CORTE SUPREMA DE JUSTICIA República de Colombia Corte Suprema de Justicia PAGE República de Colombia Corte Suprema de Justicia Tutela No. 16505 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN LABORAL Radicación Nº 16505 Acta Nº 71 Magistrado Ponente: FRANCISCO JAVIER RICAURTE GÓMEZ Bogotá D.C., tres (3) de octubre de dos mil seis (2006). Resuelve la Corte la impugnación interpuesta por HOLANDA ROZONZEW CÁRDENAS contra la providencia proferida por la SALA DE CASACIÓN CIVIL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, el 28 de agosto de 2006, mediante la cual negó la acción de tutela promovida por la impugnante, contra la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, y el Juzgado Segundo Civil del Circuito de la misma ciudad, dentro del juicio ejecutivo hipotecario seguido por el BANCO A.V. VILLAS, contra la accionante.
ANTECEDENTES Pretende la accionante, que se que se le ordene al Tribunal accionado declarar la terminación del proceso ejecutivo hipotecario que le adelantó el BANCO AV VILLAS, con fundamento en el parágrafo 3º del artículo 42 de la Ley 546 de 1999 y como consecuencia de lo anterior, el Juzgado accionado declare la nulidad de todo lo actuado.
Para el efecto invoca como vulnerado por los funcionarios judiciales accionados, los derechos fundamentales del debido proceso, defensa, acceso a la administración de justicia, igualdad frente a la ley, lealtad procesal, buena fe, entre otros. Para fundar su solicitud, expresa que, el Tribunal por providencia del 26 de marzo de 2004 confirmó el auto fechado del 28 de agosto de 2003 del Juzgado Segundo Civil del Circuito de Medellín, el cual resolvió el incidente de nulidad que había presentado en busca de la terminación del proceso conforme con el parágrafo 3º del artículo 42 de la ley 546 de 1999 y diferentes pronunciamientos de la Corte Constitucional; que el inmueble objeto de garantía real fue rematado y adjudicado a la entidad bancaria demandante, estando pendiente la orden de entrega.
TRÁMITE IMPARTIDO Por auto del 14 de agosto de 2006, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia avocó el conocimiento de la presente acción de tutela y ordenó comunicar a los accionados para que se pronunciaran sobre los hechos materia de la queja constitucional. Dentro del traslado ordenado por Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, el Banco AV VILLAS remitió escrito, manifestando que no existió inmediatez en la presentación de la tutela y no es procedente la terminación del proceso por cuanto la accionante no pagó en su totalidad la obligación y no solicitó fórmula para la normalización de la misma.
La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en providencia del 28 de agosto de 2006, negó por improcedente el amparo solicitado al considerar, en síntesis, que “no puede pedirse la terminación de aquello que ya está formalmente concluido y menos aún si no se satisface el requisito de inmediatez propio de la protección constitucional de los derechos fundamentales que inspira e informa la acción de tutela” (folio 42).
Contra el anterior fallo la señora Holanda Rozonzew Cárdenas, presentó escrito de impugnación, sin sustentación de su recurso (folio 99). CONSIDERACIONES DE LA CORTE A través de la sentencia impugnada la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia no tuteló los derechos constitucionales fundamentales invocados, porque consideró que no existía inmediatez frente a la presentación de la acción de tutela y la vulneración de los derechos invocados.
Para esta Sala de la Corte, la sola consideración que la acción de tutela que originó esta actuación se intenta contra providencias judiciales, es suficiente para que se concluya que ésta es improcedente, porque en forma reiterada ha sostenido esta Sala, aun antes del fallo de inconstitucionalidad C-543 de la Corte Constitucional que declaró inexequibles los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991, que no existe en nuestro ordenamiento jurídico ninguna norma que autorice el ejercicio de la acción de tutela para enervar providencias judiciales, que por virtud del artículo 228 de la Constitución Política gozan de total independencia. Ya en sentencia del 9 de julio de 1992, radicación 455, se había pronunciado esta Corporación en los siguientes términos: “Lo que verdaderamente se acomoda al orden natural de las cosas y al común modo de obrar de los jueces cuando instruyen, dirigen o deciden los procesos sometidos a su conocimiento, es que sus actuaciones y providencias se desarrollen y profieran de conformidad con las disposiciones de la Constitución, que, desde luego, conocen mejor que la mayoría de la gente, y por tanto respetando los derechos fundamentales de las personas de alguna manera vinculadas al debate judicial.
“No es entonces razonable pensar que la sentencia definitiva que resuelve un litigio, pasada ya en autoridad de cosa juzgada, deba ser reexaminada por un juzgador distinto, ahora solamente frente a los derechos fundamentales, como si el juez de la causa, al proferirla, hubiera podido olvidar la existencia de esos derechos o prescindir de su consideración, máxime si se supone –como debe suponerse- que dichos derechos fundamentales, si acaso fueran disputados por los litigantes o desconocidos por el juez, son los primeros en planteársele por las partes o los otros sujetos procesales dentro del proceso como asunto primordial para ser tenido en cuenta en la sentencia. El mejor control de la constitucionalidad de la sentencia no puede ser entonces el que se hace sumariamente a través de ‘un mecanismo transitorio’ sino, por el contrario, el que se cumple por el juez competente, públicamente y con la colaboración y vigilancia de los interesados, a todo lo largo del debido proceso.” Criterio que fue ratificado y ampliado en la decisión del 11 de abril de 2002, expediente 7542, donde, tomando criterios de la propia Corte Constitucional emitidos en la sentencia C – 543/92, que hizo tránsito a cosa juzgada constitucional, y que declaró la inconstitucionalidad de los artículos 11 y 40 del Decreto 2591/91, que consagraban la acción de amparo contra fallos judiciales, analizó esta Corporación la improcedencia de ese mecanismo como medio para enervar las decisiones de este rango, por su manifiesta inconveniencia por la violación que implica de otros principios contenidos en la Carta, que igualmente deben ser protegidos y salvaguardados como garantía de los derechos fundamentales, como son la cosa juzgada de las decisiones judiciales y la autonomía de los jueces en las decisiones de igual carácter.
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, RESUELVE:
PRIMERO: CONFIRMAR la decisión impugnada.
SEGUNDO: NOTIFICAR a los interesados en la forma prevista en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.
TERCERO: REMITIR el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión, en caso de no ser impugnada.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE. FRANCISCO JAVIER RICAURTE GÓMEZ GUSTAVO JOSÉ GNECCO MENDOZA CARLOS ISAAC NADER EDUARDO LÓPEZ VILLEGAS LUIS JAVIER OSORIO LÓPEZ CAMILO TARQUINO GALLEGO ISAURA VARGAS DÍAZ MARÍA ISMENIA GARCÍA MENDOZA Secretaria PAGE 3