AC1476-2023 Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 Bogotá D.C., treinta (30) de mayo de dos mil veintitrés (2023). Decide la Corte el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga y Primero Civil Municipal de Oralidad de Envigado, para conocer de la demanda de imposición de servidumbre de conducción de energía eléctrica promovida por Greenyellow Energía de Colombia S.A.S. contra Grasas y Derivados - Gradesa S.A.-.
ANTECEDENTES 1. Ante el primero de los despachos en mención la promotora instauró demanda verbal para la imposición de servidumbre de conducción de energía eléctrica sobre el predio denominado «La Nubia A10», ubicado en el municipio de Ciénaga, departamento de Magdalena, identificado con folio de matrícula inmobiliaria n.º 222-48379. En el libelo la demandante invocó que ese juzgado era el competente por «la calidad de la parte demandante» y la ubicación del bien inmueble objeto de servidumbre.
Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 2 2. El referido despacho lo rechazó por falta de competencia territorial, por cuanto si bien el inmueble objeto de la servidumbre se encuentra ubicado en Ciénaga, haciendo aplicable el numeral 7º del artículo 28 del Código General del Proceso, prima el numeral 10º ídem, que es adaptable en el caso concreto ya que «las empresas de servicios públicos domiciliarios, sean oficiales, mixtas o privadas son entidades descentralizadas según Sentencia C- 736 de 2007».
Por lo que debe conocer el juez de su domicilio principal, fuero privativo que tiene prelación, según el artículo 29 ibidem. 3. El juzgado destinatario del expediente declinó su conocimiento y planteó la colisión negativa, en razón a que la entidad demandante no es una empresa de aquellas a las que le sea aplicable el numeral 10º en mención, sino una sociedad comercial de naturaleza privada.
Por ello, concluyó, la competencia era del primer estrado judicial. 4. Mediante escrito presentado a esta Corporación el 4 de mayo de los presentes, el apoderado de la demandante solicitó el retiro de la demanda, en los términos del artículo 92 del Código General del Proceso (archivo digital 0007Memorial.pdf). CONSIDERACIONES 1. Habida cuenta que la presente colisión de atribuciones de la misma especialidad jurisdiccional enfrenta juzgados de diferentes distritos judiciales, incumbe a esta Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 3 Sala de Casación desatarla como superior funcional común de ambos, de acuerdo con los artículos 139 del Código General del Proceso y 16 de la ley 270 de 1996 modificado por el 7º de la ley 1285 de 2009. 2.
El numeral 7° del artículo 28 del Código General del Proceso consagra que «[e]n los procesos en que se ejerciten derechos reales, en los divisorios, de deslinde y amojonamiento, expropiación, servidumbres, posesorios de cualquier naturaleza restitución de tenencia, declaración de pertenencia y de bienes vacantes y mostrencos, será competente de modo privativo, el juez del lugar donde estén ubicados los bienes, y si se hallan en distintas circunscripciones territoriales, el de cualquiera de ellas a elección del demandante».
A su vez, el numeral 10º dispone que «[e]n los procesos contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o una entidad descentralizada por servicios o cualquier otra entidad pública, conocerá en forma privativa el juez del domicilio de la respectiva entidad… Cuando la parte esté conformada por una entidad territorial, o una entidad descentralizada por servicios o cualquier otra entidad pública y cualquier otro sujeto, prevalecerá el fuero territorial de aquellas».
Por tanto, para dirimir esta dualidad de competencias de carácter privativo, el canon 29 del C.G.P. dispone: «[e]s prevalente la competencia establecida en consideración a la calidad de las partes… Las reglas de competencia por Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 4 razón del territorio se subordinan a las establecidas por la materia y por el valor» (resaltado por la Corte).
Por ende, en los procesos en que se ejercen derechos reales se aplica el fuero territorial correspondiente al lugar donde se encuentre ubicado el bien, pero en el evento de que sea parte una entidad pública, la competencia privativa será la del domicilio de esta, por regla de principio. Esto en estrecha concordancia con lo decantado por la Sala, a través del precedente (AC140-2020), que guarda simetría con el sub examine, habida cuenta que el artículo 29 del Código General del Proceso da prevalencia al factor subjetivo sobre cualquier otro, por cuanto la competencia «en consideración a la calidad de las partes» prima.
Sobre el particular, resáltese que el factor subjetivo se establece a partir de «la calidad de las partes del juicio, con el fin de otorgar competencia a jueces de jerarquía superior cuando se trata de entidades públicas: nación, departamentos, municipios, intendencias y comisarias»1, y abre camino a los siguientes elementos axiales: I) una competencia «exclusiva» que consulta a determinados funcionarios judiciales y «excluyente» frente a otros factores que la determinan, al punto que proscribe la «prorrogabilidad»;
II) cualificación del sujeto procesal que interviene en la relación jurídico adjetiva, revestido de cierto fuero como acaece con los Estados extranjeros o agentes 1 Hernando Devis Echandía, Tratado de Derecho Procesal Civil Parte General, Tomo II, Editorial Temis, 1962, p. 147. Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 5 diplomáticos acreditados ante el gobierno de la República en los casos previstos por el derecho internacional (vr. g. num. 6°, art. 30 C.G.P.); y III) juez natural especial designado expresamente por el legislador para conocer del litigio en el que interviene el sujeto procesal calificado.
De allí que, como lo precisó esta Corporación en el auto AC140-2020 mencionado, aludiendo al factor subjetivo de competencia: Entendido pacíficamente este, tanto por la doctrina como por la jurisprudencia, como aquel que mira la calidad de las partes en un proceso, dado que permite fijar la competencia según las condiciones particulares o las características especiales de ciertos sujetos de derecho que concurren al mismo, es indudable que este ha estado presente en legislación procesal patria de manera dispersa, al punto que su regulación aparece dentro de los capítulos que disciplinan otros factores de competencia, situación que se ha mantenido hoy día. Para comprender lo anterior, basta con mirar el desarrollo que ha tenido la ley procesal en punto al conocimiento de procesos civiles en los que el Estado es parte, aspecto sobre el cual, la Sala en providencia AC2429-2019, indicó: ‘Con el Código de Procedimiento Civil de 1970, se adscribió a los jueces civiles del circuito todos los asuntos de ese linaje en los que el Estado fuera parte.
Bajo dicha normatividad, era la calidad del sujeto el único criterio determinante de la asignación de competencia entre funcionarios, sin consideración a la cuantía del juicio, es decir, bastaba con que en la relación procesal interviniera una entidad de derecho público –como demandante o demandada–, para que el competente fuera el citado juez.
Posteriormente, el Decreto 2282 de 1989 dispuso que la prerrogativa señalada en el canon 16 debía mantenerse solamente en los asuntos de menor o mayor cuantía, de modo que si la tramitación era de mínima cuantía, el fuero subjetivo desaparecía, y el asunto se asignaba al juez municipal en única instancia, siguiendo las pautas generales de atribución. Por ello, cabe afirmar que a partir de la vigencia de la norma recién citada, desapareció el fuero automático concerniente a la calidad de las entidades de derecho público, amalgamándose el factor subjetivo con el objetivo, cuantía del asunto.
En la siguiente reforma al Código de Procedimiento Civil, introducida por la Ley 794 de 2003, Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 6 el fuero especial que viene comentándose se eliminó definitivamente2, de modo que, quizá sin proponérselo, la nueva regulación vació de contenido el artículo 21 del mentado estatuto adjetivo, relacionado con los sistemas de conservación y alteración de la competencia, que estaba restringido a ‘la intervención sobreviniente de agentes diplomáticos acreditados ante el gobierno nacional”, pero siendo ahora estos los únicos que, en vigencia de dicha legislación, conservaban un ‘fuero especial’.
El Código General del Proceso, a su turno, no replicó ninguna de las referidas soluciones, sino que introdujo un mandato de atribución subjetiva novedoso, ya no vinculado con la cuantía del asunto, como sucedía entre 1989 y 2003, sino con otro factor, el territorial, al decir que “[e]n los procesos contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o una entidad descentralizada por servicios o cualquiera otra entidad pública, conocerá en forma privativa el juez del domicilio de la respectiva entidad’.
Conforme a lo expuesto, es viable sostener, entonces, que el factor de competencia subjetivo no ha tenido un capítulo propio en los ordenamientos procesales que han regido y rigen la actividad judicial, en tanto sus disposiciones han quedado inmersas dentro de capítulos que regulan distintos factores de competencia3, como son el territorial (Num. 10º, Art. 28 C.G.P.) y el funcional (Num. 6º, Art. 30, C.G.P.4), circunstancia que no le resta, de ninguna manera, su identidad y las características que le son inherentes5.
Por tanto, es inobjetable que tales preceptos desarrollan el factor subjetivo de competencia, el cual se establece a partir de la calidad de las partes del juicio, con el fin de otorgar competencia a jueces de cierta jerarquía o lugar cuando se trata de sujetos de derecho público internacional o entidades públicas del Estado, respectivamente6… (CSJ AC140 de 2020, 24 ene. 2020, rad. 2019-00320). 2 Ya que el numeral 1º del artículo 16 pasó a decir: “Sin perjuicio de la competencia que se asigne a los jueces de familia, los jueces de circuito conocen en primera instancia de los siguientes procesos: 1.
De los procesos contenciosos que sean de mayor cuantía, salvo los que correspondan a la jurisdicción de lo contencioso administrativo”, eliminando cualquier referencia a la Nación o entidades de derecho público en general. 3 Ver en este mismo sentido, CSJ AC5444-2018 y AC2844-2019, entre otros. 4 Que armoniza con el Art. 27 ibídem. 5 como lo son: i) competencia exclusiva y excluyente: porque consulta a determinados funcionarios judiciales y desplaza a otros factores que la determinan, al punto que proscribe la prorrogabilidad; ii) cualificación del sujeto procesal: ya que reviste de cierto fuero al extremo que interviene en la relación jurídico adjetiva, como acaece en los supuestos de las normas citadas; y, iii) juez natural especial: ya que es designado expresamente por el legislador el juez que va a conocer del litigio en el que interviene el sujeto procesal calificado (CSJ AC5444-2018). 6 Coinciden con esta posición los tratadistas Hernando Devis Echandía, Tratado de Derecho Procesal Civil Parte General, Tomo II, Editorial Temis, 1962, pág. 147, y, Hernán Fabio López Blanco, Código General del Proceso – Parte General, Editorial Dupré Editores, 2016, pág. 252.
Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 7 3. Lo dicho traduce que la competencia le corresponde al Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga, por cuanto allí se ubica el bien inmueble sobre el cual se pretende la imposición de la servidumbre de conducción de energía eléctrica. Lo anterior, por cuanto Greenyellow Energía de Colombia S.A.S. es una sociedad de naturaleza comercial, constituida por documento privado el 20 de diciembre de 2012, con accionista único y domicilio en la ciudad de Envigado, y cuyo objeto social, si bien se circunscribe a cualquier actividad lícita, se especializa en la producción y venta de energía solar, como su sociedad matriz.
Y, si bien estas empresas adquieren una naturaleza especial, per se no las convierte en entidades públicas, pues como advirtió la Corte Constitucional, los particulares pueden asumir la prestación de servicios públicos y quedan sujetos al régimen diseñado para la adecuada prestación de esos servicios (Sentencia C-736 de 2007). Desde esta óptica, carece de razón el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga para rehusar la competencia en el asunto que ahora ocupa la atención de la Corte, por cuanto el libelo en este caso no podría ser conocido por el despacho judicial del lugar donde tiene su domicilio la entidad demandante.
Se reitera, no es de aquellas a las cuales les debe ser aplicado lo consagrado en el numeral 10º del artículo 28 y, en concordancia, el precepto 29, ambos del Código General del Proceso. Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 8 4. En suma, aplicando el fuero privativo territorial de competencia establecido en el numeral 7º del mencionado canon 28, el conocimiento de la demanda corresponde al juez de Ciénaga, por la ubicación del bien inmueble donde se pretende imponer la servidumbre. 5.
Como consecuencia de lo anotado, se remitirá el expediente al Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga, por ser el competente para conocer de la demanda, y se informará de esta determinación al otro despacho involucrado en la colisión que aquí queda dirimida. 6. Por último, el juzgador competente deberá decidir lo atinente al retiro de la demanda, en tanto la competencia de la Corte en esta materia está delimitada a resolver el conflicto de competencia suscitado, como lo prevén las disposiciones citadas en el numeral 1º del acápite de consideraciones de esta providencia. DECISIÓN Con base en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil y Agraria, declara que el competente para conocer de la demanda de la referencia es el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga, al que se le enviará de inmediato el expediente.
Comuníquese esta decisión al otro estrado judicial involucrado en el conflicto, para lo cual se remitirá una copia de esta providencia. Radicación n.° 11001-02-03-000-2023-01786-00 9 El Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Ciénaga resolverá lo pertinente sobre la solicitud de retiro de la demanda. Notifíquese y cúmplase. AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO Magistrado Firmado electrónicamente por Magistrado(a)(s): Aroldo Wilson Quiroz Monsalvo Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica, conforme a lo dispuesto en artículo 103 del Código General del Proceso y el artículo 7 de la ley 527 de 1999 Código de verificación: ADE3BBA2A1766ED6B752955A1EAE8E1D3265B4F77039FB55B8DD5EB25D3E65ED Documento generado en 2023-05-30