Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 110013103032200000196 01

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Eluin Guillermo Abreo Triviño

Fecha: 2006-03-10

Sujetos procesales: RUTH DUARTE BENAVIDES Y OTROS / MARÍA DEL PILAR LÓPEZ BENAVIDES Y OTRO

��ࡱ�>�� NP����M��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������% ��ODbjbj%�%� 8XG�G� @E������l� � � 80D,�||(������:<<<<<<$� ��`�����`���u�������:��:� ����p �Ӥ+���� b��|�0���bF����PROCESO ABREVIADO CONTRATO DE COMODATO.

CLASES SIMPLE Y PRECARIO COMODATO PRECARIO. �EL comodante se reserva la facultad de pedir la cosa prestada en cualquier tiempo, si el pr�stamo no refer�a a un servicio en particular, ni por un tiempo espec�fico para su restituci�n. D�cese, igualmente, que la relaci�n que involucra un contrato como el comentado, deriva no solamente de la manifestaci�n expresa de quienes lo celebran, sino, tambi�n, del v�nculo impl�cito que desarrollado evidencia el prop�sito de una parte entregar a la otra, de manera gratuita, un bien para su uso.� PARTES DEL CONTRATO DE COMODATO.

COMODANTE Y COMODATARIO USUFRUCTOFORMAS DE EXTINCI�N DEL USFRUCTO. LA MUERTE DEL USUFRUCTUARIO EXCEPCI�N DE POSESI�N. �los demandados no pueden alegar posesi�n, como as� aparece en la contestaci�n a la demanda, habida cuenta que, como lo afirman, el se�or Benavides, persona que los convido a la casa a que compartieran y vieran con �l, era usufructuario del predio (calidad que no se desvirt�o v�lidamente) y en esa condici�n solo detentaba la tenencia, luego no pod�a trasmitirles posesi�n lisa y llanamente porque no la ten�a. Sumado a ello, se reconoci� por los mismos demandados, a lo largo de sus exposiciones, que la instrucci�n del se�or Benavides era que una vez resuelto el tema de la casa, deb�an entregarla a quien correspondiera, actitud que comporta tenencia y no posesi�n�ART�CULO 2119 DEL C.C. ART�CULO 2200 DEL C.C. ART�CULO 2220 DEL C.C. ART�CULO 863 DEL C.C.110013103032200000196 01 TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA S A L A C I V I L Magistrado Ponente: Eluin Guillermo Abreo Trivi�o Ref.: exp.

No.: 110013103032200000196 01 t. 2 f. 172 exp. 1486 Procedencia: Juzgado 32 Civil del Circuito Demandante: Ruth Duarte Benavides y otros Demandado: Mar�a del Pilar L�pez Benavides y otro Proceso: Abreviado Motivo de alzada: Apelaci�n Sentencia Estudiado y aprobado en Sala de 8 de marzo de 2006 Bogot�, D. C., diez (10) de marzo de dos mil seis (2006).

Dec�dese el recurso de apelaci�n interpuesto por la parte demandada contra la sentencia de 27 de febrero de 2003, proferido por el Juzgado 32 Civil del Circuito de Bogot�, en el proceso abreviado de restituci�n de bien inmueble de Ruth, Sandra, Patricia Duarte Benavides y Uriel Manuel Mart�nez contra Mar�a del Pilar L�pez Benavides y Carlos Guataqui.

I. Antecedentes 1. Fue presentada la demanda con el prop�sito de obtener la restituci�n de inmueble urbano, dado en tenencia, y para ello se solicita acceder a las siguientes pretensiones: 1.1 Que los demandados Mar�a del Pilar L�pez Benavides y Carlos Guataqui son tenedores del inmueble a t�tulo de comodato precario otorgado por el se�or Luis Felipe Benavides G�mez, 1.2 Que se decrete el lanzamiento de los demandados del inmueble y la restituci�n del mismo a favor de los demandantes. 1.3 Que se condene a los demandados al pago de la indemnizaci�n que resulte probada dentro del proceso, por los da�os y deterioros que haya sufrido el inmueble por culpa de ellos, y las costas y las agencias en derecho. 2.

Como fundamento de hecho de las pretensiones expuso la parte actora, que: 2.1 El 22 de agosto de 1990 Luis Felipe Benavides G�mez (q.e.p.d) vendi� el cincuenta por ciento (50%) del inmueble objeto de restituci�n a Dolores Duarte de Benavides (q.e.p.d), seg�n escritura p�blica No. 6812, de esa misma fecha, otorgada en la Notaria 29 del Circuito de Bogot�. 2.2.

A la muerte de Dolores Duarte, el porcentaje del inmueble del que era propietaria fue adjudicado a sus hijas Ruth, Sandra, Patricia Duarte Benavides; 2.3. Luis Felipe Benavides les vendi�, a los restantes propietarios, el otro cincuenta por ciento del inmueble (50%), mediante escritura p�blica No. 5651 de julio 6 de 1992, dada en la misma notaria de la primera venta; 2.4.

El se�or Benavides, se reserv� el usufructo del inmueble en el porcentaje que vendi�, o sea, el 50% hasta su fallecimiento; 2.5 Manuel Uriel Mart�nez adquiri� parte del inmueble por compra que le hiciera a Jos� Demetrio Duarte Morales, seg�n escritura No. 7899 del 06-08-96, concedida en la Notaria 29 de Bogot�; 2.6 Felipe Benavides en vida llev� a los demandados, Mar�a del Pilar L�pez, sobrina y su esposo Carlos Guataqui, junto con sus hijos, para que habitaran el inmueble en calidad de acompa�antes, sin que mediara contrato alguno; 2.7 A pesar de que Luis Felipe Benavides G�mez falleci�, lo que termin� con el usufructo sobre el cincuenta por ciento (50%) del inmueble, los demandados no han querido entregar el mismo; 2.8.

Entre los demandantes y los demandados no existe contrato alguno. 3. Notificados en forma personal los demandados, el 1 de agosto de 2000, a trav�s de apoderado judicial presentaron excepciones que denominaron: "Inexistencia de v�nculo contractual entre demandantes y demandados" y "cobro de lo no debido". En s�ntesis, las excepciones se fundamentaron en el hecho de no existir entre los demandantes y los demandados ninguna relaci�n contractual, pues no se han puesto de acuerdo sobre ninguna negociaci�n o v�nculo.

En torno al cobro de lo no debido, se replica la pretensi�n de reconocimiento a t�tulo indemnizatorio por los da�os del inmueble. Por el contrario, dicen, en su calidad de poseedores han realizados mejoras y han mantenido en debida forma el predio. 4. Evacuadas las etapas pertinentes, el a-quo dict� sentencia en la que resolvi� no acoger las excepciones de m�rito propuestas por los demandados; declar� que los demandados ocupaban el inmueble objeto de la litis, a t�tulo de comodato precario, y que al haber desaparecido la causa que les permiti� disfrutar de ese beneficio, deben restitu�rselo a los propietarios; orden� a los demandados que en el t�rmino de cinco d�as siguientes a la ejecutoria de la sentencia, restituyeran el inmueble a los propietarios demandantes; advirti� que si no lo hacen en forma voluntaria se dispondr� el lanzamiento f�sico y de todas las personas que de ellos dependan o deriven derechos; no accedi� a condenar a los demandados al pago de la indemnizaci�n por los da�os y deterioro que hubiera afectado al inmueble, ni al pago de indemnizaci�n por lucro cesante;

Conden� en costas a los demandados. Para fundamentar su decisi�n, el Juez a-quo expuso que del acervo probatorio aparec�a que los demandados entraron a ocupar el inmueble objeto del proceso porque Felipe Benavides (q.e.p.d), quien habitaba all�, detentador del usufructo del cincuenta por ciento (50%) del mismo, les hab�a llevado en plan de compa��a. Dijo, adicionalmente el funcionario de instancia que fallecido el se�or Benavides, el 24 de septiembre de 1999, implicaba, de acuerdo con el art�culo 865 del C.C, que ese derecho se extingui� habi�ndose consolidado la nuda propiedad en cabeza de los demandantes.

Se estableci� que los demandantes son los titulares del derecho de dominio sobre el inmueble. Al configurarse un comodato precario es procedente la solicitada restituci�n, que con la muerte de Felipe Benavides desaparecieron las circunstancias que motivaron la ocupaci�n del inmueble por los demandados, relacionada con la compa��a que le hac�an a aquel.

Asever� igualmente que los da�os que padece el inmueble fueron producidos por la naturaleza del mismo, al provenir de fallas internas, por tanto, no hay responsabilidad alguna de los demandados y no les corresponde el pago de los da�os, como tampoco del lucro cesante, al no solicitarse como pretensi�n en la demanda, y la sentencia debe tener consonancia con los hechos y las pretensiones, conforme el art�culo 305 del C.P.C., pues los demandantes piden el pago de una indemnizaci�n, que concreta el da�o emergente.

A los demandados no se les reconocer� el valor de las reparaciones del inmueble, ya que debieron haberlas reclamado en la contestaci�n de la demanda. Respecto de la excepci�n de inexistencia de v�nculo jur�dico contractual entre demandantes y demandados, no pr�spera, debido a que en el comodato precario no se requiere la existencia de un contrato previo, por la ignorancia del due�o de la cosa en ello o por el mero consentimiento del mismo.

Frente al cobro de lo no debido, tampoco prospera, pues los demandados solo son tenedores que saben que deben entregar el inmueble y la relaci�n contractual no es relevante al caso. II. El recurso de apelaci�n Dice el apelante que los demandados cuando llegaron al inmueble era Felipe Benavides el titular del derecho de dominio, desconoci� calidad diferente, y les entreg� la posesi�n, la que aceptaron y no tienen la calidad de tenedores o arrendatarios al no existir solemnidad, ni contrato entre las partes de la litis, ni entre ellos y Felipe Benavides.

Comentaron que aqu�l fue enga�ado por sus sobrinas de confianza al firmar unos documentos que compromet�an su casa, a los que se les da un valor probatorio diferente al real por no ser controvertidos, "que lo motiv� para instaurar denuncia penal con el fin de que se le resarciera, pretensi�n que no logr� conocer ante ning�n pronunciamiento de la fiscal�a", por haber fallecido.

III. Consideraciones 1. Los requisitos indispensables para la regular formaci�n y desarrollo del v�nculo jur�dico procesal, o sea, los llamados presupuestos procesales, como son: demanda en forma, capacidad para ser parte y para comparecer a proceso y la competencia del funcionario, concurren a la litis, m�s como no se observa causal que invalide lo actuado se impone un fallo de m�rito.

Conocido m�s como pr�stamo de uso, el contrato de comodato, tiene como particularidad relevante que una de las parte entrega en forma gratuita una especie mueble o ra�z, para que otra la utilice y la restituya despu�s de terminar su uso, conforme el art�culo 2200 del C�digo Civil. De las obligaciones derivadas de este tipo de contrato, doctrinariamente, encontramos que el comodatario (quien recibe el bien) debe: a) conservar la cosa en el estado en que le ha sido entregada, constituy�ndose en un simple tenedor, que reconoce dominio ajeno; b) darle el uso convenido o el uso ordinario; c) restituir el bien.

Por su parte el comodante, adquiere obligaci�n de: a) pago de las expensas, para la conservaci�n o incorporaci�n de la cosa prestada, si as� se comprometi�; b) indemnizatoria, cuando le causen perjuicios por mala calidad o condici�n de la cosa prestada al comodante; c) derecho de retenci�n, que tiene el comodatario sobre la cosa hasta que el comodante pague el valor de la indemnizaci�n por las expensas o la mala calidad de cosa.

Dentro de este tipo de contrato, aparece una modalidad cual es la llamada comodato precario, ya con poca aplicaci�n en estos tiempos, como una variante respecto del comodato simple en el sentido de que el comodante se reserva la facultad de pedir la cosa prestada en cualquier tiempo, si el pr�stamo no refer�a a un servicio en particular, ni por un tiempo espec�fico para su restituci�n. D�cese, igualmente, que la relaci�n que involucra un contrato como el comentado, deriva no solamente de la manifestaci�n expresa de quienes lo celebran, sino, tambi�n, del v�nculo impl�cito que desarrollado evidencia el prop�sito de una parte entregar a la otra, de manera gratuita, un bien para su uso.

Obs�rvese que conforme lo estipulan los art�culos 2219 y 2220 del C�digo Civil, resulta precaria la tenencia de un bien a�n en eventos en que no existe contrato, situaci�n que sobreviene por simple ignorancia o mera tolerancia del due�o, hip�tesis en la cual tambi�n debe darse el mismo tratamiento. 2. Delineado lo anterior, se determina desde ya que la sentencia apelada debe ser confirmada, lo anterior por cuanto que de los documentos allegados con la demanda y el recaudo probatorio incorporado al plenario, se alcanza a estructurar una tenencia precaria en cabeza de los demandados y esa precisa situaci�n es la que los vincula como destinatarios del reclamo efectuado y habilita, igualmente, la decisi�n a adoptar.

En efecto, aparece como punto pac�fico el que los accionados y Luis Felipe Benavides G�mez (q.e.p.d), usufructuario del bien en un porcentaje del 50% convinieron que aquellos concurrieran al inmueble a ocuparlo sin remuneraci�n ni contraprestaci�n alguna. Sobre dicho aspecto, los interrogatorios practicados a los demandados refieren que en ellos recae la tenencia del bien objeto del proceso, pues la forma en que llegaron a habitar el mismo, surgi� con ocasi�n de cuidar a Luis Felipe Benavides que no con la intenci�n de estar ah� por el bien mismo, es decir, con la intenci�n de acompa�ar al t�o de la demandada y no el �nimo, exclusivo de solventar habitaci�n. Y si bien es cierto que aquellos manifestaron haber realizado el pago de los servicios p�blicos, entre otros eventos, solo se puede entender como un acto propio que se deriva del mencionado cuidado que ellos le ofrec�an aquel, o como efecto normal de la utilizaci�n de un servicio p�blico que debe ser pagado por el usuario o a quien corresponda.

Esa circunstancia, si bien no comporta un prop�sito inequ�voco y expreso de contratar, a no dudarlo que refleja una tendencia evidente de entregar a los demandados la tenencia del bien ra�z para usarlo. Situaci�n espec�fica que traduce una tolerancia del titular del usufructo y por ende, coincide con la descripci�n que incorpora nuestra normatividad civil alusiva al comodato o tenencia precaria.

Y, aparece igualmente que los demandantes eran nudos propietarios del 50% del predio, pues respecto de ese porcentaje el se�or Benavides hab�a reservado el usufructo, propiedad que escindida como se encontraba mut� al fallecimiento del usufructuario y se radic� de manera plena, esto es, t�tulo y el corpus, en cabeza del otrora nudo propietario.

En consecuencia, por as� disponerlo de manera perentoria la normatividad (art. 863 yss C.C.), fallecido el usufructuario, el usufructo se extingue y el nudo propietario puede reclamar el bien afectado. 3. Los documentos que refer�an a esa circunstancia espec�fica no fueron tachados de falsos o censurados en alg�n espec�fico sentido, por ello, en lo que a esta causa refiere, deben ser considerados aut�nticos y probatoriamente s�lidos en procura del fallo a adoptar.

No obstante haberse aducido copia de una denuncia penal que pon�a en entredicho la titularidad del bien y el usufructo sobre el mismo, no se cumplieron los ritos exigidos por la ley procesal en cuanto a una eventual prejudicialidad o la demostraci�n de decisi�n de funcionario penal competente que invalidara alguno de los documentos adosados al expediente. 4.

Por dem�s, los demandados son consientes que deben entregar el bien inmueble y no arguyen motivo alguno lo suficiente fuerte para que se determine una tangible oposici�n a la solicitada entrega que aqu� se les hace, y de las excepciones que presentaron admiten no tener contrato de arrendamiento con nadie, ni contrato parecido, circunstancia que pone en evidencia el comodato precario que en anta�o se plasm� con la reserva del usufructo por parte de Luis Felipe hasta su fallecimiento. 5.

Por �ltimo d�gase que los demandados no pueden alegar posesi�n, como as� aparece en la contestaci�n a la demanda, habida cuenta que, como lo afirman, el se�or Benavides, persona que los convido a la casa a que compartieran y vieran con �l, era usufructuario del predio (calidad que no se desvirt�o v�lidamente) y en esa condici�n solo detentaba la tenencia, luego no pod�a trasmitirles posesi�n lisa y llanamente porque no la ten�a. Sumado a ello, se reconoci� por los mismos demandados, a lo largo de sus exposiciones, que la instrucci�n del se�or Benavides era que una vez resuelto el tema de la casa, deb�an entregarla a quien correspondiera, actitud que comporta tenencia y no posesi�n. (art. 762 C. C.). 6.

De modo que se confirmar� la sentencia. Se condenar� en costas de esta instancia a la parte recurrente por aparecer causadas, de acuerdo con el art�culo 392 del C�digo de Procedimiento Civil. IV Decisi�n Con base en lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot�, Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, confirma la sentencia de fecha y procedencia anotadas.

Cond�nase en costas de esta instancia a la parte apelante. T�sense. C�piese, notif�quese y devu�lvase. ELUIN GUILLERMO ABREO TRIVI�O LIANA AIDA LIZARAZO VACA LUZ MAGDALENA MOJICA RODRIGUEZ PAGE 1 PAGE 4 TSB Sala Civil Exp. 3220000196 01 y z � � � &; < P m L M N R ^ _ d i�$�$�$�$�'�'�'�'�'*-�-�.�.�/�A^B`BcBkBlBmB CCBC�C�C�C�C�CD D DDDD����������������������ݿ������ݫݤݤݫ�������������ݝ���0JmHnHu0J j0JU B*CJph�fCJaJ >*CJPJ5�>*CJPJ\�5�CJPJ\� 6�CJ]�CJPJ 5�>*CJ\�>*CJCJ CJmH sH 5�CJ\�mH sH  5�CJ\�CJOJQJ^J9AD}�y z � � � � � � � � � � �������p�����h�����$dha$X$$If�F�����!7"�0�������6��������4� Fa� $$Ifa$ DND��� � &; < n o � � � @ U | � � � � M N _ ` &'���������������������������$dha$$dha$��_` �$�$�$�$�'�'�'�'))*-+-�.�.�/�/11�2�2�6���������������������������$dha$$dha$�6�6I8J8o:p:�<�<�>�>�A�A_B`BlBmBACBC�C�C�C�C�C�C�C�C�C�C���������������������������$dha$$dha$�C�C�C�C�C DDDD!DFDGDLDMDNDOD���������������$�h]�ha$�h]�h����&`#$$a$$dha$DDDDDDDD D!DFDNDOD����������CJ 5�CJ\�0J5�CJ\�mHnHu0J5�CJ\�j0J5�CJU\�0J j0JU 6 00&P1����/ �I!��"�#��$��%��n�S �� i0@��0 Normal_HmH sH tH R@R T�tulo 1$$ �Hdh*$@&a$5�CJOJQJN@N T�tulo 2$$ �0�dh*$@&a$ CJOJQJF@F T�tulo 3$$dh@&a$5�CJOJQJJ@J T�tulo 4$$dh@&a$5�CJOJQJ^JH@H T�tulo 5$$dh@&a$5�>*CJOJQJ@@@ T�tulo 6$$dh@&a$ 5�>*CJ:@: T�tulo 7$$dh@&a$CJ` @` T�tulo 9$ $$dh5$7$8$9D@&H$a$5�>*CJPJ\�mH sH FA@���F Fuente de p�rrafo predeter.bB@�b Texto independiente�xH$5$7$8$9D@���CJmH sH u8@8 Encabezado  �C�"CJ0)@�0 N�mero de p�ginabQ@"b Texto independiente 3$ �0�dh*$a$ CJOJQJ: @2: Pie de p�gina  ��8!ZP@BZ Texto independiente 2$dha$CJOJQJ^J<>@R< T�tulo$dha$5�CJOJQJO@ X ����yz���������&;<no��� @U|����M N _ `   &'��_`  � � � � �#�#�#�#%%*)+)�*�*�+�+--�.�.�2�2I4J4o6p6�8�8�:�:�=�=_>`>l>m>A?B?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�?�? @@!@F@G@L@P@�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0������@0���@0���@0���@0���@0�� 0 DDDDDGDOD$+� �6�COD%'()*ND& G!����!T�����C K P X � �   ��//�5�5�5�5C7R7�=�=B?K? @M@P@���#�#�=�= @@@M@P@��Consejo Superior^\\BOG18TSBC01\DocuTribunal\Borradores\Sentencias\3220000196 01 abre. comodato precario -si.docConsejo Superior^\\BOG18TSBC01\DocuTribunal\Borradores\Sentencias\3220000196 01 abre. comodato precario -si.docConsejo Superior^\\BOG18TSBC01\DocuTribunal\Borradores\Sentencias\3220000196 01 abre. comodato precario -si.docConsejo Superior^\\BOG18TSBC01\DocuTribunal\Borradores\Sentencias\3220000196 01 abre. comodato precario -si.docDEAJwC:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3220000196 01 abre. comodato precario -siDEAJZC:\IVONNE BAUTISTA\TITULANDO ATEG06-2\3220000196 01 abre. comodato precario -si.doc.2..docDEAJGC:\1 Nueva carpeta\3220000196 01 abre. comodato precario -si.doc.2..docConsejo SuperiorxC:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3220000196 01 abre. comodato precario -si.doc.2..docConsejo SuperiorxC:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3220000196 01 abre. comodato precario -si.doc.2..docConsejo SuperiorxC:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3220000196 01 abre. comodato precario -si.doc.2..docyz���� &�=�=�? @M@P@����@���h ���O@�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&� �:�ArialC�� PMingLiU�e0}fԚE&� ��Century Gothic5&� �:�TahomaA���Book AntiquaK,��Bookman Old Style"q����vb�&)$�&;C�fGC �4p��0g!������0�@99 3�Q���H��1TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTAdeajConsejo Superior�� �����Oh��+'��0�������  (4 P \ h t�����2TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTAORIBdeajNALeajNormalLConsejo Superior DE6nsMicrosoft Word 9.0E@j(� @�8��B�@�D�d�@>� ��C �4�� ��՜.��+,��0 hp|��� ���� � �� Np�@ 2TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA T�tulo  !"#$%&'()*+,����./0123456789:;<����>?@ABCD����FGHIJKL��������O����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F�t�+��Q�1Table������������-�WordDocument��������8XSummaryInformation(����=DocumentSummaryInformation8������������ECompObj����kObjectPool�������������t�+���t�+�������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q