��ࡱ�>�� LN����K��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������% ��w=bjbj%�%� 8WG�G�z8�������l(���8��4(��(>>>>>>LNNNNNN$� ��r>>>>>r\>>�\\\>�>>L\>L\�\> @�����(Z�(�4�0�[F[\((�TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT� D.C - Sala de Familia - Bogot�, D.C., nueve (9) de agosto del a�o dos mil cinco (2.005).
Magistrado Sustanciador: JAIME HUMBERTO ARAQUE GONZ�LEZ REF: RESCISI�N POR LESI�N ENORME DE MAR�A TERESA PARDO KOPPEL CONTRA CARLOS ROBERTO POMBO URDANETA. Discutido y aprobado en sesi�n de Sala de fecha primero (1�) de febrero del a�o 2005, consignada en Acta No. 004. Se decide el recurso de apelaci�n interpuesto por el apoderado judicial de la parte demandada, contra el auto de fecha veintiuno (21) de julio de 2.004, proferido por el Juzgado S�ptimo (7�) de Familia de esta ciudad, dentro del proceso de la referencia. I.
ANTECEDENTES: 2 De conformidad con la actuaci�n que se desprende de las copias allegadas, se sabe que: 1.- En el tr�mite del proceso de divorcio instaurado por Carlos Roberto Pombo Urdaneta en contra de Mar�a Teresa Pardo Koppel, las partes decidieron por mutuo acuerdo transformar el proceso litigioso en uno voluntario, y realizaron un contrato privado de transacci�n, que sirvi� de base para firmar la escritura p�blica mediante la cual se llev� a cabo la disoluci�n y liquidaci�n de la sociedad conyugal formada por el hecho del matrimonio. 2.- El Juzgado Veintid�s de Familia mediante sentencia de fecha 31 de Marzo de 2003, decret� el divorcio y aprob� el acuerdo al que hab�an llegado las partes (visible a folios 55 a 60 del cuaderno de copias), y orden� tener como parte integral de la parte resolutiva de la sentencia, los numerales segundo a octavo del acuerdo mencionado. 3.- Posteriormente mediante escrito que aparece a folios 13 a 28 del cuaderno de copias, la se�ora Mar�a Teresa Pardo Koppel inici� un proceso ordinario de rescisi�n por lesi�n enorme en contra de Carlos Roberto Pombo Urdaneta, el cual correspondi� conocer por reparto al Juzgado S�ptimo de Familia de esta ciudad, para que se declarara la rescisi�n de la partici�n contenida en la escritura p�blica N� 586 del 14 de marzo del 2003, otorgada en la Notar�a 41 del C�rculo Notarial de Bogot�, por medio de la cual fue disuelta y liquidada la sociedad conyugal formada por el hecho del matrimonio. 4.- Notificado el demandado Carlos Roberto Pombo Urdaneta, mediante apoderado judicial present� demanda de reconvenci�n contra Mar�a Teresa Pardo Koppel, para que se declarar� que fue �l quien sufri� lesi�n enorme en la adjudicaci�n de los bienes y se ordenara rehacer la partici�n, teniendo en cuenta �nicamente los bienes relacionados en la escritura y en los contratos de transacci�n que se tuvieron en cuenta para establecer el contenido de la escritura. 5.- As� mismo, el demandado present� excepci�n previa de transacci�n en contra de las pretensiones de la demanda principal (folios 64 a 68 del cuaderno de copias), aduciendo que las partes celebraron con el fin de firmar la escritura p�blica que puso fin a la sociedad conyugal, un gran contrato de transacci�n, conformado por cuatro documentos que integrados conformar�an un documento complejo, redactados y supervisados por los apoderados de las partes, en el que establecieron los bienes que formaban parte del patrimonio, su valor, el valor de las cuotas sociales que correspond�a a cada c�nyuge, su forma de pago, los gananciales que correspond�a a cada parte, la entrega material de los bienes y dieron a la escritura que se firmar�a el valor de �TRANSACCI�N CON EFECTOS DE COSA JUZGADA EN ULTIMA (sic) INSTANCIA y acordaron PRECAVER LITIGIOS EVENTUALES y por lo tanto quedaron extinguidas acciones encaminadas a pedir inventarios adicionales, partici�n adicional, RESCISI�N DE LA PARTICI�N, RESCISI�N DE LA RENUNCIA A GANANCIALES y, en general, todas las que puedan estar encaminadas a mejorar los derechos de cualquiera de los otorgantes, a expensas de los derechos del otro�.
Agreg� que todos los acuerdos fueron ratificados por las partes quince d�as despu�s de la firma de la escritura de disoluci�n, al dictar sentencia de divorcio para lo cual pidieron que los acuerdos se tuvieran como parte integral e indispensable del mismo. 6.- El 21 de julio del a�o 2004, el juez de conocimiento declar� infundada la excepci�n de transacci�n aduciendo, que a pesar de que en el referido contrato las partes renunciaron a toda acci�n judicial encaminada a desconocerlo, dicha cl�usula no puede ser tenida en cuenta, por cuanto as� lo expresa la ley civil en su art�culo 1950 al disponer que �Si se estipulare que no podr� intentarse la acci�n rescisoria por lesi�n enorme, no valdr� tal estipulaci�n � y que para que la transacci�n surta efectos es necesario que su celebraci�n se acomode a los aspectos sustanciales que la regulan, conforme a lo dispuesto por el art�culo 340 del C. de P. C..
III. IMPUGNACI�N: Por no estar de acuerdo con la anterior determinaci�n, el apoderado judicial del demandado interpuso recurso de apelaci�n para que se revoque, teniendo en cuenta que la excepci�n de transacci�n propuesta no se funda solamente en el documento llamado contrato de transacci�n y que se firm� el 14 de marzo de 2003, sino que tambi�n hacen parte de la misma, las dem�s transacciones firmadas en fechas anteriores, y que la �nica forma en que el juez puede desconocer el valor de las transacciones firmadas y aprobadas por el Juez Veintid�s de Familia en sentencia que est� en firme, es si previamente existiera decisi�n judicial que invalidara lo actuado ante el mencionado funcionario judicial.
Argumenta igualmente el impugnante que no hay norma que proh�ba la transacci�n cuando se trata de liquidaci�n de sociedad conyugal y que si es posible renunciar a la totalidad de los gananciales, tambi�n puede serlo transar o renunciar a solo una parte de ellos, o transar sobre eventuales procesos tendientes a pedir una mayor cuota de gananciales, que fue lo que precisamente acordaron las partes en los varios contratos de transacci�n que celebraron y en especial en el contrato de transacci�n que obra a nueve folios, donde se dijo que se transig�a de forma definitiva e irrevocable cualquier diferencia entre las partes, derivada de los derechos en la liquidaci�n de la sociedad conyugal y donde adem�s se dijo que se transaba con efecto de cosa juzgada en �ltima instancia, todas las acciones encaminadas a la rescisi�n de la partici�n y renuncia de gananciales; de donde se concluye que no es cierto como dijo el a quo, que las partes no hubieran transado sobre la rescisi�n de la partici�n, o lo que es lo mismo, sobre la nulidad de la misma.
Aduce el apelante que el Juez S�ptimo de Familia dice en su providencia que no tendr� en cuenta la transacci�n sobre lesi�n enorme porque as� lo dispone el art�culo 1.950 del C.C., pero �ste art�culo s�lo se aplica al contrato de compraventa y no puede por analog�a aplicarse a los contratos de liquidaci�n de sociedades conyugales, porque ellos autorizan la renuncia a gananciales y aceptada la renuncia, aparentemente habr�a lesi�n enorme.
II. CONSIDERACIONES: Seg�n el art. 2469 del C. Civil, �la transacci�n es un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un litigio pendiente o precaven un litigio eventual.- No es transacci�n el acto que s�lo consiste en la renuncia de un derecho que no se disputa�. De acuerdo con el tratadista Ospina Fern�ndez, en su obra R�gimen General de las Obligaciones, Temis, 1987, P�g. 524, el elemento caracter�stico de la transacci�n estriba �en el abandono rec�proco que los contratantes hacen de una parte de sus encontradas pretensiones sobre la exclusividad de un derecho, o en la contraprestaci�n que uno de ellos realiza a favor del otro para que este le reconozca tal derecho�.
Sobre el punto ha dicho igualmente la Corte Suprema de Justicia en sentencia de 6 de mayo del a�o 1966, que �La transacci�n no es un contrato solemne, sino simplemente consensual, salvo que afecte bienes ra�ces. Se perfecciona por el solo consentimiento de las partes y puede ser comprobado por cualquier medio probatorio, con la �nica restricci�n de la prueba testimonial cuando el valor del convenio excede de quinientos pesos puede celebrarse verbalmente o por documento privado o p�blico es un negocio extrajudicial, o sea una convenci�n regulada por el derecho sustancial y que entre las partes produce los efectos extintivos que le son inherentes desde el momento mismo en que se perfecciona.
Cuando existe pleito pendiente entre dichas partes, genera tambi�n el efecto procesal de poner t�rmino a esa litis, para lo cual se requiere incorporar la transacci�n en el proceso mediante la prueba de su celebraci�n, a fin de que el juez pueda decretar el fenecimiento del juicio En varias ocasiones la Corte ha sentado la doctrina de que son tres los elementos espec�ficos de la transacci�n, a saber: primero, la existencia de un derecho dudoso o de una relaci�n jur�dica incierta, aunque no est� el litigio; segundo, la voluntad o intenci�n de las partes de mudar la relaci�n jur�dica dudosa por otra relaci�n cierta y firme; tercero, la eliminaci�n convencional de la incertidumbre mediante concesiones rec�procas.. se ha definido con mayor exactitud expresando que es la convenci�n en que las partes, sacrificando parcialmente sus pretensiones, ponen t�rmino en forma extrajudicial a un litigio pendiente o precaven un litigio eventual�.
Igualmente, en auto de fecha 5 de noviembre del a�o 1.996, la Corte Suprema de Justicia dijo que �Para que el acuerdo transaccional sustituya la jurisdicci�n, porque autocompone el conflicto de intereses, precisa no s�lo su �ajuste a las prescripciones sustanciales� sino que la petici�n cumpla con los requisitos formales que para surtir efectos procesales establece el art�culo 340 ib�dem, pues no sobra advertir que ellos penden de la aprobaci�n por parte del juez o magistrado.- De manera que el juez controla la transacci�n desde un doble �ngulo: como contrato, caso en el cual vela porque �l cumpla los requisitos sustanciales, y como medio anormal de ponerle fin al proceso, cuando recae sobe la totalidad de las cuestiones debatidas (pero tambi�n cuando es parcial), exigiendo las condiciones formales que para tal acto procesal consagra el art�culo 340 ib�dem�.
(Se subraya para resaltar). Descendiendo al caso en estudio encontramos, que al haber sido propuesta excepci�n de transacci�n por parte del demandado en contra de las pretensiones de la actora, alegando que con el contrato suscrito por las partes, quedaron extinguidas acciones como la de rescisi�n de la partici�n, el juez a quo neg� su reconocimiento, teniendo en cuenta que a pesar de que las partes en el contrato que denominaron de transacci�n, renunciaron a toda acci�n judicial encaminada a desconocerlo, dicha cl�usula no puede ser tenida en cuenta seg�n lo dispuesto en el art. 1950 del C. Civil.
Es claro, que conforme a las disposiciones del Libro Tercero, Secci�n Tercera, T�tulo XXX y XXXI, el tr�mite de la liquidaci�n de la sociedad conyugal corresponde a los llamados �procesos de liquidaci�n�, que tienen por finalidad primordial �asignar patrimonios que pertenecen o pertenecieron a determinados sujetos de derecho, con el fin de adjudicarlos proporcionalmente a quienes, seg�n la ley o el negocio jur�dico, tienen derecho a recibirlos total o parcialmente� (Hern�n Fabio L�pez Blanco, Procedimiento Civil, Parte Especial, Ed. Dupr�, P�g. 633), es decir, que es su finalidad proceder a la partici�n de los bienes de la sociedad conyugal si a ello hubiere lugar, sujet�ndose para ello a lo dispuesto por el art. 1832 del C. Civil, esto es �a las reglas dadas para la partici�n de los bienes hereditarios�.
Sobre la lesi�n enorme en los actos de partici�n, el art. 1405 del C. Civil dispone que �Las particiones se anulan o se rescinden de la misma y seg�n las mismas reglas que los contratos.- La rescisi�n por causa de lesi�n enorme se concede al que ha sido perjudicado en m�s de la mitad de su cuota�. Sobre esta figura jur�dica, el mencionado tratadista expone que es �el da�o o detrimento que sufre una persona en raz�n de un acto jur�dico realizado por ella.
Ordinariamente consiste en el desequilibrio o desproporci�n entre las ventajas que el acto le reporta y los sacrificios que tiene que hacer para lograr tales ventajas�; y sobre los casos en los que procede habla de la �compraventa y la permuta de bienes inmuebles, la partici�n de bienes y la aceptaci�n de una asignaci�n sucesoral�. Establecido lo anterior, esto es, que al proceso de liquidaci�n de la sociedad conyugal se le aplican las reglas dadas para la partici�n de los bienes hereditarios, que en tales procedimientos cabe la declaratoria de lesi�n enorme y que las particiones se anulan o se rescinden de la misma y seg�n las mismas reglas que los contratos, concluye la Sala que en este caso es procedente la aplicaci�n de lo dispuesto por el art�culo 1950 del C. Civil, esto es, que �Si se estipulare que no podr� intentarse la acci�n rescisoria por lesi�n enorme, no valdr� la estipulaci�n �, asisti�ndole por tanto raz�n al juez a quo cuando as� lo declar� en la providencia apelada, al declarar por tanto infundada la excepci�n de transacci�n. Efectivamente es pertinente precisar, que a pesar de que las partes terminaron por acuerdo sus diferencias, tanto en lo concerniente al divorcio como la liquidaci�n de la sociedad conyugal conformada en virtud de su matrimonio, y que en la cl�usula und�cima del acuerdo que llamaron transacci�n, manifestaron que quedaban extinguidas las acciones encaminadas a solicitar la rescisi�n de la partici�n, dicho acuerdo no puede desconocer normas de car�cter imperativo, al estipularse la renuncia al ejercicio de la acci�n rescisoria, por ir en contra de lo dispuesto en el art. 1.950 del C. Civil, el cual es aplicable, como se estableci� anteriormente, por remisi�n del art. 1045 del mismo ordenamiento.
Teniendo en cuenta los anteriores planteamientos, encuentra la Sala que le asisti� raz�n fallador de primera instancia, por lo cual la providencia recurrida ser� confirmada. Por lo expuesto, la Sala de Decisi�n de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot�, III.
RESUELVE
1.- CONFIRMAR el auto apelado de fecha 21 de julio de 2.004, proferido por el Juzgado S�ptimo (7�) de Familia de esta ciudad en el proceso de la referencia. 2.- DEVOLVER la actuaci�n al despacho de origen. NOTIF�QUESE Y C�MPLASE Los Magistrados, JAIME HUMBERTO ARAQUE GONZ�LEZ CARLOS ALEJO BARRERA ARIAS JAIME OMAR CU�LLAR ROMERO PAGE 9 ____________________________________________________________________ RESCISI�N POR LESI�N ENORME DE MAR�A TERESA PARDO KOPPEL CONTRA CARLOS ROBERTO POMBO URDANETA. SEQ _endnote \* ARABIC \r1�Error! S�lo el documento principal. 1 (J���*��������cm/�B�r�:)K' � �!�!"6"A(�(�()O)�+�+�-�.���������������ззЪ����������������wl@���CJOJQJ^JCJOJQJ^J5�6�>*@�\�]�5�6�@�\�]�@�5�6�@�\�]�mH sH @�mH sH 5�6�>*@���CJOJQJ6�@���CJOJQJ]�@���CJOJQJmH sH @���CJOJQJ5�>*CJOJQJ5�6�CJOJQJCJOJQJ5�6�>*CJOJQJ)(6KL�����+,�������������������'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$$�S��dh^�S`��a$$�dh^�a$$����dh^��`��a$$�S��dh^�S`��a$$�Sdh^�Sa$$�Sdh^�Sa$z<v=������ pq=>��rs��������������� �) ��L� �\ �� �dh*$'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$#$ �) ��L� �\ �� ��Sdh*$^�Sa$s��:;<WXY()* + D(E(�+�+..>1��������������������'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$�.�/�0;1?1�1g2i2j2�2�3�3�3�3R4W4X4Z4'6�6B7�9�:�:;;;;;,;�;�;�;�������������з��������~w�mdwYCJOJQJmH sH @���CJOJQJ5�6�CJOJQJCJOJQJ5�6�>*CJOJQJ5�@�\�]�mH sH 5�6�@�mH sH ^J5�@�\�^JmH sH @�^JmH sH 5�6�@�\�]�^JmH sH 6�@�]�mH sH 5�6�@�\�]�mH sH @�mH sH @���CJOJQJ^J 5�6�@���CJOJQJ\�]�^J >1?1j2k2Z4273747�9�9�9�:�:�:;;;�;�;������������������dh#$ �) ��L� �\ �� ��Sdh*$^�Sa$'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$�;�;�;�;�;�;<<<<<@<`<z<{<�<�<�<�<�<�<�<�<+=,=-=.=J=K=o=p=r=s=w=�������������Ǽ�ķ����������5�<�\�mHnHsH u<�j<�UCJ5�6�CJOJQJ 5�6�CJmH sH 0JmHnHu0J j0JU6�CJOJQJ5�6�CJOJQJCJOJQJCJOJQJmH sH 5�6�CJOJQJmH sH �;�;�;< <<<<<<=<><?<@<\<]<_<`<z<������������������#$ �) ��L� �\ �� ��Sdh*$^�Sa$'$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$�S��dh^�S`��z<�<�<�<�<=,=-=q=s=t=u=v=w=������������� �&��p@���P �*$ �7!�C���d��*$]�C�^���e]�e �7!�C���*$]�C�^������&` 6���hx�hx��x�hx�hx��x�hx�hx��x) 000&PP��/ ��N!��"��#�2$�2%����8�$��������� i0@��0Normal_HmH sH tH �@�T�tulo 1K$$ �) ��L� �\ �� ��Sdh*$@&^�Sa$5�6�CJOJQJmH sH uFA@���FFuente de p�rrafo predeter.4�O�4t�tulo1$CJmH sH uF@F Encabezado1$ ��8!CJmH sH uL @L Pie de p�gina1$ ��8!CJmH sH u0)@�!0N�mero de p�gina��O2�Body Text 2M$ �) ��L� �\ �� ��S��dh*$^�S`��a$@���CJOJQJmH sH uJ>@BJT�tulo$�Sdh^�Sa$5�6�>*CJOJQJw9V����(6KL�����+,�������pq= > ��rs��:;<WXY()*+D$E$�'�'* *>-?-j.k.Z0233343�5�5�5�6�6�6777�7�7�7�78 888888=8>8?8@8\8]8_8`8z8�8�8�8�89,9-9q9s9t9x9�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0���@0�� 0 �����.�;w=!&(�s>1�;z<w="$%')*v=# ����!��������TWUZ[c�������������� b e sv��26HN�$�$�%�%�'�'�(�(�)�)c*f*i*m*$,&,(,-,�,�,t-x-N0W0�2�2n5r5�5�5O6W677-838z8�899!9"9*9u9x9�� ��rs ? @ b e ������b#d#�'�'--7 7�7�7�7�7G8L8z8u9x9��)77z8�8�8u9x9��Consejo Superior\C:\Mis documentos\CAROLINA L\PROYECTOS AUTOS\ORDINARIO\3874 Recision L. E. - Transacci�n.docConsejo Superior\C:\Mis documentos\CAROLINA L\PROYECTOS AUTOS\ORDINARIO\3874 Recision L. E. - Transacci�n.docConsejo Superior\C:\Mis documentos\CAROLINA L\PROYECTOS AUTOS\ORDINARIO\3874 Recision L. E. - Transacci�n.docConsejo Superior\C:\Mis documentos\CAROLINA L\PROYECTOS AUTOS\ORDINARIO\3874 Recision L. E. - Transacci�n.docConsejo Superior\C:\Mis documentos\CAROLINA L\PROYECTOS AUTOS\ORDINARIO\3874 Recision L. E. - Transacci�n.docConsejo Superior_C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3874 Recision L. EConsejo Superior_C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3874 Recision L. EConsejo Superior_C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3874 Recision L. EConsejo Superior_C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3874 Recision L. EConsejo Superior_C:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperaci�n de 3874 Recision L. EB3�5z8u9x9�@�XXlGD��XXw9�@��Unknown������������G��:�Times New Roman5��Symbol3&��:�Arial"q����;��&yJ�FvJ�F0�+�.c�������20/9 2�Q����'TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALConsejo SuperiorConsejo Superior�� �����Oh��+'��0�������,8 T`l x�����(TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALRIBConsejo Superior DEonsNormal.doteConsejo Superior DE560Microsoft Word 9.0E@��2�@��,��@jQ�`�@�;���+�.�� ��՜.��+,��0 hp�������� ��Consejo SuperiorRc/9 (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIALT�tulo !"#$%&'()*+����-./0123456789:����<=>?@AB����DEFGHIJ��������M������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F@�����O�1Table������������,[WordDocument��������8WSummaryInformation(����;DocumentSummaryInformation8������������CCompObj����kObjectPool������������@�����@����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������� ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q