J.V.R. Exp. 27001-22-08-000-2014-00027-01 REPÚBLICA DE COLOMBIA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN CIVIL ATC2583-2014 Radicación N° 27001-22-08-000-2014-00027-01 Bogotá, D. C., quince (15) de mayo de dos mil catorce (2014) 1. Correspondería decidir la impugnación formulada frente al fallo proferido el 4 de marzo de 2014 por la Sala Única del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibdó, dentro de la acción de tutela promovida por Víctor Manuel Valencia Serna contra el Ministerio de Justicia y del Derecho y la Superintendencia de Notariado y Registro; si no fuera por las circunstancias que pasan a explicarse. 2.
De toda la actuación surtida en este asunto, surge con caracteres incontestables que la referida Corporación incurrió en la causal de nulidad establecida en el numeral 9° del artículo 140 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que los aspirantes que conforman la lista de elegibles del concurso para Registradores de Instrumentos Públicos a nivel nacional previsto en la Convocatoria 001 de 2013, no fueron notificados del inicio de la presente acción de tutela, a efectos de que pudieran ejercer su derecho de defensa y contradicción. Lo anterior porque el accionante pretende «dejar sin efecto la designación hecha por el Superintendente de Notariado y Registro en audiencia pública el día 18 de diciembre del año en curso, nombrando registrador para esta oficina al doctor René Alejandro Vargas Laverde» y se ordene al «Superintendente de Notariado y Registro abstenerse de disponer de [su] cargo como Registrador de Instrumentos Públicos de Quibdó, hasta tanto no sea reconocida [su] pensión de vejez y sea incluido en nómina por parte de Colpensiones » (folio 2 del cuaderno del Tribunal). 3.
El artículo 16 del Decreto 2591 de 1991 establece que las actuaciones que se surten dentro del rito constitucional deben ser notificadas "a las partes o intervinientes", con lo que se garantiza a los terceros la protección de sus intereses que pueden verse afectados con la determinación que constitucionalmente se adopte. 4. Dicho ordenamiento garantiza la citación al trámite constitucional de los terceros determinados o determinables con interés legítimo, con el fin de que puedan ejercer su defensa y, por ende, se garantice el debido proceso, posibilidad que no se otorgó en el sub lite, pues, es claro que el fallo que llegue a emitirse puede afectar a los aspirantes que conforman la lista de elegibles del concurso para Registradores de Instrumentos Públicos a nivel nacional previsto en la Convocatoria 001 de 2013.
Al respecto, la Corte Constitucional ha hecho énfasis en: la necesidad de notificar a las personas directamente interesadas, la iniciación del trámite que se origina con motivo de la instauración de la acción de tutela, (.,.), lo cual, lejos de ser un acto meramente formal o procedimental, constituye la garantía procesal Si bien es cierto que esta Corporación. ha afirmado que la obligación de notificar, naturalmente, en cabeza del Juez de tutela, es una obligación de medio, la cual no requiere, necesariamente, hacer uso de un determinado medio de notificación, ello no implica que la imposibilidad de llevar a cabo la notificación personal al demandado sea óbice para que el juez intente otro medios de notificación eficaces, idóneos y conducentes a asegurar el ejercicio del derecho de defensa y la vinculación efectiva de aquel contra quien se dirige la acción. La eficacia de la notificación, en estricto sentido, solo puede predicarse cuando el interesado conoce fehacientemente el contenido de la providencia. Lo anterior no se traduce obviamente, que en el eventual escenario en el cual la efectiva integración del contradictorio se torne particularmente difícil, el juez se encuentre frente a una obligación imposible.
No obstante, en aras de garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa de aquel contra quien se dirige la acción, el juez deberá actuar con particular diligencia; así, pues, verificada la imposibilidad de realizar la notificación personal, el juez deberá acudir, subsidiariamente, a otros medios de notificación que estime expeditos, oportunos y eficaces ( ).
La Corte ha hecho énfasis en que lo ideal es la notificación personal y en que a falta de ella y tratándose de la presentación de una solicitud de tutela se proceda a informar a las partes e interesados 'por edicto publicado en un diario de amplia circulación, por carta, por telegrama, fijando en la casa de habitación del notificado un aviso, etc., y adicionalmente, valiéndose de una radiodifusora e incluso, como recurso último, mediante la designación de un curador (CSJ AT 018, 31 ene. 2005). 5.
La anterior circunstancia, como ya se dijo, genera la nulidad de todo lo actuado a partir del momento en que, admitida la acción, debió producirse la mencionada notificación, toda vez que se impidió a los interesados intervenir en ese particular escenario, exponer sus argumentos y, de ser el caso, aportar las pruebas que pretendan hacer valer.
En consecuencia, se ordenará devolver el expediente a la Sala Única del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibdó, para que adelante nuevamente la actuación que por esta vía se declara nula, sin perjuicio de la validez de las pruebas en los términos del inciso 1° del artículo 146 del C. de P. Civil. DECISIÓN Con base en lo expuesto, el Despacho
RESUELVE
1. Declarar la nulidad de todo lo actuado en la tutela arriba referida, a partir del momento en que, admitida la acción, debió producirse la notificación de los aspirantes que conforman la lista de elegibles del concurso para Registradores de Instrumentos Públicos a nivel nacional previsto en la Convocatoria 001 de 2013, sin perjuicio de la validez de las pruebas en los términos del inciso 1° del artículo 146 del C. de P. Civil. 2.
En consecuencia, se ordena devolver el expediente a la Sala Única del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibdó para que se reponga la actuación, conforme lo anotado en la parte motiva de esta providencia. 3. Comuníquese lo aquí resuelto a los interesados mediante telegrama y líbrense las demás comunicaciones pertinentes. Notifíquese y cúmplase, JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ Magistrado 5