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Acta de la misma fecha. MAGISTRADO PONENTE: RODOLFO ARCINIEGAS CUADROS Sentencia. ORDINARIO: SIXTO MU�OZ RIASCOS CONTRA AUTOMOTORES LA FLORESTA S.A. Se decide el recurso de apelaci�n concedido contra la sentencia del treinta y uno (31) de enero de dos mil uno (2.001), proferida por el Juzgado Cuarto (4�) Civil del Circuito de Bogot�, en el proceso en referencia. I ANTECEDENTES: 1.- Sixto Mu�oz Riascos cit� a Automotores La Floresta S.A. para que, previo el tr�mite del proceso ordinario de mayor cuant�a, se declare resuelto el contrato de compraventa, entre ellos celebrado respecto del veh�culo de marca Samurai largo, modelo 98 de placas BKG 654, color blanco y, consecuencialmente, se condene a la �ltima a pagarle los perjuicios ocasionados y a devolverle la suma de $20�000.000 �junto con sus intereses�. 2.- Como hechos en que se sustentan las pretensiones, se consignaron los que a continuaci�n se sintetizan: 2.1.- El se�or Sixto Mu�oz Riascos en el mes de marzo de 1.998 decidi� adquirir un veh�culo automotor en la Concesionaria de Automotores La Floresta S.A., comprando un autom�vil Corsa de placas BJZ 178, por valor aproximado de diecinueve millones de pesos, el cual fue entregado en la primera semana del mes de abril de 1.998.
Notando que el carro ten�a varios desperfectos de f�brica como lo demuestran los registros del taller de la Concesionaria, los cuales estipulan las clases de arreglos realizados al autom�vil. 2.2.- Como quiera que el veh�culo Corsa no reun�a los requisitos necesarios para su buen funcionamiento fue devuelto a la Concesionaria, quien acept� sustituirlo por un Samurai, incrementando la cuota inicial en cuatro millones de pesos m�s, ($4�000.000) a pesar de que el Samurai ten�a un valor inferior al del Corsa. 2.3.- Como el veh�culo Samurai viene carpado, y las aseguradoras no aseguraban �ste tipo de automotores, las partes acordaron cabinarlo conforme un Samurai de Comcel que se encontraba en la Concesionaria.
Una vez realizado el trabajo, el demandante consider� que la cabina no correspond�a a la solicitada y que adem�s era antiest�tica y de mala calidad. 2.4.- Por lo que las partes acordaron que el veh�culo se entregar�a carpado, pero advirtiendo el demandante que no lo recibir�a si al descabinarlo lo da�aban. Una vez se fue a entregar el veh�culo el se�or Mu�oz encontr� que estaba averiado, en efecto, los �ngulos frontales superiores se hallaban destrozados, rayado en la parte posterior interna, los asientos adicionales se encontraban totalmente sueltos o desprendidos y unos platinos interiores estaban quebrados. 2.5 As� las cosas, el contrato no se perfeccion� debido a que no hubo entrega del veh�culo en la forma pactada, es decir, veh�culo nuevo sin imperfecciones. 3.
Automotores la Floresta, Autofloresta S.A., se opuso a las pretensiones del libelo y formul� las excepciones de �CONTRATO CUMPLIDO�, �CONTRATO ES LEY PARA LAS PARTES�, �COBRO DE LO NO DEBIDO�, cuyos fundamentos f�cticos se indicar�n en la parte considerativa de este fallo. II EL PROCESO: 1. Celebrada la audiencia de que trata el art�culo 101 del C�digo de Procedimiento Civil, sin alcanzar su objetivo, practicadas las pruebas pedidas por las partes y corrido el traslado para que aqu�llas presentaran los alegatos de bien probado, el a-quo, profiri� sentencia el 31 de enero de 2.001, en la que decidi�: �1.- Declarar probada la excepci�n de contrato cumplido, en los t�rminos indicados en la parte motiva. �2.- Negar las pretensiones de la demanda. �3.- Condenar en costas a la parte demandante.
T�sense y liqu�dense. � 2. Contra la anterior decisi�n la parte demandante interpuso el recurso de apelaci�n, que fue concedido y corresponde a esta Sala del Tribunal conocer, satisfecho como se encuentra su tr�mite de instancia. III EL RECURSO: 1. Alega el demandante, que el contrato cuyo incumplimiento se solicit�, consisti� en que, inicialmente, la demandada vendi� a la demandante, el veh�culo Chevrolet Corsa, que present� defectos de fabrica, por lo cual la concesionaria accedi�, en virtud de la garant�a, a entregarle un nuevo automotor marca Chevrolet Samurai, debidamente cabinado.
La cabina fue instalada por el vendedor y posteriormente desmontada por �ste. El monte y desmonte, de la cabina causaron desperfectos al veh�culo, que impidieron que fuera recibido por el demandante. Aduce dentro de sus alegaciones, el abogado de la demandante, �Que f�cil es concluir que Auto floresta no cumpli� con el contrato. Sencillamente porque �ste no existe, y de haber existido en dicho contrato ten�an que estipularse todas las caracter�sticas del veh�culo�. �En las excepciones de fondo el abogado hace alusi�n a contrato cumplido.
Como se hab�a dicho no present� documento donde existiera un contrato en el cual se especificara el cumplimiento de los requisitos del mismo �� �El abogado de la contraparte insiste en que hubo un contrato de permuta, lo cual no es cierto, porque no presenta el documento correspondiente, adem�s que hasta la saciedad se ha comprobado que se realiz� una sustituci�n de veh�culo por otro�.
IV LA PRETENSION: 1.- La demanda se encauza a obtener la resoluci�n del contrato de compraventa celebrado en el a�o de 1.998, entre la Concesionaria Automotores la Floresta S.A. Autofloresta S.A., vendedora, y Sixto Mu�oz Riascos, comprador, respecto del veh�culo Samurai largo, modelo 98 de placas BKG 654, con indemnizaci�n de perjuicios por incumplimiento de las obligaciones contractuales a cargo de la primera.
Por ello corresponde al demandante acreditar la existencia de un contrato v�lidamente celebrado, el cumplimiento contractual de sus obligaciones o, por lo menos, que se hubiese allanado a cumplirlas en la forma y tiempo debidos, y el incumplimiento negocial de su contraparte (Arts. 1546 s.s. C. C.). La H. Corte Suprema de Justicia ha precisado acerca de la resoluci�n de contrato prevista en el art�culo 1546 del C.C. que: �En el �mbito de los contratos bilaterales y en cuanto toca con la facultad legal que, seg�n los t�rminos del art�culo 1546 del C�digo Civil, en ellos va impl�cita (la facultad) de obtener la resoluci�n por incumplimiento, hoy en d�a se tiene por verdad sabida que es requisito indispensable para su buen suceso en un caso determinado, la fidelidad a sus compromisos observada por quien ejercita esa facultad habida cuenta que, como lo ha se�alado la Corte, el contenido literal de aqu�l precepto basta para poner de manifiesto que el contratante incumplido utilizando el sistema de la condici�n resolutoria t�cita, no puede pretender liberarse de las obligaciones que contrajo. �Es preciso entender, entonces, que no hay lugar a resoluci�n de este linaje en provecho de aquella de las partes que sin motivo tambi�n ha incurrido en falta y por lo tanto se encuentra en situaci�n de incumplimiento jur�dicamente relevante, lo que equivale a afirmar que la parte que reclama por esa v�a ha de estar por completo limpia de toda culpa, habiendo cumplido rigurosamente con sus obligaciones, al paso que sea la otra quien no haya hecho lo propio, de donde se sigue que ��el titular de la acci�n resolutoria indefectiblemente lo es el contratante cumplido o que se ha allanado a cumplir con las obligaciones que le corresponden y, por el aspecto pasivo, incuestionablemente debe dirigirse la mencionada acci�n contra el contratante negligente, puesto que la legitimaci�n para solicitar el aniquilamiento de la convenci�n surge del cumplimiento en el actor y del incumplimiento en el demandado u opositor�� (G. J. Tomo CLIX, p�gs. 309 y siguientes)� (S.C.J., Cas.
Civil y Agraria, Mag. Pon.Dr. Silvio Fernando Trejos Bueno, sent. del 7 de Marzo de 2000, exp. 5319). 2. En el caso que ocupa la atenci�n de la sala, del estudio de la prueba que obra en el expediente, tanto la documental, como los testimonios, las declaraciones de parte, las actas de visita de la Superintendencia de Industria y Comercio, la prueba trasladada del proceso de pago por consignaci�n (instaurado por Automotores La Floresta S.A. contra Sixto Mu�oz Riascos), de las manifestaciones hechas en la demanda y su contestaci�n, analizadas conjuntamente, se evidencia que el demandante, Sixto Mu�oz Riascos adquiri� por compra de Automotores La Floresta S.A., el veh�culo Chevrolet Corsa de placa BJR 178, el cual recibi� y retir� de la concesionaria; como este automotor presentara algunas fallas t�cnicas, al parecer defectos de fabricaci�n, la Concesionaria acept� su devoluci�n, para entregarle en su reemplazo, un campero Chevrolet Samurai, lo cual fue aceptado por las partes contratantes; debiendo pagar el comprador, aproximadamente ($4�000.000) cuatro millones de pesos adicionales, para completar el precio del segundo veh�culo.
El campero Chevrolet Samurai, en su versi�n original, viene carpado; raz�n por la cual, el comprador acept� la sugerencia del vendedor de mandarlo a cabinar en fibra de vidrio, para lo cual el Concesionario contrat� con el taller Industrias Metal IMAN Ltda., con el cual ten�a relaciones comerciales. Una vez que el Automotor estuvo cabinado, se present� en la Concesionaria el comprador Sixto Mu�oz Riascos, con su se�ora, pero se neg� a recibir el veh�culo aduciendo que la cabina era antiest�tica y los materiales de mala calidad, raz�n por la cual, acordaron hacer desmontar la cabina, para que el comprador recibiera el automotor en su estado original - carpado - y lo hiciera cabinar a su gusto.
Cuando el veh�culo estuvo sin cabina, nuevamente se presenta el comprador y se niega a recibirlo, aduciendo esta vez que el campero ha sufrido da�os en el montaje y desmonte de la cabina, tales como algunas perforaciones, un corte en la pesta�a del panor�mico, rayones de pintura, etc., razones en las cuales funda su negativa a recibir, alegando el incumplimiento contractual de su vendedora, La Concesionaria, en escrito visible a folios 7 y 8 del C.I. dentro de la correspondencia cruzada con el comprador, lo requiri� para que se presentara a retirar el veh�culo por haber cumplido con sus obligaciones y haberle satisfecho todas sus observaciones. 2.1.
Expuesta en este orden, la cadena de sucesos que dieron origen a este proceso, el problema jur�dico se reduce a determinar si efectivamente se erigen en un INCUMPLIMIENTO CONTRACTUAL de la demandada, y si tal incumplimiento, en el caso de existir, tiene la trascendencia negocial para generar la resoluci�n del contrato. 3. Sabido es que el vendedor tiene la obligaci�n de entregar la cosa dentro del plazo estipulado, y a falta de estipulaci�n deber� entregarla dentro de las 24 horas siguientes al perfeccionamiento del contrato, salvo que de la naturaleza del mismo o de la forma como deba hacerse la entrega se desprende que se requiere un plazo mayor (art. 924 C.Co). 3.1.
As� mismo, el art�culo 931 ib�dem, establece la presunci�n de que el comprador quiere adquirir la cosa sana, completa, libre de grav�menes, desmembraciones y limitaciones de dominio. 3.2. Es obligaci�n del comprador, adem�s de pagar el precio, recibir la cosa en el lugar y en el tiempo estipulados y, en su defecto, en el lugar y en el tiempo fijados por la ley para la entrega, so pena de indemnizar al vendedor los perjuicios causados por la mora (art. 943 del C.Co.) 4.
El vendedor, en los medios exceptivos propuestos, alega el cumplimiento contractual de su parte y la renuencia del comprador a recibir la cosa. Es lo cierto, y as� se evidencia de todas las pruebas obrantes, que la concesionaria en procura de satisfacer la inconformidad de su cliente (hoy demandante), sea a t�tulo de sustituci�n de la cosa en cumplimiento de la garant�a, o por una nueva negociaci�n (permuta), lo que resulta intrascendente para el caso, acept� la devoluci�n del veh�culo Chevrolet Corsa que hab�a comprado el aqu� demandante, en raz�n de las fallas mec�nicas que el automotor presentaba, para sustituirlo por un chevrolet samurai, modelo 1998, de color blanco, desde luego, pagando el comprador el mayor valor (aproximadamente 4�000.000), veh�culo que �ste, aceptando la sugerencia del vendedor, acord� que fuese cabinado en fibra de vidrio, por el taller industrial Iman Ltda.., que ten�a relaciones comerciales con la concesionaria; y una vez cabinado, no acept� recibirlo aduciendo que la presentaci�n de la cabina era antiest�tica y los materiales de mala calidad, raz�n por la cual, acord� con la concesionaria que se desmontar� la cabina y se le entregara en la forma original, es decir, carpado; hecho lo anterior por la concesionaria, se neg� a recibir el veh�culo, alegando da�os o deterioros ocasionados en el montaje y desmonte de la cabina, tales como perforaciones, corte de la pesta�a que da al parabrisas y algunos rayones en la pintura, los que efectivamente se evidencian en las fotograf�as y se constataron en las actas de visita de los funcionarios de la Superintendencia de Industria y Comercio.
Sin que tales da�os afectaran sustancialmente el automotor, haci�ndolo inservible o desmejor�ndolo en su calidad y estado de funcionamiento. 5. En este orden de ideas, no pasa por alto la sala, que los supuestos da�os, porque en sentido estricto son las adecuaciones necesarias para el anclaje de la cabina, que al ser desmontada se hacen evidentes las perforaciones y cortes, fueron hechos con la anuencia del comprador del veh�culo, lo que en alto grado compromete su responsabilidad negocial.
Es lo cierto, que la concesionaria al ordenar el cabinado del campero sigui� las instrucciones del comprador; y, nuevamente, al ordenar el desmonte de la cabina, lo hizo atendiendo la solicitud de �ste. Otra cosa es, que la concesionaria antes de hacer entrega del veh�culo, ha debido restaurarlo en todas aquellas partes que sufrieron alguna aver�a y que eran susceptibles de reconstrucci�n. Lo que no hizo, al parecer porque la posici�n del demandante fue una negativa rotunda a recibir, reclamando la resoluci�n del contrato, lo que tampoco result� razonable para el vendedor. 5.1 Acorde con los anteriores razonamientos, en criterio de la sala, no se configura el incumplimiento contractual de la demandada; en principio, porque �sta siempre estuvo dispuesta a cumplir con la entrega del veh�culo, para tal fin requiri� por escrito al comprador, quien se neg� a recibir, aduciendo la existencia de da�os que se causaron en el montaje y desmonte de la cabina, puesta y demontada a petici�n suya.
En segundo lugar, porque tales da�os no afectan sustancialmente la cosa vendida, al punto de hacerla inservible o desmejorarla en su calidad o estado de funcionamiento; o en otras palabras, advirtiendo que el automotor sufri� algunos deterioros propios de la adecuaci�n para ser cabinada los que se hacen visibles al desmontar la cabina, y que estos debieron ser restaurados por la concesionaria antes de la entrega, tales deterioros no tiene la entidad suficiente para configurar un incumplimiento contractual que genere la resoluci�n del contrato.
As� lo ha sostenido la H. Corte Suprema de Justicia, veamos: �En rigor jur�dico es verdad que en los procesos en que se pide la resoluci�n de un contrato bilateral por incumplimiento del demandado, es deber inexcusable del juez, para que su fallo resulte equitativo, detenerse sobre el requisito de la importancia que la ley requiere para que el incumplimiento invocado d� asidero a la pretensi�n deducida; en justicia el contrato no se podr� resolver si el incumplimiento de una de las partes contratantes tiene muy escasa importancia en atenci�n al inter�s de la otra.
Como lo expresa Jos� M�lich Orsini en su obra titulada �La Resoluci�n del contrato por incumplimiento�, � el principio de la indivisibilidad del pago entre acreedor y el deudor, resulta a menudo derogado por la voluntad de las propias partes, quienes han podido pactar el fraccionamiento del pago, ya sea inicialmente mediante cl�usula expresa en el propio contrato, o bien ulteriormente en una forma t�cita al acceder el acreedor a recibir pagos parciales, casos en los cuales se plantear� m�s netamente la cuesti�n de si la falta de cumplimiento de unas pocas o de una sola de las fracciones de la prestaci�n as� dividida, puede ser estimada como suficiente a los fines de conceder la resoluci�n�.
Y a�ade que si bien una soluci�n que se base �nicamente en el mero criterio �de la mayor proporci�n de la parte incumplida sobre la parte cumplida� es la regla general y adecuada, sin embargo el criterio que debe guiar a los juzgadores �tendr� que ser razonado a partir del argumento de que el incumplimiento debe evaluarse objetivamente, teniendo en cuenta el inter�s del acreedor que se trata de satisfacer con la conducta del deudor, y que tal inter�s ha sido ya sustancialmente satisfecho, bastando por ello ahora con la v�a del cumplimiento forzoso en especie o por equivalencia, para satisfacer ese residual inter�s insatisfecho� (Op. Cit.
Edici�n Temis, 1979, p�g. 200). De manera que, tal cual lo hizo en verdad el sentenciador de segundo grado en el caso sub judice, para que el rechazo de la acci�n resolutoria se avenga o sea congruente con la equidad, se impone el examen de todas las circunstancias de hecho aplicables al caso: la cuant�a del incumplimiento parcial; la renuencia del acreedor a recibir el saldo; el prop�sito serio de pagarlo que el deudor mantuvo siempre; el aquietamiento del acreedor a recibir pagos parciales por fuera de los plazos estipulados y su exigencia de intereses por esa mora que �l consinti�, etc.� (CSJ., Cas.
Civil, Sent sep. 11/84). 5.2. El anterior argumento lo refuerza la preceptiva del art. 945 del C.Co. cuando dispone �Si el comprador se niega a recibir la cosa vendida alegando que ella presenta defectos o vicios ignorados al momento del contrato, o que dicha cosa ha sufrido con posterioridad, p�rdidas, aver�as o da�os, de que sea responsable el vendedor, el asunto se decidir� como lo proviene el art�culo 941�, procedimiento al que debi� acudir el demandante, dada la poca entidad de los da�os alegados, que en todo caso, hac�an improcedente la pretensi�n resolutoria. 6.
Por las razones expuestas, se confirmar� la sentencia apelada, que declar� probada la excepci�n de contrato cumplido y neg� las pretensiones de la demanda. VI DECISION: Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot� D.C., en Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica de Colombia y por autoridad de la ley, RESUELVE:
PRIMERO: CONFIRMASE la sentencia del treinta y uno (31) de enero de dos mil uno (2.001), proferida por el Juzgado Cuarto (4�) Civil del Circuito de Bogot� D.C., en el proceso de la referencia, que ha sido objeto de alzada.
SEGUNDO. CONDENASE en las costas del recurso a la parte apelante. T�sense.
NOTIFIQUESE Y CUMPLASE LOS MAGISTRADOS, RODOLFO ARCINIEGAS CUADROS CLARA BEATRIZ CORTES DE ARAMBURO LUIS ROBERTO SUAREZ GONZALEZ SENTENCIA: ORDINARIO. SIXTO MU�OS RIASCOS VS. AUTOMOTORES LA FLORESTA S.A. 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