Doctor República de Colombia Corte Suprema de Justicia Radicación No. 13568 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN LABORAL Magistrado Ponente: GUSTAVO JOSÉ GNECCO MENDOZA Radicación No. 13568 Acta No. 13 Bogotá, D. C., catorce (14) de febrero de dos mil seis (2006). Decide la Corte la acción de tutela instaurada por LA NACIÓN - MINISTERIO DE TRANSPORTE contra la SALA QUINTA DE DECISIÓN LABORAL del TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BARRANQUILLA.
I.
ANTECEDENTES El Ministerio de Transporte, mediante apoderado, instauró la acción de tutela por considerar vulnerados sus derechos fundamentales a la igualdad y debido proceso, en conexidad con el de acceso a la administración de justicia. En sustento de sus pretensiones adujo como hechos, entre otros, que Luis Heberto Galvis promovió demanda ordinaria laboral en su contra; que el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Barranquilla, en sentencia del 24 de marzo de 1998, fulminó condena en favor del demandante; que interpuso recurso de apelación y la Sala Quinta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, en providencia del 21 de noviembre de 2001, reformó la sentencia recurrida; que expidió la Resolución No. 003406 del 16 de noviembre de 2005, para dar cumplimiento a la sentencia de segunda instancia. Sostiene que la sentencia de la Sala Quinta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, del 21 de noviembre de 2001, proferida dentro del proceso de Luis Heberto Galvis contra La Nación - Ministerio de Transporte, “se aparta de las leyes 171 de 1961 y 62 de 1985 en su artículo 1, al no tener en cuenta que ésta derogó la norma bajo la cual se tomó la decisión condenatoria”; y que en dicha sentencia “se obliga a la Nación - Ministerio de Transporte al reconocimiento y pago de factores de liquidación no consagrados por la ley, tal y como fueron los ordenados en el fallo de la precitada Sala ” Pretende con esta acción, “que, en sede de tutela, el Honorable Tribunal Administrativo (sic) del Atlántico (sic) revoque el fallo de reconocimiento y pago de Pensión de naturaleza laboral, que promovió contra la Nación-Ministerio de Transporte el señor LUIS HEBERTO GALVIS en la Jurisdicción Ordinaria Laboral del Distrito Judicial de Barranquilla y se ordene la producción del fallo de conformidad con la norma reguladora vigente de los factores salariales de liquidación que conforman la base para el reconocimiento de pensiones de jubilación de los trabajadores oficiales y la proporcionalidad de dicha pensión” De los Magistrados de la Sala Quinta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla ninguna respuesta recibió la Corte durante el término concedido para el efecto.
Los intervinientes, Luis Heberto Galvis y Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Barranquilla, tampoco se pronunciaron. II. CONSIDERACIONES Esta Sala de la Corte ha explicado que por razón de los principios constitucionales de cosa juzgada, separación de jurisdicciones y autonomía judicial, en ejercicio de su función constitucional carece el juez de tutela de facultades para interferir asuntos que son de exclusiva competencia de otros funcionarios judiciales y para modificar las providencias por ellos dictadas, pues no le es posible invadir el ámbito que la propia Constitución Política ha fijado a jurisdicciones como la ordinaria y la de lo contencioso administrativo ni decidir puntos de derecho cuyo conocimiento les ha sido a ellas reservado; por manera que, independientemente de su jerarquía, el juez que decide una acción de amparo no está legalmente habilitado para revisar un proceso ya resuelto por la autoridad judicial competente.
Por tal motivo, en la sentencia del 12 de diciembre de 1996, precisó la Sala que: “ al juez de tutela le está vedado injerirse en actuaciones de competencia de otro juez, dado que las decisiones de uno y otro son independientes y autónomas, conforme a lo previsto por los artículos 228 y 230 de la Constitución Nacional, los que instituyeron independencia y autonomía para los jueces al proferir sus decisiones judiciales.” En consecuencia no le corresponde a esta Corporación, en sede de tutela, modificar la sentencia del 21 de noviembre de 2001, de la SALA QUINTA DE DECISIÓN LABORAL del TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BARRANQUILLA, proferida dentro del proceso ordinario laboral promovido por LUIS HEBERTO GALVIS contra LA NACIÓN MINISTERIO DE TRANSPORTE, pues, como lo ha explicado la Sala de manera uniforme, el excepcional mecanismo de la tutela no puede ser utilizado para dejar sin efecto sentencias o providencias judiciales, como la citada, que el accionante considera le vulneró los derechos fundamentales invocados.
Lo anterior, en acatamiento de lo dispuesto por el artículo 243 de la Constitución Política y para respetar los efectos de cosa juzgada de la sentencia C-543 del 1º de octubre de 1992, mediante la cual la Corte Constitucional, en ejercicio del control de constitucionalidad, declaró inexequibles los artículos 11, 12 y 40 del Decreto 2591 de 1991.
En casos como el presente, la Sala se ha pronunciado de la siguiente manera: “…el inexorable efecto de cosa juzgada de la sentencia de 1° de octubre de 1992 tiene el efecto obligatorio, erga omnes, de hacer inaplicables las normas que autorizaban el ejercicio de la acción de tutela contra sentencias y providencias judiciales, estándole vedado a cualquier autoridad “reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo”, mientras subsistan en la Constitución Política las disposiciones que sirvieron para hacer la confrontación entre la norma ordinaria y la “norma de normas”.
“Una decisión jurisdiccional adoptada como culminación de un proceso será siempre una sentencia judicial y nunca podrá configurar una “vía de hecho”. Ello será así aun en aquellos casos en que pudiera pensarse que el fallo resulta equivocado, pues de la probabilidad del error no está exenta ninguna decisión humana…” (Sentencia del 2 de marzo de 1998, radicado 3103).
Y en la sentencia del 11 de abril de 2002, radicación 7542, consideró: “El artículo 1º de la Carta consagra como principios fundamentales del Estado Social de Derecho los del respeto a la dignidad humana y la prevalencia del interés general. El primero de ellos implica la posibilidad de obtener definiciones en materia de justicia sin la presencia perturbadora de renovadas instancias que hagan inciertos los derechos deducidos en juicio.
Al segundo se opone la inestabilidad provocada en el seno de la colectividad por el desconocimiento de la seguridad jurídica. “La efectividad de los derechos consagrados en la Constitución tiene su mejor prenda en la culminación de las controversias sobre la base de una verdad discernida previa la garantía de los derechos procesales. Por el contrario, resulta vulnerada cuando esa verdad, varias veces debatida, no se establece con certidumbre.” Las anteriores breves reflexiones tornan improcedente el amparo constitucional y obligan a denegar la tutela impetrada.
En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral,
RESUELVE
1.-Denegar la tutela impetrada. 2.-Enterar de esta decisión a los interesados en la forma prevista en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991. 3.-Remitir el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisión del fallo pronunciado, si de éste no se impugnare.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE GUSTAVO JOSÉ GNECCO MENDOZA CARLOS ISAAC NADER EDUARDO LÓPEZ VILLEGAS LUIS JAVIER OSORIO LÓPEZ FRANCISCO JAVIER RICAURTE GÓMEZ CAMILO TARQUINO GALLEGO ISAURA VARGAS DÍAZ MARÍA ISMENIA GARCÍA MENDOZA Secretaria PAGE 5