��ࡱ�>�� fh����e��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������% ��cbjbj%�%� ,zG�G��^9������l�����������8��<�(F***�%�%�%�%5�%��&��'$W) w+��'��'��**��'r�*�*�%�%B G%��G%*�m�Ƹ���� �wG%G%l�'0(G%C,w�C,G%������� CONTRATO DE FIDUCIA Contrato de seguro de cumplimiento. �implican, como todo seguro, la protecci�n frente a un posible perjuicio patrimonial que pueda sufrir el asegurado� c�mo acreditar el perjuicio derivado del no pago de una suma de dinero ?.
CARGA DE LA PRUEBA DEL PERJUICIO EN SEGURO DE CUMPLIMIENTO. NEGACI�N INDEFINIDA. �Incumbe al asegurado demostrar ante el asegurador la ocurrencia del mismo, el menoscabo patrimonial que le irroga (perjuicio) y su cuant�a, para que �ste a su turno deba indemnizarle el da�o padecido, hasta concurrencia del valor asegurado�ART�CULO 1088 DEL C.CO.
ART�CULO 1099 DEL C.CO. ART�CULO 2033 DEL C.CO. Ley 225 de 1938 TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA S A L A C I V I L Magistrado Ponente: Eluin Guillermo Abreo Trivi�o Radicaci�n: 11001310303619991458 02 T. 1 F. 153 Exp. 1430 Procedencia: Juzgado 36 Civil del Circuito Demandante: Euroinversiones S.A. Demandado: Condor S.A. Cia de Seguros Generales y otro Clase de Proceso: Ordinario Motivo de alzada: Apelaci�n sentencia Estudiada y aprobada en Sala de 5 y 26 de abril de 2006 Bogot�, D. C., once (11) de julio de dos mil seis (2006).
Dec�dese el recurso de apelaci�n interpuesto por la parte demandante contra la sentencia de 26 de febrero de 2003, proferida por el Juzgado 36 Civil del Circuito de Bogot�, en el proceso ordinario de Euroinversiones S.A. contra Condor S.A. Cia de Seguros Generales y Gustavo Herrera Salazar I. Antecedentes 1. Fue presentada demanda con el prop�sito de obtener declaraci�n respecto de las siguientes pretensiones: 1.1 Que Gustavo Herrera Salazar incumpli� el contrato de encargo fiduciario irrevocable de administraci�n de recursos con destinaci�n espec�fica, entre �l como fideicomitente y Fiduciaria F.E.S. S.A. en calidad fiduciaria, el cual estaba amparado por las p�lizas de cumplimiento No. 025982011589 y 025982013794 expedidas por Condor S. A. Compa��a de seguros Generales a favor de la demandante; 1.2 Que la mencionada compa��a aseguradora pague a Euroinversiones S.A. la suma de $163'030.944,oo, o el valor que se pruebe dentro del proceso, por concepto de indemnizaci�n debido a la "realizaci�n total del riesgo asegurado"; adem�s de los intereses legales moratorios, a la tasa del doble inter�s bancario corriente que certifique la Superintendencia Bancaria, sobre el valor reclamado y cubierto por las p�lizas de cumplimiento desde el 18 de abril de 1999 o desde la fecha que sea demuestre dentro del proceso conforme al art�culo 1080 del Co.
Co. y hasta que el pago se realice. Por �ltimo, que las costas del proceso las pague la parte demandada; 2. Como fundamento de hecho la parte actora expuso que: 2.1 En marzo de 1998 celebr� contrato de encargo fiduciario irrevocable de administraci�n de recursos con destinaci�n espec�fica, donde Gustavo Herrera Salazar como fideicomitente se comprometi� con la Fiduciaria FES S.A., a transferirle la suma de $ 164'656.000,oo, en dos cuotas iguales de $82'328.000,oo en las fechas de 18 de agosto y 18 de noviembre de 1998 respectivamente.
Las anteriores sumas deb�an entregarse a la entidad demandante en raz�n de ser beneficiaria de aquel contrato, y con el prop�sito de pagar obligaciones a su favor por parte del fideicomitente Gustavo Herrera. En este contrato la entidad demandante es afianzada por la p�liza de cumplimiento No. 025982011589, expedida por Condor S.A. Compa��a de Seguros Generales; 2.2 Mediante un otro s�, las partes del contrato de fiducia, acordaron que la suma que el fideicomitente deb�a suministrar a la fiduciaria en dos cuotas, se har�a en una sola de $163'030.944,oo, la cual deb�a ser entregada el 18 de noviembre de 1998.
En su momento, la aseguradora dio su aprobaci�n a este suceso y para asegurar ese pago expidi� p�liza No. 02592013794 por el valor antes mencionado y la nueva fecha estipulada; 2.3 Gustavo Herrera (fideicomitente), llegado el d�a de la entrega de la suma de dinero referido en el contrato de fiducia, no la entreg� por lo cual, Euroinversiones S.A., envi�, el 23 de noviembre de 1998, una carta a la aseguradora donde expone esa circunstancia. Luego, las partes del contrato, con intervenci�n de la aseguradora, acordaron liquidar intereses de mora a cargo del afianzado Gustavo Herrera, los que se pagaran por la aseguradora, adem�s, se prorrog� el suministro de los fondos hasta el 18 de marzo de 1999; 2.4.
Llegado el 18 de marzo de 1999, Gustavo Herrera tampoco cumpli� con sus obligaciones, lo que gener� un perjuicio a Euroinversiones S.A. como beneficiaria del contrato de fiducia. En esta misma fecha, la sociedad demandante formul� un reclamo directo a la aseguradora, para que le pagara la suma de $163'030.944,oo, debido al acaecido incumplimiento amparado por las p�lizas de seguro libradas por ella.
No obstante, la aseguradora objet� el reclamo formulado, el 15 de abril de 1999, al aducir que no exist�a prueba de los perjuicios sufridos por Euroinversiones S.A. con ocasi�n del no cumplimiento del contrato de fiducia; 3. Se notific� en forma personal a la aseguradora Condor S.A. Compa��a de Seguros Generales, el 17 de agosto de 2000, y present� excepciones que denomin�: "La inexistencia de la obligaci�n", "falta de legitimaci�n en causa activa" y "la petici�n de modo indebido".
Por su parte, ante la imposibilidad de notificar a Gustavo Herrera Salazar en forma personal fue emplazado y se le nombr� curador ad-litem, quien se notific� el 24 de octubre de 2000, y manifest� coadyuvar las excepciones presentadas por la aseguradora demandada; 4. Evacuadas las etapas pertinentes, el a-quo emiti� sentencia en la que declar� que de acuerdo con los par�metros que ha manifestado la jurisprudencia con relaci�n a un contrato de seguro, la aseguradora se compromete a pagar ante el incumplimiento de las obligaciones amparadas con aquel, y se exonerar� de su compromiso si demuestra: 1.
Que las obligaciones se cumplieron, 2. Que el incumplimiento se debi� al otro contratante por faltar a sus deberes o que se ocasion� por motivo leg�timo o causa extra�a. Concluy� diciendo que al beneficiario le corresponde demostrar la existencia y cuant�a del menoscabo padecido. Aduce que, en el presente caso, la beneficiaria de las p�lizas de seguro, la aqu� demandante, justific� la ocurrencia del siniestro, pero de las pruebas practicadas y allegadas, no se demostr� el grado de lesi�n que sufri�, no trae ning�n soporte, verbi gratia, informe contable que demostrara las consecuencias del prejuicio que sufri� o los gastos en que incurri� por el no pago de las sumas que deb�a obtener, mas all� de la expectativa frustrada por no recibir el dinero.
A partir de ello qued� demostrada la inexistencia de la obligaci�n. Cuanto a declarar el incumplimiento de Gustavo Herrera, es innecesario, pues si la pretensi�n principal no prosper�, �sta accesoria pierde su raz�n de ser. II. El recurso de apelaci�n Dice el apelante que la sentencia que impugna consider� probados los hechos de la demanda, como la existencia del contrato de seguro y la realizaci�n del siniestro, y los medios probatorios practicados son id�neos y terminantes para demostrar el perjuicio que sufri� y su cuant�a; adem�s, persegu�a el cumplimiento del contrato de seguros con la sanci�n moratoria y se demostr� el perjuicio sufrido por la asegurada, a trav�s de la reclamaci�n extrajudicial y pruebas practicadas dentro del proceso.
La aseguradora demandada sab�a que el incumplimiento del contrato de fiducia generaba perjuicios moratorios para el apelante, al punto que ella misma pag� esos perjuicios, a la vez, no puede ignorar que el objeto del contrato de seguro fue asumir a favor del asegurado el riesgo que Gustavo Herrera no suministrara los fondos a que se hab�a comprometido, que eran cr�ditos a favor de la demandante, los cuales "quedar�an insolutos con el perjuicio consecuencial que ello entra�aba necesariamente" y tendr�a que subsanarlos.
A�ade que se est� confundiendo el perjuicio para el asegurado con el valor de la perdida patrimonial que est� determinado por el no suministro de los dineros a la fiduciaria. Respecto a la excepci�n de falta legitimaci�n sustantiva para obrar, por ser la sociedad S�nchez Echeverry y C�a S.C.A. tambi�n asegurada y beneficiaria de las p�lizas de seguro, es infundada, ya que Euroinversiones S.A. y aquella son solidarias en su posici�n activa y por ende cualquiera de las dos pueden hacer efectiva la obligaci�n. Asimismo, dicha sociedad, manifest� que "carece de inter�s asegurable para los efectos de ese contrato de seguro", de esa manera deja a Euroinversiones S.A. para actuar exclusivamente en este caso.
III. Consideraciones 1. Las exigencias o requisitos para estructurar en debida forma la relaci�n procesal, tambi�n llamados presupuestos procesales, como son: competencia, demanda en forma, capacidad para ser parte y capacidad procesal, concurren en a la litis, luego es viable un fallo de fondo. Adem�s, no se observa causa que invalide lo actuado. 2.
La situaci�n planteada en autos involucra, a no dudarlo, dos contratos: El primero alusivo a una Fiducia de administraci�n con destinaci�n espec�fica y el segundo, un contrato de seguros. Atendiendo que no puede haber contrato de seguro mientras no haya riesgo asegurable y que �ste encuentra su g�nesis en el contrato de fiducia, aparece como imperioso que previo a cualquier an�lisis, se determine la existencia y validez del encargo fiduciario, para luego, seg�n las circunstancias y clase de seguro, establecer la responsabilidad y obligaciones de la demandada. 2.1.
La fiducia, seg�n descripci�n del art�culo 1226 del C. de Co., "es un negocio jur�dico mercantil en virtud del cual una persona, llamada fiduciante o fideicomitente, transfiere uno o mas bienes especificados a otra, llamada fiduciario, quien se obliga a administrarlos o a enajenarlos para cumplir una finalidad determinada por el constituyente, en provecho de este o de un tercero llamado beneficiario o fideicomisario".
Desde la anterior descripci�n normativa, d�cese, que en el contrato de fiducia una de las partes se obliga para con la otra a ejecutar un encargo en t�rminos generales o espec�ficos y para cumplir dicho cometido, esta �ltima se compromete a transferir bienes que viabilizan dicho compromiso. El destinatario final de la gesti�n puede ser un tercero o el mismo constituyente.
Entrat�ndose de un encargo fiduciario de administraci�n seg�n se narra en el sub-ex�men, una de las modalidades mediante las cuales se concreta la fiducia de garant�a, tiene como particularidad el que los bienes o patrimonio asignado para cumplir la finalidad del encargante, no pasan, necesariamente, a ser propiedad de la fiducia, solo se entregan a la misma con el objetivo de ser administrados, lo que viabiliza su funci�n econ�mica y justifica su existencia de manera m�s flexible y m�s din�mica, aunque conserva su esencial naturaleza como es la ejecuci�n de un prop�sito a favor del constituyente o un tercero, cuya concreci�n se logra previo encargo y asignaci�n de los recursos para el mismo. 2.1.1.
Al el expediente se adosaron documentos que recogen lo que las partes decidieron llamar "Contrato de encargo fiduciario irrevocable de administraci�n de recursos con destinaci�n espec�fica". (folios 2 a 6 cdo. 1). Y, all�, efectivamente se convino que una de ellas, concretamente GUSTAVO HERRERA SALAZAR (constituyente), entregar�a a FIDUCIARIA FES S.A., (fiduciaria) la suma de $82'328.000,oo. y $82'328.000,oo., dineros destinados a pagar a la sociedad EUROINVERSIONES S.A., y/o SANCHEZ ECHEVERRY Y CIA S.C.A. Posteriormente, por acuerdo de las partes, se variaron tanto el monto, que ya no se cancelar�a en dos cuotas sino en una sola, como la fecha de entrega al beneficiario, habi�ndose convenido que fuera en fecha posterior.
El anterior escrito mediante el cual se document� el contrato mentado, no fue desconocido por las partes, luego a �sta data constituye prueba determinante de dicha relaci�n (arts. 252 y ss C. de P.C.). 2.1.2. El precedente acuerdo de voluntades se someti� a las exigencias legales, tanto en cuanto a los requisitos generales de todo negocio jur�dico exigidos por la normatividad vigente (arts. l494 y ss C.C.) como a los referidos de manera especial para el contrato de fiducia, (Arts. 1226 y ss C. de Co.), luego no hay reparo que hacer en torno a su existencia y validez, por ende, como as� lo pregona el art�culo l602 del C.C.Colombiano, naci� como un imperativo para las partes avenirse a su cumplimiento en la forma y t�rminos concertados.
Expuesto lo anterior, seg�n el acuerdo de voluntades, aparece que el principal compromiso del constituyente se reduc�a a que por �l, o sea, Gustavo Herrera, se entregar�a unos dineros a la fiduciaria, entrega que, a la vez, constitu�a el evento incierto asegurado, la que result� fallida y por ello se gener� un incumplimiento, comportando, a la vez, la reclamaci�n presentada. 2.1.3.
El dicho incumplimiento qued� evidenciado, como ya se resalt�, a partir de la no entrega de los dineros convenidos, omisi�n que se patentiz� a trav�s de la documental allegada con la demanda (folios 12,13, 21 y 22 a 26), que recoge, entre otras, la atestaci�n de la Fiduciaria en el sentido de no haber recibido dineros del constituyente. Esta circunstancia que se erige como una negaci�n indefinida, pues alude a un no pago, a voces del art�culo 177 del C. de P.C., radicaba en cabeza del extremo deudor o de su asegurador, seg�n el caso, el compromiso probatorio de infirmar tal aseveraci�n, (art. 1757 C.C.).
No obstante dicho compromiso probatorio, el extremo pasivo en manera alguna acredit� el cumplimiento del pago a cargo del se�or Gustavo Herrera Salazar, luego emerge como una verdad incontrovertible que �ste �ltimo se sustrajo a dicha obligaci�n, dando lugar, de paso, a que esa omisi�n estructurara el hecho incierto a que alude el contrato de seguro celebrado con la demandada, circunstancia que se valorar� m�s adelante pero frente ya a este �ltimo contrato. 2.2.
Anejo a este �ltimo contrato, d�cese que: "El contrato de seguro es aqu�l negocio "..bilateral, oneroso, aleatorio y de tracto sucesivo por virtud del cual una persona -el tomador- se obliga a cambio de una prestaci�n pecuniaria cierta que denomina "prima" dentro de los l�mites pactados y ante la ocurrencia de un acontecimiento incierto cuyo riesgo ha sido objeto de cobertura, a indemnizar al "asegurado" los da�os sufridos o, dado el caso, a satisfacer un capital o una renta, seg�n se trate de seguros respecto de intereses sobre cosas, sobre derechos o sobre el patrimonio mismo, supuestos en que se les llama de "da�os" o de "indemnizaci�n efectiva" o bien de seguros sobre las personas cuya funci�n, como se sabe, es la previsi�n, la capitalizaci�n y el ahorro.
Salta a la vista, pues, que uno de los elementos esenciales en este esquema contractual es la obligaci�n "condicional" contra�da por el asegurador de ejecutar la prestaci�n prometida si llegara a realizarse el riesgo asegurado, obligaci�n que por lo tanto equivale al costo que ante la ocurrencia del siniestro debe aqu�l asumir y significa asimismo la contraprestaci�n a su cargo, correlativa al pago de la prima por parte del tomador " (Sent.24 de enero de 1994, C.S.J. EXPEDIENTE 4045). 2.2.1.
Y, relacionado al seguro de cumplimiento, v�nculo que subyace a la litis, hase dicho: Naturaleza y caracter�sticas. �El seguro de cumplimiento fue creado por la ley 225 de 1938, con la autorizaci�n contenida en su art�culo segundo para que el seguro de manejo all� instituido, se hiciese extensivo al ��cumplimiento de obligaciones que emanen de leyes o de contratos � Esta especie de contrato, que es una variante de los seguros de da�os, tiene por objeto servir de garant�a a los acreedores de obligaciones que tengan venero en el contrato o en la ley, acerca de su cumplimiento por parte del obligado.
Por virtud de �l la parte aseguradora, mediante el pago de una prima ampara al asegurado (acreedor) contra el incumplimiento de obligaciones de la estirpe se�alada.(�). El riesgo asegurado est� constituido por la eventualidad de un incumplimiento por parte del deudor, quien por m�ltiples circunstancias puede desatender los compromisos adquiridos con ocasi�n del contrato.
Trat�ndose como se anticip�, de una variante de los seguros de da�os, que se encuentran sometidos al principio indemnizatorio consagrado por el art�culo 1088 del C�digo de Comercio, la obligaci�n del asegurador consiste en resarcir al acreedor el da�o o perjuicio que deriva del incumplimiento del deudor, hasta concurrencia de la suma asegurada.
Bajo tal perspectiva, acaecido el siniestro, con la realizaci�n del riesgo asegurado, es decir, con el incumplimiento de la obligaci�n amparada, del cual dimana la obligaci�n del asegurador, incumbe al asegurado demostrar ante el asegurador la ocurrencia del mismo, el menoscabo patrimonial que le irroga (perjuicio) y su cuant�a, para que �ste a su turno deba indemnizarle el da�o padecido, hasta concurrencia del valor asegurado� (CSJ, Cas.
Civil, Sent. mayo 7/2002, Exp.6181. M.P. Jos� Fernando Ramirez G�mez). Sobre el mismo punto y m�s exactamente sobre la vigencia de la ley 225 de 1938, el m�ximo �rgano judicial ordinario, expuso: �recapitulando, se tiene: una ley especial, la n�mero 225 de 1938, cre� un seguro tambi�n especial, mediante el cual, y esto es lo m�s de destacar ahora, se hizo viable garantizar el �cumplimiento de obligaciones que emanen de leyes o contratos�.
Ahora bien: cuanto a la vigencia de tal normatividad, que por cierto cuenta con voces divergentes, estima la Corte, luego de reexaminar en detalle la cuesti�n, que se trata de una ley que conserva vigor, por que es el propio c�digo Comercio de 1971 el que da cuenta de su existencia cuando a �l hace expresa alusi�n en su art�culo 1099; alusi�n que, por lo dem�s, es la respuesta consciente a la idea que siempre acompa�� a los autores de la codificaci�n quienes jam�s perdieron de mira esa tipolog�a de contrato, cual lo revelan sin ambages las correspondientes actas de la comisi�n revisora.(..).
Y seguramente que al comp�s de este fundado marco de cosas es como el estatuto org�nico del sistema financiero hizo acopio de la normatividad comentada (art. 203). A modo de s�ntesis, cabe concluir que siendo incontestable que los seguros de cumplimiento no han desaparecido y que la estructura del mismo no se acomoda del todo en el seno del C�digo de Comercio, la reglamentaci�n especial de ellas, al no hacer parte del c�digo que se derogaba, ni ley complementaria suya, qued� a salvo de la derogatoria general del art�culo 2033.
Es la �nica manera de zanjar el choque que de otro modo se presentar�a indefectiblemente entre los art�culos 1099 y 2033 � (CSJ, Cas. Civil, Sent. mayo 2/2002 exp. 6785. M.P. Manuel Ardila Vel�squez). 2.2.2. Deviene de lo expuesto que el segundo de los contratos involucrados en el sub examen, ciertamente corresponde al de seguro, espec�ficamente al de cumplimiento.
En el aparecen con meridiana claridad los elementos que lo estructuran, como tomador, asegurador, prima, el riesgo asegurable y el hecho incierto. De resaltar �ste �ltimo elemento que estaba determinado por la conducta a realizar por el deudor y constituyente, o sea, la entrega del dinero atr�s aludido, la que, como ya se advirti�, no fue acreditada. 3.
Ahora bien: establecida la existencia del contrato de encargo fiduciario y el de seguro, al igual que el incumplimiento del primero, d�bese indagar por las implicaciones de �sta �ltima circunstancia y el impacto en el segundo de los contratos referidos. Sobre este punto, huelga decir que los seguros como el de cumplimiento implican, como todo seguro, la protecci�n frente a un posible perjuicio patrimonial que pueda sufrir el asegurado, (seguro de da�os) derivado de la ocurrencia del riesgo asegurado.
Sin embargo, el solo hecho de generarse incumplimiento por parte del obligado no constituye per se la liberaci�n de la obligaci�n indemnizatoria a cargo del asegurador, pues se exige, adem�s del acaecimiento del hecho incierto, la existencia de un da�o y la cuant�a del mismo, m�xime que no es de la clase de seguros que involucren un valor admitido, (C. Co.
Art. 1088). 4. Sin embargo, el perjuicio y la cuant�a del mismo var�an dependiendo de la clase de obligaci�n amparada, pues no resulta igual brindar cobertura a la realizaci�n de una obra, la debida ejecuci�n de un anticipo, � lisa y llanamente, como en el caso de autos, la entrega de una suma determinada de dinero y si este valor tiene una destinaci�n espec�fica.
Esa diversidad de conductas susceptibles de asegurar, igual, imponen un m�nimo de comportamientos en su ejecuci�n o inejecuci�n e igual, comportan variables al momento de acreditar el perjuicio y la cuant�a de �l, pues est�n determinados por circunstancias muy diferentes. Pero, c�mo acreditar el perjuicio derivado del no pago de una suma de dinero ?.
Cu�l ser�a la cuant�a de ese perjuicio. ?. A lo largo de �sta instancia se recogieron diferentes pruebas (folios 39,40,41,53 a 62) que permiten aseverar que la suma que deb�a ser entregada a la fiduciaria y de la cual se priv� a la parte demandante en raz�n a la conducta remisa del obligado, ten�a, junto a la actora, como beneficiaria a la sociedad S�nchez Echeverri y Cia S.C.A., Y, la accionante, una vez sobrevino el incumplimiento, entreg� a �sta �ltima sociedad el dinero dejado de pagar.
Agr�gase a lo anterior, que la sociedad S�nchez Echeverri y Cia S.C.A., otra de las beneficiarias, recibi� de manos de la aqu� demandante el valor dejado de entregar a la fiduciaria, como as� lo atest� en esta instancia el representante legal de la mencionada sociedad, lo que pone de presente que la actora vio reducido su patrimonio en cuanto que adem�s de no recibir el valor asegurado, tuvo que desembolsar suma similar en raz�n a ese incumplimiento. 5.
A partir de lo anterior, puede decirse que el perjuicio padecido por la actora y la cuant�a del mismo, dadas las caracter�sticas de la obligaci�n incumplida, aparecen que son: de una parte, la no entrega del dinero a la fiduciaria, y de otra parte, el monto del perjuicio, resulta ser la misma suma dejada de percibir, que aunque no se acepte que es de los contratos de valor admitido, resulta evidente que la privaci�n de una determinada suma de dinero, cuando la misma no est� destinada a cumplir una finalidad concreta, la dejaci�n en el pago de ella, implica un perjuicio y en un valor equivalente o igual a la suma dejada de percibir.
No obstante, la indemnizaci�n a reconocer no podr� superar el monto de la cobertura acordada en el contrato de seguro. IV. Decisi�n Con base en lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogot�, Sala Civil de Decisi�n, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, revoca la sentencia de fecha y procedencia anotadas, y en su lugar, dispone: 1�.
Declarar que el demandado GUSTAVO HERRERA SALAZAR, incumpli� el contrato de encargo fiduciario celebrado entre �l y la fiduciaria F.E.S. S.A., en marzo de 1998; 2�. Declarar que en raz�n al dicho incumplimiento, se configur� el riesgo asegurado a trav�s de las p�lizas Nos. 02598201589 y 025982013794 expedidas por CONDOR S.A. COMPA��A DE SEGUROS GENERALES; 3�.
Declarar que la sociedad CONDOR S.A. COMPA��A DE SEGUROS GENERALES, ha incumplido, por el no pago, el contrato de seguro celebrado con la demandante; 4�. Condenar a la sociedad CONDOR S.A. COMPA��A DE SEGUROS GENERALES, al pago a favor de la sociedad EUROINVERSIONES S.A., en el t�rmino de ocho d�as siguientes a la ejecutoria de �sta providencia, de la suma de $163.030.944,oo., a t�tulo de indemnizaci�n; 5�.
Condenar a la sociedad EL CONDOR S.A. COMPA��A DE SEGUROS GENERALES, a favor de EUROINVERSIONES S.A., al pago de los intereses moratorios a la tasa m�xima legal permitida, desde el d�a 18 de abril de 1999, hasta la fecha en que se verifique el respectivo pago; 6. Condenar en costas de ambas instancias a la parte demandada. T�sense. C�piese, notif�quese y oportunamente devu�lvase.
ELUIN GUILLERMO ABREO TRIVI�O LIANA AIDA LIZARAZO VACA LUZ MAGDALENA MOJICA RODRIGUEZ TSB - Sala Civil - exp. 3619991458-02 PAGE 18 �;<=��������� � ��2>���%�%�%�%O@m@.G�������ʽ������������s��s��h[CJOJQJaJmH sH CJOJQJmH sH 5�>*CJOJPJQJ\�6�CJOJPJQJ]�6�CJOJPJQJ5�>*CJOJQJ\�CJOJQJ5�CJOJPJQJ\�CJOJPJQJOJPJQJ^JmH sH 5�CJOJQJ\�5�\�CJOJPJQJ^JmH sH OJQJ^JmH sH CJOJQJ^JmH sH ��<=Um�������������d���������$dha$ d�$IfX$$If�F�����"#�0�������6��������4� Fa� $$Ifa$�bc�����;S���� !YZ���� � � � 9: ������������������������$dha$$�� �,�dh^�� `�,�a$$���dh^�`��a$$dha$: ��VW��{|)*;<����9:���#�#�%�%�%���������������������������$dha$$dha$�%�%H'I'�)�)5+6+�,�,m/n/#3$3C5D5�6�6,9-9�:�:�?�?kAlACC�C����������������������������$dha$�C�C+E,E.G/G�G�G�H�H�JK�K�K�M�M�O�O�P�P`SaS�U�UXVYV!X"X�Y����������������������������$dha$.G/G�G�M!XJX�Y�Yw\x\�\�\�\�]�]Jb{bb�bccccccccc���������迲˨˿˿��������0J5�CJmHnHu0J5�CJj0J5�CJU5�CJ5�CJOJPJQJ5�>*CJOJPJQJ\�5�CJOJPJQJ\�CJOJPJQJCJOJQJCJOJQJaJmH sH CJOJQJmH sH CJOJPJQJmH sH �Y�Yw\x\�\�\�\�\�]�]�^�^W_X_�_�_�`�`�a�aIbJb{b|b}b~bb�b���������������������������$dha$$dha$�b�b�b�b�b�b�b�b�b�bcccc�������������$a$$dha$ * 00&P��/ �"I!�k"��#��$��%��n i@@��@Normal5$7$8$9DH$_HmH sH tH V@VT�tulo 1$$ ��dh*$@&a$5�@���CJOJQJV@VT�tulo 2$5$7$8$9D@&H$CJOJQJ^JmH sH uL@LT�tulo 3$$dh@&a$5�CJOJQJ\�^JF@FT�tulo 4$$dh@&a$CJOJQJ^JP@PT�tulo 5$$dh@&a$5�>*CJOJQJ\�^JL@LT�tulo 6$$dh@&a$5�CJOJQJ\�^JF@FT�tulo 7$$dh@&a$CJOJQJ^J>@>T�tulo 8$$dh@&a$CJPJH @HT�tulo 9 $$dh@&a$5�>*CJPJ\�FA@���FFuente de p�rrafo predeter.0@�0Texto nota pie4@4 Encabezado ��8!: @: Pie de p�gina ��8!0)@�!0N�mero de p�gina:&@�1:Ref. de nota al pieH*jB@BjTexto independiente$5$7$8$9DH$a$6�CJOJQJmH sH uZP@RZTexto independiente 2$dha$CJOJQJ^JD>@bDT�tulo$dh*$a$5�@���CJOJQJ^Q@r^Texto independiente 3$a$B*CJOJQJ^Jph^�O���^cuerpo$$�p����1$7$8$H$`�pa$OJQJ^J_HmH sH tH "�O��"eacep1phB�O�BBody Text 3$dha$CJOJQJ_z������<=Um���������;S���� !YZ�������9:��V W � � { | )*;<����9:�����!�!�!�!H#I#�%�%5'6'�(�(m+n+#/$/C1D1�2�2,5-5�6�6�;�;k=l=??�?�?+A,A.C/C�C�C�D�D�FG�G�G�I�I�K�K�L�L`OaO�Q�QXRYR!T"T�U�UwXxX�X�X�X�X�Y�Y�Z�ZW[X[�[�[�\�\�]�]I^J^{^|^}^~^^�^�^�^�^�^�^�^�^�^�^__�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��X0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���@0�� 088888;.Gc3:�: �%�C�Y�bc46789;<c5+25;!����8�@�����������0�( � ��B �S���� ?�OSgk��� ������^mz�������&(� � � � ����P V � � <>��������y{et����BDEJ278>QX, 5 8; < A � � �!�!�#�#�$�$�%�%�%�%& &_'e'}'�'�(�(�(�(�()A)H)�)�)�)�)C,F,----u-z-//////�/�/�/�/�/�/0070:0>0G0I0P0R0�0�0�4�455%5(57%7�;�;D<H<�B�BCCC%C�G�G�I�I�I�I�I�I2J5JuL{LINLNPORO�S�S�S�S"T*T^TaTbTgTpZuZ�\�\�^__��:;S�����!�!�X�X^�^�^�^�^__��Consejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3619991458 02 ej. p�liza de incum no demuestra perjuicio2.docConsejo SuperioraC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3619991458 02 ej.asdConsejo SuperioraC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3619991458 02 ej.asdConsejo SuperioraC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3619991458 02 ej.asdConsejo SuperioraC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3619991458 02 ej.asdConsejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3619991458 02 ej. p�liza de incum no demuestra perjuicio2.docConsejo SuperioraC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3619991458 02 ej.asdConsejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3619991458 02 ej. p�liza de incum no demuestra perjuicio2.docConsejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3619991458 02 ej. p�liza de incum no demuestra perjuicio2.docConsejo Superior�C:\TRIBUNAL 2006\SALA CIVIL\PROVIDENCIAS\ABREO T. ELUIN G\TITULADAS\3619991458 02 ej. p�liza de incum no demuestra perjuicio2.doc<=��V V)+vXwX�^__���@IBM Proprinter IIILPT1:PROPRINTIBM Proprinter IIIIBM Proprinter III�@f���@MSUDIBM Proprinter III�dIBM Proprinter III�@f���@MSUDIBM Proprinter III�d#:�o::���"_`@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�ArialC�� PMingLiU�e0}fԚK,��Bookman Old Style"q����&C�F#D�F̪���� 7N(��� N'�!����xx�0d `�[ 3�Q����H��(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL JOSE ALFONSO ISAZA DAVILAConsejo Superior�� �����Oh��+'��0�����, HT p|� ������)TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL ordRIBJOSE ALFONSO ISAZA DAVILARIOSEOSENormalFConsejo SuperiorA D7nsMicrosoft Word 9.0D@�}� @��Q^e�@�-����@Z������ 7N�� ��՜.��+,��0 px��������� ��N��( ` )TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL T�tulo !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=����?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRST����VWXYZ[\����^_`abcd��������g����������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F�m�Ƹ��i�1Table������������>C,WordDocument��������,zSummaryInformation(����UDocumentSummaryInformation8������������]CompObj����kObjectPool�������������m�Ƹ���m�Ƹ�������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q