Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Pereira

Radicado: 66682310400120230017101

Sala: SALA PENAL

Ponente: Carlos Alberto Paz Zúñiga

Fecha: 2023-08-29

Sujetos procesales: Juan Carlos Castro Henao

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A la fecha se encuentran en la Estaci�n de Polic�a del mismo municipio, lugar que no cuenta con las condiciones f�sicas requeridas, y est� con hacinamiento. Han solicitado el respectivo traslado, pero siempre lo niegan. Piden la protecci�n de sus derechos fundamentales, y, en consecuencia, se ordene a las entidades accionadas proceder con el traslado al establecimiento carcelario. 3.- TR�MITE Y FALLO 3.1.- En julio 05 de 2023 el despacho admiti� la demanda presentada contra la Direcci�n Nacional del INPEC, la Direcci�n Regional INPEC Viejo Caldas, el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Santa Rosa de Cabal, y de manera oficiosa vincul� a la Defensor�a del Pueblo del Departamento de Risaralda, a la Alcald�a de Santa Rosa de Cabal, a la Personer�a Municipal de Santa Rosa de Cabal.

Posteriormente, mediante auto de julio 07 y 10 de 202, se vincularon a la Gobernaci�n de Risaralda y a la Estaci�n de Polic�a de Santa Rosa de Cabal, respectivamente. Las entidades se pronunciaron en los siguientes t�rminos: - La Direcci�n General del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC- a trav�s de su Jefe Oficina Asesora Jur�dica, del extenso escrito en el cual se citan varias nomas y jurisprudencia, se�al� que la protecci�n de derechos humanos a los PPL no solo es responsabilidad del INPEC sino tambi�n de las entidades territoriales, por lo que se hace necesario la vinculaci�n de las alcald�as y la gobernaci�n. En este asunto se deben aplicar los principios de razonabilidad y de proporcionalidad, por cuanto la orden debe ir dirigida a las entidades inmersas en la responsabilidad de coordinar el sistema penitenciario y carcelario y la pol�tica criminal del Estado.

Igualmente, le asiste responsabilidad a los Jueces de Ejecuci�n de Penas y Medidas de seguridad para que verifiquen que personas tienen derecho a la libertad condicional, a la pena cumplida o a un subrogado, con la finalidad de disminuir la publicaci�n de los centros carcelarios. Solicit� que se nieguen las pretensiones de los accionantes, como quiera que es responsabilidad de los entes territoriales velar por la poblaci�n que se encuentra privada de la libertad preventivamente. - El Secretario de Despacho de la Gobernaci�n de Risaralda manifest� que la entidad no ha vulnerado ning�n derecho fundamental, y que la tutela est� dirigida contra la Direcci�n Nacional del INPEC, raz�n por la cual solicit� su desvinculaci�n. - La Directora del Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Mediana Seguridad de Santa Rosa de Cabal inform� que son las alcald�as y las gobernaciones las encargadas del sostenimiento de las c�rceles para las personas detenidas de forma preventiva.

Indic� que el establecimiento cuenta con un hacinamiento del 14%. La Corte Constitucional en sentencia SU-122/22 reiter� la competencia de los entes territoriales de garantizar la manutenci�n a las personas detenidas preventivamente -desde la captura y hasta las 36 horas- y a aquellas con medida de aseguramiento, lo que no ocurre en este asunto, toda vez que no existe un convenio interinstitucional por parte del ente territorial para atender a la poblaci�n sindicada.

Pidi� que se desvincule el Establecimiento Penitenciario de la acci�n de tutela, por no vulneraci�n de derechos fundamentales. - El Defensor del Pueblo manifest� que constantemente vistan las c�rceles y estaciones de polic�a para verificar la situaci�n de los PPL, con la finalidad de asegurar que cada uno cuente con defensa p�blica y se les respeten sus derechos humanos. Adicionalmente, se realizan brigadas jur�dicas, para dar el apoyo necesario a aquellas personas que no cuentan con los recursos econ�micos para un abogado de confianza.

Solicit� que se desvincule del tr�mite de tutela a la Defensor�a del Pueblo. - El Director de la Regional Viejo Caldas del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC-, indic� que, pese a las condiciones de hacinamiento de las Estaciones de Polic�a, debe recordarse que la responsabilidad de los sindicados est� en cabeza de los entes territoriales, por lo que el INPEC no ha vulnerado ning�n derecho fundamental.

Pidi� que se vincule en el tr�mite a la Alcald�a de Santa Rosa de Cabal y a la Gobernaci�n de Risaralda. - El Jefe Grupo Asuntos Jur�dicos de la Polic�a Nacional solicit� la acumulaci�n de las acciones de tutela presentadas por los se�ores JUAN CARLOS CASTRO HENAO y DANY FERNANDO L�PEZ VALENCIA, por tratarse de la misma causa, objeto y sujetos pasivos de la acci�n. Las dem�s entidades vinculadas requeridas guardaron silencio. 3.2.- Mediante auto de julio 13 de 2023 el Juzgado dispuso la acumulaci�n de las dos acciones de tutela. 3.3.- Vencido el plazo constitucional, la titular del juzgado a-quo mediante sentencia de julio 13 de 2023 tutel� el derecho fundamental a la dignidad humana de los se�ores JUAN CARLOS CASTRO HENAO y DANY FERNANDO L�PEZ VALENCIA y determin� ordenar; �[�] al INPEC, que un t�rmino no mayor a diez (10) d�as, deber�n, autorizar, tramitar y gestionar el ingreso de los se�ores JUAN CARLOS CASTRO HENAO y DANY FERNANDO L�PEZ VALENCAI a un Centro Carcelario de Mediana Seguridad que sea dispuesto por ello�- Para llegar a la anterior determinaci�n la juez a quo argument� que si bien es cierto los entes territoriales tienen responsabilidad de las personas que se encuentran recluidas en las estaciones de polic�a, ya que estas se encuentran a su cargo, no es menor cierto que en caso de traslados a Centro de Reclusi�n, la responsabilidad recae sobre el INPEC, ya que el Estado les confiri� la facultad de custodiar las personas privadas de la libertad, sean procesadas o condenadas. 4.- IMPUGNACI�N - Dentro del t�rmino oportuno, la Direcci�n General del INPEC, impugn� la decisi�n referida, solicitando se revoque el fallo y se nieguen las pretensiones de la acci�n de tutela, centrando sus argumentos en estos temas: (i) los municipios y gobernaciones tiene responsabilidad con los internos conforme lo estipula el art�culo 17 de la ley 65/93;

(ii) las entidades territoriales deben atender de forma integral a las personas detenidas preventivamente; y (iii) las personas condenadas son responsabilidad de las Direcciones Generales del INPEC. - Dentro del t�rmino oportuno, la Direcci�n Regional Viejo Caldas del INPEC, impugn� la decisi�n referida, solicitando se revoque el fallo y se nieguen las pretensiones de la acci�n de tutela, para lo cual indic� que la entidad no ha vulnerado ning�n derecho fundamental de los accionantes, toda vez que no se encuentra dentro de sus competencias la administraci�n de los establecimiento de reclusi�n de detenci�n preventiva, y existe una imposibilidad f�sica de recibir m�s personas en el establecimiento penitenciario y carcelario.

La recepci�n de los privados de la libertad no soluciona en nada el hacinamiento que tienen, por cuanto la Regional tambi�n posee igual inconveniente. Sobre el tema y las cargas del ente territorial, la Corte Constitucional se pronunci� en la sentencia SU-122/22. 5.- POSICI�N DE LA SALA Se tiene competencia para decidir la impugnaci�n incoada contra el fallo proferido por el Juzgado Penal del Circuito con funciones de conocimiento de Santa Rosa de Cabal de Pereira (Rda.), de conformidad con las facultades conferidas en los art�culos 86 y 116 de la Constituci�n Pol�tica y 32 del Decreto 2591/91. 5.1.- Problema jur�dico planteado Corresponde al Tribunal establecer el grado de acierto o desacierto contenido en el fallo objetado, en cuanto tutel� los derechos fundamentales de los se�ores JUAN CARLOS CASTRO HENAO y DANY FERNANDO L�PEZ VALENCIA. De conformidad con el resultado, se proceder� a tomar la determinaci�n pertinente, ya sea convalid�ndolo, modific�ndolo o revoc�ndolo como lo piden las entidades impugnantes. 5.2.- Soluci�n a la controversia La acci�n de tutela ha sido por excelencia el mecanismo m�s expedito en materia de protecci�n de derechos fundamentales, gracias a ella el Estado Colombiano logr� optimizarlos y hacerlos valer a todas las personas sin discriminaci�n alguna.

Se erige por tanto en el instrumento v�lido con el que cuentan los ciudadanos para acudir ante cualquier juez de la Rep�blica en procura de hacer respetar los derechos fundamentales al resultar afectados o vulnerados, siempre y cuando no haya otro medio de defensa judicial al que se pueda recurrir o de existir se busque evitar un perjuicio irremediable, caso en el cual el amparo proceder� de manera transitoria.

Sea lo primero se�alar que como la pretensi�n en la acci�n de amparo va encaminada a proteger los derechos fundamentales de una persona privada de la libertad en un sitio que no re�ne las m�nimas condiciones para su permanencia, nada distinto que la Estaci�n de Polic�a de Santa Rosa de Cabal, al no haber sido posible su traslado a un establecimiento penitenciario, la Corporaci�n har� las siguientes precisiones: En este asunto se trata de dos personas que tienen la condici�n de detenidos, y es sabido que cuando se trata de individuos que se encuentran en una relaci�n de sujeci�n especial con el Estado, si bien una de las consecuencias jur�dicas m�s importantes es la posibilidad que tienen las autoridades penitenciarias y carcelarias de suspender o restringir el ejercicio de algunos de sus derechos fundamentales como la libertad de locomoci�n, la intimidad familiar y el libre desarrollo de la personalidad, esa misma relaci�n impone al Estado el deber de respetar y garantizar integralmente otra serie de derechos que no admiten restricciones o limitaciones, como la vida, la salud o la dignidad humana.

Precisamente esos derechos son los que se estiman quebrantados en el caso particular, al ser sometido el detenido a permanecer en condiciones que no son decentes, pues las instalaciones en las que se encuentra no est�n dise�adas para albergar por t�rminos prolongados a quienes han visto restringido su derecho a la libertad. Las salas de detenidos que administra la Polic�a Nacional deben estar habilitadas exclusivamente para la detenci�n transitoria de personas; luego entonces, en ning�n caso la retenci�n de ciudadanos en estas instalaciones administrativas debe sobrepasar las treinta y seis (36) horas.

Lo dicho, de conformidad con lo dispuesto en la Constituci�n Pol�tica en sus art�culos 28 a 30. As� mismo, los lugares de detenci�n deben estar bien organizados, con una normativa clara para efectos de evitar arbitrariedades e igualmente ser lo suficientemente seguros para garantizar la integridad de quienes all� se encuentran. Sobre el tema debe precisarse que ha sido reiterada y pac�fica la jurisprudencia constitucional al se�alar la necesidad de otorgar a la poblaci�n carcelaria un trato digno dada su especial condici�n de sujeci�n frente al Estado, en consideraci�n a que: �las personas privadas de la libertad, bien lo sean en cumplimiento de una detenci�n preventiva o en cumplimiento de una condena por sentencia judicial, est�n a cargo directamente del Estado, lo que genera una relaci�n especial entre los internos y las autoridades.

La Corte Constitucional ha sostenido entonces, que los internos se encuentran vinculados con el Estado por una especial relaci�n de sujeci�n, que consiste en que �ste puede exigirles dentro del establecimiento carcelario reglas m�nimas de conducta para preservar el orden y la seguridad carcelaria, siempre y cuando estas medidas sean razonables y proporcionales.

Correlativamente el Estado debe garantizarles a los internos el pleno ejercicio de los derechos fundamentales que no han sido suspendidos y el disfrute parcial de los que han sido restringidos�  Es por esto que los ciudadanos privados de la libertad al quedar bajo la tutela del Estado, pueden exigir de los establecimientos de reclusi�n y dem�s autoridades competentes el respeto de sus derechos fundamentales, pese a las restricciones que resultan inherentes al cumplimiento de las medidas privativas de la libertad que les han sido impuestas, pues as� lo establece la Constituci�n, el derecho internacional y la legislaci�n interna.

Ello para predicar que cuando se enfrenta determinado ciudadano ante la posibilidad de estar privado de la libertad, su permanencia en un lugar de reclusi�n debe contar con las condiciones m�nimas que respeten los derechos fundamentales a la vida, la salud y la dignidad humana. M�rese lo que el art�culo 5� de la ley 1709/14 dispone: �Respeto a la dignidad humana.

En los establecimientos de reclusi�n prevalecer� el respeto a la dignidad humana, a las garant�as constitucionales y a los Derechos Humanos universalmente reconocidos. Se proh�be toda forma de violencia s�quica, f�sica o moral. Las restricciones impuestas a las personas privadas de la libertad estar�n limitadas a un estricto criterio de necesidad y deben ser propor cionales a los objetivos leg�timos para los que se han impuesto.

Lo carencia de recursos no podr� justificar que las condiciones de reclusi�n vulneren los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad�. �negrillas excluidas- As� las cosas y como quiera que las Estaciones de Polic�a no est�n catalogadas como establecimientos de reclusi�n, ni cumplen con las condiciones t�cnicas y estructurales necesarias para mantener por tiempo indefinido a los capturados por la Polic�a Nacional en ejercicio de su funci�n misional, y por tanto est�n fuera de los est�ndares requeridos para que las personas sindicadas o condenadas permanezcan all� recluidas, el hecho de que los accionantes se encuentren privados de la libertad e las instalaciones de la Polic�a Nacional de Santa Rosa de Cabal atenta sin lugar a dudas contra su dignidad humana, como situaci�n que se ha prolongado en el tiempo m�s all� de lo estrictamente necesario -seg�n se extrae de los documentos que fueron aportados tanto por los accionantes como por la Polic�a Nacional el se�or CASTRO HENAO lleva privado de la libertad cinco meses y el se�or L�PEZ VALENCIA cuatro meses-.

Es verdad desde luego, que el art�culo 12 de la Ley 1709/14 que modific� el art�culo 21 de la Ley 65/93 indica que las c�rceles y pabellones de detenci�n preventiva est�n dirigidos exclusivamente a sindicados, no a condenados, y que de conformidad con el art�culo 17 del �ltimo estatuto citado ese tipo de establecimientos deber�an estar a cargo de los entes territoriales.

Ahora, es evidente que no solo en el municipio de Santa Rosa de Cabal sino en la capital del departamento se carece de esa clase de lugares de reclusi�n transitorios especiales, donde como lo indica la disposici�n en cita deber�an ser trasladadas las personas que con ocasi�n de la imposici�n de una medida de aseguramiento de detenci�n preventiva se encuentran privadas de su libertad, ello hasta tanto se profiera sentencia condenatoria, en cuyo momento deben pasar a una penitenciaria a �rdenes del INPEC.

No obstante y sin desconocer la Sala la normativa que regula tal situaci�n, lo trascendente en el caso que nos concita es que nos encontramos frente a una flagrante vulneraci�n de derechos y garant�as fundamentales, al existir un imputado privado de su libertad en un sitio que no ofrece las garant�as m�nimas de reclusi�n, y por lo mismo se hac�a improrrogable la intervenci�n del Juez Constitucional para ordenar el traslado del mismos a un establecimiento penitenciario que le ofreciera las m�nimas condiciones requeridas por su especial situaci�n de sujeci�n frente al Estado.

Ahora bien, si lo que pretende la entidad impugnante es que por parte de las entidades territoriales del orden departamental y municipal se d� estricto cumplimiento a lo dispuesto en el art�culo 17 de la Ley 65/93, referido a: �la creaci�n, fusi�n o supresi�n, direcci�n, organizaci�n, administraci�n, sostenimiento y vigilancia de las c�rceles para las personas detenidas preventivamente�, o lo plasmado en el art�culo 21 de la referida norma que modific� el art�culo 12 de la Ley 1709/14, respecto a que: �Las c�rceles y pabellones de detenci�n preventiva son establecimientos [�] dirigidos exclusivamente a la atenci�n de personas en detenci�n preventiva en los t�rminos del art�culo 17 de la Ley 65 de 1993, los cuales est�n a cargos de las entidades territoriales�, lo que debi� promover el INPEC, desde a�os atr�s, eran las correspondientes acciones de cumplimiento en contra de todos y cada uno de los entes del orden Distrital, Departamental o Municipal.

Ello para efecto de lograr que tal cometido tuviera la eficacia necesaria, por lo que a la hora de ahora no se puede aspirar a que por medio de una acci�n constitucional que est� limitada por el principio de subsidiaridad, adem�s de la perentoriedad de los t�rminos para su tr�mite, se ordene a las entidades territoriales cumplir tal mandato.

Desde luego, es palmario el grave problema de hacinamiento carcelario que existe no solo en los establecimientos penitenciarios y carcelarios de esta regi�n, sino en el pa�s en general, situaci�n que incluso ha dado lugar a que la H. Corte Constitucional decretara un estado de cosas inconstitucional mediante Sentencia T-388/13, al haberse considerado que si bien en la sentencia T-153/98 se constat� un estado de cosas en las penitenciar�as y c�rceles del pa�s contrario al orden constitucional vigente, tal situaci�n se hab�a entendido superada medianamente en un momento, pero ya se ha vuelto a presentar aunque en un entorno diferente al que se comprob� hace ya m�s de una d�cada.

De ese modo, se emitieron diferentes �rdenes al INPEC tendientes a procurar la mitigaci�n de la crisis carcelaria evidenciada en algunos establecimientos penitenciarios del pa�s, las que de no superarse conllevar�a incluso el cierre definitivo de los mismos. Adem�s, el mismo Tribunal Constitucional en sentencia SU-122/22 extendi� la declaratoria del estado de cosas inconstitucionales contenida en la sentencia T-388/13, y suspendi� la aplicaci�n de la regla de equilibrio decreciente que se hab�a previsto en la mencionada decisi�n, para emitir finalmente unas �rdenes de car�cter transitorio y otras permanentes.

No obstante, en cuanto al lugar en el que deben permanecer las personas con una medida de aseguramiento, la Corte reiter�: �576.���Acorde con lo anterior, de acuerdo con la ley, cuando una persona es capturada por la presunta comisi�n de un delito, debe ser llevada ante un juez dentro de las siguientes 36 horas. Durante ese tiempo, las autoridades que est�n a cargo de la custodia del sujeto deben garantizar condiciones m�nimas de dignidad y evitar cualquier tratamiento que se configure en tortura o sea cruel, inhumano o degradante.

Del mismo modo, cuando el juez define la situaci�n jur�dica de la persona e impone la medida de aseguramiento de detenci�n preventiva en establecimiento de reclusi�n, la persona debe ser llevada de inmediato a dicho lugar.� Ya en cuanto a las �rdenes que dispuso la Corte Constitucional contra las entidades territoriales, entre ellas, la de disponer �de inmuebles, bien sea que est�n bajo su dominio o a trav�s del perfeccionamiento de contratos como el comodato o el arrendamiento, que cuenten con las condiciones de seguridad, salubridad, higiene y sanidad adecuadas, para trasladar temporalmente a personas recluidas en los denominados centros de detenci�n transitoria y disminuir el hacinamiento�, lo cierto es que el t�rmino de un a�o concedido por el M�ximo Tribunal para tal fin, no se ha cumplido -la sentencia de la C.C. fue proferida en marzo 31 de 2022-, y bajo esas circunstancias es claro que al d�a de hoy no existen esas locaciones especiales que fueron ordenadas en la sentencia, pues al respecto nada dijeron los entes territoriales vinculados en esta acci�n de tutela, ni tampoco el INPEC.

Sin embargo, la sentencia de unificaci�n de la Corte Constitucional no limit� la protecci�n de los derechos fundamentales de aquellas personas que se encuentran privadas de la libertad en lugar con condiciones de hacinamiento, y, por el contrario, recuerda que se deben garantiza los derechos a la vida digna, a la dignidad humana y a la salud de estas personas, y como se aprecia del informe rendido por la Defensor�a del Pueblo, las condiciones en que se encuentran los se�ores JUAN CASTRO y DANY L�PEZ en las instalaciones de la Estaci�n de Polic�a de Santa Rosa de Cabal no son las �ptimas, e incluso, el tiempo que deb�an permanecer en dichos calabozos se ha prolongado m�s de lo necesario, con las claras afectaciones que ello trae para la integridad no solo de ellos sino tambi�n de las dem�s personas que ocupan dicho lugar.

En esas circunstancias, la Colegiatura confirmar� la decisi�n del Juzgado Penal del Circuito de Santa Rosa de Cabal (Rda.) En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, Sala de Decisi�n Penal, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por mandato de la Constituci�n y la ley, FALLA PRIMERO: SE CONFIRMA la sentencia emitida en julio 13 de 2023 por el Juzgado Penal del Circuito de Santa Rosa de Cabal (Rda.) que protegi� los derechos fundamentales deprecados por los se�ores JUAN CARLOS CASTRO HENAO y DANY FERNANDO L�PEZ VALENCIA.

SEGUNDO: Por secretar�a se remitir� el expediente a la H. Corte Constitucional para su eventual revisi�n. NOTIF�QUESE Y C�MPLASE CARLOS ARTURO PAZ Z��IGA Magistrado JULI�N RIVERA LOAIZA Magistrado MANUEL YARZAGARAY BANDERA Magistrado  Corte Constitucional, Sentencia T-764/12.     Sentencia tutela de 2� instancia N� 129 Radicaci�n: 6668231040012023 00171-01 Accionante: Juan Carlos Castro Henao Dany Fernando L�pez Valencia Confirma P�gina  PAGE 2 de  NUMPAGES 9 2STV   6 N O J k pq�Һ���{�f�O;O;&h�=CJOJPJQJ^JaJ nH tH ,h�=h�=CJOJPJQJ^JaJ nH tH )h�=5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h?gCJOJPJQJ^JaJ nH tH ,h�(�h�(�CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h�(�CJOJPJQJ^JaJ nH tH /h�(�h?g5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH )hk7�5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH /h�(�h�(�5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH T  O rs�����������&'hi���������������������dgd?g $da$gd�D% $da$gd?g $d�a$gd?gd�gd��d�gd�=d�gd�(�d�gd?gqrs�����������ս���}�iR;''h�W�h?g5�CJPJ^JaJ nH tH ,h�W�h?gCJOJPJQJ^JaJ nH tH ,h�W�h��CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h?gCJOJPJQJ^JaJ nH tH &h��CJOJPJQJ^JaJ nH tH ,h��h��CJOJPJQJ^JaJ nH tH )h��5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH /h�(�h��5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h�(�CJOJPJQJ^JaJ nH tH ,h�=h?gCJOJPJQJ^JaJ nH tH  ��������  &'./6 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