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SL3056-2018Corte Suprema de Justicia · Sala Laboral2018

Magistrado ponente: Giovanni Francisco Rodríguez Jiménez

Decreto 4588 de 2006Decreto 468 de 1990Ley 16 de 1969Ley 79 de 1988

Radicación n.° 59336 GIOVANNI FRANCISCO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ Magistrado Ponente SL3056-2018 Radicación n.° 59336 Acta 24 Bogotá D.C., veinticinco (25) de julio de dos mil dieciocho (2018). Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por SILVIA SUSANA ACEVEDO ACEVEDO contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, el 12 de abril de 2012, dentro del proceso ordinario laboral que promovió ella contra la COOPERATIVA DE TRABAJO ASOCIADO SAN JOSÉ DE CÚCUTA COOPSANJOSÉ, y solidariamente contra la ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER EN LIQUIDACIÓN –HOY FIDUCIARIA POPULAR S.A.- y LA CAJA DE PREVISIÓN SOCIAL DE COMUNICACIONES CAPRECOM HOY FIDUCIARIA LA PREVISORA S.A.

ANTECEDENTES La señora Silvia Susana Acevedo Acevedo demandó a la Cooperativa de Trabajo Asociado San José de Cúcuta «Coopsanjosé», para que, en lo que interesa al recurso de casación, se declarara que existió una relación laboral «mediante un contrato de trabajo denominado CONTRATO REALIDAD por haber actuado como intermediaria laboral y haber enviado al (sic) demandante a desarrollar actividades laborales no permitidas dentro de los estatutos y objeto social de las cooperativas asociadas como trabajador en misión», como consecuencia se condenara al pago de las prestaciones sociales, las bonificaciones, los derechos convencionales, la indemnización moratoria, la indemnización por despido injusto y la diferencia salarial entre «una BACTERIÓLOGA de planta de la E.S.E. y CAPRECOM E.P.S. conforme al contrato suscrito entre las demandadas y lo pagado a mi poderdante».

También solicitó que la condena se extendiera de manera solidaria a la ESE Francisco de Paula Santander en liquidación – hoy Fidupopular S.A. y a la Caja de Previsión Social de las Comunicaciones Caprecom hoy Fiduciaria La Previsora S.A. Fundamentó sus pretensiones en que trabajó para Coopsanjosé desde el 1° de julio de 2004 hasta el 26 de febrero de 2009, ocupando el cargo de Bacterióloga en la ESE Francisco de Paula Santander y en Caprecom EPS; que fue enviada como trabajadora en misión a la ESE en mención a partir del 1° de julio de 2004; que posteriormente fue enviada en misión a Caprecom EPS a partir del 14 de marzo de 2008; que Coopsanjosé la despidió sin justa causa el 26 de febrero de 2009; que durante toda la vinculación cumplía horarios asignados por las demandadas en la modalidad de turnos de 6 horas; que éstas no cumplieron con las disposiciones legales sobre la vinculación de trabajadores en misión, disfrazando el contrato laboral, razón por la cual se configura el contrato realidad.

Manifestó que Coopsanjosé fue objeto de sanción por parte de la Dirección Territorial de Norte de Santander del Ministerio de Protección Social, por anomalías en el cumplimiento de sus funciones como intermediaria laboral, en perjuicio de los derechos de los trabajadores y, a su vez, requirió a la ESE Francisco de Paula Santander para que se abstuviera de celebrar contratos con la cooperativa; que la Convención Colectiva de trabajo de la ESE, debe hacerse extensiva a todos los trabajadores y, por tal motivo es beneficiaria de la misma; que todas las demandadas son responsables solidariamente.

Caprecom se opuso a las pretensiones. En cuanto a los hechos, señaló que no tuvo relación laboral con la actora, y por tal motivo no le constaban. Aclaró que no sustituyó a la ESE accionada, sino que asumió la responsabilidad de garantizar los servicios de salud de los afiliados, y que el contrato que suscribió con Coopsanjosé no implica solidaridad.

Propuso las excepciones de mérito que denominó falta de causa e inexistencia de la obligación reclamada, inexistencia del derecho y pago de lo no debido y, buena fe. La ESE demandada, se opuso a todas las pretensiones y en cuanto a los hechos dijo que no le constaban por no estar dirigidos a esa entidad. Propuso las excepciones que llamó inexistencia de la demandada la extinta Empresa Social del Estado francisco de paula Santander liquidada, haberse notificado el auto admisorio de la demanda a una persona jurídica distinta a la demandada, indebida notificación, falta de jurisdicción, falta de agotamiento de la reclamación administrativa y/o de agotamiento de la vía gubernativa, cumplimiento exclusivo de lo dispuesto en el contrato de fiducia mercantil n.° 62 de 2009, suscrito entre la extinta ESE FPS liquidada y la Fiduciaria Popular S.A., ausencia del presupuesto de la pretensión llamado falta de legitimación en la causa por pasiva, ausencia del presupuesto procesal de la pretensión llamado tutela jurídica, inexistencia de las obligaciones reclamadas, buena fe, cobro de lo no debido, pago y/o compensación, ausencia del presupuesto de la pretensión llamado capacidad para ser parte y, falta de la condición de la demandante de contratista, servidora o empleada pública y/o falta de la condición de trabajadora oficial.

Coopsanjosé asimismo se opuso a las súplicas. En cuanto a los hechos, no aceptó ninguno, argumentando que la demandante no era trabajadora en misión, sino que tenía un vínculo como trabajadora asociada previsto en el Convenio n.° 0003 del 1° de julio de 2004, en calidad de trabajadora asociada. II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA El Juzgado Primero Adjunto de Descongestión Laboral del Circuito de Cúcuta, mediante sentencia del 16 de diciembre de 2011, absolvió a las demandadas de todas las pretensiones.

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, mediante sentencia del 12 de abril de 2012, confirmó el fallo de primera instancia apelado por la parte demandante. El ad quem, para soportar su decisión, inició señalando que el problema jurídico a resolver era si la actora se encontraba bajo la subordinación de una relación laboral con Coopsanjosé o si, por el contrario, tenía la calidad de cooperada.

Para ello explicó las características de las CTA y el marco normativo que las regula, como la Ley 79 de 1988 y lo expresado por la sentencia CC C-211-2000, tras lo cual destacó la presunción legal establecida en el art. 24 del CST y los elementos que componen a todo contrato de trabajo. Dijo que, con base en las pruebas documentales y testimoniales, se logró desvirtuar la presunción antes mencionada, pues lo que recibía como contraprestación al servicio prestado, no era un salario, de acuerdo a los estatutos de la cooperativa, además, respecto a la subordinación, ella tampoco se configuró, pues lo que realizaba, era en acatamiento a los reglamentos y normas internas de la cooperativa.

IV. RECURSO DE CASACIÓN Interpuesto por la parte demandante, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver. V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN Solicita casar la sentencia del Tribunal, y que en sede de instancia, se revoque la decisión de primera instancia y « se acceda a todas y cada una de las pretensiones de la demanda».

Con tal propósito formuló cuatro cargos, por la causal primera de casación, los cuales no fueron objeto de réplica. Se estudiarán conjuntamente el primero y el cuarto, dado que persiguen el mismo fin, y separadamente los demás. VI. CARGO PRIMERO Acusó la sentencia del Tribunal, por la vía directa, en la modalidad de interpretación errónea de los artículos: 22, 23, 24, 27, 29, 32, 34, 35, 37, 45, 64, 65, 145, 160, 173, 174, 186, 249, 306 CST; «Ley 50/90 Art. 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 a 95, 99;

Ley 79 Art. 59, 70, Decreto 4588/2006 Art. 16 y 17; ley 995/2005, ley 52/75, Art. 177 del C.P.C. y los Art. 13, 47, 53 y 54 de la Constitución ». Para demostrar el cargo arguyó que la interpretación dada al art. 24 CST fue incorrecta, pues una vez acreditada la prestación personal del servicio, «se presume el contrato de trabajo», y a la parte actora solo le correspondía acreditar la prestación personal del servicio, para que de esa manera el juzgador aplicara la presunción allí regulada, y en este asunto la parte actora «[…] probó las órdenes impartidas por las demandadas (folios 6 a 63), los horarios (fls. 39 a 62) que cumplía la actora y la prueba testimonial (folio 111 y 223)».

Así, señaló que era a la parte demandada a quien le correspondía desvirtuar el cumplimiento de los tres elementos esenciales del contrato de trabajo, pero nunca lo hizo. VII. CARGO CUARTO Acusó la sentencia del Tribunal, por la vía directa, en la modalidad de aplicación indebida, como violación medio del art. 177 del CPC, en relación con el art. 145 del CPTSS, lo que llevó a la aplicación indebida de los artículos: 22, 23, 24, 27, 29, 32, 34, 35, 37, 45, 64, 65, 145, 160, 173, 174, 186, 249, 306 CST, «ley 52/75, Ley 50/90 Art. 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 a 95, 99;

Ley 79 Art. 59, 70, Decreto 4588/2006 Art. 16 y 17; ley 995/2005 y los Art. 13, 47, 53 y 54 de la Constitución ». Para demostrar el cargo, dijo que: La fundamentación de esta violación, consiste en que el Tribunal tenía establecido que la trabajadora demandante prestó el servicio en forma personal a la demandada Coopsanjosé, entonces no podía dejar de aplicar en su integridad el Art. 24 del C.S.T. es decir, no se necesita de mayor esfuerzo para inferir que el Tribunal de Cúcuta aplicó indebidamente el Art. 177 del Código de Procedimiento Civil, aplicable por envió (sic) del Art. 145 del C.P.L. y de la S.S., dándole un alcance diferente de la norma, en razón que se encontraba probado la prestación del servicio personal, y como lo ordena el Art. 24 C.S.T., se tiene probado la subordinación y el salario, no obstante la parte actora acreditó con los honorarios (sic) cumplidos y órdenes impartidas la subordinación y el pago de los salarios que obran en el proceso, tal como se esbozó en los cargos 1, 2 y 3; y de esta manera podía aplicar la normatividad vigente laboral de reconocimiento de derechos laborales establecidas en los artículos 22, 23, 24, 27, 29, 32, 34, 35, 37, 45, 46, 64, 65, 145, 160, 173, 174, 186, 249, 306 del Código Sustantivo del Trabajo, ley 52/75, Ley 50/90 Art. 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 a 95, 99;

Ley 79 Art. 59,70, Decreto 4588/2006 Art. 16 y 17; Ley 995/2005 y los Art. 13, 47, 53 y 54 de la Constitución. VIII. CONSIDERACIONES Comoquiera que en la cuarta acusación se le atribuye una transgresión legal al Tribunal al no darle plenos efectos jurídicos a la presunción legal establecida en el artículo 24 del CST, que es justo el mismo objetivo del primer cargo, procede su estudio conjunto.

Al respecto, no tiene razón la censura, pues, a decir verdad, no se observa que el Tribunal le haya dado un entendimiento totalmente ajeno a la preceptiva en mención. En efecto, el Tribunal citó la norma y entendió cabalmente que la misma consagra una presunción, según la cual, se presume que toda relación de trabajo está regida por un contrato de trabajo.

Lo que ocurre es que, paso seguido, encontró que las pruebas recaudadas en el proceso desvirtuaban esa presunción. A pesar de no haberlo dicho en estos precisos términos, lo cierto es que no otra cosa puede deducirse de su razonamiento, el cual se expuso así en la sentencia confutada: Y aunque, existen eventos en los que la vinculación de un cooperado con terceras personas, estructura una verdadera relación laboral, otorgándole así, un significado cardinal al principio de la realidad sobre las formas establecidas por los sujetos, ya que al no cumplir las Cooperativas los fines para los cuales fueron creadas actúan como intermediarios para obtener la vinculación laboral con la empresa donde se presta efectivamente el servicio, se encuentra acreditado en el expediente que desde un principio, esto es 20 de abril de 2004, el objeto social de la COOPERATIVA DE TRABAJO ASOCIADO COOPSANJOSÉ fue el de generar y mantener puestos de trabajo para sus asociados teniendo en cuenta la especialidad exclusiva del sector de salud (Fl. 1 a 7 del cuaderno anexo 2), actividad sobre la cual se estuvo desempeñando la actora y la cual se desarrolló como consecuencia del Contrato de Ejecución de Procesos Administrativos y Asistenciales suscrito entre la citada Cooperativa, la E.S.E. FRANCISCO DE PAULA SANTANDER y CAPRECOM EPS, razón por la que no puede predicarse que COOPSANJOSÉ estuviere sirviendo como intermediaria para evadir el cumplimiento de las obligaciones laborales que se derivaran de la realidad del personal contratado pues la demandante siempre ejecutó labores afines al objeto social de la cooperativa de trabajo asociado y no se evidenció tampoco de manera documental o testimonial que los elementos de la subordinación y la remuneración hayan tenido como origen los entes demandados.

Así las cosas, no podía predicar el recurrente, que el ad quem aplicó indebidamente el art. 177 del CPC, pues justamente, con el análisis de las pruebas que realizó, fue que encontró probado que el objeto social de Coopsanjosé fue el de «[…] generar y mantener puestos de trabajos para sus asociados teniendo en cuenta la especialidad exclusiva del sector salud […]», actividad desarrollada por la recurrente, de lo que concluyó que no se podía desprender la existencia de una relación de trabajo subordinada, a partir de lo cual, halló derrumbada la presunción legal del art. 24 del CST, cuyo alcance, en consecuencia y como se dijo anteriormente, no desconoció. Los cargos, no prosperan.

IX. CARGO SEGUNDO Acusó el fallo del ad quem, por la vía indirecta, en la modalidad de aplicación indebida de los artículos: 22, 23, 24, 27, 29, 32, 34, 35, 37, 45, 64, 65, 145, 160, 173, 174, 186, 249, 306 CST, «ley 52/75, Ley 50/90 Art. 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 a 95, 99; Ley 79 Art. 59, 70, Decreto 4588/2006 Art. 16 y 17; Ley 995/2005 y los Art. 13, 47, 53 y 54 de la Constitución ».

Endilgó al Tribunal los siguientes errores de hecho: Dar por demostrado, sin estarlo, que entre la demandante y la Cooperativa COOPSANJOSÉ LTDA. no existió un contrato de trabajo. No dar por demostrado, estándolo, que la demandante prestó sus servicios en forma personal y subordinado a la Cooperativa COOPSANJOSÉ LTDA. No dar por demostrado estándolo, que entre el demandante y la cooperativa COOPSANJOSÉ LTDA. existió un contrato de trabajo (denominado CONTRATO REALIDAD) durante el siguiente periodo de tiempo: Desde el 1°.

De julio de 2004 hasta el 26 de febrero del 2009. No dar por demostrado, estándolo, que en el contrato de prestación de servicios de (sic) celebrados entre las demandadas COOPSANJOSÉ LTDA con LA ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER y con CAPRECOM, se estableció en la contratación integral de personal asistencial y de personal administrativo para las unidades Hospitalarias Clínica Cúcuta, Sede Administrativa de la ESE FPS, Unidades Hospitalaria Clínica Comuneros, Clínica Cañaveral y los centros de Atención Ambulatoria CAA SAN GIL, CAA ORIENTE, CAA NORTE Y CAA GIRÓN de Santander personal de apoyo, configurándose envío de trabajadores en misión. (folios 126 a 144 Anexo 1 - ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER y CAPRECOM E.P.S. F 104 a 115 expediente).

No dar por demostrado, estándolo, que la cooperativa COOPSANJOSÉ LTDA. no ha pagado las cesantías, intereses a las cesantías, primas de servicios, vacaciones e indemnizaciones. No dar por demostrado, estándolo, con los turnos que cumplía la demandante (F. 39 a 63), y los testimonios (F. 111 y 223), se establece que la demandada conocía que la demandante venía cumpliendo un contrato de trabajo y no como cooperada asociada y al no ser tachados, ni controvertidas, por lo tanto, se deslumbra la mala fe del empleador.

No dar por demostrado, estándolo, que la cooperativa COOPSANJOSÉ LTDA. al no haber pagado las prestaciones sociales atrás aludidas, las demandadas han actuado con manifiesta mala fe patronal lo que conduce al pago de la indemnización moratoria por no consignar e indemnización moratoria por no pagar a la terminación del contrato de trabajo a la demandante.

No dar por demostrado, estándolo, que las beneficiarias de la labor prestada por la demandante era la empresa ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER y CAPRECOM EPS y por último La Nación - Ministerio de la Protección Social -, por lo tanto, responden solidariamente de conformidad con los arts. 34 y 35 C.S.T. No dar por demostrado, estándolo, que el mismo contrato o convenio de asociación se establecieron obligaciones a cargo del actor, que comportan subordinación. No dar por demostrado, que la demandante se vio obligada a afiliarse a la Cooperativa Coopsanjosé por instrucciones de la demandada ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER consignada en la circular 004 de fecha 03 de mayo de 2004, por lo tanto su vinculación no fue voluntaria.

Argumentó que esas equivocaciones se cometieron por apreciar mal el Tribunal las siguientes pruebas: Demanda folio 69 y la contestación de la demanda por parte de COOPSANJOSÉ (F. 202); la ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER a folio 153 y la contestación realizada por CAPRECOM E.P.S. (F. 116). Las documentales obrantes a folios 6 a 38, 39 a 63, 104 a 115; 126 a 144 Anexo 1, 17 a 25 Anexo 2 del cuaderno del Juzgado.

Testimonio de LUIS ALBERTO MÉNDEZ visible folio 223. Testimonio de ROCÍO DEL PILAR PARRA folio 224. Interrogatorio de parte absuelto por la señora SILVIA SUSANA ACEVEDO ACEVEDO (folio 226). Para demostrar el cargo dijo que el Tribunal erró al poner la carga de la prueba al demandante de demostrar los tres elementos del contrato, pues la obligación la tienen las demandadas de desvirtuar la presunción legal del contrato de trabajo, pero que, a pesar de eso, aportó pruebas documentales y testimoniales, para demostrar la imposición de horarios, obligación de solicitar permisos y órdenes impartidas, de lo que se desprende la existencia de dichos elementos.

Afirmó que por la circular emitida por la ESE, se vio obligada a pertenecer a una cooperativa, para poder seguir prestando sus servicios y de allí fue enviada en misión a las entidades donde prestaba sus servicios. Adujo que, dentro del expediente se encuentra prueba suficiente que demuestra los contratos de prestación de servicios firmados entre la ESE y la cooperativa, lo que la convierte en solidariamente responsable, además, que estas dos ejercen las mismas actividades.

Finalmente insistió en que Coopsanjosé realizó actos de intermediación no permitidos por la ley. X. CONSIDERACIONES No es insuperable el defecto formal en que incurre el recurrente al plantear, ahora por la vía indirecta, una equivocada lectura del artículo 24 del Código Sustantivo del Trabajo, y en el mismo cargo exponer consideraciones basadas concretamente en lo fáctico, pues es suficiente con desechar esa argumentación de estirpe jurídica, inadmisible en el sendero casacional que ahora se examina, para centrarse exclusivamente en la valoración que el Tribunal realizó sobre las pruebas presuntamente mal apreciadas, respecto de las cuales procede la Corte a su análisis, como sigue: a.) En cuanto a la demanda y a las contestaciones de la misma: En su extensa disertación no se ocupó el recurrente de indicar cómo fue que el Tribunal apreció erróneamente tales medios de prueba, lo que con estrictez le era exigible. b.) Documentales visibles a folios 6 a 63: Los documentos que militan a dichos folios, corresponden en general, a memorandos, circulares y comunicaciones dirigidas por Coopsanjosé a los trabajadores asociados a la misma, detallados así: Los de los folios 39 a 63 contienen la relación de turnos o «agenda laboral», en la que figura el nombre de la demandante en una lista, los días del mes en que debe trabajar, la jornada (diurna o nocturna) y el horario.

El del folio 8 contiene la asignación de actividades para el personal de enfermería. El del folio 11 es una comunicación por medio de la cual les recuerda que las solicitudes de permiso, ausencia, licencias no remuneradas e incapacidades, deben ser presentadas con oficio dirigido a la cooperativa y no a la ESE Francisco de Paula Santander, además de que el escrito no debe tener el logo de la empresa contratante.

En el del folio 10, la cooperativa les informa que cuando se haga necesario el desplazamiento en misión laboral fuera de la ciudad «por orden de la Empresa Contratante», se deben acercar a la oficina de la cooperativa para recibir el oficio que autorice el traslado, con el fin de ser cubiertos por la ARL ante un eventual accidente de trabajo.

El del folio 9 es una circular por medio de la cual les recuerda a los trabajadores asociados que deben cumplir las jornadas laborales de forma estricta y puntual con el fin de no tener inconvenientes que afecten a los trabajadores asociados y «al servicio que se presta a los usuarios de nuestra empresa contratante y además evitarse llamados de atención».

En el documento del folio 18 reposa otra circular donde se le comunica que el cambio de turno debe ser informado oportunamente por escrito a la cooperativa con el visto bueno de la coordinación del servicio, y que solo se debe hacer con personal autorizado por la cooperativa que hubiera sido entrenado en las labores. Tales documentos no fueron apreciados de manera desviada, pues, ciertamente, de los mismos resulta dable llegar a la conclusión a la que arribó el Tribunal de que la demandante prestó sus servicios de enfermería en la cooperativa de trabajo asociado Coopsanjosé, no como trabajadora bajo el contrato de trabajo sino como asociada subordinada a los reglamentos cooperativos de aquella.

En efecto, la asignación de funciones, jornadas, horarios de trabajo, turnos, así como la regulación de permisos, descansos, demás formas de ausencia temporal al trabajo, y de las causales de sanciones y de exclusiones, no son extrañas a la dinámica del trabajo asociado, sino que, por el contrario, se encuentran expresamente permitidas y ordenadas por la legislación. Ya el artículo 10 del Decreto 468 de 1990, vigente para la fecha en que inició la relación entre la demandante y Coopsanjosé, disponía: Artículo 10º.- Contenido del régimen de trabajo asociado.

El régimen de trabajo asociado de cada cooperativa deberá contener como mínimo: las condiciones o requisitos particulares para la vinculación al trabajo asociado; las jornadas de trabajo, honorarios, turnos y demás modalidades como se desarrollará el trabajo asociado; los días de descanso general convenidos y los que correspondan a cada trabajador asociado por haber laborado durante un período determinado; los permisos, y demás formas de ausencias temporales al trabajo autorizadas y el trámite para solicitarlas o justificarlas; los derechos y deberes particulares relativos al desempeño del trabajo; las causales y clases de sanciones por actos de indisciplina relacionados con el trabajo, así como el procedimiento para su imposición y los órganos de administración a los funcionarios que están facultados para sancionar; las causales de exclusión como asociado relacionadas con las actividades de trabajo respetando el procedimiento previsto en el estatuto para la adopción de estas determinaciones y todas aquellas otras estipulaciones que se consideren convenientes y necesarias para regular la actividad de trabajo asociado de la cooperativa.

En la misma dirección se orientó el artículo 24 del Decreto 4588 de 2006, expedido en plena vigencia de la relación de trabajo asociado, el cual prescribió: Artículo 24. Contenido del Régimen de Trabajo Asociado. El Régimen de Trabajo Asociado deberá contener los siguientes aspectos: 1. Condiciones o requisitos para desarrollar o ejecutar la labor o función, de conformidad con el objeto social de la Cooperativa o Precooperativa de Trabajo Asociado. 2.

Los aspectos generales en torno a la realización del trabajo, tales como: Jornadas, horarios, turnos, días de descanso, permisos, licencias y demás formas de ausencias temporales del trabajo, el trámite para solicitarlas, justificarlas y autorizarlas; las incompatibilidades y prohibiciones en la relación de trabajo asociado; los criterios que se aplicarán para efectos de la valoración de oficios o puestos de trabajo; el período y proceso de capacitación del trabajador asociado que lo habilite para las actividades que desarrolla la Cooperativa, consagrando las actividades de educación, capacitación y evaluación. 3.

Los derechos y deberes relativos a la relación del trabajo asociado. 4. Causales y clases de sanciones, procedimiento y órganos competentes para su imposición, forma de interponer y resolver los recursos, garantizando en todo caso el debido proceso. 5. Las causales de suspensión y terminación relacionadas con las actividades de trabajo y la indicación del procedimiento previsto para la aplicación de las mismas. 6.

Las disposiciones que en materia de salud ocupacional y en prevención de riesgos profesionales deben aplicarse en los centros de trabajo a sus asociados. 7. Las demás disposiciones generales que se consideren convenientes y necesarias para regular la actividad de trabajo asociado, las cuales no podrán contravenir derechos constitucionales o legales en relación con la protección especial de toda forma de trabajo y tratados internacionales adoptados en esta materia.

Por otra parte, los demás documentos mencionados por la recurrente, son comunicaciones dirigidas por la ESE Francisco de Paula Santander y por Caprecom al personal de médicos, enfermeras, auxiliares, entre otros. Por lo tanto, no pudieron haber sido contemplados equívocamente por el ad quem, ya que no fueron suscritos ni elaborados por la cooperativa, por manera que de los mismos no podría derivarse que la demandante le prestara personalmente un servicio directamente a ésta, provisto de subordinación o dependencia. Siguiendo con el examen de las pruebas aducidas por el recurrente como mal apreciadas, se tiene que a folios 16, 21 al 31, 37 y 38 aparecen comprobantes de pago de compensaciones a la demandante.

Como se ve, estas documentales no muestran inequívocamente la existencia de la relación laboral alegada por la recurrente con Coopsanjosé, pues, por el contrario, acreditan que durante el tiempo en que aquella estuvo como trabajadora asociada de esta, recibió el pago de compensaciones a las que tenía derecho conforme a los artículos 59 de la Ley 79 de 1988 y 25 del Decreto 4588 de 2006, e hizo sus aportes sociales conforme al canon 47 de la mencionada Ley 79 de 1988.

En el documento visible a folio 13 tampoco se observa la existencia de la supuesta relación laboral que la demandante asegura haber tenido con la cooperativa, pues lo que contiene es un escrito dirigido por ésta a aquella, informándole que no puede seguir ofertando procesos en salud a través suyo, debido a que Caprecom IPS finalizó el contrato por procesos el 26 de febrero de 2009. c.) Documentales obrantes a folios 104 a 115: Corresponden al Contrato de Ejecución de Procesos Administrativos y Asistenciales No. 0025 de 2008, celebrado entre Caprecom y Coopsanjosé. Para la Corte, ninguna de las cláusulas establecidas en ese contrato da cuenta de la existencia de una relación en la que la cooperativa accionada fungiera como empleador directo de la demandante.

Ahora bien, si en gracia de discusión se aceptara la tesis expuesta por la recurrente con ocasión de la correcta apreciación que, en su sentir, debió dársele a los documentos mencionados, igualmente se desecharía la prosperidad de la misma. En efecto, dijo la casacionista lo siguiente: Si la Honorable Sala del tribunal de Cúcuta se hubiera tomado también la molestia de leer en su integridad los contratos suscritos entre las demandadas, llegaría a la conclusión que lo contratado es envió (sic) de trabajadores en misión a las empresas beneficiarias de labor, como la actora […] Más adelante, anotó que «entre las demandadas se pactó envió (sic) de personal humano para la prestación de servicios asistenciales en salud, es decir, ser una empresa de intermediación laboral la cual está prohibido (sic) », para lo cual citó los artículos 16 y 17 del Decreto 4588 de 2006.

Y finalmente concluyó: Con lo cual se ratifica, que entre las demandadas se daba la contratación de recursos humanos para realizar actividades para las demandadas solidarias, con el agravante que los bienes eran de propiedad de la ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER […]. […] Con lo cual se desprende que la Cooperativa COOPSANJOSÉ no era propietaria de los bienes inmuebles y los instrumentos de trabajo, ni puestos de trabajo donde laboraba la demandante y si en gracia de discusión estuvieren dichos inmuebles, muebles e instrumentos de trabajo en tenencia, se echa de menos las actas que aduce la demandada, o el contrato de tenencia […].

Este argumento podría encontrar comprobación con los mismos documentos citados por la censura, en los que ciertamente se aprecia que la demandante se desempeñó como Bacterióloga en las instalaciones de la Unidad Hospitalaria Clínica Cúcuta, la cual fue operada inicialmente por la ESE Francisco de Paula Santander, y después por Caprecom cuando aquella fue liquidada, entidades que le impartían órdenes e instrucciones al personal, al que pertenecía la actora.

Con todo, si se juzgan de esa manera los aludidos documentos, necesariamente habría de colegirse que el servicio lo prestó la demandante a las mencionadas entidades estatales y no a la cooperativa demandada, lo cual, por sí solo, impide achacarle a esta la condición de empleadora, que es lo que se pretende en la demanda, al faltar uno de los presupuestos esenciales de toda relación laboral, como lo es la prestación personal del servicio a la cooperativa.

Además, alegar que la cooperativa era su empleadora, pero que al mismo tiempo ejercía ilegalmente actos de intermediación, comporta una contradicción insalvable que impide quebrar la sentencia impugnada para declarar la existencia de la relación laboral con Coopsanjosé. En efecto, el artículo 35 del Código Sustantivo del Trabajo define a los simples intermediarios así: 1.

Son simples intermediarios, las personas que contraten servicios de otras para ejecutar trabajos en beneficio y por cuenta exclusiva de un {empleador}. 2. Se consideran como simples intermediarios, aun cuando aparezcan como empresarios independientes, las personas que agrupan o coordinan los servicios de determinados trabajadores para la ejecución de trabajos en los cuales utilicen locales, equipos, maquinarias, herramientas u otros elementos de un {empleador} para el beneficio de éste y en actividades ordinarias inherentes o conexas del mismo. 3.

El que celebrare contrato de trabajo obrando como simple intermediario debe declarar esa calidad y manifestar el nombre del {empleador}. Si no lo hiciere así, responde solidariamente con el empleador de las obligaciones respectivas. De la norma se desprende, sin ambages, que en una persona no pueden concurrir, al mismo tiempo, las calidades de intermediario y empleador respecto de quien ha sido contratado para ejecutar trabajos en beneficio de un tercero, como en este caso lo fue la demandante.

Por lo tanto, asegurar que Coopsanjosé estaba realizando ilegalmente actividades de intermediación, la sitúa como una simple intermediaria y no como empleadora directa, rol que resulta predicable de las beneficiarias del servicio realizado por la accionante. Al respecto, en la sentencia CSJ SL, 6 dic. 2006, rad. 25713, reiterada en la CSJ SL, 26 en. 2010, rad. 32623, esta Corporación sostuvo: “Por esa razón, cuando se ha contratado a una cooperativa de trabajo asociado para que preste un servicio, ejecute una obra o produzca determinados bienes, es claro que en el evento de que los trabajadores que adelanten la ejecución de las actividades en desarrollo del respectivo contrato se hallen sin duda sujetos a una subordinación típicamente laboral respecto del beneficiario del servicio, de la obra o de la producción de bienes, deberán ser considerados como sus trabajadores para todos los efectos legales, por concurrir allí los elementos que configuran una verdadera relación de trabajo, como con acierto lo concluyó en este caso el Tribunal, lo cual es fiel trasunto del principio de la primacía de la realidad, elevado hoy a rango constitucional por el artículo 53 de la Constitución Política.

“Y no podrá considerarse legalmente en tales eventos que la subordinación laboral que se ejerza sobre los asociados que haya enviado la cooperativa para el cumplimiento del contrato sea adelantada por delegación de ésta porque, en primer lugar, en la relación jurídica que surge entre el trabajador cooperado y la cooperativa de trabajo asociado no puede darse una subordinación de índole estrictamente laboral por cuanto esa relación no se encuentra regida por un contrato de trabajo, según lo dispone el artículo 59 de la Ley 79 de 1988, y, en segundo lugar, porque la posibilidad de delegar la subordinación laboral en un tercero la ha previsto la ley para otro tipo de relaciones jurídicas, como las surgidas entre una empresa usuaria y una empresa de servicios temporales, calidad que, importa destacar, no puede asumir una cooperativa de trabajo asociado por ser sus funciones legales diferentes a las del envío de trabajadores en misión. El razonamiento anterior desvirtúa también el supuesto de que la demandante fue suministrada o enviada como trabajadora en misión por parte de Coopsanjosé, puesto que, a la luz del criterio jurisprudencial expuesto, una cooperativa de trabajo asociado no puede asumir la calidad ni las atribuciones de una empresa de servicios temporales, por ser sus funciones legales diferentes a las del envío de trabajadores en misión. Pero, aceptando en gracia de discusión que así hubiera ocurrido efectivamente, la consecuencia jurídica no sería la de tener a la cooperativa como empleadora directa de quien ha sido indebidamente suministrado a un tercero –como lo pretende la recurrente-, sino la que viene consagrada en el artículo 16 del Decreto 4588 de 2006, conforme al cual, aquel «se considerará trabajador dependiente de la persona natural o jurídica que se beneficie con su trabajo». d.) Documentales de los folios 17 a 25 Anexo 2: Contienen el denominado «Acto cooperativo de trabajo asociado No. CTASCN-113» celebrado por la demandante y Coopsanjosé el 1º de marzo de 2005.

Dicho documento no contempla ninguna cláusula que haya sido inobservada por el fallador de segundo grado y que permitiera predicar la existencia de un contrato de trabajo. Asimismo, tampoco se infiere del mismo ni de la Circular 004 del 3 de mayo de 2004 (f.º 6), que la vinculación de la actora a la cooperativa hubiera sido obligatoria, puesto que (i) el mencionado acto cooperativo fue firmado por ella, y no se acreditó que su consentimiento hubiera estado viciado; y (ii) en la referida circular consta la información dada por la ESE Francisco de Paula Santander a «todos los contratistas que actualmente prestan sus servicios en modalidad de contratación civil», sin que entre la pruebas individualizadas por la casacionista figure alguna que demuestre que, para esa fecha, la demandante estuviera prestando sus servicios como contratista civil a esa Empresa Social del Estado. e.) Testimonios de Luis Alberto Méndez y Rocío del Pilar Parra: Es suficiente anotar que la prueba testimonial no es apta en casación, de conformidad con el artículo 7 de la Ley 16 de 1969, de manera que no puede ser examinada en esta oportunidad, más aún cuando no se ha advertido error alguno en la apreciación de las pruebas calificadas.

En consecuencia, el cargo no prospera. XI. CARGO TERCERO Acusó la sentencia del Tribunal, por «VIOLACIÓN DE FIN DE NORMAS SUSTANCIALES, POR VIOLACIÓN DE MEDIO DE NORMAS PROCEDIMENTALES – (INFRACCIÓN DE NORMAS SUSTANCIALES DE DERECHO, POR VIOLACIÓN DE DISPOSICIONES PROCEDIMENTALES)», respecto del num. 2° del art. 77 CPTSS, lo que llevó a la violación de los artículos: 22, 23, 24, 27, 29, 32, 34, 35, 37, 45, 64, 65, 145, 160, 173, 174, 186, 249, 306 CST, «ley 52/75, Ley 50/90 Art. 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 a 95, 99;

Ley 79 Art. 59, 70, Decreto 4588/2006 Art. 16 y 17; Ley 995/2005 y los Art. 13, 47, 53 y 54 de la Constitución ». En la demostración del cargo sostuvo que, a pesar de no haberse presentado Coopsanjosé y Caprecom a la audiencia de conciliación los representantes de las demandadas, no fue aplicado el numeral 2° del art. 77 CPTSS, o sea, no fueron declarados confesos los hechos que así lo admitieran y que no fueron desvirtuados en el trascurrir del proceso, lo que corroborado con la testimonial aportada, llevaba a condenar a las demandadas a todas las pretensiones solicitadas con la demanda.

XII. CONSIDERACIONES La jurisprudencia de esta Corporación ha reiterado copiosamente que, frente a la inasistencia de una de las partes a la audiencia obligatoria de conciliación, decisión de excepciones previas, saneamiento y fijación del litigio, es necesario que el juez expresamente indique cuáles son los hechos que se tienen por ciertos, cosa que no ocurrió en el presente asunto, razón por la cual no se puede vislumbrar confesión alguna.

Entre muchas otras, en la sentencia CSJ SL, 23 ago. 2006, rad. 27060, se dijo que en relación con esas consecuencias «ha precisado esta Sala de la Corte que es necesario que el juez deje constancia puntual de los hechos que habrán de presumirse como ciertos, de tal manera que no es válida una alusión general e imprecisa a ellos». Y si lo que pretende el recurrente es que ahora, en casación, se aplique esa consecuencia procesal y, a propósito de ello se tenga por confesos de los hechos de la demanda a quienes no asistieron a la audiencia, basta decir que esa competencia no la tiene asignada la Corte, tal como meridianamente lo sostuvo en la sentencia SL1849-2016, en la que puntualizó: Y es que lo pretendido por la censura, en últimas, es que esta Corporación, por vía del recurso extraordinario de casación, declare la confesión ficta ante la inasistencia de la demandante a la audiencia obligatoria de conciliación, decisión de excepciones previas y saneamiento y fijación del litigio, y a la diligencia de interrogatorio de parte, en desconocimiento de la jurisprudencia reiterada y constante de esta Sala, según la cual esta función corresponde exclusivamente al juez de primera instancia, ante quien se celebran las respectivas audiencias previstas por la ley procesal del trabajo y de la seguridad social, por lo que, ante la ausencia de declaratoria de la confesión o el incumplimiento de las condiciones jurisprudenciales (ver sentencias SL7145- 2015 y CSJ SL, 22 jun. 2007, rad. 30560, reiterada más recientemente en la providencia SL1560-2014), no puede la Corte entrar a subsanar este aspecto.

Tampoco prospera así este cargo. En suma, como el Tribunal no cometió las transgresiones que se le endilgan, la sentencia impugnada se mantendrá incólume. No se condenará en costa por no haberse presentado réplica. XIII. DECISIÓN En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, el doce (12) de abril de dos mil doce (2012), dentro del proceso ordinario laboral promovido por SILVIA SUSANA ACEVEDO ACEVEDO contra la COOPERATIVA DE TRABAJO ASOCIADO SAN JOSÉ DE CÚCUTA COOPSANJOSÉ, y solidariamente contra la ESE FRANCISCO DE PAULA SANTANDER EN LIQUIDACIÓN –HOY FIDUCIARIA POPULAR S.A.- y LA CAJA DE PREVISIÓN SOCIAL DE COMUNICACIONES CAPRECOM HOY FIDUCIARIA LA PREVISORA S.A. Costas como se indicó en la parte motiva.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen. ANA MARÍA MUÑOZ SEGURA OMAR DE JESÚS RESTREPO OCHOA GIOVANNI FRANCISCO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ SCLAJPT-10 V.00 21 SCLAJPT-10 V.00