CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN CIVIL Magistrado Ponente JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR Bogotá, D. C., primero (1º) de septiembre de dos mil nueve (2009) Discutido y aprobado en Sala celebrada el 26 - 08 - 2009 EXP.: 05001-22-03-000-2009-00402-01 Decídese la impugnación formulada contra la sentencia dictada el 21 de julio de 2009, por la SALA UNDÉCIMA CIVIL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE MEDELLÍN, dentro del proceso de tutela promovido por CRISTIAN ALBERTO CIRO URREA contra EL MINISTERIO DE DEFENSA, EL EJÉRCITO NACIONAL, trámite al cual se vinculó EL BATALLÓN DE INFANTERÍA No. 10 “CORONEL ATANASIO GIRARDOT DE MEDELLÍN”.
ANTECEDENTES 1. Afirma el accionante que se le vulneraron sus derechos fundamentales al debido proceso y a la igualdad, según los hechos que a continuación se relatan. 2. Refirió el actor que con el fin de definir su situación militar, se presentó ante el ejército nacional el 20 de mayo de 2008 en el estadio Atanasio Girardot de la ciudad de Medellín, donde le practicaron un examen y resultó apto físicamente, por lo que fue reclutado en el Batallón de Infantería Nro. 10 “Coronel Atanasio Girardot”, sin que se le exigiera la presentación del acta de grado o diploma de estudios secundarios para su clasificación, por lo tanto lo enlistaron como regular.
Expresó, que al ingresar en el Batallón, le manifestaron tanto a él como a los demás compañeros, que el servicio duraría entre 22 y 24 meses, de acuerdo a una sentencia de la Corte Constitucional que había equiparado el tiempo para todos los que se incorporaran, pero el gestor conoce que los jóvenes que son reclutados en la Policía Nacional o en el Batallón de la Cuarta Brigada, prestan el servicio por un año, en virtud de la Ley 45 de 1993.
Añade, que durante las primeras semanas de reclutamiento debió firmar un acta e implantar su huella dactilar como constancia que se comprometía como soldado regular. 3. Dadas las anteriores circunstancias, pide que se le reclasifique para atender la obligación de prestar el servicio militar como bachiller y por el término de 12 meses. LA SENTENCIA IMPUGNADA El Tribunal concedió el amparo deprecado por considerar que conforme al expediente, el gestor allegó con el escrito de tutela el documento que lo acredita como bachiller, y el mismo no fue tachado de falso por los accionados, a la vez que hay prueba que la incorporación a las filas del ejército se realizó como soldado regular y no como bachiller, lo que da lugar a la vulneración del derecho a la igualdad, por no recibir el trato que conforme a la Ley merece.
LA IMPUGNACIÓN El Batallón de infantería Nro. 10 “Coronel Atanasio Girardot” impugnó el fallo argumentando que no se respetó la decisión del accionante, quien voluntariamente y de manera libre optó por ingresar como soldado regular, al suscribir el acta de compromiso donde se indica su modalidad de servicio. Adicionalmente, el Ejército Nacional no puede estar reclasificando a los jóvenes que se presentan al servicio militar obligatorio de manera libre como soldado regular y con el transcurso del tiempo optan por presentar su certificado académico que los acredita como bachilleres.
CONSIDERACIONES 1. El artículo 86 de la Constitución Política consagra la acción de tutela como mecanismo de defensa de los derechos fundamentales cuando estos se vean vulnerados o amenazados por la acción u omisión de una autoridad pública o por particulares en los casos señalados por la ley. 2. De entrada advierte la Corte que el Tribunal de primera instancia acertó en su decisión al amparar el derecho deprecado, como se verá. La queja constitucional se concreta en la modalidad en que fue vinculado el actor a las fuerzas armadas, puesto que lo incorporaron como soldado regular y él cursó estudios secundarios, frente a lo cual la ley de reclutamiento - Ley 45 de 1993-, en su artículo 13 preceptúa: “El Gobierno podrá establecer diferentes modalidades para atender la obligación de la prestación del servicio militar obligatorio.
Continuarán rigiendo las modalidades actuales sobre la prestación del servicio militar: a)Como soldado regular, de 18 a 24 meses; b) Como soldado bachiller, durante 12 meses; c) Como auxiliar de policía bachiller, durante 12 meses; d) Como soldado campesino, de 12 hasta 18 meses (…)” Ahora bien, del material probatorio adosado por el tutelante, se destaca el diploma de grado otorgado por la institución educativa CASD “ José María Espinosa Prieto” de la ciudad de Medellín (Fl 8 del Cdno. 1), el cual lo acredita como bachiller, razón por la cual, en cumplimiento de la norma precita, se debe tener en cuenta esa calidad para reclasificarlo dentro de las fuerzas militares; no obstante, el Batallón de Infantería Nro. 10 “Atanasio Girardot” debe verificar dicha prueba y de encontrarla en orden, proceder de conformidad. 3.
Por las razones expuestas se confirmará la sentencia de primer grado. DECISIÓN En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, RESUELVE:
PRIMERO: CONFIRMAR la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada.
SEGUNDO: Notifíquese lo así decidido, mediante comunicación telegráfica, a todos los interesados y remítase oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE WILLIAM NAMÉN VARGAS JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR RUTH MARINA DÍAZ RUEDA PEDRO OCTAVIO MUNAR CADENA ARTURO SOLARTE RODRÍGUEZ CÉSAR JULIO VALENCIA COPETE EDGARDO VILLAMIL PORTILLA � Cfr. Exp.: 2009 – 00280 de la Corte Suprema de Justicia.