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SENTENCIA — Tribunal Superior de Bogotá

Radicado: Proyecto aprobado en sesión de 4 de julio del año 2.007

Sala: SALA CIVIL

Ponente: Carlos Alejo Barrera Arias

Fecha: 2007-07-04

Sujetos procesales: LÓPEZ MARTÍNEZ EN CONTRA DE PEDRO PABLO RENTERÍA RÍOS

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Proyecto aprobado en sesi�n de 4 de julio del a�o 2.007. Agotado el ritual propio de la segunda instancia, se resuelve la consulta a que fue sometida la sentencia de fecha 30 de abril del a�o 2.007, proferida por el Juzgado 15 de Familia de esta ciudad.

ANTECEDENTES La se�ora CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ, a trav�s de apoderada constitu�da especialmente para el efecto, present� demanda en contra del se�or PEDRO PABLO RENTER�A R�OS, para que, previos los tr�mites legales pertinentes, en sentencia, se acogieran los siguientes pedimentos: �PRIMERA: Con base en los hechos narrados, solicito que por medio de sentencia, se decrete, la indignidad para heredar de conformidad a la tercera causal, del art�culo 1025 del C�digo Civil que reza: son indignos de suceder al difunto como herederos o legatarios.- N�. 3.

El consangu�neo dentro del sexto grado inclusive que en el estado de demencia o destituci�n de la persona de cuya sucesi�n se trata, no la socorri� pudiendo. El cual la Corte interpret� acertadamente la causal tercera y la defini� as�: �por �destituci�n� debe entenderse pobreza absoluta o miseria; en este caso el causante debi� necesitar de socorro, o auxilio material, o moral y el obligado debiendo hacerlo y teniendo recursos para ello, no lo hizo�. �SEGUNDA: En (sic) consecuencia de la anterior declaraci�n se sirva se�or juez ordenar la entrega del 50% que le hubiere podido corresponder al progenitor pero que con ocasi�n de la indignidad para heredar le corresponder�a a la se�ora CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ. �TERCERA: Se sirva decretar la notificaci�n de conformidad con el art�culo 318 del C�digo de Procedimiento Civil� (el uso de las may�sculas y de la puntuaci�n es del texto).

Los hechos en que se sustentan las anteriores pretensiones, son los siguientes: �1. El se�or LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ, naci� el d�a 15 de octubre de 1984 en la ciudad de Bogot�, departamento de Cundinamarca, de conformidad con el Registro Civil de nacimiento, cuyos progenitores son el se�or RENTER�A R�OS PEDRO PABLO Y L�PEZ MART�NEZ CONCEPCI�N. �2.

El se�or PEDRO PABLO RENTER�A R�OS, abandon� al se�or LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ, y quien ocupa el cuarto lugar de sus hermanos a la edad, de siete a�os dej�ndolo junto con sus hermanos todos menores de edad bajo la tutela de su progenitora se�ora CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ quien fue la que les proporciono (sic) los alimentos y la educaci�n integral hasta la muerte del soldado igualmente a sus hermanos se la sigue proporcionando, todos los cuidados y apoyo que requieren. �3.

Desde el mes de marzo de 1991 salio (sic) del hogar a convivir con la se�ora ANA ISABEL CORONADO RIA�O sin dejar lugar de residencia, igualmente que durante el lapso de 13 a�os aproximadamente perdi� todo contacto y comunicaci�n con su esposa se�ora CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ, y todos sus hijos. �4. Una vez cumplida la mayor�a de edad del se�or LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ es reclutado para pagar su servicio militar obligatorio. �5.

El soldado LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ, fue clasificado como soldado regular, sin tener en cuenta que era bachiller. �6. Una vez fue reclutado lo asignaron al Batall�n ASPC N�. 1 Cacique Tundaza de Boyac� perteneci� al segundo contingente de 2004 compa��a ASPC. �7. Durante el tiempo de su ni�ez, pubertad y juventud hasta su muerte no tuvo apoyo ni econ�mico ni moral de su progenitor, solo recibi� apoyo de su se�ora madre CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ. �8.

La demandante declara que no se sabe del paradero del demandado se�or PEDRO PABLO RENTER�A R�OS la cual se verific� en el Directorio telef�nico y tampoco aparece registrado�. La demanda fue admitida por el Juzgado 15 de Familia de esta ciudad, mediante auto de fecha 19 de diciembre del a�o 2.005. Tal providencia le fue notificada a la curadora ad litem que hubo de design�rsele al demandado, habida cuenta de que cumplido el ritual previsto en el art. 318 del C. de P.C., el mismo no compareci� al proceso.

A la mencionada auxiliar de la justicia se le corri� traslado del libelo, quien dentro del t�rmino concedido guard� silencio. Trabada de esta manera la relaci�n jur�dica procesal, se continu� con el tr�mite del proceso, celebr�ndose la audiencia de que trata el art. 101 del C. de P. C., con los resultados a que alude el acta visible al folio 31 del primer cuaderno. Por auto proferido el 26 de septiembre del a�o 2.006 se abri� el proceso a prueba y se decretaron y evacuaron las que figuran en el informativo y preclu�do el t�rmino para su pr�ctica, se concedi� el de ley para que las partes formularan sus alegatos.

El d�a 30 de abril del a�o 2.007, el juzgado del conocimiento pronunci� la correspondiente sentencia de instancia, en la que acogi� las s�plicas de la demanda, fallo que se revisa en v�a de consulta por haber sido adversa a quien estuvo representado por curadora ad litem. CONSIDERACIONES Se encuentran reunidos los denominados presupuestos procesales y, a juicio del Tribunal, no existe causal de nulidad que pueda invalidar total o parcialmente lo actuado, por lo que es procedente dictar sentencia de m�rito.

En el caso presente, la se�ora CONCEPCI�N L�PEZ MART�NEZ pretende que por la justicia se declare que el padre del causante LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ, se�or PEDRO PABLO RENTER�A R�OS, es indigno de sucederlo, porque el mismo no lo socorri� pudiendo (num. 3�., art. 1025 del C.C.). En torno al tema, tiene dicho la jurisprudencia de la Sala de Casaci�n Civil de la H. Corte Suprema de Justicia: �En general, se llama indignidad a la falta de m�rito para alguna cosa; pero en el derecho civil se aplica especialmente esta expresi�n a los que, por faltar a los deberes con su causante, cuando �ste estaba vivo o despu�s de su muerte, desmerecen sus beneficios, y no pueden conservar la asignaci�n que se les hab�a dejado, o a que ten�an derecho por la ley. �Es, pues, una exclusi�n del todo o parte de la asignaci�n a que ha sido llamado el asignatario por el testamento o por la ley, pronunciada como pena contra el que se ha hecho culpable de ciertos hechos limitadamente determinados por el legislador, como causales de indignidad.

La indignidad es una exclusi�n de la sucesi�n; el efecto natural de ella consiste en que el interesado indigno es privado de lo que le hubiera correspondido en la mortuoria, sin esa circunstancia. �Se dice que la indignidad es pronunciada como pena, para significar que es la sanci�n que la ley civil establece para el sucesor que ha ejecutado ciertos actos, y como sanci�n que es, no puede aplicarse sino mediante un juicio previo, en que se compruebe plenamente que aqu�l se ha hecho acreedor a ella, por haber incurrido en algunas de las faltas que la ley enumera como causales de indignidad.

(Art�culo 1031 del C.C.). �Nuestro c�digo civil se�ala como norma general que �ser� capaz y digna de suceder toda persona a quien la ley no haya declarado incapaz e indigna�. (art�culo 1018 del C.C.). �La regla, es, pues, la capacidad y la dignidad. La indignidad sucesoral es una excepci�n, es una pena; como ya se expres�, netamente civil, establecida en el inter�s privado del de cujus y de sus herederos, y no en el inter�s social, como sucede con las penas propiamente dichas.

Es, por otra parte, independiente de la sanci�n penal que pueda merecer el acto de donde resulta la indignidad. �Las causales no son otras que las limitativamente consignadas como tales en los preceptos sustantivos que las configuran. La persona que pretenda que se declare indigno a un asignatario debe, pues, demostrar que se ha ejecutado determinado hecho, que configura cierta situaci�n jur�dica, la cual est� se�alada en la ley como causal de indignidad.

Exigiendo, a la vez, el legislador, para ciertos casos (ordinal 2� del art�culo 1025 del C.C.), determinada clase de prueba, la situaci�n jur�dica correspondiente ha de establecerse en la forma prescrita. �(�). �Dos son los aspectos de los cuales la ley deduce motivo de indignidad para heredar, en relaci�n con la causal tercera del art�culo 1025 del C�digo civil (sic): a) cuando siendo demente el causante, el consangu�neo dentro del sexto grado, inclusive, no lo socorri�, pudiendo; b) cuando en estado de destituci�n, es decir, en el de abandono o pobreza, no le dio la ayuda requerida. �A pesar de que la obligaci�n legal de alimentos, solo pesa sobre los colaterales hasta el segundo grado de consanguinidad leg�tima (art�culo 411), el legislador estima que los dem�s parientes consangu�neos, hasta el sexto grado, tienen la obligaci�n moral de socorrerse, cuando uno de ellos se encuentre en estado de destituci�n o demencia. La infracci�n a esa obligaci�n moral, al tenor del ordinal tercero del art�culo en estudio, est� penada con la indignidad. �El socorro no puede entenderse exclusivamente en sentido de prestaci�n material, puesto que puede ser m�s interesante la ayuda moral, la preocupaci�n del consangu�neo para evitarle perjuicios de tal �ndole a su pariente dentro del grado se�alado�.� (sentencia del 30 de julio de 1.948.

M.P.: doctor MANUEL JOS� VARGAS). Y la doctrina ha puntualizado sobre el particular: �1. No se trata de aquella falta de socorro que ocasiona el fallecimiento de la persona de cuya sucesi�n se trata, ya que esta conducta quedar�a comprendida en la causal primera del art. 1025 C.C.. Esta causal comprende las dem�s omisiones de socorro graves y que habr�an podido cumplirse.

Para ello es indispensable, de un lado, que el causante hubiese necesitado de socorro o auxilio porque carec�a de los medios necesarios de subsistencia (que es lo que significa el t�rmino �destituci�n�) material o moral; y del otro, que el obligado tuviese los recursos materiales o morales para poder suministrar directa o indirectamente dicho socorro. �2.

La persona que se hace indigna debe ser un �consangu�neo dentro del sexto grado inclusive� que no prest� el socorro debido. Esos consangu�neos pueden ser en l�nea recta o colaterales (hermanos, sobrinos, primos y t�os), sea leg�timo o natural. El grado m�ximo es el sexto, ya que los de 5�. y 6�. grado si bien no pueden suceder abintestato en el 5�. orden hereditario, no es menos cierto que lo podr�an hacer testamentariamente, lo cual justifica su indignidad para recibir esta asignaci�n. � �3.

Por �ltimo, la falta de socorro deber� ser calificada por el juez civil, pero deber� ser de tal magnitud que demerite a la persona para suceder al causante, tal como ser�a en los casos de ciertos padres (especialmente los naturales) y maridos que omiten, total o parcialmente (pero, en todo caso, considerable o grave), ayuda para con sus hijos y esposas; y la conducta de aquellos hijos, maridos o hermanos que, en desarrollo de su carencia o repudio de todo sentimiento humanitario, abandonan a su suerte a sus parientes dej�ndolos aisladamente en casas privadas o en instituciones de asilo de ancianos o en hospitales para dementes� (PEDRO LAFONT PIANETTA, �Derecho de Sucesiones�, T. I, 4�. ed., Ed. Librer�a del Profesional, Bogot�, 1.984, p. 269-270).

Aparece, dentro del expediente, copia autenticada del registro civil de nacimiento y del de defunci�n del causante. Durante la etapa instructiva se recaud� el testimonio de las personas cuyos dichos se resumen a continuaci�n: JORGE ARMANDO RENTER�A L�PEZ, hijo de los litigantes, dice que desde que �l (el testigo) tiene uso de raz�n siempre ha vivido con la demandante, porque el demandado los abandon� desde hace 12 o 13 a�os (la declaraci�n se recibi� el 6 de diciembre de 2006) y que desde entonces no han vuelto a saber algo del mismo y que jam�s recibieron ayuda alguna del citado, para educaci�n, vestuario, alimentaci�n o recreaci�n; a�ade que el demandado nunca se comunicaba con el fallecido.

VIVIANA RENTER�A L�PEZ, hija de las partes, dice que el demandado abandon� su hogar desde hace 14 a�os (la declaraci�n se recibi� el 6 de diciembre de 2006) y que la que se encarg� del cuidado de los hijos fue la demandante, por lo que aquel no debe recibir dinero alguno de la indemnizaci�n por la muerte de su hermano LUIS ALBERTO; a�ade que desde que el extremo pasivo se march�, este y el difunto no volvieron a tener comunicaci�n y que desde entonces se ignora el paradero de aquel; manifiesta que no conoce a su familia paterna y que la actora es la �nica que se ha presentado al Ej�rcito Nacional a reclamar la indemnizaci�n por la muerte de don LUIS ALBERTO.

AURORA IN�S CASTA�EDA MART�NEZ, prima de la demandante, dice que el demandado abandon� su hogar para irse a vivir con otra mujer y que desde entonces no se ha vuelto a saber algo del mismo; agrega que do�a CONCEPCI�N inici� el presente proceso porque no quiere que al demandado le corresponda parte del dinero como indemnizaci�n por la muerte de su hijo LUIS ALBERTO; agrega que el extremo pasivo desde hace 13 o 14 a�os (la declaraci�n se recibi� el 6 de diciembre de 2006) no ayuda a sus hijos y que inclusive la familia paterna del causante desapareci� tambi�n, por lo que no hubo comunicaci�n entre don PEDRO y su hijo LUIS ALBERTO; manifiesta que la �nica que ha adelantado los tr�mites ante el Ej�rcito Nacional para obtener el dinero correspondiente a la indemnizaci�n con ocasi�n de la muerte de don LUIS ALBERTO, es una se�ora de nombre M�RY.

Pues bien: de los anteriores testimonios, examinados individualmente y en su conjunto, tal como se prescribe en el art�culo 187 del C. de P.C., se concluye, sin ambages, que se encuentra estructurada la causal de indignidad, invocada en la demanda por quien la instaur�. En efecto: los testigos arrimados al proceso son enf�ticos al se�alar que la demandante fue la que asumi� el cuidado y sostenimiento de sus hijos, entre ellos el causante LUIS ALBERTO RENTER�A L�PEZ, sin recibir algo del demandado, el que los abandon�, por completo, moral y econ�micamente, sin justificaci�n alguna, al punto de que no se conoce su paradero, d�ndole los dichos de los deponentes certeza al Tribunal acerca de los hechos que con ellos se quisieron demostrar, advirtiendo que, tal como se pone de presente en la jurisprudencia transcrita, el socorro que se esperaba del extremo pasivo, como sucede en este caso, no solo era el material sino, tambi�n, el moral, el que, en muchas ocasiones, puede llegar a ser m�s importante que aquel, en vista de que, en algunas circunstancias, la ayuda econ�mica puede imposibilitarse por diversas razones, explicables, eventualmente, al paso que respecto de la otra (la moral y afectiva) solo en situaciones excepcionales podr�a explicarse su elusi�n, que no es, precisamente, lo que ocurre en este evento.

La sentencia consultada, entonces, habr� de confirmarse, sin m�s consideraciones, revocando sin embargo el ordinal segundo de la parte resolutiva de la misma, ya que resulta improcedente la inscripci�n de la sentencia en el registro civil de nacimiento del causante, el que dej� de ser sujeto de derechos y obligaciones con ocasi�n de su deceso y porque la declaratoria de indignidad no tiene algo que ver con el estado civil del difunto, como al parecer lo entiende la juez de primera instancia. Por lo expuesto, EL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT�, D.C., EN SALA DE FAMILIA DE DECISI�N, ADMINISTRANDO JUSTICIA EN NOMBRE DE LA REP�BLICA Y POR AUTORIDAD DE LA LEY, RESUELVE 1�.- REVOCAR el ordinal segundo de la parte resolutiva de la sentencia consultada, esto es, la proferida por el Juzgado 15 de Familia de esta ciudad, el d�a 30 de abril del a�o 2.007, dentro del proceso de la referencia, por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia y CONFIRMARLA en lo dem�s. 2�.- Sin costas en este grado jurisdiccional. 3�.- Ejecutoriada esta sentencia, devu�lvanse las diligencias al juzgado de origen.

C�PIESE, NOTIF�QUESE Y C�MPLASE CARLOS ALEJO BARRERA ARIAS Magistrado Las firmas restantes al respaldo. JAIME OMAR CU�LLAR ROMERO GLORIA ISABEL ESPINEL FAJARDO Magistrado Magistrada 89Icqt���H I � � I K X Y g h >?FG��GHVW78de��fg����ln9;-/+->@PQ/1KM��' ( ""�#�#]$^$�%�%((�)�)g+h+�,�,�,�,b/��������������������������������������������������������������������������������h_v^h_v^6�OJQJ^Jh_v^6�OJQJ^Jh_v^5�6�OJQJ^Jh_v^h_v^5�6�OJQJ^JP9IJrst����H I � � J K X �����������������$��dh`��a$gd_v^$����dh^��`��a$gd_v^$�$ �|�dh^�$ `�|�a$gd_v^$�@ dh`�@ a$gd_v^$��dh`��a$gd_v^ $dha$gd_v^ $dha$gd_v^H�X Y h ?G��HW8e�g��mn:;./,-?@������������������������$��dh`��a$gd_v^ $dha$gd_v^@PQ01LM�( "�#^$�%(�)h+�,�,�,c/�1�4�4;5<5�5�7��������������������������$��dh`��a$gd_v^$��dh`��a$gd_v^b/c/�1�1�4�4:5<5�5�5�7�7$:%:y=z=�>�>�B�B�D�D�DYEZE[EdEeEjEqE�F�F�F�F�F�F$G&GFGJGeGoGrG�G�G�GHH�����������������������ɹ����������������������h_v^h:�5�6�OJQJ^Jh_v^5�6�OJQJ^Jh_v^h_v^5�6�OJQJ^Jh_v^h_v^6�OJQJ^Jh_v^6�OJQJ^J/�7%:z=�>�>�B�B�D�DZE[EdEeE�F�F�F�F%G&GFGGGHGIGJGeGpG�������������������������$��dh`��a$gd_v^$��dh`��a$gd_v^pGqGrG�G�G�G�GH������� $dha$gd_v^$��dh`��a$gd_v^$��dh`��a$gd_v^6&Pw1�h:p_v^��/ �"I!��"��#��$�n%����� ���@@��@ NormalCJ_HaJmH $sH $tH NA���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R  Tabla normal�4� l4�a�,k���, Sin lista@Z����9IJrst����HI��JKXYh?G��HW 8 e � g � �mn:;./,-?@PQ01LM�(�^� �!h#�$�$�$c'�)�,�,;-<-�-�/%2z5�6�6�:�:�<�<Z=[=d=e=�>�>�>�>%?&?F?G?H?I?J?e?p?q?r?�?�?�?�?@�0���0��p�0���0���0���0���0��p�0��p�0���0���0���0����0���0��p�0�0���0���0���0���0���0���0���0��p�0��p�0��p�0��p�0��p�0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0���0��p�0���0���0��p�0��p�0����0���0���0��p�0��p�0���0���0���0���0�� �0���0��p�0�� �0�� �0�� �0�� �0��(�0���0��p�0��(�0��(�0��(�0��(�0���0��0�0��0�0��p�0��8�0��p�0��8�0��p�0���0���0��8�0��p�0��8�0��p�0��8�0���0���0����0���0��8�0��p�0���0��8�0��8�0��8�0��p�0���0���0���0��b/H%*X @�7pGH&()+,H'36kn��qs��� � !��������8=7;EH��WZ�����$�$�%�%�%�%));*C*�,�,�,�,66�<�<@@@46��EMd$m$�%�%((�(�(�(�(�(�(@333333333KXqx@Q  T)�)�,�,[=j=�>�>&?F?�?@@@��alozanor��E/_v^:��@��8�8�+����8�8@P@��Unknown������������G��: �Times New Roman5��Symbol3&� �: �Arial"q�����s�F��f���f� 56 s� 56 s!�������24�?�?3�Q�H)��?����������������������_v^��4TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT�, Dalozanoralozanor�������Oh��+'��0����� ( <H d p | ������5TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT�, DJRIB alozanorSUPlozlozNormalr alozanorSUP2ozMicrosoft Word 10.0@`4<@X1sX��@�����@h������ 56����՜.��+,��0 hp|��� ���� � �� Ns �?A 5TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT�, D T�tulo  !"#$%&'()*+,-����/012345����789:;<=>?@����BCDEFGH����JKLMNOP��������S������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F0�U����U�Data ������������.1Table����6�WordDocument����8ZSummaryInformation(������������ADocumentSummaryInformation8��������ICompObj������������k������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ ���� �FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.8�9�q