C OR TE SUPREM A DE JUSTICIA 01 Q 8 7 0 SALA DE CASACION CIVIL Bogotá, D. E., marzo ve:ini,tiseLs: (26 ) de m il novecientos ochenta y cua tro (1984). Magistrado Ponente: DR. HECTOR GOMEZ URIBE A N T E C E DE N T E S Se decide el recurso de casación interpuesto por la parte demandada en el proceso ordinario seguido por CAROLINA MARIN DE TAN GAfílFE y sus m enores hijos frente a GERAEDO Y RAUL CORREA, contra la sentencia de segundo grado dictada por el Tribunal Superior de Medellin, fechada el 14 de diciembre de 1981.
Pedro Luis Tangarife falleció a consecuencia de una ex plosión ocurrida en la mina ”E1 Socorro*’ el 14 de julio de 19GS. Su viuda y sus m enores hijos demandaron la indemnización de perjuicios invocando - como causa para pedir que Tangarife era empleado de los demandados. El Juzgado Sexto Civil del Circuito de Medellin falló el asunto por sentencia de julio 22 de 1977, en la cual declaró la no proceden c ia de la s declaraciones rogadas en el libelo de demanda y absolvió a lo s demandados.
Por ausencia de prueba de la vinculación laboral con que se pretendió eslabonar la reclam ación, apelada que fue, el Tribunal ad- quem la revocó mediante sentencia del 14 de diciem bre de 1981, y, en su lugar, declaro no probadas las excepciones propuestas y a loo demanda dos c iv il y solidariamente responsables de los perjuicios causados a los:î - demandantes con ocasión de la muerte de su esposo y padre; como c o n se cuencia de lo cual condenó a pagar perjuicios m orales y m ateria les y las costas de ambas instancias. i.A SENTENCIA IMPUGNADA lo.
Según el Tribunal, la parte demandante ’’sitúa la pretensión indemnizatoria en el campo de la re s ponsabilidad c iv il extracontractuai como terceros individual y directamen te perjudicados por el hecho Ilícito que en ejercicio de la minería del c;^ bón por el sistem a de socavón se imputa a ios demandados Gerardo y - - Raúl Correa; cualquier reclam o por los perjuicios que hubiere podido su- fr ír el fallecido queda descartado en el debate 2o.
Por tanto, ha de afirm arse que la esposa y los - hijos menores del de cuyus actúan en el proceso perjudicados moral y materialmente (directamente dañados, en el legua- je de Karl Darenz) por la desaparición de quien era cabeza de fam ilia y en cumplimiento de obligación legal atendía a la subsistencia de lo s hi - jos; de donde provienen su legitim ación e interés para accionar como be neficiarios de la prestación alimentaria. 3o.
Como normas sustantivas en apoyo de la súplica indemnizatoria se invocan los artículos 2341, -. 2344 y 2356. Vale decir, apiinta e l Tribunal, que en la presente contro versia la fuente de responsabilidad señalada no es contractual sino extra contractual; no es el vínculo laboral que se afirma en la causa petendi, la fuente generadora de responsabilidad, sino el descuido, la irnpruden- 0t08l2 e ia, la negligencia de los demandados en el ejercic io de la activ'idad m i nera, o sea el acto culposo que se les imputa en la explotación de la m i na carbonífera ’'El Socorro”. 4o.
A reglón seguido expresó el ad-quem que el Im berse señalado en la demanda que ”de por m e dio existía una relación laboral, no es cuestión esencia l que pueda impe dir una decisión del asunto por falta de jurisdicción y que la pretensión indemnizatoria tiene ciertam ente un origen de claro acento extracontrac tu al”. 5o. Establecidos por el Tribunal lo s aspectos antes referidos, que dicen relación a los presupues tos p rocesa les, se adentró en el examen de los elementos que integran la responsabilidad c iv il en la modalidad de las actividades peligrosas y concluyó: ’’Suficientemente establecido en el proceso que la muerte ocu i'rio con motivo del ejercicio de actividad peligrosa desarrollada por - lo s em presarios demandados, incumbía a éstos probar uno cualquiera- de lo s exim entes de responsabilidad ya indicados, obligación p r o c e sa l- que en manera alguna incumplieron y, por el contrario, existen indicios acerca de la falta de cuidado, de diligencia, de prudencia, en la p rev i sión y control de los r iesgos propios de la explotación carbonífera en la mina ”E1 Socorro”.
Por ejem p lo........ la mina no estaba provista de grisúm etros, técnicamente metanómetros, utilizados para detectar la - presencia del gas grisú y su grado de concentración...... la ventilación insuficiente de la galería, circunstancia que aumenta la peligrosidad del g r i s ú.... ”. Lo anterior le sirvió al sentenciador de segundo grado como fundamento para condenar.
EL RECURSO EXTRAORDINARIO Contra tal sentencia ee ha formulado por la parte demandada el recurso ae casación, que se concreta en dos cargos, ambos por la causal - prim era, de los cuales se examinará el primero por estar llamado a prosge rar. lo. Se acusa la sentencia de ser violatoria, por indebida apli- cación de los artículos 23i4, 235G, 1613 y 1611 del C. C. y 25 del C. de C o., infracciones provenientes de error de hecho en la inter pretacion de la demanda.
Estim a el censor que la acción deprecada tuvo causa para p e dir una relación contractual y el Tribunal entendió que se trataba de una s i - tu ación ex trac on trac tu al. 2o. Dice al efecto”: • • • • • • el Tribunal yerra de hecho cuando afirma que la demanda se fundamenta con ese vínculo ex- tracontractual de carácter laboral que, por otra parte, reconoce *que se - - afirm a en la causa petendi^ y agrega que no resultó cierto Transcribe luego el aparte del Tribunal en que éste acepta - tratarse de una relación contractual pero la considera no esencia l, el cual se dejó antes citado y concluye: ”Es cierto que el petitum contiene una in demnización por el fallecim iento de Tangarife debido a su accidente en l a mina mencionada, pero no es posible desconocer que la demanda afirma - que el día de dicho accidente el occiso estaba al serv icio de los C orrea, en labores propias de la explotación de la mina de propiedad de éstos o de que eran arrendat^úos per lo cual recibía un salario determ inado, o uno inda- 010874 - O - ternilaado que al demoBtrarse era la. base de la indemnización”.
¿o. O sea, que indudablemente se invocó e l contrato de trabajo como razón de la pretensión y causa de la manda, a s í se modificara la voz en el petitum y en el derecho aplicable al - señalar la fuente de la responsabilidad c iv il extracontractuai, lo cual no ya n a la razón de la pretensión, que expresamente se concretó en el hecho de m ediar contrato de trabajo entre Tongaríie y los Correa cuando el acciden- te que determínóTa muerto de acaiel se suscito.
SECONGIDER.A: lo. Ciertamente en la labor de inten^retacioa de la de manda incoactiva del proceso, como lo tienen - - aceptado doctrina y jurisprudencia, e s posible que el sentenciador incurría en yerro de hecho, bien en cuanto a la causa petendi, ya en lo que toca coa e l Detitum, ora en lo referente al aspecto jurídico que se plantea a co n si- der ación. 2o.
Al respecto dijo la Sala en fallo de 18 de mayo de 1972: Bs posible que al interpretar la demanda e l Juez se equivoque, sea por contraevidencla respecto de su causa petendi o porque se cotiíunda con x-eiación a la naturaleza jurídica de la acción propuesta”. (CXLH - 200), 3o# En el caso do autos es evidente, como lo advierte la censura, que lo s hechos en que se apuntalan - la s pretensiones de los demandantes re lie van que la causa para pedir no es otra que la ocurrencia de un accidente en momentos en que Pedro Luis i angarife laboraba, como trabajador dependiente de lo s demandados, en - la explotación de una mina de carbón* 4o* En efecto, dice en lo pertinente la demanda, en sin tesis: El 10 de julio de 1968 el mencionado Tangarife la boraba en la mina "Carbones El Socorro”, de propiedad o al menos explo tada por Gerardo y Raúl Correa, al servicio de éstos con salario sem anal promedio de $ 350. oo y mensual de $ 1. iOO.oo; cuando se presentó una - grave explosión por emanaciones de gas, a consecuencia de la cual sufrió le s io n es que determinaron su muerte al día siguiente. 5o.
Es cuestión sabida, agrega la demanda, que la ex plotación de minas de socavón implica un sin núm£ ro de r ie sg o s, controlables desde luego s i se toman determinadas precau ciones; que al no tom arlas, como no lo fueron en este caso por el patrono, hace que se tenga a los demandados incursos en culpa y por consiguiente - responsables de la muerte del nombrado Pedro Luis; quien sostenía con el fruto de su trabajo a su esposa y a sus hijos, personas que "directamente vienen padeciendo un grave perjuicio derivado de la muerte del trabajador”.
Go. De claridad meridiana que lo s herederos de Pedro Luis Tangarife impetran indemnización por los per juicios que tienen por recibidos por motivo de la muerte del causante, ocu rrida en accidente de trabajo mientras lo ligaba vínculo contractual de lin^ je laboral con los demandados. 7o. No importa que en el petitum se deje de lado la - causa para reclaniíiT, sobre la cual reiteradam en te se recaba, para ar^juir en cambio que se está en presencia de una ac ción c iv il ordinaria de carácter extracontractuai, a la se le da estm bo en lo s artículos 2341, 2314 y 2356 del Código Civü. 8o.
Tanto es a s í que de bulto se aprecia que la causa petendi es la relación laboral a que exprésame^ te se refieren lo s hechos de la demanda, que el m ism o Tribunal en su - sentencia no pierde esa mira sino que pretende dejarla de lado con el ra zonamiento de que la fuente de responsabilidad no es “el vínculo laboral que se afirma en la causa petendi ligaba a Pedro Luis Tangarife con Ge r rardo y Raúl Correa, vínculo que a la postre no resultó ser c ierto”; s i no que la fuerza generadora de responsabilidad radica en ”la negligencia de los demandados en el ejercicio de la actividad minera”, sin que impqr te, in siste, ”el error que se aprecia en la demanda al señalar que de - por medio existiría una relación laboral” ya que tal circunr:tancia ”no - es cuestión esencia l que pueda impedir una decisión del asunto por falta de jurisdicción# ” 9o.
El yerro salta al ojo; tanto que es el m ism o sen tenciador quien se encarga de ponerlo de re liev e. iOo. Con razón anota el recurrente, trayendo en su - apoyo sentencia de la Corte aún no publicada del 23 de julio de 1981: ”Si la demanda se funda en un accidente ocurrido en el trabajo que realizaba por cuenta del patrón, no cambia la pretensión por que erradamente se citen los artículos 2M1 a 2356 del C.C., o porque - a juicio del Tribunal la pretension encaja en dicha responsabilidad y no - en la laboral, sea por accidente de trabajo típico previsto en el art. 199 o en el 216 del Codigo Sustantivo del Trabajo, el cual comprende toda - - responsabilidad emanada directa o indirectamente del contrato de trabajo norm as que determinan proceso laboral como lo dispone e l art. 2o* del - C. de P. T”. l i o. En todo caso, la causa de la demanda no puede ignorarse, pasar por sobre ella como s i fuera intrascendente, puesto que tiene tanta importancia como el petitum; te, en térm inos del impugnante responde al interrogante sobre qué l it i- gan la s partes, en tanto que aquélla responde al por qué litigan. l¿Oo De ahf que haya sostenido la Corte que la sen tencia "debe decidir sólo sobre lo s tem as so - m etidos a com posición del Juez y con apoyo en los m ism os hechos alle gados como causa petendi, pues s i se funda sobre supuestos fácticos - que no fueron oportunamente invocados por las partes, lesionaría gra\^ mente e l derecho de defensa del adversario, al sorprenderlo con hechos de los que, por no haber sido alejados, no se le habría dado oportunidad para contradecirlos.
Tal el fundamento para afirmar que igual da conde nar a lo no pedido, que acoger una pretension deducida pero con causa - distinta a la invocada, es decir, con (fundamentos de hecho no alegados". (Sentencia del 27 de abril de 1. 978, aún no publicada). 13o. En el evento de esta lit is el Tribunal condenó a los Correa al pago de perjuicios por causa pe - tendi totalmente distinta a la invocada en la demanda.. 14o.
Infiérese, entonces, de todo lo dicho, que es - prospero el cargo puesto que el sentenciador - cayó en falencia en la interpretación de la demanda, de modo evidente y por demás trascedente, como que dio acogida indebida a lo s artíciilos 2o44, 2358, 1813 y 16 14 del C.C,, cuando las d isposiciones de recibo no eran las indicadas, sino otras, ajenas las cuales a la jurisdicción ordina n a. 15o.
Porque es lo cierto que para el día en que ocu - rrió el accidente, 10 de julio de 1968, según se a ice en la demanda, Pedro Luis Tangarife se encontraba laborando en - la s minas carboníferas de ”E1 Socorro” como dependiente de los deman dados Gerardo y Raúl Correa, habiendo fallecido a consecuencia de las le s io n es que sufrió; razón por la cual su coayxige sobreviviente (Caroli na Marín de Tangarife) y sus m enores hijos legítim os (Ana D oris, Mar- tha Lucía, María Eugenia, Claudia María y Edilson de Jesús), han r e clamado de e llo s, de los Correa, en forma personal y directa, los p er ju icios de todo orden que han sufrido por el trágico deceso del esposo y padre.
Por lo tanto, habrá de casarse la sentencia del Tribu nal para que la Corte, en instancia, profiera la de su reemplazo SENTENCIA DE INSTANCIA le. Ante todo, com iénzase por advertir que la C or te en instancia encuentra vía libre para desern- bocar en definición del aspecto competencia; s i se quiere, con mayor - propiedad, jurisdicción; cuestión controvertida en este proceso, como precisam ente aparece de las puntualizaciones formuladas en el d esp a- cho del cargo.
Y es dado tomar carta en el asunto por virtud de..jue, el problema a que alude, no ha sido motivo de decisión en incidente de 010879 coaflicto de competencia; puesto que, apenas, el punto fue debatido ante e l Juzgado y el Tribunal desde el ángulo de m ira del artículo 97 del Có digo de Procedimiento Civil. Esto e s, que solamente se ventilo como excepción pre- via: IÎFalta de jurisdicción o competencia del Juez".
(Ord lo. del ordenamiento en cita ). Y ciertam ente, tanto el Juzgado como el Tribunal, con sideraron que la sujeta de la controversia era materia de la jurisdicción I ordinaria, que no de la especial del trabajo. (Respectivam ente, autos - del 19 de julio de 1978 y del 18 de octubre de 1979). Fero tal decisión, como interlocutoria que e s, no at'' en el momento de dictar sentencia. De ahí que la Corte pueda llegar a declarar la de lo actuado, como pasa a verse 2o.
Como se dejó dicho, es cosa clara que el mo indemnizatorio se desprende del suceso ^ gico a que se ha hecho referencia. 3o. Entonces, es entendido que no es a la jurisdic - clon c iv il a la que debe som eterse la pretensión encaminada a lograr el resarcim iento del agravio sufrido, sino que la - cuestión le compete a la de orden laboral. 4o.
A propósito ha reiterado la Corte en varias tencias, entre otras, aun no publicadas (20 de - mayo, 4 y 16 de julio de 1.980, 23 de febrero, 26 de marzo y 2i de julio de 1.881), lo siguiente; 010880 "Diferente de la responsabilidad c iv il viene a se r la responsabilidad laboral proveniente de accidentes de trabajo, pues la leg islación socia l que hoy rige las relaciones obrero-patronales tiene su s propios principios y fundamentos, de tal manera que una y otra - se encuentran disciplinadas igualmente de manera diversa. *E1 dere - cho laboral -ha dicho la doctrina de la Corte-, al er ig irse en discipU na autónoma, opera con cr iter ios prcpos, orientados a la protección - de las c la se s trabajadoras y que han determinado el establecim iento - de prestaciones adicionales al sa larie en favor de éstos y a cargo de - lo s em presarios que utilizan sus serv ic ios, tales corno los auxilios - por enfermedad, por cesantía, las pensiones de jubilación, la indemni zación por accidentes de trabajo, etc.
Pero, estas prestaciones socia le s son extrañas a la idea de responsabilidad c iv i l. se trata de - obligaciones no extraeontractuales, sino impuestas imperativamente por la ley como propias del contrato de trabajo, por consiguiente, su fuente no e s la responsabilidad aquiliana con la que nada tienen que - ver* (Cas. Civ. de 8 de mayo de 1.969, CXXX, 105 ).
"Criterio semejante ha sentado la Corporación en su Sala de Casación Laboral, al sostener que *es m enester aclarar que s i bien cierta c lase de culpas determinantes del incremento del r iesgo - profesional creado o extrañas a éste, originan una responsabilidad pl£ naria semejante a la del título XXXIV del libro IV del Código C ivil, al tenor del art. 12, literal b) infine de la ley 6a, de 1. 945 y del art. - « 216 del código Sustantivo del Trabajo, ella no significa que se trate de una culpa aquiliana o extracontractuai sino de la culpa contractual que por mandato expreso de la ley genera en estos casos la responsabilidad OtOSSl plena y la indemnización ordinaria* (Cas.
Lab. de 16 de febrero de 1969, XC, 242). ”Más recientemente dijo la Corte; *E1 accidente de - trabajo es un fenómeno típico del derecho laboral y toda indemnización correspondiente nace a la vida jurídica de las regulaciones que trae al respecto....... Nótese que el artículo 216 del Código Sustantivo del - Trabajo, se refiere tanto al accidente del trabajo como a la enfermedad profesional, entidades que no pierden su carácter Liboral por el hecho - de que permiten una indemnización m ayor; la total y ordinaria de perjui c io s, cuando exista culpa.suficientemente comprobada del patrono, pues la existencia de tales entidades, sus diversos aspectos, la calificación - de la s incapacidades, la tabla de evaluación de las m ism as, e tc., se r£. guian por dicho código y no por el c iv il.
La incidencia de este tiene lu gar únicamente para efecto de calcular el monto de la indemnización to- tal u ordinaria de perjuicios; pero el derecho mismo a ella surge de las prescripciones laborales respectivas, bien se trate de accidentes o ya - de enfermedad profesional. ” Mas aún: la obligación de satisfacer la indemniza - ción *total u ordinaria de perjuicios* cuando el accidente se debió a c ^ pa comprobada del patrono, no trae su fuente de disposiciones c iv ile s, sino de la s de derecho del trabajo, y son, por tanto, la s de esta in st i^ ción las que se quebrantan en prim er término, s i la suma index'nnizac^ ra no se debía o era mayor o menor al monto de la impuesta en la tencía’* (Cas.
Lab. 24 de enero de 1. 973, T. CXLVI, 138). ’’Dentro del marco de la responsabilidad laboral, se tiene que al patrono le incumbe el deber de protección y se^.¿uridad del trabajador, de tal manera que corre de su cargo tomar la s medidas n e c e sa r ia s tendientes a precaver cualquier accidente. Por tal virtud, s e - goin la leg islación del trabajo, *ie incumben ai patrono obligaciones de - protección y seguridad para con los trabajadores’ {art. 56), y, por en de, le corresponde a aquél procurarle a éstos los ’elem entos adecuados de protección contra lo s accidentes’ (art. 57).
Ahora bien, s i se presenta un suceso imprevisto y repentino, por causa o con ocasión del trabajo, que le produce al tra bajador una lesión orgánica o una perturbación funcional permanente o pasajera, la culpa no ha sido provocada deliberadamente o por culpa - grave del trabajador, éste o sus sucesores deben recibir la consiguien te indemnización, la cual puede ser la reglada específicam ente por la le y con fundamento en el riesgo creado (ai*t. 199 C.S. del T. ), o la to- ta l y ordinaria establecida con apoyo en la culpa del patrono (art. ¿16).
"De la armonía de los preceptos en cita (arts. 199 y # 216 del C. S.d e l T. ), resulta que en el evento de ocurrir un accidente de trabajo, la responsabilidad del patrono no se contrae exclusivam en te al pago de la indemnización tasada por la ley, sino que ’está obliga do a la indemnización total y ordinaria por perjuicios*, cuando e l ac- cidente proviene de cxilpa del patrono. Empro, cuando se solicita es ta ultima indemnización y ya se han pagado las prefijadas por la ley. para evitar una reparación doble preceptúa el artículo 216, que del - monto de la ’indemnización total ordinaria debe descontarse e l valor de las prestaciones en dinero pagadas en razón de la s ñor— m as consagradas’ en la ley laboral.
"De una y otra mdeionizxcioa^ que como irntes s e v io, ticae su fuente en la relación obrero-patronal, conocea los jueces del trabajo, pues a e sto s, por iraDerativo lesrol le s corresponde ^decidir - lo s conflictos jurídicos que se originen directa o indirectxmeate del - contrato de trabajo* (ax*U 2 del C. P# del T. ). Por consiguiente, cu;m do en e l desempeño de una labor propia del contrato del tx’obajo el tra bajador se ciccidenta y coa fundamento en tales hechos reclaman la íti- denmización los causahabientes del tr ¿bajador, e l conocimiento de e s te reclam o corresponde a la justicia del trabajo.
Diferente sería el - ca so de que ol perjuicio se causara por hecho del patrono o de.sus - dependientes, pero ajeno a la relación del trabajo, puesto que en este evento la reclamación de perjuicios se saldría de la tutela del derecho laboral, y por consiguiente, su conocimiento coi^rcspondería a loo Ji^ c e s civ^ües# De suerte que no escvipa a la Corte 1» circunstancia de - que e l patrono, según la fom ia como se sucedan los hechos, puede in cu rr ir en culpa contractual laboral o aviuíliuna# En el prim er evento responde de la *üitíexnnizacion total y ordinaria* con sujeción a las - norm as esp ecia les de la legisiácícn laboral; en el tegundo, dentro de la órbita de la jlegislación c iv il, por no tratarse de accidente de traba JO Entonces, íeaierido en cuenta c|ue e l daño es uno so lo cualquiera que sea e l número de reclLUucintes; que e l responsable no está coligado a repararlo mas de una vez; que su reparación, s e - íi>mn ocurran io s hechos, puede estar regulada por ei derecho del tra bajo o por el c iv il y, por ende, el conocixnionto de la misma puede com$Akt rresponder a la justicia del íi*abajo o a la c iv il, no puede la víctimu o víctim as, ad libítum escoger la legislación que ha de regul ¿r su caso.
C10884 Esto del derecho aplicable ao queda a la d iscreción del litigante, porque se trata de normas que ao se pueden franquear coa iriterr..retacione0 ex - 0 0 tensivas y bondadosas. ”ü aos m isinos hechos no pueden serv ir par ̂ irradiar reclam os en todas laa latitudes y campos ciei derecho, porque en su de fecto se llegaría, por un cómodo sendero, a lograr lo que la ley y los - prlnclpioB generales dol derecho rechazan, o sea, e l cúmulo de indeni- nlzí^iciones y e l eoriquecímiento injusto”. 5o» De consiguiente, siendo e l hecho fuente del i-e- clamo un accidente de trabajo, conforme se - presenta en Id demanda incoativa del proceso, y estando, como esta, - reglamentado en la jurisdicción laboral la posibilidad de reclam ar de acuerdo con su previsiones la Ludenmlzación ”total y ordinaria por oer ju icios ”, e s claro que la reclamación no puede proyectarse a través - de lo s ordenarnieatofí de la órbita c iv il.
D E C I S I O N P or lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sa l¿i de Casación C ivil, administrando justicia en nombro de L\ República de Colombia y por autoridad de la ley, CASA la s entencia impugnada - y eíi instancia, habida cuenta de la s ccxjsideraciones fo3rmuladats en el despacho del cargo, REVOCA la de prim er grado y, en su lugar DE - CLARA la nulidad de todo lo actuado, a partir inclusive del auto ^clnú sor lo de la deitianda incoativa del proceso, por falta ée Jurisdicción* - IG - Sin costas en el recurso, ni en las instancias.
COPIESE Y
NOTIFIQUESE. JOSE MARIA ESQUERRA SAMPER HECTOR GOMEZ ÜHIBE HUMBERTO ]\.ÍURCIA BALEEN ALBERTO OSPINA BOTERO JORGE SALCESO SEGURA Salva voto CARLOS UPEGUI ZAPATA Con juez RAFAEL REYES NEGRELLI Secretario. SALVAf^taiO ¿>E VOTO UF.L MAHISTRADO JOPrE SALCEDO SECUPvA Re f e r e f í c l a: G r d i n a r i o de C a r o l i n a y. de Tan9 a r i f e e h i j o s c e n t r a Gerardo y Raúl Correa Ca peda.
Ter»a: Las d i v e r s a s e s p e c i e s de r e s p o n s a b i H d a d. La l eg 11 Ismael on en causa a c t i v a del d i r e c t amente p̂ rjudicáCiQ con un a c c i d e n t e. La - l e n l t l 0í6Cion en e s usa p a s i v a cel p a t r ó n que en c u a n t c t a l r s q u a r d i í n j u r í d i c o de l a cosa i nanimada c a u s a n t e del daño, l a p o n e n c i a cue ol s u s c r i t o Ma g i s t r a do p r e s e n t ó a l a - c o n s i d e r a c i o n de la S a l a, y que no obtuvo s u f i c i e n t e apoyo, en e l a p a r t o c o r r e s p o n d i e n t e a c o n s i d e r a c i o n e s c o n t e n í a l a s r e f l e « xloi i es que a con t Inuac i on se t r a n s c r i b e n. En el pr i r^or ca r go se acusa l a s e n t é n c i a de s e r vio i a t o r i a, por Indebií.!« a p l i c a c i ó n, de l e s a r t í c u l o s 2344. 2 35G, A 1. 613 y 1.614 d&l C.C. y 25 del C. ae Co., i n f r a c c i o n e s p r o v e n i e n t e s di? e r r o r de hecho en l a i n t e r p r e t a c i ó n de la Fernanda. ̂ Fl i sntea el c a s a c i c n i s t a e l t e ^ á del e r r c r de hecho - en l a i n t e r p r e t a c i ó n de la dar-anda v pe r cuan t o es t i n t a c e n s o r que l a a c c i ó n de p r ecada t uvo c o i t o cause nara p e d i r una r e l a c i ó n f c o n t r a c t u a l y oí T r i b u n a l e n t e n d i ó oue se t r a t a b a de una s i t u a - » c i6n e x t r a c o n t r a c t u a l. Dice el l i b e l o de c a s a c i ó n: ”... e l T r i bunal y e r r a ce hecho cuando a f i r ma que la defienda se fundamenta ccn e se v i n c u l o e x t r a c o n t r a c t u a l y iío en el c o n t r a c t u a l ce c a - - racier l a b o r a l que, por o t r a p a r t e, r econoce * que se a f i r r: e on la £ s u s p e 1 ' • Y s g r e q a que no r e s u l t ó c i e r t o ’".
T r a n s c r i b o l uego e l a p a r t e tíel T r i b u n a l en que é s t e a c e p t a t r a t a r s e ae una r s i a c i ó n c o r c r a c t u a l pero la c o n s i d e r a no e s e n c i a l, e l cual se tíeJ5 é n t e s c i t a i Jo 1 1t:í!re1mente y conc l uye; ' Es c i e r t o que el - pot l t t i s í c o n t i e n e una incííunni2a c i ón por el f s i 1 ec l i r l enCo de Tan 0A á\.ti te a a r i f e (íf:b1do ^ su a c c i d e n t e en l a mina firenclonada ̂ pero no es ̂ \ p o s i b l e desconoce r Cfue l a demanda a f l r r i a que el d1s Oe d i cho •' a c c i d é n t e e l o c c i s o e s t a b a al s e r v i c i o de los t o r r e a, en l a b o r e s p r o p i a s do la í sxplo tac lon de la rrina de p r op i e da d de c s i o s o de que e ran a r r e n d a t a r í e s ̂ por lo cual r o c i b i á un s a l a r i o cíe *. * tc¿rín1 nació o uno i n d e t e r R i n a d o que al demost r a r s e ora Is t a s e - de l a Indemniz ac i on * O s e a, que indudat]emf¿nte se invocó el con t r a t o de t r a b a j o ccmc razón de la p r e t c n s i ó n y causa l a de- r^enoaí «s í se m o d i f i c a r a la voz en el p.oti tur. y en el derecho a p l i c a b l e a l s o ñ a l a r l a f u e n t e ue l a r e s p o n s a b i 11cad c i v i l ex- t r a c o n t r a c t u a l lo cual no v a r i a l a razón Je l a p r e t e n s i ó n, que expre samen t e $c: c o n c r e t o en el hecho de L^ediar c o n t r a t o de t r a b a j o e n t r e Tf^nqarl fe y ios Correa cuando el a c c i d e n t e que - d e t e r m i n o l a muer to de aoual se s u s c i t ó '. ’ Para r e s o l v e r se c o n s i d e r a: ” ne L A S DIVERSAS CLASES DE PESPO'iSAC! L1 DAD La neceslchid j u r í d i c a úe r e p a r a r un daño en que una - p e r s o n a se co l oca f r e n t e a o t r a puede t e n e r v a r i a s c a u s a s. Unas veces es la mora o el s imple i ncurp l i s i l ento de o b l i g a c i o n e s ore víafr^ente a t í t qu i r ldas, evento que supone que l as pe r sonas i n v o l u - e r a da s e s t a b a n a t a d a s por un vItíCuIo obl 1 gac i onc l, norr?al5jente aunque no slér^pre un c o n t r a t o, razón por l a cusí l a nueva o b l i nac ión se cenomina qcnér1ca?5ente como r a s p o n s a b l l l o a d c o n t r a e - - t u a l. Ot r a s veces hay l u g a r al naci isríénto de la o b l i g a c i ó n oe - i n d o mn l z a r p e r i u i c l o s cuando slri v i n c u l o o b l l g a c i o n a l p r e v i o una p e r s o n a le c aus a a o t r a un o e r j u i c i o. La a u s e n c i a d*l p r e v i o v ine l o d e t e r m i n a que a e s t a e s p a c i e se l a cfenoisine r e s p o n s a b 11 lúad e x í r a c n n t r a c b ü d l. '* l a r e s p o n s a b i 1 Idad s1n p r e v i o v i n c u l o c e x t r a c o n t r a e tu¿l t i e n e, a su t u m o ^ ^:¿1féréntes €Sp(?ciGS5 segur* se l a cav- o r í u c n p»?.fñ l l a g a r a líns pe r sona a r^^sponder y según d e t a Sv?r l a a c t i v i d a c í de l a v í c t i m a en el p r o c e s o. £n Drí^ser l u q a rr, ^ ^ s t a l a r e s p o n s a M 11 dad Dor el hochc prcplO;» r e c u l a d a en el - a r t i c u l e 2341 ¿e l Codigo C i v i l l l amada tai?b1én rs^' -onsal-l l Idad a q u i l i a n a ^ l a cual e s t á ronSádaa s c b r e un t r í o o d e í n t é g r a d o - p o r e l do l o g cu l pa del d i r e c t a pe r s cna l r ^en t e l l amado a r es pccHíer 7 un da f o o p e r j u i c i o s u f r i d o por la v í c t i m a que se con v l e r t í í en a c r e e d o r a de l a Indemni ¿ac i ón v una r e l a c i ó n cu ca íí s a l l d a d e n t r e a q u e l l o s y é ^ t e. t odos los c u a l e s deben s e r de- bldaí^.^nte probodos on el p r o c e s o secür? la r e c i a t r a d l c l o r ' a l - onus i5robsnd1 incujr;b1t a c t o r 1 s. t r segando l u g a r está l a r r o s - f o n s a b l T I d a d a que es llan^ad?. una pe r sona nc por ftl fccbo p r o p i o que no e j e c u t o.. strid por ’él qiie r e a l i z ó c t r a o e r s c n ^ que e s t a b a l o c o n t r o l o d e p e n d e n c i a, cqp-o su a s a l a r i a r e, su h i j o oe fa % * Sil l i a, su popí le o su a l umno, denominada r e s pons aLi 11 dad por. el hecho de o t r o, fn t e r c e r l u n a r l a r e s p o n s a b l l 1 dad a que es l laráado e l g u a r á l a n j u r í d i c o de l a s cosas p e r cuya causa o ra ¿on se ha p r od u c i d o un daño. Es t a t e r c e r a e s p e c i e t i e n e a su t u r n e dos v a r i a n t e s, se^xuri que l a s cosas sean animadas o îPâdas. d o c t r i n a r l amente denominadas r e sDcnsáb l 11 dad por causa ^ j P ^, 9, Pdr, ^ sa de l a s cosas Inan Imaiias, que r e s t e r t ivaí?;ente t i o n e n su fundamento l e g a l, en l os a r t í c u l o s 23S3 y - 3354 r a r a a q u e l l a y 23S0, 2551, 2355 y 2356 pa r a e s t a. La a c t i v i d a d p r o b a t o r i a de la v i c t i m a por causa de l a s c o s a s animadas o Inan 1íj*adas se ve s e n s i b l e m e n t e d i s mi n u i d a t e n l n n c o en c u e n t a l a peí 1 Ciros i dad de l3S cosas y l a u t i l i d a d oue r e p o r t a n. Lo e f e c t o en l os daños causados por cosas o a c t i v i d a d e s de suyo peí i i grcsds t i e n e e s t a M e c I d n la d o c t r i n a que l a cu l pa se presui re. y en l os daños causados per cosa peí 1 prosfsima de la cual no se reoorte c t i H £> dad ningufia la l ey d i r e c t a m e n t e ì a r e s p o n s a t f 11 daii ( a r t 2354), Si so ha hecho una r e l a c i ó n de l « s d i f e r e r t a s ospe c í e s de r e s p o n s a b l 1 Idad os pa r a s e n t a r un p r i n c i p i o que paro ce f u nd a me n t a l, a s a b e r: Un mlsmiO hecho puede t i p i f i c a r d i f e * r e n t e s e s p e c i e s de r e spo? ì sab111 died, con sus c o n s e c u e n c i a s de t c d o o r d e n, e s p c c i aìm.er/te en cuan to a ìa l é o l t i n o c i o n cn can sa a c t i v a q p a s i v a, Asi por oje?iplo* el incumpì i mi e n t o de una o b l i g a c i ó n c o n t r a c t u a l ruede qentrar o b l i q a c l c n de i n d e m n i z a r • ♦ i o s pe r i u1 ci es causados a l a c r e e d o r, pero t ambién los que St? hayan pod i do c a u s a r a un t e r c e r o. El c o n t r a t a n t e a c r e e d o r cen 9 ' * ' dr á a c c i ó n c o n t r a c t u a l de p e r j u i c i o s c o n t r a su deudor t roroso.
El t e r c e r o l a té?n(ir§ e x t r a c o n t r a c t u a l c e n t r a e l c a u s a n t e del dafio oye s u f r i ó. iK-poria s i que cada quieri p r e c i s e ñn su deman da l a r azón en v i r t u d de l a cua l pretende* s e r a c r e e d o r a l a in * • ̂ defían'zaclen, es decir.» oue de t e r mi ne 5üecuacíar>er?te l a l e r i t i m g* c i ón en causa a c t i v a. - En el campo e x t r e c e n t r a c t u a l puede s u c e d e r o t r o t e n - t e. que un nis??io hecho a f e c t e a v a r i o s o que v a r i o s puedan s e r l o s I l e t r ados r e s p o n c e r. Asi. s i el c o n d u c t o r d s a l a r i a o o de - una empresa ca us a cang con el v e h í c u l o, l a v í c t i m a puede o p t a r • « e n t r e demandar al di r íáctamenie r e s p o n s a b l e, e l c o n d u c t o r, o su p a t r ó n j. d e n t r o de l a n^odal idad de l a r e s D o n s a b i l Idad po r e l ne che de o t r o, c a l o u a r d i l n del v e h í c u l o, d e n t r o de l a irodal Idad da Ì 3 r e s p o n s a b i 1 i dad por causa do l as c o s a s, o a t odos. luncos com*c c o n s e c u e n c i a ce l a s o l i d a r i d a d penal e n t r e l e s d i s t i n t o s r e s p o n s ab 1 es ♦ s i l a h u b i e r e. Si endo v^arios los l e q i tiíJ causa p a s i v a, l a v f c t i n a c j s^rcerá una v e r d a d e r a opc i ón oa ra de « n a n d a r a qu i en j u z c u e mis c o n v e n i e n t e. l a c o mp l e j i d a d del «isunto f r e n t e a l as d i v e r s a s d a * i > '■'S- ■2,/ s é s de r e s p o n s a b l l i dad se a c e n i ú a cuando c1 daño cons i s t e - en la s ruer t e de una per sona* Les d i f u n t o s no s u f r e n p e r i i n ’ c i c s. Pe ro a n t e s de o c u r r i r e1 ó b i t o nud i e r on convsrfcl rs«. en s c r a e d o r a s de p e r j t j í c i o s que l u e g o, al mor i r ^ t r a a s r r i t e n s sus he r e o e r o s. í% e l caso de un a c c i d e n t e que de j e a ura pe r sona - h e r i d a y que e s t u v o t r e s meses h o s p i t a l 1 zaoa a n t e s de í".orir* Los g a s t o s en que I n c u r r i ó e sa pe r sona son p e r j u i c i o s a e l - c a us a dos qu^ l o c o n v i e r t e n en a c r e e d o r a e l l o s, f a l l e c e r » « í ueqc de su h o s p i t a l i z a c i ó n, t r a n s m i t e esa a c r e e n c i a a sus h e r e d e r o s. De o t r a p a r t e, l a muer t e de una pe r sona puede cau - s a r p e r j u i c i o s a o t r a ^ i ndependicn t í j e i en t e de su c a l i d a d de he r e d e r a. £1 h i l e s s u f r e p e r j u i c i o s mora l e s por la íTíuerte del - p a d r e, que puedo r e c l a m a r, nc por s e r h e r e d e r o, s i n o cor^o s e r humane que. s u f r e l a p é r d i d a d-e una s e r q u e r i d o. La n o v i a, l a binante, aunque nunca l í c g u e n a s e r he r ede r a s., b i en pueden s e r t i t u l a r e s de a c c i ó n i n d e m n i z a t o r l a por p e r j u l c l c s »^ora lés. t i b a n e f l c l ^ r l c de un a u x i l i o para educac i ón que l e p r e s t a b a e l d i f u n t o y oup con su muer t a se ve p r ivs i í o de e l l a, s u f r e un - o e r i u l c i o que sjuetíe r e c i a « a r. Y s K f i í i a l ' üent fc, e l d i f u n t o fa » V * • l l e c ^ cofiio c o n s e c u ‘snc1 a de un accIdtBnte de t r a b s J O s e l p a t r o n o debe a sus h e r a d e r c s Indemni zac i ón de c a r á c t e r puramente eon- t r a c t u a l, e s t a b l e c i d a en e l Códice de T r a b a j o, De toco l o a n t e r i o r se i n f l a r e que l a muer t e cíe una p e r s o n a puede d a r l e a sus h e r e d e r o s l e g l t I f ^ a c l ó n en causa pa ra r e c l a m a r p r e s t a c i o n e s amanadas de un c o n t r a t e de t r a b a j e, l a s c u a l e s se causan inúa- pendientemente de l a f íventual cu l p^ pAntrooo, o p%ra r e d a - ítiar p e r j u i c i o s que so l e c aus a r on al d i f u n t o a n t e s de ir:or1r y que se c o n c r e t a r o n en su p a t r i mo n i o ^ el cual t r a n s f i e r e sus h e r e d e r o s, t ambién d a r l e a sus p a r i e n t e s, a l l e g a d o s, a f i C w 0 8 9 l 1. », - 6- n e s, b e n e f i c i a r l a s - e t c, 1 crnl11í?.dClóa en c ausa pa r a r e c l a m a rm * l o s b o r j u l c i o s que e s a s f iorscnas han s u f r i d o con o c a s i ó n de su m u n r t e, s l e o p r e cue sea i mp u t a b l e a culpa, de l i lemdndado, De t o d a s e s a s e v e n t u a l e s r e d af;;ac1ónes556ic es c o n t r a c t u a l r la que se c o n c r e t a al pane de p r e s t a c i o n e s l a b o r a l e s, t o d a s d e r á s son e x t r a c o n t r a c t u a l e s. APLICACIO^i DE LOS PRINCIPIOS AHTt.RICPES AL CASO DE AUTOS ¿ De que c l a s e de r e s r c n s a b i 11 dad se t r a t a y cua l f ue l a a c c i ó n dep r ecada en el case de a u t o s ? Es t ima la Cor t e QUG se t r a t a de una acc i ón e x t r a c o n t r a c t u a i. en l a cual l a - e s p o s a e h i l o s íiel o c c i s o e s t á n r e d a., ande los p o r. i u i c i o s que a e l l o s se l e s c aus a r on con r^otlvo del a c c i d e n t e minoro.
En - e f e c t o, en el hecho 12 se h a b l a de que el d i f u n t o T s n g a r l f e - a t e n d í a con é l f r u t o do su t r a b a j o a su f a m i l i a y que ahor a - han p e r d i d o e s e f u e n t e ce s o s t e n i n l e n t o. Dice t e x t ual rcenle el l i b e l o: Vale d e c i r, que e l l o s pe r s o n a l y di r e c t a m e n t e v i enen p a d e c i e n d o un gravo p e r j u i c i o d e r i v a d o de l a muer t e del t r a b a j a d o r Pedro l u i s T a n o a r i f e ' { f o l i o 2, a) f i n a l ).
Y en e l h e cho 13 s c r e q a e l apoderado de los de^^ati t íantes. Y s i r i a t e r i a l í?ignte s u f r i e r o n t a l e s p e r j u i c i o s, el daño nacrai que so l e s i r r o •. 00 no fue I n f e r i o r porque eí d o l o r moral s u f r i d o por su muer t e «1̂* t a n d o l o r o s a s c l r c u r s t á n c l a s u n i d o al d o l o r tie v e r s e v i uda V h u é r f a n o s, t o t a l m e n t e desamparados en l a v ida por t a l c l r c u n s Aarvcia no es Rener y f ác i ÍB!e« t s p r e s u e í l b l s “' { f o l i o 2 v. ). - P c s t e r l o r n í a n t s. sn la p r s t á n s i ó « or l i r i era, s o l i c i t a el a c t o r que Sé d e c l a r e al l o s demandados c1vi1r?énte r e s p o n s a b l e s a t i t u l o dtó r e s p o n s a b l 11 dad c i v i l e x t r a c o n t r s c t u a Y por s i queda r e al quna duda., en los f urdai!^ent os l e g a l e s se Incluyer- l a s noffi-as - que r e g u l a n e s t a c l a s e úe r e s p o n s a b l 1 iclad.
" ET hecho de que en l a p a r t e n a r r a t i v a de l a demanda se haya mencionado conio a n t e c e d e n t e que en v i da T a n g a r i f e e s t uvo v i n c u l a d o c o n t r a c t u a l m e n t e con l os demandados no supone n e c e s a r i a m e n t e que l a acc i ón depr ecada sea c o n t r a c t u a l, pues con c l a r i d a d se o b s e r v a que l os a c t o r e s se han p r e s e n t a d o no como h e r e d e r o s s i n o como d i r e c t a m e n t e p e r j u d i c a d o s por un ac c i o e n t e que, según l a demanda, t uvo como causa l a f a l t a de pre^ c a u c i ó n de l os demandados.
No hay l u g a r pues a da r por probado el e r r o r en el i n t e r p r e t a c i ó n de l a demanda por p a r t e del ad-quem. Y no se d i ga e s t o s i mpl ement e como un r e s p e t o a l a s o b e r a n í a del f a l l a d o r - de i n s t a n c i a para i n t e r p r e t a r ! a, s i n o porque h a b i é n d o l e hecho el T r i b u n a l, l a Cor t e c o n s i d e r a que a c e r t ó p l enamente al consi^ d e r a r l a a c c i ó n como e x t r a o o n t r a c t u a l. El ca rgo por t a n t o no p r o s p e r a. “ Segunde cargo.C También por l a c aus a l p r i mer a se fim damenta en que por e r r o r e s de hecho en la a p r e c i a c i ó n de p r ue ba s que a c r e d i t a n que el o c c i s o t ambién i n c u r r i ó en c u l p a, se d e j a ron de a p l i c a r l os a r t í c u l o s 2. 3 5 7, 1.613 y 1.614 del Código Ci v i l que i n s t i t u y e n l a p o s i b i l i d a d de r e d u c i r l a a p r e c i a c i ó n del daño cuando l a v í c t i m a se expuse i mpruden t ement e. Expr esa el ca s a c i o n i s t a que s o b r e el p a r t i c u l a r el T r i b u n a l de jó de a p r e c i a r l a s d e c l a r a c i o n e s de Manuel Re s t r e po Co l o r a d o, Luis Gonzaga Qui_ r o z, Manuel Antonio Muñera y J u l i o Cesa r A l v a r e z, " que demues t r a n l a c u l pa c o n c u r r e n t e de T a n g a r i r e, que a no t a c e r t e r a m e n t e el s a l v a me n t o de voto'*.
Un c omen t a r i o i n i c i a l; s ob r e el punto en c u e s t i ó n nada d i c e el aigdido s a l v a me n t o. “ Según el c e ns o r e sa s p r uebas d e mu e s t r a n: a) Que Tanga- r i f e s a b i a que hab í a gas en su socavón y que a l g u n a s veces él mis mo l o quemó, b) Que un minero e x p e r t o como T a n g a r i f e e s t a b a en - C10893 c a p a c i d a d de d e t e c t a r l a p r e s e n c i a del g a s, c) Que T a n g a r i f e el p e s a r de d e t e c t a r l a p r e s e n c i a del gas s i g u i ó t r a b a j a n d o en el s oc a vón, d) Que debido a que T a n g a r i f e y compañeros s a b í a n que el gas se puede p r o d u c i r de un momento a o t r o, como en - e f e c t o se p r e s e n t ó, no t u v i e r o n s u f i c i e n t e Drecauc i ón. Es t os* h e c h o s, d i c e e l c a s a c i o m ' s t a, c o n s t i t u y e n culpa a l a l uz del a r t í c u l o 63 del C. C Se c o n s i d e r a t ** Las a c t i v i d a d e s y 1as cosas no son, no pueden serj, i g u a l m e n t e p e l i g r o s a s. Mo deben, pues, med i r s e con el mismo - r a s e r o. Hay cosas o a c t i v i d a d e s que son e s p e c i a l m e n t e pe l igro^ s a s. E n t r e e l l a s, a no d u d a r l o, e s t á l a e x p l o t a c i ó n c a r b o n í f e r a en s o c a v e n, Y s i t a l forma de e x o l o t a c i ó n no se hace con el em p l e o de l os a d e l a n t o s t e c n o l ó g i c o s modernos su p e l i g r o s i d a d se a c e n t ú a. En l a mina El s o c o r r o " se p r e s e n t a b a con f r e c u e n c i a e l gas e x p l o s i v o, T a n g a r i f e s a b í a ese hecho y como a d v i e r t e n - a l gunos t e s t i g o s, algur ias veces él mismo lo quemó. La p r e s e n c i a del m o r t í f e r o gas en esa cueva se p r e s e n t a b a de un momento a o t r o, es d e c i r, en forma i n t e m p e s t i v a. En t a l e s c o n d i c i o n e s cuando un minero para d e r i v a r sus s u t e n t o y el de su f a m i l i a - t i e n e que adent rar se c o t i d i a n a m e n t e a esa misma e s t a c o r r i e n d o, y él lo s a b e, un gran r i e s g o. Pero l a n e c e s i d a d fundament a l de c o r r e r cada d í a, cada h o r a, con l a s c o n s e c u e n c i a s de t a l con-* t i n g e n c i a, no puede en manera a l guna c o n s i d e r a r s e como una cul_ pa de l a v i c t i m a cuando o c u r r e e l s i n i e s t r o i n e l u c t a b l e pa ra - e f e c t o de e s t a b l e c e r una c o n c u r r e n c i a de c u l p a s que merme l a r e s p o n s a b i 11 dad del l lamado a r e s p o n d e r. H a c e r l o, como lo p r e t e n d e el c a s a c 1 o n 1s t a, s e r í a c o l o c a r a l os a s a l a r i a d o s en a c t i víciades peí í n r o s í s i m a s en c o n d i c i o n e s de f r a n c a d e s i c u a l d a d. Por t a n t o, e l a c e p t a r y a f r o n t a r un t r a b a j o remunerado p e l i g r o - C10894 so no pupde c a t d l o o a r s é ' cof^o cu l pa del t r a b a. l a p c r, es d e c i r, - ^. r ror de c o n d u c t a en que nc I n c u r r i r í a tna pe r sona pruederit r p u e s t a Oí. l a s ??i1sr-ds condlclDnes con l a s fí(’p H c a c 1 o - ties do que t r ^ t a e l a r t í c u l o 2357 c i t a d o por el c e n s o r cor;o - v i o l a d o por e l f a l l e d o r pe r f a l t a de a p l i c a c i ó n. Por lo denSs. lo o c u r r i d o en l a r i n a el d í a del a c c i d e n t e no fue a lgo i n s o l l t o ̂ d e s u s a d o, f u e r a de lo co^rúa, s i n c a l go cito a l l í er-"' apenas nor!í¡al c o r r i e n t e. Las a n t e r i o r e s elcrr;ert.alns c o n s i d e r a c i o n e s son s u f i c i e n t e s par»' ̂ denega r l a p r o s p e r i d a d del c a r g o ".
Has t e anuí l e venencia o r í ni na l. ■»: ife.- Tik if Conocida ahora le p o s i c i ó n r a y c r l í a r i a úe la Sa l a es p r e c i s o a c l a r a r aun un poce r^ás el t e r e. Ci e r t a n e r t G.. coro lo e xp r e s a la C o r t e, en el a s u n t o - d e b a t i d o en el p r e s e n t e p r oce s o hay une r o l a c i ó n c o n t r a c t u a l. las de I s vict iTía con l os derrandadcs.
Lse h e c h o no Duede n e o a r » • • r s e. ¿ sfí’ST^te t i p i f i c a una a c c i ón c o n t r a c t u a l ? Copenee úe q u i e n dof^rande. Si el a c t o r es la vicci^na y e l d(?mandacío fi'l% p a t r ó n, en p r o c u r a do l a s Ind^-mnizaciones l a b ó r a l o s c aún la p l e n a i n d e m n i z a c i ó n, como c o n s e c u e n c i a del a c c i d e n t o de t r a b a j o, obv i ament e l a a c c i ó n s e r á c o n t r a c t u a l y desde e l punto de v i s t a de l a j o r i s d i c c l ó r - l e c o r r e s p o n d e r é 0 l a l a t e r a l. - I g u a l puede p r e d i c a r s e cuando l a a c c i c a l a deprecar, l o s h e r e - d e r o s es d ^ c i r. l os c o r t i n u a d o r a s oe l a p e r s o n a l i d a c l u r í d i * ca dc'1 d i f u n t o. Pero ose no os c-1 caso dé a u t o s, lossücifi&ndan̂ • t i¿s son lc>s h i j o s, pero a c t ú a n no en su c a l i d a d de hér.ocoros s i n o ée di rec. t arient^. p e r j u d i c a d o s con el a c c i d e n t e. E l l o s son i. i compie t a i r en to a j e n o s a l a r e l a c i ó n c o n t r a c t u a l. Por t a n t o - i nVi ped í an d e p r e c a r una a c c i ó n de t a l n a t u r a l e z a. La l e e i t i n a c l ó n en l a causa de l os demandèr t e s s f t i p i f i c a por e l hecho vie ha t s r s u f r i d o d1 rectSimente p e r j u i c i o s. I n d e p e n d i e n t e me n t e de su conc i d o n de h e r e d e r o s, quo 50 Invoca r o r. La a c c i ó n, p u e s, se hàce h i n c a p i é, para e l l o s es e x t r a c o n t r a c t u a l, Ahora b i e n, l a r e l a c i ó n c o n t r a c t u a l del t r a b a j o;
Que e x i s t e, t i p i f i c a l a Ì eq ì t 1 r, dc1ón en causa p a s i v a o sea i d e n t i r i c a a l e s demandados con l a s pe r s onas l l amadas a r a s pondf ' r, míe è t í t u l o do p a t r o n e s oue r esponden por el hecho de su a s a l a r i a d o. o sea l a r c s p o n s a t l l Idad pe r el heicho s i n o por l a r e s p o n s a b i 11 dau por el hecho de l e s cosas i f i animaues. cuc l a c o r r e s p o n d e n s i q u a r d l a n j u r í d i c o es l a s mismas.
La e x i s t e n c i a áül v í n c u l o c o n t r a c t a l es 1s pruefca i t i eauívoca do que - e x p l o t a b a n l a rrilna e ron l os de i r andados. Por t a n t o r esponden det ^ t o d o s l o s daños causados con Ía e x p l o s i ó n a l l í o c u r r i d a. Los - dañes causados a l os h i j o s de uro de sus t r a t;dJador, íS P u e r t o s, y lo p r o p i o s i h u b i e s e, por e j e mp l o, muer to una p e r s o n a a j e n a por cornpleto a l a r e l a c i ó n l a b o r a l que col t i c i d e r c i s i r i o n t e e s t u v í o s e c e r c a y que h u b i e s e f a l l « c 1 d c. Sus h i j o s v en l a r>édida en eue d e r i v a n su s u t o n t o de osa v í c t i ma h i p o t é t i c a, t e n d r í a n * 3c c í ó n e x t r e c o n t r a c t u a l para dom.antíar el pxigo do l e s p e r j u i c i o s ÌUO a « l í o s se IfiS c a u s a r e n, al p r i v a r l o s de l a f u e n t e oe s?'b s i s t e n e i a, l o s h i j o s de e se e x t r a ñ o a vna r e i a c i c n l a b o r a l e s. t a r í a n en l a missia c o n d i c i ó n de los h u é r f a n o s de T a n q a r i f e. La p r e s e n t í a en e l p r o c e s o de l a r e l a c i ó n l a b o r a l no s i r v e, p a r a cosa d i s t i n t a a d e mo s t r a r qu i en es e l q u a r d i á n j u r í d i c o y bene f i d a r l o de l a cosa que ca.usc e l ciaño^ pe ro en manera a lguna - t o r n a l a acc i ón en c o n t r a c t u a l cuando qiner i i que l a den.anda una pe r s ona ajenia al c o n t r a t o que r ec l ama sus p r o p i o s p n r. l u l d c s. - l ì - cun 10% a n t e r i o r e s t é r r n i n o s d * j c a l a s t s a d a l a r a z o n de r?>ĉiil dTsent I r n i e n t e. L o g o t d ^ m a r z o 2 2 é e 1 9 6
4. JORGE SALCEDO SEGURA Adhiero JOSE MARIA ESGUERRA SAMPER a ». )ii ••i * T