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T-14788 (26-09-06) vs. providencia fuero sindicalCorte Suprema de Justicia · Sala Tutelas2006

Magistrado ponente: Isaura Vargas Diaz

Decreto 2591 de 1991

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA PAGE 7 Tutela 14788 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN LABORAL Magistrada Ponente: ISAURA VARGAS DÍAZ Tutela No. 14788 Acta No. 69 Bogotá D. C., veintiséis (26) de septiembre de dos mil seis (2006). Resuelve la Corte la acción de tutela instaurada por FABIOLA TARAZONA GÓMEZ y LILIANA BEATRIZ MATAMOROS MEDINA, a través de apoderada, contra la SALA LABORAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ. I.

ANTECEDENTES Con el específico propósito de que se ordene al Tribunal accionado profiera “una nueva sentencia que la remplace, y confirme la decisión de primera instancia proferida por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá D.C., el 3 de septiembre de 2004 ( ) ”, (folio 3), mediante la cual absolvió a la empresa DANARANJO S.A. a reintegrar a FABIOLA TARAZONA GÓMEZ y LILIANA BEATRIZ MATAMOROS MEDINA, a través de apoderada, interpusieron acción de tutela por estimar vulnerados sus derechos fundamentales al debido proceso, trabajo y a la asociación sindical (folio 3).

En sustento de la pretensión adujeron, en suma, que promovieron proceso de fuero sindical –acción de reintegro-, en contra de la empresa DANARANJO S.A., por haber sido despedidas unilateralmente; que la empresa para tomar esta decisión no tuvo en cuenta la condición de afiliadas a la organización sindical denominada Sindicato de Trabajadores Colombianos de Naranjo S.A. –SINTRACODANARANJO-, por lo que estaban amparadas por el fuero sindical conforme a los artículos 405 y 406 del Código Sustantivo del Trabajo, 38 y 39 de la Constitución Política; que en primera instancia el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá profirió sentencia condenatoria y, recurrida dicha decisión, fue revocada en la alzada por la Sala Laboral del Tribunal Superior de la misma ciudad, y en su lugar, absolvió a la demandada de las pretensiones de la demanda.

Afirmaron, que con la providencia la Sala accionada incurrió en “ un defecto sustantivo porque se decidió con fundamento en normas absolutamente inaplicables y un defecto fáctico, porque se desconocieron los documentos que sí demuestran la garantía foral solicitada” en detrimento de sus intereses y derechos (flo 8). 2.- La Corte notificó dentro del término a la autoridad judicial accionada sin que ninguna se pronunciara.

II. CONSIDERACIONES DE LA CORTE Como no queda duda que la acción de tutela está dirigida a injerirse en el trámite del proceso especial de fuero sindical –acción de reintegro- que promovió FABIOLA TARAZONA GÓMEZ Y LILIANA BEATRIZ MATAMOROS, ante el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá, y a desconocer los efectos de la providencia proferida el 16 de junio de 2006, por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, habrá de negarse el amparo constitucional, por cuanto no es dable mediante tutela invalidar los efectos de las providencias judiciales.

Al respecto dejó expuesto esta Corporación: “Reiteradamente esta Sala de la Corte ha dicho que la acción de tutela consagrada en el artículo 86 de la Constitución Política no procede cuando se pretende por su intermedio revocar o modificar una decisión judicial, argumentando que la misma constituye una “vía de hecho”. “Además, en las actas de los debates de la Asamblea Nacional Constitucional consta expresamente que no fue intención del constituyente consagrar la posibilidad de la tutela contra providencias judiciales.

“Basta recordar que la decisión judicial lleva consigo una presunción de legalidad y acierto, pues es el resultado de todo un proceso de análisis y estudio, con el fin de hacer claridad sobre los hechos debatidos, para precisar la existencia o no de ciertos derechos, y por tanto no puede ser modificada por otra autoridad. “Además, se ha sostenido de manera uniforme, que una vez se declaró la inexequibilidad de los artículos 11 y 40 del decreto ley 2591, mediante fallo C - 543 de fecha 1° de octubre de 1992, de la Corte Constitucional, resulta imposible que su tenor nazca nuevamente a la vida jurídica por vía legal ni jurisprudencial, dado que ya hizo tránsito a “cosa juzgada constitucional” por mandato de la propia Carta y mientras mantengan su vigencia los artículos de la Constitución que sirvieron de base a la decisión de la Corte Constitucional.

“Al respecto dijo esta Corporación: “Dado que la misma Constitución Nacional establece en su artículo 243 que los fallos que la Corte Constitucional dicta en ejercicio del control jurisdiccional “hacen tránsito a cosa juzgada constitucional”, disponiendo igualmente que “ninguna autoridad podrá reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo, mientras subsistan en la Carta las disposiciones que sirvieron para hacer la confrontación entre la norma ordinaria y la Constitución”, se cae de su peso, o por lo menos así lo considera esta Sala de la Corte Suprema de Justicia, que mientras no sean modificados los artículos 1°, 228, 229 y 230 de la Constitución en rigor, no es posible reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo.

“Según las consideraciones de la sentencia No. C - 543 de 1° de octubre de 1992, la Corte Constitucional encontró unidad normativa entre lo dispuesto por el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 y lo establecido en el artículo 40 del mismo, de manera que es forzoso entender que ambos se declararon inconstitucionales por exceder el alcance fijado por el constituyente a la acción de tutela, quebrantar la autonomía funcional de los jueces, obstruir el acceso a la administración de justicia, romper la estructura descentralizada y autónoma de las distintas jurisdicciones, impedir la preservación del orden justo, afectar el interés general de la sociedad y, además, “lesionar en forma grave el principio de cosa juzgada, inherente a los fundamentos constitucionales del ordenamiento jurídico”, vale decir, las normas declaradas inexequibles se hallaron contrarias a lo dispuesto en los artículos 86, 228,230 y 239 de la Constitución, la integridad de su título VIII, el preámbulo de la Carta y su artículo 1°, disposiciones todas que subsisten en la Constitución Política de Colombia“ (Rad. 2558)”.

Por lo tanto, las providencias judiciales no pueden ser revocadas, modificadas o anuladas por una autoridad distinta a quien expresamente la ley procesal faculta para tales efectos. Por las razones consignadas en la providencia de la que se ha hecho cita, a juicio de la Corte son suficientes para negar la acción Constitucional. En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, RESUELVE 1.- NEGAR el amparo constitucional solicitado por la FABIOLA TARAZONA GÓMEZ y LILIANA BEATRIZ MATAMOROS MEDINA, a través de apoderada judicial, contra a la SALA DE DECISIÓN LABORAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ. 2.

Comunicar a los interesados en la forma prevista por el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991. 3. Esta decisión es susceptible de ser recurrida en la oportunidad prevista en el artículo 31 del Decreto 2591 de 1991. Si no fuere impugnada, envíese el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión. Notifíquese y cúmplase. ISAURA VARGAS DÍAZ GUSTAVO JOSE GNECCO MENDOZA CARLOS ISAAC NADER EDUARDO LOPEZ VILLEGAS LUIS JAVIER OSORIO LOPEZ FRANCISCO JAVIER RICAURTE GOMEZ CAMILO TARQUINO GALLEGO MARIA ISMENIA GARCIA MENDOZA Secretaria República de Colombia � Corte Suprema de Justicia