��ࡱ�>�� wz����v��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������U ���=bjbj�n�n i���a��a�4��������PP�(�(�(�(�(�����(�(�(8()��)4�(�BJ�)�)(***�+"�+ �+*B,B,B,B,B,B,B�E��Hr,B�(�,�+"�+�,�,,B�(�(**�ABK/K/K/�,j�(*�(**BK/�,*BK/K/V�6@j7*����`�J�������-R�6 BWB0�B�6x�Hc-��Hj7j78�H�(�7t ,,K/', 3,t,,,,B,B�-Z,,,�B�,�,�,�,���������������������������������������������������������������������H,,,,,,,,,PR �': DEBIDO PROCESO / APLICACI�N A LA ACCI�N DE TUTELA El debido proceso constituye un conjunto de garant�as fundamentales que deben respetarse en toda causa, tr�mite, juicio y actuaciones administrativas, asisti�ndole el derecho a las partes y dem�s personas que tengan inter�s leg�timo de intervenir, a elevar solicitudes, aducir pruebas y controvertir las allegadas.
Postulados estos que est�n consagrados como derecho fundamental en el art�culo 29 de la Constituci�n Pol�tica, y no obstante que a la acci�n de tutela la caracteriza su brevedad, no debe ser ajena a las reglas del debido proceso. DEBIDO PROCESO / TUTELA CONTRA UN JUZGADO CIVIL / FALTA DE COMPETENCIA � es claro que el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira que tramit� la tutela y la defini� con sentencia de primer grado, carec�a de competencia para hacerlo, habida cuenta que el art�culo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069/15, modificado por el art�culo 01 del Decreto 333/21, dispone que las acciones de tutela dirigidas contra los Jueces o Tribunales ser�n asignadas para su conocimiento en primera instancia, al respectivo superior funcional de la autoridad jurisdiccional demandada.
De ese modo, al haber sido conocida la acci�n constitucional por un juzgado que integra la jurisdicci�n penal, cuando la entidad que fue demandada es un Juzgado Civil Municipal y el asunto en discusi�n es propio de esa jurisdicci�n -levantamiento de una medida de embargo de un veh�culo y la declaratoria de un desistimiento t�cito-, se incurri� en una irregularidad que vulnera el debido proceso� DEBIDO PROCESO / APLICACI�N DE LAS REGLAS DE TUTELA / OBLIGATORIAS EN DETERMINADOS CASOS � la situaci�n aqu� presentada no puede ser avalada por esta Corporaci�n, al ser evidente la existencia de unas reglas de reparto que deben ser de obligatorio cumplimiento para garantizar que quien decida la acci�n constitucional sea en efecto el funcionario con competencia para hacerlo, lo que en este caso no ocurre.
Por lo anterior, y como quiera que en este asunto la entidad accionada es el Juzgado Sexto Civil Municipal de Pereira, no cabe duda que la autoridad competente para conocer de la tutela impetrada era el Juzgado Civil del Circuito -reparto- de esta ciudad, y en consecuencia ello da lugar a la declaratoria de nulidad de lo actuado por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira�� REP�BLICA DE COLOMBIA PEREIRA-RISARALDA RAMA JUDICIAL TRIBUNAL SUPERIOR DE PEREIRA SALA DE DECISI�N PENAL Magistrado Ponente: CARLOS ALBERTO PAZ Z��IGA Pereira, veintinueve (29) de agosto de dos mil veintitr�s (2023) Acta de Aprobaci�n No 910 Hora: 3:00 p.m. Radicaci�n: 66001310900320230009501 1.- VISTOS Desata la Sala por medio de este prove�do la impugnaci�n interpuesta por la se�ora PAOLA MAR�A C�RDENAS RESTREPO, contra la sentencia proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira (Rda.), con ocasi�n de la tutela instaurada en contra del Juzgado Sexto Civil Municipal de Pereira. 2.- DEMANDA De la informaci�n suministrada por la accionante, se aprecia lo siguiente: (i) en abril 22 de 2010 suscribi� el pagar� No 48182 con el se�or LEONARDO QUICENO MAR�N a favor de la sociedad Chevyplan S.A, para garantizar el pago de su obligaci�n;
(ii) los demandados, adem�s de su responsabilidad personal, suscribieron un contrato de prenda abierta sin tenencia a favor de Chevyplan S.A., la cual se encuentra vigente sobre el veh�culo de placa PFR285, marca Chevrolet; (iii) la accionante omiti� los pagos del mencionado cr�dito, motivo por el cual la sociedad Cheviplan inici� proceso ejecutivo de m�nima cuant�a que le correspondi� por reparto al Juzgado Sexto Civil Municipal de Pereira, bajo el radicado No 2011-838;
(iv) en diciembre 07 de 2011 el despacho accionado libr� mandamiento de pago y decret� el embargo y posterior secuestro del veh�culo de propiedad de la se�ora PAOLA C�RDENAS; (v) el se�or LEONARDO QUICENO fue notificado de la demanda en mayo 07 de 2012, pero la se�ora C�RDENAS no pudo ser notificada de manera personal, y la parte demandante solicit� el respectivo emplazamiento;
(vi) le nombraron a la accionante un curador ad litem, y como secuestre nombraron a la se�ora DIANA MAR�A QUINTERO VEL�SQUEZ de conformidad con el auto de marzo 29 de 2012, notificado por estado en abril 09 de 2012; (vii) en octubre 19 de 2012 realizaron el secuestro del veh�culo, pero se desconoce si la secuestre asisti�, si existe acta de la diligencia y si hubo inventario, lo que es obligaci�n realizar la auxiliar de la justicia;
(viii) la secuestre present� su �ltimo informe en abril de 2014 y hasta hoy a�o 2023 se desconoce el paradero, el estado y la ubicaci�n del veh�culo; (ix) la secuestre ha hecho caso omiso a los requerimientos del despacho; (x) en abril de 2023 la accionante se enter� que el veh�culo se encuentra circulando en Pereira; (xi) present� solicitud con el fin de que se decrete desistimiento t�cito, pero el juzgado mediante auto de diciembre 16 de 2022 neg� la solicitud;
(xii) contra la decisi�n present� los recursos de reposici�n y en subsidio el de apelaci�n, pero los resolvieron desfavorablemente; y (xiii) el Juzgado no ha realizado ninguna actuaci�n tendiente a terminar el proceso de manera efectiva, ni mucho menos para garantizar los derechos de defensa, contradicci�n y debido proceso de los ejecutados, lo que ha dejado a la deriva el proceso.
Solicita la protecci�n de sus derechos fundamentales, y que en consecuencia se ordene: (i) el levantamiento de la medida de embargo; (ii) la entrega del veh�culo; y (iii) que el despacho realice las acciones correctivas para la garant�a del derecho a la tutela efectiva, decret�ndose el desistimiento t�cito. 3.- TR�MITE Y FALLO 3.1.- La acci�n constitucional le fue asignada al Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira, el cual procedi� a admitir la demanda -agosto 01 de 2023- y orden� correr traslado de la misma al Juzgado Sexto Civil Municipal de Pereira.
El mencionado despacho dispuso la remisi�n del expediente digital con radicaci�n No 660014003006202300009500, con el fin de que se realice la �inspecci�n judicial� al mismo. 3.2.- Agotado el procedimiento a seguir, en sentencia de agosto 16 de 2023 y dentro del t�rmino constitucional, el juzgado de instancia profiri� sentencia por medio de la cual declar� improcedente la acci�n de tutela, toda vez que no existen suficientes elementos f�cticos que otorguen certeza sobre alguna situaci�n de inminente peligro y de tal magnitud que ponga en riesgo derechos de rango fundamental. 4.- IMPUGNACI�N Inconforme con lo decidido, la accionante la impugn� y argument� que la se�ora juez no examin� sus argumentos acerca de la conducta omisiva de la auxiliar de la justicia, lo que constituye una vulneraci�n de sus derechos fundamentales.
Cit� la sentencia T-027/19 acerca de la procedencia de la acci�n de tutela como medio de protecci�n de car�cter residual y subsidiario. El fallo no se ajusta a los hechos que motivaron la tutela; adem�s, se niega a cumplir un mandato legal de garantizar la protecci�n de derechos fundamentales, y se funda en consideraciones inexactas. 5.- Para resolver, se CONSIDERA Existe competencia funcional para decidir la impugnaci�n incoada contra la sentencia proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira (Rda.), de conformidad con las facultades conferidas en los art�culos 86 y 116 de la Constituci�n Pol�tica y 32 del Decreto 2591/91; sin embargo, analizada con detenimiento la actuaci�n surtida, se observa que no es posible desatar la impugnaci�n formulada y en su defecto la Sala debe pronunciarse acerca de una irregularidad sustancial presentada en desarrollo del tr�mite adelantado ante el juzgado de primer grado, ya que se asumi� el conocimiento de un asunto frente al cual se carec�a de competencia. El debido proceso constituye un conjunto de garant�as fundamentales que deben respetarse en toda causa, tr�mite, juicio y actuaciones administrativas, asisti�ndole el derecho a las partes y dem�s personas que tengan inter�s leg�timo de intervenir, a elevar solicitudes, aducir pruebas y controvertir las allegadas.
Postulados estos que est�n consagrados como derecho fundamental en el art�culo 29 de la Constituci�n Pol�tica, y no obstante que a la acci�n de tutela la caracteriza su brevedad, no debe ser ajena a las reglas del debido proceso. Por consiguiente, es claro que el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira que tramit� la tutela y la defini� con sentencia de primer grado, carec�a de competencia para hacerlo, habida cuenta que el art�culo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069/15, modificado por el art�culo 01 del Decreto 333/21, dispone que las acciones de tutela dirigidas contra los Jueces o Tribunales ser�n asignadas para su conocimiento en primera instancia, al respectivo superior funcional de la autoridad jurisdiccional demandada.
De ese modo, al haber sido conocida la acci�n constitucional por un juzgado que integra la jurisdicci�n penal, cuando la entidad que fue demandada es un Juzgado Civil Municipal y el asunto en discusi�n es propio de esa jurisdicci�n -levantamiento de una medida de embargo de un veh�culo y la declaratoria de un desistimiento t�cito-, se incurri� en una irregularidad que vulnera el debido proceso al no ser tal funcionario el competente para su tr�mite, sino el Juzgado Civil del Circuito -reparto- de esta capital, en su condici�n de superior funcional, autoridad a la cual se debi� remitir la actuaci�n. Lo referido podr�a ir en contrav�a de la protecci�n de los derechos del accionante, quien espera que su asunto obtenga una pronta resoluci�n; no obstante, la H. Corte Suprema en decisi�n CSJ ATP, 12 ago. 2009, Rad. 43.613, en punto de tal situaci�n expres�: �Cabe agregar que aunque la Corte Suprema de Justicia comparte la preocupaci�n de la Corte Constitucional expresada en auto 124 del 25 de marzo de 2009, en el sentido de que en algunos casos los �� los conflictos de competencia con base en el Decreto 1382 de 2000 ha generado que los peticionarios deban sufrir por varios meses (sic) las graves consecuencias de la presunta violaci�n de sus derechos fundamentales mientras los distintos jueces discuten aspectos meramente procesales relacionados con las reglas de reparto; lo cual, adem�s, es muestra de una gran insensibilidad constitucional�, tampoco puede desconocer que tal como lo precisara en auto de 2 de junio de 2009 dentro de la radicaci�n T-42401, �ello no implica que las autoridades judiciales y sus usuarios deban desconocer la citada reglamentaci�n, toda vez que su inobservancia resta eficacia a la administraci�n de justicia de cara a proteger los derechos fundamentales, pues no se puede olvidar que el Decreto 1382 de 2000 fue expedido por la necesidad cierta de �racionalizar y desconcentrar el conocimiento� de las demandas de tutela.
Por ello, desconocer las razones y los argumentos que se tuvieron en cuenta para la expedici�n del referido decreto, genera efectos como el ocurrido en el caso objeto de an�lisis y emite un mensaje equivocado a las personas, pues tal como se precisara en el auto aludido �las incentiva a promover demandas ante cualquier autoridad judicial, creando caos judicial que en nada ayuda a la protecci�n inmediata de los derechos fundamentales, ni al correcto funcionamiento de la administraci�n de justicia en el ejercicio de sus funciones ordinarias instituidas igualmente para garantizar los derechos constitucionales.� As� las cosas, la situaci�n aqu� presentada no puede ser avalada por esta Corporaci�n, al ser evidente la existencia de unas reglas de reparto que deben ser de obligatorio cumplimiento para garantizar que quien decida la acci�n constitucional sea en efecto el funcionario con competencia para hacerlo, lo que en este caso no ocurre.
Por lo anterior, y como quiera que en este asunto la entidad accionada es el Juzgado Sexto Civil Municipal de Pereira, no cabe duda que la autoridad competente para conocer de la tutela impetrada era el Juzgado Civil del Circuito -reparto- de esta ciudad, y en consecuencia ello da lugar a la declaratoria de nulidad de lo actuado por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira (Rda.), con la consiguiente remisi�n del expediente a la Oficina Judicial de Reparto de Administraci�n Judicial para que se someta a reparto esta acci�n constitucional entre los Juzgado Civiles del Circuito de esta capital, sin perjuicio de la validez de las pruebas practicadas.
En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, Sala de Decisi�n Penal, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por mandato de la Constituci�n y la ley, FALLA PRIMERO: SE DECLARA LA NULIDAD de lo actuado por el Jugado Tercero Penal del Circuito de Pereira (Rda.), a partir del auto de agosto 01 de 2023 por medio del cual se admiti� esta acci�n constitucional, en atenci�n a la falta de competencia, sin perjuicio de la validez de las pruebas practicadas.
SEGUNDO: REMITIR por Secretar�a el expediente a la Oficina Judicial de Reparto de Administraci�n Judicial, para que se someta a reparto esta acci�n constitucional entre los Juzgado Civiles del Circuito de esta capital, de conformidad con lo dispuesto en la parte motiva de esta providencia.
TERCERO: informar de lo aqu� decidido al Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pereira.
CUARTO: Contra la presente decisi�n no procede recurso alguno. NOTIF�QUESE Y C�MPLASE CARLOS ARTURO PAZ Z��IGA Magistrado JULI�N RIVERA LOAIZA Magistrado MANUEL YARZAGARAY BANDERA Magistrado Tutela de segunda instancia Radicaci�n: 660013109003 2023 00095-01 Accionante: Paola Mar�a C�rdenas Restrepo Decreta nulidad y remite para reparto A N� 040 P�gina PAGE 5 de NUMPAGES 5 12R S T e � � � %�ϸ��u`�L�L�L4/h|0Rh�o�5�CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h|0RCJOJPJQJ^JaJ nH tH )h;85�CJOJPJQJ^JaJ nH tH /h|0Rh;85�CJOJPJQJ^JaJ nH tH &h\ �33�P�$���C[a ܆ ��/ �� bXc��a�'SɃ���s%U�=)�PUz!��鮲e}�9���9�Jn�)��'��a�j IN7�y����;S��VU�(%/�ڽ+��%��9g�TV�j�m��ػ=5Pl �缦�������eg�?5�Hz(QX�s��r�o8DQ����~ޒ������R�pEz��[0�o�H�o�ݒj8���W@�'�sAU �q,NQ��I mc��G�#�:��=p�c�F7�#5��v��G�J�q�zE �;���[9yj��8E��-lU^U �'��(�M������~���8i�'�N�/L� ��� ���m��v3,u�4Wa6�p��}h�����e�o��J�{w*@1X vp ��U%���i*x�o���&!��Em�Z�|h��ϐ �*6-UNL[P�p� 0ޅ�6%��ɟN��έݭ )+]�&�ߏOQ�~Ꮓ�PM[L�D�e-HV�x��E�D�?�nv�)2p)��J�4�J߂ �sql 6����š��� �&���BPM�o6��aC�w�Xx��H��Xx�4��8w �"a�_ *�^ȣ6���o��y!��LTG V״0DC��x���#����\�� "˂�]��LT��.\��w��V1� F?���y�'�hw�7!�-�2Pc X= ��b�^eCV���e�~���d�THZ09�����wIl���:��Du� EH�%�P�w�����m�X�`,��W�VR*�� ��u�P�/��[y'q �"�0P�%���$ݞ���Rφ ��sq����T*ʍ��e � �|!Z�fV�;Q#�.u,O \��q �ڕG䚪���h7�Ov=�%* 8�n���O��TW�@}U9������T���� ǯ��w�F�Wh,��ND�"��k�� i�P�� ��w�pj Da/�wO�7�}%�{��h��xH!�\�P̫i3ljv�F/5��~�L��5B֩�0���jl��9S`�.�_�K��3�5 `{cs�Z�V9G� �H|,�T���f���w������o� lޫ%/��a�T�Dc ��4p.D��֚�0ڙٜ�د�\1l3t�%��J�)�T\\������~��� 5p ���A�3��}�qh��`����� O���x*m&q�����a��]� Ff��Ibxo+GF�J�j�� ����X��Х�e�����]x�M����U ���e��P �'��������V..�X=�k�2� �p�GdžՕӣ F�������� �K�.w�Wj\� �Y2_��.��6-hn��ʇ � ]1�.�x�5 ����j(��p-���a��(\+������+�C���C� 8�r 0 >�Gx�e�rf��j�)y[�L�Sp!P�Tp'��"�F�b$$ ��ѓ����~������.(~�Hİ�i�|ȑ��'v ��'��݁� Pp��>7�r.���$ � �n ������LC]8G��5 �� 帵ܪ�]��kjm l��i��{=o�Zm����;y�O�g(��og*��S���F�rBr1{ژ�U��� ����ټ�����=�5�k�0���ﰳ�ҫu�i���{(Źv�ݖ�}�[�0�ԟ���)Ӫ��k�R�c��ԹPx-'��� �8�u��;�O�S�fN��Q���c� S-��'�O�s:¸ƤRQ�+�_�����{Yn��BL�"����' R'�y�o�����^e4��vg��mȑ�Nۋ}?����[�f-� D�մ8�e�����6dM��>���R�G$7k�6({���ۗ��ɓdVAb�� �malS�� �v.�8iȹ 9��5ڠ���Z ȪVsR��!�a�i������G�����4qSw�G�ߓ�_��X� R�Ł.�I@5�v��i4zc���� �7-��_~��t�S�� ���"_]����Fo���Y ����A'�6��� Ľ���600 �"�8�O�XѨ q}�3��!��E�K���_G[/����)/ȑ�J�:���P��M������D��T�eP*��8���OQ��:�NP�y����� �UL}�A[?���i��T�@��`u���B�:� v�qv��؎��|\p;1����WӖ�kg�c`[��v� X+jN��sט?��ם֯ ���׆���6���&r���]��>M�_�5��sY���5�����h��˿/� e5�q�������-na �ō?\�6U�+ �� Q�̟!e����S���y\[ �T7V�h4̿C Ld=^�a�9ܝ(Q�q�0�ޜJd���h4RW��P�4'i �ؚ�Tn�&kX7^� ����B��E� �}^)[�N�p��e���رU��� �u�:��qwWj�h>L�xx"�����WQW�IU�è"� ��Ov�p�9h���Q�g+Ԣ*���l��Jp )���ߺ� �����鍳BU))W�E8M� :� ]�)�aj"�Q.[VV?Ъ��Wg���!�t��Z-�G�˿\�{"�(�KEs��3���[O���FW����lXB �φ+�hZ��RZ¾ ��}}�%�&��R�dA�� L��?T��P ��u[�e𰨯nbk6j��k��¼��,RM*��l �2 SY��ֆ�0�G� Q�(����:Մ�x�:��φ�T�` W5QP�U*⓸C��Ӗ����u� 3��6YbY�?�R��#hR���qj�Z�Y b�٢�e�ixH����W֞/���_Ui3��T�S��퇟(l������ƀaW_��jI�gs��>��z& ���3\v�\*'\q��� �}�]��c�X��]R ��\c�"����*vC�-��Q�$����N��'\m\a�������d � �\���`�>���@�>�y���v�F�MRB�����ԓuU�e�'b��am*6;P#���n>���q�s߷Q� �.O�Cs��V���#5� �+�o̺�+H����� �� L� ��a��-�*��w�(~ ��'Dk�z������v��F���� ��3@ ����4���ԕ�������ި�����`Z���F�G��`��٦e�=R�_���P��qb3�Z@?g �,�s�AӍ+�{��Tcߗ����o\�� � ��Fq+�=R�c�ە��F�}R� Т�>R����y ?� 7����f�� ��K�7���f+���M���t���h�*��u��i���?zp7*��e�(�, �j�)6n���I �od�� *ph�R��R ��Texto de globo d�CJOJ QJ ^J aJ`�/��` ��Texto de globo Car$CJOJ PJQJ ^J aJmH sH tH J�/��J �p_Pie de p�gina CarCJOJPJQJ&�/��!& G1�0�Texto nota pie Car,Texto nota pie Car1 Car,Footnote Text Char Char Char Char Char Car Car,Footnote Text Char Char Char Char Car Car,Footnote reference Car Car,FA Fu Car Car,Footnote Text Char Char Char Car Car,texto de nota al pie Car Car Car,Ca Car OJ PJQJ ^JmH sH tH b�/��2b kMDefault #7$8$H$-B*CJOJ QJ ^J _HaJmH $phsH $tH $FB@BF %�?�Texto independiente$�xj�/��Qj $�?�Texto independiente Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH `�/��a` wc T�tulo 2 Car05�6�CJ OJ PJQJ \�]�^JaJ mH sH tH Z�/��qZ wc T�tulo 3 Car*5�CJOJ PJQJ \�^JaJmH sH tH zC@�z )wc0Sangr�a de texto normal($�d��x^�a$CJ OJPJQJ^JaJ r�/���r (wc0Sangr�a de texto normal Car$CJ OJPJQJ^JaJ mH sH tH �S@�� +wc0 Sangr�a 3 de t. independiente*$�d��x^�a$CJOJPJQJ^JaJ~�/���~ *wc0!Sangr�a 3 de t. independiente Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH PP�P -}6Texto independiente 2,d��xb�/���b,}6Texto independiente 2 CarCJOJPJQJ^JaJPK!���� [Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r� �Ø��J��B+$�G]��7O٭V�� !F\�(a�M�s�8 D�!�Cc6���HyY�B��� �s:��F���&���CL�0^Gs�"��!�� �}$B��"� ��)���1�6�[ �WK� �{��"2�� G6���1 �eGA���; q�c?�G0E�s� ���+D�C P�5��6�}����)�&�|2O,����1:AXI C�#�+�k���w�"z��sˈޏ�� �����b]M{k� �.�K�����.�Ƿ1,����Q�?ʶ����m�����J�A��5ݮ��{�u�>!�Ă�}��� �Ҹ��N����]n¥\�Ё��&H�8 _B4�=~ٕN� !�� ϩ�*�p�� � T�Le��C�- �r� i��J~� *~P(5�^��z�B�oW m߯�{~���T CaaT�ӓ�>|�����E�o��D�/mWF,*2u�RT��L�b����)�P ���yT����f�VhV�����4 ͠�)tkA���~���:� 쵫�W�5 �r�ZI�o4 u�Ri{�v�� g�y* Y, ������PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/ ]�QAsم(����#��L�[������PK-!���� [Content_Types].xmlPK-!�֧��6 0_rels/.relsPK-!ky��� theme/theme/themeManager.xmlPK-!�ؾ4���theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� �5 l���� ������%i �O w �#�(�+."6q9i:� *�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� ��la Sala �ProductID ! � � "'�4�4�4�4�4�4�4�4�4�5�5 � � �4�4�4�4�4�4�4�4�4�5�52 H: ` �4�4�4�4�4�4�4�4�4�4�4�5�5�5�5�5�5�5�5� � � � � & ) * * 0 ] p!p!�#�#�#�#�$�$R%S%W*W*�,�,q1q1a4�4�4�4�4�4�4�4�4�4�4�4�455 5 595:5D5E5�5�5�5�|d�k����������!6�:�P�����������x� ������������������^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJQJo(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJQJo(�h�H�������^��`���o(()� �����^��`����h�H.� �p�L�^�p`�L��h�H.� �@ ���^�@ `����h�H.� ����^�`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� �P�L�^�P`�L��h�H.�����^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJQJo(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJQJo(�h�H���x� �|d!6�����������������s $ $ $ $ $ $ $ $��� d@�4 $ $ $ $ $ $ $ $�4��.�B�O���B,wc8h�' �U�-(k}jA�0W)&0�E(T�9�C�o��K�a,�I�f(.5 �C �Y �_ ?k Y � � � Z' }6�O+Y}�!|b�d��Liq3 ~7M9� J,fL^QS^bc�>�r�=�K�[|mp�2�;� .8 K�L�T�Uc �@XQp`��.�q�Bg�l�! �e g2 6!�O!�z!he"Zi"�}"�#�#t#� %pi%�&�H&| '�^'k'�(�#(�h(�)�)�/)�r)S +�1+t3+M3, ^,�j,9W-�e-�".�4.�M.N.I`.�/09/]#0,+0&1�1�F2�Q2�3f 3Fi3�5�!5"W5�g5�p6�w6G 7�I7#8;8�s8�9",9 ::5:�g:E$;�U;�c;� e>�0>^@>r>0?wk?�v?�{?K @� @�F@:O@�O@�i@ |@�7A�bA)|A�B�_B� CmMC�kC�#D 6D�;D WD�)E@VE^fE�F�'FPYFG�eGH ]H|eH�fHdIIeILI_IeaI�kI�-J@J"K�3K&TK@L|TL�L� M�^MkMwN�PNCO�CO� Pp1P�Q� Q�mQ�rQ|0RzDR� h eiHhisj� j�Dj�Ljkj~j�3kL>k�Mk�ykcl� lDl�slgymDnnn�5n�Zn�fn fpip�qD!qr r�s*Cs�#t[ft2vv�yv�0wWZwIaw�hwY(x rxS*y[0y�4z�4zNzltz3{L"{V({�b{�e{�2}�~�!~�*~�S~��!�;usu�S9��U�dd��z��8�]\�F����"��V��q�Ge� �#M�LP� ��a��K��o�+3�8��D��:�[v�@(���C\���&�x*��?�q�f�������� �DI��j��?�xM�An����l� �.r�(!�9f�mA�`!�)Z��d�w��'�G0�bk��n��r�u}�$�#��#�u�-�����^-�~F�����2O�M �m ��$�M+��N��P�&R��Z��"��.��\��X��g�>�Rg��~� X�ai�in� �T_�[��4��C��7��J�]?��a��h�P� ?@����BCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcde����ghijklm����opqrstu��������xy��������|����������������Root Entry�������� �F��J���{@1Table������������AIWordDocument ��������i�SummaryInformation(����fDocumentSummaryInformation8������������nMsoDataStore��������0n�J���`�J����5����E1BU��E1MFI�0�BQ==2��������0n�J���`�J���Item ��������2Properties������������UCompObj���� v���������������������������� ���� �������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� �� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q