AC5943-2024 Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 Bogotá D.C., nueve (9) de octubre de dos mil veinticuatro (2024) Sería del caso que la Corte decidiera el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados Promiscuo Municipal de Simijaca y Dieciséis de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de Bogotá, de no ser porque es inexistente.
I.
ANTECEDENTES 1.- Ante el primer estrado, el 22 de junio de 20171 el Banco Agrario de Colombia S.A. presentó demanda ejecutiva contra Bernardo Peña Ortiz para obtener el pago de las deudas insolutas vertidas en los pagarés n.° 031656100005818 y 4481860001097721, atribuyendo la competencia de esa autoridad por el domicilio del accionado. 2.- El 6 de julio siguiente la dependencia seleccionada libró mandamiento de pago, el 1° de noviembre de 2018 ordenó seguir adelante la ejecución y el 30 de septiembre de 2021 aprobó la liquidación del crédito; no obstante, 1 Folio 91, archivo digital 02Demanda.pdf Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 2 intempestivamente el 1° de marzo de 2024 declaró la falta de competencia y remitió el plenario al juez de Bogotá, en atención a que el banco actor era una entidad pública con domicilio en esta ciudad, como lo establecía el numeral 10 del artículo 28 del Código General del Proceso y el proveído de esta Corporación CSJ AC3745-2023. 3.- El Juzgado Cuarenta y Siete Civil Municipal de la capital de la República, a quien fue asignado el asunto por reparto, por razón de la cuantía lo envió al juez de pequeñas causas y competencia múltiple de la misma urbe. 4.- El receptor rehusó el conocimiento y propuso el conflicto negativo de esta especie, al considerar que a la operadora judicial de Simijaca le asistía atribución para continuar con el compulsivo debido a que libró mandamiento de pago y lo tramitó al punto que ordenó seguir adelante la ejecución y aprobó la liquidación del crédito, pues actuar en contrario implicaba desconocer el principio de la perpetuatio jurisdictionis.
II. CONSIDERACIONES 1.- Como la divergencia que se analiza se trabó entre dos estrados de diferentes distritos judiciales, correspondería a la Corte dirimirla en Sala Unitaria como superior funcional común de ellos, según lo establecen los artículos 35 y 139 del Código General del Proceso y 16 de la Ley 270 de 1996, este último modificado por el artículo 7º de la Ley 1285 de 2009.
Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 3 2.- Se indicó con antelación que el Juzgado Promiscuo Municipal de Simijaca, libró mandamiento de pago (6 julio 2017), ordenó seguir adelante la ejecución (1° noviembre 2018) y aprobó la liquidación del crédito (30 septiembre 2021), no obstante, más de seis años después declaró la falta de competencia y envió la actuación al juez de Bogotá (1° marzo 2024), en virtud del pronunciamiento CSJ AC3745- 2023, que reiteró el AC140-2020, tras estimar que le era imposible continuar gestionándola porque el Banco Agrario tenía el domicilio en la capital de la República.
En ese proveído que emitió esta Sala para superar la disparidad de criterios de sus integrantes frente a los «procesos de imposición de servidumbre de conducción de energía eléctrica adelantados por empresas de servicios públicos domiciliarios», que igualmente ha aplicado a todos los asuntos en que intervienen entidades públicas, sostuvo que la atribución de competencia que hace el numeral 10 del artículo 28 del ordenamiento procesal vigente se enmarca en el factor subjetivo y, por tanto, resulta improrrogable y está llamada a prevalecer sobre el factor territorial a voces de los cánones 16 y 29 de la misma codificación, de suerte que el único facultado para conocer esa clase de litigios es el juzgador del domicilio de la entidad pública demandante.
Sin embargo, allí mismo se precisó, así como en los respectivos salvamentos de voto, entre otros, del suscrito Magistrado, que se trataba de una temática cuya solución no resultaba pacífica en los estamentos judiciales, razón por la cual la interpretación normativa que allí prevaleció Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 4 estaría llamada a orientar la solución de asuntos venideros, esto es, los que «a futuro» se suscitaran -se resalta-, circunstancia que no podía predicarse, en rigor, de una causa como la que aquí se analiza que inició su marcha mucho antes (2017) de la providencia unificadora emitida por esta Corporación y, en su momento, fue asumida sin objeciones por el primer juzgador.
Valga recordar, como se señaló en CSJ AC4856-2021 y se recordó recientemente en AC2302-2022 y AC101-2023, que: [e]n este punto cabe destacar la regla de preclusión o consumación de los actos procesales que campea en el ordenamiento patrio en virtud de la cual cuando una etapa o aspecto del litigio han sido superados, no puede válidamente volverse sobre ellos, so pena de introducir caos, incertidumbre, tornar interminable el debate y, por ende, contravenir los imperativos de economía procesal, concentración, inmediación, tutela judicial efectiva y duración razonable de los procesos.
La misma pauta empalma con el principio de seguridad, en cuanto los sujetos que intervienen en la controversia y, en general, la comunidad jurídica, albergan la expectativa legítima de que las etapas de un pleito están asentadas en bases firmes y, por lo tanto, no pueden ser removidas en cualquier momento. 3.- Así las cosas, es trascendente el yerro del Juzgado Promiscuo Municipal de Simijaca, al declinar la competencia que legal y válidamente tenía cuando asumió el pleito, ya que el domicilio del demandado era una de las opciones que para esa época admitían los diferentes integrantes de la Sala como determinantes de esa potestad, amén de que aplicaban el principio de la perpetuatio jurisdictionis, por lo que no existían razones para que a posteriori se desprendiera del asunto por un cambio de criterio que no le era extensivo, Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 5 máxime si no hay algún reparo sobre el particular por parte de la curadora ad litem que representó al contendiente. 4.- En suma, como las razones que invocó la primigenia funcionaria para apartarse de esta causa no se acompasan con la realidad procesal ni con la tesitura jurisprudencial que regía cuando asumió el litigio, se descarta la existencia del conflicto aquí esbozado y se dispondrá el retorno del plenario a esa sede para que continúe con su impulso.
III. DECISIÓN En mérito de lo expuesto, el suscrito Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Agraria y Rural, RESUELVE Primero: Declarar inexistente el conflicto de competencia. Segundo: Devolver el expediente al Juzgado Promiscuo Municipal de Simijaca, para que continúe tramitándolo. Comuníquese lo decidido al otro estrado.
Tercero: Librar, por secretaría, los oficios correspondientes. Radicación n.° 11001-02-03-000-2024-04194-00 6
NOTIFÍQUESE OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE Magistrado Firmado electrónicamente por: Octavio Augusto Tejeiro Duque Magistrado Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica, conforme a lo dispuesto en artículo 103 del Código General del Proceso y el artículo 7 de la ley 527 de 1999 Código de verificación: E38189A0932E4CCD8164C8ACE2AD3A757CD151296972665F2A0B64B7911A91D0 Documento generado en 2024-10-09