Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 1100131030082001051501

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Ana Lucía Pulgarín Delgado.

Fecha: 2004-10-11

Sujetos procesales: EDGAR FABIO VILLAMIL FREYDE. / ASEGURADORA DE FINANZA S.A. CONFIANZA.

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MAGISTRADA PONENTE: ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO. RADICACI�N: No. 1100131030082001051501 PROCEDENCIA: JUZGADO 8 CIVIL DEL CIRCUITO DE BOGOTA. DEMANDANTE: EDGAR FABIO VILLAMIL FREYDE. DEMANDADAS: ASEGURADORA DE FINANZA S.A. CONFIANZA. CLASE DE PROCESO: ORDINARIO MOTIVO DE ALZADA: APELACI�N SENTENCIA. FECHA DISCUSI�N Y APRO- CI�N PROYECTO: 1�-Septiembre-2004.

ASUNTO Resuelve el Tribunal el recurso de APELACI�N interpuesto contra la sentencia de fecha 9 de septiembre de 2003, proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Villeta Cundinamarca, por raz�n de la descongesti�n dispuesta por el H. Consejo Superior de la Judicatura mediante acuerdo No. 1875 de 18 de junio de 2003, procedente del Juzgado 8 Civil del Circuito de la ciudad, dentro del proceso de la referencia.

ANTECEDENTES El se�or EDGAR FABIO VILLAMIL FREIRE, a trav�s de apoderado judicial, present� demanda ordinaria contra LA COMPA��A ASEGURADORA DE FINANZAS S.A. CONFIANZA, representada por Rodrigo Jaramillo Arango, o quien haga sus veces, con el fin de que surtidos los tr�mites de ley, se hicieran las siguientes declaraciones: Que la sociedad demandada incumpli� el contrato contenido en la �POLIZA DE SEGURO DE CUMPLIMIENTO A FAVOR DE PARTICULARES� No. C-02-0-466491 expedida el 24 de enero de 1997 de la cual son partes: el tomador y afianzado: PROMOTORA EL FARO DE CARTAGENA, la aseguradora: la demandada aseguradora CONFIANZA y el asegurado: el actor de la presente el se�or Edgar Fabio Villamil Freyre.

Que por tal incumplimiento la aseguradora esta obligada a pagarle al demandante la suma de $15�644.916, valor asegurado correspondiente a la garant�a de cumplimiento cuya vigencia transcurri� desde el 24 de enero de 1997 hasta el 25 de noviembre de 1998; la suma de $29�141.837, valor asegurado correspondiente al anticipo recibido por el tomador de la p�liza.

El pago de estas sumas deber� ordenarse aplicando la indexaci�n o correcci�n monetaria. Que se declarara que en virtud de las anteriores declaraciones la aseguradora esta obligada a pagarle al demandante el valor de los intereses bancarios corrientes causados sobre el total de dichas cantidades, desde el 25 de noviembre de 1998, fecha en que ocurri� el incumplimiento, hasta el 10 de febrero de 1999, fecha en la cual la aseguradora respondi� al asegurado negando el pago de la obligaci�n contra�da con este, e intereses de mora causados a partir de este dia hasta seis meses despu�s de ejecutoriada la sentencia seg�n certificaci�n de la Superintendencia Bancaria de los intereses bancarios corrientes.

Que se condene en costas a la parte demandada. Como hechos para fundamentar las pretensiones, se indicaron: Que el 24 de enero de 1997 la demandada expidi� la p�liza de seguro de cumplimiento a favor de terceros No. C-02-0466491 de la cual hacen parte el tomador y afianzado: PROMOTORA EL FARO DE CARTAGENA, la aseguradora: la demandada aseguradora CONFIANZA y el asegurado: el actor de la presente el se�or Edgar Fabio Villamil Freyre Que dicha p�liza se expido con sujeci�n a la ley para garantizar el cumplimiento general y el buen manejo y correcta inversi�n del anticipo entregado en virtud del contrato suscrito entre las partes el 19 de diciembre de 1996 relacionado con la compraventa de la suite No. 202 tipo b del bloque 11, que forma parte del conjunto de edificios denominado Hotel Gran Hyatt Cartagena �Colombia, por un valor de $78.204.581, cuyos linderos se relacionan en el citado contrato y que seria entregado el 30 de noviembre de 1998; por un valor asegurado de $15�640.916, como garant�a de cumplimiento, y como garant�a de anticipo la suma de $29�140.837, con una vigencia inicial del 24 de enero de 1997 a 25 de noviembre de 1998.

La compa��a tomadora del contrato de seguro en menci�n efectivamente incumpli� con las obligaciones garantizadas mediante el mencionado contrato de seguro. Que el beneficiario mediante apoderado solicito a la aseguradora el pago de las prestaciones aseguradas el dia 13 de enero de 1999, solicitud que fue realizada con el lleno de los requisitos legales.

La aseguradora respondi� negando la obligaci�n de precaver al beneficiario contra el uso o la aplicaci�n indebida del afianzado con los dineros anticipados, y guardando silencio respecto de la obligaci�n de garantizar el cumplimiento, raz�n por la cual el beneficiario de la mencionada p�liza interpuso la demanda correspondiente. El 15 de agosto de 2001, el Juzgado 8 Civil del Circuito de Bogot� luego de subsanados los defectos, admite la demanda y corre traslado a la demandada para la contestaci�n de la misma.

LA COMPA��A ASEGURADORA DE FIANZAS S.A. CONFIANZA, mediante apoderado dentro del termino legal para ello, se opuso a todas y cada una de las pretensiones, proponiendo como excepciones de merito: prescripci�n ordinaria, inexistencia de la obligaci�n para Confianza S.A., inexistencia de cobertura vigencia t�cnica del contrato de seguro, nulidad del contrato de seguro por reticencia de las partes, inexistencia de la obligaci�n por no haber acreditado ante el asegurador la cuant�a de la perdida en los t�rminos del articulo 1077 del C�digo de Comercio, falta de demostraci�n de perjuicios, excepci�n de contrato no cumplido, improcedencia del cobro de intereses y la excepci�n gen�rica (folios 105 a 117 C.1); medio de defensa que fue descorrido en oportunidad por la parte actora, oponi�ndose a su prosperidad (folios 131 y ss.) Acto seguido, mediante auto del 14 de noviembre de 2001, se fij� fecha para la audiencia del art�culo 101 del C�digo de Procedimiento Civil, con resultados infructuosos en cuanto a la conciliaci�n se refiere, fij�ndose el litigio mediante ratificaci�n de la demanda y su contestaci�n, previa consideraci�n de no ser necesaria medida de saneamiento alguna (folios 142 y 143 del cuaderno principal).

Seguidamente se abri� a pruebas el proceso, decret�ndose la documental aportada al juicio, interrogatorio de parte al representante legal de la sociedad demandada y exhibici�n de documentos por parte de �sta, as� como oficiar a la Fiscalia 148 para que certificara sobre los puntos indicados a folio 138 C.1 (folio 144). Precluido el t�rmino probatorio, mediante auto del 21 de marzo de 2003, se corri� traslado a las partes para alegar de conclusi�n, derecho del cual hicieron uso los extremos de la litis, reiterando sus pretensiones y excepciones (folios 171 a 187 C.1).

Finalmente el a quo dict� sentencia el 9 de septiembre de 2003, en la cual declar� probada la excepci�n de "prescripci�n� formulada por la Compa��a Aseguradora de Finanzas S. A., �Confianza�, y en consecuencia deneg� las pretensiones del demandante, y lo conden� en costas; decisi�n contra la cual la parte activa interpuso el recurso de apelaci�n. SUSTENTO DEL FALLO IMPUGNADO Luego del recuento de las pretensiones y hechos de la demanda, y de las excepciones propuestas por la parte demandada, as� como de los alegatos de conclusi�n de las partes, previa determinaci�n de la legitimaci�n en la causa por los extremos de la litis, el juzgado de primera instancia neg� las pretensiones, considerando: Que de las pruebas allegadas al proceso se colige que entre el actor y La Aseguradora Mundial, tuvo lugar un contrato de seguros que amparaba el cumplimiento del contrato de compraventa respecto a la suite No. 404 prometida en venta por La Promotora El Faro de Cartagena, el que fue suscrito el 25 de abril de 1994; que sin embargo este contrato fue resciliado, quedando sin vigencia la p�liza que lo amparaba, pues se celebr� en su reemplazo un nuevo contrato de compraventa entre las mismas partes pero por la suite 202 tipo b del bloque 11 del conjunto de edificios denominado Hotel Gran Hyatt, suscribiendo un nuevo contrato de seguros con la demandada COMPA��A ASEGURADORA DE FIANZAS S.A. en 1996, en cuya cl�usula d�cima sexta, se dej� consignada expresamente la resiliaci�n del contrato de compraventa primeramente enunciado.

Que respecto a las objeciones realizadas por la demandada, para no garantizar el incumplimiento de parte del tomador a la parte actora del presente proceso, entre ellas la reticencia, no es viable afirmar que ha habido ocultamiento sobre el primer contrato, lo que permite colegir que la aseguradora sabia de este, que ha conocido la realidad, que sabe cuales son cabalmente las circunstancias que lo rodean y al deducirse que lo sabia y aun as� lo amparo, acept� correr el riesgo, por lo que su consentimiento no esta viciado y por lo tanto el contrato no es susceptible de anulaci�n; respecto de la mala fe del demandante, no puede afirmarse la existencia de tal solo por haber elevado la petici�n de indemnizaci�n tanto a la Aseguradora Mundial como a la demandada, pues el actor ampar� tanto el primer contrato como el que dio lugar al presente proceso, sin que exista en este caso, coexistencia de seguros durante el mismo t�rmino del contrato de seguros celebrado con la compa��a demandada.

Respecto a la improcedencia de la afectaci�n del amparo de anticipo, el a quo advierte que el articulo 1057 del C�digo de Comercio, alude es al momento desde el cual comienza la obligaci�n del asegurador, m�s no que de ella se extracte que solo entre a responder por dineros entregados desde la fecha en que se suscribe el contrato de seguro, pues una cosa es la hora desde la cual inicia la obligaci�n condicional del asegurador y otra muy distinta la fecha en la que el asegurado haya entregado los dineros en anticipo.

Adem�s, si bien los dineros fueron entregados por el asegurado al tomador con antelaci�n a la firma del contrato de seguro cuya cobertura comenz� el 24 de enero de 1997, la misma p�liza advierte que es para garantizar el cumplimiento general y el buen manejo y la correcta inversi�n del anticipo entregado y no que se amparar�a exclusivamente el que se fuera a entregar desde la firma del contrato en adelante, pues tal advertencia no la anota la p�liza en ninguna de sus cl�usulas ni tampoco lo dispone la ley.

Sobre la violaci�n al deber de dar aviso de la ocurrencia del siniestro, consider� el juzgador de instancia que como la reclamaci�n extrajudicial a la aseguradora la elev� el actor a la compa��a aseguradora CONFIANZA S.A., mediante carta visible a folio 30, que data del 13 de enero de 1999, recibida por aquella el 14 de enero del mismo a�o, es obvio concluir que para ese entonces no hab�an fenecido los 2 a�os aludidos en el articulo 1081 del C�digo de Comercio.

En cuanto a la violaci�n del deber de evitar la extensi�n del riesgo, en la sentencia en cuesti�n se expres� por el a quo, que no puede hablarse de mantener el estado del bien asegurado cuando lo amparado era de una parte el anticipo otorgado por el actor al tomador y de otro el cumplimiento de un contrato. En lo referente a la alegaci�n del beneficio de exclusi�n, expone el a quo que lo que le otorga la ley a la compa��a de seguros que cancela es la subrogaci�n reglamentada en el articulo 1096 del C�digo de Comercio, que le permite por ministerio de la ley subrogarse en la indemnizaci�n cancelada y hasta la concurrencia de su importe en los derechos del asegurad; concluyendo que la petici�n de pago de indemnizaci�n debi� ser cumplida por la compa��a demandada.

Que no obstante lo anterior, la demandada present� como excepci�n de merito la prescripci�n ordinaria de dos a�os, que consider� probada decidiendo no acoger la posici�n del actor quien aleg� la aplicaci�n de la prescripci�n extraordinaria que es de cinco a�os, porque a la compa��a se le solicit� el pago de la indemnizaci�n el que neg� el 10 de febrero de 1999, naciendo all� en adelante el derecho a demandar; debido a que la prescripci�n extraordinaria se presenta para el caso en que no se haya conocido la ocurrencia del sinistro, caso en el cual la ley contempla un plazo m�ximo para alegarlo de 5 a�os, t�rmino que corre incluso para los incapaces siempre y cuando se demuestre que no pudo tener conocimiento de que el suceso acaeci� y conocido se contabiliza el termino que falta para completar ese lapso m�ximo, en caso de ser menor a los dos a�os de la prescripci�n ordinaria.

Y que como se declara probada esta excepci�n se trunca el surgimiento de la obligaci�n a que estaba avocada la compa��a aseguradora, no siendo del caso estudiar las dem�s excepciones propuestas. LA IMPUGNACI�N En alegato presentado ante esta Corporaci�n, la parte demandante motiva el recurso de apelaci�n, manifestando que no se debe aplicar el t�rmino de la prescripci�n ordinaria de dos a�os, si no el de la prescripci�n extraordinaria de cinco a�os, por las razones que a continuaci�n se resumen: La norma contenida en el art�culo 1081 del C�digo de Comercio que consagra las prescripciones ordinarias y extraordinarias, las diferencia en el plazo, las personas contra quienes corre el t�rmino, y el momento a partir del cual empieza a correr el plazo.

Al respecto pone de presente que mientras la prescripci�n ordinaria tiene un plazo de dos a�os, corre contra el interesado y empieza a contarse desde que este haya tenido conocimiento o debido tenerlo, en la prescripci�n extraordinaria el plazo es de cinco a�os, corre contra todas las personas y el plazo corre a partir del momento en que nace el respectivo derecho.

La prescripci�n extraordinaria corre contra toda clase de personas que hayan tenido o no conocimiento del siniestro, raz�n por la cual no existen motivos para que se someta al actor a los rigores de la prescripci�n ordinaria. Lo anterior lo sustenta con conceptos doctrinales y jurisprudenciales sobre las clases de prescripciones mencionadas contenidas en el art�culo 1081 del C�digo de Comercio, y la falta de claridad de la norma; concluyendo que la restricci�n contenida en los t�rminos y causales de la prescripci�n ordinaria, hace nugatorio el reconocimiento del derecho que tiene su representado a ser indemnizado, a causa de la conducta delictuosa del tomador del seguro la Protomora El Faro de Cartagena, que se apropi� de la cantidad de $29�140.837 que �ste le entreg� a buena cuenta de la construcci�n y venta de una suite tur�stica en la ciudad de Cartagena; construcci�n que jam�s se inici� y menos se termin�; conducta que califica de mal�vola y perversa, que fue amparada por la p�liza expedida por la Compa��a Aseguradora de Fianzas S.A., consum�ndose as�, una grave defraudaci�n en el patrimonio econ�mico y moral del demandante.

Que en la sentencia de primer grado se destruy� uno a uno, los argumentos de la Compa��a aseguradora para rechazar el pago de la p�liza, valioso argumento que le sirve de base para solicitar la revocatoria del fallo y se acceda a las peticiones principales de la demanda (folios 5 a 11 de este cuaderno). Precisado lo anterior, se procede por la Sala a proferir la decisi�n final que dirima la alzada, previas las siguientes, CONSIDERACIONES Los presupuestos procesales se encuentran reunidos a cabalidad y sobre ellos no hay lugar a reparo alguno; as� mismo, examinada la actuaci�n procesal, rituada en ambas instancias, no se observa irregularidad alguna que pueda invalidar lo actuado, encontr�ndose as� mismo determinada la legitimaci�n en las partes extremas del litigio conforme a la clase de acci�n iniciada.

Por lo anterior est�n presentes las condiciones necesarias para proferir sentencia de m�rito, que decida de fondo sobre la apelaci�n formulada. El contrato de seguro es de gran importancia en la relaciones econ�micas y sociales que rigen a la sociedad moderna, de ah� la transcendencia que d�a a d�a adquiere esta modalidad contractual en nuestro medio; por ello, el desarrollo de la actividad aseguradora constituye, en consecuencia, una de las principales manifestaciones econ�micas que recoge nuestro Estatuto Mercantil.

Definido el seguro como un contrato solemne, bilateral, oneroso, aleatorio y de ejecuci�n sucesiva (art�culo 1036 del C�digo de Comercio, modificado por el art�culo 1� de la Ley 389 de 1997), tiene por caracter�stica esencial ser estrictamente indemnizatorio, dentro del cual el concepto de buena fe, adquiere especial significado, por ser muchas veces un contrato en consideraci�n a la persona.

As� las cosas, circunscrito el debate de la alzada, en esencia, a la declaratoria de la prescripci�n de la acci�n; a ello centra su estudio la Sala de Decisi�n. Al respecto, el art�culo 1081 del C�digo de Comercio, consagra: "La prescripci�n de las acciones que se derivan del contrato de seguro o de las disposiciones que lo rigen podr� ser ordinaria o extraordinaria.

"La prescripci�n ordinaria ser� de dos a�os y empezar� a correr desde el momento en que el interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que da base a la acci�n. "La prescripci�n extraordinaria ser� de cinco a�os, correr� contra toda clase de personas y empezar� a contarse desde le momento en que nace el respectivo derecho.

"Estos t�rminos no pueden ser modificados por las partes." De lo anterior, tenemos que en el texto del art�culo 1081 del C�digo de Comercio, se establecen dos clases de prescripci�n, respecto de las acciones derivadas del contrato de seguro; la ordinaria que se funda en un criterio subjetivo, es decir, corre desde que el interesado �haya tenido o debi� tener conocimiento del hecho que da base a la acci�n�; la extraordinaria que se funda en un criterio objetivo, y empieza a computarse desde cuando �nace el respectivo derecho.� Para el caso bajo estudio es decisivo determinar la clase de prescripci�n que opera, pues precisamente en este sentido que el recurrente reprocha la sentencia del a quo, ya que como se mencion� anteriormente, este considera err�nea la aplicaci�n que el juzgador de instancia le dio al articulo 1081 del C�digo de Comercio, de acuerdo con el cual estableci� que para el caso sub lite opera la prescripci�n ordinaria, cuando debi�, a juicio del recurrente, darle aplicaci�n a la prescripci�n extraordinaria, lo que implicar�a la imposibilidad de decretar la prosperidad de la prescripci�n excepcionada por la parte demandante, y por el contrario, se debe acoger las pretensiones de la demanda de acuerdo a lo dicho en la misma respecto al derecho que el actor tiene al pago de la garant�a de cumplimiento y garant�a por el anticipo, y los correspondientes derechos que de all� se derivan.

Para darle claridad al punto en cuesti�n nos detendremos en el contenido de la norma; al respecto es importante determinar las diferencias entre las dos figuras y para este cometido, estudiaremos la figura jur�dica desde: 1. El punto de vista subjetivo, a saber, a quien se le aplica cada una de las prescripciones. 2. el punto objetivo, desde cuando empieza a correr el termino de la prescripci�n; 3.

El plazo o tiempo para que opere la prescripci�n. Desde el punto de vista subjetivo, tenemos que la norma indica que la prescripci�n ordinaria corre respecto a los interesados, mientras que la prescripci�n extraordinaria corre contra toda clase de persona; al respecto ha sido clara la jurisprudencia al indicar que por el interesado debe entenderse quien deriva alg�n derecho del contrato de seguro, que al tenor de los numerales 1, 2 y 3 del articulo 1047 del C�digo de Comercio, son el tomador, el asegurado, el beneficiario y el asegurador.

En la prescripci�n extraordinaria observamos que corre contra toda clase de personas, expresi�n que debe entenderse referida a las mismas personas contra quienes puede correr la prescripci�n ordinaria, porque no se trata de ninguna acci�n p�blica que pueda ejercitar cualquiera; aquellas personas distintas de los interesados carecen de acci�n, pues el contrato de seguro es para ellos res Inter alias acto.

En otras palabras ninguna distinci�n hace el punto de vista subjetivo, en el presente proceso, respecto a la prescripci�n ordinaria y extraordinaria. Respecto al segundo punto a tener en cuenta, y partiendo de que el primero no nos indica de manera alguna regla para la aplicaci�n de la prescripci�n ordinaria o la extraordinaria, tenemos que la prescripci�n ordinaria empieza a correr a partir la ocurrencia del hecho que da base a la acci�n o del conocimiento del mismo, que no puede ser otro que el siniestro; en este sentido sostiene la jurisprudencia y la doctrina, que para empezar a computar el t�rmino prescr�ptivo de la primera, la prescripci�n ordinaria, no es suficiente el simple acontecer del hecho que da base a la acci�n, sino que por expresa disposici�n legal, se exige que el titular del inter�s haya tenido conocimiento de la ocurrencia del hecho o debido tenerlo, momento a partir del cual empezar� correr el t�rmino que da lugar a la extinci�n de la acci�n. En la prescripci�n extraordinaria, lo que se indica es que sin importar cual sea la fecha en que se conoci� la ocurrencia del siniestro, a partir de esta trascurridos cinco a�os procede la prescripci�n de la acci�n. Es precisamente entonces, el punto de vista objetivo, el que nos permite identificar la clase de prescripci�n aplicable al presente caso, al establecer la gran diferencia que existe entre la prescripci�n ordinaria y la extraordinaria, y que consiste b�sicamente en que la primera empieza a computarse �nicamente desde el momento en que se conoci� o debi� tenerse conocimiento de la ocurrencia del siniestro, mientras que la segunda, la extraordinaria se cuenta solo a partir del instante en que en el que sucedi�, independientemente de cualquier otra circunstancia y limitando la prescripci�n ordinaria en el sentido que, si se conoce la existencia del siniestro cinco a�os despu�s de haber ocurrido la prescripci�n ha operado sin atenuantes y puede alegarse con �xito, en este sentido es claro que el fin del articulo en estudio es el fijar un termino cierto para la definici�n de las acciones que pudieran nacer con ocasi�n del contrato de seguro.

En consecuencia, la prescripci�n ordinaria y la extraordinaria corren as�: la ordinaria cuando se trata de personas capaces, como ocurre en este caso, a partir del momento en que han tenido conocimiento del siniestro o han podido conocerlo, en un termino de dos a�os, y no corre contra el interesado cuando este es persona incapaz, seg�n los art�culos 2350 y 2548 del C�digo Civil, ni tampoco contra aquel que no ha conocido ni podido conocer el siniestro; contra estos �ltimos corre la prescripci�n extraordinaria, a partir del momento en que nace el derecho, es decir desde la fecha en que acaece el siniestro.

Siendo as� y teniendo en cuenta que el beneficiario actor en el presente proceso, conoci� el hecho que da base a la acci�n al tiempo de la ocurrencia del mismo, a saber, el incumplimiento de parte de la sociedad Promotora El Faro de Cartagena, debe aplic�rsele como bien lo hizo el juzgador de instancia la prescripci�n ordinaria, es decir de dos a�os contados a partir de la ocurrencia del hecho que da base a la acci�n y no la prescripci�n extraordinaria, pues no le es dable a las partes alegar una u otra prescripci�n, de acuerdo a la conveniencia del interesado, pues el c�digo regula de tal forma esta figura que esa posibilidad alternativa no es procedente, con la salvedad de que en ning�n caso puede ser mayor de cinco a�os, contados a partir de la fecha de la ocurrencia del hecho base de la acci�n. Es decir, que la prescripci�n ordinaria extingue las acciones del interesado cuando se verifica el t�rmino de dos a�os, contados a partir del conocimiento real o presunto del siniestro y que las mismas acciones se extinguen para aquellos que no tuvieron ni pudieron tener conocimiento del hecho que da origen a la acci�n, cuando hayan pasado cinco a�os a partir del in suceso; y como en el expediente aparece probado que el demandante tuvo tal conocimiento el d�a 25 de noviembre de 1998, es decir, el mismo d�a que, tal como lo expuso el a quo, la parte demandante sabia con certeza deb�a cumplirse la obligaci�n omitida y conoci� de manera notaria el incumplimiento del tomador Promotora el Faro de Cartagena, consistente en el incumplimiento en la obligaron de suscribir la escritura publica de venta en los t�rminos del contrato asegurado; forzoso resulta concluir se tuvo conocimiento desde su ocurrencia; motivo por el cual, la ley le impone estarse a la prescripci�n ordinaria y no a la extraordinaria; lo cual se reitera no es potestativo de las partes, de asirse a una u otra clase de prescripci�n, sino que son los mismos hechos los que permiten la aplicaci�n de una u otra, pero sin esa posibilidad alternativa.

Una vez clara la posici�n respecto a la fecha en que empez� a correr el termino de la prescripci�n extintiva alegada como excepci�n por la aseguradora demandada y decretada probada en la sentencia objeto de nuestro an�lisis, debemos determinar si oper� la interrupci�n de la misma; para lo cual ha de tenerse en cuenta que la prescripci�n extintiva es un medio de extinguir el derecho de acci�n que se afirma respecto de una pretensi�n concreta, en este caso el pago de la p�liza de cumplimiento alrededor de la cual gira el presente proceso; por lo tanto es susceptible de ser interrumpida solo mediante el ejercicio de la acci�n correspondiente, a saber, con la presentaci�n de la demanda, para lo cual se atender� lo que dispon�a el art�culo 90 del C�digo de Procedimiento Civil, para el momento en que se present� la demanda (antes de la reforma de la Ley 794 de 2003), que a continuaci�n se transcribe: �Art. 90.- Modificado.

Decreto 2282 de 1989, art. 1o. Num. 41. Interrupci�n de la prescripci�n, inoperancia de la caducidad y constituci�n en mora. La presentaci�n de la demanda interrumpe el t�rmino para la prescripci�n e impide que se produzca la caducidad, siempre que el auto admisorio de aqu�lla, o el de mandamiento ejecutivo, en su caso, se notifique al demandado dentro de los ciento veinte d�as siguientes a la notificaci�n al demandante de tales providencias, por estado o personalmente.

Pasado este t�rmino, los mencionados efectos s�lo se producir�n con la notificaci�n al demandado. La notificaci�n del auto admisorio de la demanda en procesos contenciosos de conocimiento produce el efecto del requerimiento judicial para constituir en mora al deudor, cuando la ley lo exija para tal fin, si no se hubiere efectuado antes. Si fueren varios los demandados y existiere entre ellos litis consorcio facultativo, los efectos de la notificaci�n a los que se refiere este art�culo, se surtir�n para cada uno separadamente, salvo norma sustancial o procesal en contrario.

Si el litis consorcio fuere necesario, ser� indispensable la notificaci�n a todos ellos para se surtan dichos efectos.� Dentro del caso en an�lisis es claro que, si la demanda solo fue presentada hasta el 01 de junio de 2001 (folios 63 a 75 del C.1), para esa fecha ya hab�an transcurrido m�s de los dos a�os, se�alados para la prescripci�n ordinaria, contados como se aclar� anteriormente desde el d�a de la ocurrencia del siniestro objeto de la garant�a del seguro o lo que es igual en el presente caso al d�a del conocimiento de tal ocurrencia, cumpli�ndose todos los requisitos legales para declarar, como lo hizo el a quo, probada la excepci�n de prescripci�n ordinaria de la acci�n; y en consecuencia no se hac�a necesario el estudio de las dem�s exceptivas planteadas por la parte pasiva (art�culo 357 del C�digo de Procedimiento Civil).

DECISI�N En m�rito de lo expuesto, la Sala de Decisi�n Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot�, administrando justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO. - CONFIRMAR en su integridad la sentencia de fecha 9 de septiembre de 2003, proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Villeta Cundinamarca, quien actu� como juzgado de descongesit�n del Juzgado 8� Civil del Circuito de Bogot�, por las consideraciones hechas en la parte motiva de �sta providencia. SEGUNDO.- CONDENAR en costas de esta instancia, a la parte apelante.

T�sense oportunamente. TERCERO.- Ejecutoriada la presente providencia y cumplido lo ordenado, devu�lvase el expediente al Juzgado de origen. C�PIESE, NOTIF�QUESE Y CUMPLASE. Los Magistrados, ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO RAD. No. 1100131030082001051501 ARIEL SALAZAR RAM�REZ RAD. No. 1100131030082001051501 EDGAR CARLOS SANABRIA MELO RAD. No. 1100131030082001051501 PAGE 11 PAGE 12 >rs�������������� !#@{$�$4&;&�'(�+,,�-�-�-�./�45�>�>�>�>h�l�o�o{p�p�p�p�q�q�����������������ٸٸ٬٬٢ٖ�ٖ�٢ٸىٸ٢ٸٸٸٸCJCJOJQJ\�aJ6�CJOJQJ\�aJ6�CJOJQJaJ6�CJOJQJ]�aJ5�CJOJQJaJB*CJOJQJaJph5�CJOJQJaJCJOJQJaJ5�CJOJQJaJCJOJQJaJ5�CJOJQJaJ63>?@qrs�����3_j���������������������������������� $�� ��^�� `��a$$a$$a$�s�s�����������h i j k l m n o p 1 2 3 ����������������������������������$a$$a$\]^_3456789:;��������������������������������������$�h^�ha$$ & Fa$$a$����z{���������� !"#@ABCE� � � ���������������������������$a$$a$$a$� �#�#�#&&&&&& &!&"&#&$&%&�'�'�'�+�+�+�-�-�-�.�.�.�0����������������������������$�h^�ha$$a$�0�0�0�0�0�0�0�0�0�0�0�0�4�4�4555'6(6)6========����������������������������$a$$a$==M>N>O>�>�>�>�>�>�>�>�>�@�@�@jBkBlB�C�C�C�D�D�D�D�D�������������������������� $�7�7]�7^�7a$$a$$a$�D�D E!E"E#E$E%E&E'ExEyE*F+F�F�F G G G�H�H�H`LaLbL'N(N)N���������������������������$a$ 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