Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Manizales

Radicado: 2016-00033-01

Sala: SALA PENAL

Ponente: Gloria Ligia Castaño Duque

Fecha: 2017-02-10

Sujetos procesales: JUZGADO SEXTO PENAL DEL CIRCUITO DE MANIZALES, CALDAS.

��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Y� ��Πbjbj[�[� 89� \9� \1������������c"�����������8�lY!d��2��!�!�!�!�!##-#.2020202020202$]6�9RT2�"$##"$"$T2���!�!4i2((("$���!��!.2("$.2((�*�*�!������_?JX������$L�*220�2�*,e9%�e9�*�*e9��*,9#"[#(s#�#�9#9#9#T2T2�%29#9#9#�2"$"$"$"$��������������������������������������������������������������������e99#9#9#9#9#9#9#9#9#�M ): TRIBUNAL SUPERIOR DE MANIZALES SALA DE DECISI�N PENAL Magistrada Ponente: GLORIA LIGIA CASTA�O DUQUE Aprobado Acta No. 148 de la fecha.

H: 5: 30 p.m. Manizales, diez (10) de febrero de dos mil diecisiete (2017). ASUNTO Procede esta Corporaci�n a resolver el recurso de apelaci�n interpuesto por la Defensa en contra de la sentencia proferida el d�a veintisiete (27) de octubre de dos mil diecis�is (2016) por el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Manizales, Caldas, mediante la cual se conden� a la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ como responsable del delito de Tr�fico, fabricaci�n o porte de estupefacientes, sin concesi�n de la prisi�n domiciliaria reclamada como madre cabeza de familia.

HECHOS Mediante entrevista recepcionada en las instalaciones de la Fiscal�a General de la Naci�n, un ciudadano inform� que ten�a conocimiento de la existencia de unos inmuebles en el barrio San Ignacio de la ciudad de Manizales, que estaban siendo destinados para almacenar y expender sustancias estupefacientes. El informante especific� las caracter�sticas f�sicas y los alias de los presuntos implicados; as� mismo, se�al� la ubicaci�n de las viviendas a las cuales hac�a referencia. Por tal raz�n, el trece (13) de mayo del a�o dos mil diecis�is (2016) se materializ� la orden de registro y allanamiento dictada por la Fiscal�a General de la Naci�n, siendo as� como se intervino, entre otros, el inmueble ubicado en la carrera 10� No. 29-37, lugar en el que resid�a la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ, quien de forma voluntaria manifest� que efectivamente en su vivienda pose�a sustancia estupefaciente, la que se verific� que se trataba de 10,9 gramos netos de base de coca que se hallaba en una bolsa pl�stica.

Tambi�n se encontraron en casa de la mujer bolsas para empacar la sustancia y un vaso de licuadora con residuos de la misma sustancia; adem�s se incautaron 7 cartuchos calibre 12 marca INDUMIL. En raz�n a lo anterior, en el mismo procedimiento fue capturada SOTO MART�NEZ por haberse encontrado en t�pica situaci�n de flagrancia. ACTUACI�N DE INSTANCIA 3.1.

Surtido el procedimiento bajo los par�metros contenidos en la Ley 906 de 2004 y dada la captura en flagrancia, el s�bado catorce (14) de mayo de dos mil diecis�is (2016), ante el Juzgado Promiscuo Municipal de Neira, Caldas, en funci�n de control de garant�as y en turno de disponibilidad, se adelant� audiencia con la cual a la capturada, tras la legalizaci�n de la aprehensi�n, se le atribuy� el delito de �Tr�fico, fabricaci�n o porte de estupefacientes� en la modalidad de conservaci�n con fines de venta y conforme al inc. 2� del art. 376 del C.P. La imputada acept� la responsabilidad por el delito antes descrito, tras lo cual se dio curso a la solicitud de medida de aseguramiento, la cual fue impuesta en la modalidad de detenci�n domiciliaria, atendiendo que la mujer posee tres hijos, entre ellos una peque�a de escasos 3 a�os que requiere de su cuidado. 3.2.

Sirviendo entonces lo actuado como acusaci�n (en los t�rminos del art. 293 del C.P.), reclam� la Fiscal�a la celebraci�n de la audiencia de individualizaci�n de pena, radic�ndose el conocimiento del asunto en el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Manizales, Caldas, c�lula judicial ante la cual el trece (13) de septiembre de dos mil diecis�is (2016) se surti� la audiencia de individualizaci�n de la pena, con ocasi�n de la cual las partes se pronunciaron.

La Fiscal�a reclam� la pena m�nima y la rebaja m�xima posible, mientras que la Defensa, pleg�ndose a los anteriores pedimentos, adicion� que su prohijada es mujer cabeza de hogar, encargada del sostenimiento y cuidado de tres hijos menores de edad, quienes dependen econ�micamente de la pensi�n dejada por el esposo fallecido de la mujer, siendo as� dable otorgar la prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia, en los t�rminos de la Ley 750 de 2002.

La solicitud fue sustentada en informe de trabajo investigativo de la Defensor�a del Pueblo. 3.3. El veintisiete (27) de octubre de dos mil diecis�is (2016) se dict� en consecuencia el fallo anticipado de condena, a trav�s del cual se hizo una evaluaci�n de los rudimentos probatorios que acreditaban la materialidad de la conducta, luego de lo cual se procedi� a analizar la responsabilidad de la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ, de quien se dijo que, adem�s de haberla admitido, se sustentaba en elementos materiales probatorios acaudalados que daban cuenta de la tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad en su accionar, cual fue conservar sustancia estupefaciente con fines de venta.

Se procedi� as� a la tasaci�n de las penas principales, las cuales fueron fijadas en 56 meses de prisi�n y multa equivalente a $1�206.544. Finalmente la Juzgadora abord� el tema de sustitutos y subrogados, punto en que hizo referencia a la prohibici�n contenida en el art. 68A del C�digo Penal. A continuaci�n se refiri� a la petici�n de prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia, expresando que se trataba de una petici�n extempor�nea por anticipaci�n, en la medida que de acuerdo a la misi�n de trabajo cumplida por la Defensor�a del Pueblo, se entrev� que los hijos de la procesada no est�n sometidos a una situaci�n de abandono ni mucho menos a una trasgresi�n a sus derechos fundamentales, pues habitan en la misma residencia de sus abuelos, personas que aunque perciben unos m�nimos ingresos econ�micos, les permiten a los menores vivir en unas condiciones dignas, adem�s, la Juez a quo habl� sobre la afirmaci�n que hizo la se�ora MAR�A ELENA, referente a que ella es la encargada de aportar el sustento a su n�cleo familiar, lo cual se deriva de una pensi�n, prestaci�n que su familia puede utilizar para subsistir aunque ella no est� presente.

Tras la anterior argumentaci�n cit� jurisprudencia que dicta que el an�lisis del abandono de menores no s�lo debe darse en el plano econ�mico. Plante� en este sentido la Juez que como no se evidenci� el quebranto o menoscabo de los derechos fundamentales de los menores, no hay lugar a pronunciamiento de fondo en torno a la solicitud de prisi�n domiciliaria por ser la procesada madre cabeza de familia, absteni�ndose entonces de emitir un pronunciamiento, sin perjuicio de que la misma solicitud sea invocada ante el Juez de Ejecuci�n de Penas y Medidas de Seguridad, en caso de que se avale la calidad que se est� alegando en el presente caso.

Finalmente, acot� la Juzgadora, con fundamento en jurisprudencia de la CSJ, que s�lo ser�a dable hacer un pronunciamiento en fase de conocimiento, si se vislumbrara una vulneraci�n cierta de los derechos fundamentales de los menores, o en el caso, en el que se conviertan en sujetos de especial protecci�n constitucional. LA IMPUGNACI�N Notificadas las partes actuantes de la decisi�n en estrados, ella fue apelada de manera exclusiva por la Defensa de la condenada, direccion�ndola a un pedimento �nico: el otorgamiento de la prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia.

En este sentido expres� el Apelante que la documentaci�n que se anex� al expediente muestra con claridad como la acusada cumple con todos los lineamientos de la Ley 750 de 2002, en tanto que denota que MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ es la encargada, en solitario, de velar por el bienestar de sus tres hijos menores de edad, sin que tal rol lo puedan suplir los abuelos maternos, por tratarse de personas de la tercera edad, incapacitados para brindar la atenci�n que s�lo la mam� puede ofrecerles ahora, en aspectos como su formaci�n, ayud�ndoles en sus tareas y compromisos acad�micos.

El Defensor tambi�n arguy�, que se encuentra en desacuerdo con la decisi�n de la Juzgadora, en cuando asegur� que los abuelos maternos de los hijos de la condenada no pueden atender las necesidades b�sicas de los menores, por cuanto se trata de personas que se encuentran en la tercera edad, y por tanto, los infantes requieren la atenci�n de su madre, pues es una persona joven que les puede ayudar en todos los aspectos de su vida.

Se reclam� as� el otorgamiento del suced�neo. CONSIDERACIONES 6.1. Problema jur�dico. Ninguna controversia en torno a la existencia del delito y la responsabilidad de la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ se ha presentado. Tampoco respecto a la fijaci�n de las penas principales y accesorias ha habido desacuerdo. El �nico reparo de la Defensa se centra en el no otorgamiento de la prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia, suced�neo que la Juez de primer nivel abord� y analiz� para concluir que no advert�a desamparo tal de los hijos de la procesada como para avalar su excarcelaci�n, siendo as� como deb�a trasladar el conocimiento del reclamo al juez vig�a de pena.

La Sala entonces, ante la impugnaci�n promovida, se halla en la necesidad de estudiar el tema de la prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia, lo cual har� desde dos enfoques: (i) competencia del juez de conocimiento para resolver de fondo; y (ii) evaluaci�n de los requisitos que la norma reclama para su procedencia al tenor de las circunstancias que envuelven el presente asunto. 6.2.

Aclaraci�n en torno a la competencia para resolver sobre la solicitud de prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia. 1. Cuando la sustituci�n punitiva se reclama al tenor de la calidad de madre cabeza de familia, tiene un trascendental fin constitucional, como quiera que est� dirigida al amparo de los hijos menores de edad que resultan afectados con la reclusi�n de su progenitora o su padre, o de aquellos desvalidos que ven recluido a quien es base de su sostenimiento, siendo as� como lo primordial para que pueda ser otorgada no lo ser� el impacto o gravedad de la conducta (que s� es base para la prisi�n domiciliaria del art. 38 del C�digo Penal), sino la pretensi�n de evitar el grave estado de desamparo en el que quedar�an peque�os u otros miembros familiares que no cuentan con mayor apoyo que aqu�l que potencialmente les pueda proveer quien queda tras las rejas.

Por ello es que en la hora de ahora, atendiendo la relevancia de un pedimento tal que se relaciona con car�simos derechos en la �rbita constitucional, y adicionalmente por la preponderancia de la prerrogativa de aquellos que son objeto del derecho penal a que sean resueltas sus expresas solicitudes, m�s si ellas ata�en a la forma de cumplir la sanci�n que les ha sido impuesta, es que la Sala se ha visto avocada a re-encausar su criterio, para dejar atr�s aquella idea, fundada en el art�culo 461 del C.P.P., conforme a la cual, lo concerniente a la solicitud de prisi�n domiciliaria como padre cabeza de familia es competencia exclusiva de los jueces de ejecuci�n de penas, siendo su invocaci�n en fase de conocimiento catalogada como extempor�nea por anticipaci�n. En efecto, a trav�s de este prove�do la Sala se permite dejar de lado, como ya lo ha hecho en otras tantas oportunidades, la exigencia de decisi�n condenatoria en firme como presupuesto para adentrarse a resolver acerca de una prisi�n domiciliaria como madre o padre cabeza de familia, advirtiendo que la regla contemplada en el art�culo 461 del C.P.P., no se opone a que tambi�n en fase de conocimiento, ante el pedimento expreso de la aludida modalidad del sustituto punitivo, el Juez procure una soluci�n de fondo, sin que quede aplazada materia tan importante como lo es definir qu� habr� de ocurrir con el sostenimiento de personas indefensas, dependientes del procesado, que no cuentan con m�s auxilio y que, a no dudarlo, ser�a il�gico que quedasen expuestos hasta cuando procesalmente su situaci�n pudiese ser analizada.

Postura referida a la �extemporaneidad por anticipaci�n� que desde un principio no ha sido acogida a plenitud por esta Sala y que, h�gase hincapi�, ha sido ya de tiempo atr�s morigerada por el Alto Tribunal actuando como juez constitucional, en acci�n de tutela (STP1276-2015) en la que, recogiendo su antecedente criterio, ha concluido que, por virtud del art�culo 190 del C�digo de Procedimiento Penal, deber� el juez de conocimiento estudiar lo referente a la prisi�n domiciliaria como madre o padre cabeza de familia cuando ella se ha propuesto (t�cita o expresamente), sin someterlo a la contingencia procesal de que el fallo est� ejecutoriado, pues as� ser� objeto de una temporal limitaci�n de su derecho a acceder a la administraci�n de justicia y obtener una resoluci�n pronta de su caso.

C�tese el aparte principal de la decisi�n constitucional referida: �4.7. Ante una tal petici�n, refulge evidente que el funcionario llamado a pronunciarse no es otro que el juez de primera instancia, de un lado porque, rep�tase, la privaci�n de la libertad obedece a la detenci�n preventiva de que es objeto el actor y no a la prisi�n domiciliaria, la cual fue negada en el fallo condenatorio que todav�a no adquiere firmeza, y de otro, porque la normatividad penal adjetiva establece que le corresponde pronunciarse sobre solicitudes de dicha �ndole.

As� lo dispone el art�culo 154 contentivo de los asuntos a tramitarse en audiencia preliminar ante el juez de control de garant�as en su numeral 8, en el sentido que le compete al juez que ejerce dicho rol conocer de las peticiones de libertad que se presenten con anterioridad al anuncio del sentido del fallo; al igual que el art�culo 190 ib�dem, que es del siguiente tenor: �ART�CULO 190.

DE LA LIBERTAD.�Durante el tr�mite del recurso extraordinario de casaci�n lo referente a la libertad y dem�s asuntos que no est�n vinculados con la impugnaci�n, ser�n de la exclusiva competencia del juez de primera instancia. �4.8. As� las cosas y descartada la competencia tanto del juez de control de garant�as como del juez ejecutor para proveer sobre las peticiones de libertad y similares formuladas despu�s del anuncio del sentido del fallo pero antes de su ejecutoria, fuerza concluir que el competente para conocerlas no es otro que el juez de conocimiento, ya que de aceptarse la posici�n del juzgado accionado, avalada por el a quo, equivaldr�a a sostener que aquellas personas que son objeto de medida de aseguramiento de detenci�n preventiva intramural en el curso del proceso no cuentan con la posibilidad de deprecar la sustituci�n de la misma en su lugar de residencia con arreglo a las causales previstas en el aludido articulo 314 sino hasta que la sentencia de condena emitida en su disfavor cobre firmeza; aseveraci�n que a juicio de la Sala carece de todo sentido en tanto tornar�a inane la consagraci�n que hizo el legislador de dicha posibilidad pero sobre todo, violenta de manera flagrante su derecho a acceder a la administraci�n de justicia y al debido proceso. �5.

Por ende, la decisi�n de abstenerse de resolver el pedimento del actor constituye sin lugar a dubitaciones una circunstancia perversa que, ante la actual carencia de otro medio de defensa judicial para conjurarla, torna imperiosa la intervenci�n del juez constitucional, haci�ndose necesario que el funcionario demandado emita un nuevo pronunciamiento en el cual eval�e la procedencia y el cumplimiento de los requisitos por parte de JORGE ELIECER SILVA MERCH�N, para hacerse acreedor a la sustituci�n de la detenci�n preventiva en establecimiento carcelario por la de su lugar de residencia, de conformidad con lo previsto en el numeral 5 del art�culo 314 del C�digo de Procedimiento Penal.� Luego, la nueva postura y soluci�n que ha adoptado la Corte Suprema de Justicia y que ahora acoge esta Sala es que, cuando el procesado o su Defensor reclaman la concesi�n de la prisi�n domiciliaria bajo el supuesto contemplado por la Ley 750 de 2002, es errado que el Juez de conocimiento se considere incompetente y, por esa circunstancia, no promueva acaudalar informaci�n (en los t�rminos del art. 447 del C.P.P.) y se abstenga de resolver tal s�plica en el fallo, en el que se insiste ser�a incorrecto que omitiera pronunciarse acerca de un aspecto activado por petici�n de parte y que es atinente a las condiciones de restricci�n de la libertad, que siempre ser� asunto correlacionado y no separable con la imposici�n de la pena que le corresponde al juez de conocimiento.

As� como el Juzgador impone la sanci�n, le ata�e de igual manera establecer las condiciones de su cumplimiento. Tal re-direccionamiento conceptual ya tuvo ocasi�n de ser esbozado por este Tribunal en decisi�n del 13 de octubre de 2015 con ponencia de la Dra. Dennys Marina Garz�n (aprobado mediante Acta No. 347), en auto en el que se dict�: �As� entonces, en el caso que nos ocupa, a la se�ora Juez se deprec� la activaci�n del instituto propio de la prisi�n domiciliaria, y en esa l�gica, habr�a de examinarse el fondo de la petici�n de la abanderada de la Defensa, frente al subrogado de la prisi�n domiciliaria, no solo en lo que incumbe al art�culo 38 del Estatuto Represor, sino tambi�n en lo concerniente con las personas cabeza de familia en los t�rminos de la Ley 750 de 2002, cuando media solicitud en tal sentido. �Res�ltese adem�s, que la prisi�n domiciliaria en la modalidad aludida, se relaciona en forma directa con un asunto sustancial y aut�nomo en punto de la forma en que habr� de cumplirse la pena, lo que involucra evaluar los subrogados y maneras de ejecuci�n, debiendo entonces equipar�rsele a una arista de la prisi�n domiciliaria del art. 38 del C.P. que, como derecho del procesado, es propio del Juez de la causa definirlo en el fallo, sobre todo cuando a ra�z del rito seguido, a tal determinaci�n le precede un espacio propicio para que las partes aporten los elementos que apoyen sus s�plicas e, igualmente, para que en su defecto sean recaudados de oficio �art. 447 del C.P.P-.� Pronunciamiento que se respald� jurisprudencialmente en decisi�n de la Corte Suprema de Justicia, del 19 de agosto de 2015 (Rad: 45853) en la que sobre el particular el Alto Tribunal concret�: �La Sala anota, a modo de consideraci�n tangencial, que el sentenciado no era el funcionario facultado para resolver sobre la concesi�n del beneficio previsto en la Ley 750 de 2002, al no considerarla como una proposici�n jur�dica aislada, pues de ello no corresponde decidir a los Jueces de Ejecuci�n de Penas y Medidas de Seguridad en sede de vigilancia de la sanci�n, sino a los Jueces de Conocimiento al proferir sentencia. �En efecto, el sustento normativo de la facultad del Juez encargado de la vigilancia de la condena en punto a la sustituci�n de la pena privativa de la libertad, en el contexto de la Ley 906 de 2004 y como lo ha sostenido la Corporaci�n en otras oportunidades, est� establecido en el art�culo 461 de esta codificaci�n, de acuerdo con el cual aqu�l �podr� ordenar� la sustituci�n de la ejecuci�n de la pena, previa cauci�n, en los mismos casos de la sustituci�n de la detenci�n preventiva�. �Ese contexto legal remite entonces al art�culo 314 ib�dem �cuya aplicaci�n en principio ata�e al Juez de Control de Garant�as al decidir sobre la sustituci�n de al medida de aseguramiento privativa de la libertad en lugar de reclusi�n- que dispone, en cuanto interesa resaltar ahora, que �la detenci�n preventiva en establecimiento carcelario -y por ende la pena privativa de la libertad en centro penitenciario, en sede de ejecuci�n- podr� sustituirse por la del lugar de residencia� cuando la imputada o acusada fuere madre cabeza de familia de hijo menor o que sufriere incapacidad permanente, siempre y cuando haya estado bajo su cuidado.

En ausencia de ella, el padre que haga sus veces tendr� el mismo beneficio�. �En contrav�a de ello, corresponde al Juez de la causa, como lo ha entendido tambi�n la Corte, resolver sobre la viabilidad de favorecer al condenado con la prisi�n domiciliaria en la modalidad consagrada en la Ley 750 de 2002, as� como en la prevista en los art�culos 38 y siguientes de la Ley 599 de 2000.� (Resalta la Sala) 2.

As� pues, en la hora de ahora no le es dable a los jueces de conocimiento abstenerse de conocer y resolver en su fondo un pedimento de prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia, resultando lesivo de los derechos al debido proceso y del acceso a la justicia el que la Judicatura traslade la resoluci�n de tal t�pico para cuando se cuente con sentencia ejecutoriada y el proceso se halle en fase de ejecuci�n de penas.

Una omisi�n tal, por tanto, deber� ser corregida, para lo cual impera retrotraer la actuaci�n a trav�s del decreto de nulidad, a efectos de que se rehaga el estadio procesal de discusi�n y resoluci�n del tema que no podr� quedar �en el aire�, sometido a una espera intolerable, que desconoce que el derecho sustancial prevalece sobre las formas. 3.

Dicho lo anterior, al advertir que en el caso de marras la Juez de primer nivel dispuso: �abstenerse de emitir pronunciamiento respecto de la prisi�n domiciliaria consagrada en la Ley 750 de 2002, por lo analizado en precedencia�, como correlato l�gico de lo aqu� discurrido habr�a de proferirse una decisi�n anulatoria que retrotrajera la actuaci�n para que la Juez se pronunciara de fondo en una nueva sentencia. SIN EMBARGO, trat�ndose el decreto de nulidad del remedio extremo al que se acude s�lo por excepci�n, y verificando que m�s all� de la abstenci�n manifestada por la Juez, finalmente s� abord� en su fondo el pedimento de prisi�n domiciliaria, haciendo un examen de la misi�n de trabajo de la Defensor�a allegada al plenario y desplegando consideraciones concretas sobre el particular, no habr� de retrotraerse lo actuado, entendiendo la Sala que cuando se exterioriz� en la sentencia de instancia que los hijos de la se�ora MAR�A ELENA SOTO no estaban en situaci�n de abandono por contar con el apoyo de sus abuelos, con los cuales habitaban y quienes ten�an ingresos (aunque m�nimos), represent�ndoles ello condiciones dignas de existencia, a lo que se sumaba que el sustento de los peque�os ha sido derivado de una pensi�n que a�n puede seguir favoreci�ndolos aun cuando su madre est� recluida, era ello una definici�n de fondo en torno al tema del sustituto, el cual no se estaba dejando de lado, sino neg�ndose con base al an�lisis de los rudimentos aportados.

Luego, esta Sala deber� entonces, como Juez de segunda instancia, proceder, no a restablecer la actuaci�n, sino a decidir de fondo acerca de la impugnaci�n, con base a la negativa de prisi�n domiciliaria de la Juez, quien finalmente no se abstuvo y dio razones de fondo que, precisamente, por existir dieron lugar a que la Defensa manifestara estar en desacuerdo con que se discurriera en primera instancia que los hijos de la procesada estar�an bien con sus abuelos. 6.3.

De la sustituci�n de la pena en raz�n a la calidad de madre cabeza de familia. An�lisis de fondo. 1. Sin necesidad de pre�mbulos, tr�igase a colaci�n el art�culo 1� de la Ley 750 de 2002 que regula la prisi�n domiciliaria como madre (o padre) cabeza de familia, estableciendo los requisitos a verificar para su procedencia: �ART�CULO 1o.

La ejecuci�n de la pena privativa de la libertad se cumplir�, cuando la infractora sea mujer cabeza de familia, en el lugar de su residencia o en su defecto en el lugar se�alado por el juez en caso de que la v�ctima de la conducta punible resida en aquel lugar, siempre que se cumplan los siguientes requisitos: �Que el desempe�o personal, laboral, familiar o social de la infractora permita a la autoridad judicial competente determinar que no colocar� en peligro a la comunidad o a las personas a su cargo, hijos menores de edad o hijos con incapacidad mental permanente. �La presente ley no se aplicar� a las autoras o part�cipes de los delitos de genocidio, homicidio, delitos contra las cosas o personas y bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, extorsi�n, secuestro o desaparici�n forzada o quienes registren antecedentes penales, salvo por delitos culposos o delitos pol�ticos. �Que se garantice mediante cauci�n el cumplimiento de las siguientes obligaciones: Cuando sea el caso, solicitar al funcionario judicial autorizaci�n para cambiar de residencia. �Observar buena conducta en general y en particular respecto de las personas a cargo. �Comparecer personalmente ante la autoridad judicial que vigile el cumplimiento de la pena cuando fuere requerida para ello. �Permitir la entrada a la residencia, a los servidores p�blicos encargados de realizar la vigilancia del cumplimiento de la reclusi�n y cumplir las dem�s condiciones de seguridad impuestas en la sentencia, por el funcionario judicial encargado de la vigilancia de la pena y cumplir la reglamentaci�n del INPEC. �El seguimiento y control sobre esta medida sustitutiva ser� ejercido por el juez, autoridad competente o tribunal que conozca del asunto o vigile la ejecuci�n de la sentencia con apoyo en el INPEC, organismo que adoptar� entre otros un sistema de visitas peri�dicas a la residencia de la penada para verificar el cumplimiento de la pena, de lo cual informar� al despacho judicial respectivo.� Se desprende, pues, de lo antecedente que a la hora de revisar una solicitud de la naturaleza de aquella que ahora nos convoca, deber� verificarse por parte del operador judicial que el solicitante: (i) al ser recluido en su morada no representa, de acuerdo a sus condiciones de vida, un factor de riesgo para la comunidad, como tampoco para las personas que tendr� a cargo;

(ii) no ha sido sancionado por delitos espec�ficos como homicidio, genocidio, delitos relacionados con el DIH, extorsi�n, secuestro o desaparici�n forzada, (iii) no posee antecedentes penales por delitos dolosos diferentes a los denominados pol�ticos, (iv) est� dispuesto a asumir buena conducta y estar presto a los requerimientos de las autoridades judiciales, a lo que deber� comprometerse por escrito, (v) Y finalmente, pero trat�ndose de la m�s elemental, obvia e importante de las condiciones: es indispensable que sea madre o padre cabeza de familia, requisito que para comprenderse a cabalidad exige remitirse a la Ley 1232 de 2008 que en su art. 2� explicita: �es Mujer Cabeza de Familia (aplicable hoy a hombres tambi�n), quien siendo soltera o casada, ejerce la jefatura femenina de hogar y tiene bajo su cargo, afectiva, econ�mica o socialmente, en forma permanente, hijos menores propios u otras personas incapaces o incapacitadas para trabajar, ya sea por ausencia permanente o incapacidad f�sica, sensorial, s�quica o moral del c�nyuge o compa�ero permanente o deficiencia sustancial de ayuda de los dem�s miembros del n�cleo familiar.�. �ltimo requisito que demanda de una seria pro-actividad probatoria, para conocer as� con base en elementos de convicci�n s�lidos que el peticionario en realidad, m�s all� que tener descendencia, es realmente jefe permanente de un hogar en el que resulta ser pieza clave en el plano afectivo, social y econ�mico para el desenvolvimiento digno de hijos menores de edad, quienes no cuentan con mayor respaldo familiar que el que pueda ofrecerles el privado de la libertad.

En respaldo de lo anterior es dable citar criterio de la Corte Suprema de Justicia que fungiendo como Juez Plural de tutela tuvo oportunidad de rese�ar y reiterar en la decisi�n STP-3529-2016: �Entonces, quien aduzca esta calidad deber� acreditar que est� a cargo del cuidado de los ni�os o de aquellos incapaces, que su presencia en el seno familiar es necesaria porque �stos dependen de �l no solo econ�micamente sino en cuanto a su salud y cuidado, y es de su exclusiva responsabilidad el sostenimiento del hogar, por ausencia permanente o incapacidad f�sica, sensorial, s�quica o moral del compa�era o compa�ero permanente o deficiencia sustancial de los dem�s miembros del n�cleo familiar, por tanto, la medida se hace necesaria para garantizar la protecci�n de los derechos de los ni�os y aquellas personas inh�biles y no simplemente una excusa para evadir el cumplimiento de la pena en el sitio de reclusi�n�. 2.

Ofrecidas las anteriores bases te�ricas, es el punto entonces para abordar el caso en concreto: Pues bien, comi�ncese por reconocer que la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ, tal y como lo ense�a el proceso, no ha sido sancionada por alguno de los delitos que el legislador excluy� de la posibilidad del sustituto, estando juzgada por un delito de tr�fico de estupefacientes que no menciona la norma.

Tambi�n se desprende de la actuaci�n procesal que la se�ora SOTO MART�NEZ es una persona que con anterioridad no ha arrimado a los campos del derecho penal, pues con antelaci�n a este proceso no reporta antecedentes penales por conducta punible alguna. A lo que se suma que se trata de una persona que desde que fue detenida en su domicilio por virtud de la medida de aseguramiento impuesta el catorce (14) de mayo de dos mil diecis�is (2016) no reporta situaciones de incumplimiento de sus obligaciones, siendo dable colegir que eventualmente podr�a acogerse a los compromisos que la Ley 750 de 2002 demanda.

Ahora bien, el siguiente de los requisitos est� referido a que la persona no represente un riesgo para su comunidad, punto en que debe hacerse notar que nos hallamos ante una infractora de la ley penal que ha cometido su conducta punible de conservaci�n con fines de venta de sustancia estupefaciente precisamente en su residencia, esto es, en el escenario natural de desenvolvimiento, al interior de su comunidad.

Circunstancia especial que denota que estamos de cara a una mujer que no ha respetado su entorno y, al contrario, ha atentado contra la salud p�blica de sus vecinos y cercanos, pues como bien fue referido por el informante germen de este proceso, MAR�A ELENA SOTO emple� su lugar de residencia para desplegar actividad que ella conoc�a coadyuvaba en el expendio de alucin�genos en su sector, lastre social que afecta de modo enorme hoy en d�a a toda la sociedad.

De este modo, para la Sala aparece que la sentenciada es una mujer que representa un peligro para su comunidad, apareciendo altamente riesgoso permitir que regrese a habitar el lugar que precisamente emple� como centro de operaci�n delincuencial. Allende, debe tenerse presente que la persona no s�lo no debe ser un riesgo para su comunidad, sino que tampoco lo podr� ser para sus hijos, como ahora esta Colegiatura considera que s� lo es la procesada respecto a sus infantes, en tanto que, de modo irresponsable en su rol como progenitora, permiti� que el lugar en el que resid�an sus hijos se convirtiese en escenario de manipulaci�n il�cita de estupefacientes, creando as� un escenario de riesgo para ellos y, peor a�n, de malsano contacto capaz de entorpecer una formaci�n respetuosa de la legalidad.

Pi�nsese en una infante que, estando en etapa de aprendizaje a trav�s de la mimetizaci�n y repetici�n, observa a una madre dedicada a labores de conservaci�n de estupefacientes, como igualmente la observan dos adolescentes que, tras regresar del colegio en el que se busca formarlos en valores, perciben a una madre que en casa despliega actividad prohibida por el ordenamiento penal.

Ello, a no dudarlo, es una interacci�n perniciosa que coloca en vilo la integridad y formaci�n de menores de edad, quienes pueden recibir amor de su madre, pero que tambi�n est�n recibiendo un mal ejemplo, el cual no es accidental, sino producto de un accionar que, con inconsciencia por la educaci�n de jovencitos, ha permitido que el lugar com�n de residencia sea fuente de ilegalidad y, peor a�n, foco de una gran problem�tica social como lo es el comercio y consumo de estupefacientes; sobre el cual deben aprender los menores de edad, pero no de este modo, no bajo el cuidado de una madre que se ha dedicado a tan da�osa actividad.

Despuntado, pues, todo lo precedente, encuentra esta Corporaci�n como bache para la procedencia del sustituto de la prisi�n domiciliaria deprecada, el no cumplimiento del requisito contenido en el inciso 2� del art. 1� de la Ley 750 de 2002. Conclusi�n a la que cabe adicionar otro motivo de improcedencia, cual es que, al igual que lo determin� la Juez a quo, en el presente caso no estamos ante menores de edad que se hallen en estado absoluto de desprotecci�n como para justificar que su madre no sea recluida intramuros.

Sobre el particular d�gase que con la misi�n investigativa de trabajo desarrollada por la Defensor�a del Pueblo se obtuvo el dicho de los dos hijos mayores de la procesada y algunos de sus familiares, quienes expresaron que si aqu�lla era recluida ello generar�a un menoscabo para sus hijos, afirmaci�n que esta Sala no desconoce, entendiendo que ser�a como querer tapar el sol con un dedo el creer que, por regla general, todo peque�o que pierde a un progenitor queda en un estado de desmejora de sus condiciones de existencia. Pero no es ello lo que debe analizarse como tal, puesto que de hacerlo as�, se llegar�a al exceso de que todo quien sea padre o madre deba ser eximido del cumplimiento de la pena intramural que se le imponga, lo que resulta ser un exabrupto jur�dico, como no lo es que la expectativa social en que las sanciones penales habr�n de cumplirse, admita morigeraci�n cuando la vida, integridad y dignidad de un menor se encuentran en palmario e inminente riesgo, y no cuando el padre o la madre, a voluntad, han arrimado a los campos del derecho penal y por tanto han generado traumatismos familiares que, para fortuna de los peque�os, aunque var�an sus condiciones de vida, no les significan la imposibilidad de continuar con su formaci�n. Como aqu� es predicable de Mar�a Fernanda Soto (4 a�os), Estefani V�squez Soto (13 a�os) y Brahian Alejandro V�squez Soto (17 a�os), quienes padecen la ausencia de su se�or padre fallecido y ahora tambi�n la de su madre en raz�n a su delito cometido, pero que no quedan en un entorno carente de amparo, librados a su suerte, sin opci�n alguna de auxilio, como quiera que de tiempo atr�s han residido en los bajos de una residencia en la cual tambi�n residen sus abuelos, quienes en raz�n al parentesco siempre han sido un apoyo para MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ y sus hijos, como ahora podr�n seguirlo siendo, muy seguramente con mayores responsabilidades, las cuales no son producto de una caridad, sino del cumplimiento de su deber natural de solidaridad y su obligaci�n legal en atenci�n al parentesco.

Obligaci�n que, si bien les representar� interferencia en la econom�a del hogar, podr� ser sobrellevada con relativa desenvoltura, en tanto que a favor de la procesada y sus hijos se ha constituido una pensi�n vitalicia por seguro de vida que reciben desde la muerte del padre, trat�ndose de un emolumento significativo para que los tres hijos de la procesada, a pesar de la reclusi�n de su progenitora, puedan continuar con su proceso formativo, sin que sea necesario que alguno de ellos abandone los estudios que en la actualidad adelantan en el Instituto Manizales de la ciudad.

Proceso acad�mico que tendr� como factor positivo el alejar a los j�venes de la madre hasta tanto ella interiorice lo pernicioso de su actuar, tanto socialmente como en el plano familiar, �ltimo escenario en el que no estaba siendo un referente positivo, por lo que sus hijos podr�n desde ahora tambi�n comprender la importancia de llevar una vida plegada a la legalidad, lo cual no har�n como rueda suelta, sino guiados y asistidos por sus abuelos que, si bien son adultos mayores, no tienen incapacidad f�sica o mental para auxiliar con amor a sus nietos, quienes adem�s podr�n contar con otros familiares que sirvan de gu�a. En este sentido, n�tese como en la entrevista ofrecida por la se�ora Yennifer Lorena Mu�oz (cu�ada de la procesada) dijo: �Yo supongo que si ella llegara a faltar los ni�os quedar�an solos, aunque con tantos familiares alguno se har�a cargo, aunque no ser�a lo mismo�.

As� las cosas, habr� de ratificarse la negativa de prisi�n domiciliaria como madre cabeza de familia deprecada por la condenada, ya que seg�n las pruebas que se han mostrado, se insiste, los tres menores s� cuentan con apoyo familiar id�neo para seguir adelante con su cuidado y formaci�n. Determinaci�n que debe recordarse que cuando adquiera firmeza podr� predicarse que constituye cosa juzgada, pero s�lo formal, mas no material, como quiera que si bien lo decidido se consolida, no es ello �bice para que un nuevo pedimento de prisi�n domiciliaria de la Ley 750 de 2002 se incoe, lo que podr� eventualmente hacerse con buen recaudo ante el juez vig�a de la pena, o ante el juez de conocimiento si es que a�n hay recursos pendientes por resolver.

As� pues, pese a lo decidido en esta instancia, le es dable a la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ, de encontrarse ante unas nuevas circunstancias o realizando una nueva fundamentaci�n probatoria, reclamar el otorgamiento del sustituto que por ahora impera negar por la existencia de un entorno que indica que sus hijos no est�n abandonados a su suerte, sino que gozan del apoyo directo de sus abuelos, con asistencia de otros familiares y con el respaldo econ�mico que les representa recibir una pensi�n que no cesa porque la madre est� recluida, no por capricho estatal, sino como consecuencia de un accionar indebido que, como aqu� se ha verificado, coloc� en riesgo a la comunidad y lacer� el proceso formativo de los menores que no podr�n m�s estar en un entorno protervo como el que su misma madre gener�, pero que tras el cumplimiento de la pena podr� recuperar y reivindicar.

En m�rito de todo lo precedentemente expuesto, el TRIBUNAL SUPERIOR DE MANIZALES, SALA DE DECISI�N PENAL, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,

RESUELVE

1. MANTENER INC�LUME la sentencia proferida el d�a veintisiete (27) de octubre de dos mil diecis�is (2016) por el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Manizales, Caldas, mediante la cual se conden� a la se�ora MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ como responsable del delito de Tr�fico, fabricaci�n o porte de estupefacientes, RATIFICANDO la negativa de prisi�n domiciliaria que como madre cabeza de familia se ha reclamado con la impugnaci�n. 2.

INFORMAR que en contra de la presente decisi�n procede el recurso extraordinario de Casaci�n. Notif�quese y c�mplase Los Magistrados GLORIA LIGIA CASTA�O DUQUE DENNYS MARINA GARZ�N ORDU�A JOSE FERNANDO REYES CUARTAS Yanet Licet Ocampo Vallejo Secretaria  El acta de la audiencia de legalizaci�n de captura, formulaci�n de imputaci�n y solicitud de medida de aseguramiento aparece en los folios 59 y 60 del expediente.  Confrontar el expediente en el Folio 94.  Corte Suprema de Justicia, Sala Penal.

Sala de decisi�n de tutelas No. 1. Sentencia de tutela bajo radicado 77598 del 12 de febrero de 2015. MP: Luis Guillermo Salazar Otero.  C.S.J. Sala de Casaci�n Penal. Rad. 45853. M.P. Eugenio Fern�ndez Carlier.  Folios 110 y 111 del cartulario.     P�gina  PAGE 21 Sistema Acusatorio: 2016-00033-01 MAR�A ELENA SOTO MART�NEZ Estupefacientes Confirma negativa prisi�n domiciliaria Rep�blica de Colombia  Tribunal Superior de Manizales Sala Penal 67Kfx{|������������,. 6 7 9 ���쳡�����z�z��hz��S��>(h[q h^BCJOJQJ^JaJmH sH (h^Bh^BCJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH (h�/Ah^BCJOJQJ^JaJmH sH "hGiCJOJQJ^JaJmH sH "h�%�CJOJQJ^JaJmH sH "h�AXCJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH (h!�h^BCJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH 67Kf�������� � � � � � ������������������$��dh`��a$gd^B$��dh`��a$gd^B$ & Fdha$gd^B $dha$gd^B$��dh^��a$gd^B$dh&d P�� a$gd^B $dha$gd^B9: b � � � � � � �  9 h � � � �  K o � � � ��ȶ�ڶ����ڒ��n\J\J"hQ-ZCJOJQJ^JaJmH sH "hO|�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�*CJOJQJ^JaJmH sH "hT{CJOJQJ^JaJmH sH "h?H�CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH �  # S � � � � � � � � � � � � � � # ���ʸ��p�^p^L:L"h�?�CJOJQJ^JaJmH sH "hoACJOJQJ^JaJmH sH "h!CJOJQJ^JaJmH sH "h�N�CJOJQJ^JaJmH sH "h�*CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "hL=(CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z�CJOJQJ^JaJmH sH "h�7�CJOJQJ^JaJmH sH #. 8: O d � � /6?Nu�����Y����ʸm��[�[I[I[7"h(!{CJOJQJ^JaJmH sH "h i�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z�CJOJQJ^JaJmH sH "hI�CJOJQJ^JaJmH sH "hLMCJOJQJ^JaJmH sH (h3[h3[CJOJQJ^JaJmH sH "hP�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h3[CJOJQJ^JaJmH sH "hoACJOJQJ^JaJmH sH "hQ-ZCJOJQJ^JaJmH sH ������  !"#'������������ʸ���z�hVD2�"h�p�CJOJQJ^JaJmH sH "h8CJOJQJ^JaJmH sH "hU�CJOJQJ^JaJmH sH "h=c�CJOJQJ^JaJmH sH +h�9�h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH (hgEAh^BCJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH "hLMCJOJQJ^JaJmH sH "h(!{CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z�CJOJQJ^JaJmH sH �  "#TU��bc����op�������������������� $dha$gd�X�$��dh`��a$gd;� $dha$gd^B$��dh`��a$gd95 ��dh^��gd^B$ & Fdha$gd^B$��dh`��a$gd^B������+H`blz�������%89QRSUhk���ܵܣܣܑ���������m���[I"hL�CJOJQJ^JaJmH sH "hx4.CJOJQJ^JaJmH sH "h�6�CJOJQJ^JaJmH sH "hudCJOJQJ^JaJmH sH "hPjpCJOJQJ^JaJmH sH "hU�CJOJQJ^JaJmH sH "h�p�CJOJQJ^JaJmH sH (hy �h^BCJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH "h�N�CJOJQJ^JaJmH sH kz�������;q����,���ʯ���uc�Q�?-�?"h�CJOJQJ^JaJmH sH "h�D�CJOJQJ^JaJmH sH "h\"#CJOJQJ^JaJmH sH "h�6�CJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH (h.2�h^BCJOJQJ^JaJmH sH 5jh.2�h^B0JCJOJQJU^JaJmH sH "h 6�CJOJQJ^JaJmH sH "hL�CJOJQJ^JaJmH sH "h�N�CJOJQJ^JaJmH sH ,DG���������*+K�������ʸʸʦ������pXF�3%h�75�CJOJQJ^JaJmH sH "h�;�CJOJQJ^JaJmH sH /jhL"0JCJOJQJU^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH "h�/CJOJQJ^JaJmH sH "h 6�CJOJQJ^JaJmH sH "h95CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "hhbCJOJQJ^JaJmH sH "hsCJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH ��2P}�� 8bcdelnp}���ʸܸܣܑ���m[I4(h�Lh�LCJOJQJ^JaJmH sH "h�0CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH "h�KCJOJQJ^JaJmH sH "hFc�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z\CJOJQJ^JaJmH sH (h�1vh�1vCJOJQJ^JaJmH sH "h�~�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH "h>s�CJOJQJ^JaJmH sH "h�S�CJOJQJ^JaJmH sH ����&'*7CKVjy��ʸ��|j|UC1�"h�CJOJQJ^JaJmH sH "hU�CJOJQJ^JaJmH sH (h�LhU�CJOJQJ^JaJmH sH "hjh�CJOJQJ^JaJmH sH (h�Lh�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH (h�Lh�LCJOJQJ^JaJmH sH "h�^�CJOJQJ^JaJmH sH "h�N$CJOJQJ^JaJmH sH "hSF�CJOJQJ^JaJmH sH "h�0CJOJQJ^JaJmH sH  y�� %5de������ #?\���ʸʸʦ��p�^L^:^L:"hl^�CJOJQJ^JaJmH sH "hK}�CJOJQJ^JaJmH sH "h�&LCJOJQJ^JaJmH sH "h[^�CJOJQJ^JaJmH sH "h� =CJOJQJ^JaJmH sH "h91VCJOJQJ^JaJmH sH "hg�CJOJQJ^JaJmH sH "he,CJOJQJ^JaJmH sH "hb�CJOJQJ^JaJmH sH "hSF�CJOJQJ^JaJmH sH "h�IiCJOJQJ^JaJmH sH \_dijv������FOlm��������������~l~ZHZ6"h�X�CJOJQJ^JaJmH sH "hSF�CJOJQJ^JaJmH sH "h�IiCJOJQJ^JaJmH sH "hl CJOJQJ^JaJmH sH "h�sPCJOJQJ^JaJmH sH "hKa�CJOJQJ^JaJmH sH "h/MPCJOJQJ^JaJmH sH "h�~LCJOJQJ^JaJmH sH +h�9h�96�CJOJQJ^JaJmH sH "h�9CJOJQJ^JaJmH sH "h`]�CJOJQJ^JaJmH sH ��#+.8DQ^�� ��į��ygy�UC1"h|s�CJOJQJ^JaJmH sH "h L3CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH "h$�CJOJQJ^JaJmH sH "hyu�CJOJQJ^JaJmH sH "h->�CJOJQJ^JaJmH sH (h->�hG0YCJOJQJ^JaJmH sH (h->�h->�CJOJQJ^JaJmH sH (h�V}h->�CJOJQJ^JaJmH sH "hG0YCJOJQJ^JaJmH sH    8: J X b � � � � � � � !!!��ʸʸʦ�ܔ�p^L:"hU>�CJOJQJ^JaJmH sH "hJYiCJOJQJ^JaJmH sH "hflCJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h|s�CJOJQJ^JaJmH sH "h�i�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h, CJOJQJ^JaJmH sH "h{% CJOJQJ^JaJmH sH "h�X�CJOJQJ^JaJmH sH �!!K"L"["\"N#O#�%�%}''�'�'�'�'�(�(������������������ $dha$gd^B$��dh`��a$gd�J$��dh`��a$gd0�$ & Fdha$gd^B$��dh`��a$gd^B $dha$gd�:^$��dh`��a$gd;�!!!!%!3!A!K!M!P!Q!V!g!~!�!�!�!�!�!�!�!�!�!�!�!D"F"���ܸ������p����^p^L^�"h�,CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�/CJOJQJ^JaJmH sH "h�X�CJOJQJ^JaJmH sH "h�"CJOJQJ^JaJmH sH "h!CJOJQJ^JaJmH sH "hCJOJQJ^JaJmH sH "hU>�CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH "ho@�CJOJQJ^JaJmH sH F"H"J"L"Z"]"f"g"}"�"�"�"�"�"�"�"�"�"�"�"�"##��ʷʢʢʢʐ~l�l�ZHZ~Z"h0�CJOJQJ^JaJmH sH "h�{�CJOJQJ^JaJmH sH "h�j�CJOJQJ^JaJmH sH "h!CJOJQJ^JaJmH sH "hdXoCJOJQJ^JaJmH sH (h� ~h^BCJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH "h�~�CJOJQJ^JaJmH sH "hG0YCJOJQJ^JaJmH sH #9#M#O#w#�#�#�#�#�#�#�#$ $$$2$��ʸ���p^�^L�L�:"h�ssCJOJQJ^JaJmH sH "h�>�CJOJQJ^JaJmH sH "h LOCJOJQJ^JaJmH sH "h�JCJOJQJ^JaJmH sH "h� �CJOJQJ^JaJmH sH "h#c�CJOJQJ^JaJmH sH "hh ACJOJQJ^JaJmH sH "h!CJOJQJ^JaJmH sH "h0�CJOJQJ^JaJmH sH "h�{�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH 2$3$6$B$Q$R$U$[$n$x$�$�$�$�%�%�%�%�%�%�%&*&+&:&�&��������ʸܦܸܸ���mXFXF"h]WbCJOJQJ^JaJmH sH (h]Wbh�,kCJOJQJ^JaJmH sH (h]Wbh�`CJOJQJ^JaJmH sH "h�`CJOJQJ^JaJmH sH "h $CJOJQJ^JaJmH sH "h�JCJOJQJ^JaJmH sH "h% &CJOJQJ^JaJmH sH "h�M�CJOJQJ^JaJmH sH "h� �CJOJQJ^JaJmH sH "h�U�CJOJQJ^JaJmH sH �&�&�& 'J'x'y'|'}'~''�'�'��ʸ�ʔ�pZG4%h�{�5�CJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH +h0�hOK�5�CJOJQJ^JaJmH sH "h&5?CJOJQJ^JaJmH sH "h�@&CJOJQJ^JaJmH sH "h�M�CJOJQJ^JaJmH sH "h�JCJOJQJ^JaJmH sH "hJcCJOJQJ^JaJmH sH "hj�CJOJQJ^JaJmH sH "h=CJOJQJ^JaJmH sH "h�zfCJOJQJ^JaJmH sH  �'�'�'�'�'�'�'�'�'�)�*�*�*�*�*+C+�+���ı�ğ�{e{eR{@{"hu#FCJOJQJ^JaJmH sH %h�A5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�Ah�A5�CJOJQJ^JaJmH sH "h�ACJOJQJ^JaJmH sH "h�JCJOJQJ^JaJmH sH "h�{�CJOJQJ^JaJmH sH %hMp�5�CJOJQJ^JaJmH sH "h^BCJOJQJ^JaJmH sH %h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH +h��h^B5�CJOJQJ^JaJmH sH �(�)�)�+,,//22D5E5�8�8<<�<���������������� $�7^�7a$gdkZgdkZ$��dh`��a$gdkZ$��dh`��a$gdkZ $dha$gdkZ$��dh`��a$gdH^ $dha$gdH^$��dh`��a$gdu#F$��dh`��a$gd^B�+�+�+�+�+�+,,4,T,m,�,�,�,---�-�-!.#.?.C.��Ų���v`vK�K�9K�K�K�K"h+,CJOJQJ^JaJmH sH (h��hkZCJOJQJ^JaJmH sH +h�byB*CJOJQJ^JaJmH phsH +hkZB*CJOJQJ^JaJmH phsH %hH^5�CJOJQJ^JaJmH sH %h�by5�CJOJQJ^JaJmH sH %hkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH %h�A5�CJOJQJ^JaJmH sH +hkZhkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH "hkZCJOJQJ^JaJmH sH C.H.z.�.�.�.//�0�081X1�1�1222�3�3�4�����ٲ���x�cN�;�%hkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH (h� �hkZCJOJQJ^JaJmH sH (h� �h�{�CJOJQJ^JaJmH sH "hglCJOJQJ^JaJmH sH "hVL�CJOJQJ^JaJmH sH +hO]hkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH (hkZhkZCJOJQJ^JaJmH sH "hpICJOJQJ^JaJmH sH (h��hkZCJOJQJ^JaJmH sH "hkZCJOJQJ^JaJmH sH �4�4�5�576K6Y6Z6�8�8<&<'<�<�=A$A���ܼ�����mYG�5�#h�?�hkZ5�CJOJQJ^JaJ#h�N�hkZ6�CJOJQJ^JaJ'h�N�hkZ0J6�CJOJQJ^JaJ)h�N�hkZ5�6�CJOJQJ\�^JaJ h�N�hkZCJOJQJ^JaJhkZ'jhkZ0JCJOJQJU^JaJ h )hkZCJOJQJ^JaJhkZCJOJQJ^JaJ"h�?�CJOJQJ^JaJmH sH "hkZCJOJQJ^JaJmH sH "h�0aCJOJQJ^JaJmH sH �<�<!A$A�C�C]G^GEHFH*J+J�L�L�M�MMONO�����������������$���7]��^�7a$gdkZgdkZ$��dh`��a$gdkZ$�7��^�7`��a$gdkZ $�7^�7a$gdkZ$�7dh`�7a$gdkZ$��dh`��a$gdkZ $�7^�7a$gdkZ$A�A�C�C�F�FG]G=HBHEHGH�H�H+J,J�L�L�L�L�L��ͻ������viYiviviH� hR|hkZCJOJQJ^JaJhR|hkZ5�6�OJQJ^JhR|hkZOJQJ^JhkZOJQJ^J"hpICJOJQJ^JaJmH sH %hkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�hkZ5�CJOJQJ^JaJmH sH "hkZCJOJQJ^JaJmH sH  h�E�hkZCJOJQJ^JaJh�N�hkZCJOJQJaJ#h�N�hkZCJOJQJ\�^JaJ�L�L�LMMEMYM_MdM�M�M�MLONOOO�P9Q:Q[R�R�R T T@U����ij�����rhrZhrZrZOhkZ5�OJQJ^Jh�FhkZ6�OJQJ^JhkZOJQJ^Jh�FhkZOJQJ^Jh�FhkZ5�OJQJ^J h��hkZ h��hkZCJOJQJ^JaJhkZCJOJQJ^JaJ h�FhkZCJOJQJ^JaJ"hkZCJOJQJ^JaJmH sH (h�FhkZCJOJQJ^JaJmH sH (hH�hkZCJOJQJ^JaJmH sH NO8Q9Q T TUUVUWW_X`XZZ-^.^ `q`r`UaVa�������������������$��dh`��a$gd&5�$��dh`��a$gd�pn$��dh`��a$gdkZ$�7dh`�7a$gd�<�$��dh`��a$gdkZ$���7]��^�7a$gdkZ@UAUSUTUUUVUXUYUZUcU�U�UMVmV�V�V�V�VWW%W���߾���vhvhZhLhLh>hh� CJOJQJ^JaJh �CJOJQJ^JaJh�]�CJOJQJ^JaJh�y�CJOJQJ^JaJhkZCJOJQJ^JaJ"hkZCJOJQJ^JaJmH sH "h�<�CJOJQJ^JaJmH sH +h�<�h�<�5�CJOJQJ^JaJmH sH #h�<�hkZ5�CJOJQJ^JaJh�FhkZ0JOJQJ^Jh�FhkZOJQJ^J%jh�FhkZ0JOJQJU^J%W&WJWnW�W�W�W�W^X`XbXcX�X�XGYvY|Z�Z�Z�Z�[�[.\�������Ⱥ����|�n`R`RDRh�"(CJOJQJ^JaJh'f&CJOJQJ^JaJh�`yCJOJQJ^JaJh��CJOJQJ^JaJh6u6�CJOJQJ^JaJh6uCJOJQJ^JaJh�}5�CJOJQJ^JaJ#h�}h�}5�CJOJQJ^JaJh�}CJOJQJ^JaJhzs�CJOJQJ^JaJh�'�CJOJQJ^JaJh�y�CJOJQJ^JaJh_zCJOJQJ^JaJ.\;\�]E_````` ``)`I`]`p`q`r`t`�����亨��rcrT�E/+h�pnh�pn5�CJOJQJ^JaJmH sH h�+h5�CJOJQJ^JaJhp-�5�CJOJQJ^JaJh 5�CJOJQJ^JaJ#h&5�h&5�5�CJOJQJ^JaJ#h&5�h�+h5�CJOJQJ^JaJ#h�}h�+h5�CJOJQJ^JaJ#h�}h�'�5�CJOJQJ^JaJh�`yCJOJQJ^JaJhp-�CJOJQJ^JaJh�"(CJOJQJ^JaJh'f&CJOJQJ^JaJh�G<CJOJQJ^JaJt`u`VaWa�a�a�b�b�b�b�b�b�c�c�c�c�c�c�d�d�d�d�e�e�e�ewfyf�g�g�g�g8i9i:i;i�i�ij������О��������������������������܀n�"h�w8CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�f�CJOJQJ^JaJmH $sH $h�:CJOJQJaJ$h�f�h�f�CJOJQJaJnH $tH $h�f�h�f�>*CJOJQJaJh�f�h�f�CJOJQJaJh�f�CJOJQJaJ"h�f�CJOJQJ^JaJmH sH "h�pnCJOJQJ^JaJmH sH &Va�b�b�c�c�d�dCe�e�e�e�ewfxf�g�g:i;ijj�j�jSkTk�k������������������������gdH�$��dh`��a$gd�pn$��dh`��a$gd&5� $��^��a$gd�f�jjjj jj�j�j�j�j�j�jRkTkYk�k�k�k�k�k$lQlSlTl���°��ԋy�����cQ��Q�y"h�c�CJOJQJ^JaJmH $sH $+hH�h�f�5�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hhb�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h esCJOJQJ^JaJmH $sH $%hH�5�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�w8CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�f�CJOJQJ^JaJmH $sH $+h�f�h�f�5�CJOJQJ^JaJmH $sH $hH�"hH�CJOJQJ^JaJmH $sH $�k�kSlTlAoBoqq�t�tuDvEvBwCw�x�xIz||}}BCŀ������������������������$��dh`��a$gd�g�$��dh`��a$gdI3�$��dh`��a$gd&5�TlWl�l�l\mvm�m<o?o@oWo^o_o�o�o�o�o�o�p���׸��ל׊x�fTfBf"hglCJOJQJ^JaJmH sH "h, �CJOJQJ^JaJmH sH "h�c�CJOJQJ^JaJmH sH "h�c�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h, �CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�f�CJOJQJ^JaJmH $sH $h�$9OJQJ^JhH�hH�OJQJ^J"hd CJOJQJ^JaJmH $sH $"hH�CJOJQJ^JaJmH $sH $+hH�hH�5�CJOJQJ^JaJmH $sH $�p�pq5qCqaq�q�q�q�q�t�t�t�t�t�t��ʸ�����o]�K<*#h&5�h�c�5�CJOJQJ^JaJh�pn5�CJOJQJ^JaJ"h�g�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hI3�CJOJQJ^JaJmH $sH $%hH�hH�B*OJPJQJ^Jph"h�c�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�$PCJOJQJ^JaJmH $sH $"hH�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h, �CJOJQJ^JaJmH $sH $"h, �CJOJQJ^JaJmH sH "h�c�CJOJQJ^JaJmH sH "hD�CJOJQJ^JaJmH sH �tuuuuu;u_uwu�u�u�uEvFvwv�v�v�vCwHw����������x�f�x�T�?(h8#h�g�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h8#CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�$9CJOJQJ^JaJmH $sH $"h5�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h%x�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hJ�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�g�CJOJQJ^JaJmH $sH $hI3�CJOJQJ^JaJ#h&5�h�c�5�CJOJQJ^JaJ#h�pnh�pn5�CJOJQJ^JaJh�pnCJOJQJ^JaJHwKwfwjw�w�w�wxxvxxxyx�x�x�x�xy�������sa�O�Oa=+"h�R�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hDO<CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�d�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�"CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�N�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h�N�h�N�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h.nCJOJQJ^JaJmH $sH $(h8#h�DCJOJQJ^JaJmH $sH $(h8#h.nCJOJQJ^JaJmH $sH $(h8#h�g�CJOJQJ^JaJmH $sH $(h8#h�$9CJOJQJ^JaJmH $sH $y�yHzIz�z�z�z?{|�}�~AB��5�F�K�]�݀���ܸ�����p^�^L^:^:^"h��CJOJQJ^JaJmH $sH $"hD�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�yCJOJQJ^JaJmH $sH $"h@O^CJOJQJ^JaJmH $sH $"hq!CJOJQJ^JaJmH $sH $"h��CJOJQJ^JaJmH $sH $"h/{�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h5T#CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�R�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hGTRCJOJQJ^JaJmH $sH $"h�0QCJOJQJ^JaJmH $sH $ŀƀD�E�8�9�U�V�h�i�I�J�m�n�����=�>�a�b�/�0�������������������������$��dh`��a$gdi� $dha$gd�>?$��dh`��a$gd�T�$��dh`��a$gd�g�݀����4�:�����C������u�y���g�h�����H�׊͋x��������ʓʓ��l�l�ZH"h3"CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�T[CJOJQJ^JaJmH $sH $(h�T�h�T�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�yCJOJQJ^JaJmH $sH $"h�T�CJOJQJ^JaJmH $sH $%hG/z6�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hG/zCJOJQJ^JaJmH $sH $"h��CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�aCJOJQJ^JaJmH $sH $"h�[zCJOJQJ^JaJmH $sH $x���l�P�q�������������5�6�7�:�<�=�>����ʸʦ���q�Y��D2"hu,iCJOJQJ^JaJmH $sH $(h�T�h�T�CJOJQJ^JaJmH $sH $/jhCJ�0JCJOJQJU^JaJmH $sH $ hCJ�hCJ�OJQJ^JmH $sH $"h�?�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hCJ�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hb�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h1ACJOJQJ^JaJmH $sH $"h3"CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�#XCJOJQJ^JaJmH $sH $>�M�p�����œ̓דߓ����� �*�`�b�p�.�/�k���T��������mXmXCX(h�J�hy�CJOJQJ^JaJmH sH (h�J�hi�CJOJQJ^JaJmH sH (h�J�hi�CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�>?CJOJQJ^JaJmH $sH $"h�J�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hM�CJOJQJ^JaJmH $sH $"hn>"CJOJQJ^JaJmH $sH $"h~{GCJOJQJ^JaJmH $sH $"h� �CJOJQJ^JaJmH $sH $"hi�CJOJQJ^JaJmH $sH $T�h���������������������ۙ�C�_�a�j�l����ٲ�ǝ�{k[I[9{I{h�V�B*CJOJQJ^Jph"h^B5�B*CJOJQJ^Jphh^BB*CJOJQJ^Jphh�v$B*CJOJQJ^Jphh�{�B*CJOJQJ^Jph"hi�CJOJQJ^JaJmH sH (hi�hi�CJOJQJ^JaJmH sH (h�J�h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�J�CJOJQJ^JaJmH sH (h�J�hi�CJOJQJ^JaJmH sH "h�v$CJOJQJ^JaJmH sH ��������`�a�k�l���������������ƜǜȜ��������������������$�3�Sdh]�3`�Sa$gd^B$�3dh]�3a$gd�"$�3�Sdh]�3`�Sa$gd�{�$�3�Sdh]�3`�Sa$gdQ\$�3dh]�3a$gd^Bl�o���������ך��� �&�)�0�1�=�V�W�g�������ޛ����ʺ���������q�[��F�q���(hQ\hQ\CJOJQJ^JaJmH sH +h�"h(Vq5�CJOJQJ^JaJmH sH %hQ\5�CJOJQJ^JaJmH sH "h(VqCJOJQJ^JaJmH sH "h;�CJOJQJ^JaJmH sH "hQ\CJOJQJ^JaJmH sH h^BB*CJOJQJ^Jph"h^B5�B*CJOJQJ^Jph"h�V�5�B*CJOJQJ^Jph"h�{�5�B*CJOJQJ^Jph����+���������ƜǜȜ��� � ��%�/�0���ɷ������p�p��bTF5T!hO�h^BB*OJQJ^Jphh�"B*OJQJ^Jphh�M�B*OJQJ^Jphh�{�B*OJQJ^Jph"hQ\5�B*CJOJQJ^Jph"h�{�5�B*CJOJQJ^Jph%h �h^BB*CJOJQJ^Jphh^BB*CJOJQJ^Jph"h^B5�B*CJOJQJ^Jph%hQ\h^BB*CJOJQJ^Jph"hQ\CJOJQJ^JaJmH sH "h�"CJOJQJ^JaJmH sH ��� � �&�1�ם����%�&�(�)�+�,�.�/�1�2���������������������gd^B$a$gdCJ�gdkZ$a$gd^B $dha$gd�@�$�3dh]�3a$gd^B$�3dh]�3a$gd^B0�1�2���ŝԝ֝ם؝ٝ���z��������������Ϸ�����q_qL?h�^<hkZOJQJ^J%jh�^<hkZ0JOJQJU^J#h )hkZ5�OJQJ^JmH $sH $ h )hkZOJQJ^JmH $sH $%jh )hkZ0JOJQJU^J hL"hL"hL"hL"OJQJ^JhL"jhL"0JUh*Rh^B6�OJQJ^Jh 6�OJQJ^Jhyv�OJQJ^Jh*Rh^BOJQJ^J%jh*Rh^B0JOJQJU^J h� ]h^B��������%�&�'�)�*�,�-�/�0�2�9�:�@�A�C�D�E�����������������r�rW:�8jh&sh�?B*CJOJQJU^JaJhph����*4h�=�B*CJOJQJ^JaJhmHnHph���u�*5jh&sh�?B*CJOJQJU^JaJhph���,h&sh�?B*CJOJQJ^JaJhph���jhL{UhL{ hCJ�hCJ�OJQJ^JmH $sH $hCJ�hCJ�OJQJ^J%jhCJ�hCJ�0JOJQJU^JhkZOJQJ^JmH $sH $ h�^<hkZOJQJ^JmH $sH $2�E�g�������՟d���ʠˠ̠͠Π������������� $dha$gd�@��v�^�v�gd�?��^��gd�?gd�? $�v�^�v�a$gd�? E�Y�f�g���������������ҟӟԟ՟��d�Ơɠ̠������걜ꒅ{pjSjH95h�?h�?5�@�CJEH OJQJh�?6�CJ$OJQJ,jh^Bh^BCJUmHnHsH $tH $u h�?CJh�qlh�?CJaJh�?OJQJ^Jh�4h�?OJQJ^Jh�?CJ$OJQJ)hV�hd B*CJOJQJ^JaJph���)hV�h�?B*CJOJQJ^JaJph���#h^BB*CJOJQJ^JaJph���#h�8�B*CJOJQJ^JaJph���)h&sh�?B*CJOJQJ^JaJph���̠͠Π�� h� ]h^BhL{6&P1�h:p�$P��/ �"I!��"��#��$��%����� ��82Dd�%�us�� � � ����A�?������(� escudoImagen 1Descripci�n: escudo"����b�21�~C� K�H�efj�1D�n�1�~C� K�H�efj��PNG  IHDR��j��FsRGB@�}�0PLTE���������������������������O&I0sIDATx�흽o+Iv�ψXPzM����'�� Vw'yo�c�� ���6�!= B��=FÝ\� ��FC� 8r&Ñ�Q�k(�W磾��l�I�(v�ш[��?�:_u���uj���{�vl=���ر�;�`����z�[�c�vl=���ر�;�`���؂��]�bMw݁���v��Nf b��qﺋ{ p���㮻 �Q����oF�ݜN��)�b�ˮ�;��n��b;|+C�A������砾S��#��|����.����iJ�Yh^CH"��>|I� ���+�y�O�HT���h���ͬX��!A��}����?��b�|��_�����ﮨ�s��׋W�JGcxF�����g����xLi���P~]c �\+��Ҁ `|us�D0M��D��7�V�S��X !|������<=�3E�%���rS�/VBJ�Wx/>���r�f��3~7��T�S��{���J[x=c @�o|���� u��Ur�s�~��FC�{���/�� @=��j�����9!��ژ����Ʈ�*�ف<��$-x �˦ ��yU�GH�<-xu7�(�nJY�_I ����8��A��@���O%�x]����*�3�D���~@1���f5Ճy �������'?#�c�����C��7�� �u ?Q�� �=p�e�D�"�h���Sq -Aa8���,<�J�Z?�>�M�"����,��_��c� Z�D��s2��ȝ�b�n?C @�@%J����� �G�[���w�ߚ��.Ʉ_���2�7~,�N��p��x���2 R"�~A���~vu`p �# P$Pt���[C~���;�TQ�ǖ^Qx�E���1i�/�I���k�I�!gY�S��.�\�7p,���|�Xh�LTt�S��K15��̭��xL9A�RU��Pt?��an1�@G:J�>���� ��p�ɌSC�m��j��/��3�$�����[hF��F�����"`��\�'����p�C�ԫ��s�j��<-�Ս�������;�Uψ0A��mg�xd��i�p��>��E�m�3yl�8��^ [����h?����"Siǔ_5tn��m��b��PW8~� (��� ��8� ���cu��Չ��x�a`� �(l���t��l���� C�ޏ��Y�#�A}2z��EY��`��/�uϟ p<>2�8~��@x|�a3��!��딨 χ�xZ ��ǿ�)%+��ꧏW7�+��9<�?9��������Լ:�t�u���P�O�?( |�C ��~Z��7�W��7�k����0P���0Cx=?g�+���:��@7.���Q�]>�*o��v� b�`�˰�T?����D�W��D-�R8�W�׉z���� �k��(���4'�KO��I��\���3w�xzZ�H�#��w�MV��=�`�i����Ƒ���8�������s�gt�Q�/)Š��������LM� N�D�ys�B���y1������\°�:ZD�G�BW[L!d��2�=4u�'�qM�A�:�o�T��+�>�~<6��o| T�����:E%���,�GT��\�)� S��p�vt��x�K�� ��@!̇�P�����1�@4����<v��� �Ǐ�4C�~>���Q�����y�SJ�S��GJ��� ��(ՠ^Qy N=�ǮtT��C �G��j[l���ӡ(p3+��8n/h<�lC8% ����ܐ�qE�볎Q:߫����ES�2Z\?�8V�� g�M�w��J�B"�@D��!�C��f������QrKG z���lL�ܪ:.�@;GL��&*װ`���?R��dE0< ڦ3���Q�ٛ��|��7�lqkn��n ���]��U-��k���D7�WV����`+�?�W��֩�WJ�S�p�� � �Fc�e�𣃷I08�����e��� $8A{y�C�S6M%ۊ'`� y+W��<�2��(�{��;��S������S@�#6ra�tP���~�05�N�o`�4���@ T-��?zU>N�(4!�=/7�l�xl&:ʙ���(�+Ê�3�N�F��,�Χi��W�[�&�p����AT(7뜐�˝��2{M�#]��{=��� ��+-���.��W�z�u��u>\$�Q�K��.�_�`�f޿p���F%��e���,E~�+8�&ӛ����$�Z^'�k=ڛ>��Yu��N����6_ U�Q���bVs����2��3 �/UDAh:�&FIR�24�L�v PiAP8�v���q�Pf4�~<� ��d̪{�a��YU�n4��ҋ��:�r(l������F[�*���X+�M�����.P�X��M� T����R�&�fR�� `Ѐ���h_��d����U.� F���u��V�������θ�3�*�N�8�E�y��WP�2k�X�%1�h�h\�c~��h�4`�0�A3�L&j�� �y+�,��J�/��q@��,��Q�߲��� I�)?��،"��!�|9a'v���m�N����l.�r���b6�)vm�������^���2��l.xW/��Eg�d@тv��L �A�v��aΓ�¶���oxY�q��2�zý<+)�ی ٔ���f e_`��T�X>F���/$�'�q�f����� �`zqq�_�Ļ%�v��Z��'��iT����B�A֣�k���$ڼ�|�D� M�m ���`��a�n��~`�� �:0�$��t j�� �-̛�� $ބ�lPK��-.? ��T�񌋢�j��6c�70UB� ����7=` Y�Vv7�@�\���,(��^���A ����3"1zm$4I��W/���HR��� �*Q���h�r���1���q����`P4`@^���+wc��eA2�����ƍqƂ��1 �D��0T���=u�h����Ln.�:_W�w����8H)���;��&D',��I����I�WYy�Vڍ¸�e���, �!M����! "�q�c���<��� @g�"��1�Yݿ���R!BQ�P��E�� ��Е@���,�G��_����EUH �RI`����ĈcpqU�v��⛝�f��٦�;{d�0oC�u�KB`�LV��yhQ����sŕ�I�a�O��(@�ғ�t��$ ��]�&�_0�%�F��d�B���9�AI �M���'���dJ�=!Ԃ=D�ޢ� T)��c���� aLrN�XѮ� 2ptk� �*��]�*m� @6s��Q$2��KHn�'����֍iH����?%��s��U`��Z�]5x�<]Z��(3������~G��|���ňH��8!H�MT������O���5яT����.y����f��M�� �ׂ��D� dIJ�'@�I"�/c �p��H��K�b�%� � �b�i�X� �w�4A�@��sqD�b �[�f<(`J0G��y�B���@Li�$��Yj�I��,���XE[�,Ę��h�+�L��� ����y�m��&���b�Y���Q�K��a, �ư~:_fK�+�R|-bK/��L�=1=x��\]��] "��IFT1�v�X�D�g��O)��5�p�넪;X��ߤJ��ר��o�ϓ&'�B��\SR���pq1�V���  ���&��<�O�D��j��H��$�<6��1l�շ”$P..r��Y���&��U��Y`�%�� ���6�H�=�+��X���=:��;�;S�B��:��є������:� �`>M���/�fO�$~2Z�����L�"Z�[ƪk ��D/rŲ�LG��Ê �Ԉęע�{ ��r\��ɥR�x�h+_.��lp�8�j���S�ǍǢT�g�4�oh��Tj�O�{��%��oS ��@�Ez}��0�|�4q���K�q� ��fO�6�c(�P������L��!�Sv�N��}@dH���'��Vo����<��@�{���*T�轺zfhX�Y�T<���9 =l{��Y�ѻ����� ��(�,���<</:��f%P���Ia�1�w�؊ �.����e�!N��ɕs�Oh F8b��h9���s}��~��w�U��ڼ`����~¹<��#�\!]&���g��>���x�� �(T� \#��e:=1"��-�i��x,F7y���$Pф:�H/Tg۫G i��0� �Y���jH���a���ξ*��JA 0-LS-��z�(�q1�������LLp#@}V��M����V%�q��^&��X6��p)���'�� y�W�X§ Km����M7��9�-�j'��h��@��8��Ku�w���^�R=j`*K��+�9�7������g]�����&]�R5�S�����j��t�u]�e�*5h�H`������I fU�(r'����v �:W�����d&Ze�I�5����1�g��d�U��Ɖ �������\X�:N�����u�M7ru�e�Pi��|���U�rPh�&� �����ӧ��Wģ�v����Ff� 3��Y$62=9���׻�� �X��Q`�p���w�:�T�Tg5�{�����L�]q���j�QU� v �R���P�>�����m�X?I�ޢ�*�R�o+��9�Y��H��˅'g�w���":б��r׋t�O�����E�)���yt�n��mwuV���b���� � A�h>P3\�%g��F��E�.@�e��IVP\j*8�� ����!�^&�X0�%�X'M���@� 6�(�#�v>�p���Z������c~�:�r��C_���}������@\��3��z�}�`�u`�LyZ���Z���Q�J�����*� (���e���� �I���&n�x��b��`�Qs�� z(2EuC��J�8�ix��#_�L��뾋W� ���'a�d�H�߬{bf+�g�V�i��j� �᧾^��@Ek&�����/d�݊�u�U���l��.'�������h�m� [�e�A��8B ��Ͱ��w�Ke���׀��K�+6��d̅nA,�� ��^4�&`YjP�0�Px5C3���V�_�x�o�������F���5J�%�J���t�@��Z ����%˪_�AAqB�D)mp�t�����ڝ�9"H6g��|Y�b�e��چb>��QQE��j%J�SԂ����Z�4�g�`[���O�"8�4�a�����M�^6�Wl������J Tq�"��h1*�3F8��&U�&��d�.4 ��~,�w�J Tq�í���ya(G���r�����@�$*��b�1 GX!�D�h��Ԛ=*�Ǘ�g��bb�� �rAkt�@A5�%�:�h���N>�@q�HUmq)�#x�2��� �?5"����i�$�����F.Q,��э�T!͸�0E�'I�"�?�����~� h��\��_x�r/�(�~cS��@.������ͬ����e� �$f�����5���_������� C����XU|�P aUX-@�g#��5���  '�>M��K$P܈J�0D��Nř�AU�bz� �MvSUV�_��L�^ؓ���j�r,� �2F�e���VVDP����j��2[��yJ��!o�q�F�� ��1T��u�j5��=�D��R�ץ��9�R�[��q�Dv���60��Tj��)):`U�X�6��8� ��R����3A�j��7���M�\$��� g.��z�$��i���P�@�:p��G�U9��rԀ� ��g|�:#�gA����[X�K���\�X�@���ʩD ��UQ��$��<Je%t&E���wYMiH�ɽdPI�hӁCx��_��މ�Y��H�����{V��U��g\޶A|���F�/�de��.�d_�?Z�"d$n )08]��o=+\P������za� �A:��µ�hU��X���T�85=���Nh��zK��žIK`�#��jA�n `V��Er�a��T���H-�S����p�{&-�M���� ��x�zZ��< #R�@Z_�ZSv��z���� ����-te�� @� ���xtd4,[{AW砳Yu ЮQ�$���#]Н!q�&�����~ƣY���2AWk���� 0��vu�-hcaW9����B�˔�Wc��u����<=�U2� �CX����7���!m�뀴 .L@������X�k��9 ��&��AV�R�� �lǒU�]��\:���AV�s�rP����Ic�Dz�"�f\�� ��D�r��Y�M ?v�U;��>�A@LO_��u`���EQb�;80Q�=,d�guq��f��q�����e�|�Wi����fW1�Q�a(� @��Eo����=%HFD�9��h�HL�с���/�8� �}�����p �+������3�xJ� P� ����A����ﬤ ���7��P��0�Y����%�Kh+�+��6ʮ���r}7ӕ1 w�,��2@N�T�2OF���S����X��D2=����c% Xto��2�#Z�DdJ�=�&~brYA��YIo�����ei���J?^'�!\�Fi@���������I9`�&��Ғ�{S��f>�5Hj�%�'[:@�͡n2�A����ْ�1%�szÞB[a3+�~ �T7��U�lR���Xxiցxn��@�6������д`�k2 ��Ԕ�o+�8#�`e���7� ����AX�ɀ�1�BIzsy�����{�ÿ�۟�ũX���H�J�j˳�z��Hu������� ���3�at` ����?�qfo���}�5  ��(���R��ޞ�n�E#�lϢ��w��d^��D��\��V˘H��/�A��*1H��!��j���ї�?���d��Yѹ"ȳrY�ZF� W��� -?���6;6�KuO�6����G��g�����۟9�� 9kT��i Ȩ\�aJ6&�!,�5�1�ͲFl�o��]a���0�GyĊ ?P���/�iHA�'"�2cQ�@y�(?F�Y�D����8�y��^65I ^�4=�ϑ�7�U���s�k|}��mJ�h �Gu�{���u���R��O�uq��҄/���+��Z �e �=�@l�� �A��k� �r3��rգ>�)���o��t�hX?���{ �~Q���]L[��ER��QUnJ]��J� ~���J����s� �_��g�u���B�줟��#�$��=��;���;��-[�E}i5=7�d��!�~����ܳ5�ĥJ�N��*@������/��K�����A'�=X;��=��LkB��D�f��%X`j��m�QW��J��+@֦_� {*&�*��%������E��~����?�<+m^@��s�?l���!X+@��I,\���I��'J��6 �Au�QT�J�F$�g��X'@w���h�V����T�3j@ ���~o|��-����h4O�sB�[#���$g��t��F���0Z�;y�7�C+�,��3֋�] �H �H" ހ�}��c��v�7�:Xj�� FT���6��:�����̣0.� ���YT��U�T�Z�D�ë�-ɣ`'~T��)PU���M��n� x�����m����p.�9i p�����.�k4"��1� ��̣�!��!셚hD� ���z�]� �!��Ҵ �!��ر����~�k�3\�|y�"?��9�˶�N�,��J�r��>��{�wɈ���D��Ar'�5l����3�e�:��Z���x������<���� =(�Τ ^� c<b~�VZ ? n�/��y�,�X����~�1rޫĸdWg'����ݪ��9m��F�aZ�������\�ӕ���`!�Ƭ��dtqѨ�� r�-��c�� >�R,��Y@���f��w�}�uɈh�n,��:LDt�$�v:��*?Ɵ̴�� ַ�6@u�����m��}�u]7F��9�0l!L�M�cXa�\�����`p�=?Ћ�}+�Z�~��`�x�n��x�_h�aY� ���K`�Z �O��;Y�Y�`B��0T��c�U�b"�M�]����k(���|��� ڈ���7�9M6�]~�L`�ߜ��� ��"}�����76�7�sQ�L�k%��z��Q�E]6F����Z��燱�g�NZqcp��1~��N,l�����JGLjxyW#�a#�����̭���yd6"3z��\/2�(E��²��s��:�k�x�y�N��/${���88'�'��0����U�~(Ҟ ��߳������G�O��n�N���Q_�Xx>��5E�|��g&����ݨ{��{FX4K �g��GP?l�!\�ƴՁjL���"�p@eCЈ8Oj�ڊ2�_p�X p���/@��t�(Y��0Qٯ�D�v�+ ��` /yF/�'[�}?�/v9h��# ��Kgp���:W�!@��W����F y�S�9�΃­�����s��<0�ϑ���aH`C(b�YT6%��� "���f�_�K 'T�;+�J�l�{�A�GV���|�6C9ϙ��kE౞�<�5���w����6��`k t6�&��N$2o��rҒ/�W�چP(�\��3"=�7�����R/�D8�k� �h�=�X6+�J���#��?�C5"��N Z $-7\q���7������<k��X�O��sE�L���۵!;8�VOU?�q5��#³-����#�2֋)i�M��]l5�] \sd��B�s��_;G�5@GR1",��_�~����?���kו� ��~��l���?G�J��&�u��6��g:l����Q����H6f�Cx�kN�$[�B:Oe�����x6���+��G.� ��V�!��^q��2�!��|�&+"���|��6 ��%X�L�|c�}C�`���hoJ��0�%h�$�}`C������w��� 0��1w}_ׁ�8x�e�_��n�� �u���Y����>��h������G7�M�?�7d�x1 |���~.��w_�;h��E��NO*^���f#Bi�Q���}�M���U� ��]f�9t7�!�vnD� ��6h-�Z�$�o �\�Y�`c�81g�J`������Y�N���6Lj��T5?(u��v p�X���u㣼����ݛ�Qs�����{�������ţ�l)#|����3�3��Bao��ۭM��-�Yae�O��㣼�V�a%�_6�^�S�yT 0��L�t +�N��TX�3 T�w5k�@�d���� ��\/�3�!��$+�$�,g@���:i�@P6��-ĭ���Js��r�V��3��D�&�?�Z�/G����{4�_���3��<�N��&�?={S}+�5D�P�/�EP5_�ڈ ��q)GK[��a�#�7�o�?H󥫍��5�M��3���@p�y�8���%ԫ@@7P��� 'x��r۳!��%�i^�&@VX��z��-���|W�M �%��߽�"x�{���\CE��Ep�M���@����`6����wc����߉�C�S�!��r �"x�M�Wgo `�e���<�t �� �F�f��yJҨ$oq�����xbm�5"�fm{jD�4��<�uDҨ$�ntU�J��=�^K=��l �l�;�ɺ4�@2�.@k�=���7 �J �����Z� |kA������A�=^x*r�Ѵ�9��3w�H��G"�k�� /��0��/8�DB/?��E��7�y(2�h�|�1�h�A��aҋ��� _>ʭ5���� ��V^o��@���B����o���Qo`y������sb��+��162�_9‰�)���� �C�.1��{aD^P��V��i�F�v�'�T N�M��Rio� /��!<�ʨ>Oi�NL���� kO�w��;���^Æ�p`T�'�4g,&�i_�><�� �� �4��<a�52F��K��0(�`�U��[�U�R�E;�eYYv�����bZ��1��x��,t��7uRf�����'�xGG|-��i}@��sz���hU�3� N����8�D�|� h6#~ja�2�X�J� ��J��KH�R�p��2��X���b�H�꣠��M,�:LJ5&1�A��d�K����-�d1��7k�6�i��/���l�A�%�,@�Z2�y[����U�/������t�f���]�f~��f$@_G���t�� @�%�t��V-�]�O�����#`Y�t�n����3���>P�5`���6�P�N:#��p���`�� ���U�P��4��$��^_�>%������@�� �F� ��_����#Z�) T����O��f�[�iI�#��̪S�g'��_&B�Bବ tB0�V�Ch��� �[8H��:Q���P���H.U"t�0fe�j���e�����H.�#t�0( ���M�u�3�e n^��U t��n��]Toi�����@]% �>����Nd�ɂ�ls�� �* <�� ���7���7�N)�i�+�ݑ�����X�_�5@#l�'d���wG��e+#໎4�D?�]��S� y^�1̫��f�ۙL �ց� y^�q W%��@ëc{�|5�_�9@E���M�;η8�C���y&����ã�u�##􊭚�|�e&�)���|��H�nsO����9aQ���A,V���Jjڿ}D�u��l�h霳���C�,c�U �+�� �BU#�K8@��x�0�;���[u�"�Ӈ��G�_?��|���M�l ���ع�`�6+ѓy�����%r?�w�{����Kn��,V ��PJ�,���_���r���C��� )���=���lcb#f.��Z3�i5Ŷ� 0+̈́*@oS�(K#�ԑ��� �q0��rub��X`��26s�K�P4ި�K���AY�Q�VqK��5g���/X�.���� f&�m��񖴿VA���t�v�x��=���\���CX7����L6 �\\�A{,�!��u2`K\W�dm� zO. �t�0��� �>հ��A����.ᒥZ�Z��j�m�`z�{���g�$���ù�B+�V[sh����q5��z"��_ }��/Y�J�w�p�,];l>�"g�x8b�W���_ vg�Q�n�7�%��=��!��C�5�{o�b���&�z��b��r���\7%�T��`G�ɮi��SX͵� ���d�B�m�7�خ��M�����R�c�e����@�z�~����z���4@�f��خ��5�R�1"K�Q��\X�=��m�P� auH�Ҙ����j=���)q��j�{��[�[s��[6"fZ4�=��-���zV �¡������3���}˯{���R�t���ԟ��l�kjMB���C^c���:���}�v싶�!���t)G�+��j!��ر+�So�nӂ���;�`@�^�NWxUvf�2�Ŋ����+��u�����%�iOgM����.��{Y���;���ر/=�� ��)�\�m?v��R �?��.��\�roE�yj=���ppf8��������>2"�9#����{0��\�.Ѯ�s�fo5SP�ر����!����i�%J���ն`�@E-��Cp��p����rX���b4�'s`x󙦻!��q�=  ��߮���B�Y��P�4@�>Nf''� ���S�-��G�vl=���ر�;�`����z�[�c�vl=���ر�;�`�����?\���ؓ��IEND�B`� s ���������666666666vvvvvvvvv6666>66666666666666666666666666�6666666666�666666666666hH66666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666p62����&6FVfv������2(��&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv������&6FVfv��8X�V~�������� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@ OJ PJ QJ _HmH nH sH tH L`��L ^BNormal$CJOJPJQJ_HaJmH sH tH NA ���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R 0 Tabla normal�4� l4�a�,k ���, 0 Sin lista <@�< ^B Encabezado  ��8!X�/��X ^BEncabezado Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH "@" ^B�Texto nota pie,Footnote Text Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Char Char,Footnote reference,FA Fu,texto de nota al pie,Footnote Text Char,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Cha,Car, Car,Ca,ft,C,FA CJaJ`�/��!` ^B0Texto nota pie Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH &`��1 ^B�Ref. de nota al pie,Texto de nota al pie,Footnotes refss,Appel note de bas de page,Footnote number,referencia nota al pie,BVI fnr,f,Ref,de nota al pie,Ref. de nota al pie 2,Footnote symbol,Footnote,Ref. de nota al pie2,Nota de pie,Pie de pagina,Ref. H*8�/��A8 ^B�Texto nota pie Car1,Footnote Text Char Char Char Char Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Car,Footnote reference Car,FA Fu Car,texto de nota al pie Car,Footnote Text Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char Car,Car Car,ft Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH N�`��RN ^B Sin espaciadoCJ_HaJmH $sH $tH f�bf ^B Normal&$��dh5$7$8$9DH$`��a$CJOJPJ QJ^JaJ@�r@ ^B Plain TextCJOJ QJ aJR�/���R ^B Normal Car$CJOJPJ QJ^JaJmH sH tH B �B ^B0 Pie de p�gina  �C�"^�/���^ ^B0Pie de p�gina Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH B�o���B kZapple-converted-spaceN^�N �f�0 Normal (Web)�d�d[$\$ mH $sH $tH $L��L �su0Texto de globoCJOJ QJ ^J aJT�/���T �su0Texto de globo CarCJOJ PJQJ ^J aJPK!����[Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r��Ø��J��B+$�G]��7O٭V��<a������(7��I��R�{�pgL�=��r����8�5v&����uQ�뉑8��C����X=����$␴�?6N�JC�������F�B.ʹ'�.�+���Y�T���^e5�5�� � �ð �_�g -�;�����Yl�ݎ��|6^�N��`�?���[��PK!�֧��6 _rels/.rels���j�0 ���}Q��%v/��C/�}�(h"���O� ������=������ ����C?�h�v=��Ʌ��%[xp��{۵_�Pѣ<�1�H�0���O�R�Bd���JE�4b$��q_����6L��R�7`�������0̞O��,�En7�Li�b��/�S���e��е������PK!ky���theme/theme/themeManager.xml �M � @�}�w��7c�(Eb�ˮ��C�AǠҟ����7��՛K Y,� �e�.���|,���H�,l����xɴ��I�sQ}#Ր���� ֵ+�!�,�^�$j=�GW���)�E�+& 8���PK!8#3��theme/theme/theme1.xml�Y]�7}/�? ���k�K���I��$�NJ���QV32#y7&J�X(��� ���m ����f۔6���^i�cɖ�ɒ�R��eFs��ѽҹ���K�"�������x��$���[�~��:\�x�(�q�]`�^�����hG�8���|��P��N��GЌ�6�1<��$Bn�iq��c��b�T�#Db׉Qn�`㌱s}2!#��.��(�.F4H�8�Ѱ�òD�h�!�r��1;�{�u(��ܒ�s���h'3�b��f�W�]f0>��>��Aީ��^���W*6q�z�֫���F0Ҕ����4;]?�j����[�V�^�_�������+P������D��+P��7�W���W�_���K��W7� Rn�K~�,G�C&�^�›�ׯW2�+̆|v�.&,��Z� �H�������Qr�g�LC�x33ͥJ�_����ԕ���H���� �h�|>J�L�܏���A^�����g����'9y����ϩ#�� ���ի���ɧ�_Ͼ{��+;������_��a������ϟ����?xl��t�Ç$�ܹ����,������A�v�ݢO9�����'B}m�(��:،��$��<�k��\�ǫad���X�pU���y8���Γ����Б���F~{�h+�� BlмAQ,��X8�;��2�;�q�'��q6��t��dH�ٴ2�B"���F�m�f���a�6�.>2��*��bj��2� �\QD���!�H�H����LO1eNo�9��\O`�Zү���ӾO��L9���C���.;

B�l��C�?�)��L����\!����M������(�Ni5A�yb��ě�;X� �Jj@� =�H|���ɺ���:��o�XFu^��늺�&��p���dLοvw�<��a�l����^����to[��^�W �-���V]mܣ��� �t �q�u�P��}h�v���q�.�J� �4A��I����p���ˮt2��)wf�ö_5[}K<�G�l�������4�Ī�����!Rt��z��+�S���$ m߆�֙I�j!Q_6� �s����;aѴ�hH��Tm�jyV`����������Q!��2Oi���U�|���Lc�>b9V�nJ�[�'G�N�7ȴAB�n& U�x��������0[Q^�x�\7W)5��P,WÊF��o�8k��n]h�+���[��0eFh�r'���� ��[^D���l$�t��EYf ]��4�JtR5����CI�r����@c�!�[��pn�5AV�9H��d<����Ӯ��H�����*�>U�gKK6�t��s@��MS̯�eDŽ�ןr�1�ϙ�����Za�dW����Pڎ�,DYE��<�+)�騻<�]6f���Le�ՃjTӼj��V�Ӎd�4�\�LCUdմ���ò ���lE^c� 1�K�§ҽ.�֭ͥ��*��g��oP4j�� j�� K��Z�ڱ�)�ޤHhŧ�t���FX���3U~�[���4Y�+U��ɇ~4��xt�#� �R  � �@U�T6`���Ҁ+g���{�䷽���R����W*4�v����j��K�N�Fe?=u�ç(���^T���K���vaĢ"S�*EE\���+��Kz�� ������J�Ymvj�f��/x�N�� j�B�Ի�n�7���s��^�x�^�P+A���$�F�P�*��Wo7z^�A�������«x����PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/]�QAsم(����#��L�[������PK-!����[Content_Types].xmlPK-!�֧��6 0_rels/.relsPK-!ky���theme/theme/themeManager.xmlPK-!8#3���theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� <?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes"?> <a:clrMap xmlns:a="http://schemas.openxmlformats.org/drawingml/2006/main" bg1="lt1" tx1="dk1" bg2="lt2" tx2="dk2" accent1="accent1" accent2="accent2" accent3="accent3" accent4="accent4" accent5="accent5" accent6="accent6" hlink="hlink" folHlink="folHlink"/>� �Y.@M6�Θ������Θ���� ������9 � # ��k,��y\� !F"#2$�&�'�+C.�4$A�L@U%W.\t`jTl�p�tHwy݀x�>�T�l��0���E�̠ΠQSTUVXYZ[\]^_`bcdefgijkmnpqrsuwxyz{}~�������� ��(�<NOVa�kŀ���2�ΠRWahlotv|����!T����@� @���������H ��0�( � ����0�( � ��B �S ���� ?���19014VYϘ&4cYϘ���h�* �h�* c7�ϘiC�Ϙ>*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� �la Ley la Rep��blica �ProductID��������p�x���1����%�&�(�)�+�,�.�/�1�2�9�D�̘Ϙ1�&�(�)�+�,�.�/�1�2�̘Ϙ���� #L\J���Д �0�1��$�&�(�)�+�,�.�/�1�2�9�D�E�g����y�̘Ϙx{������������&&���������#�#lNmN.T;T X X�h�h�i�i�i�immxx�y�y��9�=�=�M�p��������p�p�h�h���������������������ƔƔ�� � �0�1���֕ו%�&�(�)�+�,�.�/�1�2�9�D�̘Ϙ�z�0�&�����������������^��`���5o(. �������^��`����h�H.� �p�L��p^�p`�L��h�H.� �@ ����@ ^�@ `����h�H.� �����^�`����h�H.� ���L���^��`�L��h�H.� �������^��`����h�H.� �������^��`����h�H.� �P�L��P^�P`�L��h�H.�z�0���������n �        �u�d���rT^pI3[�/xTl=L{@1�z, �vd � � �" {% B l �9  �m !fl�x"}�e�}�D�"L �,�/�7�eJcoL"ad�g6u��-T6�0�L83V��L k�y ��KoA�EsdI�Y!q![!l!�"3"�"n>"8#\"#5T#@$ $�N$�v$% &�@&B&'f&P2'�c'�"(L=(�P)�*@++,�,�+,e,D->.x4.ca/|S0�l0Sm2�v2�3%13 L3�R395[6�7�77N7s28�=8;>8�w8�$9�F9�9�:�f;�<<�G<DO<� =�u=�>>�?&5?�>?h A1A�kA^B�MB8 Fu#F~{G4H~0H�J�K�L�&L�~LLM&N LO�$P�,P/MP�sP�Q(Q�0QRRRGTR% SXU91V�sV�#X_8X�AX�]XG0YT&ZQ-ZkZL2[�T[ph[Q\�Z\� ]�&]H^�:^@O^H_�`�a�0aZb]Wb�rbhbud� eFf�Pf�zf&$g�+hGi�iu,i�IiJYi&lj�,kgl:#m�)n.n�pndXoPjp� q�%q(Vq esWis�ss�su�1v�jv<www$"y�`y+by�byOzG/z�[z_z(!{�V}h}&9~�A�zT{���%�M��g��_[��)�x�, �b>�hb��c��^�V �C*� 6�yu��*�D�� �@ ��?��{�x}�H��2��N����@�OK�)5��?��X�;�o��M�\l�SF�[H��N�;l��S��V�f�p-�;��N�P�(|�Z@�(C�i�`]��D�yv��4�q1�k=�O�P��V���'�j����l��n�{��0��O��*�jh�J*�U��8�U>��@��g��Y�,�=c�� �$��Y���>s�a� �?H�J��Y��a�x�#c�|s��6�Mp����{�k�b�5��!��^��7�y�L�I��[��d�g�/{�x+�o@�)��:�~;�� ��k����M�I3�;5�VL��`�e�zs��z�<�[-�CJ��-��6��;���:u��y���5�� �[^��f��V����<���4#��*�9t�V|��a� ��->� i��_��T�1�� ��Z�&5�s�%x�l^���Ka���1�m8�O|�K}����>��w�*�;��@�8,��i�Y�Qh�y��y����R���=%�V��Z��~�b�H� �0��8��U��j��M��p��y���U��j��=��?�UP�U�d��s��n�g.�Fc��o����2��I��J��]�/v�1�3��@��3�3�3�3Θ�@��Unknown������������G��.�Cx� �Times New Roman5��Symbol3.� �*�Cx� �ArialA.� ��Arial Narrow5.� �.�[`�)�TahomaQN� Edwardian Script ITCe&��Arial Narrow Special G1Symbol?��Angsana NewIN���Monotype Corsiva7.�����@�CalibriI.�� ��������?�?Arial Unicode MS?=� �*�Cx� �Courier New9.� �.��� �Segoe UIA����$B�Cambria Math"1�����������S��>~L� @�Ma�������0�ؖJ�q���IP �� $P����������������������^B2! xx� ��� TS_SP1_Jud5 Full name �������Oh��+'��0p������� � , 8 DPX`h� TS_SP1_Jud5Normal Full name2Microsoft Office Word@@B:���@�JX�@�JX��>~����՜.��+,��0� hp���� ���� � �� Microsoft L�  T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~���������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F��d?JX��Data �������������821Table���������u9WordDocument ����8SummaryInformation(�������������DocumentSummaryInformation8���������MsoDataStore���������L?JX���_?JX���1�Z�V�4E4�WNNQ����A�==2���������L?JX���_?JX�Item ���� �����Properties������������UCompObj���� v���������������� ���� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������<b:Sources SelectedStyle="\APASixthEditionOfficeOnline.xsl" StyleName="APA" Version="6" xmlns:b="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography" xmlns="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"></b:Sources> <?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?> <ds:datastoreItem ds:itemID="{66FDC6BA-7F85-4778-A858-D350CE596102}" xmlns:ds="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/customXml"><ds:schemaRefs><ds:schemaRef ds:uri="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"/></ds:schemaRefs></ds:datastoreItem>�� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q