Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 110013103017200300645 01

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Eluin Guillermo Abreo Triviño

Fecha: 2006-06-06

Sujetos procesales: LISSETH ANDREA NIÑO MANTILLA / CESAR AUGUSTO NIÑO MORENO

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ADMINISTRAR BIENES O NEGOCIOS AJENOS. EXCEPCI�N. COMO PADRE DE FAMILIA DE LA DEMANDANTE Y TITULAR DE LA PATRIA POTESTAD NO ESTA OBLIGADO A RENDIR CUENTAS. FASE DE LA RENDICI�N DE CUENTAS. COMPROMISO DEL DEMANDADO A RENDIR CUENTAS Y ESTABLECER CUENTAS, CIFRAS, NATURALEZA DE LAS CUENTAS RECLAMADAS. CLASES DE RENDICI�N DE CUENTAS. PROVOCADA Y ESPONT�NEA RENDICI�N PROVOCADA DE CUENTAS �La provocada, que denota esta especie de litis, tiene como objeto espec�fico que el demandado rinda cuentas al demandante, pero desde luego, siempre que se d� el anotado requisito sustancial de obligaci�n del primero de suministrar al segundo las cuentas por una determinada gesti�n.� RENDICI�N ESPONT�NEA DE CUENTAS �es la exposici�n de las dichas cuentas a iniciativa del obligado de rendirlas.� RELACIONES QUE OBLIGAN A LA RENDICI�N DE CUENTAS � Es el resultado de una manifestaci�n de voluntad o como consecuencia directa de la regulaci�n legal, y b�sicamente pueden resumirse as�: a) una relaci�n fiduciaria -de confianza-, cual ocurre con los mandatarios, el fiduciario, el secuestre, etc., b) eventualmente de una relaci�n de derecho o de hecho no concertada previamente, verbi gratia, las cuentas que deben rendir los guardadores por disposici�n de la ley, o la agencia oficiosa, etc.� DERECHOS, OBLIGACIONES Y DEBERES DE LOS PADRES PARA CON LOS HIJOS Y VICEVERSA PARA ASUMIR OBLIGACIONES SEG�N SU NATURALEZA.ART�CULO 418 DEL C.C. ART�CULO 419 DEL C.C. ART�CULO 297 DEL C.C. ART�CULO 298 DEL C.C. ART�CULO 250 DEL C.C. ART�CULO 260 DEL C.C.110013103017200300645 01 TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA S A L A C I V I L Magistrado Ponente: Eluin Guillermo Abreo Trivi�o Radicaci�n: 110013103017200300645 01 Procedencia: Juzgado 17 Civil del Circuito Demandante: Lisseth Andrea Ni�o Mantilla Demandado: Cesar Augusto Ni�o Moreno Proceso: Abreviado Recurso: Apelaci�n sentencia Estudiado y aprobado en Salas de 19 y 26 de abril de 2006.

Bogot�, D. C., seis (6) de junio de dos mil seis (2006). Dec�dese el recurso de apelaci�n interpuesto por la parte demandada contra la sentencia de 19 de agosto de 2004, proferida por el Juzgado 17 Civil del Circuito de Bogot�, en el proceso abreviado de rendici�n provocada de cuentas de Lisseth Andrea Ni�o Mantilla contra Cesar Augusto Ni�o Moreno. Antecedentes 1.

Se inici� el proceso aludido en procura de lograr que Cesar Augusto Ni�o Moreno rindiera cuentas a la actora, en relaci�n con la administraci�n de sumas de dinero pertenecientes a ella. Estos �ltimos, seg�n se dijo, fueron dejados por la madre de la demandante cuando la misma muri�. Acorde a lo expuesto en el libelo, dicha rendici�n de cuentas debe tener inicio desde el 24 de octubre de 1991 hasta la presentaci�n de la demanda y se estim� en un monto $107'951.725,20, que incluye capital, intereses corrientes, tal como se liquid� en la tabla que se acompa�a a esta demanda.

Se concluye diciendo que una vez rendidas las cuentas se de aplicaci�n al art�culo 418 del C�digo de Procedimiento Civil, advirtiendo al mismo que de no rendir las cuentas la actora podr� estimar ese valor. 2. La demandante sustenta sus pretensiones, en que por resoluci�n No. 0568 de 1994, se reconoci� y pag� a la accionante, a trav�s de su padre Cesar Augusto Ni�o Moreno, la suma de: A. $3'089.226,25, como cesant�as definitivas y compensaci�n por muerte; y, B. una pensi�n mensual de $102.057,58, reconocida en la misma resoluci�n, la que ser�a reajustada de conformidad con la ley.

Dichos pagos se efectuaron por intermedio del demandado, dada la menor�a de edad de la actora. Los pagos se efectuaron entro los meses de octubre de 1991 hasta marzo de 2000, cuando la demandante cumpli� la mayor�a de edad y comenz� a recibir tales beneficios personalmente. Se dijo, adem�s, que mediante orden de pago No. 24760 del 28 de abril de 1994, el Ministerio de defensa Nacional le entreg� y pag� al demandado la suma de $239.700,06, por concepto de ahorro de Vivienda Familiar.

Los argumentos esbozados permiten, seg�n la actora, exigir de su progenitor la rendici�n de cuentas respecto de los dineros que �l recibi�, as� como la restituci�n de los mismos con sus respectivos rendimientos. 3. El demandado se opuso a las pretensiones de la demanda, propuso las excepciones de m�rito de: "prescripci�n del derecho", "El demandado en su calidad de padre de familia de la demandante, como titular de la patria potestad y en ejercicio de la misma, no est� obligado legalmente a rendir las cuentas pretendidas", "Ausencia de inter�s sustancial para obrar por la parte demandante" y "Falta de causa para pedir".

Como soporte de ellas, indic�: A) que a partir de que la demandante cumpli� la mayor�a de edad tuvo tres (3) a�os para ejercer la acci�n judicial y presento la demanda luego de ese t�rmino; B) la patria potestad que el demandado ejerc�a sobre la demandante le facultaba para administrar el patrimonio de ella y gozar de los frutos que produc�a, es decir, tiene el derecho al usufructo sobre los bienes del hijo cubierto por la patria potestad, lo que le da el derecho para ejecutar actos de disposici�n y enajenaci�n sobre ese patrimonio;

C) para la �poca en la que pretende se le rinda cuentas por parte de su propio padre, ella ostentaba la calidad legal de hija de familia y no de pupila, por eso se fundamenta la ausencia de inter�s sustancial para obrar la demandante; y, D) No puede compararse al padre de familia con un guardador, porque la patria potestad es incompatible con la guarda, el demandado administr� e invirti� en beneficio de su propia hija.

En escrito separado present� excepci�n previa de que trata el numeral 6 del art�culo 97 del C�digo de Procedimiento Civil, por no aparecer acreditado el t�tulo o en que calidad act�a la accionante, no aparece acreditado que el demandado se haya declarado judicialmente responsable de dolo o culpa grave en el desempe�o de la administraci�n del dinero recibido a favor de su hija, no se acredita que el dinero sobre el que se pretende la rendici�n de cuentas haya sido adquirido por la actora a t�tulo de donaci�n, herencia o legado.

Adem�s, la excepci�n previa de ineptitud de demanda por falta de requisitos esenciales, por no haberse allegado las pruebas eficaces y eficientes de la calidad en que act�a la parte activa. 4. Surtidos los tr�mites procesales respectivos, el juez de primera instancia declar� no probadas las excepciones previas, decisi�n que adquiri� ejecutoria, pues el demandado guard� silencio absoluto.

En cuanto a las de m�rito, igual, las desestim� y, en consecuencia, orden� la rendici�n de cuentas solicitada e impuso la condena en costas. El a-quo finc� su fallo, en resumen, en que de la prueba documental y del interrogatorio rendido por el demandado que obran dentro del plenario, el derecho reclamado tiene sustento en la sucesi�n de la progenitora de la reclamante de las cuentas, luego se trata de un derecho real de herencia y, de acuerdo con las normas pertinentes, dicho derecho no se encuentra prescrito.

Respecto de la segunda excepci�n, manifest� que el art�culo 291 del C�digo Civil en el numeral 2 dice que los bienes adquiridos por el hijo a t�tulo de donaci�n, herencia o legado, est�n exentos de la administraci�n y que no pueden los padres gozar del usufructo; entonces, al existir �sta prohibici�n aparece la obligaci�n de rendir cuentas.

Ya, frente a la tercera excepci�n, arguy� que corr�a la misma suerte que la anterior al sustentarse en los mismos fundamentos. El recurso de apelaci�n Argumenta el inconforme, en resumen, que la demandante no demostr� que su padre le est� desconociendo y/o disputando derecho real de herencia de que habla el juzgado. El demandado ha cumplido con la ley al acudir en defensa de su hija y no se prob� que lo hubiera hecho en forma ilegal o contra de la voluntad de la demandante.

La acci�n judicial est� prescrita al pasar m�s de tres (3) a�os desde que la interesada cumpli� la mayor�a de edad para iniciar la misma. Si se estuviera ejerciendo el derecho real de herencia, no hay prueba de tal derecho, y si el demandado desconoce ese derecho, no hay sentencia en firme que determine los bienes sobre los que pide la rendici�n y que le fueron adjudicados judicialmente; de ah�, se est� presentando una petici�n antes de tiempo que por ser una excepci�n perentoria, no puede ser declarada de oficio, al desconocer el presente fallo la existencia de ese pronunciamiento judicial.

La patria potestad, que no puede compararse con la instituci�n de la guarda, faculta al demandado a administrar los bienes de su hija y tener el usufructo de los mismos mientras permanezca en esa condici�n. Consideraciones 1. D�cese, en primer lugar, que aquellas exigencias que tanto la doctrina como la jurisprudencia han establecido para una debida formaci�n de la relaci�n procesal, igual llamados presupuestos procesales, como son la demanda en forma, la capacidad para ser parte y para comparecer al proceso, y la competencia del funcionario judicial, no tienen reparo alguno, pues a plenitud concurren al dossier.

As� mismo, aparece que no existe causa alguna que vicie la actuaci�n surtida. 2. En segundo t�rmino hace de dilucidar lo relativo a la legitimaci�n en causa, pues siendo un presupuesto de la acci�n y habi�ndose puesto en entredicho, d�cese que en asuntos como el sub-judice, el extremo activo, sin duda alguna, debe ser el destinatario de las cuentas reclamadas y en la pasiva aparecer� el convocado a rendirlas.

As�, encu�ntrase que no puede haber reproche sobre la conformaci�n de esta relaci�n habida cuenta que, precisamente, hija y padre son los confortantes de la litis, la primera en la activa y el segundo en el extremo demandado, calidad que aparece acreditada en autos a partir del respectivo registro civil de nacimiento. As�, se excluye cualquier censura sobre la legitimaci�n en causa. 3.

El aspecto f�ctico denunciado en autos involucra, sin duda alguna, dos situaciones, bien definidas, propias del proceso de rendici�n de cuentas: una primera fase, que se reduce al establecimiento del compromiso o deber de rendici�n de cuentas a cargo del demandado; y superada tal exigencia, se avanza hacia la segunda fase que consiste en determinar o establecer las cuentas propiamente dichas, su naturaleza, el monto de las cifras que las constituyan y, en fin, todo aquello que comprenda la labor del gestor y convocado a las cuentas reclamadas.

Por ahora, el compromiso generado al Tribunal se reduce a la primera etapa, o sea, el establecer la viabilidad o no de las cuentas peticionadas. 4. En general, la justificante de esta acci�n judicial est� determinada en la obligaci�n de rendir cuentas y surge como consecuencia de la administraci�n o gesti�n de bienes o negocios ajenos, pues es la forma como el administrador, delegado o agente, puede informar de sus actividades o manejos y los resultados econ�micos respectivos.

La rendici�n de cuentas es, al final, una garant�a tanto para el que debe rendirlas como para el que las recibe, ya que as� puede establecerse el resultado econ�mico que corresponda y las prestaciones a favor o a cargo de cada parte. Como afirma la jurisprudencia, el juicio de cuentas tiene por objeto establecer la situaci�n en que se encuentran rec�procamente la persona que las exige o las ofrece, y la que est� en la obligaci�n de rendirlas o recibirlas, para que se determine qui�n debe a qui�n y cu�nto, cu�l de las partes es acreedora y cu�l deudora. 5.

Ahora bien, la rendici�n de cuentas, provocada o espont�nea, no procede respecto de cualquier relaci�n jur�dica preestablecida en la ley ni de car�cter privado, tampoco respecto de cualquier contrato o negocio jur�dico. Es el resultado de una manifestaci�n de voluntad o como consecuencia directa de la regulaci�n legal, y b�sicamente pueden resumirse as�: a) una relaci�n fiduciaria -de confianza-, cual ocurre con los mandatarios, el fiduciario, el secuestre, etc., b) eventualmente de una relaci�n de derecho o de hecho no concertada previamente, verbi gratia, las cuentas que deben rendir los guardadores por disposici�n de la ley, o la agencia oficiosa, etc.

Desde el punto de vista procesal, aparte de los casos especiales, como las cuentas de los secuestres o depositarios, la rendici�n de cuentas, como ya se coment�, puede ser provocada o espont�nea, hip�tesis contempladas en los art�culos 418 y 419 del estatuto procesal civil. La provocada, que denota esta especie de litis, tiene como objeto espec�fico que el demandado rinda cuentas al demandante, pero desde luego, siempre que se d� el anotado requisito sustancial de obligaci�n del primero de suministrar al segundo las cuentas por una determinada gesti�n. Por su parte, la espont�nea es la exposici�n de las dichas cuentas a iniciativa del obligado de rendirlas. 6.

Alusivo al caso de autos, evocando normas del C�digo Civil, como por ejemplo, los art�culos 297 y 298, emerge, con total certeza, que muy a pesar de los derechos que asiste a los padres en referencia a los hijos y eventualmente sobre los bienes de estos, dada la patria potestad que detentan, para ellos emerge el compromiso de administraci�n de bienes sobre o respecto del patrimonio propio de su prole.

Es indiscutible que los padres, al margen de la representaci�n que ostentan de sus hijos (decreto 2820 de 1974), pueden verse compelidos, por diferentes circunstancias, a administrar dos o m�s patrimonios: el de ellos, de manera conjunta o separada, y el de los hijos si es que estos cuentan con bienes propios. No aceptar lo anterior, es tanto como admitir, contrariando toda la normatividad vigente, que los padres pueden apropiarse del patrimonio o de los bienes de sus hijos, en situaciones tales como cuando reciben una herencia, una donaci�n o a�n frente a su peculio profesional (art. 291 idem).

Situaci�n �sta que no admite discusi�n alguna. 7. Pero a pesar de las reglas generales existentes sobre gesti�n de asuntos ajenos, administraci�n de bienes, etc., que habilitar�an la validez de exigir rendici�n de cuentas a cargo del gestor o administrador, en materia de familia dichas constantes o directrices sufren variables, habida cuenta de la clase de personas que se involucran, la naturaleza de las relaciones propias de ellas, las actividades desplegadas y en fin, atendiendo a que estas se desarrollan alrededor del n�cleo esencial de una sociedad como es la familia. 8.

N�tese, a t�tulo de ejemplo, c�mo la norma sustancial (arts. 250 y ss C.C.), no obstante de fijar reglas en torno a los derechos, deberes y obligaciones de los padres para con los hijos y de estos para con aquellos, a la par, igual, rese�a, y en n�mero considerable, excepciones. Basta mirar el art�culo 260 ib., que traslada a los abuelos la obligaci�n alimentaria de los nietos cuando los padres carecen de recursos.

Incluso habilita la asistencia a los menores por parte de terceros ajenos a las l�neas ascendentes o descendentes de los hijos, (art. 261 idem). Se evidencian v�nculos respecto de hechos o personas que ordinariamente no aparecen relacionadas o llamadas a asumir obligaciones a cargo de otras. Estas pautas rompen la generalidad y, como ya se dijo, solo en raz�n a la naturaleza de las personas de que trata. 9.

As�, razonable resulta encontrar normas que a�n frente a la existencia de bienes propios en cabeza de un hijo menor sujeto a patria potestad, no comporta, inomisiblemente, la obligaci�n correlativa de los padres a verter a sus descendientes informes o cuentas del desarrollo normal de sus actividades como progenitores. Obs�rvese c�mo el art�culo 258 del C.C.Colombiano, establece: "..Muerto uno de los padres, los gastos de la crianza, educaci�n y establecimiento de los hijos, tocar�n al sobreviviente en los t�rminos del inciso final del precedente art�culo.

". Y, el dicho inciso final del precedente art�culo establece: " Pero si un hijo tuviere bienes propios, los gastos de su establecimiento, y, en caso necesario, los de su crianza y educaci�n, podr�n sacarse de ellos, conserv�ndose �ntegros los capitales en cuanto sea posible. ". Lo expuesto pone de presente que, en un comienzo, los padres si deben rendici�n de cuentas a sus hijos, sin embargo existen eventos en que no procede tal regla, por el contrario, la ley les faculta para disponer de los bienes de ellos para los fines atr�s mencionados, situaci�n que acaece en el caso subexamen, evento que les libera de rendici�n de cuentas o justificaci�n de su proceder en relaci�n a los dineros percibidos. 10.

Efectivamente, n�tese que tanto la actora como el demandado aceptan que los �nicos bienes recibidos se traducen en dineros provenientes de la pensi�n asignada a la progenitora de la demandante, los ahorros por concepto de vivienda y auxilio por muerte. Y, estos dineros, seg�n el actor, se destinaron a actividades o necesidades propias de la accionante, como vivienda, alimentaci�n, educaci�n, etc. lo que dinamiza la regulaci�n excepcional en materia de rendici�n de cuentas, en otras palabras, la situaci�n acaecido en autos, se erige como constitutiva de las excepciones a rendir cuentas por parte del padre a los hijos.

La versi�n recogida en autos, que dicho sea de paso, fue la �nica prueba arrimada al dossier, permite establecer que el progenitor de la actora dispuso de los dineros recibidos con destino a gastos relacionados con asuntos que la ley autoriza proceder en ese sentido, (vestido, habitaci�n, salud y educaci�n), aseveraci�n que no fue desvirtuada por la actora, no existe prueba que contradiga esa afirmaci�n, luego debe habilitarse para enervar la pretensi�n de cuentas.

Frente a tal circunstancia, aparece la improcedencia de rendir cuentas, imponiendo la acogida de la defensa y generando la revocatoria de la sentencia impugnada. Decisi�n Con base en lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot�, Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, revoca la sentencia de fecha y procedencia anotadas y en su lugar dispone: 1.

Declarar probada la excepci�n propuesta por el extremo pasivo y que denomin�: "El demandado en su calidad de padre de familia de la demandante, como titular de la patria potestad y en ejercicio de la misma, no est� obligado legalmente a rendir las cuentas pretendidas"; 2. No hacer pronunciamiento respecto de las otras excepciones propuestas; 3.

Atendiendo lo expuesto en la parte motiva, negar las pretensiones de la demanda; 4. Sin costas por haber prosperado el recurso. C�piese, notif�quese y oportunamente devu�lvase. ELUIN GUILLERMO ABREO TRIVI�O LIANA AIDA LIZARAZO VACA LUZ MAGDALENA MOJICA RODRIGUEZ TSB - Sala Civil - exp. 17200300645 01  PAGE 14 ���� �   8 l  � � � �  2 * 7 "+"�&�&�0�1�2�3�3�344a5�6q@�A�A��������Ͻ�������������v�vfWv�v�v�B*CJOJQJ]�aJph��6�B*CJOJQJ]�aJph��B*CJOJQJaJph�� OJQJaJCJOJQJaJ5�CJOJQJaJmH sH CJOJQJaJmH sH @���CJOJQJaJmH sH "5�@���CJOJQJ\�aJmH sH 5�CJOJQJ\�aJCJOJQJ]�^JaJ6�CJOJQJ]�^JaJCJOJQJ^JaJ"<�By�) � � � � � �    8 9 ����������������h��X$$If�F�����"#�0�������6��������4� Fa� $$Ifa$�M N��9: l � � � � �  2 X m � � �   ) * 7 8 WX��RS���������������������������� $dha$$dha$������;<����,-}!"+","�&�&�&�&�(�(f+g+$.%.��������������������������� $ ��dha$ $dha$%.d0e0�1�1L4M4�6�6�8�8�9�9;;)=*=c?d?�?�?l@m@�A�A�B�B�C���������������������������$d�a$$dha$�A�B�B�C�D�G�GeJnJ KK=M?MpMrM�M�M�M�M�MNNNN N NN����������쿳������������0J5�CJmHnHu 0J5�CJj0J5�CJU5�CJ@���CJOJQJaJ5�@���CJOJQJaJCJOJQJaJmH sH OJQJaJ5�>*CJOJQJaJB*CJOJQJaJph��CJOJQJaJ5�CJOJQJaJ�C�CoEpE�G�G�I�IdJeJnJoJYKZKkLlL�L�L MM>M?MpMqMrM�M�M�M���������������������������$dha$ $dha$�M�M�M�M�M�M�M N N NN����������$a$$dha$ * 00&Px��/ �"I!��"�n#��$�Q%��n i@@��@ Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH VV T�tulo 1$$ ��dh*$@&a$5�@���CJOJQJVV T�tulo 2$5$7$8$9D@&H$CJOJQJ^JmH sH uLL T�tulo 3$$dh@&a$5�CJOJQJ\�^JFF T�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJ^JPP T�tulo 5$$dh@&a$5�>*CJOJQJ\�^JLL T�tulo 6$$dh@&a$5�CJOJQJ\�^JFF T�tulo 7$$dh@&a$CJOJQJ^JZZ T�tulo 8$$ �0�dh*$@&a$5�@���CJOJQJ^J@ @@ T�tulo 9 $$dh@&a$ 5�>*CJFA@���F Fuente de p�rrafo predeter.0�0 Texto nota pie4@4 Encabezado  ��8!: : Pie de p�gina  ��8!0)@�!0 N�mero de p�gina:&@�1: Ref. de nota al pieH*jBBj Texto independiente$5$7$8$9DH$a$6�CJOJQJmH sH uZPRZ Texto independiente 2$dha$CJOJQJ^JD>bD T�tulo$dh*$a$5�@���CJOJQJ^Qr^ Texto independiente 3$a$B*CJOJQJ^Jphh����h NUEVE&$��d ��1$7$8$H$`��a$%B*CJOJQJ_HmH phsH tH J d ����<�By�)���89:l�����2Xm���) * 7 8 W X � � R S ������;<����,-}+,�"�"�"�"�$�$f'g'$*%*d,e,�-�-L0M0�2�2�4�4�5�577)9*9c;d;�;�;l<m<�=�=�>�>�?�?oApA�C�C�E�EdFeFnFoFYGZGkHlH�H�H II>I?IpIqIrI�I�I�I�I�I�I�I�I�I JJ�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��� 0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��� 0���0���0���0��� 0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��� 0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0�� 0>>>>>A�AN)/9 �%.�C�MN*,-.01 N+,36A!����������K%N%�/�/�/�/�6�6�6�6e9i9b:d:R;V;[;_;�=�=�@�@�I JJ<H�I�I�I�IJ J JJ��Consejo Superiorc\\BOG18TSBC01\DocuTribunal\Borradores\Sentencias\17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.docDEAJ�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.asdDEAJ^C:\IVONNE BAUTISTA\TITULANDO ATEG06-2\17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.doc 2.docDEAJ^C:\IVONNE BAUTISTA\TITULANDO ATEG06-2\17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.doc 2.docDEAJ�C:\WINDOWS\Datos de programa\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.doc 2DEAJ^C:\IVONNE BAUTISTA\TITULANDO ATEG06-2\17200300645 01 abrev rendici�n de cuentas - no.doc 2.docConsejo SuperiorvC:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. 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