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ANTECEDENTES: Inversiones Calypso S.A. instaur� demanda contra C.I. Calypso Flowers Ltda. seg�n los hechos que sintetizados son: 1. La Sociedad demandante fue constituida mediante Escrituras Nos. 6636 y 7429 de 21 de septiembre y 17 de octubre de 1984, respectivamente, otorgadas en la Notar�a 9� del C�rculo de Bogot�. 2. Es titular de la marca Calypso, relacionada con servicios de la clase 42 de la Clasificaci�n Internacional de Niza, distinguida con el registro No. 156205 de la Oficina de Signos Distintivos de la Superintendencia. 3.
La Sociedad Inversiones Calypso ha utilizado esta marca en el mercado Colombiano de flores, particularmente en los procesos de compraventa, producci�n, almacenamiento y exportaci�n, siendo reconocida en el gremio de los floricultores en raz�n del excelente servicio que ofrece. 4. La Sociedad C.I. Calypso Flowers Ltda. fue constituida mediante Escritura No. 178 de 01 de febrero de 2001 de la Notar�a 17 de Medell�n, inscrita en la C�mara de Comercio al d�a siguiente, para desarrollar como objeto social la comercializaci�n internacional de flores, capullos, follajes, hojas, ramas y dem�s partes de las plantas frescas. 5.
En febrero de 2001 la demandante detect� en el mercado de flores que la demandada inici� operaciones, particularmente la compra de flores a cultivadores nacionales con fines de exportaci�n, hecho que se puso al descubierto cuando ofreci� sus servicios a Cultiflores Tahami, su aliada estrat�gica. 6. Esta situaci�n caus� alarma a la demandante, quien reaccion� enviando una comunicaci�n amistosa a la demandada para, de un lado, ponerle en conocimiento el registro de la marca Calypso a su favor, y de otro, eliminara esa palabra de su nombre comercial. 7.
As� mismo, dado que la demandada persisti� en su idea de aprovecharse del nombre ganado por la demandante para confundir a sus clientes, esta decidi� enviarles un comunicado para informarles de la situaci�n presentada, a objeto de �evitar un mayor desv�o de la clientela�. 8. En principio, en raz�n de los acercamientos buscados por la demandante la demandada acept� dejar su denominaci�n para desarrollar sus actividades, empero esa promesa no fue cumplida porque continu� ofreciendo sus servicios bajo esa raz�n social. 9.
El uso de ese nombre constituye competencia desleal, porque configuran actos relacionados, de un lado, como desviaci�n de la clientela, y de otro, como actos de confusi�n, imitaci�n y explotaci�n de la reputaci�n ajena. Con apoyo en estos hechos la demandante formula las siguientes peticiones: 1. Que en la perspectiva de establecer estos actos de competencia desleal la Superintendencia decrete de oficio las pruebas que estime necesarias, y hecho esto, abra la correspondiente investigaci�n vinculando a la demandada mediante notificaci�n a su representante legal. 2.
Que imponga a la demandada las sanciones legales del caso, junto con sus administradores, declarando de paso la ilegalidad de los actos que constituyen competencia desleal y la consiguiente remoci�n de los factores que las generan. 3. Que se condene a la demandada a pagar los perjuicios a que haya lugar. Aleda�amente la demandante solicit� las medidas cautelares autorizadas por la ley para promover la sana competencia. Mediante Resoluci�n No. 35582 de 28 de septiembre de 2001 (fls. 79-82 cuad. 1), notificada a la representante legal de la demandada el 21 de noviembre siguiente (fl. 125 vto.
Ib.), la Superintendencia abri� investigaci�n por los cargos que tocan con actos de desviaci�n de la clientela y confusi�n, al tenor de los art�culos 8� y 10 de la Ley 256/96. Con posterioridad, a trav�s de la Resoluci�n No. 33754 de 23 de octubre de 2001 la Superintendencia decret� como medida cautelar la obligaci�n a cargo de la demandada de suspender la palabra Calypso de su raz�n social (fls. 157 - 158 Ib.).
La demandada, mediante escrito radicado en la Superintendencia el 21 de febrero de 2002 (fls. 191-194 Ib.), contest� los cargos, en primer lugar, alegando la existencia de cosa juzgada con respecto de la resoluci�n que en otrora hab�a ordenado archivar la investigaci�n, en segundo lugar, su actuaci�n orientada a comercializar flores en mercados extranjeros es transparente, en tercer lugar, el nombre de la Sociedad no se presta a confusi�n dado que la palabra Calypso �se encuentra acompa�ada de otras expresiones adicionales�, y por �ltimo, antes de escoger ese nombre consult� en la C�mara de Comercio de Medell�n y no encontr� �impedimento alguno para utilizarlo�.
Agotada sin �xito la conciliaci�n a que alude el art�culo 33 de la Ley 640/01, recogidas algunas de las pruebas solicitadas por la demandante, allegados los alegatos de conclusi�n por las partes, la Superintendencia profiri� la Resoluci�n No. 03144 de 31 de enero de 2003, de manera que siendo desfavorable en parte a la demandada fue impugnada al tenor del art�culo 148 de la Ley 510/99.
Con estos elementos de juicio la Sala aborda el recurso de apelaci�n. SE CONSIDERA: 1. Presupuestos procesales. Aunque la demanda y el procedimiento adoptado por la Superintendencia no son s�mbolos de precisi�n y claridad, asunto explicable en raz�n de la mixtura impuesta en el mencionado art�culo 148 Ib., en l�neas generales ha de decirse que los consabidos presupuestos procesales demanda en forma, capacidad de parte, capacidad procesal y competencia se hallan actualizados en el presente caso, raz�n por la cual podr�a decirse que el proceso se ha desarrollado normalmente, y por esta raz�n, debe decidirse de fondo. 2.
La sentencia del A quo. La Superintendencia a trav�s del fallo apelado, luego de historiar los antecedentes del proceso y teorizar sobre la naturaleza de la presente acci�n se adentr� en el campo de la prueba, y luego de analizar las especies allegadas a instancia de la demandante encontr� demostrado el cargo relacionado con los actos de confusi�n, y en cambio, absolvi� a la demandada del cargo que tiene que ver con los actos de desviaci�n de la clientela.
En forma complementaria la Superintendencia orden� adelantar el incidente tendiente a liquidar los perjuicios relacionados con el acto de competencia desleal que encontr� probado. Para adoptar esa declaraci�n y su secuela la Superintendencia sostuvo que basta la similitud que encontr� en el nombre de la demandada para dar por acreditado los actos de confusi�n. Adicionalmente, la Superintendencia se detuvo a analizar la conducta de la demandada desde el aspecto subjetivo, y tras indicar que hizo caso omiso cuando quiera que la demandante la increp� para que no utilizara su nombre, concluy� que aquella procedi� a cambiarlo pero solo a ra�z de la medida cautelar que se le impuso.
Con estos argumentos la Superintendencia fund� la decisi�n materia de censura. 3. El recurso de apelaci�n. La demandada al sustentar el recurso de apelaci�n contra el fallo emitido por el A quo se apoy� en los siguientes argumentos: En primer lugar, presentarse al mercando como compradora de flores no signific� �buscar y menos y conservar una clientela para la venta de flores�, pues en esta relaci�n adopt� la posici�n de un cliente m�s. En segundo lugar, la demandante ni por asomo demostr� el da�o que padeci� ni la confusi�n que caus� entre sus clientes, pues en relaci�n con Cultiflores Tahami, el caso que cita en el libelo, no era posible tal confusi�n dado que �ten�a de mucho tiempo atr�s, negocios con su aliada Inversiones Calypso�.
Por �ltimo, conforme a la regla de la carga de la prueba le correspond�a a la demandante demostrar �mediante medios id�neos, como son confesi�n, testimonios, documentos, indicios, que hayan existido actos de confusi�n por parte de la denunciada�, cosa que no ocurri� a lo largo del proceso. Con apoyo en estas razones la recurrente pide que se revoque el fallo impugnado. 4.
El caso concreto En punto al recurso de apelaci�n por sentado se tiene que corresponde al impugnante se�alar los temas de su disconformidad con el fallo, porque inmerso a�n dentro del criterio dispositivo que irradia el procedimiento civil, el terreno sobre el cual ha de moverse el ad quem es el se�alado por la censura. As�, en la tarea de resolver el recurso de apelaci�n interpuesto por la demandada, dirigido como es apenas natural a obtener la revocatoria del fallo en cuanto que declar� la existencia de actos de confusi�n, la Sala de entrada advierte que el punto de debate en este caso refiere a la naturaleza de la acci�n a que alude el art�culo 20-1 de la Ley 256/96, en el entendido que la Superintendencia al fundar su decisi�n sobre la idea que la semejanza en el nombre conlleva por s� solo a confusi�n, por esta v�a calific� dicho acto como de peligro.
Con esta perspectiva, habida consideraci�n que en asuntos de esta clase son mayores y variadas las aristas que han de tenerse en cuenta para apreciar en su verdadera dimensi�n los actos de competencia desleal, la Sala es del criterio que el fallo impugnado no puede mantenerse en virtud, entre otros, de los siguientes planteamientos: 4.1.
Siguiendo las tendencias modernas el Legislador colombiano al expedir la Ley 256/96 actualiz� las normas relacionadas con la competencia desleal, ampliando su radio a los derechos de los competidores y los consumidores, acorde a la postre con los fines que se propone la sociedad en un Estado Social de Derecho. 4.2. Como de todos es sabido, en punto al derecho de la competencia el bien jur�dico protegido hace relaci�n a la competencia sana, de manera que la legislaci�n en esta materia proscribe las pr�cticas desleales en el diario discurrir del tr�fico mercantil. 4.3.
En esta l�nea el art�culo 7� de la Ley 256/96 estableci� una cl�usula general encaminada a determinar de manera amplia y el�stica las conductas que atentan contra la transparencia en la libre competencia, a cuyo tenor �se considera que constituye competencia desleal, todo acto o hecho que se realice en el mercado con fines concurrenciales, cuando resulte contrario a las sanas costumbres mercantiles, a los usos honestos en materia industrial o comercial, o bien cuando est� encaminado a afectar o afecte la libertad de decisi�n del comprador o consumidor, o el funcionamiento concurrencial del mercado�. 4.4.
No obstante la holgura de la norma trasunta, dos requisitos adicionales han de tenerse en cuenta para calificar un acto como de competencia desleal, el primero recogido en el art�culo 2� de la Ley 256/96 y relacionado con el criterio objetivo que ha de tenerse en cuenta al apreciar la conducta, y el segundo, surgido de la redacci�n de los art�culos 8 y 19 Ib. y atinente a la no exigencia de un da�o efectivo en trat�ndose de un il�cito de peligro. 4.5.
Con respecto al primero de estos requisitos para calificar un acto como de competencia desleal es necesario que se realice en el mercado y con fines concurrenciales, hecho que de entrada se tiene por establecido en virtud de la presunci�n consagrada en el citado art�culo 2� de la Ley 256/96, cuando quiera que �por las circunstancias en que se realiza, se revela objetivamente id�neo para mantener o incrementar la participaci�n en el mercado de quien lo realiza o de un tercero� (negrillas fuera de texto).
Desde el �ngulo probatorio, siendo esta una presunci�n legal, la que por antonomasia admite prueba en contrario, al competidor acusado le corresponde desvirtuar dicha presunci�n acreditando que no mantuvo ni increment� su participaci�n pese a tales pr�cticas. 4.6. En este orden de ideas, al margen de la semejanza que pudiera presentar el nombre de la demandada con respecto de la marca registrada por la demandante, de acuerdo a los hechos de la demanda fue la nota enviada por aquella a Cultiflores Tahami la que puso al descubierto su existencia con la denominaci�n Calypso Flowers Ltda., as� que esta especie probatoria tiene especial importancia porque, en criterio de la Sala, con esta se desvirt�a la aludida presunci�n. En efecto: De un lado, precisa indicar que la Sociedad Calypso Flowers Ltda. se constituy� mediante Escritura P�blica 178 de 01 de febrero de 2001 de la Notar�a 17 de Medell�n, registrada en la C�mara de Comercio de esa Ciudad el 02 de febrero siguiente (fls. 15-17 Ib.), as� que para la fecha en que envi� la nota en alusi�n apenas estaba incursionando, sin mayor trascendencia, en el mercado de las flores.
As�, al menos un hecho significativo se desprende de esta prueba en particular, consistente en que resulta dif�cil hablar en este caso, as� como pudiese ocurrir en otros m�s, de un acto �objetivamente id�neo para mantener o incrementar la participaci�n en el mercado de quien lo realiza�, porque de acuerdo con lo expresado en el libelo ello caus� de entrada una reclamaci�n de la destinataria de la nota, cosa que sin ambages descarta esa idoneidad, orientada a que la titular de la marca registrada �indague si dicha Compa��a tiene alg�n v�nculo comercial con Inversiones Calypso S.A.� (fl. 3 Ib.).
Dentro de esta secuencia, si en el libelo la demandante no trajo a colaci�n otros hechos que condujeran a establecer de manera objetiva la concurrencia al mercado de las flores en pos de mantener o incrementar la participaci�n de la demandada, en virtud del principio de congruencia, seg�n el cual la sentencia deber� estar en consonancia con los hechos y pretensiones aducidas en la demanda, desde este �ngulo visual no habr�a manera de abordar hechos que pudieron ocurrir con el uso de este nombre en relaci�n con otros clientes y en otros lugares, porque se insiste, la actividad del juez se limita al campo se�alado en el libelo introductorio. 5.
En estas condiciones, no sin antes advertir que este fallo tiene la fuerza de cosa juzgada con respecto de los hechos concretos materia de juzgamiento y que el punto relacionado con los actos de desviaci�n de la clientela es pac�fico dado que no fue materia de impugnaci�n, con los argumentos expuestos el fallo apelado debe revocarse. En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot� D.C. en Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley.
RESUELVE
Primero. Revocar la Resoluci�n No. 03144 de 31 de enero de 2003 proferida por la Superintendencia de Industria y Comercio dentro de este proceso, y en consecuencia, se absuelve a la Sociedad demandada de los cargos formulados en esta demanda. Segundo. Cancelar la medida cautelar ordenada a trav�s de la Resoluci�n No. 33754 de 23 de octubre de 2001 emanada de la misma Superintendencia. El A quo librar� los oficios del caso.
Tercero. Costas de ambas instancias a cargo de la demandante.
NOTIFIQUESE Fallo discutido y aprobado en Sala Civil de Decisi�n seg�n acta No. 18 de 27 de abril de 2006. JOSE ELIO FONSECA MELO Magistrado. ALVARO FERNANDO GARCIA RESTREPO Magistrado. ELUIN GUILLERMO ABREO TRRIVI�O Magistrado. PAGE PAGE 1 Expediente 20005802 01 4��jyz|��� E *v_�'� %&B��� p u � 1!W"�"#�#�#�#�#$-$9%@%�+z-�0�0�0�0-1}6�6�6�7 8<<<�<�<�<�=�=E>J>�>�>�>�>?>?E?e?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?����������������������������������������������������������������������0J j0JUmH sH 5�6� 5�6�CJ 5�CJ 6�CJ \�5�\� 5�CJ \�CJ R)456mno���jklz{|�������� ���������������������������$a$$a$�?�?�� /012F G @A *vw��tu��56����'(������������������������������$a$���� %&'&'(CDE����hi���� ����������������������������$a$$a$ � � o!p!�"�"�#�#$$$-$.$/$a%b%�'�'�(�(**++~--G/����������������������������$a$$a$G/H/J1K1O2P2%4&41424�5�588�:�:<<�<�<�<�<�<�<�=�=i>j>�>����������������������������$a$$a$�>�>�>�>�>�>??????3?@?A?B?C?D?E?e?q?r?s?t?u?�?�?�?���������������������������$a$$a$�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�����������h]�h����&`#$ �?�?�?�?�?�?�?�����0JmHnHu j0JU0J0&P1�h��/ �PI!�� "��#��$��%������� i8@��8NormalCJ_HaJmH sH tH:@:T�tulo 1$$@&a$ 5�CJ \�FA@���FFuente de p�rrafo predeter.0>@�0T�tulo$a$ 5�CJ \�DB@DTexto independiente$a$CJ: @: Pie de p�gina �C�"0)@�!0N�mero de p�gina6J@26 Subt�tulo$a$ 5�CJ \�D�BDTexto de globoCJOJQJ^JaJ4R4 Encabezado �C�"�;X���� ��pٵ ��pٵ ��pٵ ��pٵ ��pٵ ��pٵ ��pٵ ��pٵ �� pٵ �� pٵ�w�p(�$�,4�:�;Yb�y>�� )456mno���jklz{|��������/012F G @ A *vw��t u � � 56����'(����� %&'&'(CDE����hi������op���� -. / a!b!�#�#�$�$&&''~))G+H+J-K-O.P.%0&01020�1�144�6�688�8�8�8�8�8�8�9�9i:j:�:�:�:�:�:�:;;;;;;3;@;A;B;C;D;E;e;q;r;s;t;u;�;�;�;�;�;�;�;�;�;�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�� �?�?"+ � G/�>�?�?#%&'()*�?$1!�!����=@����������������������V]W^� ��6/A/B/H/�/�/�/�/^0e0f0m044�;�;6Cqr����qr��������mo�!"�*�*G-I-%1&171:144�8�8�9�9B:D:�;�;6llz� - �8�8B:j:�:�:;3;�;�;�;�;��jfonsecmrecovery�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de COMPETENCIA DESLEAL - USO UN MISMO NOMBRE - CALYPSO.asdrecovery:A:\COMPETENCIA DESLEAL - USO UN MISMO NOMBRE - CALYPSO.docrecovery:A:\COMPETENCIA DESLEAL - USO UN MISMO NOMBRE - CALYPSO.doc �:�:t;u;�;)B�@�BBt"�BB�;@@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial5&��:�Tahoma"q������f�B�&�B�&� 1 h�R2 k$�� �d���>07<&;� 3�Q�H��'TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALjfonsecmrecovery�� �����Oh��+'��0�������,8 T`l x�����(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALRIB jfonsecmSUPfonfonNormalm recoverySUP4coMicrosoft Word 9.0E@^в@r�@C��n�@8P��r� � 1�� ��՜.��+,��0hp|������� ��� Nh7<� (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALT�tulo !"#$%&'()*+,����./0123456789:;����=>?@ABC����EFGHIJK��������N��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F�?���r�P�1Table������������-�WordDocument��������2XSummaryInformation(����<DocumentSummaryInformation8������������DCompObj����kObjectPool�������������?���r��?���r������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q