Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 110013103027200700137 02

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Ana Lucía Pulgarín Delgado

Fecha: 2012-03-15

Sujetos procesales: LUIS ANTONIO PATIÑO MOREANO Y OTRA. / FUNDACIÓN PROAVES DE COLOMBIA

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MAGISTRADA PONENTE: ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO RADICACI�N: 110013103027200700137 02 RAD. INT. 3870 DEMANDANTES: LUIS ANTONIO PATI�O MOREANO Y OTRA. DEMANDADO: FUNDACI�N PROAVES DE COLOMBIA CLASE DE PROCESO: ORDINARIO MOTIVO DE ALZADA: APELACI�N SENTENCIA PROYECTO APROBADO: 22 de febrero de 2012 ASUNTO Decide la Sala el recurso de apelaci�n formulado por los demandantes contra la sentencia de 31 de mayo de 2011, proferida en el presente asunto por el Juzgado Veintisiete Civil del Circuito de Bogot�, dentro del asunto de la referencia.

ANTECEDENTES Por la v�a del procedimiento ordinario, Luis Antonio Pati�o Moreano y Lucrecia Garc�a de Pati�o, por conducto de apoderado judicial, convocaron a la Fundaci�n Proaves de Colombia, con el fin de que se declare que aquellos sufrieron lesi�n enorme con ocasi�n del contrato de compraventa del bien inmueble rural denominado �San Antonio�, celebrado con la demandada, protocolizado en la escritura p�blica 2421 de 10 de octubre de 2005 de la Notar�a Primera del C�rculo de Pasto.

Que como consecuencia de lo anterior se declare la rescisi�n del aludido contrato, ordenando la restituci�n del bien objeto de la compraventa, �con todos sus componentes, anexidades, mejoras y usos�, incluyendo �sus accesiones y frutos hasta el d�as de la entrega�, inmueble que debe previamente �purificar� de hipotecas y otras derechos reales que haya constituido en ella.

Como sustento f�ctico de sus pretensiones adujeron que dieron en venta �real y total como cuerpo cierto�, a la demanda el inmueble rural denominado �San Antonio�, ubicado en la �secci�n� Gualte Cruz, del municipio de Barbacoas, distinguido con el folio de matr�cula inmobiliaria 242-0001-208, con una �extensi�n aparente� de 2 km, 250 mts�.

D�cese aparente porque la verdadera extensi�n del predio, afirman, es la que refiere el certificado de tradici�n y libertad del inmueble, es de  un kil�metro y medio de frente por la carretera nacional y otro tanto de fondo o sea kil�metro y medio de fondo�, esto es, �m�s de doscientas cincuenta mil hect�reas�, datos que fueron tomados de la escritura p�blica �origen o antecedente� 130 de 22 de noviembre de 1965.

As� las cosas, el precio que se pag� por el inmueble, $55�000.000, a m�s de no compadecerse con su valor real, constituye lesi�n enorme, conforme se corroborar� por expertos dentro del proceso. La Fundaci�n Proaves de Colombia entr� a poseer el inmueble objeto del proceso el mismo de d�a de la firma de la escritura en la cual se protocoliz� el contrato de compraventa, posesi�n que actualmente ejercer y tienen sobre la totalidad de la extensi�n del predio.

La demanda fue admitida por auto de 30 de marzo de 2007, en el cual, adem�s, se orden� enterar de dicho prove�do a la pasiva, igualmente, mediante auto de 13 de septiembre siguiente se acept� la sustituci�n del libelo, efectuada por los demandantes con el prop�sito de aclarar que la verdadera extensi�n de la demanda es de �cincuenta mil� hect�reas, y no de �doscientas cincuenta mil�.

As�, pues, Fundaci�n Proaves de Colombia, notificada por intermedio de su representante legal, formul� las excepciones que denomin� [i]nexistencia de causal para invocar la lesi�n enorme�, [i]legitimidad de la parte demandante en la invocaci�n de las pretensiones� e �[i]legalidad de la tercera pretensi�n�. La primera de ellas la hizo consistir en que, a diferencia de c�mo lo plantea la demanda, el objeto de la compraventa no fue un inmueble, sino el derecho de la posesi�n que ostentaban los demandantes sobre un predio rural que forma parte de uno de mayor extensi�n denominado �San Antonio�, tal y como qued� consignado en la escritura p�blica 2421 de 10 de octubre de 2005 de la Notar�a Primera del Circulo de Pasto, y el folio de matr�cula inmobiliaria correspondiente, de ah� que no pueda abrirse paso la lesi�n enorme cuya declaratoria se pretende, pues sabido es que dicha figura no aplica en el caso de ese tipo de negocios jur�dicos.

La segunda de las excepciones la desarroll� haciendo ver que el derecho de opci�n que prev� el art�culo 1948 del C�digo Civil, es una prerrogativa a favor del demandado para hacer subsistir el negocio atacado, y no el demandante como pretende hacerlo ver este �ltimo. El �ltimo de dichos medios exceptivos lo despleg� argumentando que el cobro de intereses que, sobre el excedente del precio, pretende el demandante, resulta contrario a la ley, pues es esta misma la que la que exime de pagar intereses o frutos que se puedan ocasionar hasta antes de la demanda, algo que se explica en tanto la acci�n emprendida por los actores, no es en ning�n caso �una restituci�n mutua�.

Evacuadas las pruebas decretadas y practicadas dentro del proceso, se dio traslado a las partes para alegar de conclusi�n, facultad de la que hizo uso la demandada para reiterar los argumentos con que se opuso a la prosperidad de las pretensiones. La instancia fue clausurada con sentencia desestimatoria de las pretensiones el de 31 de mayo de 2011.

LA SENTENCIA DE INSTANCIA A vuelta de unas reflexiones doctrinales sobre la figura de la lesi�n enorme, ideas que desarroll� acudiendo tambi�n a referencias jurisprudenciales, sostuvo que la demanda no puede salir avante ante la ausencia de una prueba que permita determinar la desproporci�n entre el precio pactado y el justo, pues si bien con la demanda se alleg� copia aut�ntica de la escritura 2421 de 2005 de la Notar�a Primera de Pasto, y de la escritura 130 de 22 de noviembre de de 1965 de la Notar�a Principal de Ricaurte, estas resultan insuficientes para tener como cumplido el requisito que se echa de menos, carga procesal que, en todo caso, reca�a en los demandantes.

Adem�s, sostuvo, las pretensiones deben negarse en tanto la lesi�n enorme no resulta procedente, trat�ndose de la compraventa de derechos posesorios. Inconformes los demandantes con dicha decisi�n formularon recurso de apelaci�n, el que, debidamente aparejado se apresta el Tribunal a resolver. EL RECURSO DE APELACI�N Lo despliega replicando la afirmaci�n del a quo hecha en la sentencia, relativa a la escasez probatoria que condujo a un fallo desestimatorio de las pretensiones, en tanto, sostiene, no es cierto aquello de que ello sea la consecuencia de la pasividad de los demandantes, ello si se tiene en cuenta que el juzgado clausur� el per�odo probatorio cuando aun se encontraba pendiente de que llegara la respuesta del Registrador de Instrumentos P�blicos de Barbacoa (Nari�o), adem�s, porque, a contrario de c�mo lo considera la sentencia, la lesi�n enorme existi�, y para corroborarlo bastaba con leer detenidamente el contenido de la escritura p�blica 2421 aludida, clara en referir que la intenci�n de los contratantes fue la de comprar el inmueble, es decir, adquirir el dominio que los demandantes ostentaban sobre el bien objeto del proceso, que no transferir derecho de posesi�n alguno. CONSIDERACIONES Bien miradas las cosas, el recurso no enfrenta el principal argumento que esgrimi� el Juzgado para denegar la pretensi�n rescisoria, pues, con abstracci�n de que la discusi�n relativa a si lo pactado entre las partes en el contrato atacado fue una compraventa del derecho de dominio del bien inmueble objeto del proceso, o apenas reca�a sobre los derechos de posesi�n que sobre �l ostentaban los demandados, aspecto, sin duda, con relevancia en la prosperidad de la acci�n, lo cierto es que la apelaci�n, en torno a la ausencia de una prueba que permitiera determinar aquella ostensible diferencia entre el precio justo y el efectivamente pagado, nada dice, tal vez persuadido de que, en verdad, existe esa orfandad probatoria que puso de presente el a quo.

En efecto, lo que revela el expediente es que la demostraci�n relativa a que el precio pactado result� ser inferior a la mitad del justo precio, fue algo de lo que ciertamente se guardaron los demandantes, con todo y que en la demanda se hubiese solicitado la prueba pericial orientada a acreditar que dicha disonancia existi�, y que, a pesar de haberse decretado por el juzgado, nunca se lleg� a practicar, debido a que aqu�l inter�s que en un principio evidenciara la parte actora en su realizaci�n, durante el tr�mite proceso, simplemente, desapareci�.

Y es que aquella era una carga que, sin dudas, reca�a en hombros de los demandantes, pues si lo que se presume es que los negocios se llevan a cabo con el fin de que produzcan plenos efectos y con vocaci�n de permanencia, la pretensi�n orientada a su rescisi�n en virtud de circunstancias que hicieron que el mismo resultara lesivo para una de las partes, por supuesto, exige la demostraci�n de que aquello sucedi� de esa manera, algo que, por dem�s se aviene a lo previsto en el art�culo art�culo 177 del C. de P.C. se�ala que: �incumbe a las partes probar el supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jur�dico que ellas persiguen�, norma que abarca la regla conocida con el aforismo latino onus probandi, incumbit actori; luego, siendo as� las cosas, la forma en que el a quo desat� la litis result� ser la indicada ante tal escasez probatoria.

Precariedad que de ninguna manera puede verse superada acudiendo al contenido de las escrituras 2421 de 10 de octubre de 2005 y 130 de 22 de noviembre de 1965, pues con todo y que en una se refieren dos sumas distintas como precio de los contratos, ello nada dice de que el primero, para la fecha de su celebraci�n, resultara ser inferior a la mitad del justo, mucho menos que la ostensible diferencia al respecto entre los dos contratos sea un indicador de la lesi�n, pues claro es que entre uno y otro transcurrieron cuarenta a�os, hecho soportado, sin duda, en el cambio del poder adquisitivo del dinero y que, obviamente, explicar�a aquella disonancia. Nada sugiere tampoco la argumentaci�n de la demanda relativa a la supuesta divergencia que existe entre la extensi�n del inmueble objeto de la venta y su real superficie, pues a m�s de que ello sea algo que tampoco aparece demostrado en el proceso, [n�tese que la prueba pericial orientada a acreditar dicha afirmaci�n corri� la misma suerte de la encaminada a convencer al despacho de que el precio pagado resultaba ser menos de la mitad del justo], lo cierto es que este tipo de acci�n no est� encaminada a persuadir al juzgador de que el objeto del contrato result� ser distinto al que se quiso vender, sino que el precio que por �l se pag� result� a tal punto lesivo que justifica su rescisi�n, aspectos sustancialmente dis�miles.

En suma, con abstracci�n, incluso, del argumento relacionado con que el objeto del contrato demandado fue la posesi�n que disfrutaban los demandantes, y no el dominio, lo evidente es que no obra prueba alguna que sustente la alegada lesi�n enorme, como se dej� dicho, por lo que se debe despachar desfavorablemente el recurso. El colof�n de lo dicho es que la sentencia debe confirmarse, sin que, en cumplimiento de lo previsto en el art�culo 392 del C�digo de Procedimiento Civil, haya lugar la condena en costas en esta instancia, ello en virtud del amparo de pobreza que les fuera concedido a los apelantes.

DECISI�N Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot�, Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO: CONFIRMAR la providencia de fecha y procedencia preanotadas, de conformidad con lo aqu� expuesto.

SEGUNDO: Sin costas, por las razones expuestas.

TERCERO: En oportunidad, devu�lvase el expediente al Juzgado de origen. NOTIF�QUESE, ANA LUC�A PULGAR�N DELGADO Rad. No. 110013103027200700137 02 ARIEL SALAZAR RAM�REZ Rad?@Ayz{|������   V d � � � � � � 1 j � � � � � � � ��������������������rd����������Vh�x�CJOJQJ^JaJh�0�CJOJQJ^JaJh�$�CJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJ$h�ZhYOJQJ^JaJmH sH h�rhYCJOJQJ^JaJh MCJOJQJ^JaJh h CJOJQJaJh h 6�CJOJQJaJh CJOJQJ^JaJ#h�rhY5�CJOJQJ^JaJ!3>?@Ay{|����& W � � � � � � � � ����������������������$�Ndh`�Na$gdY$�Ndh`�Na$gdYgdYgdY$a$gdYdhgd $a$gdY�\�\��� � � � � � � OP��jkuv��01���������������������� $dha$gdr4�$��dh`��a$gdY$���dh^�`��a$gdY $dha$gdY$�Ndh`�Na$gdY� � � � � � .`(,��n���������w��������ȺȺ�������}�}�}o}o}o}oaShr4�CJOJQJ^JaJhb,CJOJQJ^JaJhHcyCJOJQJ^JaJh�%ICJOJQJ^JaJh~�6�CJOJQJ^JaJ#h~�h~�6�CJOJQJ^JaJh�IECJOJQJ^JaJh~�CJOJQJ^JaJh��CJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJh�O�CJOJQJ^JaJhNT�CJOJQJ^JaJ ����#��������   -Z~��'9��DPZ������:;Q������������������䶨�������䚌�����~�~p�~�h�yPCJOJQJ^JaJhDaCJOJQJ^JaJh�9yCJOJQJ^JaJhTDOCJOJQJ^JaJh":�CJOJQJ^JaJhL*�CJOJQJ^JaJ#hr4�hr4�6�CJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJhr4�CJOJQJ^JaJhb,CJOJQJ^JaJ,����XYQR�����g h � � �!�!�!�!�!#%$%%%5%6%�������������������������� $dha$gdY$��dh`��a$gdYQenVWXY����PQ|�����������HJ�*' e f �����ȷȷȩȷ�������ȷ��ȩx�xj\jhL�CJOJQJ^JaJh�SFCJOJQJ^JaJh $CJOJQJ^JaJ#h�rhY5�CJOJQJ^JaJ h�rhY �CJOJQJ^JaJhY �CJOJQJ^JaJ h�rhYCJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJhTDOCJOJQJ^JaJh�9yCJOJQJ^JaJhDaCJOJQJ^JaJ f g h � � � �!�!�!�!�!�!�!�!�!�!N"V"W"�"����Ⱥȩ���xfWxI;I;hZKiCJOJQJ^JaJh�I�CJOJQJ^JaJh5s�6�CJOJQJ^JaJ#h5s�h5s�6�CJOJQJ^JaJh5s�CJOJQJ^JaJ h�rhYCJOJQJ^JaJ#h�rhY5�CJOJQJ^JaJ h�rhL�CJOJQJ^JaJhL�CJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJhY �CJOJQJ^JaJh�M{CJOJQJ^JaJh k�CJOJQJ^JaJ�"�"'#Q#R#�#�#�#�#�$�$�$"%#%$%%%5%6%�%�&','3'����������ֺ���{j^RFRFh�V�CJOJQJaJhCACJOJQJaJhOlCJOJQJaJ h�rhYCJOJQJ^JaJ#h�rhY5�CJOJQJ^JaJ h�rhOlCJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJh�I�CJOJQJ^JaJhU@CJOJQJ^JaJhOlCJOJQJ^JaJhUz�CJOJQJ^JaJhZKiCJOJQJ^JaJh�0�CJOJQJ^JaJ3'8'�'�'�'&(+(,(-(.(/(9(l(w((�(�(�(O)X)t)�)*?*M*[*]*v*{**�*�*�*�*�*�*�*�*��������������􃛃w�kwk�k��_�_�_�_�_�h�aCJOJQJaJh�h�CJOJQJaJh�$�CJOJQJaJh�t�CJOJQJaJh�0�CJOJQJaJh�"CJOJQJaJh�mCJOJQJaJhU@CJOJQJaJhOlCJOJQJaJh �6�CJOJQJaJh �h �6�CJOJQJaJh�V�CJOJQJaJh �CJOJQJaJ%6%.(/([*]*�-�-O0P0/303x4y4�5�5�5�5�5Y6Z6c6��������������������$ ����pdh`�pa$gdY$�dh1$7$8$H$`�a$gdY$�Ndh`�Na$gd�D�$��dh1$7$8$H$`��a$gdY�*�*�*�+�+�+Q,c,p,q,�,�,�,�,!-?-G-H-]-q-v-�-�-�-�-�-�-�-�-b.�.������˽˫�˽˫����|�j�������\h�$�CJOJQJ^JaJ#h�-�h�D�6�CJOJQJ^JaJ#h�7Eh�D�6�CJOJQJ^JaJhJF�CJOJQJ^JaJh�D�6�CJOJQJ^JaJ#h�a�h�D�6�CJOJQJ^JaJh�D�CJOJQJ^JaJ h�a�h�D�CJOJQJ^JaJh�D�CJOJQJaJh�mCJOJQJaJh�aCJOJQJaJ�.�.�.�.�/�/O0P0(1H1I1J1�1�2�2 3.303H3I3Q3R3l3q3�3v4w4x4y4�4�455p5s5�5������ʾ���������ʚʚʎ���ʚtftftfth k�CJOJQJ^JaJh�(}CJOJQJ^JaJh� �CJOJQJaJh�p�CJOJQJaJh�"CJOJQJaJhG nCJOJQJaJhQ+CJOJQJaJh� �CJOJQJaJh�0�CJOJQJaJh� �CJOJQJ^JaJh�$�CJOJQJ^JaJh�0�CJOJQJ^JaJ#�5�5�5�5Y6c6d6m6�6�6�6�6�6�6777 7 7777J7K7L7Q7R7W7X7Y7������Թ������uh�ŭŭ�[K�[�[�h�!�h�"5�CJOJQJaJhY5�CJOJQJaJh k�5�CJOJQJaJh�(}h�(}CJOJQJaJh�"CJOJQJaJh�(}5�CJOJQJaJh�(}h�(}5�CJOJQJaJhYCJOJQJaJh�(}CJOJQJaJh�!�hYCJOJQJaJh�!�hY5�CJOJQJaJh�(}CJOJQJ^JaJhYCJOJQJ^JaJc6d6�6�677J7K7L7Z7[7\7�7�7�7�7�7�7\�������������������� d�7$8$H$`�� gdY d�7$8$H$gdY �� 7$8$H$`�� gdY 7$8$H$gd k�$� dh`� a$gd�(}$ ���dha$gd�(}$ ����pdh`�pa$gdYY7[7m7�7�7�7�7�7�7�7�7�78\\ \\\2\5\G\d\e\x\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�����Ķ������Ķ��՛����phdhdhdhdh[mjh[mUh� qh�"5�CJOJQJaJ h k�^Jh�rh k�^J h�!�hY hY5�hY5�CJOJQJaJh�$�CJOJQJaJUh k�CJOJQJ^JaJ h�rh k�CJOJQJ^JaJh�!�hY5�CJOJQJaJhYCJOJQJaJh�!�hYCJOJQJaJ#.

No. 110013103027200700137 02 (En uso de permiso) LUIS ROBERTO SU�REZ GONZ�LEZ Rad. No. 110013103027200700137 02     PAGE 10 PAGE 4 \3\4\5\e\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\��������������������������&`����&`#$ d�7$8$H$gd� q d�7$8$H$gdY�� d�7$8$H$`�� gdY�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\�\������������������h� qh�"5�CJOJQJaJh[mh� q0JmHnHuh Mh M0JmHnHu h M0Jjh M0JU�\�\�\�\�\�\�\������ d�7$8$H$gd� q9 0&PP:p����/ ��N!��"��#��$�/ %����� ����8@��8 YNormal_HmH sH tH NA@���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R  Tabla normal�4� l4�a�,k���, Sin lista8)@��8 YN�mero de p�ginaD@D Y Encabezado  ��8!mH sH J @J Y Pie de p�gina  ��8!mH sH j�O"j Y Body Text 2$�|1$5$7$8$H$a$B*CJOJQJmH phsH R�O2R Y Body Text 21$dh7$8$H$a$CJ aJ �P@B� YTexto independiente 2)$���dh1$5$7$8$9DH$]���a$@���CJaJmH sH 8�O�Q8 Yapple-style-spanB�O�aB Yapple-converted-spacen/d����3>?@Ay{|����&W��������������OP��H I   � � � � RS`a����[\]wx  ��234LM�������� � ^$_$�&�&�)�)++7,8,9,B,C,�,�,--q-r-�-�-�-�-�-�-�-�-+.].^._.`.�.�.�.�.�./</>/?/A/B/D/E/G/H/T/U/V/a/b/c/f/g/h/i/j/k/l/o/�0���0���0���0���0���@0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0����00��@0����00��@0����00��@0����00��@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0����00��B,C,�,�,--�-�-�-�-�-+.].^._.�.�.�.�.�.o/�@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0����@0���@0���@0����@0����@0����@0���@0����@0����@0������� '''-03� �Qf �"3'�*�.�5Y7�\�\ !#$%&()*,0� �6%c6\�\�\"'+/1�\ !#3!���!�������l�40�l�1�l�t{ m�4| m��| m�T} m��} m�t~ m� m�� m��� m��  m���  m�<�  m� � ���� JJ]��PP�,o/      ���� ! T\lZd�,o/   >*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� � la Fundaci��nla Fundaci��n Proaves la Notar��ala Notar��a Primerala Notar��a Principal la Rep��blica�la Sala�LA SENTENCIA DE �ProductID�� ���� ! � � % 0 ���"�"�#�#�#�#�#�#?-J-9/;/</</>/>/?/?/A/B/D/E/G/H/l/o/#/</</>/>/?/?/A/B/D/E/G/H/l/o/����9,C,�-./;/</</>/>/?/?/A/B/D/E/G/H/S/T/c/g/l/o/9/;/</</>/>/?/?/A/B/D/E/G/H/l/o/��"Y��+@:2QUx� �# L �R  ��d�c%&[m���?[u7bT $8X�w^3?i!�=!�Y!_! G"J %�1&ux&5(P.)Q+b,�0,.V.Pp. r.i/�0�20XS0�=1Z5�7X:,j:o1<�N<N>xR>P1?�2?U@qs@CA�`AhfAV~B�;D�IE�SF?G&5H�%I�_J�7K M�sMTDO�yP$+QT�@TPX.<[P^]<^�8^2:_�`Da�a;ia�ib<c|d% e�ef%UgAsg�<iZKi�vjcnkOl�_l�mG n�:n8{n�p� q�oq�Wr�"s�9sYks�os�t�9yHcylylHz'ez�M{�(}�1}�V~e�.��@��B�L*��T�X��f�4x��r�z�r4��U���u��_�� �\A��=��V�4q�U�$��^��h�C6��<�Ug�8�UC��]��'��*��m�%x��J��r�~��� �L�8x����<�NT����7��O��$�J8�g8�qx����g��~�zc�Uz�d ��4�":�JI��F��l�s��;�Y^��u�|����d�R� X�� �f�W ��%�M��$�LZ�z0��:��$�� �a��z��1�>��B�{�][����$�vz���c?�ag�2�_4��p�� �p>�� ��$�E�KX����G��*�w�O��(�-��G��!�]����0�5��I��n�L��D�=�5s��^�Xg���JF�9S��V� k�Y ��|���(;�BZ��h��t��x�Y(�x1�� �u�^��k�>kkr-�.o/�==�@4���.n/@@@@$@@�@��Unknown������������G��z ��Times New Roman5��Symbol3&� �z ��Arial7&� � �Verdana5&� �za��Tahoma"1����M�Gs'az��D�'UD�'U!�������4$/$/2�q�HP ��?����������������������Y2��2TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTAamavesosapulgard�������Oh��+'��0������$ 8D d p | ������4TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA amavesosNormal apulgard8Microsoft Office Word@v �Z@�v���@>p"��@� �1�D�'����՜.��+,��0 hp|��� ���� � ��U$/' 3TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA T�tulo  !"#$%&'()*+,-./012����456789:;<=>?@ABCDEFGH����JKLMNOP����RSTUVWX��������[����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �FP�n�1�]�1Table��������3|*WordDocument��������;dSummaryInformation(����IDocumentSummaryInformation8������������QCompObj������������r������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �F Documento Microsoft Office Word MSWordDocWord.Document.8�9�q