Micelio

SENTENCIA — Tribunal Superior de Manizales

Radicado: 2008-00943-01.

Sala: SALA PENAL

Ponente: Gloria Ligia Castaño Duque

Fecha: 2014-03-17

Sujetos procesales: REPRESENTANTE DE VÍCTIMAS, CONTRA LA SENTENCIA PROFERIDA EL DÍA 5 DE SEPTIEMBRE DE 2012 POR EL JUZGADO PRIMERO PENAL MUNICIPAL DE MANIZALES, CALDAS,

��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Y� ��V�bjbj[�[� 89� \9� \R�Z��������  �!.�!$�!�!�!�����!�!�!8/"4c#d�!�/��#�#(�#�#�#�$�$�$o/q/q/q/q/q/q/$�2��5��/�!�%�$�$�%�%�/�!�!�#�#��/***�%�!�#�!�#o/*�%o/**,�,�#������(�v������&��,[/�/0�/�,,6�'�6�,�,6�!�,|�$0�$"*%8%��$�$�$�/�/�(l�$�$�$�/�%�%�%�%��������������������������������������������������������������������6�$�$�$�$�$�$�$�$�$ M W: $TRIBUNAL SUPERIOR DE MANIZALES SALA DE DECISI�N PENAL Magistrada Ponente: GLORIA LIGIA CASTA�O DUQUE Aprobado Acta n. � 086 de la fecha.

H: 5:30 P.M. Manizales, diecisiete de marzo de dos mil catorce (2014). ASUNTO Procede esta Corporaci�n a resolver el recurso de apelaci�n interpuesto por la Representante de v�ctimas, contra la sentencia proferida el d�a 5 de septiembre de 2012 por el Juzgado Primero Penal Municipal de Manizales, Caldas, mediante la cual se absolvi� a la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO del delito de LESIONES PERSONALES CULPOSAS que le atribuy� la Fiscal�a, con ocasi�n de un accidente de tr�nsito.

HECHOS Se desprende del cartulario que siendo aproximadamente las 3:30 p.m. del d�a lunes 30 de junio de 2008, en la intersecci�n vial de la carrera 19 con calle 25 de esta localidad [centro de la ciudad], se present� una colisi�n entre el veh�culo particular marca Renault de placa FDH-550, conducido por la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO y el taxi de marca Chevrolet, placa WBF-683 piloteado por Carlos Alberto Londo�o. El taxi se movilizaba por la carrera avanzando hacia el barrio �Peralonso�, lugar al que se dirig�an los cuatro pasajeros que con �l viajaban, mientras que la conductora del veh�culo particular avanzaba por la calle hacia el barrio �Villa Pilar�, determin�ndose producto de las pesquisas que esta �ltima no ten�a la prelaci�n sobre la v�a -como si el taxista- y que por consiguiente al no atender la se�al de �Pare� que en el lugar hab�a, el obrar de la mujer se constituy� en la causa eficiente del accidente que aqu� nos convoca.

Accidente que se determin� por el Instituto de Medicina Legal ocasion� a los pasajeros del taxi importantes lesiones. As�, a Luz Adriana y Jessica Tatiana Mej�a Morales [hermanas] les gener� una incapacidad m�dico legal de 10 d�as, sin secuelas, y a la se�ora Mar�a Luz Dary Morales [madre de las anteriores] una incapacidad de 35 d�as, con perturbaci�n funcional de car�cter permanente.

ACTUACI�N DE INSTANCIA 3.1. Surtido el procedimiento bajo los par�metros contenidos en la Ley 906 de 2004 y luego de agotarse el requisito de procedibilidad atinente a la conciliaci�n [fracasada], ante el Juzgado S�ptimo Penal Municipal con funci�n de control de garant�as local, el d�a 1� de noviembre de 2011 se adelant� audiencia de formulaci�n de imputaci�n, en la cual a la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO se le endilgaron cargos por un concurso homog�neo de lesiones personales culposas; ilicitudes frente a los cuales se declar� inocente. 3.2.

Agotada la fase investigativa, ante el Juzgado Primero Penal Municipal de Manizales, el d�a 25 de noviembre de 2011 se llev� a cabo la audiencia de formulaci�n de acusaci�n, en la que definitivamente se le atribuyeron a la procesada las conductas punibles atentatorias de la integridad personal, referidas en los art�culos 112 y 114 [inc. 2�] del C�digo Penal. 3.3.

Posteriormente, el d�a 11 de mayo de 2012 se celebr� audiencia preparatoria, en la cual se deprecaron y decretaron las pruebas a introducir y practicar durante el juicio oral que, en efecto, se desarroll� los d�as 24 y 25 de julio de la misma anualidad, culminando con un sentido del fallo de car�cter absolutorio. LA SENTENCIA Una vez surtidas todas las fases procesales, el d�a 5 de septiembre de 2012 el Juzgado de conocimiento dio lectura al fallo absolutorio anunciado, acudiendo a la m�xima del in dubio pro reo y sustentando su aplicaci�n en que, si bien se acredit� que por la v�a que se desplazaba la procesada hab�a dos se�ales de �Pare� y que por ello quien ten�a la prelaci�n era el taxista que avanzaba por la avenida, la imprudencia de ella no estaba demostrada.

Para arrimar a tal conclusi�n, plante� el a quo que al juicio asistieron las tres mujeres lesionadas que ocupaban el taxi y todas ellas dejaron al descubierto que no se percataron del accidente y �nicamente sintieron la colisi�n, entrando en un shock que les impidi� determinar lo ocurrido y ofrecer informaci�n valiosa que tampoco pudo aportar el taxista, pues s�lo se percat� que apareci� el veh�culo particular, vi�ndolo ya encima, sin poderse determinar si MIRIAN FL�REZ no accion� oportunamente el freno, no pudi�ndose deducir su imprudencia, menos aun cuando hab�a elementos que suger�an que s� fren� pero que su carro se desliz� por que la v�a estaba mojada, en tanto hab�a llovido previamente.

Lo anterior apalancado en las palabras del testigo Cristian Camilo Salazar, quien pasando por el lugar de los hechos y no teniendo inter�s en el asunto, refiri� que escuch� el �chirrido� de las llantas, viendo como el veh�culo particular se deslizaba por el piso h�medo, sin poderse determinar as� la imprudencia de la procesada, quien fue absuelta, no por demostrarse su inocencia, sino por las dudas acerca de su real compromiso penal.

LA APELACI�N Notificadas las partes actuantes de la decisi�n en estrados, se les dio la posibilidad de interponer el recurso de apelaci�n contra ella, siendo la Representante de las v�ctimas quien hizo uso de dicha prerrogativa, sustentando su disenso mediante escrito con el cual reclam� la revocatoria del fallo absolutorio. Para el Censor hab�a quedado plenamente acreditado que quien ten�a prelaci�n en la v�a era el taxista, raz�n por la que la se�ora FLOREZ LLANO estaba en la obligaci�n de hacer el pare, que no hizo de forma imprudente, pudi�ndose establecer incluso con el informe ejecutivo de croquis estipulado que la causa eficiente del accidente fue el no respeto de las se�ales de tr�nsito y de la prelaci�n vial por parte de la procesada.

Acerca de la valoraci�n de las pruebas, plante� el Censor que el Juzgador omiti� que Cristian Camilo Salazar no observ� el accidente sino que s�lo escuch� el �chirrido� de llantas que pudo ser generado por el taxi, encontr�ndose irregularidades en su deponencia como que dijo que el taxi ven�a r�pido para luego admitir que no lo vio, como tampoco vio al carro particular del que, finalmente, dijo que s�lo vio su sombra cuando pas� por su lado; criticando adem�s el Apelante que se le otorgara poder suasorio a las palabras del testigo Mario Idarraga, quien era amigo del due�o del carro que conduc�a la procesada y, en todo caso, no vio el accidente sino que lleg� 10 minutos despu�s, desestim�ndose as� los testimonios de las lesionadas que dieron cuenta de la inobservancia de la se�al de �pare� que ocasion� el accidente en el que resultaron afectadas.

CONSIDERACIONES Nos encontramos de cara a un proceso penal que se ha suscitado por el accidente de tr�nsito ocurrido el 30 de junio de 2008 entre la carrera 19 y la calle 25 de Manizales, en el que resultaron involucrados dos veh�culos, un taxi que se determin� llevaba la prelaci�n en la v�a y, de otra parte, un automotor particular conducido por la se�ora MIRIAN FL�REZ, que avanzaba por una calle en la que, se acredit�, hab�a se�ales de �Pare�.

Ante tales supuestos la Fiscal�a reclam� condena, pero para el Juzgador de primer nivel, independiente de la materialidad del hecho y la acreditaci�n de la existencia de dos se�ales de tr�nsito que obligaban a la procesada a frenar, la responsabilidad de ella no pod�a colegirse, porque hab�a dubitaci�n si la invasi�n del carril obedeci� a una verdadera imprudencia o a la p�rdida de control del veh�culo ante el piso mojado.

El Ente acusador se mostr� conforme con tal conclusi�n, como no la Representante de las v�ctimas que, en esta oportunidad, censura la valoraci�n de la prueba y sugiere que s� hab�a elementos para deducir que la se�ora FL�REZ LLANO con su obrar violent� el deber objetivo de cuidado y se constituy� en causa eficiente del resultado lesivo. Ante este panorama se encuentra la Sala, pues, llamada a desatar la alzada a trav�s de una nueva estimaci�n de la cauda probatoria, lo que se har� bajo el tenor de los par�metros dogm�tico-jur�dicos fijados para examinar las conductas imprudentes; par�metros sobre los que previamente se har� una concisa consideraci�n. 6.1.

De los delitos culposos. Al ser el Derecho Penal, una herramienta de control social represiva de las conductas m�s reprobables social y jur�dicamente, que se exterioriza, como su nombre lo indica, a trav�s de penas, no puede convertirse en primera ratio de acci�n estatal para la punici�n de todas aquellas conductas humanas que ocasionen da�os a los bienes jur�dicos, sino s�lo de aquellas que, adem�s de ser significativamente lesivas, superan los l�mites de lo jur�dicamente permitido.

Es decir, la actividad del Ius Puniendi acarrea trascendentales y dr�sticas consecuencias y, por tal motivo, s�lo podr� imponerse sanci�n a quien haya defraudado gravemente las expectativas sociales desplegando una conducta reprimida por el Legislador, donde sea dable determinar la vinculaci�n real del agente con el resultado, fruto de un juicio de responsabilidad en el que se logre dilucidar que su conducta se encuentra en el campo de lo antijur�dico, m�s all� del an�lisis de simple causalidad fenomenol�gica entre ella y el resultado da�oso.

Por lo anterior es que el actual C�digo Penal reza en su art�culo 9� que �para que la conducta sea punible se requiere que sea t�pica, antijur�dica y culpable� y que �la causalidad por si sola no basta para la imputaci�n jur�dica del resultado�, implicando ello que la labor del operador judicial, para culminar en una sentencia condenatoria por un delito culposo, ser� primordialmente la verificaci�n de la existencia tanto de una relaci�n de causalidad natural como una de car�cter jur�dico entre el obrar del agente y el resultado reprochado.

En este sentido, resulta pues necesario, para atribuir jur�dicamente un resultado a una persona [a t�tulo de culpa], que se verifique de forma preliminar que, ontol�gicamente, el resultado fue fruto de la conducta desplegada por aqu�l [correspondencia de causa a efecto], para seguidamente, atendiendo las teor�as del riesgo, determinar que la conducta del agente se constituy� en un riesgo jur�dico-penal relevante [trascendencia] y no autorizado [ileg�timo] que se concret� efectivamente en la resulta lesiva de un bien jur�dico.

Lo anterior ha sido enmarcado dentro de la teor�a de la imputaci�n jur�dica a la que hizo alusi�n el Apelante y sobre la que la Corte Suprema de Justicia ha expresado de manera reiterada: �1. Como es evidente, la simple relaci�n de causalidad material no es suficiente para concluir en la responsabilidad penal de un procesado. A ello es menester agregar otras razones, entre ellas, las que demuestran que la consecuencia lesiva es "obra suya", o sea, que depende de su comportamiento como ser humano. O, como se dice en el nuevo C�digo Penal, que plasma expresamente aquello que desde mucho tiempo atr�s se viene exigiendo, "La causalidad por s� sola no basta para la imputaci�n jur�dica del resultado" (art�culo 9o.). �2.

En casos como el analizado, la imputaci�n jur�dica -u objetiva- existe si con su comportamiento el autor despliega una actividad riesgosa; va m�s all� del riesgo jur�dicamente permitido o aprobado, con lo cual entra al terreno de lo jur�dicamente desaprobado; y produce un resultado lesivo, siempre que exista v�nculo causal entre los tres factores.

Dicho de otra forma, a la asunci�n de la actividad peligrosa debe seguir la superaci�n del riesgo legalmente admitido y a �ste, en perfecta ilaci�n, el suceso fatal. �Dentro del mismo marco, la imputaci�n jur�dica no existe, o desaparece, si a�n en desarrollo de una labor peligrosa, el autor no trasciende el riesgo jur�dicamente admitido, o no produce el resultado ofensivo, por ejemplo porque el evento es imputable exclusivamente a la conducta de la v�ctima. �La relaci�n causal, entonces, est� clara: conducci�n de un bus, es decir, actividad peligrosa.

Luego, superaci�n del riesgo permitido, con pluralidad de infracciones; y despu�s, finalmente, ca�da de la v�ctima por conducta culposa imputable al gu�a de la m�quina (�)� Visto lo anterior, se advierte entonces que para que una conducta sea susceptible de reproche y pueda recibir el calificativo de culposa, resulta indispensable que se haya desarrollado bajo la extralimitaci�n o infracci�n de una actividad jur�dicamente permitida, no siendo admisible deducir responsabilidad penal en aquellos eventos donde la conducta es causa natural del resultado lesivo, pero aquella estuvo dentro de los l�mites de lo autorizado normativamente.

En esa medida, causalmente puede encontrarse el nexo entre una conducta y un resultado gravoso, pero el derecho penal se preocupa adem�s de ello, porque �stas tengan una conexi�n jur�dica, producto de una elevaci�n del riesgo que no es tolerada por el ordenamiento vigente. �a. El fen�meno de la elevaci�n del riesgo se presenta cuando una persona con su comportamiento supera el arrisco admitido o tolerado jur�dica y socialmente, as� como cuando tras sobrepasar el l�mite de lo aceptado o permitido, intensifica el peligro de causaci�n de da�o. �b. Para que exista imputaci�n jur�dica del resultado es menester que la creaci�n del riesgo, por superaci�n o por intensificaci�n del mismo, genere el resultado lesivo, es decir, que haya nexo de fundamento a consecuencia entre uno y otro�.

Dicho lo anterior, se perfila entonces que la labor del Juez, a la hora de resolver procesos por delitos donde el obrar del agente ha sido culposo, debe dirigirse especialmente a la b�squeda del riesgo jur�dicamente desaprobado y creador del resultado lesivo de bienes jur�dicos; labor que, ante los avances de una sociedad, que ha permitido por consenso el desarrollo de numerosas actividades que implican peligro y en la cual se desenvuelven cuantiosas relaciones intersubjetivas de divisi�n de funciones y responsabilidades, no es f�cil.

No es f�cil, tal como ocurre en la circulaci�n vial, la cual por los peligros que apareja, se encuentra controlada por numerosas normas de tr�nsito, sobre las que se sustenta la confianza de los transe�ntes y conductores, quienes esperan de los dem�s un comportamiento acorde que impida la ocurrencia de eventos siniestros, los que se pueden dar tanto por la concreci�n de riesgos jur�dicos como antijur�dicos.

Al fin y al cabo en ello radica su peligrosidad. Y a prop�sito del principio de confianza, preciso sea citar a la Corte Suprema cuando sobre el particular ha dicho: �Tal principio de confianza opera en una comunidad determinada de interrelaci�n, cuando quien realiza el riesgo tolerado conforme a las normas que disciplinan la actividad correspondiente puede esperar que quienes intervienen en el tr�fico jur�dico tambi�n observen a su vez las reglas pertinentes, de modo que no se le puede imputar un resultado antijur�dico en desarrollo de la actividad riesgosa permitida conforme al deber de atenci�n, si en �sta interfiere un tercero que desatiende la norma de cuidado que le es exigible, o si a pesar de no atender la norma de cuidado esta desatenci�n no fue determinante en tal producto, sino la injerencia, dolosa o culposa, de ese tercero. �La determinaci�n de la efectividad del principio de confianza en un �mbito de interrelaci�n est� guiada por la apreciaci�n racional de las pautas que la experiencia brinda o de las concretas condiciones en que se desenvuelve una actividad u organizaci�n determinada, porque son elementos que posibilitan se�alar si una persona, al satisfacer las reglas de comportamiento que de ella se esperan, est� habilitada para confiar en que el dolo o la culpa de los dem�s que interact�an en el tr�fico jur�dico no la van a afectar� (Resaltado nuestro). 6.2.

Del caso concreto. 6.2.1. Superados los anteriores planteamientos, sea del caso comenzar refiriendo que en el caso sub examine ninguna dubitaci�n ni controversia se dio acerca de la relaci�n causal que hubo entre el obrar de la procesada y el accidente que dio lugar a las lesiones de las tres mujeres que en el veh�culo taxi se movilizaban.

En efecto, tanto de la prueba documental estipulada, como de las deponencias de todos aquellos que por estrados desfilaron, f�cil se colige que en horas de la tarde del 30 de junio de 2008, fue el Renault 9 que piloteaba la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO el que irrumpi� la avenida 19, impactando un veh�culo de servicio p�blico que llevaba consigo a las tres mujeres que se les determin� incapacidad m�dico-legal, y a una de ellas perturbaci�n funcional de car�cter permanente.

As�, el nexo de causalidad entre el obrar de la acusada y el resultado lesivo fulgur�, acreditado qued� y as� se mantendr� porque tal aspecto no ha sido puesto ahora en tela de juicio. 6.2.2. Ahora bien, tal y como viene de referirse, el segundo esca�o o paso a la hora de determinar responsabilidad por un delito culposo se contrae a verificar que el obrar del agente se encasille en una infracci�n o extralimitaci�n de una actividad jur�dicamente permitida, lo que en el presente asunto tambi�n se pudo determinar; incluso, por el Juez de primer nivel que adopt� la decisi�n absolutoria.

Lo anterior, por cuanto se sabe que la actividad de conducir automotores es una actividad altamente riesgosa, pero que por los beneficios sociales que ofrece se encuentra jur�dicamente permitida; eso s�, bajo el cumplimiento de ciertos c�nones o par�metros que se espera sean atendidos por los part�cipes del tr�fico de rodantes que, de llegar a omitirse o transgredirse, se constituir�n en una indebida extralimitaci�n del riesgo permitido, tal como le ocurri� a la se�ora FL�REZ LLANO, pues invadi� v�a sobre la que no ten�a prelaci�n, como quiera que la calle por la que avanzaba en su rodante ten�a se�ales de tr�nsito que le demandaban que frenara su marcha antes de realizar la maniobra de cruce.

Ning�n testigo rebati� tal circunstancia, la Defensa tampoco se opuso a este supuesto de hecho y, reit�rese, el a quo en su fallo dio por acreditado que, pese a que exist�an dos se�ales de pare ubicadas sobre la calle 25 con carrera 19 de la localidad, la mujer procesada termin� entrando a la avenida en la que se present� la colisi�n, lo cual en un primer momento deja en evidencia la superaci�n del riesgo, entr�ndose al campo de lo prohibido, de lo indebido, aspecto cardinal -que no suficiente- para hablar de un obrar imprudente. 6.2.3.

Empero, luego de lo anterior el Juez de primera instancia otorg� m�rito a la argumentaci�n defensiva y, en esa medida, concluy� que quiz� tal infracci�n de tr�nsito obedeci� a las condiciones del piso [humedad] que generaron que, pese a que la procesada accion� los frenos oportunamente, el carro no se detuvo sino que resbal� y por ello era posible que el accidente no hubiese tenido su causa en una imprudencia, sino en un hecho ajeno y, al parecer, incontrolable para la conductora, lo cual generaba una duda que deb�a resolverse a su favor.

Aqu� se halla el punto de quiebre, pues fue tal tesis judicial la que rebati� el Apelante, sujeto procesal que, en esta oportunidad, sea oportuno decirlo desde ya, ser� respaldado por esta Colegiatura, porque para la Sala de decisi�n no hab�a lugar a la duda y la prueba acaudalada s� se tornaba suficiente para colegir que MIRIAN FL�REZ LLANO aument� indebidamente el riesgo y, por consiguiente, con su ileg�timo obrar se constituy� en causa eficiente del resultado lesivo que aqu� centra la atenci�n. Se pasa a exponer: 6.2.4.

Por regla general un siniestro de tr�nsito ocurre de forma sorpresiva, no s�lo para aquellos que se ven involucrados en �l, sino para todos que por la zona se hallan, siendo as� comprensible que no siempre se logre un testigo id�neo para dar cuenta fiel de lo acaecido, siendo numerosas las oportunidades en que los deponentes escuchan la colisi�n y de su consecuente percepci�n forman sus conclusiones, sin que sus palabras puedan ser expresi�n cabal de lo realmente sucedido.

En verdad lo intempestivo de un siniestro vial es una particularidad que dificulta conocer sus espec�ficas y precisas circunstancias modales por parte de quienes en cercan�as se encuentran, pues los conductores y peatones se desplazan desprevenidamente hacia su lugar de destino, sin ir pendientes segundo a segundo de los eventuales sucesos que puedan ocurrir.

Todo lo anterior para decir que en el presente asunto ello fue lo que ocurri�, en tanto en juicio se cont� con las palabras de las tres lesionadas y del taxista que, en correspondencia con el Juzgador de primer nivel, debe admitirse fueron presa de los nervios y por lo traum�tico del accidente no percibieron algunas circunstancias, olvidaron otras y, muy seguramente, las que apreciaron pudieron alterarlas; lo que de igual manera pudo ocurrir para los pasajeros del veh�culo conducido por la se�ora FL�REZ, cont�ndose adem�s en este caso con el testimonio de Cristian Camilo Salazar Murcia, quien pasando por la zona dej� al descubierto que a ninguno de los dos veh�culos vio antes de la colisi�n que s�lo se percat� cuando escuch� un �chirrido� de llantas, casi de manera simult�nea con el sonido ocasionado por el choque.

Sin embargo, lo discurrido no es argumento efectivo para concluir que los testigos no podr�an pronunciarse respecto al accidente ocurrido, siendo as� como no resultaba imposible conocer el devenir de los acontecimientos, siendo algunos de ellos narrados con contundencia por los testigos. As�, encuentra esta Sala los dichos de Mar�a Luz Dary Bedoya (v�ctima) y su hija Yessica Tatiana Mej�a, que admitieron no recordar las circunstancias de la colisi�n, como no ocurri� respecto de la otra mujer que se desplazaba en el taxi: Luz Adriana Mej�a, quien estando del lado que recibi� el impacto, a trav�s de la ventana pudo observar como el carro particular se dirig�a hacia ellos, siendo as� factible que hubiese podido percibir lo que relat� en juicio, como lo fue que no vio que el rodante que ven�a de la calle 25 frenara, sino que sigui� derecho, vini�ndoseles directamente encima, resaltando no haber percibido una clara maniobra de frenado.

Lo anterior ratificado por el taxista involucrado, sujeto que por estar conduciendo deb�a estar pendiente de lo que a su alrededor ocurr�a y quien por tal atenci�n pudo narrar en la vista p�blica que cuando el carro particular le sali� intempestivamente, avanzaba r�pido, esto es, sin que estuviese frenando, y que por tal no pudo esquivarlo, gener�ndose una colisi�n casi en la mitad de la avenida porque el carro conducido por la se�ora FL�REZ no estaba deteniendo o aminorando su marcha, sino que segu�a su rumbo.

Para esta Sala estos dos testigos son de recibo, pues en verdad, m�s all� de la segura alteraci�n que les ocasion� el accidente, su posici�n les ofrec�a segundos antes una clara posibilidad de percatarse de ciertos acontecimientos, entre los cuales se encuentra el de observar que el veh�culo particular que ingresaba a la avenida no lo hac�a en una maniobra de frenado, sino que al atravesar el pare lo hizo en plena marcha, la que �nicamente vari� cuando se percat� del inminente choque.

Ahora, el Juez no atendi� tales dichos y acogi� los del testigo Cristi�n Camilo Salazar cuando dijo que observ� cuando el carro particular fren� y se resbal�, pero para esta Sala tal afirmaci�n deb�a acogerse si el testigo hubiese ratificado que hab�a observado el antes y durante de la colisi�n, empero, contrario a ello, en medio de su deponencia flaque� y debi� reconocer que as� como no observ� si el taxi ven�a a alta velocidad [como antes lo hab�a expuesto], tampoco vio al carro particular, sino que observ� su sombra cuando pas� por el lado, dado que �l estaba hablando por el radiotel�fono, mirando hacia otra parte, luego de lo cual escuch� el �chirrido� de las llantas y se percat� de la consecuente colisi�n. As� las cosas, con este testigo no queda acreditado que la procesada hubiese desarrollado antes de pasar por el lugar en el que deb�a hacer el pare una maniobra de frenado, siendo totalmente atendible lo dicho por una de las v�ctimas y el taxista, quienes observaron como el veh�culo particular avanzaba hacia ellos, gener�ndose el �chirrido� de las llantas, no cuando intent� realizar el pare, sino cuando avizor� que hab�a invadido la v�a por la que correctamente avanzaba un taxi con el que iba hacia una inminente colisi�n. De lo adverado, se concluye entonces que no hab�a elementos de juicio s�lidos para considerar que la conductora MIRIAN FL�REZ LLANO fren� oportunamente y, por el contrario, se cont� con testimonios relevantes que, dada su infortunada ubicaci�n, pudieron ver como quien conduc�a el carro particular al llegar al cruce no detuvo su marcha como las normas de tr�nsito se lo exig�an, lo que no pudo ser derruido por los acompa�antes de la procesada [su madre y una amiga], quienes dejaron entrever su parcialidad al querer sugerir un exceso de velocidad del taxi pese a que dentro del mismo juicio debieron reconocer que no lo vieron antes de que ocurriera el choque. 6.2.5.

Con lo antepuesto se advierte, entonces, que las bases de la acusaci�n han quedado demostradas, ante una invasi�n del carril por el que avanzaba un veh�culo que llevaba la v�a, lo que no pod�a morigerar el Juez de la causa para fincar la duda, porque m�s all� de la argumentaci�n defensiva, no contaba con bases probatorias para creer que quiz� el choque se present� por las condiciones de la v�a. En verdad, esta Sala considera que la duda que permite la absoluci�n del procesado es una figura garantista que se materializa en el plano probatorio, raz�n por la que no puede surgir de una confrontaci�n argumentativa de las partes, sino de una verdadera vacilaci�n luego del cotejo de la prueba, como no ocurre en este caso, en el que el a quo aval� la postura asumida por la Defensa en sus alegaciones, pese a que ellas no estaban respaldas en elementos suasorios.

Es decir, a trav�s del juicio se sugiri� a favor de la absoluci�n que el carro que conduc�a MIRIAN FL�REZ no se detuvo pese a que accion� a tiempo el freno, bajo la idea de que hab�a sido un d�a lluvioso en el que el asfalto estaba mojado, conclusi�n que adopt� el a quo y que aparece equivoca a juicio de esta Corporaci�n, porque con ella se desconoce que el hecho de que el piso estuviese h�medo lo �nico que generaba era una necesidad de mayor precauci�n de parte de la conductora procesada, quien al ser participante activa del tr�nsito vial deb�a tener presente que cuando llueve la velocidad debe reducirse y la distancia de frenado que se necesita ser� mayor que en condiciones normales.

En esa medida, que hubiese llovido exig�a extender las precauciones al conducir y, ciertamente, evitar los excesos, sin que pudiese convertirse esta sola circunstancia en base para exculpar la conductora acusada, porque admitir tal conclusi�n ser�a permitir que cada vez que se presenta un accidente de tr�nsito sobre zona h�meda y por no realizar un pare, se concluya que hay lugar a la duda porque el infractor estaba imposibilitado para frenar en el lugar que le correspond�a. Ello es inaceptable, tal y como acaece para el caso de la se�ora FL�REZ LLANO, en tanto, se conoci� que no respet� la se�al de tr�nsito que le ordenaba frenar su marcha, sin adverarse fundamento probatorio s�lido para deducir que s� fren� y que el carro no le respondi�, haci�ndose hincapi� durante el juicio en lo mojado de la v�a, pero sin que ello pueda ser base para generar la duda porque, it�rese, tal circunstancia especial �nicamente deja entrever que los conductores deb�an tener mayor precauci�n. Contrario ser�a que a trav�s de las pruebas [t�cnicas o el testimonio de la implicada] se hubiese conocido, m�s all� de las suposiciones del Defensor, (i) que el carro present� una imprevisible aver�a en su sistema de frenado, (ii) que s� fue frenado pero no respondi� o (iii) que la v�a presentaba ciertas irregularidades [verbigracia, atinentes al drenaje del pavimento, cantidad de agua, suciedad en la zona o condiciones de fricci�n, por nombrar algunas] que le imped�an de forma �ptima detener el automotor, pero ninguna de estas hip�tesis excluyente de responsabilidad fue acreditada, por lo que no hab�a lugar a dudas acerca del acaecimiento de un claro acontecer imprudente.

Y no es que con lo anterior se invierta la carga de la prueba, sino que ante la contundencia de las pruebas que dejaban en evidencia la indebida invasi�n del carril por parte de la procesada que deb�a tener presente que hab�a llovido y que, por tanto, deb�a ser m�s cauta, no alcanzaba para configurar la duda una sugerencia defensiva de lo posiblemente acaecido, sino contundentes pruebas que dejaran en evidencia los supuestos que dejaban al descubierto que fue presa de un acontecer imprevisible que no obedeci� a su imprudencia. En respaldo de lo anterior, valga traer a colaci�n la argumentaci�n que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ha mantenido a trav�s del tiempo para concluir que cuando con la estrategia defensiva no se cuestiona la ocurrencia de los hechos y las pruebas presentadas por el �rgano Persecutor, sino que se postula una hip�tesis eximente de responsabilidad, est� la Unidad de Defensa en la obligaci�n de probarla mediante sus propios elementos de prueba: ��Se dice que la carga de la prueba en materia penal, por virtud del principio de presunci�n de inocencia, corresponde al ente encargado de investigar y acusar, lo que implica que el procesado queda relevado de probar la no perpetraci�n del hecho delictivo y su no culpabilidad.

Empero a dicha regla mal puede d�rsele el alcance de llegar a afirmar que el acusado no tiene la obligaci�n de acreditar las circunstancias exculpativas que alega en su favor�, porque de estas no est� obligada la fiscal�a a probarlas. �En un sistema procesal acusatorio en el que no rige el principio de investigaci�n integral, es claro que la actividad probatoria de la fiscal�a y la tarea de desvirtuar dicha presunci�n, se agota con la demostraci�n de los hechos en los que funda la acusaci�n, al igual que la ejecuci�n de los mismos en cabeza del sindicado, as� como el conocimiento que debe expresar a la defensa acerca de la existencia de un medio de convicci�n favorable a sus intereses.

De all� que la defensa adquiera el compromiso de demostrar las circunstancias que se opongan al soporte f�ctico de la acusaci�n, pues de lo contrario el procesado se expone a una condena.� �En s�ntesis, que la carga de prueba debe entenderse desde una perspectiva formal y material, seg�n la cual a las partes les corresponde probar sus afirmaciones o negaciones hechas al interior del proceso y de no hacerlo se le generan consecuencias adversas, pues, � la carga din�mica de la prueba se aplica no para que al procesado se le demande demostrar que es inocente, sino para desvirtuar lo ya probado por el ente acusador.� Por todo lo precedentemente discurrido impera revocar la sentencia absolutoria emitida en primera instancia, pues no hay prueba de una situaci�n particular que exculpe a la procesada, y m�s all� de la contingencia de que el piso estaba mojado, nada se opone a concluir, superando cualquier vacilaci�n, que la prueba fue asaz para demostrar que hubo un ileg�timo incremento del riesgo por parte de MIRIAN FL�REZ que se concret� en las lesiones que aqu� nos convocan y por las cuales, precisamente, fue que el familiar de las lesas que con ellas viajaba, reaccion� de forma violenta baj�ndose del taxi a reclamarle a la conductora con arma en mano; comportamiento que no se justifica pero que es propio de quien avizora que se present� un obrar imprudente, mas no un evento incontrolable que no pudiera ser previsto por una mujer que ten�a plena conciencia de que el asfalto estaba h�medo. 6.3.

Tasaci�n de la pena. Tres fueron las personas lesionadas, dos de ellas con incapacidad m�dico legal inferior a 30 d�as, mientras que la madre de las anteriores report� incapacidad m�dico legal de 35 d�as y una perturbaci�n funcional de car�cter permanente, encontr�ndonos as� ante un concurso homog�neo, siendo la �ltima secuela la m�s grave y la que, en consecuencia, se tendr� como base para fijar la pena.

Pues bien. Reza el inciso 2� del art�culo 112 del C�digo Penal que cuando la perturbaci�n funcional es de car�cter permanente la pena de prisi�n oscilar� entre 4 y 12 a�os de prisi�n y la multa entre 34,66 y 54 smlmv, guarismos que trat�ndose de un delito culposo, conforme al art�culo 120 del C�digo Penal, se readecuaran a una sanci�n intramural de 9,6 y 36 meses, mientras que la multa fluctuar� entre 6,9 y 13,5 smlmv.

Con tales l�mites punitivos ser�a del caso pasar a dividir el �mbito de movilidad en cuartos, pero como quiera que estamos ante una conducta en la que no se acreditaron circunstancias de mayor punibilidad, y adem�s se trata de un delito en modalidad culposa que no requiere de un cargado rigor en su represi�n por tratarse de una conducta aislada que no manifiesta una personalidad proterva, desde ya se anuncia que se aplicar�n las penas m�nimas, es decir, 9,6 meses de prisi�n y multa equivalente a 6,9 smlmv para el momento de los hechos.

Y como quiera que el 1er inciso del art. 112 del C.P. reza que �si el da�o consistiere en incapacidad para trabajar o enfermedad que no pase de 30 d�as, la pena ser� de prisi�n de 16 a 36 meses�, lo que se aplica para las lesiones sufridas por Yessica Tatiana y Luz Adriana Mej�a, la pena de prisi�n con ocasi�n del concurso se aumentar� en 2 meses, manteniendo inc�lume la pecuniaria ya establecida.

As� las cosas, en definitiva las sanciones a imponer a la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO ser�n de 11,6 meses de prisi�n y multa por valor de 6,9 smlmv para el a�o 2008. Sanciones que estar�n acompa�adas de la privaci�n del derecho a conducir veh�culos automotores por un lapso de 16 meses y de la accesoria de inhabilitaci�n para el ejercicio de derechos y funciones p�blicas por el mismo t�rmino que la principal de prisi�n. 6.4.

Concesi�n de subrogados. Dadas las caracter�sticas de la ilicitud y la consecuencia sancionatoria establecida, en este caso hay lugar a la concesi�n del subrogado atinente a la suspensi�n condicional de la ejecuci�n de la pena, pues atendiendo el art�culo 29 de la nueva Ley 1709 de 2014, nos encontramos ante una pena que no excede de 4 a�os y una procesada que es infractora primaria, responsable de una ilicitud frente a la cual no se han establecido talanqueras para la concesi�n de suced�neos, estableci�ndose entonces en esta oportunidad un periodo de prueba de 2 a�os.

Tal suspensi�n de la pena privativa de la libertad se extender� a la sanci�n accesoria de inhabilitaci�n para el ejercicio de derechos y funciones p�blicas que, en consecuencia, seguir�n en cabeza de la sentenciada. Por todo lo precedentemente discurrido, el TRIBUNAL SUPERIOR DE MANIZALES, SALA DE DECISI�N PENAL, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, RESUELVE:

PRIMERO: REVOCAR la sentencia que por v�a de apelaci�n se ha revisado, que fuera proferida el d�a 5 de septiembre de 2012 por el Juzgado Primero Penal Municipal de Manizales, Caldas, y mediante la cual se absolvi� a la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO del delito de LESIONES PERSONALES CULPOSAS que le atribuy� la Fiscal�a.

SEGUNDO: En su lugar, CONDENAR a la se�ora MIRIAN FL�REZ LLANO, de condiciones civiles y personales conocidas en la actuaci�n, como responsable del concurso de LESIONES PERSONALES CULPOSAS de conformidad con los art�culos 112 y 114 de la Ley 599 de 2000, a las penas principales de 11 meses y 18 d�as de prisi�n y multa por valor de 6,9 smlmv para el a�o 2008.

Igualmente se le condena a la privaci�n del derecho de conducir automotores por un lapso de 16 meses, y a la accesoria de interdicci�n en el ejercicio de derechos y funciones p�blicas por igual lapso que la pena de prisi�n suspendida.

TERCERO: CONCEDER a la sentenciada MIRIAN FL�REZ LLANO la suspensi�n condicional de la ejecuci�n de la pena privativa de la libertad, quedando sujeta a un periodo de prueba de dos (2) a�os. Tambi�n se hace extensiva tal suspensi�n a la pena accesoria de interdicci�n en el ejercicio de derechos y funciones p�blicas.

CUARTO: De acuerdo al art�culo 102 del C�digo de Procedimiento Penal [modificado por la Ley 1395 de 2010] ADVERTIR que una vez adquiera firmeza la presente sentencia condenatoria, dentro del t�rmino de 30 d�as, las v�ctimas del delito podr�n solicitar [ante el Juzgado que conoci� del proceso en primera instancia] la iniciaci�n del INCIDENTE DE REPARACI�N INTEGRAL, con el cual podr�n lograr el resarcimiento de los perjuicios generados con el punible.

QUINTO: Una vez adquiera firmeza el presente fallo, a trav�s del Juzgado de origen se informar� a las autoridades enlistadas en los art�culos 116 y 462 del C�digo de Procedimiento Penal lo decidido, orden�ndose adem�s la remisi�n de copia de la decisi�n a los Juzgados de Ejecuci�n de Penas de esta ciudad, y a la Jurisdicci�n coactiva para que se ejecute el cobro de la multa.

SEXTO: Notif�quese la presente decisi�n a las partes, inform�ndoles que en contra de la misma procede el recurso extraordinario de casaci�n. Notif�quese y c�mplase Los Magistrados GLORIA LIGIA CASTA�O DUQUE DENNYS MARINA GARZ�N ORDU�A JOSE FERNANDO REYES CUARTAS Johana Franco Herrera Secretaria.  El acta de la audiencia de formulaci�n de imputaci�n se halla a folio 73 del expediente.  El escrito de acusaci�n se encuentra de folio 44 a 47 del cartulario.

Por su parte, el acta de la audiencia de formulaci�n de acusaci�n se halla en el folio 81.  En el folio 93 del expediente se encuentra el acta de la audiencia preparatoria.  Corte Suprema de Justicia. Sala de decisi�n penal. Sentencia de Casaci�n del 20 de abril de 2006 MP: �lvaro Orlando P�rez Pinz�n. Rad: 22941. [Posici�n reiterada en providencia 32174 del 02 de septiembre de 2009].  Corte Suprema de Justicia. Sala de Casaci�n Penal. sentencia del 11 de mayo de 2005 (Radicado 22.511).  Corte Suprema de Justicia. Sala de Casaci�n Penal.

Decisi�n de �nica instancia del 17 de septiembre de 2003. Rad: 17765.  Argumentos expuestos, entre otras, en las providencias: 33660 del 25 de mayo de 2011 y 41505 del 11 de septiembre de 2013. En la sentencia 31103 del 27 de marzo de 2009, en el mismo sentido expres�: �Porque, si bien, como ya se anot�, el principio de presunci�n de inocencia demanda del Estado demostrar los elementos suficientes para sustentar la solicitud de condena, no puede pasarse por alto que en los eventos en los cuales la Fiscal�a cumple con la carga probatoria necesaria, allegando pruebas suficientes para determinar la existencia del delito y la participaci�n que en el mismo tiene el acusado, si lo buscado es controvertir la validez o capacidad suasoria de esos elementos, es a la contraparte, d�gase defensa o procesado, a quien corresponde entregar los elementos de juicio suficientes para soportar su pretensi�n�.     P�gina  PAGE 1 de  NUMPAGES 26 Sistema Acusatorio: 2008-00943-01 MIRIAN FL�REZ LLANO Lesiones Personales Culposas Revoca y condena Rep�blica de Colombia  Tribunal Superior de Manizales Sala Penal 67Kft|����������* D � � ��ų����ňy����eS�S@%hr�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH 'h�J�hk[�5�OJQJ^JaJmH sH hR�5�OJQJ^JmH sH hk[�5�OJQJ^JmH sH hR�OJQJ^JmH sH hk[�OJQJ^JmH sH #hSU�hk[�5�OJQJ^JmH sH  hSU�hk[�OJQJ^JmH sH +h�vhk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH 67Kf������n o v w   (������������������$��dh`��a$gd[bm$��dh`��a$gdk[�$ & Fdha$gdk[� $dha$gdk[�$��dh^��a$gdk[�$dh&d P�� a$gdk[� $dha$gdk[�� � � ' n o v w & < � � � � f g y z � � � � � � � 6f����Ƿ١Ǐ�}k�YGYGY�YGYG�YG"hHCJOJQJ^JaJmH sH "h[bmCJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH "hr�CJOJQJ^JaJmH sH "h�vCJOJQJ^JaJmH sH +h��hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH hk[�OJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %h3I�5�CJOJQJ^JaJmH sH ()������HI����[\���������������������$��dh`��a$gd� �gdH$ & Fdha$gdk[�$��dh`��a$gdk[�$��dh`��a$gd�v$��dh`��a$gd[bmf���������y����,78����Ǵ��xbP�P>P>P>P>"h�R�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH +h�9�hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH 'h�Q)hk[�5�OJQJ^JaJmH sH (h�;hk[�CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH $h�Q)h[bmOJQJ^JaJmH sH (h�vh[bmCJOJQJ^JaJmH sH "h�vCJOJQJ^JaJmH sH "h[bmCJOJQJ^JaJmH sH ������ "1c�������������%CDFIMN��ð�����Þ��ÌÌÌÌÌzbz�L�+h�Ghk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH /jh}0JCJOJQJU^JaJmH sH "h}CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH "h�S*CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH "h�R�CJOJQJ^JaJmH sH /jhk[�0JCJOJQJU^JaJmH sH N\ew���5������ +-GWZ[\�����ٯ����٧��قققo�ق]J]%h�`�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h�`�CJOJQJ^JaJmH sH %h� �6�CJOJQJ^JaJmH sH "h� �CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH hk[�mH sH /jhk[�0JCJOJQJU^JaJmH sH "h�w]CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h�<Nhk[�CJOJQJ^JaJmH sH MPb���./X(lo��������������ʸ��p�p[I"hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h�`�h�q�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�7�CJOJQJ^JaJmH sH "h� �CJOJQJ^JaJmH sH "h�q�CJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Y�CJOJQJ^JaJmH sH "h�`�CJOJQJ^JaJmH sH "hC6yCJOJQJ^JaJmH sH �����$!,!-!=!>!�"�"�$�$�%�%7'������������������$��dh`��a$gdB|�$ & Fdha$gdk[�$��dh`��a$gd�Y�$��dh`��a$gdk[� $dha$gdk[�$ & F��dh^�`�a$gdk[������sv�y��$ 0 � � !"!��ųųųڡ�}�kYGY5Y5"h�Y�CJOJQJ^JaJmH sH "h�S*CJOJQJ^JaJmH sH "h�4ECJOJQJ^JaJmH sH "h�\�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Y�CJOJQJ^JaJmH sH "h�LNCJOJQJ^JaJmH sH "h�z�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h� ~hk[�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH "!#!$!&!)!*!+!,!-!=!|!5"e"f"�"�""###u#�#���ʸ��|i�WE3W3WEWE"hHCJOJQJ^JaJmH sH "h�S*CJOJQJ^JaJmH sH "h�UCJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH (h�;1hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h],hk[�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH "h�z�CJOJQJ^JaJmH sH "h�LNCJOJQJ^JaJmH sH "h�Y�CJOJQJ^JaJmH sH "h�4ECJOJQJ^JaJmH sH �#�#�#�#�#�#$ $C$G$K$U$e$�$�$'$'4'6'8'V'W'X'Y'����ʸʦ��ܔ�����ʸlYF�%hY+K5�CJOJQJ^JaJmH sH %hmj75�CJOJQJ^JaJmH sH +hmj7hmj75�CJOJQJ^JaJmH sH "hY+KCJOJQJ^JaJmH sH "hHCJOJQJ^JaJmH sH "h0�CJOJQJ^JaJmH sH "hmj7CJOJQJ^JaJmH sH "h�UCJOJQJ^JaJmH sH "h�S*CJOJQJ^JaJmH sH "hrC�CJOJQJ^JaJmH sH 7'8'W'X'*)+),)R+S+v-w-x-�/�/K0L0`2i4j4�5�5�6�6�6����������������������� $��^��a$gdY+Kgd5 �gdY+K$��dh`��a$gdY+K$��dh`��a$gdB|�Y'�(*),)G)J)T)R+S+�+�+�+G,�,�,v-x-�/�/�/�/K0L0_2`2a2h4i4j4�5�5�5�6����˼�����������z�izXizX� h��h5 �OJQJ^JnH $tH $ h��hY+KOJQJ^JnH $tH $hY+KOJQJ^JnH $tH $ hgL�hY+KOJQJ^JnH $tH $h5 �h4V�CJOJQJ^JaJ h�)�hY+KCJOJQJ^JaJhY+K6�CJOJQJ^JaJ#h25hY+K6�CJOJQJ^JaJhY+K h�whhY+KCJOJQJ^JaJhY+KCJOJQJ^JaJ �6�6�6�6�6�6�6�6&7�7�7�7�7y8z8{8�9�9�9�:�:�;�;�;��������������z��scVcV?,jh�z�hY+K0J5�CJOJQJUaJhY+K5�CJOJQJaJh�``hY+K5�CJOJQJaJ h[r�h5 � hgL�h5 �h5 �CJOJQJ^JaJ hgL�hY+KCJOJQJ^JaJh4V�CJOJQJ^JaJhY+KCJOJQJ^JaJhY+KhgL�h5 �OJQJ^JhY+KOJQJ^J hgL�hY+KOJQJ^JnH $tH $-jhgL�hY+K0JOJQJU^JnH $tH $�6y8z8{8�9�9�:�:�;�;�;�=�=�=�?�?�?�B�B�D�D�D���������������������$��dh`��a$gdB|� $��^��a$gdY+K$��d�^��a$gdY+Kgd5 �gdY+K$��dh`��a$gdY+K�;�;�;�;P<�<�=�=�=->1>�?�?�?B�B�B�D�D�D�D�D���ͼ�۸ͪ��͙�y�bXN8+hmj7hmj75�CJOJQJ^JaJmH sH h4V�OJQJ^JhY+KOJQJ^J-jhgL�hY+K0JOJQJU^JnH $tH $h�OJQJ^JnH $tH $#h�9�hY+K5�OJQJ^JnH $tH $ hgL�hY+KOJQJ^JnH $tH $h�CJOJQJ^JaJh5 � h�9�hY+KCJOJQJ^JaJhY+KCJOJQJ^JaJhY+Kh�``hY+K5�CJOJQJaJh�z�hY+K5�CJOJQJaJ�D�D�D+F,FH H�H�HYJZJMM4O5O^Q_QlSmSSUTU�V�V�Y�Y [![�������������������������� $dha$gd?Wm$��dh`��a$gdB|��D�D�D�D-E7EGEREvE}EyGHH^HpH�H�H�HdI|II�I�I�I��IJIJ����{�i�i��i[M[<[ hgL�h CJOJQJ^JaJh�}�CJOJQJ^JaJh CJOJQJ^JaJ"h CJOJQJ^JaJmH sH "h�f�CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH %h4V�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h4V�CJOJQJ^JaJmH sH "h�E�CJOJQJ^JaJmH sH +h�E�h�E�5�CJOJQJ^JaJmH sH %hmj75�CJOJQJ^JaJmH sH �I�I�I�I�IKKK&KIKhK�K�LMM�M�M�M�M�MN1N����ϽϽϫϽ���tbP>P>"h�/�CJOJQJ^JaJmH sH "h?voCJOJQJ^JaJmH sH "h@J�CJOJQJ^JaJmH sH %h %�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h %�CJOJQJ^JaJmH sH "h�E�CJOJQJ^JaJmH sH "h33�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH h CJOJQJ^JaJ hgL�h CJOJQJ^JaJ1N5O;O<OuO-PZPwP Q)Q�R�R�R�RjSkSmSsStS&T2T�T�����Ƣ�~�Ƣ��kYGY"h�] CJOJQJ^JaJmH sH "h�"�CJOJQJ^JaJmH sH %h�E�5�CJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH "hy1�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "hIlCJOJQJ^JaJmH sH "h�E�CJOJQJ^JaJmH sH +h�E�h�E�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hIe�CJOJQJ^JaJmH sH �T�T�T�T�T�T>UHUPUnU�U�VZXdXjXuX�X�X�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y�Y)Z1Z7Z@Z������ʸ�ʔʔʔʂ���p�^L^�"h?WmCJOJQJ^JaJmH sH "h)HCJOJQJ^JaJmH sH "hWx:CJOJQJ^JaJmH sH "hy1�CJOJQJ^JaJmH sH "h/oGCJOJQJ^JaJmH sH "h%�CJOJQJ^JaJmH sH "h �CJOJQJ^JaJmH sH "h�] CJOJQJ^JaJmH sH "h�"�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH @ZDZ�Z�Z�Z&[H[,\-\�\�\.]�]�]^�^�^�^�^A_{_�_�_�_�_�_��ʸʦ���p��^������^p^L^L"h�8�CJOJQJ^JaJmH sH "h6�CJOJQJ^JaJmH sH "h�B�CJOJQJ^JaJmH sH "hd~CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h.CJOJQJ^JaJmH sH "h �CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�7�CJOJQJ^JaJmH sH "h)HCJOJQJ^JaJmH sH ![�]�]�_�_�a�awd�f�f"i#i�j�j�l�lGoHo*q+q's(s�u�u�w�w�������������������������$��dh`��a$gdP@�$��dh`��a$gdB|��_�`�`�a�c�c�cOd]dvdwdweef�f�f�f�f�f�f�f�ghZh���ʸʸܸ���ܸ�p�^L�:�"hFCJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH "h�B�CJOJQJ^JaJmH sH "hP@�CJOJQJ^JaJmH sH "h�}uCJOJQJ^JaJmH sH "h� �CJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH "h�w�CJOJQJ^JaJmH sH "h�Z�CJOJQJ^JaJmH sH "h �CJOJQJ^JaJmH sH "hCsCJOJQJ^JaJmH sH Zhii!i"i#i)i*i�i�j�k�kll�l�l�l�l���ʸ���}kYkFkYk4"h8�CJOJQJ^JaJmH sH %hwn�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h"0_CJOJQJ^JaJmH sH "hwn�CJOJQJ^JaJmH sH "hP@�CJOJQJ^JaJmH sH %hwK25�CJOJQJ^JaJmH sH +hwK2hwK25�CJOJQJ^JaJmH sH "hwK2CJOJQJ^JaJmH sH "h CJOJQJ^JaJmH sH "h �CJOJQJ^JaJmH sH "h�X�CJOJQJ^JaJmH sH �l�l�l�m�m�m�m�m�m�m<nInOnYn�op,p;pBpJp�p�p�p�p�p3q�q�r�r(s)s�s��ʸ��ʸ�ܸܸܓܓ܁܁�o܁o]�]�]"h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�+;CJOJQJ^JaJmH sH "h �CJOJQJ^JaJmH sH "h8�CJOJQJ^JaJmH sH %h�l�6�CJOJQJ^JaJmH sH "h�l�CJOJQJ^JaJmH sH "hwn�CJOJQJ^JaJmH sH "h"0_CJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH �s�s�s�s�s�s�syt�t�t�t�t�tuu�u�u�v�v�v\wkwvw�w�w�w�w�x�x�x�x������ʸʸʸʦʦʔ���������j�X"h�"aCJOJQJ^JaJmH sH /jh%T0JCJOJQJU^JaJmH sH "h�l�CJOJQJ^JaJmH sH "h�W CJOJQJ^JaJmH sH "h�:CJOJQJ^JaJmH sH "h%TCJOJQJ^JaJmH sH "hG CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�%gCJOJQJ^JaJmH sH �x�x�x�x�x�x�x�xyyy$y.y?yEy_yty�y�y�y�y�y�{�{�{J~K~X��������ʻ��������ʬ���w�wi^wMw!h%Th|'5�@���OJQJ\�]�h�"a@���OJQJ]�h%Th|'@���OJQJ]�h%Th|'@���OJQJ]�h%Th|'@���OJQJh|'mH sH #hi !h|'5�CJOJQJ^JaJh%TCJOJQJ\�^JaJh�"aCJOJQJ\�^JaJ#h�W h|'CJOJQJ\�^JaJh�W CJOJQJ\�^JaJ(h�W h�W CJOJQJ^JaJmH sH �w�y�y�{�{I~J~��y�z�������Ćņ��u�v�������������������������$��dh`��a$gd�$��dh`��a$gdB|�$��7$8$H$^��a$gd%Tgd�l�$��dh`��a$gd�W ��,�4�(�q�����#�������U�X�w�x�y�z�~�����������ҶĨĨ������lVlC%hB|�5�CJOJQJ^JaJmH sH +hmj7hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH +hmj7hmj75�CJOJQJ^JaJmH sH (h5 �hoOCJOJQJ^JaJmH sH  h�s�h|'CJOJQJ^JaJh�l�CJOJQJ^JaJh3I�CJOJQJ^JaJh�CJOJQJ^JaJh�"aCJOJQJ^JaJh%TCJOJQJ^JaJ"h|'CJOJQJ^JaJmH sH �����:�Æ����M�e�}���#����)�������ʊԊ��ǵ������ّ~�l�ZH6�"h�a�CJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH "h�6CJOJQJ^JaJmH sH "h�l�CJOJQJ^JaJmH sH %hjn6�CJOJQJ^JaJmH sH "hjnCJOJQJ^JaJmH sH "h�IDCJOJQJ^JaJmH sH "hICJOJQJ^JaJmH sH "h�O=CJOJQJ^JaJmH sH "h�CJOJQJ^JaJmH sH (h�h�CJOJQJ^JaJmH sH Ԋ�C���#�$�>�?�@�C�D�������I���������~�~�lVD2"hOgoCJOJQJ^JaJmH sH "h=�CJOJQJ^JaJmH sH +h=�h� a5�CJOJQJ^JaJmH sH "h� aCJOJQJ^JaJmH sH "hr:CJOJQJ^JaJmH sH hg9�mH sH +hg9�hg9�5�CJOJQJ^JaJmH sH %h�a�5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�a�h�a�5�CJOJQJ^JaJmH sH "h�a�CJOJQJ^JaJmH sH +h�a�h�a�>*CJOJQJ^JaJmH sH �>�?�g�h�A�B�������;�<����������������$��dh`��a$gdk[�$��dh`��a$gdB|�$�3�Sdh]�3`�Sa$gdk[�gdz�$�3�Sdh]�3`�Sa$gdk[�$�3��dh]�3`��a$gdk[�$��dh`��a$gd�N�gd�g.$��dh`��a$gdB|� I�d�e�g�h�m�w�����%�&�/�@�A�B�m�����IJ����y�y�ydO?-"hk[�5�B*CJOJQJ^Jphhk[�B*CJOJQJ^Jph(h�"yhk[�CJOJQJ^JaJmH sH (hg9�h�:?CJOJQJ^JaJmH sH "h�:?CJOJQJ^JaJmH sH (hg9�hg9�CJOJQJ^JaJmH sH "h�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hg9�CJOJQJ^JaJmH sH +h�5�hg9�5�CJOJQJ^JaJmH sH "h�R�CJOJQJ^JaJmH sH %h�5�5�CJOJQJ^JaJmH sH �������������B�M�N�ߐ����;�<�E�F�H�P����Ű�ܚ���ub�b��L�7�(h!MIhk[�CJOJQJ^JaJmH sH +h�5ohk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %hB|�5�CJOJQJ^JaJmH sH %h3I�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hB|�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH hk[�(h\�hk[�5�B*CJOJQJ^Jph hJA]hk[�hk[�B*CJOJQJ^Jph"hk[�5�B*CJOJQJ^Jph"hB|�5�B*CJOJQJ^JphP�R�Z�[�g�z�|��Бܑ����9�:�?�@�E�F�P�R�V������ð���ðvËaOaOaOa9+h'1*h'1*>*CJOJQJ^JaJmH sH "h'1*CJOJQJ^JaJmH sH (h��hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h�D�hk[�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %hB|�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hB|�CJOJQJ^JaJmH sH +h!MIhk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH (h!MIhk[�CJOJQJ^JaJmH sH ����Òؒ� � ����T�\�]�l�������������­­��Ԇt����mWD%hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�5ohk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH  h!MIhk[�"h�l�CJOJQJ^JaJmH sH (h'1*h�l�CJOJQJ^JaJmH sH "h3I�CJOJQJ^JaJmH sH (h'1*h�]�CJOJQJ^JaJmH sH "h'1*CJOJQJ^JaJmH sH (h'1*hk[�CJOJQJ^JaJmH sH +h'1*hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH ����ΔϔД������������ɘʘ˘̘�����������������������$�3dh]�3a$gdk[�$�3�Sdh]�3`�Sa$gdk[�$��dh`��a$gdk[�$a$gd�R�$�Sdh`�Sa$gdk[� $�S`�Sa$gdk[���������������������ȓ˓�����N���°°°���u_L:"h��CJOJQJ^JaJmH sH %h�N�5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�5ohB|�5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�5ohk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %h��5�CJOJQJ^JaJmH sH "h;CJOJQJ^JaJmH sH "hB|�CJOJQJ^JaJmH sH (h�5ohk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h�hnhk[�CJOJQJ^JaJmH sH %hB|�5�CJOJQJ^JaJmH sH N���Ĕ͔ΔϔДؔٔ:�C�G������������������?�J����Ķ��}hU}h}h}h}h}h?h+hJhk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH %hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH (hJhk[�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH +h�w�hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH  h�5oh�R�CJOJQJ^JaJhk[�CJOJQJ^JaJ(h�5ohk[�CJOJQJ^JaJmH sH (h'1*h�N�CJOJQJ^JaJmH sH "h�N�CJOJQJ^JaJmH sH J�K�P�Q�����������˖͖����&�*�R����Ԭ��r`rNr<*<*"h��CJOJQJ^JaJmH sH "hg9�CJOJQJ^JaJmH sH "h�N�CJOJQJ^JaJmH sH "h�s�CJOJQJ^JaJmH sH "hK)�CJOJQJ^JaJmH sH (hK)�hK)�CJOJQJ^JaJmH sH %hK)�5�CJOJQJ^JaJmH sH +h�w�hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH "hk[�CJOJQJ^JaJmH sH (hJhk[�CJOJQJ^JaJmH sH +h� hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH R�^�ʗ˗���������˘̘�����ʸ��~hUC1C1C"h��5�B*CJOJQJ^Jph"hk[�5�B*CJOJQJ^Jph%h �hk[�B*CJOJQJ^Jph+h�w�hk[�5�CJOJQJ^JaJmH sH (h�w�hk[�CJOJQJ^JaJmH sH %h'1*5�CJOJQJ^JaJmH sH "h'1*CJOJQJ^JaJmH sH "h�R�CJOJQJ^JaJmH sH "h�l�CJOJQJ^JaJmH sH "h��CJOJQJ^JaJmH sH "h�s�CJOJQJ^JaJmH sH ����.�/�6�D�P�Q�R�S������������������ٹ�����wj`RjRG4%jh�c�hjn0JOJQJU^Jh�R�hjnmH sH hjnOJQJ^JmH sH hjnOJQJ^Jh�g|hjnOJQJ^J%jh�g|hjn0JOJQJU^Jh�k�hk[�6�>*aJ hk[�hk[�B*OJQJ^Jph!hyq�hk[�B*OJQJ^Jphh3I�B*OJQJ^Jph"h��5�B*CJOJQJ^Jph"hk[�5�B*CJOJQJ^Jph(h� khk[�5�B*CJOJQJ^Jph���-�.�/�E�R���R������f�1������������������������ $���]���a$gd%T$a$gd%TgdY+K $d�a$gdY+K$a$gdY+K$a$gd}$a$gdk[� $dha$gdk[�$�3dh]�3a$gdk[�$�3dh]�3a$gdk[���ޙ�������A�O�R�S�T�����������)�6�8�9�������ʛ���f�����������������ۨۨ���wkXKhf�hjnOJQJ^J%jhf�hjn0JOJQJU^JhgL�hjn5�CJ^Jhjn5�CJ^Jh��hjn5�CJ^Jh��hjnCJ^J!jh��hjn0JCJU^Jh hjnOJQJ^J%jh hjn0JOJQJU^J%jh�c�hjn0JOJQJU^JhjnOJQJ^JhjnOJQJ^JmH sH h�c�hjnOJQJ^Jf�g�h����/�0�1���������������������������Ɵǟȟ���������Ν��������~c~cH4h8QB*CJOJQJ^JaJhmHnHph���u�*5jhSU�hjnB*CJOJQJU^JaJhph���,hSU�hjnB*CJOJQJ^JaJhph���jh�o$Uh�o$#h%Thjn6�CJOJQJ^JaJh#hjnOJQJ^JhjnOJQJ^JmH sH h%ThjnOJQJ^JmH sH h%ThjnOJQJ^J%jh%Thjn0JOJQJU^J������������������ݟ���0�A�^���"�R�S�T�U�V���������������������� $dha$gdk[��v�^�v�gd#C��^��gd#Cgd#C $�v�^�v�a$gd#Cgdk[�ȟɟ͟Ο؟ٟ۟ܟݟ��������/�0��̱̱��́kR<kRkR+h3I�B*CJOJQJ^JaJmH ph���sH 1hk[�hjnB*CJOJQJ^JaJmH ph���sH +hjnB*CJOJQJ^JaJmH ph���sH )hSU�hjnB*CJOJQJ^JaJph���4h8QB*CJOJQJ^JaJhmHnHph���u�*5jhSU�hjnB*CJOJQJU^JaJhph���,hSU�hjnB*CJOJQJ^JaJhph���8jhSU�hjnB*CJOJQJU^JaJhph����*0�A�[�\�]�^�������O�Q�R�S�T�U�V����ɾ�����t^ZVJh�k�hk[�6�>*aJ h�o$hjn+hk[�hjn5�@�CJEH OJQJmH sH %hjn5�@�CJEH OJQJmH sH hjn5�@�CJEH OJQJhjn6�CJ$OJQJ,jh�]PhjnCJUmHnHsH $tH $u hjnCJh�qlhjnCJaJhjnOJQJ^Jh�4hjnOJQJ^JhjnCJ$OJQJ)hSU�hjnB*CJOJQJ^JaJph6&P1�h:p#C��/ �"I!��"��#��$��%����� ��62Dd�%�us�� � � �~��A�?������(�escudoImagen 1Descripci�n: escudo"����b�21�~C� K�H�efj�1D4n�1�~C� K�H�efj��PNG  IHDR��j��FsRGB@�}�0PLTE���������������������������O&I0sIDATx�흽o+Iv�ψXPzM����'�� Vw'yo�c�� ���6�!= B��=FÝ\� ��FC� 8r&Ñ�Q�k(�W磾��l�I�(v�ш[��?�:_u���uj���{�vl=���ر�;�`����z�[�c�vl=���ر�;�`���؂��]�bMw݁���v��Nf b��qﺋ{ p���㮻 �Q����oF�ݜN��)�b�ˮ�;��n��b;|+C�A������砾S��#��|����.����iJ�Yh^CH"��>|I� ���+�y�O�HT���h���ͬX��!A��}����?��b�|��_�����ﮨ�s��׋W�JGcxF�����g����xLi���P~]c �\+��Ҁ `|us�D0M��D��7�V�S��X !|������<=�3E�%���rS�/VBJ�Wx/>���r�f��3~7��T�S��{���J[x=c @�o|���� u��Ur�s�~��FC�{���/�� @=��j�����9!��ژ����Ʈ�*�ف<��$-x �˦ ��yU�GH�<-xu7�(�nJY�_I ����8��A��@���O%�x]����*�3�D���~@1���f5Ճy �������'?#�c�����C��7�� �u ?Q�� �=p�e�D�"�h���Sq -Aa8���,<�J�Z?�>�M�"����,��_��c� Z�D��s2��ȝ�b�n?C @�@%J����� �G�[���w�ߚ��.Ʉ_���2�7~,�N��p��x���2 R"�~A���~vu`p �# P$Pt���[C~���;�TQ�ǖ^Qx�E���1i�/�I���k�I�!gY�S��.�\�7p,���|�Xh�LTt�S��K15��̭��xL9A�RU��Pt?��an1�@G:J�>���� ��p�ɌSC�m��j��/��3�$�����[hF��F�����"`��\�'����p�C�ԫ��s�j��<-�Ս�������;�Uψ0A��mg�xd��i�p��>��E�m�3yl�8��^ [����h?����"Siǔ_5tn��m��b��PW8~� (��� ��8� ���cu��Չ��x�a`� �(l���t��l���� C�ޏ��Y�#�A}2z��EY��`��/�uϟ p<>2�8~��@x|�a3��!��딨 χ�xZ ��ǿ�)%+��ꧏW7�+��9<�?9��������Լ:�t�u���P�O�?( |�C ��~Z��7�W��7�k����0P���0Cx=?g�+���:��@7.���Q�]>�*o��v� b�`�˰�T?����D�W��D-�R8�W�׉z���� �k��(���4'�KO��I��\���3w�xzZ�H�#��w�MV��=�`�i����Ƒ���8�������s�gt�Q�/)Š��������LM� N�D�ys�B���y1������\°�:ZD�G�BW[L!d��2�=4u�'�qM�A�:�o�T��+�>�~<6��o| T�����:E%���,�GT��\�)� S��p�vt��x�K�� ��@!̇�P�����1�@4����<v��� �Ǐ�4C�~>���Q�����y�SJ�S��GJ��� ��(ՠ^Qy N=�ǮtT��C �G��j[l���ӡ(p3+��8n/h<�lC8% ����ܐ�qE�볎Q:߫����ES�2Z\?�8V�� g�M�w��J�B"�@D��!�C��f������QrKG z���lL�ܪ:.�@;GL��&*װ`���?R��dE0< ڦ3���Q�ٛ��|��7�lqkn��n ���]��U-��k���D7�WV����`+�?�W��֩�WJ�S�p�� � �Fc�e�𣃷I08�����e��� $8A{y�C�S6M%ۊ'`� y+W��<�2��(�{��;��S������S@�#6ra�tP���~�05�N�o`�4���@ T-��?zU>N�(4!�=/7�l�xl&:ʙ���(�+Ê�3�N�F��,�Χi��W�[�&�p����AT(7뜐�˝��2{M�#]��{=��� ��+-���.��W�z�u��u>\$�Q�K��.�_�`�f޿p���F%��e���,E~�+8�&ӛ����$�Z^'�k=ڛ>��Yu��N����6_ U�Q���bVs����2��3 �/UDAh:�&FIR�24�L�v PiAP8�v���q�Pf4�~<� ��d̪{�a��YU�n4��ҋ��:�r(l������F[�*���X+�M�����.P�X��M� T����R�&�fR�� `Ѐ���h_��d����U.� F���u��V�������θ�3�*�N�8�E�y��WP�2k�X�%1�h�h\�c~��h�4`�0�A3�L&j�� �y+�,��J�/��q@��,��Q�߲��� I�)?��،"��!�|9a'v���m�N����l.�r���b6�)vm�������^���2��l.xW/��Eg�d@тv��L �A�v��aΓ�¶���oxY�q��2�zý<+)�ی ٔ���f e_`��T�X>F���/$�'�q�f����� �`zqq�_�Ļ%�v��Z��'��iT����B�A֣�k���$ڼ�|�D� M�m ���`��a�n��~`�� �:0�$��t j�� �-̛�� $ބ�lPK��-.? ��T�񌋢�j��6c�70UB� ����7=` Y�Vv7�@�\���,(��^���A ����3"1zm$4I��W/���HR��� �*Q���h�r���1���q����`P4`@^���+wc��eA2�����ƍqƂ��1 �D��0T���=u�h����Ln.�:_W�w����8H)���;��&D',��I����I�WYy�Vڍ¸�e���, �!M����! "�q�c���<��� @g�"��1�Yݿ���R!BQ�P��E�� ��Е@���,�G��_����EUH �RI`����ĈcpqU�v��⛝�f��٦�;{d�0oC�u�KB`�LV��yhQ����sŕ�I�a�O��(@�ғ�t��$ ��]�&�_0�%�F��d�B���9�AI �M���'���dJ�=!Ԃ=D�ޢ� T)��c���� aLrN�XѮ� 2ptk� �*��]�*m� @6s��Q$2��KHn�'����֍iH����?%��s��U`��Z�]5x�<]Z��(3������~G��|���ňH��8!H�MT������O���5яT����.y����f��M�� �ׂ��D� dIJ�'@�I"�/c �p��H��K�b�%� � �b�i�X� �w�4A�@��sqD�b �[�f<(`J0G��y�B���@Li�$��Yj�I��,���XE[�,Ę��h�+�L��� ����y�m��&���b�Y���Q�K��a, �ư~:_fK�+�R|-bK/��L�=1=x��\]��] "��IFT1�v�X�D�g��O)��5�p�넪;X��ߤJ��ר��o�ϓ&'�B��\SR���pq1�V���  ���&��<�O�D��j��H��$�<6��1l�շ”$P..r��Y���&��U��Y`�%�� ���6�H�=�+��X���=:��;�;S�B��:��є������:� �`>M���/�fO�$~2Z�����L�"Z�[ƪk ��D/rŲ�LG��Ê �Ԉęע�{ ��r\��ɥR�x�h+_.��lp�8�j���S�ǍǢT�g�4�oh��Tj�O�{��%��oS ��@�Ez}��0�|�4q���K�q� ��fO�6�c(�P������L��!�Sv�N��}@dH���'��Vo����<��@�{���*T�轺zfhX�Y�T<���9 =l{��Y�ѻ����� ��(�,���<</:��f%P���Ia�1�w�؊ �.����e�!N��ɕs�Oh F8b��h9���s}��~��w�U��ڼ`����~¹<��#�\!]&���g��>���x�� �(T� \#��e:=1"��-�i��x,F7y���$Pф:�H/Tg۫G i��0� �Y���jH���a���ξ*��JA 0-LS-��z�(�q1�������LLp#@}V��M����V%�q��^&��X6��p)���'�� y�W�X§ Km����M7��9�-�j'��h��@��8��Ku�w���^�R=j`*K��+�9�7������g]�����&]�R5�S�����j��t�u]�e�*5h�H`������I fU�(r'����v �:W�����d&Ze�I�5����1�g��d�U��Ɖ �������\X�:N�����u�M7ru�e�Pi��|���U�rPh�&� �����ӧ��Wģ�v����Ff� 3��Y$62=9���׻�� �X��Q`�p���w�:�T�Tg5�{�����L�]q���j�QU� v �R���P�>�����m�X?I�ޢ�*�R�o+��9�Y��H��˅'g�w���":б��r׋t�O�����E�)���yt�n��mwuV���b���� � A�h>P3\�%g��F��E�.@�e��IVP\j*8�� ����!�^&�X0�%�X'M���@� 6�(�#�v>�p���Z������c~�:�r��C_���}������@\��3��z�}�`�u`�LyZ���Z���Q�J�����*� (���e���� �I���&n�x��b��`�Qs�� z(2EuC��J�8�ix��#_�L��뾋W� ���'a�d�H�߬{bf+�g�V�i��j� �᧾^��@Ek&�����/d�݊�u�U���l��.'�������h�m� [�e�A��8B ��Ͱ��w�Ke���׀��K�+6��d̅nA,�� ��^4�&`YjP�0�Px5C3���V�_�x�o�������F���5J�%�J���t�@��Z ����%˪_�AAqB�D)mp�t�����ڝ�9"H6g��|Y�b�e��چb>��QQE��j%J�SԂ����Z�4�g�`[���O�"8�4�a�����M�^6�Wl������J Tq�"��h1*�3F8��&U�&��d�.4 ��~,�w�J Tq�í���ya(G���r�����@�$*��b�1 GX!�D�h��Ԛ=*�Ǘ�g��bb�� �rAkt�@A5�%�:�h���N>�@q�HUmq)�#x�2��� �?5"����i�$�����F.Q,��э�T!͸�0E�'I�"�?�����~� h��\��_x�r/�(�~cS��@.������ͬ����e� �$f�����5���_������� C����XU|�P aUX-@�g#��5���  '�>M��K$P܈J�0D��Nř�AU�bz� �MvSUV�_��L�^ؓ���j�r,� �2F�e���VVDP����j��2[��yJ��!o�q�F�� ��1T��u�j5��=�D��R�ץ��9�R�[��q�Dv���60��Tj��)):`U�X�6��8� ��R����3A�j��7���M�\$��� g.��z�$��i���P�@�:p��G�U9��rԀ� ��g|�:#�gA����[X�K���\�X�@���ʩD ��UQ��$��<Je%t&E���wYMiH�ɽdPI�hӁCx��_��މ�Y��H�����{V��U��g\޶A|���F�/�de��.�d_�?Z�"d$n )08]��o=+\P������za� �A:��µ�hU��X���T�85=���Nh��zK��žIK`�#��jA�n `V��Er�a��T���H-�S����p�{&-�M���� ��x�zZ��< #R�@Z_�ZSv��z���� ����-te�� @� ���xtd4,[{AW砳Yu ЮQ�$���#]Н!q�&�����~ƣY���2AWk���� 0��vu�-hcaW9����B�˔�Wc��u����<=�U2� �CX����7���!m�뀴 .L@������X�k��9 ��&��AV�R�� �lǒU�]��\:���AV�s�rP����Ic�Dz�"�f\�� ��D�r��Y�M ?v�U;��>�A@LO_��u`���EQb�;80Q�=,d�guq��f��q�����e�|�Wi����fW1�Q�a(� @��Eo����=%HFD�9��h�HL�с���/�8� �}�����p �+������3�xJ� P� ����A����ﬤ ���7��P��0�Y����%�Kh+�+��6ʮ���r}7ӕ1 w�,��2@N�T�2OF���S����X��D2=����c% Xto��2�#Z�DdJ�=�&~brYA��YIo�����ei���J?^'�!\�Fi@���������I9`�&��Ғ�{S��f>�5Hj�%�'[:@�͡n2�A����ْ�1%�szÞB[a3+�~ �T7��U�lR���Xxiցxn��@�6������д`�k2 ��Ԕ�o+�8#�`e���7� ����AX�ɀ�1�BIzsy�����{�ÿ�۟�ũX���H�J�j˳�z��Hu������� ���3�at` ����?�qfo���}�5  ��(���R��ޞ�n�E#�lϢ��w��d^��D��\��V˘H��/�A��*1H��!��j���ї�?���d��Yѹ"ȳrY�ZF� W��� -?���6;6�KuO�6����G��g�����۟9�� 9kT��i Ȩ\�aJ6&�!,�5�1�ͲFl�o��]a���0�GyĊ ?P���/�iHA�'"�2cQ�@y�(?F�Y�D����8�y��^65I ^�4=�ϑ�7�U���s�k|}��mJ�h �Gu�{���u���R��O�uq��҄/���+��Z �e �=�@l�� �A��k� �r3��rգ>�)���o��t�hX?���{ �~Q���]L[��ER��QUnJ]��J� ~���J����s� �_��g�u���B�줟��#�$��=��;���;��-[�E}i5=7�d��!�~����ܳ5�ĥJ�N��*@������/��K�����A'�=X;��=��LkB��D�f��%X`j��m�QW��J��+@֦_� {*&�*��%������E��~����?�<+m^@��s�?l���!X+@��I,\���I��'J��6 �Au�QT�J�F$�g��X'@w���h�V����T�3j@ ���~o|��-����h4O�sB�[#���$g��t��F���0Z�;y�7�C+�,��3֋�] �H �H" ހ�}��c��v�7�:Xj�� FT���6��:�����̣0.� ���YT��U�T�Z�D�ë�-ɣ`'~T��)PU���M��n� x�����m����p.�9i p�����.�k4"��1� ��̣�!��!셚hD� ���z�]� �!��Ҵ �!��ر����~�k�3\�|y�"?��9�˶�N�,��J�r��>��{�wɈ���D��Ar'�5l����3�e�:��Z���x������<���� =(�Τ ^� c<b~�VZ ? n�/��y�,�X����~�1rޫĸdWg'����ݪ��9m��F�aZ�������\�ӕ���`!�Ƭ��dtqѨ�� r�-��c�� >�R,��Y@���f��w�}�uɈh�n,��:LDt�$�v:��*?Ɵ̴�� ַ�6@u�����m��}�u]7F��9�0l!L�M�cXa�\�����`p�=?Ћ�}+�Z�~��`�x�n��x�_h�aY� ���K`�Z �O��;Y�Y�`B��0T��c�U�b"�M�]����k(���|��� ڈ���7�9M6�]~�L`�ߜ��� ��"}�����76�7�sQ�L�k%��z��Q�E]6F����Z��燱�g�NZqcp��1~��N,l�����JGLjxyW#�a#�����̭���yd6"3z��\/2�(E��²��s��:�k�x�y�N��/${���88'�'��0����U�~(Ҟ ��߳������G�O��n�N���Q_�Xx>��5E�|��g&����ݨ{��{FX4K �g��GP?l�!\�ƴՁjL���"�p@eCЈ8Oj�ڊ2�_p�X p���/@��t�(Y��0Qٯ�D�v�+ ��` /yF/�'[�}?�/v9h��# ��Kgp���:W�!@��W����F y�S�9�΃­�����s��<0�ϑ���aH`C(b�YT6%��� "���f�_�K 'T�;+�J�l�{�A�GV���|�6C9ϙ��kE౞�<�5���w����6��`k t6�&��N$2o��rҒ/�W�چP(�\��3"=�7�����R/�D8�k� �h�=�X6+�J���#��?�C5"��N Z $-7\q���7������<k��X�O��sE�L���۵!;8�VOU?�q5��#³-����#�2֋)i�M��]l5�] \sd��B�s��_;G�5@GR1",��_�~����?���kו� ��~��l���?G�J��&�u��6��g:l����Q����H6f�Cx�kN�$[�B:Oe�����x6���+��G.� ��V�!��^q��2�!��|�&+"���|��6 ��%X�L�|c�}C�`���hoJ��0�%h�$�}`C������w��� 0��1w}_ׁ�8x�e�_��n�� �u���Y����>��h������G7�M�?�7d�x1 |���~.��w_�;h��E��NO*^���f#Bi�Q���}�M���U� ��]f�9t7�!�vnD� ��6h-�Z�$�o �\�Y�`c�81g�J`������Y�N���6Lj��T5?(u��v p�X���u㣼����ݛ�Qs�����{�������ţ�l)#|����3�3��Bao��ۭM��-�Yae�O��㣼�V�a%�_6�^�S�yT 0��L�t +�N��TX�3 T�w5k�@�d���� ��\/�3�!��$+�$�,g@���:i�@P6��-ĭ���Js��r�V��3��D�&�?�Z�/G����{4�_���3��<�N��&�?={S}+�5D�P�/�EP5_�ڈ ��q)GK[��a�#�7�o�?H󥫍��5�M��3���@p�y�8���%ԫ@@7P��� 'x��r۳!��%�i^�&@VX��z��-���|W�M �%��߽�"x�{���\CE��Ep�M���@����`6����wc����߉�C�S�!��r �"x�M�Wgo `�e���<�t �� �F�f��yJҨ$oq�����xbm�5"�fm{jD�4��<�uDҨ$�ntU�J��=�^K=��l �l�;�ɺ4�@2�.@k�=���7 �J �����Z� |kA������A�=^x*r�Ѵ�9��3w�H��G"�k�� /��0��/8�DB/?��E��7�y(2�h�|�1�h�A��aҋ��� _>ʭ5���� ��V^o��@���B����o���Qo`y������sb��+��162�_9‰�)���� �C�.1��{aD^P��V��i�F�v�'�T N�M��Rio� /��!<�ʨ>Oi�NL���� kO�w��;���^Æ�p`T�'�4g,&�i_�><�� �� �4��<a�52F��K��0(�`�U��[�U�R�E;�eYYv�����bZ��1��x��,t��7uRf�����'�xGG|-��i}@��sz���hU�3� N����8�D�|� h6#~ja�2�X�J� ��J��KH�R�p��2��X���b�H�꣠��M,�:LJ5&1�A��d�K����-�d1��7k�6�i��/���l�A�%�,@�Z2�y[����U�/������t�f���]�f~��f$@_G���t�� @�%�t��V-�]�O�����#`Y�t�n����3���>P�5`���6�P�N:#��p���`�� ���U�P��4��$��^_�>%������@�� �F� ��_����#Z�) T����O��f�[�iI�#��̪S�g'��_&B�Bବ tB0�V�Ch��� �[8H��:Q���P���H.U"t�0fe�j���e�����H.�#t�0( ���M�u�3�e n^��U t��n��]Toi�����@]% �>����Nd�ɂ�ls�� �* <�� ���7���7�N)�i�+�ݑ�����X�_�5@#l�'d���wG��e+#໎4�D?�]��S� y^�1̫��f�ۙL �ց� y^�q W%��@ëc{�|5�_�9@E���M�;η8�C���y&����ã�u�##􊭚�|�e&�)���|��H�nsO����9aQ���A,V���Jjڿ}D�u��l�h霳���C�,c�U �+�� �BU#�K8@��x�0�;���[u�"�Ӈ��G�_?��|���M�l ���ع�`�6+ѓy�����%r?�w�{����Kn��,V ��PJ�,���_���r���C��� )���=���lcb#f.��Z3�i5Ŷ� 0+̈́*@oS�(K#�ԑ��� �q0��rub��X`��26s�K�P4ި�K���AY�Q�VqK��5g���/X�.���� f&�m��񖴿VA���t�v�x��=���\���CX7����L6 �\\�A{,�!��u2`K\W�dm� zO. �t�0��� �>հ��A����.ᒥZ�Z��j�m�`z�{���g�$���ù�B+�V[sh����q5��z"��_ }��/Y�J�w�p�,];l>�"g�x8b�W���_ vg�Q�n�7�%��=��!��C�5�{o�b���&�z��b��r���\7%�T��`G�ɮi��SX͵� ���d�B�m�7�خ��M�����R�c�e����@�z�~����z���4@�f��خ��5�R�1"K�Q��\X�=��m�P� auH�Ҙ����j=���)q��j�{��[�[s��[6"fZ4�=��-���zV �¡������3���}˯{���R�t���ԟ��l�kjMB���C^c���:���}�v싶�!���t)G�+��j!��ر+�So�nӂ���;�`@�^�NWxUvf�2�Ŋ����+��u�����%�iOgM����.��{Y���;���ر/=�� ��)�\�m?v��R �?��.��\�roE�yj=���ppf8��������>2"�9#����{0��\�.Ѯ�s�fo5SP�ر����!����i�%J���ն`�@E-��Cp��p����rX���b4�'s`x󙦻!��q�=  ��߮���B�Y��P�4@�>Nf''� ���S�-��G�vl=���ر�;�`����z�[�c�vl=���ر�;�`�����?\���ؓ��IEND�B`� "s ���������666666666vvvvvvvvv6666>66666666666666666666666666�66666666�666666666666hH66666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666�62���� 0@P`p������2(�� 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p��8X�V~�������� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@ OJ PJ QJ _HmH $nH $sH $tH $L`��L k[�Normal$CJOJPJQJ_HaJmH sH tH NA ���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R 0 Tabla normal�4� l4�a�,k ���, 0 Sin lista D@�D k[� Encabezado  ��8!mHsHX�/��X k[�Encabezado Car$CJOJPJQJ^JaJmHsHtH $@$ k[��Texto nota pie,Footnote Text Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Char Char,Footnote reference,FA Fu,texto de nota al pie,Footnote Text Char,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char,Footnote Text Char Char Cha,Footnote Text ChaCJaJmHsH�/��! k[��Texto nota pie Car,Footnote Text Char Char Char Car,texto de nota al pie Car Car,texto de nota al pie Car1,Texto nota pie Car Car Car Car Car Car Car Car Car Car Car Car1,Texto nota pie Car Car Car Car Car Car Car Car Car Car Car1CJOJPJQJ^JaJtH H&`��1H k[��Ref. de nota al pie,Ref,de nota al pie,Texto de nota al pie,Footnotes refss,Appel note de bas de page,Footnote number,referencia nota al pie,BVI fnr,fH*�/��A k[��Texto nota pie Car1,Footnote Text Char Char Char Char Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Car,Footnote reference Car,FA Fu Car,texto de nota al pie Car,Footnote Text Char Car,Footnote Text Char Char Char Char Char Char Char Char Car$CJOJPJQJ^JaJmHsHtH Z�`��RZ k[� Sin espaciado$CJOJPJQJ_HaJmH sH tH:U ��a: k[�0 Hiperv�nculo >*ph�J rJ k[�0 Pie de p�gina  ��8!mHsHV�/���V k[�0Pie de p�gina CarCJOJPJQJ^JaJtH ^�O�^ Y+K Profesi�n$ �ndha$5�CJ OJQJaJmH $sH $jB�j �s�Texto independiente$dha$CJOJQJaJmH sH tH^�/���^ �s�Texto independiente CarCJOJPJQJmH sH |C�| �s�Sangr�a de texto normal�d�x^� CJOJ PJ QJ aJmH $sH $tHb�/���b �s�Sangr�a de texto normal CarCJaJmH $sH $tHB^�B �@+0 Normal (Web)�d�d[$\$^�/���^ �R�Default 7$8$H$)B*CJOJQJ_HaJmH phsH tH H�H !� k0Texto de globo CJOJQJaJ`�/��`  � k0Texto de globo Car$CJOJPJQJ^JaJmH sH tH PK!����[Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r��Ø��J��B+$�G]��7O٭V��<a������(7��I��R�{�pgL�=��r����8�5v&����uQ�뉑8��C����X=����$␴�?6N�JC�������F�B.ʹ'�.�+���Y�T���^e5�5�� � �ð �_�g -�;�����Yl�ݎ��|6^�N��`�?���[��PK!�֧��6 _rels/.rels���j�0 ���}Q��%v/��C/�}�(h"���O� ������=������ ����C?�h�v=��Ʌ��%[xp��{۵_�Pѣ<�1�H�0���O�R�Bd���JE�4b$��q_����6L��R�7`�������0̞O��,�En7�Li�b��/�S���e��е������PK!ky���theme/theme/themeManager.xml �M � @�}�w��7c�(Eb�ˮ��C�AǠҟ����7��՛K Y,� �e�.���|,���H�,l����xɴ��I�sQ}#Ր���� ֵ+�!�,�^�$j=�GW���)�E�+& 8���PK!8#3��theme/theme/theme1.xml�Y]�7}/�? ���k�K���I��$�NJ���QV32#y7&J�X(��� ���m ����f۔6���^i�cɖ�ɒ�R��eFs��ѽҹ���K�"�������x��$���[�~��:\�x�(�q�]`�^�����hG�8���|��P��N��GЌ�6�1<��$Bn�iq��c��b�T�#Db׉Qn�`㌱s}2!#��.��(�.F4H�8�Ѱ�òD�h�!�r��1;�{�u(��ܒ�s���h'3�b��f�W�]f0>��>��Aީ��^���W*6q�z�֫���F0Ҕ����4;]?�j����[�V�^�_�������+P������D��+P��7�W���W�_���K��W7� Rn�K~�,G�C&�^�›�ׯW2�+̆|v�.&,��Z� �H�������Qr�g�LC�x33ͥJ�_����ԕ���H���� �h�|>J�L�܏���A^�����g����'9y����ϩ#�� ���ի���ɧ�_Ͼ{��+;������_��a������ϟ����?xl��t�Ç$�ܹ����,������A�v�ݢO9�����'B}m�(��:،��$��<�k��\�ǫad���X�pU���y8���Γ����Б���F~{�h+�� BlмAQ,��X8�;��2�;�q�'��q6��t��dH�ٴ2�B"���F�m�f���a�6�.>2��*��bj��2� �\QD���!�H�H����LO1eNo�9��\O`�Zү���ӾO��L9���C���.;

B�l��C�?�)��L����\!����M������(�Ni5A�yb��ě�;X� �Jj@� =�H|���ɺ���:��o�XFu^��늺�&��p���dLοvw�<��a�l����^����to[��^�W �-���V]mܣ��� �t �q�u�P��}h�v���q�.�J� �4A��I����p���ˮt2��)wf�ö_5[}K<�G�l�������4�Ī�����!Rt��z��+�S���$ m߆�֙I�j!Q_6� �s����;aѴ�hH��Tm�jyV`����������Q!��2Oi���U�|���Lc�>b9V�nJ�[�'G�N�7ȴAB�n& U�x��������0[Q^�x�\7W)5��P,WÊF��o�8k��n]h�+���[��0eFh�r'���� ��[^D���l$�t��EYf ]��4�JtR5����CI�r����@c�!�[��pn�5AV�9H��d<����Ӯ��H�����*�>U�gKK6�t��s@��MS̯�eDŽ�ןr�1�ϙ�����Za�dW����Pڎ�,DYE��<�+)�騻<�]6f���Le�ՃjTӼj��V�Ӎd�4�\�LCUdմ���ò ���lE^c� 1�K�§ҽ.�֭ͥ��*��g��oP4j�� j�� K��Z�ڱ�)�ޤHhŧ�t���FX���3U~�[���4Y�+U��ɇ~4��xt�#� �R  � �@U�T6`���Ҁ+g���{�䷽���R����W*4�v����j��K�N�Fe?=u�ç(���^T���K���vaĢ"S�*EE\���+��Kz�� ������J�Ymvj�f��/x�N�� j�B�Ի�n�7���s��^�x�^�P+A���$�F�P�*��Wo7z^�A�������«x����PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/]�QAsم(����#��L�[������PK-!����[Content_Types].xmlPK-!�֧��6 0_rels/.relsPK-!ky���theme/theme/themeManager.xmlPK-!8#3���theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� <?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes"?> <a:clrMap xmlns:a="http://schemas.openxmlformats.org/drawingml/2006/main" bg1="lt1" tx1="dk1" bg2="lt2" tx2="dk2" accent1="accent1" accent2="accent2" accent3="accent3" accent4="accent4" accent5="accent5" accent6="accent6" hlink="hlink" folHlink="folHlink"/>� C � �.�3�<�pV�\U.�Y\V����� ������� f�N�"!�#Y'�6�;�D�I1N�T@Z�_Zh�l�s�x���ԊI���P�����N�J�R����f�ȟ0�V�QSUVWXZ[\^_acdefgijklmopqstuvxyz{|~��(�7'�6�D![�w������V�RTY]`bhnrw}�!,/�!T���T����8�@�����������0�( � ��B �S ���� ?���x#� y#� z#�  �ɇW��ՇW�>*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName�  �LA APELACI�N�la Ley la Rep��blica �ProductIDS\��G!J!K!S!rSyS`sls�}�}�~�~��À؁߁������R���������������������������ɗ͗ܗT�W��2�216B60hAh�v�vx~~R�����������������������ɗ͗ݗ��0�@�F�]��!�E�Q�T�W�33333��ow��� � ��->/�Q�R��������������������������F��T�W�t|��������./�J�J�^�^�d�d�y�y������ ��.�/�Q�R�R�l�l�������������ޑ�A�O�R�R�T�����������������ɗ͗ܗ��W��z�0�&�����������������^��`���5o(. �������^��`����h�H.� �p�L��p^�p`�L��h�H.� �@ ����@ ^�@ `����h�H.� �����^�`����h�H.� ���L���^��`�L��h�H.� �������^��`����h�H.� �������^��`����h�H.� �P�L��P^�P`�L��h�H.�z�0���������n �        �/^R���$L�v�M�dHb3�W Cs#C. G �:�fF�61G�}�`{NZ�] �o$'|'�)�3)'1*�S*�T*�@+�g.71wK2Ag3mj7r:Wx:;�+;'.=�O=�:?�ID�4E/oG)HIggJY+K�L�LNoO8Q%T�UaKV�bY�w]"0_� a�"ahf�%g� h� kIlMXl?Wm[bmjn�jnOgo?vo� q�}uC6yd~���"� ��7�=��Z�@J���R�5 �z�wn��l��f��s�� �V��w��#�3I����X���+��`��8����R�4V��\�r�y1��q� �� ����7��a�{6��Y��B�z ��Y�6�8��/���� �0��s��k�g9���N��%�K)�k[�%��N��]��E��Z��z��}�Ie� %�B|�kA��5�P@�rC���R�33�R�T��@�V��@��Unknown������������ G��*�Ax� �Times New Roman5��Symbol3.� �*�Cx� �ArialA.� ��Arial Narrow5.� �.�[`�)�TahomaQN� Edwardian Script ITCe&��Arial Narrow Special G1Symbol?��Angsana NewIN���Monotype Corsiva7.�����@�CalibriA����$B�Cambria Math"1�����;kg�;kg��#G[�zJ�UV�M!�������0�^�2�q���HP ��$P����������������������k[�2! xx� ��� TS_SP1_Jud3 Teresita de Jesus Cardona Castro �������Oh��+'��0��������  < H T `lt|�� TS_SP1_Jud3 Normal.dotm$Teresita de Jesus Cardona Castro2Microsoft Office Word@@ v�B�@��v�@��v�[�z����՜.��+,��0� hp���� ���� � ��Hewlett-Packard CompanyJ�  T�tulo  !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~���������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F��(�v��Data �������������621Table��������� 6WordDocument ����8SummaryInformation(�������������DocumentSummaryInformation8���������MsoDataStore��������� �v���(�v��HRX�W�2L�0�AB���VVIOQ==2��������� �v���(�v�Item ���� �����Properties������������UCompObj���� v���������������� ���� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������<b:Sources SelectedStyle="\APA.XSL" StyleName="APA" xmlns:b="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography" xmlns="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"></b:Sources> <?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?> <ds:datastoreItem ds:itemID="{A55774B8-5C6A-462E-B600-1BFEC9554839}" xmlns:ds="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/customXml"><ds:schemaRefs><ds:schemaRef ds:uri="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"/></ds:schemaRefs></ds:datastoreItem>�� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q