Micelio
T-42603 (18-06-09)Corte Suprema de Justicia · Sala Tutelas2009

Magistrado ponente: María Del Rosario González De Lemos

Decreto 2591 de 1991Decreto 664 de 1999

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA TUTELA N° 42603 República de Colombia JANNETH SUÁREZ BRAND Y O. Corte Suprema de Justicia TUTELA N° 42603 República de Colombia JANNETH SUÁREZ BRAND Y O. Corte Suprema de Justicia CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS N° 2 Magistrada Ponente: MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS Aprobado Acta N° 181 Bogotá, D.C., dieciocho (18) de junio de dos mil nueve (2009).

OBJETO DEL PRONUNCIAMIENTO Decidir la impugnación presentada por EDGAR ALBERTO RUIZ ARIZA y JANNETH SUÁREZ BRAND en contra del fallo de tutela proferido el 13 de mayo de 2009 por una Sala de Decisión del Tribunal Superior de Bogotá, que no tuteló los derechos fundamentales al trabajo en condiciones dignas, igualdad, acceso a la administración de justicia y salario mínimo vital y móvil, presuntamente vulnerados por la Presidencia de la República, los Ministerios de Hacienda y Crédito Público y Educación Nacional, el Departamento Administrativo de la Función Pública y la Universidad Nacional de Colombia.

FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN Los accionantes JANNETH SUÁREZ BRAND, JAIRO ALEXIS RODRÍGUEZ LÓPEZ, ANTONIA ATANASSOVA, KAPITANOVA y EDGAR ALBERTO RUIZ ZAPATA, se encuentran vinculados como docentes al servicio de la Universidad Nacional de Colombia. Afirman que el gobierno nacional al expedir el Decreto de salarios del año 2006, no cumplió lo ordenado por la Corte Constitucional en la sentencia C-931 de 2004, consistente en efectuar un incremento gradual del sueldo en forma tal que se les permita alcanzar la actualización de acuerdo con el índice de inflación. El incumplimiento de esa obligación en el año 2006, ocasionó una disminución de sus salarios, cuyo detrimento se ha proyectado durante los años 2007 y 2008, dando lugar a una deuda acumulada.

Agregan que la Asociación Sindical de Profesores Universitarios, en representación de todos los profesores de las universidades estatales, el 17 de julio de 2006 solicitó a la Presidencia de la República y a los Ministerios de Hacienda y Crédito Público y Educación Nacional ajustar los salarios de los docentes universitarios, sin obtener respuesta satisfactoria.

Luego, la Federación Nacional Profesores Universitarios, solicitó al Presidente de la República reajustar los salarios de los profesores de las universidades públicas del país por los periodos 2002-2007 y el Departamento Administrativo de la Función Pública la atendió señalando que, el gobierno efectuó “el ajuste del año 2006 teniendo en cuenta el IPC del año 2005”, incremento que, a su juicio, es inferior al índice acumulado de inflación que ya había ordenado la Corte Constitucional.

Por lo anterior, solicitan amparar los derechos fundamentales invocados y ordenar a las entidades accionadas: i) decretar el ajuste salarial necesario para la actualización plena de su salario al año 2008, ii) reconocer y pagar en su favor los salarios adeudados, como consecuencia de la diferencia “existente entre el ajuste hecho a mi salario en el año 2006 y el ajuste que el Gobierno debió hacer en ese año de acuerdo al índice acumulado de inflación durante el cuatrienio 2002 a 2006” y iii) reliquidar y pagar los salarios correspondientes a los años 2007 y 2008 por haberlos liquidados sobre una base inferior a la que correspondía. TRÁMITE DE LA PRIMERA INSTANCIA 1.- En cumplimiento de lo dispuesto por la Presidencia del Tribunal Superior de Bogotá en la Resolución No. 03 de 2 de diciembre de 2008, se dispuso la acumulación de las demandas de tutela promovidas por los actores, cuyo conocimiento fue avocado por un Magistrado de la Sala de Decisión Penal de esa Corporación, y ordenó vincular a las autoridades accionadas. 2.- La representante legal y administrativa de la Universidad Nacional de Colombia, refiere que la Presidencia de la República, los Ministerios de Hacienda y Crédito Público y de Educación Nacional y el Departamento Administrativo de la Función Pública, expiden anualmente los decretos de reajuste salarial para los empleados públicos docentes y administrativos de las Universidades Estatales u Oficiales, razón por la cual tales entidades son las llamadas a ajustarlos conforme con las directrices fijadas por la Corte Constitucional.

Precisa que la universidad solamente puede acceder a la solicitud de ajuste si el gobierno nacional previamente se pronuncia al respecto, ordenando mediante decreto el respectivo reajuste porcentual del salario. No obstante ello, el accionante tiene la oportunidad de atacar cada uno de los decretos de reajuste salarial a través de la acción de nulidad ante la jurisdicción de lo contencioso administrativa, máxime cuando no acreditó estar frente a una situación de perjuicio irremediable. 3.- La apoderada del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, señala que esa cartera no es responsable del pago de las acreencias laborales reclamadas por el actor, por cuanto no tiene ni ha tenido ningún tipo de vinculación profesional con él y tampoco le consta el vínculo laboral que pueda tener con la universidad accionada.

Agrega que los actores no cumplen con el requisito de la inmediatez, tampoco acreditaron estar frente a una situación de perjuicio irremediable y cuentan con medios de defensa judicial ante la jurisdicción contencioso administrativa para reclamar el reconocimiento de sus derechos, motivo por el cual solicita negar las pretensiones de la solicitud de tutela. 4.- El apoderado de la Presidencia de la República señala que las universidades públicas son entidades autónomas con régimen especial, participan del presupuesto general de la nación a través de las respectivas apropiaciones; por tanto, la Universidad Nacional de Colombia es un ente autónomo competente para resolver la reclamación de los actores.

Aduce además que, el Presidente de la República no ostenta la representación jurídica de la nación, motivo por el cual su vinculación en este asunto es irregular como quiera que no es sujeto pasivo de derechos y obligaciones del sector administrativo de la educación y los accionantes cuentan con otro medio de defensa judicial para reclamar el reconocimiento de su pretensión puesto que, los Decretos 689 de 2002, 3557 de 2003, 4153 de 2004, 918 de 2005, 386 de 2006, 615 de 2007 y 627 de 2008 por medio de los cuales se dictaron disposiciones en materia salarial e incremento para los empleados públicos docentes y administrativos de las universidades estatales u oficiales, son de carácter general.

Por ello, solicita negar por improcedente la solicitud de amparo constitucional. 5.- La Oficina Asesora Jurídica del Ministerio de Educación Nacional, solicita declarar improcedente la solicitud de amparo invocado porque la revocatoria o modificación de los actos administrativos proferidos por el gobierno nacional, debe ser demandada ante la jurisdicción competente y los actores no acreditaron estar frente a una situación real y evidente de perjuicio irremediable. 6.- El Director Jurídico del Departamento Administrativo de la Función Pública informa que la expedición de los decretos salariales anuales del personal de las entidades públicas por parte del Gobierno Nacional, está sometida a las restricciones previstas por el artículo 345 de la Carta Política y los literales h) e i) del artículo 2º de la Ley 4ª de 1992 y debe someterse a la Ley de apropiaciones para cada vigencia fiscal.

Precisa que la solicitud de tutela promovida por los accionantes se opone al ordenamiento constitucional y legal y jurídicamente es improcedente por cuanto involucra actos administrativos de carácter general, impersonal y abstracto. Además, el juez de tutela no está facultado para decretar incremento o nivelación salarial de servidores públicos, por cuanto no es el competente para ordenar el gasto. 7.- Una Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá, negó la solicitud de amparo, dado su carácter subsidiario y residual, por cuanto los actores pretenden atacar actos administrativos de carácter general y abstracto, respecto de los cuales no procede la acción de tutela.

Además, pretenden omitir el ejercicio de la acción contencioso administrativa, sin demostrar que están frente a una real situación de perjuicio irremediable. 8.- Los actores EDGAR ALBERTO RUIZ ARIZA y JANNETH SUÁREZ BRAND impugnan el fallo. Afirman que la solicitud de amparo está orientada a ordenar a las accionadas que procedan a dar cumplimiento a lo ordenado por la Corte Constitucional, en las sentencias C-931 de 2004, C-1017de 2003 y C-1064 de 2001, entre otras y, en consecuencia, reajusten sus salarios incluyendo “la pérdida de la capacidad adquisitiva del cuatrienio 2002 a 2006”.

PARA RESOLVER SE CONSIDERA 1.- De conformidad con el artículo 1º, numeral 2º del Decreto 1382 de 12 de julio de 2000, es competente la Sala para pronunciarse sobre la impugnación interpuesta contra la decisión proferida por la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá. 2.- Las demandas de tutela presentadas por los actores, en su condición de docentes de la Universidad Nacional de Colombia, están dirigidas a que por vía de este mecanismo de protección constitucional, se ordene: i) decretar el ajuste salarial necesario para la actualización plena de su salario al año 2008, ii) reconocer y pagar en su favor los salarios adeudados, como consecuencia de la diferencia “existente entre el ajuste hecho a mi salario en el año 2006 y el ajuste que el Gobierno debió hacer en ese año de acuerdo al índice acumulado de inflación durante el cuatrienio 2002 a 2006” y iii) reliquidar y pagar los salarios correspondientes a los años 2007 y 2008 por haberlos liquidados sobre una base inferior a la que correspondía. 3.- En orden a resolver la impugnación, es necesario traer a colación jurisprudencia constitucional acerca de la improcedencia de la acción de tutela, ante la existencia de otro medio de defensa judicial y frente a actos de carácter general, impersonal y abstracto.

Como lo ha venido sosteniendo esta Corporación, el artículo 86 de la Carta Política, desarrollado por el 6º del Decreto 2591 de 1991, excluye la acción de tutela cuando el afectado disponga de otros medios de defensa judicial que le permitan hacer efectiva la protección del derecho que se le conculca o amenaza, a no ser que la acción se interponga como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable.

De igual manera ha señalado, que la acción de tutela tiene como característica principal el ser de naturaleza residual y subsidiaria, por lo que no se trata de un mecanismo alternativo, ni supletivo o sustitutivo de los medios judiciales ordinarios o especiales establecidos en el ordenamiento jurídico. Se observa que en el caso bajo examen, se evidencia la existencia de otro medio de defensa judicial.

En efecto, el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo consagra la acción de nulidad contra los actos administrativos, siendo éste el mecanismo especial y específico con que cuenta el accionante ara ante el Consejo de Estado acudir, en procura de restar los efectos del Decreto 664 de 1999. No se ajusta a la Constitución, que se invoque la figura sumaria de la tutela con la intención de que se tramiten de manera informal, asuntos que por su misma complejidad exigen acucioso y ponderado análisis bajo la óptica de ordenamientos especializados, expresamente sometidos por el sistema jurídico a ciertas formas y procedimientos. 4.- En el asunto examinado, según lo dispuesto por el numeral 5º del artículo 6° del Decreto 2591 de 1991, se tornan improcedentes las acciones de tutela acumuladas puesto que la pretensión de los actores es cuestionar el reajuste de sus salarios dispuesto a través de los Decretos Nos. 3557 de 10 de diciembre de 2003, 4153 de 10 de diciembre de 2004, 918 de marzo 30 de 2005, 836 de 8 de febrero de 2006, 615 de marzo 2 de 2007 y 627 de 29 de febrero de 2008, al considerar que el incremento ha sido inferior al índice acumulado de inflación del año 2002 al 2006; decisiones que por su naturaleza son actos de carácter general, impersonal y abstracto que no crean situaciones jurídicas subjetivas y concretas y, por lo mismo, tampoco pueden lesionar por sí solos derechos de esta índole, presupuesto exigido por la Constitución Política y el ordenamiento legal para que la acción de tutela sea viable. 5.- Respecto de los actos administrativos en mención, los accionantes puede promover la acción de nulidad en cualquier tiempo ante el Consejo de Estado, atendiendo su naturaleza, siendo ese el medio ordinario idóneo para controvertir, en este momento las determinaciones allí adoptadas, argumento adicional para ratificar la improcedencia de la acción de tutela, de conformidad con el numeral 1º del artículo 6º del Decreto 2591 de 1991. 6.- No obstante lo anterior, los interesados pueden, si a bien lo tienen, presentar directamente solicitud en términos similares a los expuestos en la solicitud de amparo, ante la Universidad Nacional de Colombia y, en caso de ser atendida de manera adversa, en contra de esa decisión administrativa puede ejercitar la acción de nulidad y restablecimiento del derecho, en procura de alcanzar su pretensión. 7.- De otro lado, en cuanto se refiere a la violación del derecho a la igualdad alegada por los accionantes, observa la Sala que no acreditaron el supuesto fáctico que haga pensar que las autoridades accionadas han desarrollado actuación o acto discriminatorio o desigual frente a una o varias personas que se encuentren en situación similar a la expuesta.

La Corte Constitucional al referirse a este punto en concreto puntualizó: " Ese principio de la igualdad es objetivo y no formal; él se predica de la identidad de los iguales y de la diferencia entre los desiguales. Se supera así el concepto de la igualdad de la ley a partir de la generalidad abstracta, por el concepto de la generalidad concreta que concluye con el principio según el cual no se permite regulación diferente de supuestos iguales o análogos y prescribe diferente normación a supuestos distintos.

Con este concepto sólo se autoriza un trato diferente si está razonablemente justificado. Se supera también, con la igualdad material, el igualitarismo o simple igualdad matemática.". 8.- Por último, es evidente que si los accionantes a través de la solicitud de amparo, pretenden cuestionar el reajuste salarial del cuatrienio 2002 a 2006 e, incluso, el último autorizado a través del Decreto No. 627 de 29 de febrero de 2008 y los libelos constitucionales fueron presentados el 26 de marzo de 2009, luego de transcurridos más de doce meses contados a partir de la última fecha citada, carece de interposición oportuna y razonable.

Lo anterior, por cuanto el principio de inmediatez que rige la procedencia de la acción de tutela exige que quien o quines se sienta lesionados o amenazados en sus derechos fundamentales la interponga en un término prudente, pues no de otra forma se explicaría la necesidad de acudir a este instituto preferente y sumario, caracterizado por la celeridad y la protección inmediata que demanda.

Lo dicho en precedencia constituye razón suficiente para confirmar el fallo objeto de impugnación. En mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas N° 2, de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, RESUELVE 1. CONFIRMAR la sentencia impugnada, por las razones expuestas en la anterior motivación. 2.

REMITIR el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisión de esta determinación.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS YESID RAMÍREZ BASTIDAS TERESA RUIZ NUÑEZ Secretaria � Cfr folio 209 de la actuación de primera instancia. � Cfr. Folio 245 y siguientes de la actuación de primera instancia. � Cfr. Folio 261 y siguientes de lo actuado en primera instancia. � Cfr. Folio 292 y siguientes de la actuación de primera instancia. 6 Cfr. Sentencia T-1497 de 2000. � Cfr. Sentencia T-221 de 1992. � Véase folio 207 de la actuación de primera instancia. 8 13