Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: 39-200500503 02

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Alvaro Fernando Garcia Restrepo

Fecha: 2010-08-03

Sujetos procesales: KLM CIA REAL HOLANDESA DE AVIACION / LUTHERCOL LTDA.

��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������#` ���}bjbjm�m� 4���u��������zzzzzzz�8J|�L��)� .L L L L L L )))))))$�*h�,�4)z�#L L �#�#4)zzL L I)�&�&�&�#lzL zL )�&�#)�&�&zz�&L  02�(0�%��&)_)0�)�&�-�%��-�&�-z�& L �� |�&v!d�!�L L L 4)4)�&dL L L �)�#�#�#�#����������zzzzzz���� TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA D. C. SALA CIVIL DE DECISION Bogot� D. C. Tres (3) de agosto del a�o dos mil diez (2010) Referencia: Proceso ordinario Demandante: KLM CIA REAL HOLANDESA DE AVIACION Demandado: LUTHERCOL LTDA. Magistrado Ponente: ALVARO FERNANDO GARCIA RESTREPO Procede el Tribunal a resolver el recurso de apelaci�n invocado por la parte demandada contra la sentencia proferida el d�a 14 de julio de 2008 por el Juzgado 39 Civil del Circuito de esta ciudad.

ANTECEDENTES La sociedad comercial KLM COMPA��A REAL HOLANDESA DE AVIACION, demand� a la tambi�n sociedad comercial LUTHERCOL LTDA. para que, previo el tr�mite del correspondiente proceso y en sentencia definitiva que haga tr�nsito de cosa juzgada, se hagan las siguientes declaraciones y condenas: Primera: Que se declare que la demandada incumpli� los contratos de transporte celebrados con la demandante, contenidos en las gu�as a�reas por cuyos n�meros all� relacionan.

Segundo: Que igualmente se declare que la demandada es responsable de los mencionados contratos celebrados con la actora. Tercero: Que como consecuencia de los dos puntos anteriores, se condene a la demandada a pagar a la demandante la suma de $52�865.043,oo que es el valor que representan las gu�as expedidas en raz�n de los contratos de transporte a�reo comentados, o el mayor valor que resulte probado en el proceso.

Cuarto: Que la suma antes reclamada debe ser cancelada con reconocimiento de intereses moratorios a la tasa m�xima que se certifique por la autoridad correspondiente, desde el 4 de noviembre de 2004 hasta que se verifique el pago. Quinto: Que se condene a la parte demandada a pagar las costas del proceso. Las pretensiones est�n sustentadas en la siguiente relaci�n de hechos: 1.- Que demandante y demandada celebraron contratos de transporte a�reo en los t�rminos y condiciones contenidas en las gu�as a�reas expedidas por la actora, distinguidas con los n�meros 07456864286, 074568788463, 07456864290, 07456878474, 07456878496, 07456878485, 07456878452, 07456878441, 07456878430 y 07456864301 2.- Que por los mencionados contratos, Luthercol Ltda se oblig� a pagar a la demandante el valor de los fletes y los gastos de transporte cuyos valores representa cada una de las gu�as a�reas. 3.- En desarrollo de los contratos y para cobrar las sumas, la demandante expidi� las facturas 5251 por la suma de $6�443.181.oo, la n�mero 5213 por valor de $21�592.920.oo y la distinguida con el No. 5172 por $24�828.942.oo para un total de $52�865.043,oo 4.- Que en las gu�as a�reas correspondientes a los contratos de transporte celebrados entre demandante y demandada, est�n estipulados los fletes y gastos, cuyo pago por disposici�n de orden legal corresponde al remitente que es Luthercol Ltda. 5.- Hasta la presentaci�n de la demanda la sociedad remitente no ha cancelado el valor de los contratos referidos, por lo que adeuda a la demandante el valor total correspondiente a las facturas. 6.- Por todo lo anterior, la demandada incumpli� los contratos de transporte a�reo. 7.- Que se cumpli� con la audiencia previa que como requisito de procedibilidad exige la ley, sin que se hubiera llegado a conciliar. 8.- La demandante cancel� a la C�mara de Comercio el valor estipulado por concepto de gastos y honorarios por la diligencia de conciliaci�n. EL TRAMITE DEL PROCESO Correspondi� el conocimiento al Juzgado 39 Civil del Circuito de esta ciudad, estrado que mediante auto del 4 de octubre de 2005 admiti� la demanda y orden� que se adelantara proceso ordinario, prove�do del que se notific� a la parte demandada mediante su representante legal, quien acreditando tener derecho de postulaci�n, oportunamente dio contestaci�n en los siguientes t�rminos: Acepta como ciertos y sin ninguna clase de comentario, explicaci�n o detalle, los hechos primero, segundo, tercero, s�ptimo, octavo y noveno. Frente al cuarto, dice que es cierto que la demandada es la remitente de las mercanc�as y �nico responsable del pago de los fletes y dem�s costos de la totalidad de los contratos de transporte que de muchos a�os antes ha celebrado con la demandante.

Al quinto manifiesta que no le consta, en raz�n a que la demandante en repetidas ocasiones, ejerciendo potestad que no le corresponde, en forma ilegal y abusiva, ha cobrado a los clientes Luthercol el valor de los fletes, por lo que a la empresa demandada le es imposible determinar lo que realmente adeuda a la demandante. Con esos antecedentes y bajo el subtitulo de �Excepciones de m�rito� expone que a la sociedad demandada le es t�cticamente quim�rico determinar si adeuda a la demandante la suma que sostiene.

Afirma que la demandada en condici�n de remitente, desde tiempo atr�s ha sostenido con la demandante innumerables contratos de transporte. Estas operaciones las han realizado en la medida que bajo la responsabilidad de Luthercol han contactado exportadores y se ha comprometido a prestarles el servicio log�stico y financiero que exige la exportaci�n de las mercanc�as, lo que la compromete con los clientes a llevar por cualquier medio asumiendo la integridad del riesgo y con su propio peculio el desarrollo de cada una de las actividades que el paquete contratado para el transporte exige y una vez que la mercanc�a es colocada en su destino, se contacta al cliente y se le hace el cobro de los honorarios conforme al margen que le asignan a la operaci�n. Como ejemplo de lo antes referido �lo constituyen los Contratos de Transporte, que se reitera y en consonancia con la demandante, celebramos a nuestro nombre.

Nosotros siempre hemos sido la �nica contraparte de la aerol�nea en dichos contratos dada nuestra calidad de REMITENTES de la mercanc�a, y por ello la �nica rubrica que aparece en toda las Gu�as A�reas, incluyendo las que la querellante anexa a la demanda, es la de nuestra compa��a.� Es por lo anterior que la demandada al contratar los servicios a nombre de la sociedad y sin represtaci�n de terceros ha tenido que soportar las p�rdidas por el no pago de alguno de los clientes.

A pesar de lo expuesto por la demandante, ella, en claro acto de competencia desleal, empez� a cobrar los fletes a los clientes con base en las Gu�as que ahora pretende cobrar, por lo que a la demandada le es imposible determinar si esas Gu�as y por ende las facturas que se cobran, son efectivamente o no insolutas, o si han sido pagadas por los clientes a la sociedad ahora reclamante.

Por todo esto considera que las pretensiones est�n llamadas a fenecer, por lo que solicit� que las mismas fueran negadas por considerar que no se ajustan a derecho y como consecuencia se condene a la demandante a pagar las costas del proceso. Se dio oportunidad a la parte demandante para que se refiriera a las excepciones propuestas, quien manifest� que en los t�rminos del escrito de contestaci�n ninguna defensa expresa o concreta se invoca y con ese marco pas� la audiencia de que trata el art�culo 101 del c�digo de procedimiento civil sin resultado positivo de conciliaci�n. Definido lo relacionado con las pruebas, se cerr� el debate con el auto que corri� traslado para que las partes hicieran el resumen del proceso y alegaran de conclusi�n. En ese estado del proceso, la parte demandada alleg� al plenario un documento expedido por la Jefe de la Oficina de Transporte A�reo de la Aeron�utica Civil, pretendiendo que se tuviera como prueba ya que seg�n su contenido se certifica, que la demandante no es transportador a la luz de nuestra legislaci�n, por ello considera el memorialista que al expedir las Gu�as suplant� esa calidad, por lo que esos documentos adolecen de nulidad absoluta porque envuelven objeto il�cito y falta de formalidad que la ley exige.

En respuesta, el a-quo dispuso no tenerlo en cuenta por haberse presentado en forma extempor�nea. Con ese marco y el alegato de conclusi�n de la parte demandante que fue la �nica que hizo uso de la facultad concedida por el legislador procesal para ello, se puso fin a la primera instancia con el fallo de fondo a la postre motivo del recurso de apelaci�n que dio ocasi�n al conocimiento de la segunda instancia por parte del Tribunal en esta oportunidad.

LA SENTENCIA APELADA El a-quo defini� la primera instancia con la sentencia proferida el 14 de julio de 2008, declarando no probada la excepci�n de m�rito propuesta; declar� que la demandada Luthercol Ltda. incumpli� el contrato de transporte celebrado con KLM Real Holandesa de Aviaci�n contenido en las gu�as aportadas con la demanda y como consecuencia de esas determinaciones conden� a la demandada a pagar a la demandante los $52�865.043.oo por concepto de los fletes representados en los mencionados documentos y contenidos en las facturas de venta tambi�n glosadas al proceso, m�s los intereses de los valores representados en cada una de ellas desde su expedici�n y hasta cuando el pago de la obligaci�n se haga realidad.

Por �ltimo conden� a la parte demandada a pagar las costas del proceso. En los t�rminos del juzgado de conocimiento, estas determinaciones est�n sustentadas en general en las siguientes consideraciones: Trajo a cita el art�culo 1602 del c�digo civil y el 981 del c�digo de comercio para hacer referencia a los contratos y para precisar sobre el de transporte a�reo se�al� el contenido del 1008 del mismo r�gimen mercantil.

Concret�ndose en el caso en estudio, encontr� probada la existencia de los contratos aludidos por la parte demandante con la demanda, trayendo a colaci�n lo previsto por los art�culos 194 y 195 del c�digo de procedimiento civil en concordancia con el 198 de la misma codificaci�n. Luego se refiere al cumplimiento del contrato de transporte a�reo y la disposici�n legal que regula lo pertinente en ese aspecto, e infiere del plenario que la demandante, como transportadora, dio cumplimiento a sus obligaciones o compromisos, por lo que expidi� las facturas de cobro, mientras que con las manifestaciones de la parte demandada al dar contestaci�n a la demanda y lo expuesto como excepciones, no satisfacen la exigencia de la prueba que amerite la existencia del pago de los fletes a que se refieren las Gu�as de Transporte, ni las afirmaciones de los actos de conducta desleal que se afirma desarrollaba la demandante, haciendo cobros del transporte a los clientes de la demandada.

EL RECURSO DE APELACION Por la inconformidad con el fallo la parte demandada, interpuso recurso de apelaci�n, el que fue admitido y dentro de la ejecutoria del auto que as� lo dispuso, el apoderado reclam� con fundamento en el numeral 4� del art�culo 361 del c�digo de procedimiento civil, que se tuviera como prueba el documento Certificaci�n expedido por la Unidad Administrativa Especial de Aeron�utica Civil, en donde consta la inexistencia de la calidad de transportador de la demandante, petici�n que fue despachada en forma desfavorable por cuanto la situaci�n no se ajustaba a la regla en que se apoy� el apoderado apelante ni en ninguna de las otras que contempla la norma que permite decretar pruebas en la segunda instancia. A su turno, contra esta determinaci�n interpuso el interesado recurso de reposici�n y en forma subsidiaria el de s�plica, lo que le fue desestimado por cuesti�n de �ndole procesal, toda vez que aquella decisi�n no resiste el recurso invocado en forma principal y la s�plica no puede ser invocada en manera subsidiaria.

En esas condiciones se puede extraer de los escritos presentados como sustento de la alzada, que para el apelante, el a-quo escogi� un camino facilista e irresponsable para proferir el fallo que puso fin a la primera instancia, porque a lo largo del proceso el juez neg� la pr�ctica de unas pruebas de revisi�n a los libros de contabilidad de los clientes de la demandada.

La sentencia la considera contraria a derecho, porque ignor� la existencia de la certificaci�n que le permit�a establecer que la demandante no ten�a la calida de transportador, por ello sus contratos como tal eran nulos ya que quien los expide resulta siendo un transportador pirata; alude a lo que establecen los art�culos 1523 y 1524 del c�digo civil, para luego referirse a los preceptos contenidos en los art�culos 983, 1008, 1851, 1870 y 1854 como normas que regulan la legalidad del servicio de transporte a�reo en el territorio nacional y que por tal motivo solo quien tiene la autorizaci�n de la Unidad Administrativa Especial de Aeron�utica Civil puede prestar el servicio p�blico de transporte a�reo de carga, por lo que considera que el juez de conocimiento profiri� una sentencia condenando a pagar un transporte con base en unos documentos que son absolutamente nulos al tenor del art�culo 1741 del c�digo civil, que se debe declarar a�n de oficio a t�rminos del art�culo 1742 de la misma codificaci�n, por lo que pretende sea declarada en la segunda instancia como resultado del recurso de apelaci�n y como consecuencia se revoque aquel fallo dictado en la primera instancia, con exoneraci�n para la parte demandada de cualquier obligaci�n para con la demandante.

Por su parte, el extremo actor aprovech� la oportunidad que le brinda el procedimiento para manifestar su conformidad con el fallo del a-quo y reclamar de la segunda instancia su confirmaci�n. CONSIDERACIONES DEL TRIBUNAL Se trata en este caso, de una acci�n de responsabilidad contractual derivada de los contratos que representan las GUIAS DE TRANSPORTE AEREO aportadas con la demanda como base de las pretensiones de la parte actora, mediante las cuales como se sabe por el recuento hist�rico del proceso, persigue que se declare a la parte demandada como incumplida en el pago del valor de los fletes a que hacen referencia esos documentos y que como consecuencia pague el valor correspondiente al servicio prestado a nombre de la pasiva como remitente y en raz�n a que la carga fue transportada a satisfacci�n hasta ser entregada al destinatario sin manifestaci�n de inconformidad alguna.

Por su parte, el extremo pasivo en que se coloca a la sociedad comercial Luthercol Ltda. al dar contestaci�n al libelo introductor del proceso y proponer lo que calific� como defensa exceptiva de fondo, no niega la existencia de los contratos de transporte a�reo consignados en las mencionadas Gu�as. Su defensa y oposici�n a las pretensiones de la actora, solo se limitan a exponer la duda de la existencia de obligaciones que puedan contener los documentos y por ende la que existe de cancelar las facturas de cobro extendidas por KLM, en raz�n a que acusa a esta de una maniobra o competencia desleal, al haber cobrado fletes a los clientes o exportadores de las mercanc�as, que solo son conseguidos, contactados y negociados por Luthercol Ltda. Es decir, explica, que ella, la demandada, consigue los exportadores de mercanc�as como sus clientes y con ellos contrata las remisiones de las cargas bajo su responsabilidad e incluso cancelando a KLM los montos o valores correspondientes y luego que la carga se ha puesto a disposici�n del destinatario, la remitente cobra a los clientes, sin embargo en este caso, la empresa demandante en su condici�n de transportadora, en forma abusiva y desleal procedi� a cobrar a los clientes valores del transporte, por lo que la remitente ignora que tanto recaud� aquella y por ende que tanto a�n se le adeuda o si no se le debe por concepto de esas Gu�as transporte alguno. La sentencia apelada considera que est� acreditada la existencia de los contratos de transporte a�reo a que se contraen las Gu�as se�aladas como base de la acci�n procesal, por la confesi�n que extracta del escrito de contestaci�n del libelo introductor del proceso y las excepciones de m�rito invocadas, adem�s, llega a la conclusi�n, de que la parte demandada no demostr� haber realizado ninguna clase de pago respecto de las facturas creadas por la actora para el cobro de las mencionadas gu�as y tampoco prob� los actos de competencia desleal que en esas defensas exceptivas se atribuyen a la demandante.

Con ese marco desestim� la defensa exceptiva invocada y como consecuencia dio respuesta positiva a las pretensiones contenidas en la demanda. Se observa en el caso en estudio, la existencia de los requisitos establecidos por la ley como necesarios para la regular formaci�n y perfecto desarrollo del proceso, en virtud de lo cual, como no se evidencia irregularidad capaz de generar vicio de nulidad en las actuaciones desarrolladas, se impone decidir de fondo el asunto en controversia.

En efecto, esta Sala es competente para decidir el recurso de apelaci�n que formul� la parte demandada en contra de la sentencia proferida en la primera instancia; la demanda observ� en su estructura, las formalidades de ley; la actuaci�n recibi� el tr�mite del proceso correspondiente. Los requisitos establecidos por ministerio de la ley como necesarios, as� como la capacidad para ser parte est�n presentes; de este asunto conoci� el juez competente, no solo por la naturaleza jur�dica de la acci�n, sino tambi�n por el domicilio de las partes.

En orden a los argumentos y pretensiones contenidos en la demanda introductoria del proceso, se evidencia que la parte demandante propici� el debate judicial bajo dos aspectos a saber: el de la responsabilidad civil contractual y el del reconocimiento del derecho emanado del incumplimiento de los contratos, por lo que el estudio correspondiente se har� en ese orden.

Entendida la responsabilidad como la obligaci�n reparatoria que emana cuando se causa un da�o moral o f�sico a una persona o detrimento de un patrimonio, es decir, cuando aparece el elemento de antijuricidad, vale decir que la obligaci�n indemnizatoria surge de la necesidad de mantener equilibrio entre los derechos y las obligaciones de las personas, a fin de sostener la estabilidad de la vida en comunidad.

De esta manera es claro que las personas ostentan deberes jur�dicos abstractos de cuidado y diligencia, as� como obligaciones concretas y especiales pactadas entre ellas mismas. Desde luego que la vulneraci�n de los derechos abstractos de diligencia y cuidado dar� lugar al nacimiento de la responsabilidad extracontractual, en vista del acaecimiento de un da�o injusto ocasionado por la imprevisi�n del agente o su negligencia; al tiempo que la transgresi�n de un deber concreto consignado en un v�nculo anterior entre las partes, que usualmente es un contrato, originar� la responsabilidad contractual.

En el sub-lite, invoca la parte actora como fuente de responsabilidad la existencia de unos contratos de transporte a�reo, y sin lugar a dudas se�ala como fuente de las pretensiones, el incumplimiento de obligaciones singulares y concretas consignadas en los pactos. Y es que trat�ndose de responsabilidad contractual, es claro que su causa se halla en la inobservancia de al menos una de las obligaciones contractuales que las partes de com�n acuerdo estipularon y que por lo mismo han de constituirse en ley para ellas.

Delimitado entonces el marco de responsabilidad invocada por la demandante KLM Compa��a Real Holandesa de Aviaci�n consistente en los contratos celebrados con la demandada Luthercol Ltda. para efectos de la verificaci�n de este tipo de responsabilidad de la obligaci�n reparatoria, es necesario identificar las obligaciones contra�das por las partes y confrontarlas con la conducta descrita en la demanda, en aras de establecer los elementos constitutivos de responsabilidad.

En el proceso es evidente la presencia de los contratos de transporte a�reo consolidados entre las partes; la demandante en su condici�n de transportadora y la demandada por su calidad de remitente de la mercanc�a y por ende obligada al pago de los fletes, como qued� consignado en las Gu�as aportadas con la demanda como base de las pretensiones.

Debe anotarse que, aunque estos documentos que generan los contratos fueron presentados por la parte actora en copias mecanizadas sin autenticar, cobran valor para el fin propuesto con su aporte, dado que no fueron rebatidos y antes por el contrario la parte demandada al contestar y enfrentar el debate procesal, no pone en duda su contenido y existencia, los acepta y discute cuestiones diferentes a sus textos, con lo que hace que emerja en ellos en forma impl�cita su reconocimiento y autenticidad.

Ahora, es preciso examinar lo que concierne al cumplimiento de las obligaciones contra�das por cada una de las partes involucradas en los contratos derivados de las Gu�as de Transporte A�reo glosadas y que se vienen comentando como las generadoras de las pretensiones de la parte demandante. La actora KLM Compa��a Real Holandesa de Aviaci�n ten�a el compromiso de transportar las cargas en las Gu�as determinadas y entregarlas a sus destinatarios, a su vez que Luthercol Ltda. estaba obligada a pagar el valor acordado por los fletes.

Indiscutiblemente resulta necesario resaltar, que ninguna clase de reclamaci�n o debate hizo la parte demandada respecto a que la mercanc�a fletada no hubiera llegado a su destino o que se hubiera entregado por la transportadora a los destinatarios en forma defectuosa, averiada o en mal estado, es decir, ninguna clase de inconformidad manifiesta obra en el proceso y menos se solicit� practicar o recaudar prueba al respecto.

Esto entonces conduce a la convicci�n de la Sala, que por parte del transportador y aqu� demandante se cumpli� con las obligaciones que a �l correspond�an provenientes de los contratos consignados en las Gu�as de Transporte A�reo glosadas como base de la acci�n judicial invocada en la demanda. No sucede lo mismo con el cumplimiento por parte de la demandada.

Ning�n medio probatorio conduce a colegir que haya pagado el valor correspondiente a los fletes derivados de las ya tantas veces mencionadas Gu�as y representados en las facturas de cobro. Por el contrario, es clara su posici�n respecto a que tales obligaciones no se han hecho efectivas, como se puede inferir de su manifestaci�n expresa, de que no le es posible saber si adeuda o no por esos conceptos lo que se le cobra, debido a la acusaci�n que eleva a la parte actora de haber obrado con deslealtad al realizar cobros a los clientes que enviaron las mercanc�as.

Es decir, de sus manifestaciones contenidas en la contestaci�n de la demanda y la invocaci�n de la defensa exceptiva, no puede menos que concluirse, que no ha cancelado el valor de los fletes, por cuanto considera que KLM en actividad desleal ha hecho cobros del valor de los transportes a los clientes exportadores de las mercanc�as, sin que Luthercol haya podido establecer lo recaudado, por lo mismo ignora si a�n existe saldo a su cargo o por pagar, o si por el contrario la demandante hizo el recaudo total.

Entonces, aparte de que est� debidamente establecido que la demandada no ha cumplido con su obligaci�n de pagar los fletes, es incuestionable advertir, que no existe el medio probatorio que permita establecer los actos de deslealtad realizados por la parte demandante, es decir, no obra en el proceso un medio que permita determinar que en realidad KLM realiz� a los clientes de Luthercol cobros por cualquier concepto y menos que se trate precisamente de lo correspondiente a los fletes a que se contraen las Gu�as de Transporte A�reo aportadas con la demanda como base de las pretensiones.

Para culminar este tema, se precisa que est� debidamente determinada la existencia de los contratos de transporte a�reo entre la demandante como transportador y la demandada como remitente; que la parte actora cumpli� con su obligaci�n de transportar la carga fletada por medio de esos contratos, la que entreg� a sus destinatarios en forma satisfactoria o por lo menos ninguna reclamaci�n se hizo al caso contrario y menos qued� acreditado; por su parte la pasiva no ha cumplido con su deber de cancelar el valor de los transportes aludidos y tampoco justific� esa conducta; aleg� como causal para esa falta de pago deslealtad de la transportadora demandante, mediante un presunto cobro a los exportadores de las mercanc�as, sus clientes, pero los hechos constitutivos de tales acusaciones no fueron demostrados y menos que si lo hubiera hecho se hubiera tratado precisamente de lo correspondiente a los fletes relacionados con las Gu�as de Transporte A�reo aportados como base de la demanda que dio origen a este proceso.

En esas condiciones, es claro que se detectan los elementos b�sicos suficientes para la prosperidad de las pretensiones de la demanda como lo hizo la sentencia producida en la primera instancia, sin embargo se impone analizar y definir lo concerniente a los argumentos expuestos para sustentar el recurso de apelaci�n invocado contra ese fallo.

Sustenta la parte demandada su inconformidad en forma concreta, en que no se tuvo en cuenta por el a-quo un documento aportado al proceso, que certifica por conducto de una autoridad competente que la demandada carec�a y carece de facultades para contratar en territorio colombiano el servicio de transporte a�reo, dado lo cual, los contratos contenidos en las Gu�as base o fundamento de las pretensiones de la demanda que origin� el tr�mite de este proceso, son nulas de nulidad absoluta que el juez de conocimiento deb�a haber declarado, pero como no lo hizo debe ser declarada a�n de oficio en la segunda instancia, ya que durante mucho tiempo la demandada estuvo contratando con un supuesto transportador, que al no tener a la luz legal tal calidad se debe considerar absolutamente incapaz para celebrar esa clase de contrato.

Jur�dicamente cita los art�culos 1523 y 1524 del c�digo civil, 983, 1008, 1851, 1854 y 1870 del c�digo de comercio. De conformidad con el art�culo 1523 del c�digo civil, citado por el apelante como uno de los sustentos jur�dicos de esa intervenci�n de censura, hay objeto il�cito en los contratos �prohibidos por las leyes�. Esta norma no es de aplicaci�n al caso de los contratos de transporte a�reo, que como es bien sabido est�n legislados, autorizados, regulados y contemplados en nuestro c�digo mercantil.

Ahora, es mandato legal, que no puede haber obligaci�n sin causa real y l�cita. En el presente caso, ya qued� detectado y claramente definido por el mismo reconocimiento que del hecho hizo la parte demandada mediante su apoderado y representante legal, que se realizaron los contratos de transporte a�reo consignados en las Gu�as que dan cuenta de los mismos y que sirvieron de base a la demanda y que las firmas que comprometen como remitente corresponden a la parte demandada.

As� las cosas, no existe la prohibici�n para la clase de contrato motivo de la controversia judicial y est� debidamente definida la causa. De otra parte, cuando el art�culo 1741 del c�digo civil hace referencia a que existe nulidad absoluta en los actos o contratos �de personas absolutamente incapaces� est� haciendo referencia a los casos contemplados en el art�culo 1504 del mismo r�gimen sustantivo, luego resulta completamente cuestionable e inoperante la intenci�n del apelante de que se tenga en cuenta para �ste caso, en el que seg�n los cuestionamientos est�n dirigidos es a contemplar la situaci�n de la falta de facultades de la transportadora para ejercer la funci�n en territorio colombiano. La habilidad legal para ejecutar o producir un acto jur�dico es la regla general y la inhabilidad la excepci�n. El acto jur�dico tiene eficacia y trascendencia legal en cuanto existan los elementos intr�nsecos que lo condicionan y en cuanto, cuando es el caso, las solemnidades se hayan llenado como lo determina la ley.

En este caso, se reitera, no se rebaten los t�rminos en que quedaron realizados los contratos, o que se hubieran dejado de cumplir requisitos propios del contrato de Transporte A�reo. En ese orden de ideas, las partes involucradas en los contratos no son absolutamente incapaces interpretado el querer y el esp�ritu de los art�culos 1504 y 1741 del c�digo civil cuando lo trata; el compromiso adquirido por el contratante como transportador se cumpli� y la parte remitente no hizo lo propio respecto al pago de los fletes, luego si KLM Real Holandesa de Aviaci�n ejerc�a como transportador sin el permiso pertinente de la autoridad nacional correspondiente, viol� fue lo previsto en el art�culo 1870 del c�digo de comercio, conducta que seguramente tiene sus repercusiones frente a las autoridades Aeron�uticas y que por lo mismo no son de las decisiones de este escenario judicial, y que no alcanzan para la declaraci�n de la nulidad de los contratos pluricitados.

Los contratos se cumplieron por KLM C�a. Real Holandesa de Aviaci�n como fueron acordados con la remitente, luego �sta se encuentra obligada a cumplir con su carga de pagar el valor de los fletes acordados y consignados en las Gu�as que originaron la emisi�n de las facturas de cobro. Otra cosa es que la transportadora por su irregular actitud deba responder ante las autoridades pertinentes.

Todo lo anterior conduce a la conclusi�n de que la sentencia se ajusta a derecho y a la realidad procesal, por lo que debe ser confirmada, con la consecuente condena en costas de la segunda instancia a cargo de la parte apelante. DECISION En m�rito de todo lo expuesto, EL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT� D. C. en sala civil de decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley:

RESUELVE

Primero: CONFIRMAR la sentencia apelada por la parte demandada, proferida el 14 de julio de 2008 por el Juzgado Treinta y Nueve Civil del Circuito de Bogot� D. C. Segundo: COSTAS de la segunda instancia a cargo de la parte apelante. T�sense.

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE ALVARO FERNANDO GARCIA RESTREPO Magistrado JOSE ALFONSO ISAZA DAVILA LIANA AIDA LIZARAZO VACA Magistrado Magistrada Proyecto discutido y aprobada en sala civil de decisi�n del d�a 30 de junio del a�o 2010     PAGE  PAGE  PAGE 1 Proceso ordinario KLM C�a. Real Holandesa de Aviaci�n contra Luthercol Ltda. 39-200500503 02 OP]acdipw�������������������   ���ȼȼȼԼԼ԰��Ԙ�ԈԈ{�n^Ԙ�h��h� �5�CJOJQJaJhF` 5�CJOJQJaJh��5�CJOJQJaJh��hF` 5�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh� �CJOJQJaJhA�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh(h�CJOJQJaJhF` CJOJQJaJh� �hF` CJ OJQJaJ h� �hF` 5�CJ OJQJaJ 8OP�����������   6 7 8 9 � ����������������������� $dha$gd� � $dha$gd��$a$gdF` $a$gd��$a$gdF` $dha$gd� �}�}�� 7 8; \ s �      g � � �  b } � � � � � � � � O P � � � � �� ����־ֲ����֖֊���~��~r~�~�~�~r~�~�~fh�O`CJOJQJaJh�2�CJOJQJaJh�#CJOJQJaJhA�CJOJQJaJhVb?CJOJQJaJh��hF` 5�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh�7ACJOJQJaJh��CJOJQJaJhF` CJOJQJaJh� �CJOJQJaJ"h��hF` 5�6�CJOJQJaJ&   . � � Z [ � � rs���  NO  ����������������������������� $dha$gd�� $dha$gd� �KMuv������ %&=@WXY����������������������������������wk�kw�w�w_w�wh�7ACJOJQJaJh�2�CJOJQJaJh�CJOJQJaJh8i�CJOJQJaJh��h.�5�CJOJQJaJh8i�5�CJOJQJaJh.�CJOJQJaJh�BaCJOJQJaJh�G�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh�#CJOJQJaJh�O`CJOJQJaJhEtCJOJQJaJ"�&'��=>?@WX��jkfg��ef"#��b"�������������������������$��dh`��a$gd� � $dha$gd�� $dha$gd� �������'(ku{|�����m�����������    = > !!$!%!�!"`"a"b"c"#��������������ĸĸ�ܬܬܬܠ�ܔܔ��ܔܔĔܔܔ���hEtCJOJQJaJh,�CJOJQJaJhD;�CJOJQJaJhJ]GCJOJQJaJh-m�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh.�CJOJQJaJh�j�CJOJQJaJh�CJOJQJaJhVb?CJOJQJaJ1b"c"�#�#c$d$�&�&6(7(8(9(:(;(P(Q(_+`+�-�-�0�0�0�0�0�0�0�4��������������������������� $dha$gd�� $dha$gd� �###-#�#�#e$~$$�$�$�$�$+%;%�%�%�%�%�%�%�%�%l&x&y&&�&�&5(6(7(;(P(Q(W(�(�(�(\)])�)�)�����������ܸܸܸ��ܸܸĸܸ�ܟ������v�ܬjh^mCJOJQJaJh�D�CJOJQJaJh��h�x�5�CJOJQJaJhA�5�CJOJQJaJh��5�CJOJQJaJh�x�CJOJQJaJh�$�CJOJQJaJh�H�CJOJQJaJh�G�CJOJQJaJh.QCJOJQJaJh�j�CJOJQJaJh5 �CJOJQJaJ)�)*�*�*++�+�+�+�+�+�+D-E-=.�.�.�.�.�.�.�0�0�0�0�0�0�0�0�0�0 1 1�����������иЬ��������|l_�����ShKcCJOJQJaJh~d5�CJOJQJaJh��h~d5�CJOJQJaJhA�CJOJQJaJh~dCJOJQJaJh�B�CJOJQJaJh�H�CJOJQJaJh/�CJOJQJaJh�$�CJOJQJaJh�5hCJOJQJaJh�]�CJOJQJaJh^mCJOJQJaJh�AuCJOJQJaJh�x�CJOJQJaJ 1 1~3�3�3�3�3�4�4�45253595�5P7W7X7Y7j7l7m7o7x7y77�7�7�7V8�8�89�9�9-:.:2:4:5:6:�:�:;2;B;C;�;�;�������������踬��������������������Ј�ĬĬ�|�|�h�CJOJQJaJhPdCJOJQJaJh��CJOJQJaJhCJOJQJaJh�v�CJOJQJaJh��CJOJQJaJh�a(CJOJQJaJh�.WCJOJQJaJh�_CJOJQJaJhKcCJOJQJaJh�B�CJOJQJaJ0�4�44;5;�;�;�;<<�>�>HDID<G=G�H�H�J�J3L4L�N�N/P0P;R�������������������������$��dh`��a$gd� � $dha$gd�� $dha$gd� ��;�;<< <-<.<�<�<�>�>�>�>�?@$@L@N@�B�B�B�BCC�CDIDJD6HcIdI:J;J�K������������̜����������x��l`�`�`h�.�CJOJQJaJh�vqCJOJQJaJhCJOJQJaJh�.WCJOJQJaJh�v�CJOJQJaJh\:CJOJQJaJh�]�CJOJQJaJh/�CJOJQJaJh�a(CJOJQJaJh�&�CJOJQJaJh=cCJOJQJaJh��h�5�CJOJQJaJh�CJOJQJaJ!�K�K�K�K�M`OaO.P0P;P=P?P@P�P�P�P�P�QR=RsR�R�R�RSSTTUUyU{U�U�U�U�U�U�U�VtWX>X�XYY%Y(Y3Y4Y������������������ܸ��������������������Ь|Ь|�|h��CJOJQJaJh,`�CJOJQJaJhn3CJOJQJaJh >CJOJQJaJh�XCJOJQJaJh��CJOJQJaJh�.WCJOJQJaJh�c#CJOJQJaJh�*�CJOJQJaJh�.�CJOJQJaJh��CJOJQJaJ0;R<RTTzU{UsWtW�Y�Yc\d\�`�`:c;c=g>g�h�hPlQl�m�mKpLp�r��������������������������$��dh`��a$gd� � $dha$gd� �4Y�Y�Y�Y�Y�Y�Z�Z�Z [[`[k[[�[�[�[�[\\\a\o\x\�\�\�\�\�^S_T_{_~_�_ `,`�`�`�`�`�`��������������ܸ�������ЬРД����|�����ph,`�CJOJQJaJh�chCJOJQJaJh��CJOJQJaJh� �CJOJQJaJh��CJOJQJaJh��CJOJQJaJh��CJOJQJaJhE<�CJOJQJaJhvWCJOJQJaJh�d�CJOJQJaJh >CJOJQJaJh�XCJOJQJaJ(�`�` b?b@bBb5c6c:c<cJcKcScTc�e�e�e<gRgSg�h�i�idjej�j�j�j�j�j@k�k��������ܸ�����������|�pd�|d�dXh�}CJOJQJaJh'XICJOJQJaJh�}�CJOJQJaJh��CJOJQJaJho[;CJOJQJaJhk�CJOJQJaJh�%�CJOJQJaJh >CJOJQJaJhh<�CJOJQJaJhF` CJOJQJaJh�#CJOJQJaJh��CJOJQJaJh��CJOJQJaJh�.�CJOJQJaJ�k�k�k0lMlOlRl�m2nEn�n�n�oLpq�q�q�r�r s*s�s�s#t�v�v�v�v�v;w?w�w�w�xy������ĸ�����������|�p�pdpd|d|d|dXh�ihCJOJQJaJh`h�CJOJQJaJh�e�CJOJQJaJh/ CJOJQJaJh�J�CJOJQJaJhF8�CJOJQJaJh �CJOJQJaJh�:CJOJQJaJhqT�CJOJQJaJhS*1CJOJQJaJh'XICJOJQJaJho[;CJOJQJaJh�}CJOJQJaJhS:�CJOJQJaJ"�r�r~ttyyzzzzzz�z�z�z�z�z�z�{�{�{�{�{�{�{�{||��������������������������� $dha$gd�� $dha$gd� �yyyyyzzzzzz1zfzlz�z�z�z�z�z�z�z�z�{�{�{�{�{�{�{�{�{�{�{�����������������~��r�br�rbrV�h��CJOJQJaJh��h�5�CJOJQJaJh�CJOJQJaJh��5�CJOJQJaJh��h��5�CJOJQJaJh`h�5�CJOJQJaJh��h`h�5�CJOJQJaJhA�CJOJQJaJho[;CJOJQJaJhqT�CJOJQJaJh�J�CJOJQJaJh�e�CJOJQJaJh`h�CJOJQJaJ �{||||| |!|:|O|i|s|�|�|�|�|�|�|�|}} } }}}}}}}}}} }!}#}$}*}+},}.}��������ĸ�覔�����������}y}y}y}yoioieh�/ h�/0Jjh�/0JUh�]\jh�]\UhA�5�6�CJOJQJaJ"h��h�5�6�CJOJQJaJ"h��h��5�6�CJOJQJaJh��h��5�OJQJh��5�OJQJh��OJQJh��h��OJQJh�OJQJh��h�OJQJh��h�5�OJQJ'||||| |!|i|�|�|}}}}}} }"}#},}-}.}/}0}������������������������h`�hgd", �&`#$gd�)� $dha$gd� � $dha$gd��.}/}0}1}7}8}9};}<}B}C}D}E}F}G}X}Y}g}q}}}~}�}�}�}�}�}�}�������������˼���������"h��h�5�6�CJOJQJaJh�]\h�/CJOJQJaJh� �h�/CJOJQJaJh�/5�6�OJQJh�/0JmHnHu h�/0Jjh�/0JUh�/h",h�/OJQJ0}9}:};}F}G}Y}�}�}�}�}���������� $dha$gd� ��h]�hgd� ��h]�hgdNT; ����&`#$gd� � 21�h:p����. �I!��"�n#�� $�S%����� ����L@��L Normal$CJOJQJ_HaJmH nHsH tHNA@���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R  Tabla normal�4� l4�a�,k���, Sin lista<@�< ", Encabezado  ��8!B @B ", Pie de p�gina  ��8!8)@�8 ",N�mero de p�gina�u�����8OP�����������6789�.��Z[��rs���  NO    � � & ' � � = > ? @ W X ��jkfg��ef"#��bc��cd��6 7 8 9:;

P Q _#`#�%�%�(�(�(�(�(�(�(�,�,4353�3�3�344�6�6H<I<<?=?�@�@�B�B3D4D�F�F/H0H;J<JLLzM{MsOtO�Q�QcTdT�X�X:[;[=_>_�`�`PdQd�e�eKhLh�j�j~llqqrrrrrr�r�r�r�r�r�r�s�s�s�s�s�s�s�stttttt t!tit�t�tuuuuuu u"u#u,u-u.u/u0u9u:u;uFuGuYu�u�u�u�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0���@0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��H�0��0�H�0��0�H�0��0�H�0��0��@0��1H�0�H�0��@0��H�0 �H�0��H�0 �H�0 ��@0���@0���@0���@0��H�0��0�� $���� �#�) 1�;�K4Y�`�ky�{.}�}?BDFHIJLMOPQSTV �b"�4;R�r|0}�}@CEGKNRUW�}A  $+-�!�!�!����� ]�2�17^�2��b_�2|�`�243La�2�(b�2TX$c�2t'd�2��9e�2�Lf�2��g�2�mh�2$m� ����; **�0�0dS�r�u   � ���O **�0�0kS�r�u > *�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� $X� la Aeron��uticala Aeron��utica Civil la C��mara�la Jefe �la Oficina la Rep��blica�la Sala�LA SENTENCIA APELADA �la Unidad�la Unidad Administrativa �ProductID                     ps��w���� � � � � �   �  #,GP� !�!�!O-X-77�9�97H:H�J�JCQLQ6X?XaZjZ�o�ouuuuuuuuu u"u#u�u�u�u�u]�����  C J �J�Juuuuuuuuu u"u#u�u�u33333]���@ W;

R �34rr�r�r�s�s�stuuuuuuuuu u"u#u�u�u�u�upsuuuuuuuuu u"u#u�u�u����CFKcF` / � ���+�XvW.Q>Z\:�:n3�?�>!Zh"2#�c#�#C$U(�a(",�/S*1NT;o[; >�?Vb?�7A�+FJ]G'XI�$MVNO�.W�@[�]\�_�O`�Ba=c�FcPd~d�5h�ch�ih^m!.o nq�vqEt�Au�?v3z�}�D�A�(h�k����v��%�6��x�.����E<����B��p� �F8�`h��N�,`�,���d�/���� ����@���Xe�� ��)��&��v���-m���K���]o����2�}O��$��J��}���D;��e��*��H�S:��.�qT�Q �8i����G�5�d%�����5 �R"��]�h<��j��@�pp~�pp�up@��Unknown������������G��z ��Times New Roman5��Symbol3&� �z ��Arial;��SimSun�[SO"1�������������c;�c;�!��� ����4�t�t2��HP ��?����������������������F` 2��3TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA DWinuEconsulta�������Oh��+'��0������  4@ ` l x ������4TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA DWinuENormal consulta2Microsoft Office Word@@�(0�@�l�(0�@�l�(0�c����՜.��+,��0$ hp���� ���� � � Windows uE�;�t' 4TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA D T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWX����Z[\]^_`abcdefghijklmno����qrstuvw����yz{|}~���������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F �;�(0���1Table��������Y�-WordDocument��������4�SummaryInformation(����pDocumentSummaryInformation8������������xCompObj������������r������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �F Documento Microsoft Office Word MSWordDocWord.Document.8�9�q