Micelio

JOSE ELIO FONSECA MELO — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 199900163 01

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Jose Elio Fonseca Melo.

Fecha: 2006-04-06

Sujetos procesales: AV VILLAS / BALCONES DE ANTIGUA LTDA., LUZ CLARA MONTES DUQUE, MARLEN BEATRIZ SEOANES DE OLAVE, FELICIDAD PILONIETA VESGA Y JUDITH CUESTO GARZÓN

��ࡱ�>�� eg����d��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������9 ��hbbjbj���� 2�����6^1������l2...8fzT2�!���"������d!f!f!f!f!f!f!$�" �$��!������!���!����d!�d! 0!0!�� ��B�2�2�.��0!0!4�!0�!0!�%j��%0!22� PROCESO EJECUTIVO CON T�TULO HIPOTECARIO CONTRA PROPIETARIOS DE APARTAMENTO QUE SOPORTA HIPOTECA EN MAYOR EXTENSI�NLEY 962 DE 2005, ART�CULO 71 LEY 388 DE 1997 ART�CULO 120 DECRETO 078 DE 1987 .

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA CIVIL Bogot� D.C. seis (06) de abril de dos mil seis (2006) Magistrado Ponente: JOSE ELIO FONSECA MELO. Dec�dese el recurso de apelaci�n relacionado con la sentencia de 22 de julio de 2002, proferida por el Juzgado 40 Civil del Circuito de Bogot�, dentro de �ste proceso.

ANTECEDENTES: 1. Ahorram�s, hoy AV Villas, promovi� proceso ejecutivo con t�tulo hipotecario contra Balcones de Antigua Ltda., Luz Clara Montes Duque, Marlen Beatriz Seoanes de Olave, Felicidad Pilonieta Vesga y Judith Cuesto Garz�n, a efecto de obtener el pago de las siguientes sumas: 6.203.9589 Upac, correspondientes al pagar� 50003052029, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $90.295.395.00. 6.134.1640 Upac, correspondientes al pagar� 50003052037, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $89.279.567.00. 24.288.3513 Upac, correspondientes al pagar� 50003052045, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $353.504.323.00. 15.298.0952 Upac, correspondientes al pagar� 50003052052, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $222.655.8220.00. 14.853.3743 Upac, correspondientes al pagar� 50003052060, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $216.183.139.00. 2.218.5370 Upac, correspondientes al pagar� 50003052086, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $32.289.652.00. 2.201.6127 Upac, correspondientes al pagar� 50003052096, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $32.043.328.00. 1.739.7999 Upac, correspondientes al pagar� 500030520102, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $25.321.882.00. 6.472.7922 Upac, correspondientes al pagar� 500030520110, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $94.208.124.00. 2.749.4316 Upac, correspondientes al pagar� 50003052128, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $40.016.547.00. 6.245.9750 Upac, correspondientes al pagar� 500030520136, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $90.906.918.00. 9.010.8599 Upac, correspondientes al pagar� 500030520144, equivalentes para el 02 de febrero de 1999 a la suma de $131.148.380.00.

Intereses moratorios a la tasa del 41.8% desde la fecha de presentaci�n de la demanda hasta que el pago se verifique. 2. La hipoteca a que alude el cobro forzado se recogi� en la Escritura No. 4707 de 03 de agosto de 1995 otorgada en la Notar�a 37 del C�rculo de Bogot�, garantiza el cr�dito otorgado por Ahorram�s a Balcones de Antigua Ltda., y grava el lote de terreno de la carrera 27 Nos. 136-89 y 137-09, con folio de matr�cula 50N-20125734. 3.

Para desembolsar el cr�dito Ahorram�s obtuvo la firma de los pagar�s a que alude la acci�n. 4. Mediante Escritura P�blica No. 475 de 06 de marzo de 1996 de la Notar�a 39 de Bogot�, la sociedad Balcones de Antigua Ltda. constituy� en propiedad horizontal el Edificio que lleva su nombre, construido en el inmueble hipotecado, dando lugar a 58 nuevos folios de matr�cula inmobiliaria, asignados a 29 apartamentos y 29 garajes. 5.

La venta de las unidades incluy� los siguientes nombres: Los apartamentos 304 y 403 y los garajes 9 y 17 a Luz Clara Montes Duque. Los apartamentos 303 y 402 y los garajes 14 y 18 a Marlen Beatriz Seoanes de Olave. El apartamento 106 y el garaje 22 a Felicidad Pilonieta Vesga. El apartamento 104 y garaje 13 a Judith Cuesto Garz�n. 6. La hipoteca en mayor extensi�n se encuentra vigente, grava las unidades a que refiere la acci�n, y adicionalmente, los pagar�s que documentaron el monto de la obligaci�n se encuentran de plazo vencido.

El Juzgado 40 Civil del Circuito, el que por reparto le correspondi� conocer de la acci�n, libr� mandamiento de pago en la forma pedida en el libelo, y adem�s, decret� el embargo y secuestro de los inmuebles afectados por la hipoteca. Felicidad Pilonieta Vesga y Judith Cuesto Garz�n se notificaron del mandamiento de pago el 08 de mayo de 1999 (fls. 249 y 250cuad. 1), Luz Clara Montes Duque y Beatriz Seoanes de Olave, a trav�s de apoderado constituido para este efecto, recibieron la misma notificaci�n el 15 de junio siguiente (fls. 266-266 Ib.).

En el curso del proceso Ahorram�s desisti� de la acci�n contra Judith Cuesto Garz�n (fls. 260-262 Ib.) y Felicidad Pilonieta Vesga fls. 13-22 cuad. 3), y como quiera que la Superintendencia de Sociedades someti� a liquidaci�n obligatoria a Balcones de Antigua Ltda., ante la insistencia de la ejecutante el proceso continu� solamente contra Luz Clara Montes Duque y Beatriz Seoanes de Olave.

Las dos ejecutadas en su defensa propusieron similares excepciones de fondo, la primera fundada en que no firmaron el t�tulo valor que se acompa�� con esta acci�n; la segunda que denominaron �Cobro de lo no debido por error en el c�lculo del valor de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante�, apoyada en que los valores objeto de recaudo incluyen el factor DTF como correcci�n monetaria con fundamento en una resoluci�n de la Junta Directiva del Banco de la Rep�blica que el Consejo de Estado anul�; y la �ltima, denominada �Cobro de lo no debido por eventualidad del derecho de hipoteca�, basada en que para levantar el Edificio ambas permutaron sus casas con Inversiones Gu�a Ltda. por los apartamentos en alusi�n, garantizando esta obligaci�n con hipoteca de primer grado por la suma de $40.000.000.00, Inversiones Gu�a Ltda. luego enajen� los lotes a Balcones de Antigua Ltda. con esta obligaci�n, as� que frente a este incumplimiento, conocido por Ahorram�s al estudiar los t�tulos, en estas condiciones se impone la aplicaci�n de la figura de la condici�n resolutoria.

Descorrido el traslado de las excepciones con la oposici�n de la ejecutante, agotada sin �xito la etapa conciliatoria se abri� a pruebas el proceso, de manera que con las especies recogidas el Juzgado profiri� sentencia de fondo el 22 de julio de 2002, a trav�s de la cual declaro no probadas las excepciones, y en consecuencia, orden� seguir adelante la ejecuci�n con sus secuelas.

Inconforme con esta decisi�n las ejecutadas interpusieron el recurso de apelaci�n que la Sala desata. SE CONSIDERA: 1. Presupuestos procesales Los consabidos presupuestos procesales demanda en forma, capacidad de parte, capacidad procesal y competencia se hallan actualizados en el presente caso, motivo por el cual el proceso se ha desarrollado normalmente, y por ende, se impone una decisi�n de fondo.

Desde el punto de vista de la actuaci�n tampoco observa la Sala causal de nulidad que pueda invalidar el proceso, de modo que ello aunado a lo anterior, conlleva a esa decisi�n de m�rito. 2. La sentencia del A quo. El Juzgado a trav�s del fallo apelado declar� no probadas las excepciones opuestas por las ejecutadas, y en consecuencia, decret� la venta en p�blica subasta de los inmuebles hipotecados de acuerdo con las siguientes reflexiones: Tras historiar los antecedentes del proceso, abord� una a una las excepciones, y sobre la primera se�al� que, en primer lugar, ejercitada en este caso la acci�n real al tenor del art�culo 2452 del C. C. la hipoteca da derecho al acreedor a perseguir el inmueble sea quien fuere el propietario o el que lo posea, y en segundo lugar, como la hipoteca no tiene la virtud de sacar del comercio los inmuebles gravados, la firma de los pagar�s no es necesaria dado que la transferencia que se realiz� a las ejecutadas es v�lida.

En punto a la segunda excepci�n el Juzgado se�al� que, no empece que el Consejo de Estado anul� la resoluci�n que at� la correcci�n monetaria al DTF y la Corte Constitucional declar� inexequibles las normas del Estatuto Financiero que refer�an al sistema Upac, estas circunstancias no significan la desaparici�n de las obligaciones pactadas, pues �� por ministerio de la ley se entienden expresadas en Uvr��.

Y, con respecto de la �ltima excepci�n el Juzgado opin� que la posible condici�n resolutoria que se desprende del incumplimiento de la permuta celebrada por las ejecutadas no se puede discutir en este escenario, entre otras razones porque no es posible vincular en la acci�n ejecutiva a la otra permutante, y adicionalmente, en el curso del proceso no se logr� demostrar que la constructora haya pagado la parte proporcional de la hipoteca que grav� los bienes entregados a las ejecutadas en daci�n en pago, ello a efecto de aplicar el literal g) del art�culo 2� del Decreto 78/87.

Por �ltimo, al referirse al dictamen practicado en la tramitaci�n de las excepciones el Juzgado opt� por negar la objeci�n formulada por la ejecutante, notando para este efecto la ausencia del error grave. Con fundamento en estos argumentos el Juez A quo declar� no probadas las excepciones, y en consecuencia, orden� seguir adelante la ejecuci�n. 3.

El recurso de apelaci�n. Las recurrentes en el t�rmino de traslado sustentaron la impugnaci�n del siguiente modo: A partir de la base que permutaron sus casas para que se levantara el Edificio Balcones de Antigua a cambio de los apartamentos que recibieron con la f�rmula de daci�n en pago, las ejecutadas aceptan que la hipoteca de mayor extensi�n afect� a estas unidades, empero, como quiera que la ley obliga al acreedor hipotecario a liberar las que se van enajenando, previo el pago de la parte proporcional del cr�dito, por esta v�a se impone la liberaci�n de los inmuebles afectados con el gravamen.

Al decir de la censura la anterior afirmaci�n encuentra respaldo cuando quiera que AV Villas, antes Ahorram�s, de un lado, acept� haber recibido abonos a la obligaci�n objeto de ejecuci�n, y de otro, en el proceso liquidatorio que adelanta la Superintendencia los promitentes compradores de vivienda est�n amparados por la prelaci�n de cr�ditos al tenor de art�culo 2497-3 del C�digo Civil, siempre que el contrato respectivo sea v�lido.

Agotaron su intervenci�n las recurrentes alegando que en el asunto sub lite se debe reconocer la excepci�n de pago parcial o total de la obligaci�n, o en su defecto, anular la actuaci�n por inobservancia de la Ley 222/95 y el art�culo 10 del Decreto 2610/79. 4. El caso concreto. Constituye verdad averiguada que con respecto de la apelaci�n, corresponde a las recurrentes se�alar el �mbito dentro del cual ha de moverse el Ad quem, pues inmerso a�n dentro del criterio dispositivo, son aquellas quienes deben se�alar los motivos de disconformidad con la sentencia de primer grado.

Entonces, no obstante que los argumentos sobre los cuales se apoya el recurso se alejan de los temas aludidos en las excepciones opuestas, a manera de pre�mbulo conviene observar que en el asunto sub lite se ejercita una acci�n real que no personal, circunstancia que obliga a abordar el recurso dentro de un amplio campo, pues la defensa en estas condiciones no se limita al marco exclusivo de las excepciones cambiarias, por antonomasia relacionadas con los t�tulos valores y restringidas al tenor del art�culo 784 del C�digo de Comercio.

As�, argumentan las recurrentes que Ahorram�s, hoy el Banco AV Villas, ha recibido abonos a buena cuenta del cr�dito, y en consecuencia, est� obligado a cancelar la hipoteca que pesa sobre las unidades de su propiedad, a prorrata del valor de cada una de aquellas, pues as� lo manda el literal g) del art�culo 2� del Decreto 78 de 15 de enero de 1987.

Con miras a resolver el recurso desde el �ngulo se�alado por la censura, el argumento atr�s sintetizado impone a la Sala el deber de penetrar a su vez en los temas de la indivisibilidad de la hipoteca y su extensi�n, todo de acuerdo con los art�culos 2433 y 2445 del C�digo Civil, respectivamente. 4.1. Desde la �ptica de la indivisibilidad de la hipoteca este postulado significa que el inmueble gravado, en su totalidad y cada una de sus partes, est� ligado al pago integral de la deuda y de cada fracci�n de la misma, as� por ejemplo, si una persona hipoteca cuatro inmuebles para garantizar dos millones de pesos y paga la mitad, no puede exigir que uno de estos bienes quede libre de hipoteca, porque los cuatro contin�an garantizando el saldo de la deuda.

A contrario sensu, gravados los cuatro inmuebles por el total de la deuda, si el due�o vende uno de ellos a un tercero, el bien ra�z vendido lleva como gravamen los dos millones de pesos, de manera que el acreedor hipotecario puede hacer efectivo �ntegramente su cr�dito, ya persiguiendo este bien en cabeza de quien se encuentre ora persiguiendo la totalidad de los cuatro bienes. 4.2.

El car�cter indivisible de la hipoteca, consagrado en los anteriores t�rminos por el C�digo Civil de 1873, no es absoluto, y en esa medida ha sufrido las transformaciones que impone el avance del derecho inmobiliario, de surte que en esta evoluci�n, en relaci�n con la propiedad horizontal en particular, el legislador ha menguado este postulado cuando quiera que en la Ley 182/48, atinente al r�gimen de propiedad de pisos y apartamentos de un mismo edificio, sobre el punto se�al�: �Art. 22.

Los bancos hipotecarios y los bancos comerciales con secci�n hipotecaria quedan autorizados para dividir las hipotecas constituidas a su favor sobre edificios sometidos al r�gimen de la presente Ley, entre los diferentes pisos o departamentos que integran tales edificios, a prorrata del valor de cada uno de aquellos�. �Art. 23. Una vez efectuada la divisi�n de la correspondiente hipoteca y hecha la inscripci�n en la Oficina de Registro de Instrumentos P�blicos los due�os de cada piso o departamento ser�n responsables, exclusivamente, de las obligaciones inherentes a los respectivos grav�menes�. 4.3.

Desde otro �ngulo, en punto a la inspecci�n y vigilancia sobre actividades de urbanizaci�n, construcci�n, autoconstrucci�n y enajenaci�n de inmuebles destinados a vivienda, mediante Decreto 78/87 el Gobierno Nacional asign� a los municipios el otorgamiento de permisos para anunciar o desarrollar las actividades de enajenaci�n de inmuebles, y efectivamente, en literal g) del numeral 2� del art�culo 2� estableci�, ente otros que no son del caso mencionar, el siguiente requisito: �Cuando el inmueble en el cual ha de desarrollarse el plan o programa se encuentre gravado con hipoteca, ha de acreditarse que el acreedor hipotecario se obliga a liberar los lotes o construcciones que se vayan enajenando, mediante el pago proporcional del gravamen que afecte cada lote o construcci�n�. 4.4.

M�s adelante, en relaci�n con esta clase de permisos el legislador en el art�culo 120 de la Ley 388/97, modificatorio del art�culo 57 de la Ley 9/89, se�al� lo siguiente: �El permiso de que trata el numeral 2 del Decreto 78 de 1987 para quienes adelanten planes de vivienda se sustituye por la simple radicaci�n de los documentos mencionados en los literales a), d), e), f) y g) de la misma norma, acompa�ados de los planos y presupuestos financieros respectivos.

Estos documentos estar�n a disposici�n de los compradores de dichos planes en todo momento con el objeto de que sobre ellos efect�en los estudios necesarios para determinar la conveniencia de la adquisici�n�. 4.5. A ra�z de la promulgaci�n de la Ley 675/01, a trav�s de la cual se expidi� un nuevo r�gimen de propiedad horizontal, el legislador repiti� la misma regulaci�n, empero agreg� en el art�culo 17 el siguiente par�grafo: �Cuando existiere un gravamen hipotecario sobre el inmueble de mayor extensi�n que se someti� al r�gimen de propiedad horizontal, el propietario inicial, en el momento de enajenar unidades privadas con pago de contado, dentro del mismo acto jur�dico de transferencia de dominio deber� presentar para su protocolizaci�n, certificaci�n de la aceptaci�n del acreedor, de levantamiento proporcional del gravamen de mayor extensi�n que afecte a la unidad privada objeto del acto.

El notario no podr� autorizar el otorgamiento de esta escritura ante la falta del documento aqu� mencionado�. 4.6. En forma reciente, en esta misma l�nea, orientada ya a obligar al acreedor hipotecario, se insiste, a liberar del gravamen a las unidades que se vayan enajenando, el art�culo 71 de la Ley 962/05, luego de derogar el numeral 2 del art�culo 2� del Decreto 078/87 y el art�culo 120 de la Ley 388/97, en el literal g) en forma categ�rica estableci�: �Cuando el inmueble en el cual ha de desarrollarse el plan o programa se encuentre gravado con hipoteca, ha de acreditarse que el acreedor hipotecario se obliga de liberar los lotes o construcciones que se vayan enajenando, mediante el pago proporcional del gravamen que afecta cada lote o construcci�n�.

Y, enseguida en el par�grafo 1� del mismo literal expres�: �Estos documentos estar�n a disposici�n de los compradores de los planes de vivienda en todo momento con el objeto de que sobre ellos efect�en los estudios necesarios para determinar la conveniencia de la adquisici�n�. 4.7. Tras este recuento de normas la Sala viene a concluir que el principio de la indivisibilidad de la hipoteca, consagrado como tal en el C�digo Civil, ha venido cediendo frente a las nuevas realidades, de manera que inicialmente la Ley 182/48 y luego del Decreto 078/87 se contempl� como una facultad del acreedor hipotecario, en cuyo caso, una vez materializada tal facultad por esta v�a estaba obligado a sostener esta posici�n de manera incuestionable. 4.8.

En este contexto, al descender al presente caso, como quiera que la daci�n en pago de los apartamentos y garajes a Luz Clara Montes Duque y Marl�n Beatriz Seoanes de Olave ocurri� en vigencia del Decreto 078/87, la liberaci�n de estas unidades por parte del acreedor hipotecario en mayor extensi�n se impon�a, pero con el aditivo que como no contrajeron cr�dito para su adquisici�n quedaron obligadas a pagar la parte proporcional de la deuda que corresponde a cada unidad, pues tal como se dej� visto, Ahorram�s, hoy Banco AV Villas, asumi� desde un comienzo la obligaci�n de liberar las unidades enajenadas, se advierte, en este evento mediante una figura similar a la compraventa (C.S.J. sent. 9 de julio/71). 4.9.

Esta conclusi�n no admite discusi�n, porque la obligaci�n contra�da en estos t�rminos por el acreedor hipotecario es a todas luces clara, al punto que consultados los hechos que precedieron el otorgamiento del cr�dito al constructor, se insiste, garantizado con hipoteca sobre el inmueble en mayor extensi�n, se tiene que Ahorram�s en ese entonces, seg�n el documento que se protocoliz� con la escritura de hipoteca (fl. 81-84 Ib.), de manera di�fana sobre el particular advirti�: �Esta Corporaci�n no permitir� a los compradores de los inmuebles construidos y financiados, perfeccionar los cr�ditos individuales otorgados a ellos, ni cancelar� parcialmente las hipotecas en mayor extensi�n sin la previa cancelaci�n de la diferencia restante entre la prorrata que resulte para cada inmueble construido y financiado y el valor del respectivo pr�stamo individual en cada caso.

Igualmente en caso de no pago de los intereses del pr�stamo que se le ha otorgado�. �Es obligaci�n del constructor, obtener la liberaci�n de la mayor extensi�n de los inmuebles que se hayan subrogado, dentro de los diez d�as siguientes a la aplicaci�n del cr�dito�. 4.10. En este orden de ideas, puesto que en este especial�simo caso las se�oras Montes Duque y Seoanes de Olave recibieron las unidades en menci�n mediante daci�n en pago por parte de Balcones de Antigua Ltda., constructora del edificio y deudora hipotecaria a la vez, y adicionalmente, en el proceso liquidatorio de esta Sociedad el acreedor hipotecario recibi� de la misma manera todos los activos �para cancelar los gastos de administraci�n, las acreencias de primera categor�a y una parte de las acreencias de tercera categor�a� (fl. 32 cuad. 3), es necesario poner en relaci�n estas dos situaciones, en el prop�sito de establecer la parte proporcional del gravamen que corresponde a cada una de las ejecutadas.

As�, debe entenderse que la entrega de los activos en el proceso liquidatorio, los que solo alcanzan a cubrir �una parte de las acreencias de tercera categor�a� (fl. 32 cuad. 3), constituye un abono a la obligaci�n hipotecaria, de manera que imputado al total del saldo, el resultado es el punto de referencia para determinar la parte proporcional del gravamen en alusi�n. En efecto: En el proceso liquidatorio de la Sociedad Balcones de la Antigua Ltda. la Superintendencia de Sociedades reconoci� cr�ditos de primera clase por la suma de $15.399.976.00 y el cr�dito hipotecario de Ahorramas, calificado como de tercera clase, por la suma de $1.028.485.929.00 (fl. 29 Ib).

Ahorramas, actualmente Banco AV Villas, se oblig� a pagar las acreencias de primera clase, y en consecuencia, por ese concepto cancel� la suma de $16.914.343.00 (fls. 31 y 32 Ib.). Para cubrir el cr�dito hipotecario AV Villas acept� recibir en pago seis garajes y seis apartamentos avaluados todos en la suma de $316.445.050.00 (fls. 46-48 Ib.), y adicionalmente, bienes muebles avaluados en la suma de $1.390.830.00.

De esta manera, como quiera que las acreencias de primera clase no constituyen una obligaci�n garantizada con la hipoteca, ha de entenderse que el total de los activos de la Sociedad Balcones de Antigua Ltda. entregados como daci�n en pago se deben imputar al monto de la obligaci�n hipotecaria, equivalente se recuerda, a la suma de $1.028.485.929.00, de manera que al realizar la respectiva operaci�n se obtiene como deuda insoluta la cantidad de $710.650.049.00.

Siendo este el saldo de la obligaci�n hipotecaria, habida cuenta que el coeficiente de propiedad de Luz Clara Montes Duque es igual al 9% (fl. 149 cuad. 1) y el de Marl�n Beatriz Seoanes de Olave equivalente al 9.04% (fl. 149 Ib.), en relaci�n con la primera su participaci�n en forma proporcional en la deuda asciende a $63.958.504.00, y con respecto de la segunda, a la suma de $64.242.764.43.

Con todo, puesto que solo hasta el 03 de marzo de 2005 la Superintendencia de Sociedades declar� terminado el proceso liquidatorio de la Sociedad Balcones de la Antigua Ltda. (fls. 26-28 cuad. 3), condici�n que consolid� en forma definitiva la daci�n en pago hecha a AV Villas, por este sendero las ejecutadas no pudieron conocer la parte que les correspond�a asumir en la deuda hipotecaria a que refiere la ejecuci�n, luego en criterio de la Sala la ejecutoria de esta sentencia constituye el punto de partida de la mora, ello a efecto de contabilizar los intereses comerciales sobre el monto de lo debido por cada una de las ejecutadas. 5.

Con fundamento en estos argumentos, para concretar esta postura en opini�n de la Sala la sentencia apelada debe revocarse, y en su lugar, regular� el monto de las obligaciones en la forma prevenida en los anteriores renglones. En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot�, D.C. en Sala de Decisi�n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,

RESUELVE

Primero. Revocar los numerales primero y sexto de la sentencia de 22 de julio de 2002 proferida por el Juzgado 40 Civil del Circuito de Bogot� dentro de �ste proceso. Segundo. Ordenar, en consecuencia, que la ejecuci�n prosiga por las siguientes sumas: $63.958.504.00 en relaci�n con Luz Clara Montes Duque $64.242.764.43 en relaci�n con Marl�n Beatriz Seoanes de Olave.

Los intereses moratorios comerciales, a la tasa que certifique la Superintendencia Bancaria con el l�mite de la usura, sobre las anteriores sumas, a partir de la ejecutoria de esta providencia y hasta que se verifique el pago. Tercero. Confirmar los numerales segundo, tercero, cuarto y quinto de dicha sentencia. Cuarto. Costas de ambas instancias en un 10% a cargo de las ejecutadas.

NOTIF�QUESE Fallo discutido y aprobado en Sala de Decisi�n Civil seg�n Actas Nos. 51 de 24 de noviembre de 2005 y 07 de 23 de febrero de 2006. JOSE ELIO FONSECA MELO Magistrado. ALVARO FERNANDO GARCIA RESTREPO Magistrado. ELUIN GUILLERMO ABREO TRIVI�O Magistrado. PAGE  PAGE 15 Expediente 199900163 01 uv����� 45Jd c��������������+#g#&�& ''-'r+z+4,J,�,�,B.J.�3�3�3 4e7�9�;�;�;�<�=�=�=�?l@�BDHE�E`F�L|O Q�Q�R�R�Y�Y ^^a$a�a�ab���������������������������������������������������������������������������>*CJ aJ CJ aJ 6�CJ 6�\�CJ \�5�CJ CJ CJCJOJQJ^J OJQJ^JQuv����������456���@�������������$a$X$$If�F����{��0�������6��������4� Fa� $$Ifa$$a$6bgb��6bcd 12��56��> ? � � D E � � I J � ����������������������������$a$$a$� � N O � � U V � � xy��PQ������������������������������������������bc��������������������!����������������������������$a$$a$�!�!h#i#�%�%&�&'''-'.'/'�'�'w)x).+/+3,4,5,J,K,L,}-~-�/����������������������������$a$$a$�/�/�0�0(2)2x5y5c7d7�8�8�9�9�;�;�<�<�=�=�?�?k@l@�B�BDDGEHE�����������������������������$a$HE�E�E_F`F,H-H�J�J�L�L�N�N|O}OIRJR�S�S�S�S�T�T�U�U�V�VjXkX�Y�����������������������������$a$�Y�Yy\z\b]c] ^ ^ ^^^^�^�^__N_O_�_�_s`t`�`�`aaa$a%a����������������������������$a$$a$%a&a�a�a�a�a�a�a�a�a�a�a�a�a�a�abbbbbb&b2b3b4b5b6b���������������������������$a$$a$bb&b1b2b3b5b6b7b=b>b?bAbBbHbIbKbLbMbgbhb����������������0JmHnHu0J j0JUCJ 5�CJ 5�CJ aJmH sH  5�CJ \�\�6b?b@bAbMbebfbgbhb���������h]�h����&`#$0&P1�h��/ �PI!�� "��#��$��%����� �� i8@��8 NormalCJ_HaJmH sH tH 8@8 T�tulo 1$$@&a$5�CJ FA@���F Fuente de p�rrafo predeter.HB@�H Texto independiente$a$CJ \�: @: Pie de p�gina  �C�"0)@�0 N�mero de p�gina4@"4 Encabezado  �C�"D�O2D Texto de globoCJOJQJ^JaJh^�����uv��������456bcd 12��56��>?��DE��IJ��NO��U V � �   x y � �   P Q � � � � ��������bc���������������������hi�!�!"�"###-#.#/#�#�#w%x%.'/'3(4(5(J(K(L(})~)�+�+�,�,(.).x1y1c3d3�4�4�5�5�7�7�8�8�9�9�;�;k<l<�>�>@@GAHA�A�A_B`B,D-D�F�F�H�H�J�J|K}KINJN�O�O�O�O�P�P�Q�Q�R�RjTkT�U�UyXzXbYcY Z Z ZZZZ�Z�Z[[N[O[�[�[s\t\�\�\]]]$]%]&]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]^^^^^^&^2^3^4^5^6^A^M^e^i^�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���@0���@0���@0�� 0 0003bhb3>6� ��!�/HE�Y%a6bhb46789:;<=?gb5 3!�!t�������������� � � � � � � � � � �����������������D�D�D�D�D�D�F�F�K�K�K�K�P�PUUU%U)U.Un[t[}[�[�[�[6^f^i^uv����kw��p|�y��~� ����  HIkl~��w-y-�F�F�H�H�N�N�P�P�P�P�Q�Q;R<RMRNR�T�TDUEUSUUU�V�V3W;W Z'Z}\�\5^6^A^L^f^i^����#-#5(J(�4�4}K�K�O�O ZZ]$]^&^6^M^d^f^i^��jfonsecmrecoveryrecoveryrecoveryVA:\HIPOTECARIO CONTRA APROPIETARIOS APARTAMENTO HIPOTECA MAYOR EXTENSION AHORRAMAS.docConsejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\FONSECA M. JOS� E\2006FMJE CLASIF\HIPOTECARIO CONTRA PROPIETARIOS APARTAMENTO HIPOTECA MAYOR EXTENSION AHORRAMAS.docConsejo Superior�C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de HIPOTECARIO CONTRA PROPIETARIOS APARTAMENTO HIPOTECA MAYOR EXTENSION AHORRAMAS.asdCSJ�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\FONSECA M. JOS� E\2006FMJE CLASIF\EJEC CON T.H\HIPOTECARIO CONTRA PROPIETARIOS APARTAMENTO HIPOTECA MAYOR EXTENSION AHORRAMAS.docuv��i^���@�����R������{h^`@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&� �:�Arial5&� �:�Tahoma"q�����z�F*�f�*�f �� �M'�� �N(�$�� �����0de_�\ 3�A��H��'TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALjfonsecmConsejo Superior�� �����Oh��+'��0������� 4@ \ h t ������(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALRIB jfonsecmSUPfonfonNormalmConsejo Superior DE13sMicrosoft Word 9.0E@��l@V��X�@�U���@D��2�� �M�� ��՜.��+,��0 hp|��� ���� � �� N�'e_� (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@����BCDEFGHIJKLMNOPQRS����UVWXYZ[����]^_`abc��������f��������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F��B�2�h�1Table������������A�%WordDocument��������2�SummaryInformation(����TDocumentSummaryInformation8������������\CompObj����kObjectPool��������������B�2���B�2������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q