��ࡱ�>�� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������e� ��.�bjbj�Ϻ� ;�إf\إf\�� ��������00� F� 41 1 1 ����E E E 8} �y!|E Ƈ��!�!""""�"# #E�G�G�G�G�G�G�$`����k�1 �#�"�"�#�#k�1 1 ""����'�'�'�#�1 "1 "E��'�#E��'�'�Vl�X"����p�Ȍ��������%vsW*1���0Ƈ�WJ���%0��T�X�Xf��1 MZ�,#(#�'6# B#u###k�k�/'�###Ƈ�#�#�#�#����������������������������������������������������������������������#########0M }: $MATERIALIDAD, AUTOR�A Y CULPABILIDAD DEL HECHO � An�lisis Probatorio � Valorados en conjunto los medios de prueba recopilados, tanto la prueba pericial como testimonial, se determina que se encuentran plenamente acreditadas la materialidad del delito de lesiones personales y la intenci�n dolosa del procesado en la comisi�n del delito por el que se le acus� y que tales lesiones tienen origen exclusivo en el golpe que �ste le propin� a la v�ctima en su rostro.
LEG�TIMA DEFENSA � PRESUPUESTOS - Necesidad de defensa: �La defensa ha de resultar necesaria para impedir que el ataque se haga efectivo� � No obstante que le fuera reconocido al procesado el exceso en la justificante, al considerar que actu� de esa manera ante la necesidad de defender su honor y el de su padre, el cual fue mancillado por las manifestaciones calumniosas que en su contra hiciera el ofendido, se determina que tal supuesto jur�dico no se configura, siendo que para que se estructure la leg�tima defensa como eximente de responsabilidad deben concurrir todos los presupuestos, entre los cuales se encuentra la necesidad de la defensa, la cual se dirige a impedir que los actos de agresi�n injusta y actual cesen y no causen da�osidad y si bien los insultos verbales constituyen una agresi�n injusta, lo cual vulner� el bien jur�dico al honor tutelado, la defensa que se ejerci� consistente en violentar f�sicamente al ofendido no resultaba necesaria ni proporcional a la agresi�n, dada la entidad del bien jur�dico afectado y sobre todo por cuanto las agresiones estaban constituidas en verbalizaciones que ya se hab�an realizado; con el golpe no se evit� ni se evitar�a que las afrentas al honor se produjeran, en tanto estas ya hab�an cesado y con ello su inminencia o actualidad; por tanto no se estructura el elemento subjetivo de la necesidad de defensa y por ende no se satisfacen los elementos estructurales de la leg�tima defensa, la que debi� ser negada en primera instancia. Sin embargo, no hay posibilidad jur�dica de revocar tal decisi�n, al encontramos bajo la figura del apelante �nico, en la medida que fue solamente la defensa quien recurri� la sentencia, lo que implica la imposibilidad jur�dica de realizar cualquier reforma en perjuicio./ TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA DE DECISI�N PENAL Magistrado Ponente: Dr. Jos� An�bal Mej�a Camacho Proceso N�: 523176000511201300156 No. Interno: 14339 Conducta Punible: Lesiones personales Acusado: JOTP Decisi�n: Sentencia confirma la recurrida Aprobado: Acta N� 12 de 11 de mayo de 2017 San Juan de Pasto, diecisiete de mayo de dos mil diecisiete (Hora: 10:00 a.m.) I. OBJETO DEL PRONUNCIAMIENTO Decide la Sala el recurso de apelaci�n interpuesto por la defensora del procesado JOTP contra la sentencia de 3 de julio de 2015 por medio de la cual el Juzgado Promiscuo Municipal de Cumbal lo conden� como autor del delito de lesiones personales a la pena de 20 meses de prisi�n, multa de 8 salarios m�nimos legales mensuales vigentes y le concedi� la suspensi�n condicional de la ejecuci�n de la pena (fls. 180-199). 1.
Supuestos f�cticos El 2 de junio de 2013, siendo aproximadamente las 7:30 de la noche en el municipio de Cumbal, en el establecimiento de comercio �Billar La Academia� cuando JDRT que se encontraba compartiendo con unos amigos se dirigi� a solicitar una bebida a la administradora del lugar, momento en que JOTP le propin� una palmada en la cara a la altura del ojo izquierdo, caus�ndole lesiones por las que el Instituto Nacional de Medicina Legal le dictamin� una incapacidad m�dico legal definitiva de 45 d�as, secuelas permanentes por deformidad f�sica que afecta el rostro y la perturbaci�n funcional del �rgano de la visi�n generada por la p�rdida de la agudeza visual, tambi�n de car�cter permanente. 2.
Actuaci�n procesal y sentencia recurrida 2.1. El 21 de mayo de 2014 ante el Juez Promiscuo Municipal de Guachucal se adelant� la audiencia de formulaci�n de imputaci�n a JOTP, imput�ndosele la comisi�n del delito de lesiones personales, sin que se allanara a los cargos formulados. No se promovi� solicitud de medida de aseguramiento. 2.2. Para el 8 de julio de 2014, la Fiscal�a 31 Local de Guachucal radic� escrito de acusaci�n en el Juzgado Promiscuo Municipal de esa localidad, despacho que para el 2 de octubre de 2014, celebr� la audiencia de formulaci�n de acusaci�n. 2.3.
Llevada a cabo la audiencia preparatoria y finalizada la de juicio oral, se anunci� el sentido de fallo condenatorio, siendo proferida la sentencia materia de revisi�n, en la que el a quo, luego de referir los aspectos de car�cter formal y precisar el tipo penal que se le atribuye al acusado, entr� en el an�lisis de las posturas de los distintos sujetos procesales.
El juzgador destac� que la Fiscal�a acus� y reclam� condena por el delito de lesiones personales con perturbaci�n permanente del �rgano de la visi�n. Que por su parte la defensora del acusado solicit� sentencia absolutoria en favor del procesado al alegar la existencia de duda razonable a favor del encausado, derivada del car�cter falaz de la prueba de cargos; y que la perturbaci�n funcional del �rgano de la visi�n de car�cter permanente sufrida por el presunto ofendido JDRT, no tiene como causa la agresi�n que sufri� de parte de JOTP, pues tal afectaci�n proviene de patolog�as que aquejaban de tiempo atr�s a la v�ctima.
Tambi�n aleg� la existencia de la leg�tima defensa como causal de justificaci�n, ante la necesidad de defender su derecho al honor, pues JO reaccion� ante los insultos y calumnias que JDRT le realiz� sin motivo alguno. En punto a la acreditaci�n de la conducta punible y responsabilidad del acusado, el a quo empez� por referir que para zanjar las reglas de la l�gica deb�a recurrirse al insumo probatorio debidamente incorporado al juicio.
Inici� con la declaraci�n rendida por el mismo enjuiciado de quien destac� que debida y previamente informado renunci� a las prerrogativas de silencio y no autoincriminaci�n, constituy�ndose su testificaci�n en una �confesi�n disculpante� o cualificada, divisible seg�n las reglas de interpretaci�n probatoria, que deb�a necesariamente ser contrastada con los restantes elementos de conocimiento obrantes en el plenario.
Mencion� que el car�cter divisible de la confesi�n rendida por el encartado se ofrece inveros�mil en s� misma, cuando de manera exculpante parte de aceptar que le propin� a la v�ctima solamente una palmada en una mejilla, afirmaci�n que no se contrastaba con las lesiones causadas que se encontraban afincadas en dict�menes periciales basados en la ciencia que mostraban la contundencia del golpe que hab�a recibido y los da�os causados en la salud visual.
As�, afirma que de los elementos de convicci�n y la ilustraci�n al efecto otorgada por los peritos Miguel Dar�o Mart�nez V�lez y Magaly del Socorro Realpe Palacios - m�dicos forenses; se evidenciaba que el mecanismo desencadenante de la lesi�n padecida por JDRT, fue uno de ejecuci�n contundente, siendo la deformidad f�sica que afect� el rostro y la perturbaci�n funcional del �rgano de la visi�n, las secuelas perennes derivas de aquel.
Explic� que la causa adecuada de �vitrectom�a anterior y sutura penetrante� del ojo izquierdo practicadas a JR y la p�rdida de la visi�n en el mismo, fue el golpe propinado por JOTP el 2 de junio de 2013, conducta que en los t�rminos del art�culo 9� del C�digo Penal, produjo un resultado lesivo al bien jur�dico de la integridad personal de JR, estructur�ndose as� el tipo en su componente objetivo en sus elementos descriptivos y normativos al causar un da�o a la salud de car�cter permanente.
Respecto de la antijuridicidad de la conducta y la causa de justificaci�n aducida, el Juez de primer grado se�al� que siguiendo el hilo argumentativo, la conducta punible atribuida a JOTP, se encontraba acreditada, al igual que reconoce que el actuar del acusado estaba parcialmente exculpado por exceso en la leg�tima defensa, al haber obrado de esa manera al pretender proteger su derecho al honor ante las agresiones verbales previas que recibi� de parte de la v�ctima.
En cuanto a la culpabilidad, refiri� que radicaba en la persona de JOTP, la capacidad de comprensi�n de la ilicitud de su comportamiento, por lo que se hac�a merecedor del juicio de reproche penal. 2.2.1 Dosificaci�n de la Pena A partir del criterio de unidad punitiva parti� del �mbito establecido en el art�culo 114 del C�digo Penal. Estim� que para aquel da�o en la salud que ocasiona p�rdida funcional de un �rgano se encuentra se�alada una pena principal de prisi�n que oscila entre 48 y 144 meses y multa entre 34.66 y 54 s.m.l.m.v.; empero, como en la comisi�n de la conducta se reconoci� exceso en la leg�tima defensa, estim� se deb�a ajustar el �mbito punitivo de movilidad en la sexta parte respecto del m�nimo y en la mitad respecto del m�ximo, por lo tanto, parti� para la tasaci�n de la pena del primer cuarto de movilidad punitiva que fluctuaba entre 8 a 24 meses de prisi�n y multa entre 4.77 a 11.07 s.m.l.m.v. En atenci�n a los criterios para la individualizaci�n de la pena, el Juzgado encontr� que, la conducta de suyo grave, hab�a producido un impacto trascendente, un da�o irredimible y permanente a la integridad personal y salud de la v�ctima JDR, quien perdi� definitivamente la visi�n de su ojo izquierdo, por ello, estim� necesario imponer la sanci�n af�n con los efectos individuales que se desprend�an de la conducta punible quedando la pena en (20) meses de prisi�n y multa de ocho (8) s.m.l.m.v. Por �ltimo, en consideraci�n a la pena privativa de la libertad a aplicar al enjuiciado JOTP, adujo que al no exceder la pena impuesta el l�mite de cuatro (4) a�os de prisi�n y por carecer el penado de antecedentes, y por el sustrato en el principio de favorabilidad plasmado en el art�culo 6� del Estatuto Represor, le otorg� la suspensi�n condicional de la ejecuci�n de la pena por un periodo de prueba de dos a�os. 3.
Argumentos del recurrente y de los no apelantes 3.1. Defensa de JOTP El apoderado de JOTP interpone el recurso de apelaci�n fundado en los siguientes argumentos: 3.1.1- Considera que el delito reprochado al acusado no tuvo ocurrencia por cuanto las lesiones que le fueron dictaminadas a JDRT por el Instituto de Medicina Legal no tienen como causa el golpe en la cara que recibi� del acusado, pues la presunta v�ctima ten�a antecedentes en su salud visual desde tiempo atr�s que lo hab�a llevado a practicarse varias cirug�as, incluso en forma peri�dica. 3.2.- Alega que el da�o causado a JD careci� de toda intencionalidad por parte del procesado, en el entendido que al decidir pegarle la palmada en la cara no pretend�a causarle la lesi�n que sufri� en su ojo izquierdo.
Afirma que JO no obr� con dolo, entendido como el conocimiento que se tiene por el autor de que la conducta que realiza constituye delito y con base en ese conocimiento quiere su realizaci�n, porque su comportamiento simplemente consisti� en una reacci�n �espor�dica y en estado de alicoramiento�. Bajo la misma senda argumentativa alega que el acusado se encuentra amparado bajo la eximente de responsabilidad penal de la leg�tima defensa, por cuanto obr� ante la necesidad de defender su derecho y el de su padre al honor afectados por los �se�alamientos� e insultos que le realiz� JD.
Solicita que se revoque, aclare o modifique la sentencia recurrida. 3.2. Fiscal Treinta y uno Local de Guachucal La Fiscal 31 Local de Guachucal, no presenta oposici�n a la decisi�n que se recurre. 3.3. Representante Judicial de las V�ctimas El representante de v�ctimas argumenta que se encuentra conforme con lo decidido. II. CONSIDERACIONES DE LA SALA Competencia Esta Corporaci�n es competente para desatar el recurso de apelaci�n interpuesto por la defensa contra la sentencia de 3 de julio de 2015 emitida por el Juzgado Promiscuo Municipal de Cumbal, conforme a lo dispuesto en el numeral 1� del art�culo 34 de la Ley 906 de 2004.
Problema jur�dico a resolver Corresponde a esta Corporaci�n resolver el recurso de apelaci�n interpuesto por la defensora de JOTP en el que plantea dos situaciones: Que la conducta de JOTP no constituye el delito reprochado por cuanto que JD desde antes de ser agredido por el acusado padec�a de afecciones en su salud visual y que el actuar del procesado est� desprovisto de intencionalidad.
Que JOTP al agredir a JD actu� bajo la causal de ausencia de responsabilidad de la leg�tima defensa para defender su derecho y el de su padre al honor. Antes de abordar los temas objeto de impugnaci�n, la Sala debe precisar que los mismos ya fueron debatidos bajo la misma �ptica en la instancia, donde el primero citado fue desestimado; y con relaci�n al segundo, el a quo le reconoci� el exceso en la justificante.
Igualmente, que nos encontramos bajo la figura del apelante �nico, en la medida que fue solamente la defensa quien recurri� la sentencia, lo que implica la imposibilidad jur�dica de realizar cualquier reforma en perjuicio. II. REFLEXIONES DE LA SALA 1. La materialidad, autor�a y culpabilidad del hecho reprochado Para resolver el primer planteamiento elevado por la defensa se debe partir por declarar que para la Sala no ofrece duda que el pasado 2 de junio de 2013, siendo aproximadamente las 7:30 de la noche en el municipio de Cumbal, en el establecimiento de comercio �Billar La Academia� JDRT se encontraba compartiendo con otras personas y en el momento en que se dirigi� a solicitar una bebida a la administradora del lugar, JOTP le propin� con su mano un golpe en la cara, caus�ndole lesiones por las que el Instituto Nacional de Medicina Legal le dictamin� una incapacidad m�dico legal definitiva de 45 d�as, secuelas permanentes por deformidad f�sica que afecta el rostro y la perturbaci�n funcional del �rgano de la visi�n generada por la p�rdida de la agudeza visual, tambi�n de car�cter permanente.
Tambi�n es un hecho irrefutable que hasta antes del 2 de junio de 2013, JDRT ten�a una salud visual que le permit�a tener visi�n en sus dos ojos, a pesar de haber sido sometido con antelaci�n a procedimientos m�dicos relacionados con su salud visual. Estos hechos los corroboran los testimonios allegado al juicio y rendidos por el mismo acusado JOTP, la esposa del due�o del billar ILOT, el familiar del encartado WOCG (primo hermano y padre de dos hijas con la hermana del procesado), y la propia v�ctima JDRT.
Es as� como JO, a pesar de pretender justificar su comportamiento con el argumento de que JD lo ofendi� a �l y a su padre al expresarle que eran unos ladrones de ganado, acept� que en reacci�n y defensa de su honor le propin� una palmada en la cara a JD. Por su parte IL, refiri� que en el momento en que JD se acerc� a pedir un licor, sin motivo aparente observ� que JO le propin� a JD un �pu�o� en la cara, m�s precisamente en el ojo izquierdo el cual le empez� a sangrar y por ese motivo fue necesario que ella misma lo trasladara al hospital del lugar para que recibiera atenci�n m�dica.
Destac� que observ� en detalle lo ocurrido porque se encontraba a un metro de distancia de los dos actores. WO, da cuenta del enfrentamiento y refiere que se origin� como una reacci�n de JO por las ofensas verbales que le realiz� JD. Afirma que JO solamente le dio una palmada a JD. Por su parte JD relata que cuando se encontraba en el billar y dese� pedir unos �hervidos�, sin saber por qu�, fue agredido por JO quien sin mediar palabra le propin� un pu�o en la cara, golpe con el que le lesion� su ojo izquierdo necesitando inmediata atenci�n m�dica en el hospital de Guachucal y luego en el de Pasto, golpe que lo llev� a perder la visi�n. Agrega, que 15 a�os con antelaci�n a los hechos hab�a sido objeto de cirug�as en los ojos por diversas afecciones, pero que ninguna de ellas le hab�a menguado el sentido de la visi�n. Es claro entonces, contrario a lo manifestado por la defensa, que existe absoluta certeza de que el hecho de agresi�n que sufri� JD el 2 de junio de 2013 en su rostro s� ocurri�.
En efecto, los 4 testigos rese�ados dan cuenta del hecho en sus diversas circunstancias y conforme a la percepci�n que cada uno tuvo de ellas. De la misma manera, que quien lo agredi� f�sicamente fue el acusado JO y que el ataque consisti� en un golpe con la mano del procesado en el rostro de JD. Del mismo modo, que como consecuencia del golpe su ojo izquierdo manaba sangre, lo que motiv� a que ILOT, que en ese d�a se ocupaba de la administraci�n del billar necesitara llevarlo al hospital de Guachucal, de donde luego, dada la complejidad de la lesi�n, JD debi� ser remitido al hospital de la ciudad de Pasto.
No se desconoce que desde 15 a�os atr�s, JD fue sometido a las cirug�as de trasplante de c�rnea y estrabismo. Sin embargo, este antecedente fue descartado como causa de p�rdida de la visi�n. Para la Sala esta afirmaci�n resulta di�fana, pues se alleg� dictamen rendido por el m�dico legista del Instituto Nacional de Medicina Legal Dr. Miguel Dar�o Mart�nez V�lez, quien de manera precisa dictamin� que trat�ndose de una cirug�a de la naturaleza de un trasplante de c�rnea, habiendo transcurrido 15 a�os sin que el organismo receptor la hubiera rechazado, refleja la recuperaci�n total del paciente con una vida en condiciones de normalidad, descartando que la actual afecci�n tuviera origen en ese antecedente m�dico.
As� mismo, al hacer referencia a la cirug�a para la correcci�n de estrabismo, describi� que ese procedimiento quir�rgico consiste en la correcci�n de los m�sculos de los ojos que impiden la movilidad adecuada y par de los mismos estableciendo una funcionalidad est�ndar. Sobre el punto que centra la atenci�n de la defensa sobre la causa de las lesiones sufridas por JD, descart� que fueran causa de sus antecedentes de salud y describi� que el �estallido del buldo del ojo del l�bulo ocular� sufrido por la v�ctima dadas las caracter�sticas de la lesiones se infiere se trat� de un �mecanismo contundente�.
En consecuencia, el concepto contenido en la base de opini�n del perito que ratific� en su testimonio durante el juicio y contrainterrogado por la misma defensa estim� con toda idoneidad, que el elemento causal no lo fueron los antecedentes quir�rgicos de JD, sino que la lesi�n que advirtieron ten�a origen en un �estallido del bulbo del ojo del l�bulo ocular� causado por un mecanismo contundente.
Bajo este panorama y analizados los medios de prueba en su conjunto, de la prueba pericial y a partir de las atestaciones de JOTP, la esposa del due�o del billar ILOT, el familiar del encartado WOCG y la propia v�ctima JDRT, todos los �ltimos 4 presenciales de los hechos, se arriba a la conclusi�n que no amerita duda, que la lesiones sufridas �l pasado 2 de junio de 2013 por JD que llevaron a la p�rdida del sentido de la visi�n en su ojo izquierdo, fueron causadas por el golpe que JO con su mano le propin� en su rostro, sin que para los efectos de determinar la causalidad y autor�a de las lesiones, importe si lo hizo con una palmada como �l y su testigo de descargos lo aceptan, o si se trat� de un pu�o como lo aseveran JD e IL.
Todos los 4 coinciden en afirmar que JO agredi� a JD con un golpe con la mano en la cara, acci�n desplegada por el acusado que resulta compatible, palmada o pu�o, el que constituye un �mecanismo contundente�, con la suficiente eficacia para lesionar, al punto de causar �el estallido del bulbo del ojo del l�bulo ocular�, como lo dictamin� de manera precisa el m�dico legista del Instituto Nacional de Medicina Legal.
La contundencia del golpe que el acusado JO le propin� a JD fue de tal entidad y contundencia que en el mismo momento que se lo propin� le produjo hemorragia y sangrado de su ojo izquierdo, como lo relata la testigo de cargo IL, al punto que requiri� que ella misma saliera del establecimiento comercial que administraba para llevar al lesionado al hospital de Guachucal, dependencia que no fue suficiente para atender la urgencia y debi� remitir al paciente al Hospital de Pasto.
Inadvierte la recurrente que como consecuencia del golpe en la cara que JO le dio JD los examenes periciales de cl�nica forense, realizados para determinar las heridas y lesiones ocasionadas ofrecen la siguiente descripci�n: ��rganos de los sentidos: perdida de la agudeza visual por el ojo izquierdo, el cual presenta edema, hemorragia subconjuntival severa, pupila midriatica� y en el segundo de ellos: ��rganos de los sentidos: No tiene visi�n por ojo izquierdo (�) Cara, cabeza, cuello: Parpado superior izquierdo ca�do que ocluye globo ocular izquierdo, el cual presenta hifema, con deformidad de pupila�.
Tal descripci�n del �rgano de la visi�n, con caracter�sticas de �edema, hemorragia subconjuntival severa, pupila midri�tica�, resulta compatible con la clase de agresi�n por la que se incrimina a JO y el tiempo en que se produjo, pues el golpe lo recibi� el 2 de junio de 2013 y fue valorado por Medicina Legal el 7 siguiente, es decir, 5 d�as despu�s, encontrando tales hallazgos.
Por tanto, resulta un sinsentido pretender afirmar como lo hace la parte que impugna, que estas lesiones, sean la consecuencia de procedimientos quir�rgicos realizados a�os atr�s, cuando la pr�ctica m�dica ense�a que los episodios de edema tienen una corta evoluci�n y resoluci�n, proceso que no supera los d�as, al igual que las hemorragias subconjuntivales, lo que conlleva a que resulte desacertado pretender afirmar que al examen m�dico practicado se hayan observado situaciones de salud de estas caracter�sticas y se atribuyan a intervenciones quir�rgicas practicadas a�os atr�s. Comportamiento reprochable que fue ejecutado por JO con toda la intencionalidad de causarle da�o en el cuerpo o en la salud a JD, ya que como el mismo encartado lo expresa, asumi� agredirlo f�sicamente, bajo la excusa de que lo hac�a para defender el mancillamiento del que era objeto.
Es decir, acepta que golpe� a JD, y que lo hizo como producto de su voluntad encaminada a defender su honor y el de su padre. De este modo, se encuentra plenamente acreditada la materialidad del delito de lesiones personales descrito en el art�culo 111 del C�digo Penal como el que causare da�o en el cuerpo o la salud de otro con las consecuencias que se enmarcan en el art�culo 114 del mismo ordenamiento por la perturbaci�n funcional de car�cter permanente del �rgano de la visi�n. La misma certeza probatoria se refleja para demostrar la intenci�n dolosa de JO en la comisi�n del delito por el que se le acus� y que las lesiones sufridas por JD tienen origen exclusivo en el golpe que aqu�l le asest� en su rostro, razones suficientes para desestimar en este sentido las alegaciones de la defensa. 3.
Sobre la leg�tima defensa Ahora bien, como la recurrente a pesar de que la primera instancia le reconoci� al procesado haber actuado con exceso en la leg�tima defensa, insiste en que se reconozca de forma plena la eximente de responsabilidad, motivo por el que se abordar� integralmente su estudio. Al efecto el numeral 6� del art�culo 32 del C�digo Penal establece que no habr� lugar a la responsabilidad penal cuando se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresi�n actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcional a la agresi�n. Dicho de otro modo, la leg�tima defensa es derecho que tiene toda persona de defenderse ante la agresi�n actual de un derecho propio o ajeno, siempre y cuando la defensa sea proporcional a esa agresi�n. Por su parte, tanto doctrina como jurisprudencia de la Sala de Casaci�n Penal de la Corte Suprema de Justicia, al ocuparse del tema ha coincidido en se�alar que para que se estructure la leg�tima defensa como eximente de responsabilidad es indispensable que concurran como presupuestos: i) la necesidad de la defensa; ii) la defensa de un derecho personal propio o ajeno; iii) que la defensa se haga necesaria ante una agresi�n actual y antijur�dica; y iv) que exista proporcionalidad entre la agresi�n y la defensa[].
En desarrollo de tales enunciados la alta Corporaci�n precis� que: �(�) la leg�tima defensa es el derecho que la ley confiere de obrar en orden a proteger un bien jur�dico tutelado, propio o ajeno, ante el riesgo en que ha sido puesto por causa de una agresi�n antijur�dica, actual o inminente, de otro, no conjurable racionalmente por v�a distinta, siempre que el medio empleado sea proporcional a la agresi�n. Requiere por tanto para su configuraci�n, que en el proceso se encuentre acreditado la concurrencia de los siguientes elementos: a).
Que haya una agresi�n ileg�tima, es decir, una acci�n antijur�dica e intencional, de puesta en peligro de alg�n bien jur�dico individual (patrimonio econ�mico, vida, integridad f�sica, libertad). b). Que sea actual o inminente. Es decir, que el ataque al bien jur�dico se haya iniciado o inequ�vocamente vaya a comenzar y que a�n haya posibilidad de protegerlo. c).
Que la defensa resulte necesaria para impedir que el ataque injusto se materialice. d). Que la entidad de la defensa, sea proporcionada, tanto en especie de bienes y medios, como en medida, a la de la agresi�n. e). Que la agresi�n no haya sido intencional y suficientemente provocada. Es decir que de darse la provocaci�n, �sta no constituya una verdadera agresi�n ileg�tima que justifique la reacci�n defensiva del provocado.[] (�) La causal de ausencia de responsabilidad del numeral 6� del nuevo C�digo Penal (Ley 599 de 2000), de la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresi�n actual o inminente, permite a la persona proteger un bien jur�dicamente tutelado sea propio o ajeno, siempre que medie proporcionalidad.
Los elementos que informan son: i) una agresi�n ileg�tima o antijur�dica que ponga en peligro alg�n bien jur�dico individual, ii) el ataque al bien jur�dico ha de ser actual o inminente, esto es, que se haya iniciado o sin duda alguna vaya a comenzar y que a�n haya posibilidad de protegerlo, iii) la defensa ha de resultar necesaria para impedir que el ataque se haga efectivo, iv) la entidad de la defensa debe ser proporcionada cualitativa y cuantitativamente es decir respecto de la respuesta y los medios utilizados, v) la agresi�n no ha de ser intencional o provocada.[] La jurisprudencia tambi�n ha tratado los requisitos que exige el reconocimiento de la leg�tima defensa, y en relaci�n con la necesidad de la misma ha sostenido: La necesidad de la defensa es una condici�n que deviene del an�lisis de un c�mulo de circunstancias que no es posible identificar de manera gen�rica, sino en relaci�n con el caso concreto; as�, entre otras, el modo, tiempo y lugar que rodearon el hecho, los bienes jur�dicos en tensi�n, la entidad de la agresi�n e incluso los medios utilizados.[] Caso concreto De los hechos que se declararon probados l�neas atr�s, se tiene que el acusado JO golpe� con su mano en el rostro a JD caus�ndole el da�o en el cuerpo y en la salud ya denotado.
Este comportamiento que se le reprocha punitivamente, lo pretende justificar con el argumento de que actu� de esa manera ante la necesidad de defender su honor y el de su padre, el cual fue mancillado en ese momento por las manifestaciones calumniosas de JD al se�alarlos como quienes les estaban robando el ganado. Del hecho de las manifestaciones calumniosas, adem�s del encartado, tambi�n dan cuenta los testimonios de WOCG y MEPS, �ltimo que refiere que se encontraba en el billar departiendo con sus amigos y que en el momento en que ingresaba al ba�o ubicado a unos pocos metros de donde se hallaban JO y JD, escuch� las agresiones verbales, para luego advertir que JD se cog�a con las manos uno de sus ojos.
No pasa por alto la Sala que los dos deponentes tienen las condiciones del primero, ser familiar y el segundo, amigo del encartado; sin embargo, tales condiciones no les resta credibilidad a sus dichos, pues se encuentra acreditado que son presenciales de los hechos investigados, ya que estaban en el lugar en el momento de su ocurrencia y que no existe argumento s�lido alguno que los desvirt�e, adicional a que los dos declarantes, a pesar de su v�nculo con el acusado lo se�alan de ser quien le propin� el golpe en la cara a JD, circunstancias que permiten a la Sala otorgarles credibilidad.
Ante este panorama es que la defensora del acusado reclama el reconocimiento de la leg�tima defensa en su favor y como consecuencia de ello se le exima de responsabilidad penal. Desde ya debe anunciar la Sala, a pesar de que la primera instancia le haya reconocido el exceso en la justificante, que a las luces de la normatividad, la jurisprudencia y la doctrina evocadas, tal supuesto jur�dico, en el presente caso, no tiene ocurrencia. En efecto, si bien los insultos verbales de que fue objeto JO a todas luces constituyen una agresi�n injusta, pues sin soporte f�ctico, jur�dico o judicial se le imput� a �l y a su padre la comisi�n de un hecho con caracter�sticas de delito como ser abigeatos de las reses de propiedad de la v�ctima, imputaci�n que se realiz� en p�blico lo cual puso en peligro el bien jur�dico al honor tutelado por el legislador bajo la sanci�n del delito de calumnia, descrita en el C�digo Penal en el art�culo 221 consistente en el que impute a otro falsamente una conducta t�pica, la defensa que se ejerci� consistente en violentar f�sicamente a JD no resultaba necesaria ni proporcional a la agresi�n, dada la entidad del bien jur�dico afectado.
Lo anterior, por cuanto a que la leg�tima defensa se dirige a impedir que los actos de agresi�n injusta y actual cesen y no causen da�osidad. En el caso bajo estudio, las agresiones estaban constituidas en verbalizaciones que ya se hab�a realizado. Por lo tanto, golpear a la persona que las realiz�, dada la intangibilidad del bien jur�dico al honor que se dice afectado y la circunstancia de haber sido ejecutada de manera completa la agresi�n, en nada imped�an su afectaci�n, pues de considerarse as� �sta ya hab�a ocurrido.
Con el golpe no se evit� ni se evitar�a que las afrentas al honor no ocurrieran, ya que las falsas imputaciones de la comisi�n de un delito que fueron realizadas verbalmente y que constituyen la realizaci�n de la conducta t�pica del delito de calumnia ya hab�a ocurrido, desdibujando de este modo la necesidad de la defensa, bajo este par�metro.
De la misma manera considera la Sala que desde ning�n punto de vista la entidad de la defensa constitu�da en la fuerza f�sica con agresi�n ejercida por JO resulte proporcional para repeler verbalizaciones, que si bien como en este caso constituyen agresiones orales, cualitativa ni cuantitativamente se equiparen como respuesta a la afectaci�n del derecho al honor.
Desde esta visi�n del caso el comportamiento de JO no se adec�a a la causal de exenci�n punitiva pues no se estructura el elemento subjetivo de la necesidad de defensa, entendida en la jurisprudencia como �iii) la defensa ha de resultar necesaria para impedir que el ataque se haga efectivo�. Lo anterior, por cuanto la agresi�n verbal que se dice afectaba el bien jur�dico del honor ya se hab�a producido, ya hab�a cesado y con ello su inminencia o actualidad.
Del relato del acusado se tiene que JD le expres� ante las personas que se encontraban en el billar que �l y su padre eran quienes le robaban el ganado. La acci�n injuriosa de la presunta calumnia del delito de hurto estaba agotada. Recreada la escena, los actores se encontraban en un establecimiento con acceso al p�blico pero de instalaciones cerradas.
Bajo esas circunstancias espaciales no hab�a manera de que la afrenta verbal se difundiera por parte de JD a otro entorno o personas diferentes de las que ya lo hab�an presenciado. Dentro de la senda de esa comprensi�n temporoespacial el agotamiento de la agresi�n tuvo su acaecimiento raz�n por la que para evitar la afectaci�n al bien jur�dico del honor, que ya se consideraba vulnerado no era necesario ejercer defensa alguna, pues, por sustracci�n, ya no hab�a que defender.
As�, en criterio de la Sala, en el presente evento no se satisfacen los elementos estructurales de la leg�tima defensa en favor de JO, la que debi� ser negada por el juzgador de primera instancia. Sin embargo, no hay posibilidad jur�dica de revocar la decisi�n recurrida, pues como inicialmente se anunci�, al tratarse de la condici�n de impugnante �nico la apelaci�n de la defensa, en respeto a la garant�a de prohibici�n de reforma en perjuicio, habr� de confirmarse.
Resulta oportuno recordar que el art�culo 31 de la Constituci�n Pol�tica, establece la garant�a de prohibici�n de reforma en perjuicio seg�n la cual �El superior no podr� agravar la pena impuesta cuando el condenado sea apelante �nico�. Este instituto de raigambre fundante limita las facultades del juez en el ejercicio de la competencia de segunda instancia, garantiza e impide que el funcionario judicial de segundo grado al revisar la decisi�n de primer nivel haga m�s gravosa la situaci�n jur�dica impuesta al condenado cuando los dem�s intervinientes con inter�s en el proceso omiten recurrir en apelaci�n la decisi�n objeto de revisi�n. El m�ximo Tribunal Constitucional en reiterada jurisprudencia ha precisado que �sta, tambi�n es una garant�a fundamental que se activa �Cuando la apelaci�n se interpone exclusivamente por el condenado o por su defensor, el juez de segunda instancia no puede empeorar su situaci�n agravando la pena impuesta por el juez de primera instancia�.
Tambi�n ha destacado que denota caracter�sticas, tales como que �La competencia del juez de segunda instancia se adquiere s�lo en los aspectos objeto de impugnaci�n y en lo que pueda ser desfavorable para el condenado, puesto que la apelaci�n y las pretensiones que se involucran en ella limitan la competencia del superior jer�rquico�. De la misma manera ha dicho la Corte que �Este principio impone al superior la prohibici�n de actuar ex-oficio y exige un car�cter dispositivo�, es decir, que el operador judicial no puede ir m�s all� de la competencia funcional en la alzada que lo restringe a los temas objeto de impugnaci�n y a los inescindiblemente vinculados a �stos, el cual ��opera s�lo en favor del imputado�.
No se puede dejar de lado evocar que la garant�a fundamental en interpretaci�n de la Corte Constitucional �cobija a toda clase de decisiones judiciales -salvo las excepciones que contemple la ley-�; as� mismo, que �ste principio �prevalece sobre el de legalidad�. El �rgano de cierre constitucional tambi�n ha tenido la oportunidad de pronunciarse sobre la consecuencia de la inobservancia por parte de los funcionarios judiciales en la aplicaci�n de la no reformatio in pejus, determinando que �Cualquier decisi�n judicial que se aparte de los efectos constitucionales reconocidos al principio de la no reformatio in pejus, en el sentido de que en ning�n caso es admisible la agravaci�n de la condena de quien act�a como apelante �nico, antes que constituir una actuaci�n leg�tima, ubicada en el campo de la interpretaci�n y presuntamente amparada por el principio de autonom�a judicial, es por esencia un proceder arbitrario, resultado de la inobservancia deliberada de disposiciones constitucionales interpretadas con autoridad por la Corte Constitucional y constitutivo de una v�a de hecho�.
Bajo este panorama jur�dico y jurisprudencial, si bien la Sala advierte, como se dej� acotado que no se satisfacen los requisitos para el reconocimiento de la leg�tima defensa del encartado, a�n en la mengua punitiva del exceso en esa justificante, al tratarse, se repite, de constituir la defensa del encartado de un apelante �nico, la decisi�n habr� de mantenerse.
No podr�a ser de otra manera, pues el art�culo 188 de la Ley 906 de 2004, que desarrolla la cl�usula constitucional descrita en el art�culo 30 de la Constituci�n Pol�tica tambi�n as� lo dispone cuando establece el principio de no agravaci�n bajo el supuesto de que: �Cuando se trate de sentencia condenatoria no se podr� agravar la pena impuesta, salvo que el fiscal, el Ministerio P�blico, la v�ctima o su representante, cuando tuviere inter�s, la hubieren demandado.�.
De los antecedentes procesales rese�ados, se tiene que en el presente caso, ni el fiscal, el Ministerio P�blico, la v�ctima o su representante, incoaron la sentencia de condena impuesta a JOTP, raz�n m�s para afianzar su condici�n de apelante �nico y con ello la prohibici�n de reformar la sentencia de manera que haga m�s gravosa su situaci�n jur�dica.
III. LA DECISI�N Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto, en Sala de Decisi�n Penal, administrando justicia en nombre de la Rep�blica y por autoridad de la ley, Resuelve: 1�. Confirmar la sentencia de julio 3 de 2015, proferida por el Juzgado Promiscuo Municipal de Cumbal (Nari�o). 2�. Esta providencia se notifica en estrados y se hace saber que en su contra procede el recurso extraordinario de casaci�n. Notif�quese y c�mplase, JOS� AN�BAL MEJ�A CAMACHO Magistrado Ponente FRANCO SOLARTE PORTILLA Magistrado BLANCA ARELLANO MORENO Magistrada JUAN CARLOS �LVAREZ L�PEZ Secretario Informe pericial de cl�nica forense del 7 de junio de 2013 (fl. 31-32) y 22 de julio de 2013 (fl. 29-30). CSJ AP 19 feb 2009, Rad. 30794 CSJ AP 19 feb 2009, Rad. 30794 [] Sobre los requisitos de la leg�tima defensa, cons�ltese, entre otras, las siguientes sentencias de la Corte: 11 de junio de 1946;
LX (2034/6, p. 820; 5 de septiembre de 1947, LXIII (2055/6), p. 422; 8 de septiembre de 1950, LXVIII (2087/8), p. 180; 27 de marzo de 1963; (CI), (2266), P. 502. Alfonso Reyes Echand�a, Derecho Penal, Parte General, Universidad Externado de Colombia, 7� Edici�n, p. 242. CSJ SP 26 jun 2001, Rad. 11679 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci�n Penal, Sent., abril 9 de 2008, rad. 26400. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci�n Penal, Sent., mayo 5 de 2004, rad. 19922. Coste Constitucional SU-327 y 598 de 1995. Coste Constitucional T-481 de 1996 y T-113 de 1997. Corte Constitucional T-099 de 1994;
SU-327 de 1995; y C-055 de 1993; y SU 1722 de 2000. Corte Constitucional SU 1553 de 2000 y T 082 de 2002. Proceso N�: 523176000511201300156-1 No. Interno: 14339 Conducta Punible: Lesiones Personales Acusado: JOTP PAGE P�gina PAGE 9 de 25 EFGMP\q}����m r � � � � � � � � � � Y �����������������������r�r�r�cP%hEH�h��5�6�CJ\�aJmH sH hEH�hO �5�6�CJ\�aJhEH�h��5�CJ\�aJhEH�h�-5�CJ\�aJhEH�h�@5�CJ\�aJhEH�h�|{CJ\�aJhEH�hV�CJ\�aJhEH�hy6zCJ\�aJhEH�hM�CJ\�aJhEH�hc�CJ\�aJhEH�h�JdCJ\�aJhEH�hc�5�CJ\�aJhEH�h�Jd5�CJ\�aJ � � ����6[r��>?@������������������ $dha$gdauH$�Sdh^�Sa$gdauH $�S^�Sa$gdauHdhgdauH $dha$gdauH$&d P�� a$gdEH�$a$gd�|{$a$gdy6zY Z [ \ g h l u ~ � � � � F l o y � � � ! D ��ƶٶ�����vj^v^v�N>N> hEH�h�Q�CJ\�aJmH sH hEH�h^�CJ\�aJmH sH hEH�hYICJ\�aJhEH�hTjZCJ\�aJhEH�hkkCJ\�aJhEH�h�p�CJ\�aJhEH�hs.HCJ\�aJhEH�hhsCJ\�aJ hEH�hs.HCJ\�aJmH sH hEH�hhsCJ\�aJmH sH %hEH�h�p�5�6�CJ\�aJmH sH %hEH�hhs5�6�CJ\�aJmH sH %hEH�h4"�5�6�CJ\�aJmH sH D [ d e � � � � � 5 � @AKP�����������ǻ�ǣǗNj��sg[O? hEH�h��CJ\�aJmH sH hEH�h`FCJ\�aJhEH�hzO�CJ\�aJhEH�h9 �CJ\�aJhEH�hW!XCJ\�aJhEH�h�#�CJ\�aJhEH�h�uCJ\�aJhEH�h_,�CJ\�aJhEH�hIYCJ\�aJhEH�h�v�CJ\�aJhEH�h�j�CJ\�aJhEH�h(>CJ\�aJhEH�hum�CJ\�aJ hEH�hum�CJ\�aJmH sH hEH�h�v�CJ\�aJmH sH ����0; CJ\�aJhEH�hzO�CJ\�aJhEH�h��CJ\�aJ hEH�h`FCJ\�aJmH sH �� 56DE[lqr������������$ ?@����·��·����·������·����·|�qfh�-�hauHCJaJ h) hauHCJaJ hIQuCJaJhauHCJ\�aJh�1�hauHCJ\�aJh#Z�hauHCJaJhauH5�CJ\�aJhauHCJaJhsL�hauHCJaJhsL�hauH5�CJ\�aJ h) hauH5�@�(CJ\�aJ hsL�hauH5�@�(CJ \�aJ h) hauH5�@�(CJ\�aJ $@CUd~����������@QOT[_uv� jklm{|��)���������������������|q�e�]�]�]�]�h�kCJ aJ ha hauH6�CJ aJ hauH5�CJ \�aJ hsL�hauH5�CJ \�aJ hauHCJaJ h�)(hauHCJaJ ht �CJ aJ hsL�hauH5�@�CJ \�aJ hauH5�@�CJ \�aJ hz�CJaJ h�;�CJaJ hWP hauHCJaJ h�o�CJ aJ h�;�CJ aJ hsL�hauHCJ aJ hauHCJ aJ "@������^_vw()WXIJ�qr��~������������������������ $dha$gdauH$�L��dh^�L`��a$gdauH$����^��`��a$gdauH)@VWX-2|}_ � � 9;
F Y \ d � � � � � � � � ����ƻƻƯƦƛ������ƀuƀmam�Y�Y�h� @CJ aJ hv;?hv;?6�CJ aJ hv;?CJ aJ h�y�h@ �CJ aJ h@ �CJ aJ hw FCJ aJ hW(�hW(�CJ aJ hW(�hauHCJ aJ hauH:�CJ aJ h�M:hauH6�CJ aJ h�+%hauHCJ aJ hauHCJ aJ hsL�hauHCJ aJ hauH5�CJ \�aJ hsL�hauH5�CJ \�aJ h�vhauH5�CJ \�aJ !^ _:; � � �"�"B$C$3&4& ((�(�(�(�(�+�+���������������������� $dha$gd�P $dha$gd�i� $dha$gd(y� $dha$gd%E� $dha$gd�V� $dha$gdauH % ( S ] h i o � � � � � � � � � 9 Z � � � � � !!!!!"!-!/!`!k!x!�!�!�!�!�"�"�"�"�"����������������ĸ�����𰨰������������w�w�hq�CJ aJ hor�h�kjCJ aJ hor�hor�CJ aJ hor�hauHCJ aJ h�T�CJ aJ hor�CJ aJ h�kjCJ aJ hauHhN 6�CJ aJ hauHhauH6�CJ aJ hN CJ aJ h%E�CJ aJ hauHCJ aJ h� @CJ aJ h�IqCJ aJ h�CJ aJ -�"# #-#/#A#B#E#M#N#P#�#�#�#�#�#�#�#�#�#$?$A$C$I$J$d$e$p$q$y$|$�$�$�$�$�$�$�$;% 1_1X3�3�36494L4]4y4�4�4�4�4�4�45 5 5 �>�?�?�@�@�A�A�C�C1D2DSFTFG������������������������ $dha$gdNj� $dha$gd�vldhgd�V�gd�V� $dha$gdy�/:4:B;^;_;b;�;�;�;�;�; �?�?�? @@ @"@����ǹ��ǗǗ���{�s�s�s�s�s�k�kck�ZhD�CJ \�aJ h�>�CJ aJ hD�CJ aJ hf_ CJ aJ hajCJ aJ ha hNj�6�CJ aJ hNj�CJ aJ hNj�CJ \�aJ h�x h�vl5�CJ \�aJ h54�5�CJ \�aJ h54�h54�5�CJ \�aJ h�vlCJ \�aJ h?rh�V�CJ \�aJ h?rh�V�@�CJ aJ h&�CJ \�aJ h&�h&�6�CJ \�aJ ""@A@G@a@e@f@�@�@�@�@�@�@�@_AtA�A�A�A6B:BKBQB�B�B�C�C�C�C0DoD�D�DE}E�E�ERFSF�F�FGG�G�G�G���������������ƽ����������Ʀ���ƑƑ��z��Ƒqh&f�CJ \�aJ h,=ACJ \�aJ h�y_he�6�CJ \�aJ he�CJ \�aJ h �h �CJ \�aJ h �CJ \�aJ h�>�h�>�6�CJ \�aJ h�vlCJ \�aJ hf_ CJ \�aJ hYtCJ \�aJ h�g�h�g�CJ\�aJh�g�CJ \�aJ hD�CJ \�aJ h�>�CJ \�aJ,GG�G�G3H4HqIrI1J2JBLCLRMSM�N�N5P6PSS�T�T�V�V�W�W������������������������� $dha$gd�`� $dha$gd�vl�G�G�G�G�GH H3H�H�HqI�K�K�K@LALBL(MQMRMN0N�N�N�OPPPR R]R�R�RSS�S�S�S�S(TZT�V�V�V�����������������������������������������~uh�`�CJ \�aJ h�\�CJ \�aJ hW hW 6�CJ \�aJ h�&�CJ \�aJ hW CJ \�aJ h?k�6�CJ \�aJ h?k�h?k�6�CJ \�aJ h?k�CJ \�aJ h{�CJ \�aJ hf_ CJ \�aJ h�y_CJ \�aJ he�CJ \�aJ h&f�CJ \�aJ h!xrCJ \�aJ +�V W W�W6X7XYYYY,Y.YFYvY�Y�Y�YdZ�Z�Z�Z�Z�Z�[�[�[�\�\�\�\�]�]�]�]�]���̼̼������}���t��t��t�t�kbkYkYkh�&�CJ \�aJ h,=ACJ \�aJ h�\�CJ \�aJ h�j�CJ \�aJ h�)�6�CJ\�aJmH sH "h�`�h�)�6�CJ\�aJmH sH h�)�CJ \�aJ h�`�CJ \�aJ h�`�h�`�CJ\�aJ h�`�h�`�CJ\�aJmH sH "h�`�h�`�6�CJ\�aJmH sH &jh�`�0JCJ U\�aJ mH sH h�`�CJ \�aJ mH sH "�WYY�Z�Z�\�\�]�]m^n^�_�_aa1a2aCbDb^c_c*d+d6f����������������������� $dha$gdlI" $dha$gd�vldhgd�\� $dha$gd�\�$�Sdh^�Sa$gd�`��]^ ^ ^^#^�^`aaaa0a2a>aCaQa�aBb^c_c+d:d[dbdd�d�dIe�����������Ŷ���������re�eQ�&jh54�0JCJ U\�aJ mH sH ht}CJ \�aJ mH sH hlI"hlI"CJ \�aJ mH sH hE9CJ \�aJ mH sH h54�CJ \�aJ mH sH hD;CJ \�aJ mH sH h~\�CJ \�aJ mH sH hlI"5�CJ \�aJ mH sH "hlI"hlI"5�CJ \�aJ mH sH h~\�5�CJ \�aJ h�vl5�CJ \�aJ h�\�CJ \�aJ h�2nCJ \�aJ IeJeKeLeSejese�e�e�ef0f1f2f3f4f6f7fsfxfyf{f|f��̼̼̼̼̪��̄wj]jM= ht}hW|CJ\�aJ mH sH hW|ht}CJ \�aJ mH sH hD;CJ \�aJ mH sH h54�CJ \�aJ mH sH hlI"CJ\�aJ mH sH ht}hlI"CJ\�aJ mH sH +jh54�hlI"CJ H*U\�aJ mH sH "h54�ht}CJ H*\�aJ mH sH h54�h54�CJ \�aJ mH sH h54�hlI"CJ \�aJ mH sH hlI"hlI"CJ \�aJ mH sH &jhlI"0JCJ U\�aJ mH sH 6f7f{f|fVhWh~kk�k�koo�o�oqqqqq�q�q�������������������� $dha$gdZ S $dha$gd�Z� $da$gd�j $�Sd^�Sa$gd�j $da$gdt} $dha$gdW| $dha$gdlI"|f�f�frksktkukvkk�k�k�n�n�n�n�p�p�pqqqqq���������x�fPf������E:h�`�5�CJ \�aJ hD;5�CJ \�aJ +jh�j hlI"CJH*U\�aJ mH sH "h�j h�j CJH*\�aJ mH sH h_ �hlI"CJ \�aJ mH sH h_ �h_ �CJ \�aJ mH sH +jh�j hlI"CJ H*U\�aJ mH sH "h�j h�j CJ H*\�aJ mH sH hlI"hlI"CJ \�aJ mH sH "ht}hlI"6�CJ\�aJ mH sH ht}CJ\�aJ mH sH ht}ht}CJ\�aJ mH sH qqIq�q�qr rrrs;s ������ȷ���|qaq��Q�������E�h�j h~\�6�CJaJ h�j h~\�CJ\�aJmH sH h�j h54�CJ\�aJmH sH h�j h54�CJaJ!jh�j h54�0JCJUaJ h�j h~\�CJaJmH $sH $ h�j h~\�CJ\�aJmH $sH $h�j h~\�CJaJ!jh�j h~\�0JCJUaJhN�h�V�CJ aJ h�M�CJ aJ hYCJ aJ h�#�CJ aJ h�q�CJ aJ h��h�V�@���CJ aJ s�~����� �.�ě�>���Ü��S�����������������������������������������$a$gd�p$a$gdlI"gd54�$a$gd�`�gd�J� $dha$gdY $dha$gd�q�>�?�s�w�������ÜĜŜ�������� �-�1�B�Q�R�S�T�j���������������������������������������w��haw]U]U]U]U]jh.c�Uh.c� h�/ah�p jh�/ah�p0JU^Jh�/ah�pmH $sH $h�/ah�p@�]�mH $sH $h�/ah�p]�mH $sH $hzVDh�p]�mH $sH $h�pjh�p0JUhzVDh�pmH $sH $ hzVDh�p jhzVDh�p0JU^Jh�j h~\�6�CJaJh�j h~\�CJaJ!jh�j h~\�0JCJUaJ!������ϝ����������*�+�,�-�.������������������gd�J�$ ��8!�h]�ha$gd�GO$ ��8!��#�����&�#$a$gdgE��h]�hgd�GO ����&`#$gd�;�$a$gd\;p $��^��a$gd�k� $��^��a$gd\;p��������ɝΝϝ�������������������������� �!�"�#�'������������ȳȧ��������{e{eQe{&h�m0JB*CJaJmHnHph333u*jh�hh~\�0JB*CJUaJph333!h�hh~\�0JB*CJaJph333 h~\�0Jjh~\�0JU h�q�h~\�h~\�h�8�h~\�CJ\�aJh�CJ\�aJh\;ph~\�CJ\�aJh~\�CJ\�aJh�8�h~\�5�CJ\�aJh~\�CJaJh~\�5�CJ\�aJh\;ph~\�5�CJ\�aJ '�)�*�+�,�-�.�����ɾhN�h�V�CJ aJ h.c�h~\� h�hh~\�B*CJaJph333!h�hh~\�0JB*CJaJph333hY'0JB*CJaJph3339 0&P1�h:p�m ��/ �"I!�8"�8#��$��%����� ��� s02���� 0@P`p������2(�� 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p������ 0@P`p��8X�V~�������� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@�� 0@_HmH $nH $sH $tH $R`��R �V�Normal7$8$$CJOJQJ^J_HaJmH $sH $tH D@D �V�T�tulo 3$$dh@&a$5�\�NA`���N Fuente de p�rrafo predeter.Ri���R Tabla normal �4� l4�a�,k ���, Sin lista B @�B �GO Pie de p�gina ��8!8)@�8 �GON�mero de p�gina \ lI"T�tulo $��� ��>��Aީ��^���W*6q�z�֫���F0Ҕ����4;]?�j����[�V�^�_�������+P������D��+P��7�W���W�_���K��W7� R n�K~�,G�C&�^��ׯW2�+̆|v�.&,��Z� �H�������Qr�g�LC�x33ͥJ�_����ԕ���H���� �h�| >J�L����A^�����g����'9y����ϩ#�� ���ի���ɧ�_Ͼ{��+;������_��a������ ϟ����?xl��t�Ç$�ܹ����,������A�v�ݢ O9�����'B}m�(��:،��$�� 2��*�� bj��2� �\QD���!�H�H����LO1eNo�9��\O`�Zү���ӾO��L9���C���.;
B�l��C �?�)��L����\!� ���M������(�Ni5A�yb��ě�;X� �Jj@� =�H|���ɺ���:��o�XFu^��늺�&��p�� �dLοvw� b9V�nJ�[�'G�N�7ȴAB�n& U�x��������0[Q^�x�\7W)5��P,WÊF��o�8k��n]h�+���[��0eFh�r'���� ��[^D���l$�t��EYf ]��4�JtR5����CI�r����@c�!�[��pn�5AV�9H��d U�gKK6�t��s@��MS̯�eDŽ�ןr�1�ϙ�����Za�dW����Pڎ�,DYE�� O�\I]1^tc�f�h�k���]�.� l��De�Cy� .�)����� {�����Y D ��@) �"1&�)�-�/�5/:"@�G�V�]Ie|fq��7��Ɣ��r�>���'�.�PRSTUVXZ[\]_`bdeghjkmnqrsuvxz|}@�+ 5V9G�W6f�qȂL�Әs���.�QWY^acfiloptwy{{�����!�!����8�@ �����������0�( � ��B �S � ��� ?���188��/�nj/�����q ��/���/�>*�urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags �PersonName� )�la Corte �ProductID01F���@J $e p s+�+FF�NO�OPPP�P�PXQfQ�S�S�U�Ul_v_ttNwYwq|�| ~$~̇ևڇ߇_�i�m�r����������d�l�� �s�w������������������������#�,�/� ���a�arctc����������������������,�/�333//�� lu~�@A������� �-�ēē������������������������������������#�(�)�*�,�/�//�� lu~�@A�����������������������#�'�)�/��3�_���������f �{^����������h� ��4����������QN"`�������������?*4Q ����������� �*�8���������u*�-�����������b4 2�������������n)3��.���������t �6��~��������� 7m9|Q|����������'%�>�&����������I dV������������Zu�m,�� ���������v zq�������������b}�u�V����������FXwVX���������M%�x���������������k���^��`�k�o(���0���^��`�0�o(.���0���^��`�0�o(..�8����8^�8`���o(... ���`���^��`�`�o(.... ���`���^��`�`�o(..... �����^�`���o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........�����^��`���o(.� �����^��`����h�H.� �p�L�^�p`�L��h�H.� �@ ���^�@ `����h�H.� ����^�`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� �P�L�^�P`�L��h�H.�������^��`���o(.� �������^��`����h�H.� �p�L��p^�p`�L��h�H.� �@ ����@ ^�@ `����h�H.� �����^�`����h�H.� ���L���^��`�L��h�H.� �������^��`����h�H.� �������^��`����h�H.� �P�L��P^�P`�L��h�H.�����^��`���o(.�8�0�^�8`�0�o(..�8�0�^�8`�0�o(...�����^��`���o(.... ��`�^�`�`�o(..... ��`�^�`�`�o(...... �p���^�p`���o(....... �� ���^�� `���o(........ �� ���^�� `���o(.........�v����v^�v`���o(.���0���^��`�0�o(..���0���^��`�0�o(...�8����8^�8`���o(.... ���`���^��`�`�o(..... ���`���^��`�`�o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........ �p����p^�p`���o(.........���0���^��`�0�o(.���0���^��`�0�o(..���0���^��`�0�o(...�8����8^�8`���o(.... ���`���^��`�`�o(..... ���`���^��`�`�o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........ �p����p^�p`���o(.........��� �^��`� �o(.�8�0�^�8`�0�o(..���0�^��`�0�o(...�8���^�8`���o(.... ���`�^��`�`�o(..... ���`�^��`�`�o(...... ����^�`���o(....... �p���^�p`���o(........ �p���^�p`���o(.........�+����+^�+`���o(���0���^��`�0�o(.���0���^��`�0�o(..�8����8^�8`���o(... ���`���^��`�`�o(.... ���`���^��`�`�o(..... �����^�`���o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........� �\�� ^� `�\�o(.� �������^��`����h�H.� �p�L��p^�p`�L��h�H.� �@ ����@ ^�@ `����h�H.� �����^�`����h�H.� ���L���^��`�L��h�H.� �������^��`����h�H.� �������^��`����h�H.� �P�L��P^�P`�L��h�H.�+����+^�+`���o(���0���^��`�0�o(.���0���^��`�0�o(..�8����8^�8`���o(... ���`���^��`�`�o(.... ���`���^��`�`�o(..... �����^�`���o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........���{�^��`�{�o(�V�0�^�V`�0�o(.���0�^��`�0�o(..�����^��`���o(... �� �`�^�� `�`�o(.... �> �`�^�> `�`�o(..... �,���^�,`���o(...... �����^��`���o(....... �����^��`���o(........�v����v^�v`���o(.���0���^��`�0�o(..���0���^��`�0�o(...�8����8^�8`���o(.... ���`���^��`�`�o(..... ���`���^��`�`�o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........ �p����p^�p`���o(.........� ���� ^� `���o(.� ���� ^� `���o(..� ���� ^� `���o(...�8����8^�8`���o(.... ���`���^��`�`�o(..... ���`���^��`�`�o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........ �p����p^�p`���o(.........�8���^�8`���o(.� ����^�`����h�H.� �� �L�^�� `�L��h�H.� �� ���^�� `����h�H.� �x���^�x`����h�H.� �H�L�^�H`�L��h�H.� ����^�`����h�H.� �����^��`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.�����^��`���o(.� �����^��`����h�H.� �p�L�^�p`�L��h�H.� �@ ���^�@ `����h�H.� ����^�`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� �P�L�^�P`�L��h�H.�9����9^�9`���o(�9����9^�9`���o(.�9����9^�9`���o(..�8����8^�8`���o(... ���`���^��`�`�o(.... ���`���^��`�`�o(..... �����^�`���o(...... �����^�`���o(....... �p����p^�p`���o(........�����^��`���o(. �����^��`����h�H.� �p�L�^�p`�L��h�H.� �@ ���^�@ `����h�H.� ����^�`����h�H.� ���L�^��`�L��h�H.� �����^��`����h�H.� �����^��`����h�H.� �P�L�^�P`�L��h�H.�����^��`���OJPJQJ^Jo(-������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��p���^�p`���OJQJo(�h�H����@ ���^�@ `���OJQJo(�h�H�������^�`���OJQJ^Jo(�h�Ho������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJo(�h�H��������^��`���OJQJ^Jo(�h�Ho��P���^�P`���OJQJo(�h�H��b4 2'%�>t �6�?*v zqu*�-f M%�x� �*�3b}�u�h� �n)3FXwZu�mI dV 7m9QN"���������������������������������������������������������������������������� $ $ $ $ $ $ $ $ $p�x V�� ��|~ $ $ $ $ $ $ $ $ $ �[|� $ $ $ $ $ $ $ $5r�A �r�:~�7�b�x1�Rp]�*5r��G"�s�L^or$�:~�`V.�0�.?�?XB;x _B�8�;�x1?�?i~Bx _B��[i~B�G"�s�L H_N� H_N��[��c�Rp]�0�.HX�`/P�e�7�b� �|��c�`V.�/P�eXB;n]nHX�`A �r�8�;� �|n]n3 �2 �(0-��|!;/�J�NS�{"��� �)�?lj=u�e S > '#;0q5@`F�G[K�T�i jPo��',j5�A�n�yD } �� �(G>IR�."�,�2�9(>�F�R�\3a� �E�R�T f 6l�v�v& ��#b$�$v9�@�S�_����� �2�8�M�T�u=x�~D ��!/�;�=�S�_Pb?r�B�)�*�*�> D�S�hMj�kZr�s�u�}{h�;��)�?WE=KNv� � | m 3 �- �0 E1 �A �I �O qV -\ j sm 8o � 7 �/ �/ C OD IF 4N �R �_ �c y � Z; Y! �- D> ` hs z { � ) �' P0 �? �Z �\ �` �g $p �t O} � '& �E 7F �o Kw �!q! ! 3!�H!�e!-f!�j!l!>"a"�"� "� "Y4"X:"M?"lI""K"�N";P"�#d #�#Q!#�A#�R#\]#�d#v# #$�/$�;$T$Fl$�t$ %�%�5%�9%�;%B%C%C%L%�N%,P%:T%CV%/c%}d%y%k &�,&,9&:&>>&�I&�h&4q&�' a'�o'0{'}')(� (� (>(T (�)(.(F6(�7(\[(�](�x(�)�) >E#>�#>�:>�:>�>>?>iX>�h>�}>}~>3?m?z4?�4?�5?v;?@?�G?4I?�J?JK?LM?5l?U@�@� @v@�@4@�3@�:@y=@}H@�R@�S@�U@Y@.Z@�\@�b@tj@Fp@v@�A� A�#A�&A9A,=A�FAOKA�TA�_A�`A�`A�eA�qA�B�BBg"BK-B28B Pw P� P� PVPbP�P�#P�,P5Pc8P�8P�EPrhP^kP)mP;mP�Q&Q� QfQ.?QKAQ�FQ�eQ^pQ�~QxRlR R�$R'R�1R'8R VR�nR�zRZ S�$S� e$Ie�Ne�je� f�!f�)f�MfI`f�ffQof1gg� g�#g�.gn0g�Sg!h�h�h�LhSNh�Nh`ch�}h�iki� i)'iNi�\i�sih~i�jaj;jPjO j�[j0hj�kj�kj pjAk�k�k�kzk�Uk�ikkkMrk�yk�l�l� l�#l_'l(Ml#kl�kl�sl�vlzl+m~mp m�!m[1mb4m�=m�AmXmD\m�\m*fm�tm.{m�m�2n�2n�4n� p�@p�Ap�CpGp_]p�^pEjpajp kp.q�'q 6q�Iq�Uq�bq�dq�r�r> rM2r�3r�8r;r�?r�@r�ar�crKwr!xr�{rhs� s0 s $s�&sZ.s�5s7sTtsxt�t+ t�t�tYt,t2-t�Rt�_tbt�gt�u�u7u�u�u�*uJ,u�-u=uz=u LuIQu�]uv^u�du9ru�v4v v�$v�%v�Lv�LvS]v`gv,qv�qvbrv1wHw�'w�)w�*w�6wPEw^Tw&ewajwq{w'x�xUx~%xe>x Jx�Px�^x�ix^px�sx�sx {xUx yby�!y�Uy�]ycy6iy}nywy�xy>~y�y� z4zz, zA#zW0zy6z�9z�Vz#Wz�`z>bz�jz�kz�xz {�#{�&{�9{�={jJ{�Y{�e{�t{�v{)y{yy{�z{�|{W|S|?|`|�|�(|�B|C|tS|:`|jd|6w|>||? }�}�}#}B}�C}0F}WM}NX}�b}�f}t}�t}v~�~� ~M!~�%~h K9c���������"��(�@2�x9�uJ��J��P��Q�&f�c�B��"�!6�gF��X�i[�x[��^��_��y�O ��� �� �>"�G�-I�rL��N�V��d��h��q�~�n�=)�S.��6�T8�PN��R��T�V�\Z� \��g��m����� �� � ^��n���0�h��[��[�-h�kh�0���-��)��D��^��_�Df�Di� ��K��N�gc��d�l�sp�uq�%�} �_,�v2�� ��E�Aq�+�+ �� �!/�X=��F�@H�pT��y� �u��/�B9�SF�U�W� e�k��������I�vK��T�Nh�K� ���!��5�L�Q�S�t�Ew�q��+��W�*Y�r���D�� �� �������6���w2��;��?��C��O��Y��h�mj��~��� �� �&5��;��J��Z�P\�]i��l��m���+�Y��9��N��N�#[�kg��k�|�� ��A��J��T��m��q�����R �������4��C��R�NV�{V��Z��o�p{���q�B$�%��%��0�SK��q��u� y�{���B�b��k� t��s � ��"��.�&/�7�Q ��C��C��M��Q�!n�)n�W}��� ���%�W8� @�gK��a�rc��m�� ��%�A*��Q��b�vz��~���; ��&��:��T�U_��q�^v��&��/��B�[l��t����.��0�]5�NF��M��\�t��t�� �� �"�54��8�DA�YE�#Z�Nc��c��t��x�Lz����o"��F��F��N�P`� f�Th��k��{������!�4"�^%��*�S.� =��M��]��]��t�^x�!y�(|���|��.�:1�k8��9�5:��;��>��[�. � ���_�K`��j��|�I�p��Y�b�/l�4n�o��p� r� �vB��H��Z�����;����V�-� @�f��f�v��~� �� ��3�r;��H��N��O��l��w��y�_ �� �� ��2��4�i8�YF��b�Bh��r��u� w������ �� �c������!�I+��:��G�ad�|n��o��p��q����� �?��t �q-�YA��D��^�j��l� q��l��� �P����c �x?�(A�eL�}M��O�^�ca�eb�Dd������!��'��C��T��q���z���8�e)�G3��4�/7�68�+R��R�NW�e��h��l��z���|�> �����{��!��+� 3� @��M�tS��]�um��p��w�v}�% ������=2�_@�L�mM��[��e�|�� �����EA��P� d��i�Qj��l�=n�& �7 �� �-�x9��?��H��J�dZ�_�Ha��a�Yc�c�>���z�� �#��#��&��6�$A��K�%Q�Vp�����d � �J��Z�fd�Th��i�)q��z���2 ����#�S9�H�>V� \�g�ww��z��������� ��;��C�3D��D�PF�Y[��g��j�������- ��� �:�H��W�5Z�Sr�:t��x�{��{�'��� �y�k �,�|0�� �jE�P��\�[j�!o���� �x�)�b#�u0��H�SN��U��h�L������A�TN�ib�g� h��z�/���z�w ���� �w+��,� -��3� 9�Q:�C�QN��b�c��m��r��~�� ���(�R�i���k4��C��E��S�C_�^n�{��~��~���_C��E��Y��e�~i�v���� �����9.�*8��H�gX�Xc��k�&���� $�0�K5�~\�Pw�[w���� �N*��-��;�E�~T�.c��i�Nj��n�`s��}�+�^�� ��"�W(��0�11�D@�zO�3k��o��u��|�4�=��=��>��A��E��X��Z� a��e��i�Hn�Ip�}�E�# �D�@)��+�d6��p��r�x�� � ���v�&�?3�`3��9��@��E��P��Q��Z�^����)��1�P>�Do��z�M}���e����(��b�:i��m��n� |�� ���>��F��H�M��`��s��z��(��1�L9��A�N� B��D�Nk���� �� ����#��)�2��I������� �% ��#�/+��5�O:��F��Q�6U��n��o����,�{B�Y]������ ������}&�1*�:@�`B�/H��V��W��\��d��w���W�^� !�I4��6�V7�)@��E�?T��b�Ge��v�lx��O�9!��#�/%�z/�'B��C��J��m��u�Bv�w� � �3 �� �V ��2�z9� �WH�ST��]�8c�r��z��}��������\���� �.'�;��C�qG�{M��W��Y�|\� a�-b��o��x�z� ��� �;"��R��T��e�� ���g ��9�eD�XN�UW�|f�=g��p�5q��u�_}������ �%)��)�"0��7�D?�K��P�uY�OZ�Kf��~�M���d�� ��2�eA��R�&V�,Y��Z��i���� ��=��V��Z�\��c��f��f��y���� �!!��)��9�r>��D��E��O��Q��U��g��h�vk� ���4�,%�7��A�CZ��c��q�Tw�| �9 ��4��=��F�kV�JZ�K]��]��`��m�t���x �S"��%�,J�Op��x��}���j� ��T��d�\m��s��y��y�S~�h��� �: ���"�x*�D,�~.��7��A��J��`�c��p��y�{�� �� �L!��$��B��I�gK�Y��[��[�h\�D^�eo��u� �o �O���U0�FX�%b�\g� o��o��r�gv�� �Kd����7��9�JH�(l�� ���h�a$��'�e*�P5��L�8O��O�,V�bW��Y��x�����@�1��G��M��S�m[�_v�(y������@��.�H@��Unknown������������ g ��.�Cx� �Times New RomanTimes New Roman5 ��SymbolG.� �*�Cx� �ArialHelveticaK,��Bookman Old StyleU.�����@�CalibriCentury Gothic7 ����@�CambriaW=� �*�Cx� �Courier NewCourier New;��WingdingsA ����$B�Cambria Math"1����Ԣd�Ԣd�2���b {Jb {J!�8�x���46�6�2�q���HP ��?��������������V�2! xx� ���'TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL mag.cabrera Camila MoraT �������Oh��+'��0������� $ D P \ ht|��� (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL mag.cabrera Normal Camila Mora 2 Microsoft Office Word@@�|#�G�@8n���@8n���b {����՜.��+,��0 hp���� ���� � �� The houze!J6� (TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL T�tulo !"#$%&'()*+,-./0123456789:; ?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ[\]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~����������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������Root Entry�������� �Fp�Ȍ����1Table�������������WordDocument ��������;�SummaryInformation(�����DocumentSummaryInformation8�������������MsoDataStore���������ة����p�Ȍ����U0Z0��M�U�U�U�����NF�==2���������ة����p�Ȍ���Item ���������Properties������������UCompObj���� v���������������������������� ���� ������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ �� ���� �F$Documento de Microsoft Word 97-2003 MSWordDocWord.Document.8�9�q