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Prescripci�n ordinaria y extraordinaria. Interrupci�n. Fuente: Art�culo 1081 del C�digo de Comercio TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA CIVIL Bogot� D. C., trece (13) de enero de dos mil catorce (2014) REF: EJECUTIVO SINGULAR DE JAMA ENTRETENIMIENTO SAS VS. SEGUROS DEL ESTADO S.A. Exp. 2013-00175-01. MAGISTRADO PONENTE: JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS.
Discutido y aprobado en Sala de Decisi�n de 4 de diciembre de 2013 Decide el Tribunal el recurso de apelaci�n interpuesto por la sociedad convocante contra la sentencia dictada en audiencia p�blica realizada el 24 de septiembre de 2013, pronunciada en el Juzgado Noveno Civil del Circuito de la ciudad. I.
ANTECEDENTES 1.- JAMA ENTRETENIMIENTO SAS, mediante apoderado judicial convoc� en demanda ejecutiva a SEGUROS DEL ESTADO S.A., para que se le ordene cancelar la suma de $44.000.000.oo, por concepto de capital �cumplimiento- y, $220.000.000.oo por concepto de capital �buen manejo del anticipo-, junto con los intereses de mora a la tasa m�xima autorizada vigente al momento del pago, a partir de los 30 d�as siguientes a fecha de la reclamaci�n y hasta que se verifique el pago total (fls. 31 y 32 c.1). 2.- El petitum se apuntala en los hechos que seguidamente se sintetizan (fls. 28 a 31 c.1): a)- Seguros del Estado S.A. expidi� el 20 de octubre de 2009 a favor de la sociedad JAMA ENTRETENIMIENTO LTDA. hoy SAS la p�liza de seguro de cumplimiento No. 18-45-101016055 para garantizar la presentaci�n de espect�culos p�blicos, por medio de la cual asegur� el cumplimiento, buen manejo y la correcta inversi�n del anticipo entregado al contratista en desarrollo del contrato de servicios art�sticos �C.C. EVENTOS Y ESPECTACULOS-, para la presentaci�n del artista Marco Antonio Sol�s �EL BUKI, el 22 de octubre de 2009. b)- En vista que el evento no se realiz�, procedi� a presentar ante la convocada la reclamaci�n respectiva en vigencia del amparo, a la cual le fue dada la clasificaci�n siniestro No. 2009-11381, que fue resuelta el 14 de diciembre de 2009 por parte de Maria Adelly Pacho Ardila abogada de la Direcci�n de Indemnizaciones y Finanzas de la ejecutada, quien solicit� una documentaci�n e informes que se allegaron el 9 de abril de 2010, el 22 de septiembre de la misma anualidad se remiti� a la aseguradora certificaci�n de la no realizaci�n del evento y, el 17 de agosto de 2011 se le requiri� para que informara el fin que tuvo la reclamaci�n. c)- Seguros del Estado S.A. el 30 de agosto de 2011, contest� los requerimientos solicitando m�s informaci�n a fin de formalizar la reclamaci�n y poder continuar el tr�mite de la misma, sin objetarla. d)- Con fundamento en lo anterior y al amparo del art�culo 1053 del C�digo de Comercio, modificado por el art�culo 80 de la Ley 45 de 1990, surgi� para el beneficiario la acci�n ejecutiva. 3.- El extremo convocado se notific� de manera personal por intermedio de procurador judicial (fl. 45 c.1), en r�plica a la demanda formul� los medios exceptivos que titul�: �INEXISTENCIA DE TITULO EJECUTIVO� y �PRESCRIPCION EXTINTIVA DE LAS ACCIONES DERIVADAS DEL CONTRATO DE SEGUROS A QUE SE REFIERE LA POLIZA DE SEGURO DE CUMPLIMIENTO No 18-45-101016055� (fls. 47 a 54 c.1). 4.- En audiencia p�blica de que trata el art�culo 430 del C. de P.C. -modificado por la ley 1395 de 2010- llevada a cabo el 10 de septiembre de 2013 se abri� el proceso a pruebas, se allegaron, decretaron y practicaron parcialmente las solicitadas por las partes y, se recepcionaron las alegaciones (fls. 81 a 89 c.1), finalizando la instancia con sentencia proferida en acto procesal posterior en el que se declar� probada la excepci�n de m�rito denominada �PRESCRIPCION DE LA ACCI�N� y, en consecuencia, orden� la terminaci�n del proceso, decisi�n que no comparti� la parte ejecutante por lo que interpuso la alzada que ahora se revisa (fls. 93 a 95 c.1).
II. PROVIDENCA APELADA 5.- El Juez a-quo inicia su fallo con los obligados antecedentes y tr�mite procesal, para luego referirse al tema de la excepci�n denominada �Inexistencia de t�tulo ejecutivo�, concluyendo que el documento incorporado satisface las exigencias del art. 1053 del C�digo de Comercio en concomitancia con el art�culo 488 del C. de P. C., quedando desvirtuada la ausencia de t�tulo pregonada por la ejecutada, pues se acredit� el siniestro, su amparo, el valor asegurado y la ocurrencia de aquel en vigencia de la p�liza.
En lo tocante con la excepci�n de prescripci�n ordinaria de la acci�n ejecutiva derivada del contrato de seguro, indic� tras encontrar que entre la fecha en que la sociedad aqu� ejecutante tuvo conocimiento de la no realizaci�n del espect�culo p�blico y la presentaci�n de esta demanda transcurri� un t�rmino superior a los dos a�os al que alude el inciso segundo del art�culo 1081 del C�digo de Comercio, que la misma se configur�; para tal efecto extract� la fecha del siniestro, la de la reclamaci�n, as� como en la que se present� la demanda.
En virtud de ello, dio por terminado el proceso, orden� el levantamiento del embargo y secuestro de bienes y conden� en costas a la ejecutante (fls. 89 a 95 c.1). III. EL RECURSO 6.- Alega el recurrente, en s�ntesis, que discrepa de la decisi�n adoptada por el a-quo frente al reconocimiento de la prescripci�n por raz�n que se encuentra acreditada la interrupci�n de la misma en los t�rminos del art�culo 2539 del C. C., toda vez que el representante legal de la sociedad convocada reconoci� la obligaci�n ejecutada y la ocurrencia del siniestro; adem�s, porque es claro que la documentaci�n allegada al plenario demuestra la renuncia tacita de �sta, la cual se entiende comprendida desde la formulaci�n de la reclamaci�n hasta la respuesta brindada por la convocada emitida el 30 de agosto de 2011, de all� que para la data en que se interpuso la presente acci�n ejecutiva no transcurri� el t�rmino de dos a�os que gobierna la prescripci�n ordinaria indicado en el art�culo 1081 de la ley comercial.
Que ��si bien es cierto el C�digo de Comercio en su art�culo 1081 no indica que la prescripci�n ordinaria no se interrumpe con la reclamaci�n y/o demanda extrajudicial, no es menos cierto, que el art�culo 822 del C�digo de Comercio en trat�ndose de negocios mercantiles como el que aqu� nos ocupa, nos remite al C�digo Civil y puntualmente al art�culo 2539 en su inciso 2�; es decir, sencilla y llanamente se produce la interrupci�n natural al reconocerse la obligaci�n.� (fls. 5 a 7 c.2).
IV. CONSIDERACIONES DE LA SALA 1.- Los presupuestos procesales, requisitos indispensables para la regular formaci�n y desarrollo de la relaci�n jur�dico procesal, como son demanda en forma, capacidad para ser parte, capacidad para comparecer y competencia concurren en la litis, adem�s como no se observa causal de invalidez que anule la actuaci�n se impone una decisi�n de m�rito, con la consideraci�n adicional referida a que en el evento de ser interpuesta la alzada por ambas partes, la Sala est� revestida de la competencia para resolver sin limitaciones, empero, no es el caso de autos. 2.- Con miras a desatar la apelaci�n formulada por el extremo demandante, debe decirse que este recurso se endereza a que el Superior revise la actuaci�n del juzgador de primera instancia, pero inmerso siempre dentro del criterio dispositivo, por lo que es al apelante a quien le corresponde determinar el �mbito dentro del cual ha de moverse el ad-quem al momento de tomar la decisi�n. 3.- Sea lo primero decir que, conforme al contenido del inciso 1� del art�culo 357 del C. de P.C., la �rbita anal�tica del Tribunal en sede del recurso de apelaci�n se circunscribir� a despejar el �nico motivo de disentimiento expresado por el impugnante: si en el caso concreto se configur� el fen�meno jur�dico de la prescripci�n de la acci�n ejecutiva derivada del contrato de seguro contenido en la p�liza No. 18-45-101016055. 4.- Al respecto ha de memorarse que la instituci�n de la prescripci�n cumple dos funciones en la vida jur�dica, una como modo de adquirir el dominio de las cosas ajenas y otra como medio de extinguir las acciones o derechos ajenos, cuando ambas han dejado de ejercerse durante cierto tiempo; denom�nase la primera usucapi�n o prescripci�n adquisitiva, a trav�s de la cual quien ha pose�do por un per�odo determinado y con el lleno de los dem�s requisitos de ley, gana as� el derecho real de los bienes ajenos corporales, ra�ces o muebles que se encuentran en el comercio humano; en cambio la segunda prescripci�n extintiva o liberatoria, que no se trata de un mecanismo de adquirir sino una manera de extinguir las acciones o derechos personales de quien ha dejado de ejercerlos por un tiempo determinado, sin que implique, por otra parte, determinaci�n del nuevo titular del derecho de dominio.
Invocada la prescripci�n como medio exceptivo, el juzgador motu proprio debe investigar acerca de si hubo renuncia o interrupci�n por parte de los beneficiarios. La renuncia se tipifica solamente cuando la prescripci�n ya se ha cumplido y puede ser expresa o t�cita (art�culo 2514 del C.C.); mientras que la interrupci�n se da a�n sin haberse cumplido aqu�lla, y tambi�n es de dos clases: Natural y Civil; la primera cuando el deudor reconoce la deuda, pide plazos o cancela intereses atrasados, y la segunda, por el hecho de la presentaci�n del libelo genitor, siempre y cuando concurran los requisitos se�alados en el art�culo 90 del C. de P. Civil.
Una de las formas de borrar el t�rmino prescriptivo que ha corrido y, por consiguiente, revivir el derecho de acci�n que le asiste al acreedor, es la interrupci�n, que puede ser natural o civil. Se presenta la primera -natural- cuando el deudor de manera consciente reconoce la obligaci�n, acepta la deuda, ya expresa o t�citamente (art. 2539 C. C.); ser� expresa cuando el reconocimiento de la obligaci�n es claro, n�tido, sin ambages y t�cito cuando la aceptaci�n se deduce de otros actos.
Otra manera de volver a hacer nacer el derecho de accionar del acreedor, el cual se encuentra sepultado con ocasi�n de la prescripci�n, ocurre cuando el deudor conciente o voluntariamente renuncia a ella, tambi�n expresa o de forma t�cita; se presenta renuncia t�cita cuando � el que puede alegarla manifiesta por un hecho suyo que reconoce el derecho del due�o o del acreedor�� (art. 2514 ib�dem) y el mismo legislador coloca el ejemplo de que ��cuando cumplidas las condiciones legales de la prescripci�n, el poseedor de la cosa la toma en arriendo, o el que debe dinero paga intereses o pide plazos� (art. 2514 ej�sdem). 5.- En lo que tiene que ver con la prescripci�n derivada del contrato de seguro, es el art�culo 1081 del C�digo de Comercio, la disposici�n que se encarga de regular lo relativo a dicho fen�meno jur�dico en este tipo de negocios.
Consagra el anotado art�culo que la prescripci�n ordinaria y la prescripci�n extraordinaria, que se derivan del contrato de seguro o de las disposiciones que lo gobiernan, se desarrollan en los siguientes t�rminos: ��La prescripci�n de las acciones que se derivan del contrato de seguro o de las disposiciones que lo rigen podr� ser ordinaria o extraordinaria. �La prescripci�n ordinaria ser� de dos a�os y empezar� a correr desde el momento en que el interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que da base a la acci�n. �La prescripci�n extraordinaria ser� de cinco a�os, correr� contra toda clase de personas y empezar� a contarse desde el momento en que nace el respectivo derecho. �Estos t�rminos no pueden ser modificados por las partes�.
Del contenido de la norma antes trascrita, se establece que el legislador mercantil vincul� la prescripci�n ordinaria a un factor eminentemente subjetivo, al disponer que los dos a�os para �sta corren desde el momento �en que el interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que da base a la acci�n�, mientras que la extraordinaria se gobern� por un factor objetivo, al ordenar que el t�rmino de cinco a�os all� previsto corre a partir del momento en que �nace el respectivo derecho�.
El momento en que el interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que soporta la acci�n (prescripci�n ordinaria), ser� distinto en cada caso concreto, seg�n el tipo de acci�n a incoar, y qui�n sea su titular, y otro tanto es pertinente predicar del �momento en que nace el respectivo derecho�, cuando se trate de la prescripci�n extraordinaria, pues en �sta ese momento tampoco es uno mismo para todos los casos, porque se determina por el inter�s que mueve a su titular.
La Sala de Casaci�n Civil de la honorable Corte Suprema de Justicia, al analizar el texto de la norma que se viene comentando, ha puntualizado lo siguiente: ��Ya en punto de las caracter�sticas de cada una de esas clases de prescripci�n extintiva se�al�, que la ordinaria es de �estirpe subjetiva� en tanto que la extraordinaria es de �naturaleza t�picamente objetiva�, precisando luego, que tales �calidades�se reflejan de una parte, en los destinatarios de la figura sub examine: determinadas personas �excluidos los incapaces �y �toda clase de personas� �incluidos estos -, respectivamente, y, de la otra, en el evento prescriptivo�.
Seguidamente puntualiz�, �como en punto al inicio del referido recurso, se tiene establecido que la ordinaria correr� desde que se haya producido el conocimiento real o presunto del hecho que da base a la acci�n (el siniestro, el impago de la prima, el incumplimiento de la garant�a, la floraci�n eficaz de la reticencia o de la inexactitud en la declaraci�n del estado de riesgo, etc.), al paso que la extraordinaria, justamente por ser objetiva, correr� sin consideraci�n alguna al precitado conocimiento.
De all�, que expirado el lustro, indefectiblemente, irrumpir�n los efectos extintivos o letales inherentes a la prescripci�n en comento�� Y m�s adelante enfatiz� la Corte que: ��la distinci�n entre una y otra especie de prescripci�n est� radicada en la ya anotada naturaleza que las caracteriza (objetiva y subjetiva) y, por ende, en la persona destinataria (determinadas personas o todas las personas) y en el momento a partir del cual corren los t�rminos previstos para su operancia, pues los �dos a�os de la prescripci�n ordinaria corren para todas las personas capaces, a partir del momento en que conocen real o presuntamente del hecho que da base a la acci�n, por lo cual dicho t�rmino se suspende en relaci�n con los incapaces (art�culo 2541 C. C.) y no corre contra quien no ha conocido ni ha podido conocer aqu�l hecho; mientras que los cinco a�os de la prescripci�n extraordinaria corren sin soluci�n de continuidad, desde el momento en que nace el respectivo derecho, contra las personas capaces e incapaces, con tal prescindencia del conocimiento de ese hecho�.�.
(subraya la Sala). 6.- En el caso no cabe duda que la prescripci�n llamada a gobernar el asunto es la ordinaria, de all�, que si se parte del hecho que el interesado �sociedad aqu� demandante-, tuvo o debi� tener conocimiento del siniestro originario de �sta acci�n el 27 de noviembre de 2009, los dos a�os de que trata el art�culo 1081 del C�digo de Comercio, corrieron hasta el 27 de noviembre de 2011; luego para la fecha de presentaci�n de la demanda ejecutiva (21 de marzo de 2013), ya hab�an transcurrido.
Como el t�rmino de dos a�os se�alado para la prescripci�n ordinaria se agot� el 27 de noviembre de 2011, ello teniendo en cuenta que el 27 de noviembre de 2009 el extremo ejecutante dej� plasmado el conocimiento del siniestro a trav�s del avis� entregado a la Compa��a Aseguradora, y adicionalmente, como la presentaci�n de la demanda no logr� la interrupci�n de tal fen�meno dado que s�lo se introdujo hasta la data advertida -21 de marzo de 2013-, es claro que se configur� el fen�meno de la prescripci�n. El aviso en cuesti�n constituye prueba elocuente del conocimiento del siniestro y desde el punto de vista probatorio no tiene discusi�n, porque en primer lugar, fue allegado el respectivo documento al proceso en original sin que se tachara de falso (fl. 3 c. 1), y en segundo, la ejecutante en el libelo introductor de su demanda refiere en t�rminos absolutamente claros a la carta adiada �27 noviembre de 2009� (fl. 29 ib.). 7.- Ahora bien, como el recurrente afinca su alzada en la ocurrencia del fen�meno de la interrupci�n de la prescripci�n, ha de memorarse que a voces del art�culo 2539 del C�digo Civil, la prescripci�n se interrumpe naturalmente por el hecho de reconocer el deudor la obligaci�n, ya expresa, ya t�citamente.
La primera de dichas hip�tesis se presenta cuando el deudor se aparta libremente de las ventajas que le otorga ese instituto, a trav�s de una afirmaci�n inequ�voca en ese sentido; la segunda se configura con cualquier declaraci�n o comportamiento t�cito, que, tomado y examinado dentro del marco de circunstancias en que se produce, adquiera un sentido un�voco con relaci�n al fen�meno de la prescripci�n, como cuando quien debe dinero paga intereses o pide plazos.
En torno a la interrupci�n de la prescripci�n tienese dicho por la Doctrina que: �A partir de la vigencia del Decreto 1400 de 1970 (C�digo de Procedimiento Civil), la �nica forma de Interrumpir civilmente la prescripci�n de acciones es por medio de la demanda, es decir, que necesariamente debe presentarse �sta, para de all� colegir el momento exacto de interrupci�n de la prescripci�n que ser� el del d�a en que se presente, si ella se hace notificar en un t�rmino no mayor de ciento veinte d�as como m�ximo; lo contrario, se tendr� como fecha de la interrupci�n la de la notificaci�n de la demanda.� �Esa, y el reconocimiento expreso de la obligaci�n (art. 2539 del C.C.) son las �nicas formas viables de interrumpir civilmente la prescripci�n dentro del contrato de seguro, aspecto que consideramos sumamente importante, sobre todo para el asegurado o el beneficiario, porque el hecho de presentar una reclamaci�n extrajudicial no constituye factor que la interrumpa; de ah� que si, por ejemplo, se formaliza una reclamaci�n faltando un mes para que venza el plazo de la prescripci�n ordinaria o extraordinaria, para el caso poco importa y la aseguradora guarda silencio dentro del mes de que dispone, si se va a demandar pasada tal fecha, la acci�n habr�a prescrito y, posiblemente, ser� hecho exceptivo que el demandado (asegurador) debe alegar en su favor ( ). �Debe, en suma, quedar muy claro, pues, que ni la presentaci�n de la reclamaci�n ni el aviso del siniestro son circunstancias que tengan eficacia para interrumpir la prescripci�n emanada del contrato de seguro.� �En nuestra obra Aspectos procesales del contrato de seguro (edit. cit., p�g. 67) dijimos, adem�s, que tampoco se interrump�a la prescripci�n cuando hab�a expresa aceptaci�n de la aseguradora realizada extrajudicialmente, lo cual requiere correcci�n porque, si existe esa expresa aceptaci�n de la obligaci�n, se presenta el caso de interrupci�n natural de la prescripci�n a que se refiere el art�culo 2539 del C�digo Civil: "Se interrumpe naturalmente [la prescripci�n] por el hecho de reconocer el deudor la obligaci�n, ya expresa, ya t�citamente" ( ). �As�, por ejemplo, si faltando tres meses para que se consolide un t�rmino de prescripci�n la aseguradora env�a una comunicaci�n donde ofrece pagar determinada suma como indemnizaci�n, esa nota por implicar reconocimiento de la obligaci�n tiene los efectos de interrumpir la prescripci�n.� (L�PEZ BLANCO, Hern�n Fabio.
Comentarios al contrato de seguro. Dupr� Editores, 3� edici�n, 1999, p�gs. 252 y 253) (Negrilla y Subrayado por la Sala). Como no se discute que la prescripci�n ordinaria es de dos (2) a�os y que empieza a correr desde el momento en que el interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que da base a la acci�n, regla est� en torno de la cual ha precisado la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci�n Civil que se trata de una prescripci�n �de estirpe subjetiva�, puesto que el �t�rmino prescriptivo ordinario correr� a partir del conocimiento �real o presunto-� que tenga la persona sobre el hecho que le sirve de soporte a la respectiva acci�n, como por ejemplo, ilustr� esa Corporaci�n, �el siniestro, el impago de la prima, el incumplimiento de la garant�a, la floraci�n �eficaz- de la reticencia o de la inexactitud en la declaraci�n del estado de riesgo, etc.� (Sentencia de 3 de mayo de 2000; cfme: Sentencias de 12 de febrero de 2007, exp. 1999-00749; 18 de diciembre de 2012, exp. 2007-00071 y 4 de abril de 2013, exp. 2004-00457), no es, entonces, la reclamaci�n de pago de la indemnizaci�n la que marca el momento a partir del cual se computa el plazo bianual, como tampoco lo es la negativa de la aseguradora a proceder de ese modo, como lo sugiere el recurrente, porque no se puede confundir �el hecho que da base a la acci�n� con el ejercicio del derecho que cree tener el beneficiario del seguro. 8.- En los seguros de cumplimiento, como el que ocupa la atenci�n de la Sala, la prescripci�n ordinaria necesariamente despunta desde el momento en el que el interesado tiene conocimiento de la infracci�n del deber de prestaci�n por parte del obligado que le ha generado un da�o, sin que un acto propio del beneficiario, como la formulaci�n del reclamo o el pronunciamiento del asegurado a prop�sito de �ste, incidan en el vencimiento del t�rmino, salvo que en el mismo se ofrezca pagar una suma por el siniestro.
En este orden de ideas, como la sociedad demandante tuvo conocimiento del incumplimiento de la presentaci�n del artista invitado y del mal manejo del anticipo, como se deduce de las comunicaciones visibles a folios 3 y 6 a 10 del legajo principal, en las que le inform� a la aseguradora el acaecimiento del siniestro amparado, se impone colegir, tomada la fecha de la primer misiva mencionada (27 de noviembre de 2009), que el plazo de 2 a�os venci� el 27 de noviembre de 2011 y, como la demanda se formul� hasta el 21 de marzo de 2013, resulta incontestable que la prescripci�n extintiva se consum�, por lo que hizo bien el juzgador al declararla probada.
Sin que pueda hablarse de la presencia del fen�meno de la interrupci�n de la prescripci�n como se adujo en la alzada, en primer lugar, por cuanto la demandada se introdujo pasados los dos a�os de que trata el art�culo 1081 del C. de Co. de all� que no opere la interrupci�n civil y, segundo, por raz�n que de las comunicaciones enviadas por la aseguradora al beneficiario-demandante, no se extrae el reconocimiento de la obligaci�n ejecutada para que pueda hablarse de la presencia de la natural, pues all� s�lo se plasman los requisitos para la procedencia de la reclamaci�n (fls. 4, 5, 11 y 12 c.1). 9.- Como viene de verse, con el acervo probatorio puesto en el informativo concluye la Sala, sin rodeos, que el apelante no demostr� el acaecimiento de la interrupci�n del fen�meno prescriptivo alegado, raz�n por la cual se confirmar� la sentencia impugnada.
V. DECISI�N Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot� D. C., Sala Civil, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley,
RESUELVE
1.- CONFIRMAR, por las razones consignadas en esta sentencia, el fallo apelado dictado en audiencia p�blica realizada el 24 de septiembre de 2013, pronunciado en el Juzgado Noveno Civil del Circuito de Bogot� dentro del Proceso Ejecutivo Singular de JAMA ENTRETENIMIENTO SAS contra SEGUROS DEL ESTADO S.A. 2.- Condenar en costas de esta instancia a la parte demandante.
T�sense. 2.1.- De conformidad con lo previsto en el numeral 2� del art�culo 19 de la ley 1395 de 2010, en la liquidaci�n de costas causadas en segunda instancia, incl�yase como Agencias en Derecho la suma de $1.400.000.oo. Por Secretar�a, proc�dase a la elaboraci�n de la misma. C�PIESE Y NOTIF�QUESE JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS MAGISTRADO CLARA INES MARQUEZ B. NANCY ESTHER ANGULO Q. MAGISTRADA MAGISTRADA PAGE PAGE 9 Ejecutivo de Jama Entretenimiento SAS Vs. Seguros del Estado S.A. Exp. 2013-00175-01. ���������� # $ % * E ] b v z � � � � � � � � � H \ p � ������趮����������������w�wl�a�aht�h�^CJaJht�ho%CJaJht�h�CJaJht�h�L�CJaJht�h�j CJaJht�hr�CJaJht�h�!CJaJh�xCJaJht�hcc�CJaJht�h�CJaJht�h'a�5�CJ\�aJht�hcc�5�CJ\�aJht�h'a�CJaJh$Wh$W6�CJaJ&�����& ' ( ) * � � � � ������������������� $� `� a$gdo% $� `� a$gd�L� $� `� a$gd�j $� `� a$gd�!$a$$a$ ��gd$Wgd$W� � � � � � � � � ' d { � � � � � � � � � # % | �������ȼ������y�n�c�nX�n�cht�h�CJaJht�h��CJaJht�h� CJaJht�hhF D Q R T V W X k | } � � � � � � � � � ;IJ�������ɾ���Ծ������|�|�|�q�|�f�[�[ht�h�CJaJht�h#;�CJaJht�h�CJaJht�hj�CJaJht�h�1uCJaJht�hE�CJaJht�h~[�CJaJht�h� �CJaJht�h� �CJaJht�h6/�CJaJht�h�ODCJaJht�h)�CJaJht�h%v�CJaJht�hF�CJaJht�h.x�CJaJht�h�&�CJaJht�h� pCJaJht�h�zCJaJht�h�5�CJaJht�h�$|CJaJht�h��CJaJht�h�UCJaJ� � � � � � � %!�!�!�!�!�!�!�!�!�!�!�!�&�&����ɾɳ����|q�q�eYMB:h�H�CJaJht�h�$�CJaJht�h�5�CJaJht�h'a�5�CJaJht�h�el5�CJaJht�h'a�CJaJht�hwB�CJaJht�hmRsCJaJht�h�rPCJaJht�h� �CJaJht�hBn�CJaJht�h�]tCJaJht�h O*CJaJht�h{p�CJaJht�h�MCCJaJht�hrCJaJht�h%\}CJaJht�h# mCJaJ�!�!�!�!�!�#�#t%u%$'%'�*�*3-4-"/#/�1�1S3T3�3�4;5v5������������������������ $� `� a$gd�c= $� `� a$gd�~� $� `� a$gd�$�$a$gd�el$a$�&'"'^'j'�)�)+(+,,;,60�0�01�1T3u5v5w5y5{5�5�5�5Q6R6�6�6M7N7h7i7S9T9W9�9�9X>���������������ø���â��ÌÌÌÌÁy�nch�h�~�CJaJh�'�h�~�CJaJh�CJaJht�ht�CJaJht�ht`CJaJht�hfO�CJaJht�h�c=CJaJh�'�h�c=CJaJh�'�h�~�CJaJht�h�~�CJaJh�'�h�$�CJaJht�h�$�5�CJaJht�h�$�CJaJh kCJaJhNLTCJaJ&v5w5k7l7T9�9�9X>Y>BBDDFF�G�G�J�J������������������ $� `� a$gdN $� `� a$gd�;* $� `� a$gd )� $� `� a$gdqj $� `� a$gd;� $� `� a$gdt� $� `� a$gd�~� $� `� a$gd�c=X>Y>BBBBB B'BtBvB�B�B�BCCC!C(C)C�C�C�C�C�C�C�C�C�C�C�C�C�CDDDDDVDXD\DfDiDmD�D�D�D�D�����ǿ��Ǥ���������������������������y�y�y�y�yhqjCJaJh�FCJaJh�'�hqjCJaJhqjCJaJh��CJaJhs{�CJaJh9:�CJaJht�h9:�CJaJh�CJaJhF�CJaJh�'�h;�CJaJh;�CJaJhF�CJaJh�h�~�CJaJh�'�h�~�CJaJ/�D�D�D�D�D�E�E�E�E�EFFFFFSF\F�F�F�F�F�F�F�F�FGGGG&GMG{G�G�G�G�G�G�G�G�G�G�G�G�G������������º���������������������������wh�;*CJaJh9:�CJaJh�x�CJaJh�'�h�;*CJaJh�;*CJaJhi+�CJaJh� �CJaJh )�CJaJh�FCJaJh�'�h )�CJaJh )�CJaJhQ�CJaJh�eCJaJh��CJaJhqjCJaJht�h9:�CJaJ+�G�G�GH)H�J�J�J�J�J�J�JKKK MMMMMAMwMxMyM�M NRNSN~N"O#OP�������������������{�{n{�{^{�R�h�u�CJaJmH $sH $ h�u�h�u�5�CJaJmH $sH $h�u�5�CJaJmH $sH $ h�u�h|tB5�CJaJmH $sH $ h|tBh|tBCJaJmH $sH $ hS�h�CJaJmH $sH $hO �CJaJmH $sH $h|tBCJaJmH $sH $h�CJaJmH $sH $h�CJaJhNCJaJht�h(pCJaJh�JCJaJh�;*CJaJhj�CJaJ �JMP�PS�T�T�Y�Y�[�[�`�`�a�a�a�a�a�a�b�b�b��������������������� $� `� a$gd�[� $� `� a$gduW $� `� a$gd� $� `� a$gdb;7 $� `� a$gd�M $� `� a$gd|tBP�P�PTQUQ�Q�QSSPSQSiSwSxS}S~S�S�S�S�S�S�S-T.T/T�T�T�T�T�T�T����־��־֮����������~r�f�Z�Zh-tsCJaJmH $sH $h�NCJaJmH $sH $hhCJaJmH $sH $ h�u�h LV>*CJaJmH $sH $ h�u�h�Z`>*CJaJmH $sH $ h�u�h�>�>*CJaJmH $sH $ h�u�h|tB>*CJaJmH $sH $h�>�CJaJmH $sH $h�u�CJaJmH $sH $ h|tBh|tBCJaJmH $sH $h|tBCJaJmH $sH $ h�u�h|tBCJaJmH $sH $ �T�T�T�TUUUUU�U�U�U�U�U�UW�WoXrXxXzX�X�XzY�Y�Y�Y�Y�YZ3Z�Z�Zx[y[�[�[�[�[�[�[����������������������ᣛ�����{�sk�h*=CJaJh�8�CJaJh CJaJh��CJaJhq@�CJaJh�H�CJaJhb;7CJaJ h�Z`hb;7CJaJmH $sH $hz'h�J5�CJaJhz'CJaJh�'�h�JCJaJhj�CJaJh�D�CJaJh�Jh�JCJaJh�))CJaJh�MCJaJmH $sH $(�[�[�[F\i\�\�\�\�\�\�\ ]-]X]_]r]t]x]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]�]w^z^�^�^�^�^�^�^�^�^�^�_�_�_�_�������������������������������Ⲫ������������hA=CJaJh9K�CJaJh�HCJaJh�-�CJaJh�M�CJaJh�,CJaJh�XXCJaJh�'yCJaJh�JMCJaJh�G#CJaJh��CJaJh�Jh�JCJaJh�'�h�CJaJh�CJaJ3�_�_`2`h`�`�`�`�`�`�`Ya�a�a�a�a�a�a�a�a�a�amb�b�b�b�b�b�b�b�b�����������������|pd�Y��pd�pYNht�h� 666666666666666666666666666�6666666666�666666666666hH66666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666�62���� 0@P`p������2(�� 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p��8X�V~�������� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@_HmH nH sH tH P`��P Normal5$7$8$9DH$6�CJ _HmH sH tH ^^ T�tulo 1/$$ & F �� � ��@&^� `��a$5�FF T�tulo 2$$ & F@&a$5�\�jj T�tulo 3&$$ � 5$7$8$9D@&H$a$5�6�CJOJQJ\�aJNA`���N Fuente de p�rrafo predeter.Vi���V Tabla normal:V �4�4� la�,k ���, Sin lista @r4 T�tulo$a$5�\�L��L * 0Texto de globoCJOJQJ^JaJ`�/���` * 0Texto de globo Car#6�CJOJQJ^JaJmH sH tH PK!���� [Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r� �Ø��J��B+$�G]��7O٭V�� ��>��Aީ��^���W*6q�z�֫���F0Ҕ����4;]?�j����[�V�^�_�������+P������D��+P��7�W���W�_���K��W7� R n�K~�,G�C&�^��ׯW2�+̆|v�.&,��Z� �H�������Qr�g�LC�x33ͥJ�_����ԕ���H���� �h�| >J�L����A^�����g����'9y����ϩ#�� ���ի���ɧ�_Ͼ{��+;������_��a������ ϟ����?xl��t�Ç$�ܹ����,������A�v�ݢ O9�����'B}m�(��:،��$�� 2��*�� bj��2� �\QD���!�H�H����LO1eNo�9��\O`�Zү���ӾO��L9���C���.;
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