Tutela 1ra Instancia: 64.905 LUIS ANSENO CARDENAS MONTAÑEZ. Tutela 1ra Instancia: 64.905 LUIS ANSENO CARDENAS MONTAÑEZ. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS Nº 1 MAGISTRADO PONENTE GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ APROBADO ACTA Nº. 022- Bogotá, D.C., treinta (30) de enero de dos mil trece (2013) ASUNTO Se resuelve la acción de tutela interpuesta por Luis Anseno Cárdenas Montañez, contra la Fiscalía 6ª Seccional de Paz del Rio (Boyacá), el Juzgado Promiscuo del Circuito de esa localidad y la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, por la presunta violación de su derecho fundamental al debido proceso.
HECHOS Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN 1. El 11 de noviembre de 2010, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Paz del Rio, condenó al accionante a la pena 56 meses y 26 días de prisión, al hallarlo responsable del delito de acceso carnal abusivo con incapaz de resistir, agravado. 2. El fallo fue apelado por la defensa del quejoso y confirmado parcialmente el 26 de septiembre de 2011, por la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo. 3.
Inconforme el actor con los fallos proferidos en su contra, acude al juez de tutela al estimar que las autoridades accionadas valoraron equivocadamente las pruebas enrostradas en su contra, entre ellas, el dictamen psicológico de medicina legal practicado a la víctima, el cual demostraba que la afectada simuló su verdadero estado mental y por ende las relaciones sexuales fueron consentidas.
Bajo ese entendido, solicita que se revoquen en todas sus partes las sentencias censuradas y se ordene su libertad inmediata. LAS RESPUESTAS Juzgado Promiscuo del Circuito de Paz del Rio. Su titular informó que actualmente en su despacho cursa el incidente de reparación integral derivado de la condena impuesta al accionante por el delito de acceso carnal abusivo con incapaz de resistir, el cual se encuentra en la etapa de pruebas, tramite en el que se han garantizado los derechos a las partes, sin que el demandante en tutela haya exhibido alguna inconformidad.
En relación al recurso de casación, indica que las partes no hicieron uso de la impugnación extraordinaria. Tal como se evidencia en la constancia emitida por la Secretaría Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo. Fiscalía Sexta Seccional de Paz del Rio. Indicó que efectivamente adelantó investigación contra el actor por el delito de acceso carnal abusivo con incapaz de resistir, dentro de la cual, éste aceptó los cargos que se le imputaron de manera libre y voluntaria.
Consecuencia de ello, resultó condenado por el Juzgado Promiscuo del Circuito de Paz del Rio, determinación que al ser apelada, el Tribunal de Santa Rosa de Viterbo la confirmó en su totalidad. Así las cosas, señala que no existió vulneración de los derechos fundamentales del accionante, pues de principio a fin le fueron aseguradas sus garantías procesales.
PROBLEMA JURIDICO Corresponde a la Sala determinar, si las autoridades accionadas vulneraron el derecho fundamental que reclama el actor, al interior de proceso por el cual fue condenado por el delito de acceso carnal abusivo con incapaz de resistir. Previo a ello, se hará referencia a los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela frente a decisiones judiciales.
CONSIDERACIONES 1. La procedencia excepcional de la acción de tutela contra providencias judiciales. En reiteradas oportunidades, la jurisprudencia ha sostenido que la acción de tutela contra providencias judiciales es no sólo excepcional, sino excepcionalísima. Ello para no afectar la seguridad jurídica y como amplio respeto por la autonomía judicial garantizada en la Carta Política.
Al respecto, la Corte Constitucional ha manifestado: “La eventual procedencia de la acción de tutela contra sentencias judiciales y otras providencias que pongan fin al proceso tiene connotación de excepcionalísima, lo cual significa que procede siempre y cuando se cumplan unos determinados requisitos muy estrictos que la jurisprudencia se ha encargado de especificar”.
(Sentencia T-780 de 2006). Negrillas y subrayas fuera del original. Su prosperidad, entonces, en criterio que ha sido acogido por esta Sala, está atada a que se cumplan una serie de requisitos de procedibilidad, unos de carácter general, que habilitan su interposición, y otros de carácter específico, que apuntan a la procedencia misma del amparo.
De manera que quien acude a ella tiene la carga no sólo respecto de su planteamiento, sino de su demostración. Dentro de los primeros se encuentran: a) Que el asunto discutido resulte de relevancia constitucional, que afecte derechos fundamentales. b) Que se hayan agotado todos los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial. c) Que se esté ante un perjuicio iusfundamental irremediable. d) Que se cumpla con el requisito de inmediatez, esto es, que se interponga dentro de un término razonable y justo. e) Que se trate de una irregularidad procesal, y la misma tenga un efecto decisivo o determinante en la decisión que se impugna y que afecte los derechos fundamentales de la parte actora. f) Que se identifiquen de manera razonable los hechos que generaron la vulneración y los derechos afectados, y, además, que esa violación haya sido alegada dentro del proceso, siempre que hubiese sido posible. g) Que no se trate de sentencias de tutela.
Las segundas, por su parte, apuntan a que se demuestre que la providencia adolece de algún defecto orgánico, procedimental absoluto, fáctico, material o sustantivo, un error inducido, o carece por completo de motivación, desconoce el precedente o viola directamente la Constitución. 2. El caso concreto. La Sala negará la solicitud de amparo porque la acción desconoce los principios de inmediatez y subsidiariedad que la rigen: 1.
A pesar de que en el ordenamiento no existe plazo perentorio para el ejercicio de la acción, es decir, no se previó término alguno de caducidad, como sí ocurre, por ejemplo, con las acciones contencioso administrativas, la jurisprudencia ha sostenido que es inadmisible que se acuda a ella con independencia de la fecha en que tuvo lugar el acto presuntamente violatorio de derechos, pues su finalidad es la protección inmediata de los mismos.
De manera que su interposición debe tener lugar dentro de un plazo razonable, oportuno y justo, con lo cual se busca que no sea utilizada como última herramienta frente a la negligencia, desidia o indiferencia del actor, o se convierta en un factor de inseguridad jurídica. En esta oportunidad el reproche del accionante se dirige contra las sentencias proferidas por el Juzgado y el Tribunal accionados el 11 de noviembre de 2010 y 28 de septiembre de 2011, respectivamente, por medio de las cuales fue condenado y privado de la libertad al ser hallado responsable del delito arriba referido.
La demanda de tutela fue presentada el 14 de diciembre de 2012, lo que indica que esperó más de 1 año para acudir ante el juez constitucional en procura de lograr la protección de sus derechos, desconociendo que la esencia de este mecanismo constitucional es la protección inmediata de los derechos fundamentales cuando son objeto de violaciones inminentes. 2.
De otra parte, conviene precisar, que la acción de tutela no es viable cuando existe un mecanismo ordinario judicial idóneo de protección de los derechos fundamentales. Así cuando se cuestiona la legalidad o validez de una providencia judicial, la acción resulta impropia porque dentro de cada proceso se encuentran instituidos medios de carácter ordinario y/o extraordinario para hacer valer los derechos de la persona, como el debido proceso con sus componentes de defensa, contradicción, legalidad, el de acceso a la administración de justicia y la libertad.
Con ello, se ha sostenido que la solicitud de amparo se encuentra circunscrita al cumplimiento de ciertos requisitos de procedibilidad, dado su carácter eminentemente subsidiario. Lo anterior significa que si existen (sentido positivo) o existieron (sentido negativo) mecanismos de defensa judicial idóneos y eficaces para proteger el derecho fundamental que se estima conculcado o amenazado, no hay lugar a otorgar el amparo solicitado.
De esta forma se busca evitar que se sustituya al juez natural y se pretermitan las oportunidades y mecanismos de defensa instituidos como aptos por el legislador para cada juicio. Sólo cuando han sido agotados adecuadamente todos los mecanismos que al interior de cada proceso se encuentran establecidos por la ley y persiste la amenaza o vulneración a un derecho fundamental, la acción de tutela se erige como el mecanismo idóneo para su amparo inmediato, pues en caso contrario, se premiaría la negligencia de aquel que teniendo la oportunidad de subsanar el vicio, no lo hace.
Al respecto, se ha establecido que: ( ) La acción de tutela no puede tornarse en instrumento para suplir las deficiencias, errores y descuidos de quien ha dejado vencer términos o permitido la expiración de sus propias oportunidades de defensa judicial o de recursos, en cuanto, de aceptarse tal posibilidad, se prohijaría el desconocimiento de elementales reglas contempladas por el sistema jurídico y conocidas de antemano por quienes son partes dentro de los procesos judiciales, se favorecería la pereza procesal y se haría valer la propia culpa como fuente de derechos.
Tal posición también ha sido reiterada en relación con el recurso extraordinario de casación. En efecto, en numerosa jurisprudencia de esta Sala y de la Corte Constitucional, de manera consistente se ha destacado su carácter idóneo y eficaz para “ cuestionar la juridicidad del fallo, la valoración probatoria y la estructura misma del proceso penal ”, dada la finalidad intrínseca que el legislador le confirió. Conforme con lo expuesto, la Sala observa que el actor no ejerció en su oportunidad los mecanismos de defensa judicial con que contaba para plantear su inconformidad acerca de la sentencia condenatoria, pues tenía la posibilidad de recurrir la sentencia proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo a través del recurso extraordinario de casación, tal como se le indicó en la parte resolutiva, sin embargo, no lo hizo.
Así las cosas, es claro que el señor Cárdenas Montañez no puede pretender ahora por ésta vía suplir su desidia en relación con los mecanismos de defensa que tenía a su alcance al interior del proceso penal adelantado en su contra. Por las razones anotadas, la Sala negará la solicitud de amparo como en renglones anteriores se anotó. En mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas Nº 1 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, RESUELVE Primero. Negar la tutela presentada por Luis Anseno Cárdenas Montañez.
Segundo. Ordenar que, si la decisión no es impugnada ante la Sala de Casación Civil de esta Corporación, se remita el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNANDEZ Magistrado LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO Magistrado Nubia Yolanda Nova García Secretaria � Sustituyó la ejecución de la pena de prisión en centro carcelario por la de prisión en residencia. � Fallo C-590 de 08 de junio de 2005 y T-332 de 2006. � Sentencia T-329 de 1996. � Corte Suprema de Justicia. Casación de 27 de marzo de 2000, Rad. 15822. 1 PAGE 11