��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������g� ����bjbjVV ;�r<r<L�S�������@@�.�$�������8<�\L'�\\"~~~YYY�&�&�&�&�&�&�&$�(��+��&��YY���&��~~�'t"t"t"���~�~�&t"��&t"t"�$�$~��������b�����@ ��$�&'0L'�$,4,� �4,�$4,��$�Y[�t"���YYY�&�&�!�YYYL'������������������������������������������������������������������������4,YYYYYYYYY@$d: $ ** NOTA DE RELATORIA ** Fabricaci�n, tr�fico y porte de armas de fuego o municiones/ receptaci�n/tr�fico, fabricaci�n y porte de estupefacientes. /AUDIENCIA PREPARATORIA �Etapas- SISTEMA PENAL ACUSATORIO �Descubrimiento probatorio: omisi�n de hacerlo�PRUEBA IL�CITA -Exclusi�n- -declaraciones rendidas ante Notario-. /PRUEBAS �Enunciaci�n- Estipulaciones probatorias/PRETERMISI�N -solicitud de pruebas.
CONTROVERSIA �interposici�n de recursos-/DEBIDO PROCESO �irregularidades sustanciales-/NULIDAD. <�As� las cosas, considera la Sala que se vulner� flagrantemente y en forma sustancial el debido proceso y garant�as procesales de la defensa, pues lo pertinente, era que una vez se cumpliera con el acto previsto en el numeral 5� del art�culo 356 del C. P.P, la Juez deb�a haber escuchado a �la Fiscal�a y luego a la defensa para que soliciten las pruebas que requieran para sustentar su pretensi�n�, de conformidad con lo previsto en el art�culo 357 del C. de P.P., permitiendo a su vez que las partes pudiesen � solicitar al Juez la exclusi�n, rechazo o inadmisibilidad de los medios de prueba que de conformidad con las reglas establecidas resulten inadmisibles, impertinentes, in�tiles, repetitivos o encaminados a probar hechos notorios o que por otro motivo no requieran prueba�, decisi�n de exclusi�n, rechazo o inadmisi�n de prueba que el Juez deber� motivar oralmente y contra la cual proceden los recursos ordinarios (Art. 359 del C. de P.P).
Retoma as� la Sala que al avizorarse en el presente caso, que lo �nico que se realiz� tanto por parte de la Fiscal�a como de la defensa, fue agotar la enunciaci�n de las pruebas, sin que previo a su decreto se hubiera dado la oportunidad por la Juez para solicitarlas y mucho menos controvertir las mismas, lo que a la postre gener� que se pretendiera agotar dicho debate mediante la presentaci�n y sustentaci�n de recursos, resulta palmario que con dicha actuaci�n se atent� contra las formas propias del proceso, inclusive del derecho de contradicci�n de las partes, ya que, la A Quo simplemente se limit� a decretar las pruebas enunciadas, m�s no solicitadas, tanto por Fiscal como por la defensa, sin que se hiciera un m�nimo estudio de la admisibilidad y pertinencia de las mismas.
Queda claro entonces, la importancia, necesidad e ineludibilidad de realizar en debida forma cada una de las etapas que conforman la audiencia preparatoria y en particular no confundir la enunciaci�n con la solicitud de las mismas, pues es all� donde las partes tienen la oportunidad de exponer los argumentos de conducencia, pertinencia, idoneidad, admisibilidad y legalidad de las pruebas cuya pr�ctica peticionan, frente a los cuales as� mismo debe d�rsele la oportunidad a la contraparte para que indique por qu� los medios probatorios de su contrario no satisfacen los aludidos requisitos, controversia probatoria, que debe ser resuelta por el Juez mediante una decisi�n de fondo contra la cual proceden los recursos de ley�> Fuente formal: Arts. 457 y 458 del C.P.P. Ley 906 de 2004 Numeral 2� del Art�culo 356 del C.P.P. Arts. 275, 357 y 375 del C.P.P. REPUBLICA DE COLOMBIA RAMA JUDICIAL DEL PODER P�BLICO TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE CUNDINAMARCA SALA DE DECISI�N PENAL MAGISTRADO PONENTE: WILLIAM EDUARDO ROMERO SU�REZ RADICACI�N: 91001-61-01-509-2011-80284-01 SPA (075-2012) ACUSADOS: ROBERTO MARULANDA HERN�NDEZ y otros DELITOS: TR�FICO, FABRICACI�N O PORTE DE ESTUPEFACIENTES y otro MOTIVO: APELACI�N AUTO INTERLOCUTORIO PROCEDENTE: JUZGADO PRIMERO PROMISCUO DEL CIRCUITO DE LETICIA APROBADO: ACTA No. 083 DECISI�N: ANULA PARCIALMENTE Bogot� D.C., veintitr�s (23) de marzo de dos mil doce (2012).
I. MATERIA DE ESTUDIO Ser�a del caso que la Sala resolviera las apelaciones promovidas por la Fiscal�a y defensa contra la decisi�n adoptada en desarrollo de la audiencia preparatoria del 24 de febrero del a�o en curso, por parte del Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Leticia, mediante la cual se decret� �la totalidad de las pruebas peticionadas por las partes�, si no fuera porque se avizora una causal de nulidad que obliga a dejar sin eficacia en forma parcial lo tramitado por la primera instancia. II.
ACTUACI�N PROCESAL RELEVANTE 1. De acuerdo con los datos procesales, se tiene que el 29 de julio de 2011, ante el Juzgado Primero Penal Municipal de Leticia con Funciones de Control de Garant�as, previa solicitud de la Fiscal�a: (i) se legaliz� el registro y allanamiento practicado en el inmueble ubicado en la carrera 6� No 11-38 de Leticia y la incautaci�n de los elementos realizada en desarrollo de dicha diligencia;
(ii) se imparti� legalidad a la captura de ROBERTO MARULANDA HERN�NDEZ, HENRY MU�OZ y ORISON PAIMA; (iii) se formul� imputaci�n por los delitos de fabricaci�n, tr�fico y porte de armas de fuego o municiones y receptaci�n contra el primero de los mencionados y adicionalmente por el delito de tr�fico, fabricaci�n y porte de estupefacientes y fabricaci�n, tr�fico y porte de armas de fuego o municiones contra los dos �ltimos, sin que ninguno de los imputados se hubiera allanado a los cargos; y (iv) finalmente, se les impuso a los procesados medida de aseguramiento de detenci�n preventiva en establecimiento carcelario. 2.
El 11 de septiembre de 2011, la Fiscal�a present� escrito de acusaci�n en contra de los se�ores ROBERTO MARULANDA HERN�NDEZ, HENRY MU�OZ y ORISON PAIMA por los punibles ya referidos, y el 29 de septiembre del mismo a�o, se realiz� la audiencia de formulaci�n de acusaci�n ante el Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Leticia. La audiencia preparatoria se efectu� el 11 de noviembre de 2011. 3.
El 16 de enero de la presente anualidad, la titular del juzgado de conocimiento consider� que la audiencia preparatoria presidida por su antecesor, presentaba vicios procesales, raz�n por la cual procedi� a decretar la nulidad de la misma, fijando como nueva fecha para efectuar dicha diligencia el 24 de febrero de 2012. 4. En esa fecha, luego de surtida la fase de observaciones al descubrimiento probatorio y verificaci�n de que se hubiera realizado en forma completa, llevarse a cabo la enunciaci�n probatoria por parte de la Fiscal�a y defensa, precisarse los t�rminos de las estipulaciones probatorias e interrogarse a los procesados acerca de si aceptaban o no los cargos formulados por la Fiscal�a, la juez del primer grado, en forma inusitada e inmotivada expres�: �no aceptados los cargos por los acusados, continuamos con el tr�mite de la audiencia preparatoria y en consecuencia se decretan la totalidad de las pruebas peticionadas por las partes� Procedi� a continuaci�n a fijar la fecha de realizaci�n del juicio oral, momento en el cual es interpelada por el defensor de ROBERTO MARULANDA, quien le manifest� a la A Quo, que la decisi�n por ella adoptada era susceptible de recursos y que no fue agotada la fase de solicitudes probatorias sino tan s�lo la de enunciaci�n, afirmaci�n frente a la cual se expuso por la juez de instancia: �Cuando yo dije que decretaba la totalidad de las pruebas, olvid� decirles que las decreto porque est�n sustentadas� a las reglas de pertinencia y admisibilidad de la prueba� que han sido aportadas a trav�s de medios l�citos debidamente aducidos y por eso las decret� la totalidad y de esta decisi�n se les corre traslado a las partes� Con fundamento en lo anterior, la Fiscal�a solicit� la exclusi�n por �il�citas�, de las declaraciones extra procesales rendidas ante Notario por parte de los acusados y que fueran enunciadas por los defensores, por considerar que las mismas vulneraban el derecho de no autoincriminaci�n y porque fueron realizadas en ausencia de sus abogados.
Frente a dicho pedimento la bancada de la defensa manifest� su oposici�n. Con sustento en lo anterior, el juzgado de instancia, no accedi� a la exclusi�n probatoria deprecada por la Fiscal�a, impetr�ndose contra esa decisi�n el recurso de apelaci�n por dicho sujeto procesal, entendiendo la A Quo que se trataba de un recurso de reposici�n, manteni�ndose as� en su determinaci�n. Previa interpelaci�n del Fiscal Delegado, la juzgadora le brind� la oportunidad para sustentar el recurso de apelaci�n e igualmente los abogados de la defensa como no recurrentes manifestaron lo pertinente.
Seguidamente, la defensa de ROBERTO MARULANDA, impetr� los recursos de reposici�n y apelaci�n en contra del decreto de pruebas proferido por la juez del primer grado, se�alando as� la �ilicitud� de la diligencia de allanamiento y registro y de la incautaci�n de las evidencias all� recaudadas, pues en su criterio los policiales que participaron en tal diligencia incurrieron en un presunto abuso de autoridad, desconociendo adem�s el derecho a la intimidad de algunos propietarios de predios aleda�os al lugar de residencia de su prohijado.
Tales argumentos fueron coadyuvados por los dem�s defensores. Al resolver el recurso de reposici�n, la juzgadora de primera instancia se mantuvo en su postura exponiendo que: ��es cierto que llevo cinco audiencias seguidas empec� a las seis de la ma�ana, pero yo tengo como juzgador y como director de un proceso�tengo que estar empapado de los asuntos que tienen a mi cargo�en este orden de ideas cuando yo decret� las pruebas, las decret� porque hab�a tenido un estudio juicioso del expediente antes, es as� que el juzgado no�repone el auto�� Momento en el cual el Fiscal le solicita el uso de la palabra para presentar su alegato respecto de la postura de la defensa, adicion�ndose luego de ello por la juzgadora de instancia como argumentos para no reponer la decisi�n que: ��primero la diligencia de allanamiento se realiz� en el lugar autorizado para efectuar la misma, con el lleno de los presupuestos contenidos en el art�culo 225 del C�digo Penal (SIC); segundo, GERM�N �VILA propietario o residente del inmueble aleda�o es la �nica persona que podr�a haber atacado su ilegalidad y no obra en el expediente pronunciamiento alguno al respecto; tercero, el Juzgado Primero Penal Municipal de Leticia en funci�n de garant�as declar� la legalidad de la diligencia de registro y allanamiento, decisi�n que fue objeto de apelaci�n, la cual se concedi� en el efecto devolutivo, por lo que actualmente tiene plena vigencia�.
Con base en lo anterior, se concedi� el recurso de apelaci�n impetrado por la defensa, la cual adicion� los argumentos inicialmente esgrimidos para sustentarlo. III. PARA RESOLVER, SE CONSIDERA. Tal y como qued� expuesto en el ac�pite anterior, pueden constatarse en el desarrollo de la audiencia preparatoria, irregularidades sustanciales que afectan el debido proceso, por ende, se impone pronunciamiento en tal sentido, decretando la nulidad parcial de lo actuado en dicha diligencia, conforme a la facultad que para el efecto se�alan los art�culos 457 y 458 del C. de P.P. Respecto a la causal de nulidad prevista en el art�culo 457 del C de P.P, �nulidad por violaci�n a garant�as fundamentales�, la cual se concretiza en la violaci�n del derecho de defensa o del debido proceso en aspectos sustanciales, la Sala de Casaci�n Penal de la Corte Suprema de Justicia en sentencia No 28.656 del 28 de noviembre de 2007, M.P. JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA, expuso, espec�ficamente con relaci�n al debido proceso, lo siguiente: � los conceptos de debido proceso en sentido general, como manifestaci�n del principio l�gico �antecedente-consecuente�, se relaciona con una sucesi�n compuesta, escalonada y consecutiva de actos regulados en la ley procesal, cuyo objeto, en materia penal, es la verificaci�n de una conducta punible y la consecuente responsabilidad del imputado, orientados dichos actos a obtener una decisi�n v�lida y con fuerza de cosa juzgada acerca de los mismos temas, de suerte que transgredir el proceso como es debido, significa, ni m�s ni menos, que pretermitir un acto procesal expresamente se�alado por la ley como requisito sine qua non para la eficacia del subsiguiente.
Desde esta perspectiva y en trat�ndose del sistema acusatorio regulado en la Ley 906 de 2004, el debido proceso se afecta cuando, por ejemplo, el fiscal formula la imputaci�n sin acatar los requisitos sustanciales de ese acto, o cuando se celebra la respectiva audiencia careciendo el imputado de defensor; o si se lleva a cabo la formulaci�n de la acusaci�n pretermitiendo la audiencia de imputaci�n; o cuando se inicia el juicio oral sin la antecedente audiencia preparatoria, o se dicta sentencia sin realizar el juicio oral �excepto, claro, cuando el fallo es fruto de un preacuerdo o la aceptaci�n de cargos�, pues en todos esos eventos se estar�a pretermitiendo un acto procesal que la ley establece como antecedente determinante del que le sigue en forma inmediata�.
El anterior precedente jurisprudencial, es claro en se�alar la importancia que para efectos de respetar las formas propias de cada proceso (debido proceso), posee el hecho de realizar los actos procesales en forma consecuente, teniendo en cuenta que ello es requisito sine qua non para la eficacia del subsiguiente. De otro lado, la Sala considera iluminante traer a colaci�n los apartes centrales de una decisi�n del m�ximo tribunal de la jurisdicci�n ordinaria, en la cual se pone de manifiesto la importancia de adelantar la audiencia preparatoria siguiendo en forma sistem�tica los pasos trazados por el legislador en procura de garantizar a las partes el respeto integral por las posibilidades de contradicci�n y controversia en punto de las pretensiones probatorias: �Al efecto, inserta la expedici�n de la Ley 906 de 2004, dentro de una clara perspectiva acusatoria, regida, entre otros, por el principio adversarial, es claro que el adelantamiento del tr�mite de las diferentes audiencias, que tambi�n en seguimiento de la sistem�tica acusatoria operan orales, con inmediaci�n y concentraci�n, reclama un respeto integral por las posibilidades de contradicci�n y controversia, en el llamado �proceso de partes�.
Bajo esta perspectiva, de las solicitudes que haga una de las partes, previo a la decisi�n del juez, unipersonal o colegiado, debe darse traslado a las dem�s partes e intervinientes, para permitir as� la controversia y el debate dial�ctico a partir del cual se funda motivada esa decisi�n del funcionario. Luego de ello, la parte inconforme con lo resuelto puede hacer uso de los recursos pertinentes.
Desde luego, la naturaleza y trascendencia de la impugnaci�n permite advertir evidente que su funci�n no es la de servir de medio de expresi�n de las partes, a efectos de que estas hagan las manifestaciones necesarias para la toma de una decisi�n, sino la de operar por v�a de consecuencia, como mecanismo de contradicci�n de lo resuelto, precisamente por entenderse que all� no se tuvieron en cuenta las argumentaciones o solicitudes realizadas previamente por el afectado.
As� las cosas, en el evento de omitirse escuchar a las partes, previo a la toma de la decisi�n que las afecta, lo resuelto emerge no s�lo inmotivado, por sustracci�n de materia, dentro de la perspectiva dial�ctica, sino violatorio del derecho de defensa y su correlato de contradicci�n, sin que la posibilidad de recurrir al instituto impugnatorio resulte suficiente para resta�ar el da�o causado a la parte o partes, dado que ya se elimin� una posibilidad de intervenci�n de estas.
Para el caso concreto, debe resaltar la Sala trascendente la omisi�n en que incurri� el Tribunal dentro de la din�mica dada a la audiencia preparatoria, pues, pas� por alto permitir que las partes se pronunciasen acerca de la solicitud probatoria de sus contrapartes, previo a decidir sobre ello, y con ese comportamiento caus� efectivo da�o a las expectativas de la defensa, la representaci�n de la v�ctima y la fiscal�a, acorde con su particular teor�a del caso.
(�) Pues bien, lo resumido en precedencia hace ver que el Tribunal no desarroll� de manera sistem�tica y acorde con su objeto, las diferentes etapas que para la audiencia preparatoria ha establecido el legislador, lo que llev� a confusi�n a las partes y, finalmente, a la vulneraci�n de derechos que demanda de la declaratoria de nulidad antes anunciada.
Sistem�ticamente, entonces, es posible advertir en la audiencia preparatoria, para lo que compete exclusivamente al campo probatorio, una serie ordenada y consecutiva de pasos, que as� pueden delimitarse:
1. PRONUNCIAMIENTO ACERCA DEL DESCUBRIMIENTO PROBATORIO PREVIO. Dado que en curso de la audiencia de formulaci�n de acusaci�n, el juez, por solicitud de la defensa, pudo imponer a la fiscal�a la obligaci�n de darle a conocer, dentro de los tres d�as siguientes a la culminaci�n de la diligencia, uno, varios o todos los elementos materiales probatorios, evidencia f�sica o informes relacionados en el escrito de acusaci�n (art�culo 344, inciso primero de la Ley 906 de 2004), la audiencia preparatoria se abre consultando a la defensa acerca del cumplimiento, por parte de la fiscal�a, de lo dispuesto respecto del descubrimiento en cita. 2.
DESCUBRIMIENTO Esa obligaci�n de descubrimiento que para la fiscal�a oper� en curso de la audiencia de formulaci�n de acusaci�n, surge para la defensa, en respeto del principio de igualdad de armas, al comienzo de la audiencia preparatoria, pero no para que, como sucedi� en la diligencia examinada, se ocupe el defensor de se�alar cu�les ser�n las pruebas que har� valer en el juicio � ya que ello ocurre en un momento subsecuente como se ver� m�s adelante-, sino con el espec�fico prop�sito de poner en conocimiento de las otras partes e intervinientes, sus �elementos materiales probatorios y evidencia f�sica�, conforme lo delimita el numeral 2� del art�culo 356 del C. de P.P. y dentro de la definici�n que para estos medios suasorios contempla el art�culo 275 ib�dem. 3.
ENUNCIACI�N Cuando ya las partes conocen los elementos materiales probatorios y evidencia f�sica de su contraparte, dan a conocer, conforme su particular teor�a del caso, evidentemente planteada tambi�n con base en lo que se sabe ha recogido �sta, cu�les ser�n las pruebas que aducir�n en el juicio �vale decir, las que all� se practicar�n, por lo general de car�cter testimonial, y los elementos materiales probatorios y evidencia f�sica a aportar-, sin establecer respecto de ello ning�n tipo de argumentaci�n de conducencia o pertinencia, sencillamente porque el objeto de la enunciaci�n no es otro distinto a permitir el conocimiento de la contraparte, que faculte la etapa siguiente de estipulaciones probatorias.
4. ESTIPULACIONES PROBATORIAS Cuando ya las partes conocen qu� es lo pretendido introducir en el juicio como prueba por su contraparte, conforme lo ocurrido en el momento de la enunciaci�n, es factible llegar a acuerdos respecto de los hechos y la forma de probarlos, con el claro cometido de evitar juicios farragosos con una pr�ctica probatoria inane o reiterativa que atenta contra los principios de eficiencia y celeridad propios de la sistem�tica acusatoria.
(�) 5. SOLICITUD Y CONTROVERSIA PROBATORIAS Ya decantado, por ocasi�n de las estipulaciones probatorias, que de todo lo enunciado anteriormente, efectivamente habr� de llevarse al juicio para soportar la teor�a del caso de las partes, estas tienen la obligaci�n de solicitar al juez de conocimiento su aducci�n �art�culo 357 de la Ley 906 de 2004-, con menci�n expresa de su pertinencia �art�culo 375 ib�dem- Es este el momento procesal en el cual se refiere por el solicitante lo relativo a la admisibilidad, conducencia y pertinencia de cada uno de los medios pretendidos introducir en el debate oral, en raz�n a que a trav�s de su argumentaci�n �que se entiende carga procesal de quien invoca la prueba- se faculta la controversia y contradicci�n de las otras partes e intervinientes.
En efecto, el art�culo 359 del C. de P.P., expresamente postula �Las partes y el Ministerio P�blico podr�n solicitar al juez la exclusi�n, rechazo o inadmisibilidad de los medios de prueba que, de conformidad con las reglas establecidas en este c�digo, resulten inadmisibles, impertinentes, in�tiles, repetitivos o encaminados a probar hechos notorios o que por otro motivo no requieran prueba�.
Esta facultad, inserta profundamente en el derecho de defensa y su correlato de contradicci�n, s�lo puede ser ejercida, no apenas porque as� lo consagre el legislador dentro del derrotero antecedente consecuente consagrado en la Ley 906 de 2004, sino porque la l�gica probatoria as� lo impone, luego de que se ha hecho la postulaci�n argumental de quien solicita la pr�ctica del medio suasorio y, huelga anotarlo, previo al pronunciamiento del juez de conocimiento aceptando o negando su pr�ctica, en el entendido, como se anot� al inicio, de que la decisi�n resuelve la controversia planteada por los contrarios.
Por ello, la norma citada �art. 359-, luego de significar la posibilidad de que las partes controviertan la solicitud probatoria de la contraparte, establece para el juez los factores que deben regular su decisi�n de admisi�n o inadmisi�n, significando finalmente que contra la inadmisi�n, rechazo o exclusi�n, proceden los recursos ordinarios. 6.
TR�MITE DE LOS RECURSOS En primer t�rmino, es necesario relevar que la interposici�n de los recursos ordinarios de reposici�n y apelaci�n demandan de legitimidad o inter�s a cargo de quien postula el medio impugnatorio. Ello, en el caso concreto, para destacar que necesariamente la parte recurrente debe haber manifestado en el momento procesal adecuado su inconformidad o conformidad con el elemento aceptado o excluido por el juez de conocimiento.
En otras palabras, si durante el momento de la solicitud y controversia probatorias, la parte que solicit� la prueba argument� acerca de su conducencia, pertinencia y admisibilidad, y ello no fue objeto de contradicci�n por la contraparte, haciendo al Tribunal la solicitud que regula el inicio del art�culo 359 atr�s relacionado, mal puede despu�s, cuando el funcionario decret� su pr�ctica, impugnarse la decisi�n. Y, desde luego, asoma completamente impropio e irregular que el medio impugnatorio se utilice para facultar la controversia entre las partes respecto de las solicitudes probatorias, cuando lo ocurrido es que se obvi� este momento procesal, entre otras razones, porque con ello se priva a los interesados de uno de los mecanismos de controversia por antonomasia, dentro de la sistem�tica acusatoria, operando apenas por el camino residual la posibilidad de desvirtuar los argumentos planteados por el solicitante.
Finalmente, para delimitar lo previamente rese�ado en los t�rminos de la nulidad desde el comienzo anunciada, es necesario advertir que el Tribunal no adelant� adecuada y sistem�ticamente la tramitaci�n propia de la audiencia preparatoria, facultando con ello que se presentasen algunas irregularidades, una de las cuales, la omisi�n en permitir que las partes e intervinientes controvirtieran la solicitud probatoria de la contraparte, afect� directamente el debido proceso, derecho de defensa y su correlato de contradicci�n, de una manera tan profunda que s�lo es posible reparar el agravio a trav�s del recurso extremo de la nulidad.
(�) En seguimiento, entonces, de lo dispuesto en el art�culo 457 de la Ley 906 de 2004, la Sala decreta la nulidad de lo actuado, a partir del momento de la audiencia preparatoria en el cual las partes presentaron las estipulaciones probatorias, para efectos de que se rehaga la tramitaci�n, particularmente, como se dijo en precedencia, para facultar que las partes controviertan las solicitudes probatorias de su contraparte y luego de la decisi�n de admitir o inadmitir los medios deprecados, se permita interponer los recursos ordinarios, en el segundo caso, o el horizontal de reposici�n, en el primero.�.
(Se resalta) Con estas precisiones y la profusa exposici�n que realiz� la Alta Corporaci�n Judicial, respecto de las etapas que componen la audiencia preparatoria, se desciende al caso que nos ocupa para efectos de decretar oficiosamente la nulidad parcial de dicha diligencia efectuada el d�a 24 de febrero del a�o en curso y presidida por la Juez Primero Promiscuo del Circuito de Leticia con Funciones de Conocimiento, a partir del momento en que decret� la pr�ctica de las pruebas que en su criterio fueron solicitadas por los sujetos procesales.
Tal acto procesal se encuentra viciado, pues luego de que la A Quo interrog� a los aqu� procesados acerca de si aceptaban o no los cargos por los cuales se les formul� acusaci�n, se limit� a decretar las pruebas enunciadas por la Fiscal�a y defensa, sin que les fuera concedida la oportunidad a las partes de cumplir con la carga argumentativa atinente a las solicitudes probatorias, de conformidad con lo previsto en el art�culo 357 del C. de P.P., esto es, en torno a la admisibilidad, pertinencia, conducencia y utilidad de los medios de conocimiento cuya pr�ctica e incorporaci�n al juicio pretend�an, conduciendo as� a que la decisi�n aqu� controvertida fuera adoptada de plano y desconociendo flagrantemente las reglas que para valorar la pertinencia y admisibilidad de las mismas prev�n entre otros los art�culos 375 y 376 del C. de P.P, la cual de no haber sido por la oportuna acotaci�n realizada por el defensor de ROBERTO MARULANDA en el sentido de que no se hab�a cumplido precisamente lo atinente a la solicitud de prueba, hubiera cobrado ejecutoria, pues ni siquiera se concedi� a los sujetos procesales prima facie la oportunidad de impetrar contra �sta los recursos de ley correspondientes.
Aunque despu�s de dicha acotaci�n del defensor, la se�ora juez del primer grado pretendi� solventar su yerro aduciendo que todas las pruebas enunciadas, fueron decretadas por considerar que �stas satisfac�an los requisitos de conducencia, pertinencia y admisibilidad, persisti� en su error, pues simplemente se limit� a manifestar que se manten�a en su �decisi�n� y que se le corr�a el traslado a las partes de la misma; procediendo as� el se�or Fiscal a solicitar una exclusi�n probatoria, cuando contrario sensu lo correcto era que la juez del primer grado hubiera rescindido los efectos de su pronunciamiento y encauzara nuevamente la audiencia preparatoria dentro de la fase que legalmente deb�a proseguir, esto es, la de solicitudes probatorias.
Aunada a la pretermisi�n de la fase de solicitud probatoria, la Sala encuentra que por obvias razones, la presidente de la audiencia tampoco brind� la palabra a los sujetos procesales para realizar la controversia correspondiente antes de que se adoptara la decisi�n recurrida por �stos, pues a pesar de que el Fiscal Delegado solicit� la exclusi�n de algunas declaraciones extrajuicio rendidas por los acusados ante Notar�a y la juez realiz� un nuevo pronunciamiento contra el cual se present� un recurso de apelaci�n por dicho Delegado, no ocurri� as� con la bancada de la defensa que como era l�gico, al entender, que se le conced�a el uso de la palabra para que se pronunciara sobre la decisi�n de decreto de pruebas adoptada por la A Quo, impetr� los recursos de reposici�n y apelaci�n, para solicitar la exclusi�n de los elementos materiales incautados en la realizaci�n de la diligencia de allanamiento y registro, debate que primigeniamente debi� agotarse en la oportunidad regulada por el art�culo 359 de la Ley 906 de 2004 y en una segunda oportunidad mediante la interposici�n de los recursos en caso de optarse por ello.
Si bien es cierto, ninguno de los sujetos procesales sustent� como fundamento de su recurso, vulneraci�n de su derecho de defensa o el desconocimiento del debido proceso formal, ello no puede entenderse como una convalidaci�n de la mencionada actuaci�n irregular de la Juez de Instancia, puesto que, los yerros o irregularidades, relacionadas con el debido proceso formal, no son susceptibles de ser renunciadas o convalidadas por los sujetos procesales, pues debe recordarse que las normas de car�cter procesal son derivaciones del derecho p�blico y por ser su naturaleza normas de mandato son de imperativo cumplimiento.
As� las cosas, considera la Sala que se vulner� flagrantemente y en forma sustancial el debido proceso y garant�as procesales de la defensa, pues lo pertinente, era que una vez se cumpliera con el acto previsto en el numeral 5� del art�culo 356 del C. P.P, la Juez deb�a haber escuchado a �la Fiscal�a y luego a la defensa para que soliciten las pruebas que requieran para sustentar su pretensi�n�, de conformidad con lo previsto en el art�culo 357 del C. de P.P., permitiendo a su vez que las partes pudiesen � solicitar al Juez la exclusi�n, rechazo o inadmisibilidad de los medios de prueba que de conformidad con las reglas establecidas resulten inadmisibles, impertinentes, in�tiles, repetitivos o encaminados a probar hechos notorios o que por otro motivo no requieran prueba�, decisi�n de exclusi�n, rechazo o inadmisi�n de prueba que el Juez deber� motivar oralmente y contra la cual proceden los recursos ordinarios (Art. 359 del C. de P.P).
Retoma as� la Sala que al avizorarse en el presente caso, que lo �nico que se realiz� tanto por parte de la Fiscal�a como de la defensa, fue agotar la enunciaci�n de las pruebas, sin que previo a su decreto se hubiera dado la oportunidad por la Juez para solicitarlas y mucho menos controvertir las mismas, lo que a la postre gener� que se pretendiera agotar dicho debate mediante la presentaci�n y sustentaci�n de recursos, resulta palmario que con dicha actuaci�n se atent� contra las formas propias del proceso, inclusive del derecho de contradicci�n de las partes, ya que, la A Quo simplemente se limit� a decretar las pruebas enunciadas, m�s no solicitadas, tanto por Fiscal como por la defensa, sin que se hiciera un m�nimo estudio de la admisibilidad y pertinencia de las mismas.
Queda claro entonces, la importancia, necesidad e ineludibilidad de realizar en debida forma cada una de las etapas que conforman la audiencia preparatoria y en particular no confundir la enunciaci�n con la solicitud de las mismas, pues es all� donde las partes tienen la oportunidad de exponer los argumentos de conducencia, pertinencia, idoneidad, admisibilidad y legalidad de las pruebas cuya pr�ctica peticionan, frente a los cuales as� mismo debe d�rsele la oportunidad a la contraparte para que indique por qu� los medios probatorios de su contrario no satisfacen los aludidos requisitos, controversia probatoria, que debe ser resuelta por el Juez mediante una decisi�n de fondo contra la cual proceden los recursos de ley.
Corolario de lo expuesto y conforme fue anunciado ab initio, se declarar� la nulidad parcial de la audiencia preparatoria, efectuada el 24 de febrero del a�o en curso, por el Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Leticia con Funciones de Conocimiento, a partir del momento en que de plano y sin que se concretaran las solicitudes probatorias, decidi� disponer la pr�ctica de todas las enunciadas, para que se realice la etapa de solicitud probatoria prevista en art�culo 357 del C. P.P., y antes del decreto de pr�ctica de las mismas, se conceda la oportunidad a las partes de realizar la contradicci�n probatoria en los t�rminos del art�culo 359 del C. de P.P, y una vez agotadas las prenombradas etapas, se tome una decisi�n acorde con lo previsto en el inc. 3 de la misma norma, para conceder los recursos de ley de haber lugar a ellos y decidir el orden de presentaci�n de la prueba.
Habida cuenta que con anterioridad la se�ora Juez de Conocimiento decret� una nulidad de la audiencia preparatoria por encontrarla irregular, pero a su vez incurri� en un nuevo dislate con las consecuencias determinadas, es de esperar que proceda a continuar con el desarrollo de la audiencia con estricta sujeci�n a las previsiones legales en la materia y la jurisprudencia, para evitar mayores dilaciones del tr�mite.
En m�rito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, en Sala de Decisi�n Penal, RESUELVE DECLARAR la nulidad parcial de la audiencia preparatoria del 24 de febrero de 2012 adelantada por el Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Leticia, a partir del momento en que de plano y sin que se concretaran las solicitudes probatorias, decidi� disponer la pr�ctica de todas las enunciadas, para que dicha diligencia se surta en debida forma, de acuerdo con lo expuesto en el cuerpo de este prove�do.
Por la Secretar�a devu�lvase la actuaci�n inmediatamente al Juzgado de origen. Contra esta decisi�n no procede recurso alguno. SE NOTIFICA EN ESTRADOS A LAS PARTES E INTERVINIENTES WILLIAM EDUARDO ROMERO SU�REZ Magistrado AUGUSTO ENRIQUE BRUNAL OLARTE Magistrado JOSELYN G�MEZ GRANADOS Magistrado R�cord 59:56 y SS R�cord 01:02:57 y SS R�cord 01:39:29 R�cord 02:04:38 y SS R�cord 02:36: 26 y SS C.S.J. Sala de Casaci�n Penal.
Auto del 29 de junio del 2007. Radicado 27608. M.P. Dr. Sigifredo Espinosa P�rez. Respecto de tales aspectos Luis Ernesto Chiesa Aponte ha expuesto lo siguiente: �Evidencia pertinente es aquella que es de alguna ayuda al juzgador para adjudicar cualquier hecho en controversia o evaluar la credibilidad de alg�n testigo o declarante�La pertinencia de la evidencia es condici�n necesaria pero no suficiente para su admisibilidad.
Esto significa que toda evidencia pertinente es admisible salvo que de otro modo se disponga en el ordenamiento�.�Derecho Procesal Penal de Puerto Rico y Estados Unidos Volumen III, Edit. Forum, 2008, P�g 309 PAGE PAGE 16 CAUSA No. 91001-61-01-509-2011-80284-01 TUab������� . 5 6; < ��̴̴̜�|�l]lN]?N?N]h�@ih�"3CJOJQJaJh�@ih�d�CJOJQJaJh�@ih$p�CJOJQJaJh�@ih$p�5�CJOJQJaJh�@ih!5�CJOJQJaJh�@ih|:*5�CJOJQJaJ.h�@ih0O!5�;�CJOJPJQJaJnH tH.h�@ih�d�5�;�CJOJPJQJaJnH tH.h�@ih|:*5�;�CJOJPJQJaJnH tH h0O!h|:*5�;�OJQJh|:*5�CJOJQJaJ� � ��������'()*@`bc�����������������������$d��a$gd�aI d��gd#c $d�a$gd�,� $d�a$gd�"3$a$gd|:*$a$gd|:*< = > B H T U o } � � � � � � � �� ���������³����tdRdRdEdh<+6�CJOJQJaJ"h�@ih�,�6�CJOJQJ]�aJh�@ih�,�6�CJOJQJaJh�@ih|:*5�CJOJQJaJh�@ih�d�5�CJOJQJaJh�@ih�,�5�CJOJQJaJh�@ihy(BCJOJQJaJh�@ih�,�CJOJQJaJh�@ih� �CJOJQJaJh�@ih$p�5�CJOJQJaJh�@ih0O!5�CJOJQJaJh�@ih0O!CJOJQJaJ�&'(*`abc��ջ��nU< 7h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJmH $nH sH $tH 0h�W�5�CJOJPJQJ^JaJmHnHtH u0h�aI5�CJOJPJQJ^JaJmHnHtH u?jh�M0h�W�5�CJOJPJQJU^JaJmHnHtH u/h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH )h�,�5�CJOJPJQJ^JaJnH tH 2h�,�h�,�5�6�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h��h#c CJOJPJQJ^JaJnH tH &h#c CJOJPJQJ^JaJnH tH �����'o��a������������������������ ��0�� ���dh�^�� `���gd�aI$ �����dh�@&^��gd�aI �����dh�^��gd�aI$ ����dh�@&^��gd�aI dh�gd�aI$d��a$gd�aI���� $%&'./Knuv��@�̲���n�n�P���9�9�9�9�,h�M05�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH:h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJmH nH sH tH )h�aICJOJPJQJ\�^JaJnH tH /h�aIh�aICJOJPJQJ\�^JaJnH tH,h�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH @a�����������������(�ϸϸϡ�vbv�b�N�N�4b2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH &hD(CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�W�CJOJPJQJ^JaJnH tH &hd"�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH,hd"�5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH,h�M05�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH �%&'�����!�!������������������$ ���dh�]�a$gd�a�m$$�dh�]�a$gd�aI $dha$gd"k~$ ���dh�a$gd�aI$dh�a$gd�aI(*/:=>?JTox��0178stvw������������������ٵ�����oW/h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH /h�aIh"k~5�CJOJPJQJ^JaJnH tH hD(CJOJQJ^JaJh�W�CJOJQJ^JaJ"h@$�CJOJPJQJaJnH tH "h"k~CJOJPJQJaJnH tH "h PCJOJPJQJaJnH tH (h�!(h�W�CJOJPJQJaJnH tH "h�W�CJOJPJQJaJnH tH %'*_aersty������������ս�����~�~�~j~V�V�jVjVBV&h@$�CJOJPJQJ^JaJnH tH &h4 �CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�) CJOJPJQJ^JaJnH tH &h"k~CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�a�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH /h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH )h"k~5�CJOJPJQJ^JaJnH tH )h�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH ���XYBH���%';=uvwy��������������İę�ą��ąn�n�n�n�n�n�Wn�n�n�,h�aIh�a�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH &h�a�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�) h�) CJOJPJQJ^JaJnH tH &hD(CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�) CJOJPJQJ^JaJnH tH &h4 �CJOJPJQJ^JaJnH tH &h@$�CJOJPJQJ^JaJnH tH "�����Kk��������M � � �! "s"t"u"v"������������������wgwU=/h3<h�/_6�CJOJPJQJ^JaJnH tH "jh3<0J6�OJQJU^Jh3<h3<5�6�OJQJ^Jh3<h3<6�OJQJ^J&h�/_CJOJPJQJ^JaJnH tH &h@$�CJOJPJQJ^JaJnH tH &hZ1YCJOJPJQJ^JaJnH tH &h�VCJOJPJQJ^JaJnH tH &h�a�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH �!v"w"�#$Q%R%�&�&&('(T+U+:-;-%.&.�0�0R1S1T1��������������������� dh�gd�aI$�d��]�a$gd�bL $d�a$gdIoE$�dh�]�a$gd�aI$�d��]�a$gd3<v"w"�#�#�#$$$F$f$O%P%Q%�&�&�&`''(.(Q(^(a(�(���ذ��������q�q]I]I]I&h5 oCJOJPJQJ^JaJnH tH &hG|CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�`�CJOJPJQJ^JaJnH tH "jhIoE0J6�OJQJU^JhIoE6�OJQJ^Jh�hIoE6�OJQJ^J&hIoECJOJPJQJ^JaJnH tH &h PCJOJPJQJ^JaJnH tH &h3<CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�/_CJOJPJQJ^JaJnH tH �(�)�)�*T+U+�+�+�+7-8-:-;-�-�-��쾪��}�^��J6&hFz6CJOJPJQJ^JaJnH tH &h'CJOJPJQJ^JaJnH tH <jh'h�v�0J6�CJOJPJQJU^JaJnH tH )h'6�CJOJPJQJ^JaJnH tH /h'h�v�6�CJOJPJQJ^JaJnH tH &h5 oCJOJPJQJ^JaJnH tH &h�v�CJOJPJQJ^JaJnH tH 3jh�~�0JCJOJPJQJU^JaJnH tH &h�~�CJOJPJQJ^JaJnH tH �-�-%.Y/0�0�0�0�0�0�0S1T1��İ����nZF./h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH &hC�CJOJPJQJ^JaJnH tH &hIoECJOJPJQJ^JaJnH tH &h�Z�CJOJPJQJ^JaJnH tH 3jh�bL0JCJOJPJQJU^JaJnH tH 'h�bLh�Z�6�OJPJQJ^JnH tH 'h�bLh�A�6�OJPJQJ^JnH tH 'h�bLhFz66�OJPJQJ^JnH tH &hFz6CJOJPJQJ^JaJnH tH &h� �CJOJPJQJ^JaJnH tH T1V1w1x1�1�1�1�1�2�2�4�8�8c:�;�;�Ϸ�����}�hVhD6h�McCJOJQJ^JaJ#h7Eh7ECJOJQJ\�^JaJ#h P6�CJOJQJ\�]�^JaJ)h7Eh7E6�CJOJQJ\�]�^JaJh7Eh7ECJ^JaJheQ�CJOJQJ^JaJhU�CJOJQJ^JaJ h7Eh7ECJOJQJ^JaJ/h�aIh�aICJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH,h�)5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH T1v1w1x1�2�2�4�4[7\7c:d:�;�;k=l=��������������� $dha$gd�Mc $d�a$gd@$�$�3d�]�3a$gd@$�$�3dh]�3a$gd7Edhgd7E $dha$gd7E$dh�-D7$8$H$M� ����a$gd�aI$ ���dh�a$gd�aI�;i=j=k=l=�@B�B�D"ETFaFbF�H�HKK KKNNN�PQ�R�R�R�RTPT�UUWVWWWXW~X�Y![9[���´��������������{������������pb����h�Mch�W6�OJQJ^Jh@$�6�OJQJ^Jh�W5�6�OJQJ\�^Jh�W6�OJQJ^Jh�Mch@$�5�6�OJQJ^Jh�Wh@$�5�6�OJQJ^Jh�Mch@$�6�OJQJ^J h�Mch��CJOJQJ^JaJh@$�CJOJQJ^JaJh�McCJOJQJ^JaJ h�Mch@$�CJOJQJ^JaJ&l=,?-?�@�@�B�B�D�DTFXF�G�H�H�H�HKKKNNN�P�PQ�R�R�R�R���������������������������� $d�a$gd�Mc�RPT�UWWXW�Y�Y[[9[�[�[�\�\�^�^�`�`cc�e�e�g�g����������������������� $dha$gd9;A $dha$gd7E $d�a$gdk� $d�a$gd�Mc9[�^�`3accicperesete�e�e�e�e�efVfdfzf�f�f�f�f�f�f�f�f�f�f�f�f�fgggg�������������y�k�]�k�k�k�]�k�k�k�k�kh��CJOJQJ^JaJh9;ACJOJQJ^JaJh� �CJOJQJ^JaJ#h7Eh7ECJOJQJ\�^JaJ h7Eh7ECJOJQJ^JaJ,h7Eh7E5�6�CJOJQJ\�]�^JaJ(jh�Mch@$�0J6�OJQJU^Jhk�6�OJQJ^Jhk�h@$�5�6�OJQJ^Jh�Mch@$�6�OJQJ^J$gg�g�g�g�g�g�g�ghh'hrh|h�h�h�h�hii8iNiOi]i_i`iji�i�i����ŷ���ᷥ�������wi�[�[�[h�j�CJOJQJ^JaJh8l CJOJQJ^JaJhZQ/CJOJQJ^JaJ#h��h7E5�CJOJQJ^JaJh>q�CJOJQJ^JaJ#h��h��5�CJOJQJ^JaJh��CJOJQJ^JaJhk�CJOJQJ^JaJh�K�CJOJQJ^JaJh9;ACJOJQJ^JaJ h7Eh7ECJOJQJ^JaJ�i�i�i�ijjjLj�j�jWlXl~lmFoGoHoNoaoco�o�o�o�o�o�op������Ŵ���ӏ��s�e�WseIsWhZMCJOJQJ^JaJh�xDCJOJQJ^JaJh�"DCJOJQJ^JaJh�T@CJOJQJ^JaJh�[�CJOJQJ^JaJh�d�CJOJQJ^JaJ-jh7Eh�T@0JCJOJQJU^JaJ h7Eh�T@CJOJQJ^JaJh�j�CJOJQJ^JaJh>q�CJOJQJ^JaJh�%CJOJQJ^JaJ h7Eh�j�CJOJQJ^JaJ�gWlXlGoHo�s�s%v&v�y�y�|�|��O�P����h��������������������$dh�a$gd�aI $dha$gd8l $dha$gd"� $dha$gdZM $dha$gd�xD $dha$gd>q� $dha$gd7E $dha$gd�j�ppfpgpnp{pqLqvq�q�qssss7s�s�s�sftmt�uv&vMvTvUv�v�vGw�w�w�w�w�w�����ŷӷӷ��ӷ�ө�ӊӊ�y�y�yeyWyWh� �CJOJQJ^JaJ&h7Eh"�6�CJOJQJ]�^JaJ h7Eh"�CJOJQJ^JaJ h7EhZMCJOJQJ^JaJh"�CJOJQJ^JaJh k CJOJQJ^JaJh�"DCJOJQJ^JaJh�ICJOJQJ^JaJhZMCJOJQJ^JaJh�xDCJOJQJ^JaJ h7Eh�xDCJOJQJ^JaJ"�w%x:y�y�y�y�y�yz"z`zazbzczjzkzpz{z�z�z�z�z�z5{�{�{�{�{�{�{$|-|�|�|#}'}�~�~�~�~\�]�a�h������������Ϳ�������������������������ͮ��v�v�v�v�v�h8l CJOJQJ^JaJh�-CJOJQJ^JaJh��CJOJQJ^JaJhCAFCJOJQJ^JaJ h7Eh7ECJOJQJ^JaJh�f CJOJQJ^JaJh� �CJOJQJ^JaJ&h7Eh"�6�CJOJQJ]�^JaJ h7Eh"�CJOJQJ^JaJ.����ŀƀ�w��������������������������O�P����h�~��������������������ᱝ�oW/h�aIh�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh� �CJOJPJQJ^JaJnH tH &h� �CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�aICJOJPJQJ^JaJnH tH h$Z�CJOJQJ^JaJh-5CJOJQJ^JaJ h7Eh7ECJOJQJ^JaJh8l CJOJQJ^JaJh�i�j�t�u�� �\���ÇćŇƇLJȇɇ������������"�#�������������������������� dh�gd�aI$dh�a$gd�aI$dh�a$gd�aI~�����������������څ�� �)�����������І�� �[��ϻ�����������w��i�i[�G&h PCJOJPJQJ^JaJnH tH h�aICJOJQJ^JaJh$Z�CJOJQJ^JaJh-5CJOJQJ^JaJh� �CJOJQJ^JaJ h7Eh$Z�CJOJQJ^JaJ,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH &h$Z�CJOJPJQJ^JaJnH tH /h�_h$Z�5�CJOJPJQJ^JaJnH tH /h�_h�aI5�CJOJPJQJ^JaJnH tH [�\���ćƇLJȇɇ�����'�>�J�K��Ҹҡ�v�\�\D�\�/(h�aIh�aICJOJPJQJaJnH tH /h�aIh�aICJOJPJQJ\�^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH,h�aIhZQ/CJOJPJQJ^JaJnH tH &h�aICJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH 2h�aIh�aI5�CJOJPJQJ\�^JaJnH tH,h�aIh�aICJOJPJQJ^JaJnH tH,h�aIh PCJOJPJQJ^JaJnH tH #�$�%�&�'�>�J�K�L�`�w�������-�[�\�^�_�a�b�d�e�g������������������������$a$gd8l gd@$� d��gd�aI$dh�a$gd�aI dh�gd�aIK�L�M�N�_�`�a�v�w�x�����������������������,�-�.�[��������¸������~zoeaYND@h�T@jh�T@0JUh��h@$�mH $sH $h@$�mH $sH $h@$�jh@$�0JUh�bLh�bLmH sH h�bLjh�bL0JUh�v�h�v�mH $sH $h�v�mH $sH $h�v�jh�v�0JUh�~�h�~�mH sH h�~�jh�~�0JUhIoEhIoEmH sH hIoEjhIoE0JUh3<h3<mH $sH $h3<mH $sH $h3<jh3<0JUh�-�[�\�]�_�`�b�c�e�f�h�i�o�p�q�s�t�z�{�}�~��������������������������������������������������������г�ĥ�����������������h�-� hZQ/5�CJOJQJ\�^JaJ h�aI5�CJOJQJ\�^JaJh�aICJOJQJ^JaJ!h#c 0JOJQJ^JmHnHuh�aI0JOJQJ^Jjh�aI0JOJQJU^Jh�aI h�aI0Jjh�aI0JUjhM.UhM.'g�h�q�r�s��������������������������������h]�h����&`#$ 9 0&Pz1�h:p�aI��/ �I!��"��#��$��%��������Dd �?��n� � s�<��A?�����Imagen 1"����b� j��b�i���CS����>��D(n��j��b�i���CS����>��PNG IHDRAWl����PLTE 6������,�eж���l��}����t��glw��o�����LP\�����\]���jlY��16*Lҹ�f������N9\��k������W(��b\��#�pB2=��v�лV����~�!#���u��E����ɷbs��Jil���c��f'$�S[?8<+���Բ�1"�wtRNS����������������%��bbKGD�HgIFg>�UcmPPJCmp0712Hs� �IDATXG�X{�HE���W@DA��������9&j&�����2W�S�NU7 ����G����X\���$�_������kr�Q����w:���4�?��;�5��2<s\�.nQ�jq\r�����S�Ee�qc�+�с�^q�U �����3Ke9�-'���@A�]��2�(y�� Bx����r�O�����'ʪ��Q�(|J������C����3���B&*ǝ�*��c���w���8Eո�țXw:���]t�a�K��h �႘����8�@�X���N��0���E�r�h�~Ҹ!0�t �0��Z��ڣ3F"X�x��a�A 4�g�o�p�̕q:��:��z�>��HO��xL���[j&�aHmW�!j�3E�5)��� ~�J��VT��Nˆ!\!T�B�Jj�hƕ�dT"���~=���$��Br�T$� �c�1��E$'� ��3�ǁ1��j|:�[�"��G��1~�nB�s"�Sd5;�̊�x�ؑ���?!a4����V����(rm��3�b!����X�x�Q5��|?�{ R`�u��#�*�{ ��Vg����B;���I#�}�)��@�O��-UM����~�i��ڈo��a�g�$�㡃za�� �Ɇ|Y���95����"��Y����cd���4�)�<7�܁1�h� ��6$u���I��3g�� �3�\*�,˰�.�A�r6�--�5ڣF1U(����R�'�s�I��BƼ̑�����7��*�i@�ESq��5=Vqg�u�����NF�-cF���J�މCaHkbp�A=��<q:>�Fp���Tk������j�#~�� EQ��h����'I"OϜyȫ�T�q��1D�]���b��pl�tю�b)�� �0����.����Q_�/�A����K��Ԃ���H��?$0�W�S�iL�� x� tE)��:̊�C5����,s�9-f� �mA�ҹ�_k��f�-��n6ɘ��(E&#R:wA.��9��-�e�^��� B?�&�P׳ɢ^׆�DpN��|��ۭ-{����8.�� �H�mao�D(��@)0 ۶M+���8^;��^V��c+�D�/m�+8(��B �h4�a8�cY��d����x:��E����u7ˁ� a�%/��ʏ2�� }Irrim�s^��sWX�N��-�˜"_{5tP,K1��r9���#������Ƈ!iLw�,� H���"�-M��'qD�S��X�#q�:9����f� f��n� J.�S��� �4�Gq��m=�ǣ���ڐ��B�Bwc�ӹ K�㺿�\i���m@� aϏ�� ��:�,�ڠ{q��M���m���|ʷ/����0��q��Rz�Oκ<�G��<����-�^C�� ����zO�� ��S��r�U��p��� `wS���@������-�7a��M����� c�4,�RU��Fp{��'�p�m��˩o0�@Ky\��L�H%���n����"����&�c�&/؛M����B���R�|8D�]Pg��K~ta�Wl��n�����4%P-e�ih�*80���Oj�F���� m�(���?�,;Xn�+Gؿ.���b�_�+������S��( Ei��4l�=�*��F��t�m$X�h��`p͢I,�@��_3�$)k,Ϸ��OZcڙ��bE���������W�7�( � ���{���[-�aW��I�� s�uiO|��;��[����{3��Ղӫ����i�RMe,{ݯ)ܒ���T�������b�j�||Tg���$�W��w�>����0&�_�Q��Z�:-��z|�xi�r�7�s��z��N��]I<� ð&�==h"U !F�����@�����gwڐ,k�����R���KNUiƟ�Ⱥ� �p��@����=i�z��zc��'�]���ﳚ�VL0��Iu(��KΟ�.�V/y8�X!�'��5��1�u��H���Ns,ߗ��c����/���A�@��i�*���RN+��k74M�z̓��<�:�x��y~�Ⱦ�I��W�U���'`��@9^�f����4��i&"����G�<����K��'^�]q�ı�!�� ��ճ��!�q��c5�f4S,,��(M�^P��~CF�0���/�v� q;����o�Y�J�#|xx�����$�k>���"�sO~��f���8��?}���'�C�+�\��c~*��Դ-�|p��_������+��:��z��Y���>���ħ�z���U3�>6r��}����s�/@��e��o�A0�"n����c�+|���/�Ӿ*�[�Վ�Z��)��Y���uW������ _��2�MM�d�2��(��.�+� >>��*��D���DgVJ�� �dMU]4���t&oM�tX�� k��dz�c�1]���\�\�ljL�&��K:09��A�����.W�� �J���U���PV+ه��n,ݽ$�q�����,V�|f�o���* ԢruV�vx�d�7���*Yg�^���;5�l%����3�D�W��]�w� �\m����֎�C5�����*�/�T�z�������b����� µHɅIEND�B`�j���������666666666vvvvvvvvv66666>6666666666666666666666666�6666666666�6666666666hH66666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666�62���� 0@P`p������2(�� 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p��8X�V~ OJPJQJ_HmH $nH $sH $tH $J`��JNormald��CJ_HaJmH sH tH NA ���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R 0Tabla normal�4� l4�a�,k ���, 0 Sin listaF@�F�aI0 Encabezado ��8!d��4��4�aI0Encabezado Car8)`��8�aIN�mero de p�ginab@"b�aITexto nota pied�� CJOJPJQJaJmHsHtH D�o��1D�aITexto nota pie CarCJaJB&`��AB�aIRef. de nota al pieH*��o��Q��aI*Texto nota pie Car1,Texto nota pie Car CarCJOJPJQJ^JaJtH ^�@b^ �aI0Texto de globod��CJOJQJaJmHsHtHP�o��qP�aI0Texto de globo CarCJOJQJ^JaJrQ@�r7ETexto independiente 3$d��a$OJPJQJaJmH sH tH f�o���f7ETexto independiente 3 CarCJOJPJQJmH sH tH ~P@�~7ETexto independiente 2$���d��]���a$ 5�6�OJPJQJ\�]�aJtH v�o���v7ETexto independiente 2 Car,56CJOJPJQJ\]aJmH sH tH \�O�\7ECard���0B*CJOJPJQJaJmHnHphsHtHuB �BZQ/0 Pie de p�gina ��8!F�o���FZQ/0Pie de p�gina CarCJaJtH PK!����[Content_Types].xml���N�0E�H���-J��@%�ǎǢ|�ș$�ز�U��L�TB� l,�3��;�r��Ø��J��B+$�G]��7O٭V��<a������(7��I��R�{�pgL�=��r����8�5v&����uQ�뉑8��C����X=����$�?6N�JC�������F�B.ʹ'�.�+���Y�T���^e5�5�� ��ð�_�g -�;�����Yl�ݎ��|6^�N��`�?���[��PK!�֧��6_rels/.rels���j�0���}Q��%v/��C/�}�(h"���O� ������=������ ����C?�h�v=��Ʌ��%[xp��{۵_�Pѣ<�1�H�0���O�R�Bd���JE�4b$��q_����6L��R�7`�������0̞O��,�En7�Li�b��/�S���e��е������PK!ky���theme/theme/themeManager.xml�M � @�}�w��7c�(Eb�ˮ��C�AǠҟ����7��՛K Y,� �e�.���|,���H�,l����xɴ��I�sQ}#Ր���� ֵ+�!�,�^�$j=�GW���)�E�+& 8���PK!�sz��theme/theme/theme1.xml�YMoE�#�F{oc'vGu�رH�F�[��xw�;���jf��7���q�7��J\ʯ A��xgfw��I�FPAsh�����1��^�v?f�Iy���k"����m���i�CR�$��'��M���m���U��"�\�m/R*]_Z�>,cy��$�wc.b��Q�K��G�7fK˵��R�i���v4( ��xL}�m��{d$J����fN2�68�k���.����~4$���� ^�����6�.������%�����2��`���Z�7ZW� ���<���u{���`�K�.e���Z���,���y��Z��p�%�+s:�:�N���b���٘ï�V��ހ,�9�ot6��Uo@�:��_i�6\�E�&sh�~?�^@ƜmW���V��3dC�]ZĘ'jQ���}h Ê&HMS2�>�q�#A���.��K��[Ҳ��MU��0�P3~�����St���><~�e�Pm�$,S����?��x���G_T�e��������@(��:/�|�۳'/�����U�7��C�n�#��c0�x�՜���(��e��$�8�ZJ�����)fYt=:����� x}r�Qx����w���r�:\TzaG�*�y8I�j�bR��c|X%��'��I }3OK��nD5�NIB���!�ݥ���.��|��]�:�V�dHGN6͈�iq�V��v|�{u8��z��H� �*���:�(W�☕~��J��T�e\O*�tHG��HYEsK�����`�X�a�e��E E�x�����[���8��h���HQ������r�B�3�'�}�'ܧw��4tT�%�~3��N����)cbZ 4u�W�4����(tn+��7��_?���mmٛ�{U����F�w�=w���ߝ��$�#P�[Ի���9{��漨�/�%Ϻ04h=��Aی��©{L�)#7��%�=A5�9s���F�SW2pp��� �>�*D8����i&��X��\�a�,W��x��=j6�!�v��.��^���Uh������V�dL���V�J�YZݨf��#�0Y�����i�Xx��xyN�Z4v0#����Q����0�)�뀦�{>Fu�<W��v�d��S�V���l�@�Y�T�X.�ޛD)��Y����rdI�8Y���^������Ӷ7�s2��S���s$f!\7�Jش?��M�Ϣ�� s��W��s;} Rma��0��`��d�_n�[/ʀ�nt6-V� �5-��nh�xL|UviE��>f��O�(8B#6�¯S� �������io�WnsΊ�|#fpv�4�Y��%�W����T�`�J�m����o�)�2����3S�~�+�����#])m�q�BiD��������߅אTpEm��P�ok��0e �H�OC$(�G*��A[2�w �z�wY�,cd2���L��#rH�P��U��{(�T7�$kw2��笂F�r���t�b�5�OO>���(���&��b1�vUKo��l�~1�yU���V����5U8�Vk;֜���\9��ŰXD)�!!��T��~����CoE��B3�����d��]��dm2iVֵ�褽�o�<�rO8[kv�x����p�sj�"��y��][�j�����q~�1�1��_���z�L��&��;��0CL@�[��t�/��PK! ѐ��'theme/theme/_rels/themeManager.xml.rels��M �0���wooӺ�&݈Э���5 6?$Q�� �,.�a��i����c2�1h�:�q��m��@RN��;d�`��o7�g�K(M&$R(.1�r'J��ЊT���8��V�"��AȻ�H�u}��|�$�b{��P����8�g/]�QAsم(����#��L�[������PK-!����[Content_Types].xmlPK-!�֧��60_rels/.relsPK-!ky���theme/theme/themeManager.xmlPK-!�sz���theme/theme/theme1.xmlPK-! ѐ��'� theme/theme/_rels/themeManager.xml.relsPK]� <?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes"?> <a:clrMap xmlns:a="http://schemas.openxmlformats.org/drawingml/2006/main" bg1="lt1" tx1="dk1" bg2="lt2" tx2="dk2" accent1="accent1" accent2="accent2" accent3="accent3" accent4="accent4" accent5="accent5" accent6="accent6" hlink="hlink" folHlink="folHlink"/>tO�!7%�(r]�b��+=Tl�������� RRRRRU< ��@(��v"�(�-T1�;9[g�ip�w��~�[�K�[���FHIKLNOPQSTUVX[\]_`acdfg���!T1l=�R�gh�#�g���GJMRWYZ^beh!U!�!�����8�@�����������0�( � ��B �S���� ?������������������������+�+H,�5�<MB�K:PU[i['oHoMr�r�� &)��+,O,�5�<SBL@P[[p[.oSoXr�r�� >*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName�C*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags�metricconverter��,�2007, M�la Corte Supremala Fiscal��a�la Juez�la Ley�la Sala �ProductID� ���56�h�h*u8uL���F�K�S�V�\�^�_�a�b�d�e�g�h����������S�SL�b�v�y�����������%�,�/�Z�\�^�_�a�b�d�e�g�h�����333����*@#T#s]u]�K�L�F�Z�\�^�_�a�b�d�e�g�h�����������XYZ[d����*&n&nO{O{K�L���[�\�^�_�a�b�d�e�g�h�s�~������� �إ��������������^��`���o(.� �����^��`����h�H.� �p�L�^�p`�L��h�H.� �@���^�@`����h�H.� ����^�`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� �P�L�^�P`�L��h�H.���������� k�]ZM P�A �) �f k 8l �( #c 0?D(7E�)!0O!H"�%'|:*<+�-M.ZQ/�M0�1�"3Fz6/8ul93<~=�l?�T@9;AyeAy(B�"D�xDIoECAF�I�aI�bL�V�WZ1Y�_�/_�Mc�yc$dpd8`f�tf�i�@i5 o�sJ;w|G|"k~-5"�U��j�m{��K��#�@$���� ���� ��d�cn��W�4 ��J��-�����a��`��d��J��A�d"�$Z�>q��_��w��,������[�C�v#��~�k�$p����Z��v�eQ�R��O�L�N��@��������@��Unknown������������G��*�Ax� �Times New Roman5��Symbol3.��*�Cx� �Arial9���Garamond7.�����@ �Calibri5.��.�[`�)�TahomaA����$B�Cambria Math"1��������2�_��5q��lA��5&oC���������0��J�q���HX �� $P�����������������������aI2!xx����Sonia Maritza Vera MonroyMartha Lucia Martinez Alfonso�������Oh��+'��0�������� $ DP\ ht|���Sonia Maritza Vera MonroyNormal Martha Lucia Martinez Alfonso53Microsoft Office Word@�OW@���� �@0���@����b���l����՜.��+,��0�hp�������� ���Hewlett-Packard Company�A�T�tulo !"#$%&'()*+,-./0123456789:;<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghi����klmnopq����stuvwxyz{|}~������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �F����b��Data ������������j1Table��������rD,WordDocument ����;�SummaryInformation(�������������DocumentSummaryInformation8���������MsoDataStore�����������b�����b��C�T03G�NU��21���YE3Y�==2�����������b�����b�Item ���� �����Properties������������UCompObj���� v���������������� ����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������<b:Sources SelectedStyle="\APA.XSL" StyleName="APA Fifth Edition" xmlns:b="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography" xmlns="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"></b:Sources><?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?> <ds:datastoreItem ds:itemID="{6953289C-BFD1-4B35-A071-BCA9B1811D63}" xmlns:ds="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/customXml"><ds:schemaRefs><ds:schemaRef ds:uri="http://schemas.openxmlformats.org/officeDocument/2006/bibliography"/></ds:schemaRefs></ds:datastoreItem>�� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q