISTRADA PONENTE: ANA LUCIA PULGARIN DELGADO. RADICACION: 110013103003200001003-01. RADICACI�N INTERNA 2300. PROCEDENCIA: JUZGADO 3� CIVIL DEL CIRCUITO DE BOGOTA. DEMANDANTE: ARTURO ACOSTA MARTINEZ. DEMANDADO: GUSTAVO WIESNER CORRADINE. PROCESO: ORDINARIO. MOTIVO DE ALZADA: APELACI�N SENTENCIA. FECHA DISCUSI�N Y APROBACION PROYECTO: 25-enero-2005.
ASUNTO Procede la Sala a decidir el recurso de apelaci�n otorgada en el efecto suspensivo, interpuesto por el apoderado judicial de la parte demandada, contra la sentencia proferida el 25 de julio de 2005 por el Juez 3� Civil del Circuito de Bogot�, por medio de la cual se negaron las pretensiones de la demanda del proceso de la referencia.
ANTECEDENTES Del expediente enviado para dar tramite al recurso propuesto se puede establecer que por medio de apoderado el se�or Arturo Acosta Mart�nez present� demanda de declaraci�n de pertenencia por prescripci�n extraordinaria de dominio contra el se�or Gustavo Wiesner Corradine, y las personas indeterminadas que se crean con derecho de intervenir en el proceso, formulando como pretensiones que se declare que le pertenecen los siguientes inmuebles: predio ubicado en la Calle 6� No. 11-90 de esta ciudad, distinguido con el folio de matr�cula inmobiliaria 50C-1507696; predio ubicado en la Calle 6� Nos. 11-92, 11-94, 11-96 y Carrera 12 No. 6-02, distinguido con el folio de matr�cula inmobiliaria 50C-790654; que como consecuencia de dichas declaraciones se ordene la inscripci�n de la sentencia en la Oficina de Registro de Instrumentos P�blicos de Bogot� y que en el evento en que se presente oposici�n en el transcurso del proceso se condene en costas a la parte que se oponga.
Basa las peticiones la parte actora se�alando que Arturo Acosta Mart�nez ha tenido la posesi�n material de los bienes por m�s de 20 a�os en forma p�blica, quieta, pacifica, continua e ininterrumpida con animo de se�or y due�o sin reconocer a ning�n tercero como propietario de los referenciados bienes, que durante los 20 a�os que ha tenido la posesi�n del bien no se ha instaurado demanda en su contra que tenga que ver con los bienes; que dentro de sus actos de se�or�o ha firmado contratos de arrendamiento sobre los mismos tomando para si los frutos derivados de dichos contratos; que dentro de los acuerdos contractuales se ha pactado que los servicios p�blicos estar�n a cargo de los arrendatarios en tanto que el se�or Arturo Acosta se encargar�a del pago de los impuestos.
Indica el demandante que el predio ubicado en la Calle 6� No. 11-90 de Bogot� no contaba con folio de matricula pero que luego de algunas diligencias realizadas por el poseedor logro que se le abriera folio de matricula al rese�ado bien, el d�a 14 de marzo de 2000. Que el se�or Jaime Pulecio L�pez instauro demanda de pertenencia respecto del bien que corresponde a la nomenclatura Calle 6� Nos. 11-92, 11-94, 11-96 y carrera 12 No. 6-02 de Bogot�, demanda que correspondi� al Juzgado 6 Civil del Circuito de Bogot�, quien se pronuncio declarando la perenci�n del proceso, previa solicitud hecha por el se�or Arturo Acosta Mart�nez.
Que posteriormente mediante resoluci�n No. 036AJ dictada por la Alcald�a de la Localidad Tercera de Bogot�, se orden� la demolici�n de algunos bienes que amenazaban ruina, a pesar de que en la resoluci�n no se mencionaban los bienes objeto de este proceso se procedi� a la demolici�n de los mismos entre el 14 y 24 de marzo de 1999, y sin seguir el tr�mite legal de expropiaci�n y de manera irregular fueron ocupados los bienes para que se diera paso a la ampliaci�n de la carrera 6� de la ciudad de Bogot�, despojando as� al se�or Arturo Acosta Mart�nez, indicando que los predios aqu� se�alados no existen f�sicamente, teniendo como consecuencia de tal hecho la imposibilidad de practicar la inspecci�n ocular sobre los mismos, adem�s se�ala el demandante que las personas que se encontraban en los bienes al momento de la demolici�n fueron reubicados por el Departamento de Bienestar Social del Distrito y no sabe donde ubicarlos, ya que no figuran en el directorio telef�nico, qued�ndose por ello sin testigos de lo acontecido.
Se�ala por �ltimo el demandante que seg�n fotograf�as tomadas a los inmuebles a inicios del a�o 1999, no muestra amenaza de ruina y que el se�or Arturo Acosta Mart�nez ha ejercido sus acciones de se�or y due�o, tales como arrendar los mencionados bienes inmuebles y acudir a la acci�n de restituci�n, cuando se ha visto compelido a ella por incumplimiento de sus arrendatarios.
Por medio de auto dictado el 1� de septiembre de 2000, se admiti� la demanda, se ordenaron los emplazamientos correspondientes y la inscripci�n de la demanda. Posterior a la notificaci�n por edicto y en vista de que ninguno de los emplazados se manifest� frente al proceso, se design� curador ad litem seg�n prove�do del 22 de mayo de 2001; auxiliar de la justicia que descorri� el traslado de la demanda, manifestando estarse a lo probado dentro del proceso, solicitando que dentro de la diligencia de Inspecci�n Judicial se identifique de manera id�nea los inmuebles, con los linderos iniciales y que los actualicen, por ultimo indiquen si se trata de los bienes que son objeto del proceso.
Por medio de auto dictado el 16 de enero de 2003 se dio apertura al periodo probatorio, as�: respecto de la parte demandante se orden� tener en cuenta como pruebas los documentos aportados que sean conducentes y pertinentes; oficiar a las entidades relacionadas en el ac�pite de pruebas de la demanda a fin de que expidan las certificaciones all� indicadas, practica de inspecci�n judicial con intervenci�n de peritos, donde se constat� que en el sitio no se encuentra ninguna construcci�n, sino que en la direcci�n est� construida la calle sexta y el Parque Tercer Milenio, en cuanto la construcci�n, seg�n lo dicho por el apoderado, fue demolida por virtud de la expropiaci�n de la que fueron objeto los bienes mencionados, por lo tanto se ordena la realizaci�n del dictamen basados en aerofotograf�as, plano de levantamiento topogr�fico del IDU y plano de la manzana catastral del inmueble, basada en estos documentos la auxiliar de la justicia constat� que los terrenos son los mismos que se se�alan en la demanda; se neg� el interrogatorio de parte solicitado ya que no se mencion� la persona que deb�a surtirlo.
Respecto de la parte demandada, en relaci�n con la inspecci�n judicial solicitada, con intervenci�n de peritos, se dispuso estarse a lo ordenado respecto de las pruebas pedidas por la parte actora, diligencia en la cual los peritos tendr�an en cuenta el cuestionario formulado por el curador ad litem (folio 316 C.1). El 25 de junio de 2004 se corre traslado a las partes para que presenten sus alegatos de conclusi�n. Se�alando en el alegato la parte actora que en el desarrollo del proceso la parte demandada no ha manifestado ning�n inter�s respecto de los bienes inmuebles que son objeto del proceso, nunca compareci� al proceso a defender su presunto derecho real de propiedad (folios 357 y 358 C.1).
EL FALLO APELADO Mediante prove�do del 25 de julio de 2005, el a quo neg� las pretensiones de la demanda; al efecto, luego de hacer un breve relato de lo actuado dentro del proceso fundamenta su decisi�n haciendo un se�alamiento de lo que es la posesi�n, los elementos que se deben cumplir para llegar a ella; indica que en el caso concreto el demandante invoco la prescripci�n extraordinaria y que para que esta prospere se deben dar tres requisitos que se�al�: a) que el bien sea susceptible de prescripci�n; b) que haya sido pose�do por el t�rmino establecido en la ley (veinte a�os), y c) que la posesi�n no haya sido interrumpida.
Se�ala el juzgador que el demandante no logro demostrar que posey� el bien de manera pacifica durante los 20 a�os ya que del acervo probatorio que versa en el expediente no se puede inferir tal condici�n; que no hay testigos que afirmen lo manifestado por el demandante; as� mismo sostiene que la posesi�n se pretende probar con contratos de arrendamiento resaltando que solo algunos son aut�nticos y que el m�s antiguo data del a�o 1991; con copias de los procesos de restituci�n que ha adelantado a partir de 1993 sin que de ello se pueda desprender que la posesi�n se dio por un lapso de 20 a�os; adem�s en la inspecci�n judicial no se logr� alinderar los bienes que son objeto del proceso, ni establecer las dependencias y construcciones que en ellos exist�an; indica adem�s que del concepto rendido por la auxiliar de la justicia no hay claridad ni seguridad absoluta respecto de la ubicaci�n de los bienes, por lo tanto concluye el juzgador de primera instancia que el actor no logro probar los requisitos necesarios para que se procediera a declarar la pertenencia y por tal motivo niega las peticiones hechas (folios 359 a 368 C.1).
LA APELACI�N Luego de enterarse de lo resuelto por el juez, el apoderado de la parte actora recurre el fallo en tanto se le negaron todas las pretensiones con el objeto de que se revoque en su totalidad y se proceda a conceder lo peticionado en la demanda. Argumenta el recurrente que se deniegan las pretensiones por no estar probadas lo que es contrario a lo que se encuentra en el expediente, ya que si bien es cierto que en la actualidad los bienes no existen materialmente, no implica ello que se pierdan los derechos leg�timos sino que ello obedece a que fueron entregados en mera tenencia al Distrito a trav�s de proceso de expropiaci�n que cursa en su contra; sostiene que la identificaci�n de los bienes inmuebles puede obtenerse teniendo en cuenta los folios de matricula inmobiliaria de la Oficina de Instrumentos P�blicos de Bogot�, el 50C-1507696 Y 50C-790654.
Indica el recurrente que no esta de acuerdo con lo planteado por el a quo cuando sostiene que no se puede declarar la pertenencia por faltar testimonios que acrediten que el demandante se comportaba como propietario del bien, resaltando que en Colombia se acabo la tarifa legal en materia probatoria y que la prueba documental igual cumple con la funci�n de demostrar la posesi�n del demandante (folios 5 a 18 de este cuaderno).
CONSIDERACIONES Conocidos los antecedentes del debate y revisada la actuaci�n surtida, as� como las pruebas aportadas por el apoderado de la parte demandante, se precisa en primer lugar, que las normas procesales son de orden p�blico y por consiguiente de obligatorio cumplimiento; teniendo en cuenta que se cumplen a cabalidad con todas las exigencias legales se procede a decidir de fondo en el presente asunto.
Pretende la parte demandante en este proceso, que a trav�s de la acci�n de pertenencia, se declare que ha adquirido por prescripci�n extraordinaria, el derecho de dominio sobre los inmuebles ubicados e identificados en la demanda. Se tiene establecido por medio legal que la prescripci�n es uno de los diversos modos que se tiene para adquirir cosa, se�al�ndose en el art�culo 673, inciso primero, del C�digo Civil, que las cosas se adquieren entre otros por el modo de la prescripci�n, la cual opera cuando se han pose�do los bienes durante cierto lapso de tiempo y concurriendo los dem�s requisitos legales, en la forma como lo exigen los art�culos 762, 2512 y concordantes del mismo c�digo.
A trav�s de la prescripci�n el Legislador Colombiano hace un justo reconocimiento en favor de la persona que ejerciendo la posesi�n sobre un bien determinado, ha velado por �l con su mejoramiento y conservaci�n, e imponiendo a la vez una sanci�n al titular del derecho de dominio que en forma descuidada ha abandonado la funci�n social que conlleva dicho derecho.
Seg�n lo consagrado en el art�culo 2527 ib�dem, se tiene que hay dos tipos de prescripci�n, la ordinaria y la extraordinaria. En el caso que se analiza, se ejercita la acci�n de declaraci�n de pertenencia, por prescripci�n extraordinaria adquisitiva de dominio. Seg�n el art�culo 2512 del C�digo Civil: �La prescripci�n es un modo de adquirir las cosas ajenas, o de extinguir las acciones o derechos ajenos, por haberse pose�do las cosas y no haberse ejercido dichas acciones y derechos durante cierto lapso de tiempo, y concurriendo los dem�s requisitos legales.� El precepto anterior comprende tanto el modo de adquirir los derechos reales, como el modo de extinguir las obligaciones en general.
La prescripci�n adquisitiva o usucapi�n es el modo de adquirir el dominio y los dem�s derechos reales ajenos, mediante la posesi�n que, una persona distinta de sus titulares, ejerza sobre las cosas en que �stos derechos recaen, por el tiempo y con los dem�s requisitos se�alados por la misma ley. A su vez el art�culo 2513 ib�dem, pone de presente que quien quiera aprovecharse de la prescripci�n debe alegarla sin que sea procedente decretarla de oficio, y conforme a la jurisprudencia se ha establecido que a todo aqu�l que invoque el modo de la prescripci�n, bien ordinaria o extraordinaria, para acceder al dominio de un bien, le asiste la carga de probar que cumple todos y cada uno de los presupuestos de esta acci�n. �De otra manera no est� legitimado en causa y su demanda no puede prosperar� (C.S.J., Cas.
Civil, sent. oct. 18/62). Invoc�ndose la prescripci�n extraordinaria adquisitiva de dominio, �sta requiere para su prosperidad, seg�n la legislaci�n civil, el lleno de los siguientes requisitos: Que verse sobre una cosa prescr�ptible legalmente; Que sobre dicho bien se ejerza por quien pretenda haber adquirido su dominio, una posesi�n pac�fica, p�blica e ininterrumpida, y;
Que dicha posesi�n se haya extendido por un tiempo no inferior a 20 a�os, sin reconocer dominio ajeno. Para determinar la presencia del primer presupuesto, es necesario precisar que son susceptibles de adquirir por prescripci�n, conforme a las disposiciones legales que regulan esta acci�n, las cosas corporales, ra�ces o muebles, que est�n en el comercio, con las excepciones constitucionales y legales vigentes.
Tales excepciones constitucionales y legales son: Los bienes de uso p�blico, los parques naturales, las tierras comunales de grupos �tnicos, las tierras de resguardos, el patrimonio arqueol�gico de la naci�n y los dem�s bienes que determinan las leyes, al tenor de lo previsto en el art�culo 63 de la Constituci�n Nacional. Los bienes de propiedad de las entidades de derecho p�blico y los bald�os son tambi�n imprescr�ptibles, seg�n lo consagran los art�culos 407 del C�digo de Procedimiento Civil y 61 del C�digo Fiscal, respectivamente.
Frente a dichas normas, se debe establecer si, de acuerdo a las pruebas aportadas al proceso, el predio pretendido se encuentra o no dentro de las excepciones establecidas en tales disposiciones, bien en forma sustancial o procesal. Revisados los folio de matr�cula inmobiliaria Nos. 50C-1507696 y 50C-790654, correspondientes a los inmuebles objeto de la pretensi�n, se establece de acuerdo a las inscripciones que est�n dentro del r�gimen de propiedad privada, y por ende no los afectar�an las excepciones se�aladas (folios 2 y 3 C.1).
No obstante ello, es realidad procesal, y as� mismo lo afirma la parte demandante, los bienes adem�s de ser demolidos y f�sicamente inexistentes en cuanto a las construcciones en ellos plantadas, fueron objeto de ocupaci�n y expropiaci�n, para ser utilizados para la ampliaci�n de la Calle 6� de esta ciudad, convirti�ndose en bienes de uso p�blico; lo que sumado a que efectivamente, como lo estableci� el a quo, el demandante no logr� demostrar que posey� el bien de manera pacifica por los 20 a�os que exige la ley, pues en realidad no hay testimonios que confirmen lo manifestado en la demanda, en la foliatura no hay prueba alguna de pago de servicios p�blicos por parte del actor, excepto de algunos impuestos no a su nombre, y los contratos de arrendamiento, de los cuales solo algunos son aut�nticos, el m�s antiguo se celebr� en el a�o de 1991, al igual que las copias de los procesos de restituci�n que datan del a�o 1993, y en la inspecci�n judicial no se lograron alinderar los bienes que son objeto del proceso, ni establecer las dependencias y construcciones que se dice en ellos exist�an, por lo que de contera no hay claridad ni seguridad respecto de la ubicaci�n real de los bienes, por lo que se concluye que no se acredit� cabalmente el cumplimiento de los tres requisitos mencionados para que proceda la acci�n reclamada.
El demandante alega ejercer la posesi�n invocada sobre la totalidad de los inmuebles, en la cual sustenta su pretensi�n, pero para que sean procedentes las pretensiones es necesario que adem�s de la posibilidad de ser adquiridos por ese modo los bienes, el demandante haya ejercido posesi�n material, en forma p�blica, pac�fica e ininterrumpida por un lapso superior a los 20 a�os para el momento de la demanda (con antelaci�n a la expedici�n de la Ley 791 de diciembre de 2002); posesi�n definida como � la tenencia de una cosa determinada con �nimo de se�or o due�o, sea que el due�o o el que se da por tal, tenga la cosa por s� mismo, o por otra persona que la tenga en lugar y a nombre de �l� (art�culo 762 C�digo Civil), existiendo orfandad probatoria que permita establecer la relaci�n persona-cosa por ese tiempo, concluy�ndose que en la causa no aparece plenamente acreditado el presupuesto en estudio.
En el presente caso se tiene que la demanda se instauro el 1� de agosto del 2000, en los hechos el demandante reconoce que los bienes fueron demolidos entre el 14 de marzo y el 24 de marzo de 1999, se�alando en los hechos que: �los inmuebles objeto de esta demanda no existen f�sicamente y por tanto no se podr�a practicar inspecci�n ocular en ellos.
Los ocupo arbitrariamente el IDU con la AVENIDA COMUNEROS� (folio 224), de lo trascrito se deduce que cuando el demandante instaur� la demanda ya no contaba con la posesi�n, en tanto hab�an sido ocupados los bienes meses atr�s por las actuaciones realizadas por el IDU, mientras que ha sostenido la jurisprudencia que se debe tener en cuenta que cuando se ejercita la acci�n de pertenencia, el poseedor debe estar poseyendo la cosa objeto de la pertenencia, es necesario que sea as�, de lo contrario se desnaturalizar�a la instituci�n posesoria porque resulta en principio absurdo que quien haya perdido la posesi�n pueda obtener un fallo cuyo cumplimiento ponga fin a la posterior de otro que este ganando la propiedad acogi�ndose al mismo medio.
As� pues, al no haberse acreditado por parte del demandante Arturo Acosta Mart�nez, el ejercicio absoluto y pleno de la posesi�n sobre los bienes e objeto de la pretensi�n, por el tiempo exigido por la ley para adquirirlos por el modo de la prescripci�n extraordinaria del dominio, y estar en la actualidad ocupados por v�a p�blica, no se cumplen los elementos estructurales para la procedencia de la acci�n incoada, tal como lo determin� el juez del conocimiento; por lo que la decisi�n apelada deber� ser confirmada, sin ninguna otra consideraci�n. DECISI�N En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot�, en Sala de Decisi�n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley, RESUELVE:
PRIMERO. CONFIRMAR la sentencia apelada de fecha y procedencia preanotadas, por las consideraciones expuestas.
SEGUNDO. CONDENAR en costas en esta instancia a la parte apelante. T�sense. TERCERO.- Ejecutoriada esta providencia y cumplido lo ordenado, regrese el proceso al Juzgado de origen. C�PIESE, NOTIF�QUESE Y C�MPLASE. Los Magistrados, ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO RAD. 110013103003200001003-01. ARIEL SALAZAR RAMIREZ RAD. 110013103003200001003-01.
EDGAR CARLOS SANABRIA MELO RAD. 110013103003200001003-01. PAGE 8 2>?uvw������TUbd��6 G H 6'C'D'E'],^,n,o,�-�-!8=8::�N�N�N�N�O�O�O�OP%P&P.PjPsP�P�P�P�P QQ'QFQ_Q~Q�Q�Q�Q�Q����������������������������������������������������� j0JUCJOJQJ^JaJCJOJQJmH sH CJOJQJ^JCJOJQJmH sH 5�CJ5�CJOJQJ5�CJOJQJCJOJQJCJOJQJ5�CJOJQJ?2=>?uvwx�����!.T}�������������������������������������$a$$dha$$a$�Q�Q���RSTUbcde� � � � � � � ?@AYZ[�������������������������������$a$$a$$a$�����������YZ[���4 5 6 G H I � � � ����������������������������$a$� � � � � �"�"�"3'4'5'6'C'D'E'9(:(;(�*�*�*5+6+7+8+9+:+;+[,����������������������������$a$$a$[,\,],^,n,o,p,q,...�.�.�.�0�0�0(2)2*2c4d4e4f4g4h4i4j4B5����������������������������$a$$a$B5;8<8=8�8�8�89�9:::]=^=`=I>J>K>? ?!?"?#?$?%?�D�D�D���������������������������$a$$ &Fa$$a$�D�L�L�L�L�L�L�L�L�N�N�N�N�N�N�O�O�O�O�OPPiPjP�P�P�P�P�P����������������������������$a$$a$$a$�P�P QQQ'QFQGQHQIQ_Q~QQ�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q��������������������������&`$a$$a$�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q�Q������5�CJOJQJ0JmHnHu j0JU0J' 0&PP��/ ��N!��"��#��$��%� i0@��0Normal_HmH sH tH N@NT�tulo 1$$@&a$5�CJOJQJmH sH tH uF@FT�tulo 2$$@&a$5�CJOJQJtH ujjT�tulo 3"$$ �Hdh*$1$@&a$%5�6�@���CJOJQJmH sH tH u@`@T�tulo 4$$@&a$5�CJOJQJFA@���FFuente de p�rrafo predeter.0)@��0N�mero de p�ginaD@D Encabezado �C�"mH sH tH uD>@DT�tulo$a$5�CJOJQJmH sH tH uFB@"FTexto independienteCJOJQJdC2dSangr�a de t. independiente$a$CJOJQJtH uZPBZTexto independiente 2 *$ �0�@���CJOJQJLQRLTexto independiente 3$a$6�CJ�M�����2=>?uvwx�����!.T}����������RSTUbcde�������?@AYZ[��������������YZ[���456GHI����������3#4#5#6#C#D#E#9$:$;$�&�&�&5'6'7'8'9':';'[(\(](^(n(o(p(q(***�*�*�*�,�,�,(.).*.c0d0e0f0g0h0i0j0B1;4<4=4�4�4�45�5666]9^9`9I:J:K:;;!;";#;$;%;�@�@�@�H�H�H�H�H�H�H�H�J�J�J�J�J�J�K�K�K�K�KLLiLjL�L�L�L�L�L�L MMM'MFMGMHMIM_M~MM�M�M�M�M�M�M�M�M�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0��0���0���0���0���0���0���0��0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0��0��0��0��0��0��0��0��0��0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��80���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��80���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��� 0��� 0��� 0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0�� 0 �Q�Q<F��� [,B5�D�P�Q=?@ABCDE�Q> !����cjkt�nu����R.X.52;24444.41455�5�5�8�8 BB�K�K�M�M�M��.1��� � `i#&����13tv����v|������u x !!�!�!�&�&;'F'�/0B1G144.414U:X:%;.;==�?�?�D�D9E<E�K�K&L.L�M�M�M3�Ud^(q(�K�KL&L'MIM_M~M�M�M�M�M�M��CSJFC:\WINDOWS\TEMP\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300.apel. sentenciaCSJFC:\WINDOWS\TEMP\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300.apel. sentenciaCSJFC:\WINDOWS\TEMP\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300.apel. sentenciaCSJ(A:\2300.apel. sentencia. pertenencia.docCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\Archivos Computador Olivetti\Mis documentos\SENTENCIAS (CIVILES)\ORDINARIOS\PERTENENCIAS\APELACION\2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.docCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.asdCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.asdCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.asdCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.asdCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 2300 bien v�a p�blica - expropiaci�n - sin pruebas posesi�n.asd����������J�c�����*�h����h^�h`���OJQJo(-�J�c������u����������u @;������^�`��OJQJo(�������M�M�M�@�M@@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�ArialE&���Century Gothic"q���������b���b���>@ �Y������20�N @����1TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTACSJCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA�������Oh��+'��0������� 0< Xdp |�����2TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTARIBCSJSJNormalLCONSEJO SUPERIOR DE LA JIDICA J203Microsoft Word 9.0 @ִ_@�����@����@�����>@����՜.��+,��0hp|������� ���CSJ� �N� 2TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTAT�tulo !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFG����IJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\����^_`abcd����fghijkl��������o��������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �Fډ.���q�1Table������������H�)WordDocument��������)�SummaryInformation(����]DocumentSummaryInformation8������������eCompObj����kObjectPool������������ډ.���ډ.��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q