Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 110013103037200201066 01

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Jaime Chávarro Mahecha

Fecha: 2012-04-30

Sujetos procesales: ADAIMER TORO ECHEVERRY Y ALIM EDITH PÁEZ ÁVILA / EXPRESO BOLIVARIANO S.A.

��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������'` ��j�bjbjLULU 8.?.?��)��������� � � �    $ �#�#�#8�#T%\$ P:|%|%"�%�%�%y&y&y&�O�O�O�O�O�O�O$AQh�S��O �/y&y&�/�/�O  �%�%��O;7;7;7�/J �% �%�O;7�/�O;7;7V�>@  &?�%p% �Wlj���#5��> rO�O0P�>T7T6�7T&?7T &?Ly&�(�;7*4G+�y&y&y&�O�O�6^y&y&y&P�/�/�/�/$ $ $ d�#$ $ $ �#$ $ $       ���� TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTA SALA CIVIL DE DESCONGESTION Magistrado Ponente JAIME CH�VARRO MAHECHA Bogot�, D.C., treinta de abril de dos mil doce.

Discutido y aprobado en sala del 18 de abril de 2012. Decide la Sala el recurso de apelaci�n interpuesto por la demandada EXPRESO BOLIVARIANO S.A. contra la sentencia de primer grado, proferida por el Juzgado Treinta y Siete Civil de este Circuito el 10 de noviembre de 2010 en el interior del proceso ordinario de responsabilidad civil extracontractual que instauraron ADAIMER TORO ECHEVERRY, ALIM EDITH P�EZ �VILA, quien act�a en nombre propio y en representaci�n de su menor hija KATHERINE TORO P�EZ, frente a aquella y a JOS� RICARDO GIRALDO GONZ�LEZ.

ANTECEDENTES Comentaron en su libelo los demandantes que el 2 de agosto de 1998 siendo aproximadamente las 7:15 a.m., a la �altura del kil�metro 86 con 400 metros, v�a que de Bogot� conduce a Fusagasug�, Inspecci�n de SUBIA� el veh�culo Renault 9 de placas HKJ 880, de servicio particular y de propiedad del de Toro Echeverry �fue colisionado por el veh�culo Aerovans Ford de placas SSG 344, de propiedad de EXPRESO BOLIVARIANO el cual era conducido por el se�or JOS� RICARDO GIRALDO GONZ�LEZ� (hecho 1�, fl. 201 c. 1).

Precisaron que de acuerdo con el �informe de tr�nsito No. 98-07628 el accidente ocurri�cuando el veh�culo conducido por el se�or TORO ECHEVERRI hizo el gir� (sic) con la intenci�n de entrar a desayunar tomando para ello todas las medidas preventivas, y la Aerovans Ford�que ven�a por el carril del centro a gran velocidad lo estrell� por la parte izquierda trasera causando destrozos al veh�culo y lesiones a sus ocupantes que originaron posteriormente la muerte de la se�ora MAR�A JULIA �VILA DE P�EZ.

Si el se�or TORO ECHEVERRI ya se encontraba casi terminando de sobrepasar la l�nea divisoria que de una v�a pasa a otra, no se entiende como el conductor de la Aerovans no hizo siquiera un esfuerzo por evitar la colisi�n, no actu� diligentemente disminuyendo la velocidad, o virar hacia la derecha�lo que significa que fue su imprudencia la causante de tan tr�gico accidente� (hecho 2�, fls. 201 y 202 c. 1).

Indicaron que en el Renault 9 mencionado, conducido por don Adaimer, iban �como pasajeros la se�ora LIM EDITH PAEZ �VILA, MAR�A JULIA �VILA DE P�EZ, IV�N CORDOBA CAMPERO y la menor KATHERINE TORO P�EZ� (hecho 3�), lo que produjo el fallecimiento de do�a MARIA JULIA el 8 de agosto siguiente �como consecuencia de las lesiones ocasionadas� (hecho 4�) adem�s de que los dem�s pasajeros resultaron heridos.

Relataron que la aerovans de placas SSG 344 era de propiedad de la sociedad demandada y conducida por Giraldo Gonz�lez y con ocasi�n al hecho contra esta persona natural se adelanta el �proceso penal n�mero 2001-068� por homicidio culposo en concurso con lesiones personales ante el Juzgado �nico Penal del Circuito de Fusagasug� (hecho 7�, fl. 202).

Refirieron que a ra�z de la muerte de do�a Mar�a Julia, se �causaron perjuicios materiales y morales, a la se�ora ALIM EDITH PAEZ AVILA (HIJA), ADAIMER TORO ECHEVERRI (yerno) KATHERINE TORO PAEZ (nieta); consistentes primero que todo, en el dolor y aflicci�n que les caus� y les esta causando su fallecimiento puesto que viv�an bajo el mismo techo compartiendo alegr�as y tristezas normales de una familia, as� como los gastos que tuvieron que asumir como funerarios, pago de ambulancia, parqueadero, honorarios de un abogado que tuvo que asumir el se�or ADAIMER TORO ECHEVERRI para su defensa dentro del proceso penal y otros� (hecho 8�, fl. 202).

Con respaldo en los antecedentes comentados, los demandantes pidieron que por esta jurisdicci�n se declare que los demandados son civilmente responsables (i) �de la muerte de la se�ora CARMEN JULIA (sic) AVILA DE PAEZ quien falleciera el d�a 8 de agosto de 1998 como consecuencia del accidente de tr�nsito ocurrido el d�a 2 de agosto de 1998 en la v�a que de Bogot� conduce a Fusagasug� a la altura del kil�metro 86 Inspecci�n de Subia por la falta de diligencia y cuidado del conductor teniendo en cuenta que la conducci�n de veh�culos automotores es una actividad peligrosa� (#1�, fl. 201).

Y que como consecuencia de esa declaraci�n, se les ordene pagar el valor de las indemnizaciones por concepto de perjuicios morales, los subjetivos en �el equivalente a CIEN SALARIOS MINIMOS MENSUALES LEGALES para cada uno�� (#2�, fls. 202 y 203) y los materiales: a favor de Adaimer Toro Eccheverri, a t�tulo de da�o emergente la suma de $8.747.000, por gastos funerarios y de velaci�n, da�os ocasionados al veh�culo Renault 9, gastos de parqueadero y los originados en la defensa en el proceso penal, para Alim Edith P�ez �vila, en cuant�a de $515.000 por gastos m�dicos �aparato ortop�dico, farmac�uticos y transporte en ambulancia. El 18 de noviembre de 2002 se admiti� la demanda y notificados los demandados en legal forma, se opusieron a las pretensiones del libelo actor, para lo cual argumentaron las excepciones de �ausencia de culpa�; �inexistencia de la obligaci�n�; �falta de legitimaci�n en la causa por la parte demandante�; �falta de legitimaci�n en la causa por la parte demandada�; �compensaci�n de culpas� y la socorrida innominada o gen�rica (fls. 225 a 230 y 240 a 244 c. 1).

Y la sociedad Expreso Bolivariano S.A. llam� en garant�a a Alfonso S�enz y a la Aseguradora Colseguros S.A., en su condici�n de persona natural que afili� el veh�culo de servicio p�blico de placas SSG 344 a aquella y a esta �ltima como la persona jur�dica que expidi� la p�liza de seguros 670786 que amparaba el riesgo, respectivamente. Colseguros S.A., plante� las excepciones de �ausencia de responsabilidad civil extracontractual� y �prescripci�n� (fls. 81 a 86 c. 2).

Y notificado el se�or S�enz a trav�s de curadora ad litem esta auxiliar de la justicia esgrimi� el medio exceptivo que nomin� �no estar obligado el se�or Alfonso S�ez a responder por indemnizaci�n alguna� (fls. 120 y 121 c. ib.). As� trabada la relaci�n litigiosa, su tr�mite tuvo regulaci�n conforme el proceso ordinario al cual se remiten los art�culos 398 a 404 del C�digo de Procedimiento Civil, culminando con la sentencia cuestionada.

2. EL FALLO IMPUGNADO Luego del examen de lo fundamental de la controversia, el funcionario a quo precis� que �con la doctrina y norma en menci�n se evidencia que la culpa hace referencia a un acto il�cito, entendido �ste como una conducta humana que ocasiona un da�o; supuesta esta conducta, se dice que se ha cometido un acto il�cito culposo.

Entendidos estos actos il�citos culposos como la violaci�n del ordenamiento jur�dico, es decir como contrarios a derecho. Pero se debe tener entonces en cuenta que para que un hecho il�cito, entendido como acto culposo, pueda dar origen a la responsabilidad por perjuicios, es imperioso que se haya con �l causado un da�o�� (fl. 259 c. 1). �En lo que se refiere al hecho en cuesti�n se debe tener en cuenta que las ideas de responsabilidad proveniente del hecho propio y la responsabilidad proveniente del ejercicio de actividades peligrosas, como es el caso de la conducci�n de veh�culos automotores, dado que all� la responsabilidad incluye el deber de resarcir el da�o ocasionado por imprudencia, impericia, negligencia y violaci�n de reglamentos, que implican un comportamiento antijur�dico por dolo o culpa y un da�o derivado de dicha conducta�Vuelta a revisar la actuaci�n vemos, que aqu� se trata es de un accidente de tr�nsito originado por la acci�n de conducir un veh�culo automotor que entre otras cosas constituye una actividad peligrosa, y que seg�n la jurisprudencia y lo preceptuado en el art�culo 2356 del C�digo Civil, motivado por la culpa presunta y proveniente del hecho del conductor de la aerovans de placa SSG344, persona �sta que para la �poca de los hechos trabajaba para la sociedad propietaria del veh�culo, hoy tambi�n demandada�El accidente fue la causa eficiente de la muerte de la se�ora MAR�A JULIA �VILA DE P�EZ� (fl. 260). �Con los diferentes medios probatorios obrantes en el proceso, se concluye la �ocurrencia del accidente� que ha sido �aceptada por todas las partes y ninguna la ha puesto en duda.

Es una verdad de este proceso. Tampoco se han controvertido las consecuencias del accidente� y las �documentales son plenas (croquis del accidente, ubicaci�n y posici�n de los veh�culos). La violaci�n de las leyes o reglamentos de tr�nsito fue manifiesta, con implicaci�n de un comportamiento antijur�dico por culpa probada e imprudencia notorias, lo cual hace responsable al demandado conductor del veh�culo causante del da�o y a la sociedad propietaria a la cual se encuentra afiliado el automotor por la misma responsabilidad� (fl. 261).

Por otro lado que �los demandados, no han demostrado en este proceso que el accidente haya ocurrido por causa de la v�ctima o por fuerza mayor o caso fortuito, o por intervenci�n de un elemento extra�o, por lo cual no se encuentran exonerados de la responsabilidad. Por el contrario en el expediente aparecen claramente acreditadas la imprudencia, impericia, negligencia y violaci�n de reglamentos de las normas de transito dado el exceso de velocidad por parte del conductos de la aerovans para el d�a de los hechos, que lo hacen culpable de la muerte de la se�ora MARIA JULIA �VILA DE P�EZ�� (fl. 262 c. 1).

As� las cosas y al no encontrar m�rito a las excepciones propuestas, concluy� su improsperidad y en consecuencia declar� civil y solidariamente responsables a los demandados de �los perjuicios morales inferidos a los demandantes�con ocasi�n del accidente de tr�nsito�� y los conden� a pagar el equivalente a 100 salarios m�nimos legales para cada uno, lo mismo que los perjuicios materiales en cuant�as de $8.747.000 para Adaimer Toro Echeverri, y $515.000 para Alim Edith P�ez �vila.

Sin perjuicio de haber concluido en la exposici�n motiva que �el llamado en garant�a lleva la misma suerte de los demandados, por depender su responsabilidad de la prosperidad o no de las pretensiones� no adopt� decisi�n alguna en la parte resolutiva contra de aquellos llamados.

3. EL RECURSO DE APELACI�N Inconforme la representaci�n judicial de la demandada Expreso Bolivariano S.A. con la decisi�n que acaba de ser comentada, logr� se le concediera pertinente alzada, sustent�ndola en los t�rminos del escrito presentado en esta instancia, visto a folios 10 a 16 del citado cuaderno, argumentando en s�ntesis que: (a) en la sentencia se �incurre en un error de apreciaci�n y aplicaci�n del R�gimen de Responsabilidad Civil Extracontractual al no tener en cuenta la Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia relacionada con la Concurrencia o Colisi�n de Actividades peligrosas�incurre en error al aprecias las pruebas�al no vincular en la sentencia al llamado en garant�a se�or ALFONSO S�ENZ, y al dejar por fuera de la parte resolutiva del fallo a todos los llamados en garant�a�� (fls. 10 y 11);

(b) para el caso el juzgador debe ubicarse en la necesidad de probar la causa eficiente del accidente, colocando �de paso como es bien sabido la carga probatoria en cabeza de quien alega la responsabilidad del otro, que en este caso no son otros que los demandantes, adecuando lo anterior a la teor�a de la Neutralizaci�n de Presunciones tan reconocida por nuestra Jurisprudencia Nacional�lo anterior con base en las pruebas obrantes dentro del proceso�las cuales muestran como verdad procesal y real que estos dos sujetos conduc�an los automotores al momento del accidente, circunstancia que por si sola ubica al juzgador en el r�gimen de responsabilidad aplicable, que no es otro que el R�gimen de Culpa Probada por la concurrencia de Actividades Peligrosas� (fl.11);

(c) el fallo resulta confuso, pues si bien acepta que Adaimer Toro Echeverri conduc�a el veh�culo de placas HKJ880, �pasa por alto que esta persona tambi�n ejerc�a una actividad peligrosa, y solo ubica en esta posici�n al se�or JOSE RICARDO GIRALDO GONZ�LEZ, el cual conduc�a el otro veh�culo involucrado en el choque� (fl. 12); (d) contrario a lo afirmado por el a quo de ninguna de las pruebas obrantes a los folios 251 a 253 �se concluye que exista el da�o alegado y menos en la magnitud que tazo (sic) el despacho, el cual en el caso del da�o moral a parte de ser exagerado no se atiene a los precedentes judiciales que al respecto ha sentado nuestra honorable Corte Suprema de Justicia..� (fl. 13);

(e) En el expediente no est� probada la causa de la muerte de la se�ora Mar�a Julia �vila de P�ez, por lo tanto no se cree �que se base en el informe de polic�a para sacar esa conclusi�n, �� (fl. 13 y 14) ello solo se puede concluir con un informe de necropsia del Instituto de Medicina Legal, pero esta pieza procesal no obra al plenario ni el juzgado de conocimiento hizo menci�n a la misma;

(f) el hecho determinante de la responsabilidad consistente en el exceso de velocidad que se achaca al conductor demandado, se bas� en declaraciones que se rindieron fuera del proceso, que carecen de valor probatorio al no contar con la ratificaci�n que ordena el art�culo 229 del C�digo de Procedimiento Civil, teniendo en cuenta que provienen de un asunto en el cual no se cit� o no intervinieron los aqu� demandados, y (g) la �responsabilidad del accidente de tr�nsito recae �nica y exclusivamente en el se�or ADAIMER TORO ECHEVERRI, quien desbord� el l�mite de riesgo permitido, mediante una maniobra peligrosa de giro a la izquierda con invasi�n de carril desde el carril derecho hacia el izquierdo, invadiendo el carril central por el cual se desplazaba el conductor del veh�culo afiliado a BOLIVARIANO desconociendo la prelaci�n vial y las se�ales de tr�nsito que imped�a la referida maniobra, lo anterior de conformidad con el informe de polic�a donde cocntan (sic) las se�ales de tr�nsito y los interrogatorios de parte realizados a ADAIMER TORO ECHEVERRI y ALIM EDITH P�EZ �VILA, donde se acepta que el se�or Toro como conductor del autom�vil cambio de carril para hacer la maniobra de giro, por lo tanto aparece probada la culpa del se�or Toro en las modalidades de imprudencia y desconocimiento de normas� (fl. 16). 4.

CONSIDERACIONES 4.1. Revisada la actuaci�n, no se observ� impedimento alguno para proferir sentencia de m�rito, pues la demanda re�ne los requisitos legales; el tr�mite se cumpli� con sujeci�n al rito del proceso ordinario, ante juez competente; y se demostraron la capacidad para ser parte y para comparecer al proceso, tanto por activa como por pasiva. 4.2.

La apelaci�n se instituy� en el procedimiento civil patrio, seg�n el inciso 2� de su art�culo 350, a favor de �la parte a quien le haya sido desfavorable la providencia�, por lo que se entiende interpuesta en lo perjudicial al apelante, conforme expresa advertencia contenida en el art�culo 357 ibidem. As� las cosas, basta con la lectura del fallo impugnado para saber que la demandada Expreso Bolivariano S.A. se legitima como recurrente.

Con fundamento en esto, ante el entendimiento que por imperio de la legalidad ha de d�rsele a la f�rmula recursiva, se procede por esta Sala al estudio de todo aquello que contenido en el fallo impugnado de cualquier manera le resulte desfavorable como �nica apelante y de acuerdo con los precisos motivos de su inconformidad. 4.3. En relaci�n con esos temas puestos en discusi�n a manera de sustento de la alzada, se tiene: En t�rminos generales la responsabilidad puesta en discusi�n en el presente caso tiene respaldo en la redacci�n del art�culo 2.341 del C�digo Civil, que recoge el principio universal de derecho all� comprendido con el siguiente texto: "El que ha cometido un delito o culpa, que ha inferido da�o a otro, es obligado a la indemnizaci�n", entendi�ndose ello por la doctrina como el surgimiento de una relaci�n de derecho que da al ofendido acci�n de resarcimiento contra el autor del da�o, en orden a lo cual se obliga a probar la concurrencia de los tres elementos que la estructuran, a saber: da�o, culpa y relaci�n causal.

En primer lugar, habida consideraci�n que la demanda se remite al da�o que sufrido por los demandantes se da como cuesti�n de fondo para justificar el ejercicio de la acci�n indemnizatoria, se estima fundamental proveer sobre el examen de las circunstancias en que tuvo ocurrencia el hecho da�oso, buscando as� conocer exactamente en qu� circunstancias se involucr� el elemento culpa que se le achaca a Jos� Ricardo Giraldo Gonz�lez, conductor del veh�culo bus de placas SGG-344, pues solo as� podr� saberse si la presencia en autos de ese factor afecta al conjunto pasivo como sujetos de responsabilidad en el hecho (junto con Expreso Bolivariano S.A. como propietario), llevando a establecer, correlativamente, si los demandantes son ciertamente sujetos del derecho reclamado.

Toda vez que el siniestro de que se ocupa la presente anal�tica tuvo ocurrencia en un accidente de tr�nsito en el que estuvieron involucrados dos veh�culos, y como �suele ocurrir que ambas partes concurran al hecho da�oso desplegando sendas actividades peligrosas, evento en el cual las presunciones de culpa que operan en contra de cada una de ellas pueden aniquilarse mutuamente, forzando al actor a demostrar la culpa del accionado; sin embargo, para que as� acontezca, es decir, para que tal anulaci�n pueda desgajarse, es menester que medie una concienzuda labor de ponderaci�n del juzgador, seg�n lo clarific� esta Corporaci�n en la sentencia que profiri� el 5 de mayo de 1999 -C.S.J. Sala Civil de Casaci�n-, pues �la aniquilaci�n de la presunci�n de culpas por concurrencia de actividades peligrosas en la generaci�n de un da�o, presupone que el juez advierta, previamente, que en las espec�ficas circunstancias en las que se produjo el accidente, exist�a cierta equivalencia en la potencialidad da�ina de ambas, pues de no darse esa correspondencia, gravitar� siempre a favor de la v�ctima la presunci�n de que el demandado fue el responsable del perjuicio cuya reparaci�n demanda�.

Esto es, que incumbe al juez, en lugar de desgajar ciega y maquinalmente la aniquilaci�n de la presunci�n de culpa que favorece a la v�ctima de una actividad peligrosa por el hecho de ejercitar, a su vez, otra de la misma especie, examinar en cada caso concreto la naturaleza de ambas, los medios utilizados por los implicados, la peligrosidad que cada actividad entra�a frente a los dem�s, y solamente cuando advierta que existe cierta equivalencia, podr� anular la aludida presunci�n�. �Por consiguiente, nada impide que el demandante, en aquellas hip�tesis donde sea posible una eventual equiparaci�n de las actividades desplegadas por los implicados, y con apego a las pautas trazadas en el art�culo 2341 del C�digo Civil, acredite la culpa del accionado,�� .

Sin embargo y como �el da�o no siempre tiene su origen en la culpa exclusiva de la v�ctima, o en descuido �nico del demandado, sino que, en muchas ocasiones, tiene su manantial en la concurrencia de culpas de uno y otro, en negligencia tanto de la v�ctima como del autor del perjuicio, entonces, en este �ltimo evento, en virtud de la concausa, el demandado no puede ser obligado, sin quebrando de la equidad, a resarcir �ntegramente el da�o sufrido por la v�ctima.

Si la acci�n o la omisi�n culposa de �sta fue motivo concurrente del perjuicio que sufre, necesariamente resulta ser el lesionado, al menos parcialmente, su propio victimario. Y si �l ha contribuido a la producci�n del perjuicio cuya indemnizaci�n demanda, es indiscutible que en la parte del da�o que se produjo por su propio obrar o por su particular omisi�n, no debe responder quien s�lo coadyuv� a su producci�n, quien realmente, no es su autor �nico, sino solamente su copart�cipe.

Tal es el fundamento racional y l�gico del art�culo 2357 del C�digo Civil que expresa: �La apreciaci�n del a�o est� sujeta a reducci�n, si el que lo ha sufrido se expuso a �l imprudentemente. Pero reducir, seg�n la inteligencia que esa voz le da el diccionario de la Real Academia en el texto transcrito, es equivalente de disminuir, m�s no de liberar o eximir del pago de la obligaci�n. La total reparaci�n del da�o producido tanto por negligencia de la v�ctima como del demandado, no puede exigirse judicialmente de �ste, pues habiendo contribuido tambi�n a su producci�n la propia persona que lo padece, entonces la soluci�n equitativa es la de reducir su monto.

S�lo cuando el perjuicio se ocasiona por culpa exclusiva de la v�ctima, vale decir cuando el demandado no contribuy� a su producci�n, entonces s� puede declararse que �ste queda exento de la obligaci�n de indemnizar. Habiendo encontrado, pues, el tribunal que la muerte de�y de�se debi� no s�lo a la imprudencia notoria de ellos, sino tambi�n a la culpa del demandado�, a pesar de que la negligencia de aquellos fue mayor, no pod�a liberar a �ste de responsabilidad, sino reducir el monto de la condena apropiada para satisfacer el perjuicio sufrido por los demandantes.

No habiendo obrado as�, quebrant� ciertamente el art�culo 2357, pues entendi� que por cuanto a la producci�n de la muerte de �y�contribuyeron tanto �stos mismos, como el demandado�, pod�a declarar totalmente libre a �ste de la obligaci�n de resarcir el da�o, apoy�ndose especialmente en haber encontrado que la imprudencia de los interfectos era mayor o superior a la del demandado�.

(�) �Y como no aparece prueba de que la muerte haya sobrevenido a consecuencia de caso fortuito, de culpa exclusiva de las v�ctimas o de la intervenci�n de un elemento extra�o, necesariamente habr� de declararse que el demandado es civilmente responsable de los da�os causados a los demandantes con la muerte de �y��. Y a pesar de que al proceso se adujo copia de los autos de sobreseimiento definitivo con que el conductor �.fue favorecido por el Jugado 11 Superior de Medell�n y por el Tribunal Superior respectivo, no se podr� eximir la responsabilidad al demandado y propietario�pues de tales providencias judiciales s�lo surgir�a prueba de que el piloto�obr� con diligencia y cuidado, y ya se vio que la simple prueba de esta diligencia cuidadosa no libera de la presunci�n establecida por el art�culo 2536 del C�digo Civil.

Por este motivo no puede prosperar la excepci�n de cosa juzgada propuesta por el demandado y que hizo consistir en que la justicia penal hab�a declarado exento de culpa al conductor�. h) Pero como est� demostrado con la misma declaraci�n de�que las v�ctimas se expusieron imprudentemente a recibir el da�o, pues se situaron en la mitad de una v�a destinada especialmente al tr�nsito de automotores, s�lo se condenar� al demandado a pagar el 30% del da�o� .

Al amparo de las precedentes consideraciones, la Sala debe darse a la tarea de investigar sobre los hechos probados y que sobre el tema interesan al litigio. Veamos: - El informe de tr�nsito obrante al folio 21 del cuaderno No.1 precisa que se trata de un accidente acaecido el 2 de agosto de 1998, en una v�a �recta� �pendiente� del �doble sentido� y �tres� carriles, en �buen(o)� estado�, �seca� con iluminaci�n buena, en el que se vieron involucrados 2 veh�culos, siendo que el primero de ellos (el de placas SSG 334) recibi� el impacto en la parte delantera, mientras que el segundo, lo fue en la parte trasera izquierda (#9.7).

Dijo el libelo inicial que una vez el veh�culo conducido por Toro Echeverri �hizo el gir� (sic) con la intenci�n de entrar a desayunar tomando para ello todas las medidas preventivas,�� la �Aerovans Ford de placas SSG.344 que ven�a por el carril del centro a gran velocidad lo estrello por la parte izquierda trasera causando destrozos al veh�culo y lesiones a sus ocupantes que originaron posteriormente la muerte de la se�ora MARIA JULIA AVILA DE PA�Z�� siendo que el conductor de la aerovans �no hizo siquiera un esfuerzo por evitar la colisi�n, no actu� diligentemente disminuyendo la velocidad�lo que significa que fue su imprudencia la causante de tan tr�gico accidente� (hecho 2�, fls. 201 y 202 c. 1).

Respecto de la declaraci�n de terceros, se ha establecido jurisprudencialmente que para que a un testimonio se le otorgue toda la validez probatoria, deber� cumplir los requisitos de ser responsivo, exacto y completo. Responsivo porque en cada contestaci�n se debe hacer un relato dando raz�n de la ciencia de lo dicho, con explicaci�n de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos y de la forma como lleg� al convencimiento de declarante; exacto por cuanto las respuestas dadas no dejan lugar a incertidumbres y completo por cuanto la declaraci�n no omite las circunstancias de hecho que puedan ser incluyentes o relevantes en la cuesti�n litigada, circunstancias que en un todo se hallan presentes en las declaraciones hoy cuestionadas por los recurrentes, am�n de que tales testimonios no ofrecen motivo de duda alguna.

Para el presente caso y conforme lo alegado por los demandantes en este segundo grado, deja en claro la Sala que los testimonios de terceros se constituyen en pruebas id�neamente reclamadas y recaudadas en este asunto, seg�n previsiones de la norma 174 de ese mismo estatuto, m�s cuando ninguno de los extremos procesales los tach� de sospechosos a t�rminos del art�culo 217 del C�digo de Procedimiento Civil, am�n que no se antojan parcializados.

Con relaci�n a las declaraciones recepcionadas en la causa penal (fls. 29 72 c. 1), en audiencia del demandado Jos� Ricardo Giraldo Gonz�lez, se tiene: - Jos� Mar�a S�nchez dijo que �No recuerdo pues, exactamente todo, yo ven�a de la aerovans de Bolivariano e iba para Bogot�, por ah� a la altura de Subia o de ese per�metro, ven�a delante de nosotros un carro particular, no recuerdo placas, ni color, lo cierto es que de un momento a otro, intempestivamente, el carro particular hizo un viraje en forma imprudente, de ah� no se que m�s pasar�a, porque enseguida cog� una aerovans de Velotas y segu� para Bogot� (fl. 29).

A la pregunta de �mas no menos a qu� velocidad aproximada se desplazaba la citada camioneta? CONTESTO: Me imagino que entre 40 y 50 kph, en ese plano�.la estrellada fue en el carril derecho subiendo�PREGUNTADO: Recuerda usted, a qu� distancia se encontraba la sportsvan de Bolivariano del autom�vil, cuando �ste inici� la maniobra de girar a la izquierda? CONTESTO: Por ah� a unos veinte metros.

PREGUNTADO: A qu� distancia ve usted el autom�vil por primera vez y qu� velocidad llevar�a? CONTESTO: Los carros tra�an su distancia, lo que es prudente, yo v� el carro a la distancia que v� de veinte metros, es que como uno viene distra�do y ya fue cuando el carro vir�.. PREGUNTADO: Cuando el autom�vil inicia el giro a la izquierda, cu�l es la actitud o reacci�n del conductor de la camioneta? CONTESTO: El conductor de la aerovans, inmediatamente frenar y sacar el carro a la derecha, hasta cuando�qued� atravezada� (fl. 30).

Jorge Edilberto Celis Infante relat� que �me encontraba sentado, ya casi estaba acabando de desayunar, cuando ven�a una aerovans, afiliada a Bolivariano, ven�a por la mitad de la v�a, hay tres carriles, dos de subida y uno de bajada, �l ven�a por todo el carril del centro, ven�a bien, un RENAULT-9 de color gris, no recuerdo placas, coloc� las direccionales para entrar a desayunar en donde nosotros nos encontrabamos, �ste carro tambi�n tra�a la misma ruta del aerovans, tambi�n se desplazaba por el mismo carril del centro, entonces ya el automovil coloco las direccionales para entrar a desayunar �cuando de pronto fue que vinola (sic) aerovans con una frenada espantosa,�y colision� con el RENAUL que ya estaba entrando al restaurante�yo considero que la aerovans venia a una velocidad excesiva, teniendo el otro carril, no tuvo tiempo para maniobar y esquivar al carro que estaba entrando en esos momentos�� (fl. 32 c. 1), pero que para �observar la aerovans fue por la frenada que peg�, es que si el paso por otro carril no nos damos cuenta de que hab�a pasado� (fl. 33); a la pregunta de �a que velocidad aproximadamente se desplazaba el aerovans.

CONTESTO/ es dif�cil, es que lo que nos llamo la atenci�n fue la frenada tan tremenda, es que dej� la frenada del aerovans, de 15 a 20 metros�� (fl. ib.). Y al interrogante de si �presume ud que se pudo haber evitado el accidente de ser as� como. CONTESTO/ es que si la aerovans no viene tan r�pido se pudo haber evitado el accidente. Si no viene a tanta velocidad logra esquivar el carro que estaba entrando.

PREGUNTADO: cuando ud aprecia el RENAULT -9, qu� posici�n ten�a sobre la carretera, cuando es colisionado por la aerovans. CONTESTO/ ven�a suave, empezando a girar hacia el restaurante, apenas estaba comenzando a girar�� (fl. 34 c. 1). Arnovia Pinz�n Silva, relat� que �de pronto escuche una frenada fuerte, bastante fuerte, o sea que el RENAULT, estaba haciendo el cruce en el carril de bajada, cuando v� que el Bolivariano le golpe� en la parte de atr�s, y lo hizo girar, hizo girar el RENAULT, luego del impacto del golpe, nosotros nos paramos con mi esposo, auxiliar, o a mirar a las personas del automovil�� (fl. 35), ��no s� por qu� carril se desplazaba el Bolivariano, porque me quedaba dif�cil apreciarlo por la posici�n que ten�a, perov� (sic) el golpe cuando el Bolivariano golpe� el carro, el impacto lo v�, le peg� en la parte de atr�s, pr�cticamente en la cola, y el carro gir�, �� el Renault 9 �como no ven�a ning�n carro bajando estaba haciendo su giro normal, las direccionales, si las ten�a puestas, m�s no, porque puso las direccionales, fue que supe que iba a entrar ah� el se�or �� (fl. 36).

A la pregunta de �a qu� atribuye ud la causa del accidente. CONTESTO/ hay (sic) dos puntos de vista, el Bolivariano ven�a a bastante velocidad, o el otro se�or pues estaba haciendo su giro, y como no ven�an carros bajando pues estaba haciendo su giro normal, y como el tr�fico es bastante suave, claro est� que yo por lo poco que s�, pero es que cuando vamos a entrar a un restaurante, lo hacemos pero que este en nuestro carril, es que eso es cuesti�n de precauci�n, pero creo que el accidente se hab�a podido evitar, si el Bolivariano hab�a venido a menos velocidad, ya que no ven�an carros, ni subiendo ni bajando, el divinamente hab�a podido coger el carril de la orilla, el otro carril de subida, esa es mi apreciaci�n�� (fl. 36).

Iv�n C�rdoba Campero, manifest� �ser testigo y afectado directo del accidente, �Alrededor de las siete y cuarto y siete y veinte de la ma�ana del domingo dos de agosto, fuimos atropellados violentamente por un veh�culo aerovans, adscrito a la Empresa EXPRESO BOLIVARIANO, cuyo n�mero de placa desconozco; el accidente ocurrido conforme consta en las diferentes evidencias f�sicas y certificaciones m�dicas de los heridos y de la persona fallecida, obedece a un claro exceso de velocidad, por parte del conductos de la empresa mencionada, para ello me permito describir en detalle los hechos, tal como los conozco, y as� sucedieron: alrededor de la hora citada anteriormente, en el sitio denominado Campara es un Restaurante, cercano a la Inspecci�n de Polic�a de SUBIA y en el momento en que atravez�bamos la v�a fuimos impactados por la aerovans citada, cuando digo fuimos, me refiero a los cinco ocupantes del veh�culo RENAULT 9, color gris cuyas placas igualmente desconozco; en el momento del accidente� (fl. 53) �haciendo un cruce en forma perpendicular y en sentido derecha a izquierda, fuimos atropellados, entre el segundo y el primer carril correspondiente a dicha v�a y en el sentido ya citado, recuerdo que despu�s de haber pasado el primer carril y durante el desplazamiento observ� y as� lo puedo afirmar �que no ven�a ning�n veh�culo sobre la v�a, en ninguno de los dos sentidos�no recuerdo haber escuchado ning�n tipo de frenada y observar la m�s elemental maniobra mec�nica por parte del conductor de la aerovans referida para esquivar el accidente..como tal responde a un golpe seco y frontal entre dos veh�culos que se desplazan a muy diversa velocidad� (fl. 54).

Adicion� que �la v�a Bogot� Fusagasug�, tiene tres carriles que por disposiciones de tr�nsito corresponde uno bajando y dos subiendo, la colisi�n ocurre entre el segundo y el tercer carril a mi modo de ver, m�s ingresando hacia el tercero�� (fl. 56) y que lo �sucedido fue un golpe pleno a una velocidad superior a los 12 kph, sin ninguna evidencia de que esta se haya disminuido, por parte del conductor de la aerovans.

Baste con observar los destrozos del veh�culo RENAULT 9 y las m�ltiples fracturas ocurridas a los ocupantes, especialmente a quienes �bamos en la parte trasera�� (fls. 57 y 58). En la diligencia de inspecci�n judicial practicada por el Juzgado Segundo Penal Municipal de Soacha (Cund.) el 21 de agosto de 1998, el perito conceptu� �Se trata de un veh�culo clase autom�vil, de servicio particular�color gris metalizado, de placas HKJ-880 de Ch�a�muestra semidestrucci�n de la parte trasera izquierda, inclu�do todo el armaz�n general.

Presenta p�rdida total de su suspensi�n trasera y todas sus partes mec�nicas. Igualmente, al parecer se encuentra afectada su caja de velocidades al parecer a causa del golpe. �En su interior podemos ver el desprendimiento de toda su tapicer�a, le faltan dos bafles del equipo de sonido�� (fl. 60). La demanda en su hecho 2� determin� que �el accidente ocurri� en la v�a Bogot� Fusagasug� kil�metro 89 m�s 400 metros, cuando el veh�culo conducido por el se�or TORO ECHEVERRI hizo el giro con la intenci�n de entrar a desayunar�Si el se�or TORO ECHEVERRI ya se encontraba casi terminando de sobrepasar la l�nea divisoria que de una v�a pasa a otra�� (fl. 201 c. 1).

No obstante el contenido de ese material probatorio, se demostr� el hecho de que el demandante, don Adaimer Toro Echeverri realiz� una maniobra peligrosa e imprudente y negligente, a juzgar porque incumpli� la normatividad prevista por el decreto 1344 del 4 de agosto de 1970 si se tiene en cuenta lo siguiente: La disposici�n normativa en cita prev� que �toda persona que tome parte en el tr�nsito, como conductor o como peat�n, debe comportarse en forma que no incomode, perjudique o afecte a las dem�s, y deber� conocer y cumplir las normas de tr�nsito que le sean aplicables, as� como obedecer las indicaciones que le den las autoridades de tr�nsito; adem�s observar� las se�ales de control del tr�nsito que determine el Ministerio de Obras P�blicas y coloque la autoridad competente� (a. 109), del mismo modo que �todo conductor, al detener su veh�culo en v�as p�blica, deber� hacerlo en forma que no obstaculice el tr�nsito de los dem�s usuarios, y abstenerse de maniobras que pongan en peligro a otros veh�culos y a las personas� (a. 126).

Del mismo modo se precisa que �Para cruzar a la izquierda o cambio de carril, sacar�n el brazo izquierdo y lo extender�n horizontalmente�Esas se�ales de mano se har�n cuando no se tengan o no puedan utilizarse las luces direccionales� (art. 128). Y que en las v�as de doble sentido de tr�nsito y tres carriles �los veh�culos transitar�n por el carril de su derecha y utilizar�n el carril de su izquierda para maniobras de adelantamiento� (a. 130 num. 2�), siendo que �es prohibido hacer maniobras de retroceso en las v�as p�blicas, salvo casos de emergencia y dar vueltas en �U�, salvo en los lugares permitidos por las autoridades; asimismo es prohibido el tr�nsito de veh�culos sobre aceras y zonas de seguridad, salvo en el caso de entrada a garajes o sitios de estacionamiento� (a. 131).

Entonces si el se�or Toro Echeverri tom� el carril izquierdo no para adelantar, sino para cruzar la v�a, incumpli� con las normas de tr�nsito respectivas, actividad que de suyo comporta culpa en su actuar. Pero, tambi�n resulta cierto, a juzgar por el contenido de esas mismas pruebas, que don Jos� Ricardo Giraldo Gonz�lez, conductor de la aerovans de placas SSG 344, tambi�n actu� de forma imprudente y descuidada, como que si bien no existe una prueba que demuestre la velocidad a la que conduc�a, lo cierto es que los testigos que presenciaron el insuceso, al un�sono dijeron que se desplazaba a gran velocidad, lo que le impidi� maniobrar el veh�culo e impedir la ocurrencia del hecho.

No de otra manera se explican los da�os al autom�vil Renault en el sitio del impacto (parte trasera), de los que da cuenta el informe pericial rendido dentro de la inspecci�n judicial practicada en la causa penal, choque que a la postre determin� el fallecimiento de la se�ora Mar�a Julia �vila de P�ez, como as� se evidencia del registro de defunci�n obrante al folio 4 que da cuenta del motivo del deceso �muerte violenta� y del mismo dicho de los testigos, am�n de la prueba recaudada en esta segunda instancia (fls. 18 y 19 c. 3), que si bien no es la historia cl�nica expedida a t�rminos de la Resoluci�n No. 1995 de 1995 expedida por el Ministerio de Salud (fl. 23 ib.), si lo es un resumen de aquella, como que all� se expres� que la paciente �AVILA DE PAEZ MAR�A JULIANA� ingres� al Hospital Universitario De La Samaritana el 2 de agosto de 1998, con POLITRAUMATISMO.

TRAUMA CRANEOENCEFALICO LEVE. TORAX INESTABLE. HEMOTORAX BILATERAL FRACTURA DE CLAV�CULA IZQ. FRACTUAS COSALES MULTIPLES�Paciente que ingresa con Dx de plitraumatismo en accidente de tr�nsito con trauma craneoencef�lico�con evoluci�n CA neumon�a nosocomial empiema insucifiencia ventilatoria. Muerte�. Entonces, no ha de ignorarse que el agente del da�o no puede librarse de su obligaci�n indemnizatoria en la participaci�n del hecho generador del mismo y de ese fallecimiento en sede de responsabilidad civil, por cuanto esa eventual actuaci�n est� destruida por la presunci�n de culpa suya, elemento �ste que por lo mismo es preciso desvirtuar mediante la prueba que ponga en evidencia, la existencia de los elementos eximentes de aquella, como la culpa exclusiva de la v�ctima, el hecho de un tercero o un caso fortuito, ninguno de ellos probado en este asunto, m�xime cuando no puede tampoco desconocerse que por realizar una actividad de conducci�n un veh�culo de servicio p�blico de pasajeros.

Ahora bien, en lo que hace a los perjuicios causados y probados, se observa por la Sala: Para los materiales, habi�ndose tenido como pruebas las documentales de los folios 5, 11 y 22 a 96 del cuaderno No. 1, el extremo demandado no las desvirtu�, al punto que ni siquiera las controvirti�. Y de los perjuicios morales tasados por el juzgado de primera instancia, no se report� prueba que pudiera modificar su monto, o la rebaja pedida por la parte recurrente, dado que si bien en este aspecto la jurisprudencia resulta un criterio auxiliar a tener en cuenta, no lo es menos que estos son tasados por el fallador a su buen juicio criterio, respecto del cual no se cuenta aqu� con elementos de juicio diferentes a los que estim� el a quo.

Sin embargo, dada la concausa probada de los conductores respecto de la ocurrencia del lamentable suceso, y atendiendo puntualmente al hecho que, en puridad, el conductor del veh�culo aerovans de placas SSG-344, propici� en mayor grado el insuceso, pues el impacto al automotor Renault se produjo en su parte trasera, lo que pone en evidencia que el particular ya hab�a sobrepasado generosamente la carretera para llegar al sitio del restaurante, de manera que el hecho de haberlo chocado en esa parte de atr�s es indicador que la velocidad con la que ven�a transitando era alta, lo que de suyo le impidi� evitar el insuceso, la condena ser� para la parte demandada en un 70% de los rubros contenidos en la sentencia de primer grado, al amparo de la responsabilidad civil aqu� tratada.

Y a partir de la consideraci�n efectuada por el a quo en el inciso 2� de la p�gina 21 de su fallo (fl. 270 c. 1), debe decirse que los llamados en garant�a Alfonso S�enz y la Aseguradora Colseguros S.A., dada la relaci�n que los une con el extremo demandado, que no fue controvertida, deber�n responder igualmente por tales indemnizaciones, �sta �ltima sociedad hasta el monto de lo asegurado y solo respecto de los perjuicios materiales, seg�n el contenido de la p�liza No. 037018 que obra al folio 80 del cuaderno No. 2. 5.

CONCLUSI�N De esta manera, forzoso es concluir que al presentarse aqu� el fen�meno de la concurrencia de culpas, la sentencia de primer grado habr� de ser modificada para ordenar que la condena impuesta al extremo demandado lo sea en un 70% del cualquier suma ordenada pagar. Y teniendo en cuenta lo que consider� el a quo en el inciso segundo de la p�gina 21 de su fallo (fl. 270 c. 1), deber� adicionarse el mismo para extender sus efectos a los llamados en garant�a. Todo ello sin lugar a condena en costas en esta instancia, dada la decisi�n anunciada. 6.

DECISI�N DE SEGUNDO GRADO En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot�, en Sala Civil de Descongesti�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, MODIFICA la sentencia apelada, para ordenar que todas las condenas impuestas en su parte resolutiva lo sean en un 70% de lo que all� se plasm�. Y se ADICIONA para precisar que los llamados en garant�a Alfonso S�ez y Aseguradora Colseguros S.A., deber�n responder igualmente por tales condenas; el primero de manera plena y esta �ltima sociedad de acuerdo con el monto del riesgo asegurable y conforme a la p�liza expedida para el efecto.

Notif�quese y en su oportunidad devu�lvase el expediente a la oficina de origen. Los Magistrados, JAIME CH�VARRO MAHECHA GAMAL MOHAMMAND OTHMAN ATSHAN RUBIANO LUZ STELLA ROCA BETANCUR  C.S.J. sent. SC-040 del 2 de mayo de 2007. expediente 73268 3103 002 1997 03001 01  C.S.J., sent. feb.9/76. En el mismo sentido, sentencia de mayo 17 de 1982.  C.S.J. Sent. de julio 28/80.

M.P. Humberto Murcia Ballen.  C�digo Nacional de Tr�nsito Terrestre para la �poca del accidente.     PAGE  PAGE 27 _____________________________________________ Sentencia 2� Instancia 110013103037200201066 01 *8:;MNdefgru}����ج��q����\qK: h�h�J�CJOJQJ^JaJ h�hT�CJOJQJ^JaJ(h�hVX'CJOJQJ^JaJmH $sH $ h�h�MzCJOJQJ^JaJ(h�h�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h�h�MzCJOJQJ^JaJmH $sH $&h�h�nb5�CJOJQJ\�^JaJ.h�h�Mz5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $&h�hc n5�CJOJQJ\�^JaJ&h�h�Mz5�CJOJQJ\�^JaJ9:;Nefg����� � ��������������$ �0���dh1$`��a$ $��dh`��a$$���^��`�a$gd�8N���dh^�`��gd�I$ �0���dh1$`��a$gdVX' $dha$gd� $dha$gdV� $dha$gd�!(���i����}������������� ��ͼ����{jYHY7 h*:Rhc nCJOJQJ^JaJ h*:Rh�?�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h�[�h�8NOJQJ^JmH sH  h�[�hXp5OJQJ^JmH sH  h�[�h0�OJQJ^JmH sH  h�[�h5>9OJQJ^JmH sH h��OJQJ^JmH sH  h�[�h]!�OJQJ^JmH sH  h�h�MzCJOJQJ^JaJ h�h0�CJOJQJ^JaJ h�h5>9CJOJQJ^JaJ  +, O i y z � � � � � � � � � �   V ��ͼ��)���xgV�E�4� h*:Rh_MCJOJQJ^JaJ h*:Rh�b=CJOJQJ^JaJ h*:Rh�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�L�CJOJQJ^JaJ h*:Rhc nCJOJQJ^JaJ h*:Rh�J�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ h*:RhT�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:Rh[aCJOJQJ^JaJ h*:Rh|l�CJOJQJ^JaJ h*:Rh&$}CJOJQJ^JaJV u � � � � � � � � C �  � � ��ͼ��iT?T)T)T+h*:Rhkd�6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,s�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhkd�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh,s�>*CJOJQJ^JaJmH sH +h*:RhVX'>*CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh#~�>*CJOJQJ^JaJmH sH  h*:Rhm{rCJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:Rh�GCJOJQJ^JaJ h*:Rh|l�CJOJQJ^JaJ h*:Rh $�CJOJQJ^JaJ� � � � � de��YZ��67��������������������$ ��dha$gd��$ ����dh`��a$gd,s�$ ����dh`��a$gd,s�$ ����dh`��a$gdkd� ���hdh^�hgd�yK$ & F ��dha$gd,s�� � � � � � � � � q v Bbdjnrs����֬���l�l��W���B(h*:Rh2](CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�j�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rhx6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhxCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh U�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhkd�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,s�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh?�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh&$}CJOJQJ^JaJmH sH �.������������ )NR`a~���Կ�����ԕ����k�V�A�A(h*:Rh�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhb7�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh!i-CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,s�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh 4�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh C=CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh U�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh2](CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh2](6�CJOJQJ^JaJmH sH ���h%��=>t+�����ӾӨ��}hSh>S>hS(h*:Rh j�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhnf�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�}CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�}6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhJ0CJOJQJ^JaJmH sH +h*:RhJ06�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh 4�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh 4�6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh U�6�CJOJQJ^JaJmH sH ����������st��:_`|��������������lVlV�VւA(h*:Rh�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh<%�6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh<%�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhhqCJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhE{�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh U�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,s�CJOJQJ^JaJmH sH ����EF   1 2 �"�")'*'�)�)`,a,G.H.a/���������������������$ ��dha$gdVX'$ ��dha$gd� �$ ����dh`��a$gd,s���������7:HJ]^���+EF�����������l��lVlVlA(h*:Rh� CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�Q6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�QCJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�O6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�OCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�zCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhED�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�E�CJOJQJ^JaJmH sH F    1 2 K j k l u y ��į��nYDnD/(h*:Rh�H�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�i�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhU/CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhVX'CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh� �>*CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh� �>*CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh� �CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhf*CJOJQJ^JaJmH sH "h�QCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,s�CJOJQJ^JaJmH sH  y  � � �"�" &,&'+'�'�'<(B(�)*O,-n-o-I.�.�Կ������}h}h}h}h}hS>(h*:Rh\CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh 6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�o�6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�Q6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�QCJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhU/CJOJQJ^JaJmH sH +h*:RhVX'6�CJOJQJ^JaJmH sH �./a/b/e/|/~//�/�/�/0�Կ��~hS>)S(h*:Rh�<JCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�@]CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhVX'CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh��>*CJOJQJ^JaJmH sH +h*:RhI#->*CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rhz\�>*CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhI#-CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh\CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh\6�CJOJQJ^JaJmH sH  a/b/}/~//??/?0?�@�@�C�C�C�C�������������z$ ��dha$gd�>I ��� $��dh`��a$gd77�$ ���dh*$`��a$$ ��dha$gdl<T$ ��dha$gd,~�$ ��dha$gdVX'$ ��dha$gdI#-$ ����dh`��a$gd�jI0020B0]0g0u0�0�0�0�0�0�0������m�XC.C(h*:Rh�j�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,~�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhw �CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�@]CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�PCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh� 9CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh&`�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhVX'CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhz\�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhTQ�CJOJQJ^JaJmH sH  �0�0�0�0�2�2�2�2�23�5�5�5�56�6�6�6�6�Կ����~h~S=~h~S=+h*:Rh!#6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh!#CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh*H6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh�@]6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�@]CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh,~�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh,~�6�CJOJQJ^JaJmH sH �6�6 77M7�7�7S8V8a8e8�89\9e9�9�9�;�;�;�=�=???�����������j�U�j�j�j�j�@(h*:Rh�SDCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rhdk�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:RhDR&6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhDR&CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh_ZYCJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh_ZY6�CJOJQJ^JaJmH sH +h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�{�CJOJQJ^JaJmH sH ?????.?/?0?1?J?Z?�?�?�������p_N=, h*:Rh�7^CJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:Rh~27CJOJQJ^JaJ h*:Rhq5�CJOJQJ^JaJ h*:Rh/6�CJOJQJ^JaJ(h*:Rh�>�CJOJQJ^JaJmH $sH $+h*:RhVX'>*CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhVX'CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhI`"CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�X/CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�>�CJOJQJ^JaJmH sH  �?�?�?�?�?&@j@z@�@�@�@�@�@�@�@�@�@2AVAtA�A�A�A�A�A��ͼ�ޫޖ��t�tctQt@tQtQt h*:Rh<QUCJOJQJ^JaJ#h*:Rh77�6�CJOJQJ^JaJ h*:RhGf�CJOJQJ^JaJ h*:Rh77�CJOJQJ^JaJ h*:Rh/6�CJOJQJ^JaJ(h*:Rh"cCJOJQJ^JaJmH $sH $ h*:RhM�CJOJQJ^JaJ h*:Rh(W�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:RhICJOJQJ^JaJ�A�A�A B$B%B<B@B�B�BC;CACFC�C�C�C��ͼ����x�g�x�R=(h*:Rh/6�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�]�CJOJQJ^JaJmH sH h*:Rh�n�CJOJQJ^JaJ h*:Rh]CJOJQJ^JaJ h*:Rh�JvCJOJQJ^JaJ h*:Rh77�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�+_CJOJQJ^JaJ h*:Rh(=�CJOJQJ^JaJ h*:Rho(KCJOJQJ^JaJ h*:Rh a�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�bPCJOJQJ^JaJ�C�C�C�C�C�C�C�C�C�C�D?EjF�F�F�F�F�FTG������veSeBeBeBe h*:Rhd{dCJOJQJ^JaJ#h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJh*:Rh�>I5�CJaJ(h*:Rh�0�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:RhDwCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�|CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�4HCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH sH �C`FaFmInIPPQQ�T�T-U.U�U�U\V]VMXNX2[�������������������$ ����dh`��a$gd�X��`��gdp:$ ��dha$gd�~$ ��dha$gd��$ ����dh`��a$gd��TGoG�G�G�G�GH+H@HBH�H�H�H�H�H�HI ImInI�I JJ����ﻪ��ު��޻���|iVC%h*:Rh�XB*CJaJmH phsH %h*:Rh�M�B*CJaJmH phsH %h*:Rh��B*CJaJmH phsH h*:Rh��5�CJaJ h*:Rh�I�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�d�CJOJQJ^JaJ h*:Rh]CJOJQJ^JaJ#h*:Rh��>*CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ h*:Rh�6�CJOJQJ^JaJJJ�K�KLL L LLL;LBL�L�LN�OPPPQQQQQ����������ߺߺ߮ߢ�~eTC h*:Rh�X�CJOJQJ^JaJ h*:Rhy�CJOJQJ^JaJ0jh*:Rh�X0J6�CJOJQJU^JaJ#h*:Rhp:6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�X6�CJOJQJ^JaJh*:Rh� �6�CJaJh*:Rhp:6�CJaJh*:Rh�X6�CJ]�aJh*:Rh�S_CJaJh*:Rh�S_6�CJaJh*:Rh�X6�CJaJ(h*:Rh�X6�B*CJaJmH phsH Q-QR(R�T�T'V(V�YZ/[1[2[6[i\j\n\o\��˹ݹ����uduR@R.#h*:Rh_�6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�f�6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�&X6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�}yCJOJQJ^JaJ h*:RhnCJOJQJ^JaJ#h*:Rhn6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhd2�6�CJOJQJ^JaJh�gL6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�}y6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh`�6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ2[6[q\r\+_,_>`?`�`�`�b�b�e�e�h�h�j�j3k4k�������������������$ ����dh`��a$gdk^�$��dh`��a$gd �$ ����dh`��a$gd��$ ����dh`��a$gd�X$ ����dh`��a$gdno\p\q\:`;`<`=`>`?`Q`q`�`�`�`wa~aa�a�a�a�a�a�a��ɸ����n�]L:L:L:L:L#h*:RhPi6�CJOJQJ^JaJ h*:RhPiCJOJQJ^JaJ h*:Rh� �CJOJQJ^JaJ h*:RhMCJOJQJ^JaJ h*:RhA�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�"�CJOJQJ^JaJ-jh*:Rh�&X0JCJOJQJU^JaJ h*:Rh�&XCJOJQJ^JaJ#h*:Rh�&X6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhn6�CJOJQJ^JaJ#h*:RhJ;{6�CJOJQJ^JaJ�a�a�a�a�a�a�b�b�b�bcccucyc�d�d`e�e�e�e(h�����˺˩���������ucQ#h*:Rh �CJOJQJ\�^JaJ#h*:Rhs{�CJOJQJ\�^JaJ h*:Rh� �CJOJQJ^JaJ#h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ h*:Rh�S_CJOJQJ^JaJ h*:RhFe�CJOJQJ^JaJ h*:Rh(�CJOJQJ^JaJ h*:RhPiCJOJQJ^JaJ#h*:RhPi6�CJOJQJ^JaJ(h)h�h�h�h�hii4i7iJieisiti~ii�i�i�i�i�i��ò���n�]L]L]L;];L h*:RhO4�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�i;CJOJQJ^JaJ h*:Rh�m�CJOJQJ^JaJ h*:Rh �CJOJQJ^JaJ h*:Rh[�CJOJQJ^JaJ h*:Rh=w�CJOJQJ^JaJ h*:RhXeCJOJQJ^JaJ h*:Rh�~�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�~�CJOJQJ\�^JaJ#h*:Rh �CJOJQJ\�^JaJ0jh*:Rh �0JCJOJQJU\�^JaJ�i�ij3jRj�j�j�j�j�j3k4k6kRkmmqm�m�o���޼���x�x�xfxfTB#h*:Rh�C6�CJOJQJ^JaJ#h*:RhM6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhk^�6�CJOJQJ^JaJ h*:Rhk^�CJOJQJ^JaJ h*:Rh.qCJOJQJ^JaJ h*:Rh�i;CJOJQJ^JaJ h*:Rh�3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh �CJOJQJ^JaJ h*:RhJV�CJOJQJ^JaJ h*:RhjY�CJOJQJ^JaJ h*:Rh1`�CJOJQJ^JaJ�op�p�p�p�p�p&s,s>t\t�t�t�u�u�w�w0y;y�y�yJzXz{5{n{t{s|�|�|�}�}~%~/���ʹʹ��������������������������p^#h*:Rh�-[6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�-[CJOJQJ^JaJ&h*:Rhk^�6�>*CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�/6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhk^�6�CJOJQJ^JaJ h*:Rhk^�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�CCJOJQJ^JaJ#h*:Rh�C6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh%XP6�CJOJQJ^JaJ"4k�p�p�w�w~~�����������'�(��� �!����������������������$ ����dh`��a$gd�%$ ����dh`��a$gd�X$ ����dh`��a$gdk^�/����'�v���������������ކ��Їч�t�~������݊�"�����ʸʧ�������v�dS��SdSBS h*:Rh_.�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�%CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�%6�CJOJQJ^JaJh�@�6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ h*:Rh�J�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�N�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh��6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�N�6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�\CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�\6�CJOJQJ^JaJ��S��"���&��>���ې@�A��!�"�� ��͓Փ��)�F�f�������������ų���ע���o^M�M h*:Rh�`�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�5�CJOJQJ^JaJ h*:Rh|V�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�(�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�n�CJOJQJ^JaJ h*:Rh;!CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�b6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rh�%6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�%CJOJQJ^JaJ-jh*:Rh�%0JCJOJQJU^JaJ��֔הs�t�.�/�����T���)�*�6�7�8�F�G�P�Q��������������������������$��dh`��a$gd8p$ �dha$gdt�gd�)$ ���dh`��a$gd�%��֔ ���-�3�=�Q�����͕����*�I�n�����������������ͼ޼޼ޫ������͉w����f��fU h*:Rh^ �CJOJQJ^JaJ h*:Rh� eCJOJQJ^JaJ#h*:Rh� 6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh� CJOJQJ^JaJ h*:Rh�=�CJOJQJ^JaJ h*:Rh_.�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�n�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�`�CJOJQJ^JaJ h*:Rhk�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�CJOJQJ^JaJ������Ɨؗ��4�q�r�s�t��� �"�C���ƛ���̺���tbQ@�@�@/ h*:Rh�KCJOJQJ^JaJ h*:Rh�)CJOJQJ^JaJ h*:Rhk�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhk�6�CJOJQJ^JaJ#h*:RhEY�6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhk{f6�CJOJQJ^JaJ h*:Rhk{fCJOJQJ^JaJ h*:RhL�CJOJQJ^JaJ#h*:RhL�6�CJOJQJ^JaJ#h*:Rhc �6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�n�CJOJQJ^JaJ h*:Rhc �CJOJQJ^JaJƛ-�.�/�9�:���������ݜޜS�T�X���ɴ���u`K6K��(h*:Rhh1�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh]X[CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh� �CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�f�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�SCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh.W;CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�kMCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:RhEY�CJOJQJ^JaJmH $sH $ h*:Rh�)CJOJQJ^JaJ h*:Rh':CJOJQJ^JaJX�p���ǝ��ў֞ ���:�M�Z�\�}�����������k�V�VAVA(h*:Rh*�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�;CJOJQJ^JaJmH $sH $+h*:Rh]X[6�CJOJQJ^JaJmH $sH $+h*:Rh�S6�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh.W;CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�!qCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�SCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�GNCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�cCJOJQJ^JaJmH $sH $����������8�T�^�a�i�k�����������ҡԡ(���������������p�[F�F�(h*:RhK�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�;CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:RhP3�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh��CJOJQJ^JaJmH $sH $"hiz CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh.W;CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rhk-[CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:RhdpCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh� �CJOJQJ^JaJmH $sH $(�)�*�,�Z�`�����ѢҢӢ�5�6�7�8�9������������l�ZE4 h*:Rh;CJOJQJ^JaJ(h*:Rht�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�6CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh=CLCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rhy>CJOJQJ^JaJmH $sH $+h*:Rh=@�6�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh=@�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�sCJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:RhK�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h*:Rh�!qCJOJQJ^JaJmH $sH $9�E�F�G�o�����N�O�P�z�������եޥ��k�l���ͼ���{��i�[�[�J9J h*:Rh�3*CJOJQJ^JaJ h*:Rh�6CJOJQJ^JaJhiz CJOJQJ^JaJ#h*:RhP3�6�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�`OCJOJQJ^JaJ h*:RhP3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�CJOJQJ^JaJh.-�CJOJQJ^JaJ h*:Rh��CJOJQJ^JaJ h*:Rh8pCJOJQJ^JaJ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:Rh�T�CJOJQJ^JaJ�l�m�n�������çħ��?�B�U�V�W�X�Y�Z�������������������d�gd�d�gd�$ �dha$gdX� $ �dha$$ ����dh`��a$gd+Nf$��dh`��a$gd8p�`�$��dh`��a$gd8pl�m�n�q�y�����������1�3�;�<�J�b����ȼ����~�jVE4 h*:RhP3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�CJOJQJ^JaJ&h*:Rh8p5�CJOJQJ\�^JaJ&h*:RhP3�5�CJOJQJ\�^JaJ#h*:Rh8pCJOJQJ\�^JaJ h*:Rh� �CJOJQJ^JaJ h*:Rh8pCJOJQJ^JaJh*:Rh�Mz5�aJh*:Rh�]�5�>*aJh*:Rh�Mz5�>*aJh*:Rh��5�aJ#h*:Rh�a6�CJOJQJ^JaJh�`O6�CJOJQJ^JaJb�h���������çħɧҧ���"�P�w�{�|������������>��������޻ުު���͙�sbQ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ h*:Rh�0�CJOJQJ^JaJ h*:RhX�CJOJQJ^JaJ(h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJmH sH  h*:Rh� �CJOJQJ^JaJ h*:Rh�@�CJOJQJ^JaJ#h*:RhP3�5�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�]CJOJQJ^JaJ h*:RhP3�CJOJQJ^JaJ h*:Rh�lPCJOJQJ^JaJ>�?�B�D�T�U�V�W�X�Y�Z�[�r�s�t�����밡��zk�S;.h*:Rh�V5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $.h*:Rh�05�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $h*:Rh�VCJaJmH $sH $h*:Rh�aCJaJmH $sH $h�aCJaJmH $sH $h�CJaJmH $sH $h*:Rh�CJaJmH $sH $ h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJ(h*:Rh�0�CJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJmH sH (h*:Rh�MzCJOJQJ^JaJmH $sH $Z�[�r�s�t�u�v�w�x��������������������c���������������������$����dh@&^��`��a$gd�X $dh@&a$gd�X $d�a$gd�R�$a$gd�V $d�a$gd�d�gd�d�gd�t�u�v�w�x������������������־��~�fQ�9%&h*:Rh�R�5�CJOJQJ\�^JaJ.h*:Rh�R�5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $(h�R�5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $.h*:Rh� �5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $+h*:Rh�V5�CJOJQJ^JaJmH $sH $#h*:Rh�V5�CJOJQJ^JaJ.h*:Rh�V5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $.h*:Rh�a5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $(h�a5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $(h� �5�CJOJQJ\�^JaJmH $sH $ �����������������/�0�6�;�c�d�e�f�������������������爀yny��_SH���h�2Eh {mH $sH $h�2Eh {CJ\�aJh {CJOJQJ\�^JaJh�&Xh {mH $sH $ h�&Xh {h {mH sH h�&Xh {mH sH h�Xh {mH $sH $ hiU<h {CJOJQJ^JaJ#hiU<h {>*CJOJQJ^JaJh�Xh {CJaJh�Xh {CJaJmH $sH $h {mH $sH $h {jh {0JUh*:Rh�MzCJaJmH $sH $c������������������� �7�g�h�i�j��������������������� $d�a$gd�R��h]�h����&`#$gd�%gd ���������������������������� �g�h�i�j���������������������پ��h*:Rh�MzCJaJmH $sH $h {CJOJQJ^Jh {0JmHnHuh { h {0Jjh {0JUjh nIUh nIhK�h {mH $sH $6&P1�h:p� ���/ �PI!�i "�n#��$��%����� ����@@��@ NormalCJ_HaJmH sH tH T@T T�tulo 1$$dh@&a$5�OJQJ\�mH $sH $`@` T�tulo 2$$��dh@&`��a$5�CJOJQJ\�]�^Jd@d T�tulo 7$$����@&^��`��a$OJQJ\�^JaJmH sH NA@���N Fuente de p�rrafo predeter.Vi���V 0 Tabla normal:V �4�4� la�,k���, 0 Sin lista hB�h Texto independiente �x7$8$CJOJQJaJmH sH tH zC@z Sangr�a de texto normal!$ �0���dh1$`��a$OJQJmH $sH $�R� Sangr�a 2 de t. independiente-$ �0���dh*$5$7$8$H$^��a$OJQJmH $sH $�S"� Sangr�a 3 de t. independiente)$ �0����dh1$^��`�a$OJQJmH $sH $<2<  Encabezado  �C�"B @BB  Pie de p�gina  �C�"TTRT Texto de bloque$�3��]�3^��a$CJ8)@�a8 N�mero de p�ginaPP@rP  �0Texto independiente 2 d��x2�O���2  �0 Car Car1CJaJ@@�@ ?�Texto nota pieCJaJB&@���B ?�Ref. de nota al pieH*8����8 �= Car Car_HmH sH tH D�O�D  a�P�rrafo de lista ��^��d�O�d �XBody Text Indent1$dh7$8$a$CJOJQJ^JaJI;X(`�j�X��(+j�����9:;Nefg����������de� � Y Z � � 67������EF12��)*�!�!`$a$G&H&a'b'}'~''77/707�8�8�;�;�;�;`>a>mAnAHHII�L�L-M.M�M�M\N]NMPNP2S6SqTrT+W,W>X?X�X�X�Z�Z�]�]�`�`�b�b3c4c�h�h�o�ovv�|�|�~�~����'�(��� �!����֌׌s�t�.�/�����T���)�*�6�7�8�F�G�P�Q���l�m�n�������ßğ��?�B�U�V�W�X�Y�Z�[�r�s�t�u�v�w�x��������������������c������������������� �7�g�k��0����0����0����0����0����0����0����0���h0����0�g��0�g��0�g��0�g��0�g�� 0�g���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0��0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0�����@0��@0���@0���@0���@0���@0��00(�@0����00��@0����00��@0����00��@0����00���00�@���00���00��@0���@0���@0����00�� ����} V � ���Fy �.0�0�6?�?�A�CTGJQo\�a(h�i�o/������ƛX��(�9�l�b�>�t����j�VYZ[]^_`bcdeghijklmopqstuvwyz|}~���������� �a/�C2[4k��Z�c�j�W\afnrx{���i�X !�!�!�����8�@�����������0�( � ��B �S ���� ?���&�~�L� �~���~��~�<��~�DF��~�t���~�ď��~�8��~��~� � �~� ���~���~�� ��~���~����~����~��5��~��!�~�����~�����~�`��~�d��~�T`��~���"�~�,n��~�d.��~�D ��~�����~�� ��~���!�~��S!�~��B#�~�D���~�d�~��J��~��K��~�����~�Ti�`��h� gs��NO�|(K)`)`)�)�+C/�8�M�MmX>a�m�v�v�x�,�,� ���ךך �k�      !"#$%�j��s� lx��SS��(\)h)p)�)�+H/�8�M�MtXEa�m�vw�x��9�=��������k�  !"#$%C%*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags�metricconverter�>&*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� �M 068 �10 a�15 a�22 a�225 a�240 a�251 a�344 a�350, a�398 a �400 metros�81 a �la Aerovans�la Aerovans Ford�la Aseguradora�la Aseguradora Colseguros�la Concurrencia�la Corte�la Corte Suprema �la Empresa�la Empresa EXPRESO la Inspecci��n�la Jurisprudenciala Neutralizaci��n�la Real�la Real Academia la Rep��blica la Resoluci��nla Resoluci��n No.�la Sala �La Samaritana �ProductID&% & & & %%%&&%% % %&&&&&%%&&&&%&&&% &&&&%&&&/7����ksNQ��  O Q � � ��,. JQWabeJM��-0��3;!�!�!�#�#Q$S$&&�*�*�-�-�.�.X0Z0!1#1�5�577z[�[�\�\l]o]�b�b�c�c�c�c�d�deeff5g7gTgVgDhLh�h�h�h�h%i-iBjOj|j�j�j�j k&k-k5k�k�k�kl@lBlilql�l�l'm/m�m�m�m�m�m�m?nGn�n�n<oDo�o�o�o�o_pap%q.q2q4q�q�q�q�qssEsGs�u�u�v�vy*yKySy�y�y�{�{�|�|�}�}3~;~�~�~UY��2�:�v�x�߂�R�Y�x���J�R�ڎݎp�r�אِݐ�N�[�͗՗� �~���������������šf�k���������������������h�k�CIvzII+R/RgTlT9X;Xgehenfof�f�f�g�g#|'|��%�-�������������h�k�333333333333���o�o�uv�~�~u��j�s�n���[�s������������������� �f�h�k���������������h�k�jwM*.������������,,w�0L���������_GY{84$�����������������^��`���>*o(.� �������^��`����h�H.� �p�L��p^�p`�L��h�H.� �@ ����@ ^�@ `����h�H.� �����^�`����h�H.� ���L���^��`�L��h�H.� �������^��`����h�H.� �������^��`����h�H.� �P�L��P^�P`�L��h�H.���?���^��`�?�o(.�������^��`���.�� �L��� ^�� `�L�.�� ����� ^�� `���.��i����i^�i`���.��9�L��9^�9`�L�.�� ���� ^� `���.��������^��`���.����L���^��`�L�.�+���^�+`���>*o(.�� �0�^�� `�0�>*o(..���0�^��`�0�>*o(...�����^��`���>*o(.... �)�`�^�)`�`�>*o(..... ��1�`�^��1`�`�>*o(...... �0<���^�0<`���>*o(....... �tF���^�tF`���>*o(........ �PO���^�PO`���>*o(........._GY{jwM�,,w����������������         lЖ�        � �g,�Rhqy>�P�;�Q^�g�sk|=��/�W�F�m)R�G�I�MJmy {�� �0�M�`�a8p `*� � f4 *  � y5 �> X �r iz � � � \Y Cj K � � � H` 7r � �b )l )p:�;VK�MMX�y�6�C�c�q� �^�u�V�|.�] a8~�%j���  0'�=�=;4�R�V�M��&�+[a�)�F_M�Xqq�9b;I�P�R�b( ` � �0��A L\S2�=�R�o0&C:j<�?;U]}m�p<kdPv9�/4�I}U_&ox�{ > �!;!gi!�F"I`" #�#!#x.#�Y#Hp#�y#R$�2$�n%�t%.w%�#&�L&DR&�'�"'VX' o'\w'�!(�J(2](�e(�)[&)F<)aD)Bl)f*+*�3*?*�E*a*aa*ar*�C+sG+�c+�*,�[,I#-0-�O-!i-[U.U/$/t7/�X/J0]15'1�V1j1b+2`n2�r2�G3K3Uj3Nt4� 5�65�E5�M5Xp5�6(6�7~27j7�m7�s7� 9�9�*95>9�>9bX9':`W:1;�;�<;�H;.W;�i;R=b+=W3=UA= C=�b=�z= >�>�?C?�&?{?|@ !@8b@&c@}@8_B�aC�bC�D�&D�?D2ADHDCIDPD�SD�2E�PEbdEKG�1G*H�4H�I�I).I�>I7VI�jI nITJ�3J�<J�BJAmJ�J�K�Ko(K�yK=CL�HL�gLo%M�kM�}M:6N�8N�GNxQN�O�"O�`O�O#P�P�P%XP�bP�lP�xP�Q%Q�.Q\5Q*pQ� R�1R*:RmJR6SR�S]S�S%ISGMS}S�;Tl<T�UMU0Ul0U<QU{V�1V�AVAIV�NV�kV�;W�ZWDnW�&X�2X[VX�\X�{X�Y:1Y�YY_ZY�eYZZ�ZZk-[�-[/[KP[]X[e[�\�\�7\�}\�]� ]�@]T{]�!^�7^�_�+_�S_�W_�`[b`� a�6aIa�sab�Ob�Vbmb�nb�ub"c�3c�?c�Hc�d&dd{d� eXeT[e�`ef+Nf�dfk{f`gsgV,g�.gPi� i� iTimiEjK,jMEjvk3kGk�hk�ly2l�:l�|lp mnc ni(n�>nf]n�o�Vo�-pdp�p.q q�!q.qUr�Jrm{rl~r�s�s�sW sz&s\*sGEs�Qs�CtRt�bt�Iu^v�'v�4v�Jv!}v�wDw%wR3w�Bw�x�1xJFx�{x6)yfEymy7ty�}y�zy6zAz�Mz�izi){J;{Q{+Q{�`{||�*| Z|�]|�l| }�}6}&$}Jg}�t}Ru}�~�~�~�~�@!N�s��|����X��3�<;�(=�b>�9J��P�EQ�E{� ��(�b7��Z��l��#��)�{Z��^��_�C � ��=��P���,�3��B�Ij��0�vG�<H�-J��`��{�m��*��<��G��b��n�s[�Gf��`�_+�c\��o�t����S�kd��E�u���������|6�Mz�L!��0�y��z\�J��1�tS�vZ��u���*�] �Mf�}����.��f�M�i�X0��:�&?��C��I��R��a���&>��P�w}�_.��L�H.��5��_��g���,s������l�������ED� a���g��1�/6��rE��f��n�.V��^�;�SI��N�dk�u�;�kC�]M���m=�gK��|�kl�&�xO��U��)�G`�bg�gi��p�� ��(��@��E��K�<t�� ��:��i�qC��r����J��U�[��`������x��l!�LA��S��[�^�(T��d�7�s ���G3��3��;��H��_��`�Ij�� �6 �--��M�n�/v�7T��!��6��?��P��{��~����&��5� ��,��N�)P� U�M_� j��w�/!��$�34��8��J���� �� �!6�=�["�3Z��^��_�! �<%�\]��c��q�=w��*�lI�"Y��j�|l�� ���RX�Kb�P3�La��l����%�fK�����ui���B�JV�EY�k^�u �77�`_�7v�+{��{�^ �� �{a�U �(��.�D��[�&`��5��E���d5�\@�[�l�_.�?��Z�;�,~� $��:�|V��+��3��=��X�N\�b�qq�����h1��;�pb�L��?��D�1`��y��(��f�zG��Q��a��{�=@�_���4)��)�c���?��I��X��r�2L��S�jY��c��w�M(��f�� �� �A�T�]!�O4�;������"��P��D�w���I��Z�)o���iN�lh��u�zy���s!��6�Wr�6x�^�UU��X�|b�s�S��#�)�$:� Y�/h��x��~��J�zR����"�K��h��^��H �� �A'��:�NO�~�� �v�38��C���V���&��G��T��~�w ����W�t\�s{� ��E�Vj��k�0 � 0��]��_������@��C�AP�{i��m� �K�f�0��@��J�N�(u����Y��Y�c � ��L�S�i�D�F���U������?��A��K��o��q��:� F��G�Ja�ov�py����M��f��v�Q���l�(��1��<��?��&�_�nf� �_�Q��f��{�����M�U������C�v��z����#�p+�d2��C��X��^��{���Y,��Q�zZ�_t���U�[-�-5��`��n���C��)��j�M��%��X�;i��m�Z�]�v� 4�q5�I�Y��&��>�kF��R�Fe�E �.-��D��M��Q��|��+7�ck�I&��0��J�T�(W�0X��n��r�wv�#~�)9�TQ�T��I��O���k��J�O�_V��[���k��@������U?����j�`@��Unknown������������G��z ��Times New Roman5��Symbol3&� �z ��ArialCF���Comic Sans MS?5� �z ��Courier New"1����tJ �tJ �#��F�ۈR#�ۈR#!�i �����4k�k�2�q����HP ��$P����������������������{�2��'TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALCSJconsulta   �������Oh��+'��0��������  < H T `lt|��(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALCSJNormal consulta2Microsoft Office Word@F�#@Zօ�@(�ʼn��@(�ʼn���ۈ����՜.��+,��0 hp|��� ���� � ��CSJ#Rk�' (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F��lj����1Table���������OTWordDocument��������8SummaryInformation(�����DocumentSummaryInformation8�������������CompObj������������r������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �F Documento Microsoft Office Word MSWordDocWord.Document.8�9�q