Micelio
20001233900020200049301Consejo de Estado · Sección Segunda (Subsección A)Sentencia2023-08-10

Radicación interna: 4850-2023 · LEY 1437 NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO

Ponente: Rafael Francisco Suárez Vargas

Actor: Luz Marina Lobo Blanco·Demandado: Nacion - Ministerio De Educacion Nacional - Fondo Nacional De Prestaciones Sociales Del Magisterio

Calle 12 No. 7 – 65 – Tel: (57-1) 350-6700 Bogotá D.C. – Colombia www.consejodeestado.gov.co CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN SEGUNDA - SUBSECCIÓN A CONSEJERO PONENTE: RAFAEL FRANCISCO SUÁREZ VARGAS Bogotá, D.C., cuatro (4) de septiembre de dos mil veinticuatro (2024) Referencia: NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO Radicación: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Demandado: Nación, Ministerio de Educación, Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio Temas: Régimen de cesantías con retroactividad SENTENCIA SEGUNDA INSTANCIA __________________________________________________________________ Decide la Sala el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante, contra la sentencia proferida el veinticinco (25) de mayo de dos mil veintitrés (2023), por el Tribunal Administrativo del Cesar, por medio de la cual se denegaron las pretensiones de la demanda. 1.

Antecedentes 1.1. La demanda 1.1.1. Las pretensiones En ejercicio del medio de control de nulidad y restablecimiento del derecho, consagrado en el artículo 138 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, la señora Luz Marina Lobo Blanco formuló demanda, en orden a que se declare la nulidad parcial de la Resolución 01157 de 26 de septiembre de 2019, mediante la cual se reconoció y ordenó el pago de las cesantías parciales teniendo en cuenta el régimen anualizado. 2 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Como consecuencia de lo anterior, y a título de restablecimiento del derecho, solicitó i) declarar que tiene derecho al reconocimiento, liquidación y pago de sus cesantías, con base en el régimen de retroactividad; ii) ordenar el reconocimiento y pago de la indexación de las cesantías anuales causadas; iii) ordenar el cumplimiento de la sentencia en los términos del artículo 192 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo; iv) reconocer los reajustes de valor, de conformidad con el artículo 187 ibidem; y, v) condenar en costas a la entidad demandada. 1.1.2.

Hechos Como hechos relevantes, el apoderado de la demandante señaló los siguientes: (i) La señora Luz Marina Lobo Blanco fue nombrada como docente desde el 9 de enero de 1989, en el municipio de Valledupar. (ii) El 12 de septiembre de 2019, la señora Lobo Blanco solicitó ante la Secretaría de Educación de Valledupar – Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, el pago de sus cesantías parciales.

(iii) Por Resolución 01157 de 26 de septiembre de 2019, la Secretaría de Educación de Valledupar, Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio le reconoció sus cesantías parciales con base en el régimen anualizado. (iv) El 9 de diciembre de 2019, presentó solicitud de conciliación extrajudicial ante la Procuraduría General de la Nación y el 11 de febrero de 2020, esta se declaró fallida por falta de ánimo conciliatorio. 1.1.3.

Normas violadas y concepto de violación 3 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Como tales, se señalaron los artículos 1, 2, 4, 5, 6, 13, 23, 25, 53, 58, 228 y 336 de la Constitución Política; las Leyes 6ª de 1945; 57 y 153 de 1997; 91 de 1989; 4.º de 1992; 5 de 1969; y, 344 de 1996; y, el Decreto 2277 de 1979.

Al desarrollar el concepto de violación, el apoderado de la demandante expuso los siguientes argumentos: (i) El acto demandado está afectado por violación de la ley, toda vez que los artículos 12 y 17 de la Ley 6ª de 1945 crearon el auxilio de cesantías y tal prestación se hizo extensiva a los trabajadores territoriales -de los departamentos, intendencias y comisarías, y municipios-, por virtud del artículo 1 ibidem, régimen que permaneció vigente de conformidad con las diferentes disposiciones que posteriormente consagraron tal emolumento.

(ii) De igual manera, sobre esa materia, y en torno a los docentes, el legislador, en el artículo 6 de la Ley 60 de 1993 estableció que el personal docente con vinculación departamental, distrital y municipal sería incorporado al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio y se le respetaría el régimen prestacional vigente de la entidad territorial; además, la Ley 4 de 1992 determinó que la fijación del régimen salarial y prestacional allí dispuesto se haría garantizando los derechos adquiridos.

(iii) Por otro lado, la Ley 115 de 1994 estableció un régimen especial para los educadores estatales, pero en él indicó que, en ningún caso, se podrían desmejorar los salarios y prestaciones sociales de los docentes, garantía que también se consagró en el Decreto 196 de 1995, artículo 5, entre otros. (iv) Con fundamento en todo lo anterior, a los docentes territoriales se les debe seguir aplicando el régimen de retroactividad de cesantías, pues solo con posterioridad al 31 de diciembre de 1996 se previó, para los empleados del orden territorial, el régimen de liquidación anual, en aplicación de la Ley 344 de 1996 y su Decreto reglamentario 1582 de 1998. 4 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco 1.2.

Contestación de la demanda 1.2.1. Nación, Ministerio de Educación, Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio La parte demandada guardó silencio. 1.3. La sentencia apelada El Tribunal Administrativo del Cesar, mediante sentencia proferida el 25 de mayo de 2023,1 denegó las pretensiones de la demanda, pues consideró lo siguiente: (i) De conformidad con lo dispuesto en la Ley 91 de 1989 y la jurisprudencia del Consejo de Estado, al personal docente vinculado hasta el 31 de diciembre de 1989, se les respetaría el régimen prestacional vigente para la entidad territorial y para el caso de las cesantías este se calcularía bajo el sistema de retroactividad, sin embargo, a los vinculados con posterioridad a dicha fecha, sin distinguir entre docente nacionales y territoriales, se les aplicaría el sistema anualizado de cesantías, sin retroactividad.

(ii) Pese a que la parte actora aportó los Decretos 001 de 9 de enero de 1986 y 9 de 31 de enero de 1989, a través de los cuales fue nombrada en el cargo de maestro municipal en la Escuela de San Francisco de Asís y docente en el municipio de el Copey, respectivamente, al requerir tanto al departamento del Cesar como al municipio de el Copey para que allegara copia de los actos de posesión, dichas entidades manifestaron que no reposaba ninguna documentación relacionada con la señora Lobo Blanco, por lo que no fue dable establecer qué prestaciones le fueron reconocidas, así como tampoco el término de duración de dichas vinculaciones.

(iii) El único documento que registra el nombramiento en propiedad como docente de la señora Luz Marina es el Decreto 058 de 14 de febrero de 1992, fecha que 1 Índice 33 de Samai. 5 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco igualmente aparece en la historia de vida laboral allegada al expediente.

(iv) Al hacer un análisis de los documentos aportados por la demandante y lo que reposa en los archivos de las entidades territoriales a las cuales estuvo vinculada la demandante, no es posible acoger el argumento expuesto por la parte actora quien pretende que se reconozca la vinculación continua de la docente desde 1986 y su derecho a la aplicación del régimen retroactivo de cesantías.

(v) Evidencian los documentos aportados que si bien es cierto la señora Luz Marina sostuvo vinculaciones como docente del municipio de el Copey en los años 1986, 1989, 1990 y 1991, éstos nombramientos tuvieron carácter temporal, pues no de otra forma se explica que para el desempeño del cargo de docente municipal se haya debido nombrar en diferentes fechas como maestra en el mismo ente territorial, algunas de ellas en los meses de enero o abril de la respectiva vigencia. (vi) Así, como su nombramiento en propiedad se surtió el 14 de febrero de 1992, es decir, con posterioridad al proceso de nacionalización desarrollado por la Ley 43 de 1975, que inició el 1.º de enero de 1976 y finalizó el 31 de diciembre de 1980, debe aplicársele el régimen prestacional y salarial de los docentes del orden nacional contemplado en la Ley 91 de 1989.

(vii) En ese orden de ideas, teniendo en cuenta que la señora Lobo Blanco se vinculó como docente al servicio del municipio de Valledupar desde el mes de febrero de 1994, sus cesantías comenzaron a generarse a partir de dicha anualidad, razón por la cual deben ser liquidadas anualmente y sin retroactividad. 1.4. El recurso de apelación La demandante, por conducto de apoderado, interpuso recurso de apelación2 y lo sustentó así: 2 Índice 37 de Samai. 6 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco (i) El tribunal de primera instancia desconoció que su vinculación con el departamento del Cesar se realizó desde el 9 de enero de 1986, de manera ininterrumpida.

(ii) Así las cosas, tiene derecho a que sus cesantías causadas antes del 1.º de enero de 1990 sean pagadas retroactivamente, con base en el promedio del salario devengado en su último año de servicios y que las cesantías a partir de dicha fecha le sean canceladas de manera anualizada, actualizadas al valor presente. (iii) No era dable la condena en costas en primera instancia, dado que no se incurrió en mala fe y el demandante no cuenta con los recursos económicos suficientes para sufragarlas. 1.5.

Alegatos de conclusión en segunda instancia De conformidad con los artículos 243 y 247, numerales 3, 4, 5 y 6 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, último que fue modificado por el artículo 67 de la Ley 2080 de 2021 y teniendo en cuenta que no hubo solicitud de pruebas en el recurso de apelación, se prescindió de la etapa de alegatos de conclusión. 1.6.

El ministerio público El agente del ministerio público no rindió concepto. 2. Consideraciones 2.1. El problema jurídico Se circunscribe a establecer si la demandante puede ser beneficiaria de la liquidación de cesantías con el sistema de retroactividad, previsto en la Ley 6ª de 1945. 2.2. Marco normativo 7 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco La Ley 6 de 1945 «por la cual se dictan algunas disposiciones sobre convenciones de trabajo, asociaciones profesionales, conflictos colectivos y jurisdicción especial de trabajo», en el artículo 12, literal f), estableció, a favor de los trabajadores oficiales, el derecho al auxilio de cesantías a razón de un mes de sueldo por cada año de servicio y, proporcionalmente, por fracciones de año, y el artículo 17, literal a), ibidem, consagró que ese auxilio se reconocería a todos los empleados y obreros nacionales de carácter permanente.

El Decreto 1160 de 1947 «sobre auxilio de cesantías», en su artículo 6, señaló que para liquidar las cesantías se toma como base el último sueldo o jornal, salvo que hubiera sufrido modificaciones en los 3 últimos meses, caso en el cual se toma el promedio de lo devengado en los últimos 12 meses o en todo el tiempo servido, si fuere menor a ese lapso.

Ahora bien, el Decreto 3118 de 1968 creó el Fondo Nacional de Ahorro, y dentro de los objetivos que estableció para la administración de sus recursos, fijó los siguientes: «pagar oportunamente el auxilio de cesantía a empleados públicos y trabajadores oficiales»3, y «proteger dicho auxilio contra depreciación monetaria»4; con tales finalidades, el artículo 3 ibidem determinó que las cesantías de los empleados públicos y trabajadores oficiales al servicio de los Ministerios, Departamentos Administrativos, Superintendencias, Establecimientos Públicos y Empresas Industriales y Comerciales del Estado debían ser liquidadas y entregadas al Fondo; asimismo, en su artículo 22 ordenó a la Caja Nacional de Previsión Social realizar, con corte a 31 de diciembre de 1968, la liquidación de cesantías de los empleados públicos y trabajadores oficiales afiliados a ella.

Con lo previsto en los artículos 27, 28 y 33 ibidem empezó el llamado «desmonte del régimen de retroactividad de cesantías», pues se dispuso la liquidación anual de esta prestación para los empleados y trabajadores de las entidades aludidas previamente, y la liquidación definitiva por la porción de tiempo laborada durante el 3 Artículo 2 literal a) del Decreto 3118 de 1968. 4 Artículo 2 literal b) del Decreto 3118 de 1968. 8 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco año del retiro, así como el reconocimiento de intereses anuales del 9%, a ser liquidados el 31 de diciembre de cada año, sobre el saldo que figure a favor de cada empleado.

El Decreto 432 de 1998 «por el cual se reorganiza el Fondo Nacional de Ahorro, se transforma su naturaleza jurídica y se dictan otras disposiciones», mantuvo el objetivo de administrar, de manera eficiente, las cesantías5, y, dentro de sus funciones, las de recaudo y pago de ese auxilio a los afiliados, al igual que la protección contra la pérdida de su valor adquisitivo6.

Además, en los artículos 6 y 7 ibidem, fijó un monto por concepto de intereses, con el propósito de evitar la pérdida del poder adquisitivo del auxilio de cesantías depositado, y un porcentaje a título de intereses sobre las cesantías. Ahora bien, la Ley 344 de 1996 «por la cual se dictan normas tendientes a la racionalización del gasto público, se conceden unas facultades extraordinarias y se expiden otras disposiciones», dio un paso adicional encaminado a generalizar el sistema de liquidación anual del auxilio de cesantías para los servidores públicos, al consagrar, en su artículo 13, lo siguiente: Artículo 13.- Sin perjuicio de los derechos convencionales, y lo estipulado en la Ley 91 de 1989, a partir de la publicación de la presente Ley, las personas que se vinculen a los Órganos y Entidades del Estado tendrán el siguiente régimen de cesantías: a) El 31 de diciembre de cada año se hará la liquidación definitiva de cesantías por la anualidad o por la fracción correspondiente, sin perjuicio de la que deba efectuarse en fecha diferente por la terminación de la relación laboral; b) Les serán aplicables las demás normas legales vigentes sobre cesantías, correspondientes al órgano o entidad al cual se vinculen que no sean contrarias a lo dispuesto en el literal a) del presente artículo;

(negrilla de la Sala). La norma vigente a la fecha de expedición de la ley previamente citada, que estableció el régimen anual de cesantías, era la Ley 50 de 1990, en cuyo artículo 99 consagró: 5 Artículo 2 del Decreto 432 de 1998. 6 Artículo 3, literales a), b) y c) del Decreto 432 de 1998. 9 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Artículo 99.- El nuevo régimen especial de auxilio de cesantía, tendrá las siguientes características: 1.

El 31 de diciembre de cada año se hará la liquidación definitiva de cesantía, por la anualidad o por la fracción correspondiente, sin perjuicio de la que deba efectuarse en fecha diferente por la terminación del contrato de trabajo. 2. El empleador cancelará al trabajador los intereses legales del 12% anual o proporcionales por fracción, en los términos de las normas vigentes sobre el régimen tradicional de cesantía, con respecto a la suma causada en el año o en la fracción que se liquide definitivamente. 3.

El valor liquidado por concepto de cesantía se consignará antes del 15 de febrero del año siguiente, en cuenta individual a nombre del trabajador en el fondo de cesantía que el mismo elija. El empleador que incumpla el plazo señalado deberá pagar un día de salario por cada retardo. 4. Si al término de la relación laboral existieren saldos de cesantía a favor del trabajador que no hayan sido entregados al Fondo, el empleador se los pagará directamente con los intereses legales respectivos.

(Negrilla de la Sala). El Decreto 1582 de 1998 reglamentó los artículos 13 de la Ley 344 de 1996 y 5 de la Ley 432 de 1998, y precisó que la norma a la que se debía remitir a efecto de la liquidación anual del auxilio de cesantías de quienes se afilien a fondos privados es la Ley 50 de 1990, en sus artículos 99, 102 y 104, y para liquidar las cesantías de los afiliados al Fondo Nacional de Ahorro, es la Ley 432 de 1998, artículo 5 y siguientes.

No obstante, para aquellos empleados que venían con una vinculación anterior al 31 de diciembre de 1996, cuando entró a regir la citada Ley 344 de 1996, se les continuaría respetando el régimen de liquidación del auxilio de cesantías consagrado en normas anteriores7. En todo caso, se abrió la posibilidad de que tales servidores públicos8 se acogieran al régimen anualizado de liquidación de cesantías y para este efecto debían proceder en la forma descrita en el artículo 3 del Decreto 1582 de 1998, que es la siguiente: 7 Es decir, el sistema de liquidación retroactiva, consagrado en Ley 6 de 1945, el Decreto 2767 de 1945, la Ley 65 de 1946 y el Decreto 1160 de 1947. 8 Aquellos que tuviera vinculación laboral anterior a la entrada en vigencia de la Ley 344 de 1996. 10 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Artículo 3º.- En el caso de servidores públicos vinculados con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley 344 de 1996, con régimen de retroactividad, que decidan acogerse al régimen de cesantía de dicha ley, se procederá de la siguiente forma: a) La entidad pública realizará la liquidación definitiva de las cesantías a la fecha de la solicitud de traslado; b) La entidad pública entregará el valor de la liquidación a la administradora seleccionada por el trabajador; c) En lugar de entregar dicha suma de dinero, las entidades territoriales podrán emitir a favor de cada uno de los servidores públicos que se acojan a este régimen, un título de deuda pública por el valor de la liquidación de las cesantías, con las características que se señalan más adelante, previo el cumplimiento de los trámites legales necesarios para su expedición (se resalta).

Además, a aquellos servidores cobijados por el régimen de liquidación retroactiva de cesantías se les continúa respetando este, por virtud de lo dispuesto en los artículos 29 del Decreto 1252 de 2000 y 310 del Decreto 1919 de 2002. Ahora bien, en lo que respecta al personal docente, se debe indicar que el artículo 3 de la Ley 91 de 1989 creó el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio como «una cuenta especial de la Nación, con independencia patrimonial, contable y estadística, sin personería jurídica, cuyos recursos serán manejados por una entidad fiduciaria estatal o de economía mixta, en la cual el Estado tenga más del 90% del capital» que estaría a cargo del pago de las prestaciones sociales11 que se causaran a favor del personal docente nacional y nacionalizado, a partir de la promulgación de esa ley.

La aludida ley, en su artículo 1, numeral 3, precisó que los docentes territoriales son aquellos «vinculados por nombramiento de entidad territorial, a partir del 1 de enero de 1976, sin el cumplimiento del requisito establecido en el artículo 10 de la 9 «Artículo 2.- Los servidores públicos que a 25 de mayo de 2000, disfrutaban del régimen de cesantías retroactivas continuarán en dicho régimen hasta la terminación de la vinculación laboral en el organismo o entidad en la que se aplica dicha modalidad prestacional.» 10 «Artículo 3.- Los empleados públicos a quienes se les esté aplicando el régimen de retroactividad de cesantías continuarán disfrutando del mismo, en los términos previstos en la Ley 344 de 1996 y el Decreto 1252 de 2000.» 11 De acuerdo con el artículo 5, numeral 1, de la Ley 91 de 1989. 11 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Ley 43 de 1975» y en el artículo 2 ibidem consagró lo relativo al reconocimiento de las prestaciones por parte del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, en los siguientes términos: Artículo 2º.- De acuerdo con lo dispuesto por la Ley 43 de 1975, la Nación y las entidades territoriales, según el caso, asumirán sus obligaciones prestacionales con el personal docente, de la siguiente manera: […] 5.- Las prestaciones sociales del personal nacional y nacionalizado que se causen a partir del momento de la promulgación de la presente Ley, son de cargo de la Nación y serán pagadas por el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio; pero las entidades territoriales, la Caja Nacional de Previsión Social, el Fondo Nacional de Ahorro o las entidades que hicieren sus veces, pagarán al Fondo las sumas que resulten adeudar hasta la fecha de promulgación de la presente Ley a dicho personal, por concepto de las prestaciones sociales no causadas o no exigibles.

En lo que tiene que ver con las cesantías, el reconocimiento de esa prestación a favor de todos los docentes, sin discriminar si se trata de territoriales, nacionales o nacionalizados, se estableció en el artículo 15 ibidem, en los siguientes términos: Artículo 15. A partir de la vigencia de la presente Ley el personal docente nacional y nacionalizado y el que se vincule con posterioridad al 1. de enero de 1990 será regido por las siguientes disposiciones: 3.

Cesantías: A. Para los docentes nacionalizados vinculados hasta el 31 de diciembre de 1989, el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio pagará un auxilio equivalente a un mes de salario por cada año de servicio o proporcionalmente por fracción de año laborado, sobre el último salario devengado, si no ha sido modificado en los últimos tres meses, o en caso contrario sobre el salario promedio del último año. B. Para los docentes que se vinculen a partir del 1. de enero de 1990 y para los docentes nacionales vinculados con anterioridad a dicha fecha, pero sólo con respecto a las cesantías generadas a partir del 1o. de enero de 1990, el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio reconocerá y pagará un interés anual sobre saldo de estas cesantías existentes al 31 de diciembre de cada año, liquidadas anualmente y sin retroactividad, equivalente a la suma que resulte de aplicar la tasa de interés, que de acuerdo con certificación de la Superintendencia Bancaria, haya sido la comercial promedio de captación del sistema financiero durante el mismo período.

Las cesantías del personal nacional docente, acumuladas hasta el 31 de diciembre de 1989, que pasan al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, continuarán sometidas a las normas 12 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco generales vigentes para los empleados públicos del orden nacional.

(Resalta la Sala). Es importante precisar que cuando la norma en cita se refirió a los docentes vinculados con posterioridad al 1 de enero de 1990 hizo alusión a todos aquellos cuya relación laboral iniciara en forma posterior a esa fecha, sin importar si se trata de nacionales, nacionalizados o territoriales (municipales o departamentales) pues, precisamente, la expresión está precedida de una «y», que es copulativa, es decir que «se usa para unir palabras»12, por ello la Sala entiende que además de los nacionales y nacionalizados a que se refiere la primera frase de la norma, adiciona o incluye a aquellos que se vincularan al servicio docente con posterioridad a la fecha límite allí establecida, y en torno a estos no se hizo diferenciación en relación con la autoridad de la que proviniera el nombramiento del docente, por lo que ha de entenderse que se trata de todos, sin discriminación alguna.

La Ley 60 de 1993, en su artículo 6º, en torno a los docentes territoriales determinó que «[serían] incorporados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio y se les [respetaría] el régimen prestacional vigente para la respectiva entidad territorial»; no obstante en el artículo 3, numeral 5, ibídem, en torno a los de la planta de personal de los establecimientos educativos territoriales, que fueran remunerados con recursos del situado fiscal, señaló que tenían el carácter territorial, en los siguientes términos: La prestación de los servicios educativos estatales y las obligaciones correspondientes, con cargo a los recursos del situado fiscal, se hará por los departamentos, caso en el cual los establecimientos educativos y la planta de personal tendrán carácter departamental, distribuida por municipios, de acuerdo con las necesidades de prestación del servicio; de todas maneras la administración del personal docente y administrativo se hará conforme a lo previsto en el artículo 6o. de la presente Ley.

Ahora bien, el artículo 175 de la Ley 115 de 1994, estableció la posibilidad de que los docentes que laboran en los establecimientos públicos educativos oficiales en los niveles de preescolar, de educación básica en los ciclos de primaria y secundaria y de educación media, se afiliaran al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del 12 www.rae.es. 13 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Magisterio; sin embargo, solo hasta el Decreto 196 del 25 de enero de 1995, se reglamentaron los artículos 6 y 176 de las Leyes 60 de 1993 y 115 de 1994, y en lo que respecta a la afiliación de los docentes territoriales al dicho fondo, determinó lo siguiente: Artículo 5º.- Docentes departamentales, distritales y municipales financiados con recursos propios.

Los docentes departamentales, distritales y municipales financiados con recursos propios de las entidades territoriales que estén vinculados a la fecha de vigencia del presente Decreto, serán incorporados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, previo el procedimiento establecido en el capítulo IV de este Decreto y el cumplimiento de los requisitos formales establecidos para el efecto, quedando eximidos de los requisitos económicos fijados para afiliación, siempre y cuando se encuentren vinculados a una caja de previsión o entidad que haga sus veces.

A estos docentes se les respetará el régimen prestacional que tengan al momento de la incorporación y no se les podrá imponer renuncias o exclusiones a riesgos asumidos por la ley y las entidades antecesoras, las cuales reconocerán su respectivo valor en los convenios interadministrativos a que se refiere el artículo 9º del presente Decreto.

Los docentes que se vinculen al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio con posterioridad a la incorporación de que trata el inciso inmediatamente anterior, deberán cumplir todos los requisitos de afiliación de naturaleza formal o normativa y económica y se afiliarán con sujeción al régimen establecido en la Ley 91 de 1989, en sus decretos reglamentarios y en las disposiciones que los modifiquen, adicionen o sustituyan.

(Resalta la Sala). Valga aclarar que el aludido decreto, también se refirió a la clasificación de docentes que estaba contenida en la Ley 91 de 1989, pues, en su artículo 3º lo previó así: Artículo 2º.- Definiciones. Para los efectos de la aplicación del presente Decreto, los siguientes términos tendrán el alcance indicado en cada uno de ellos: Docentes nacionales y nacionalizados: Son aquellos que han venido siendo financiados con recursos de la Nación y que se financian con recursos del situado fiscal, a partir de la entrada en vigencia de la Ley 60 de 1993.

Docentes Departamentales, Distritales y Municipales: a) Son los docentes vinculados por nombramiento de la respectiva entidad territorial con cargo a su propio presupuesto y que pertenecen a su planta de personal; b) Son Igualmente los docentes financiados o cofinanciados por la Nación- Ministerio de Educación Nacional, mediante convenios y que se encuentran vinculados a plazas departamentales o municipales.

(Se resalta). Ahora bien, la Ley 812 de 2003, por la cual se aprobó el Plan Nacional de Desarrollo 2003-2006, en su artículo 81 estableció que el régimen prestacional de «los 14 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco docentes nacionales, nacionalizados y territoriales, que se encuentren vinculados al servicio público educativo oficial, es el establecido para el Magisterio en las disposiciones vigentes con anterioridad a la entrada en vigencia de la presente ley».

Con fundamento en lo anterior y con el objeto de lograr la afiliación de los docentes territoriales al aludido fondo, el Decreto Nacional 3752 de 2003, estableció: Artículo 1°.- Personal que debe afiliarse al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio. Los docentes del servicio público educativo que estén vinculados a las plantas de personal de los entes territoriales deberán ser afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, previo el cumplimiento de los requisitos y trámites establecidos en los artículos 4° y 5° del presente decreto, a más tardar el 31 de octubre de 2004.

Parágrafo 1°.- La falta de afiliación del personal docente al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio implicará la responsabilidad de la entidad territorial nominadora por la totalidad de las prestaciones sociales que correspondan, sin perjuicio de las sanciones administrativas, fiscales y disciplinarias a que haya lugar.

(Negrilla fuera de texto). Parágrafo 2°.- Los docentes vinculados a las plantas de personal de las entidades territoriales de manera provisional deberán ser afiliados provisionalmente al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio mientras conserve su nombramiento provisional. Artículo 5°. Trámite de la afiliación del personal de las entidades territoriales.

Presentada la solicitud de afiliación por parte de la entidad territorial, dentro de los sesenta (60) días siguientes, se adelantará el siguiente procedimiento: (…) 2.3. Hechos probados De conformidad con las pruebas que obran en el expediente, se puede establecer lo siguiente: 2.3.1. Sobre la relación laboral de la demandante En relación a la relación laboral de la señora Luz Marina Lobo Blanco obran los siguientes documentos: 13 13 Índice 43 de Samai. 15 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco - Decreto 001 de 9 de enero de 1986, por el cual el alcalde municipal de el Copey nombró a la señora Luz Marina Lobo Blanco como maestra municipal en la Escuela de San Francisco de Asís. - Decreto 09 de 31 de enero de 1989, mediante el cual el alcalde municipal de el Copey nombró a la señora Luz Marina Lobo Blanco como maestra municipal. - Decreto 033 de 1990, emitido por el alcalde municipal de el Copey a través del cual nombró a la señora Luz Marina Lobo Blanco como maestra municipal. - Acta de posesión de 10 de abril de 1990, suscrita a mano, en la que se señaló que la señora Lobo Blanco se posesionó como maestra municipal, cargo cuyo nombramiento se efectuó mediante Decreto 033 de la misma fecha. - Acta de posesión de 20 de febrero de 1992, en la que se dispuso que la señora Lobo Blanco se posesionó en el cargo de docente de la Escuela Nueva Tierras Nuevas, cargo cuyo nombramiento se efectuó mediante Decreto 058 de 14 de febrero de 1992.

El Tribunal Administrativo del Cesar en audiencia inicial solicitó allegar a la Secretaría de Educación del municipio de Valledupar, los siguientes documentos: antecedentes administrativos de la Resolución 01187 de 26 de septiembre de 2019, hoja de vida de la señora Luz Marina Lobo Blanco, certificación en la que se indique si la demandante estuvo vinculada al municipio de Valledupar con anterioridad al 1 de enero de 1992.

Así, mediante Oficio de 15 de septiembre de 2021, emitido por la Secretaría de Educación del Cesar sostuvo «luego de un análisis exhaustivo a nuestras bases de datos de docentes y de personal administrativo, me permito informar que la señora Luz Marina Lobo Blanco no se encuentra adscrita a esta sectorial, razón por la cual resulta improcedente el trámite a la solicitud».

Por su parte, la Secretaría de Educación de Valledupar allegó copia de la hoja de vida de la señora Lobo Blanco, dentro del cual obra lo siguiente: 16 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco - Decreto 058 de 14 de febrero de 1992, por medio del cual el alcalde del municipio de el Copey nombró en propiedad a la señora Luz Marina Lobo Blanco como docente de primaria de la Escuela Nueva Tierras Nuevas. - Formato único de hoja de vida, en el que consta como primera vinculación laboral la de docente en propiedad efectuada el 14 de febrero de 1992. - Oficio proferido por el jefe de Sección de Recursos de la Secretaría de Educación del departamento del Cesar en el que se hace constar que el 14 de febrero de 1992, por Decreto 058, la señora Luz Marina Lobo Blanco fue nombrada en propiedad como docente. - Resolución 081 de 19 de abril de 1995, a través de la cual se trasladó a la señora Lobo Blanco a la Escuela Urbana Mixta la Quinta. - Oficio de 15 de agosto de 1997, emitido por el alcalde de Valledupar a través del cual aceptó la reubicación de la docente Lobo Blanco al municipio de el Copey. - Resolución 1370-A de 29 de diciembre de 2003, proferida por el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio Regional del Cesar por medio de la cual reconoció cesantías parciales a la docente, señalando que su año de vinculación como docente en propiedad fue en el año de 1992. - Formato Único para la expedición de certificado de la historia laboral emitido por la Fiduprevisora S.A. dentro del cual consta como primera vinculación laboral la del 14 de febrero de 1992, como docente en propiedad en el municipio de el Copey en la Escuela Tierras Nuevas. - Resolución 0240 de 31 de julio de 2009, proferida por el secretario de educación del municipio de Valledupar por medio de la cual reconoció cesantías parciales a la docente, señalando que su año de vinculación como docente en propiedad fue en el año de 1992. 2.3.2.

Sobre la reclamación de las cesantías parciales y su reconocimiento A través de Resolución 01157 de 26 de septiembre de 2019, el secretario de educación del municipio de Valledupar (Cesar) reconoció y ordenó el pago de las 17 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco cesantías parciales a favor de la señora Luz Marina Lobo Blanco, de conformidad con lo establecido en la Ley 91 de 1989.14 2.4.

Caso concreto. Análisis de la Sala A fin de resolver el problema jurídico planteado, la Sala considera necesario señalar que la postura de la entidad en torno al régimen que se debe aplicar para liquidar las cesantías de la demandante es el anualizado porque su vinculación se produjo con posterioridad a la entrada en vigencia de la Ley 91 de 1989, mientras que esta asegura que su prestación se debe liquidar con el sistema de retroactividad, en la medida en que su vinculación fue anterior al año 1990.

Al respecto, se debe señalar que tal como se demostró con las pruebas referidas previamente, la vinculación laboral de la accionante inició el 20 de febrero de 1992, como docente al servicio del municipio de Valledupar, de manera que esa fecha determina el régimen de liquidación de cesantías que le es propio, que no es otro que el anualizado.

En efecto, el ingreso de la demandante a la docencia oficial se produjo con posterioridad al 31 de diciembre de 1989, es decir, después de la entrada en vigencia de la Ley 91 de 1989, por lo que su régimen de cesantías es el que cobijaba a los empleados públicos del orden nacional, esto es, anualizado, sin retroactividad y sometido al reconocimiento de intereses15.

Por ello, aunque la Ley 60 de 1993 y el Decreto 196 de 1995 regularon lo relativo a la afiliación de los docentes territoriales al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, ello no quiere decir que a partir de ese trámite empezaba a regir el sistema anual, pues, para todos los docentes cuya vinculación laboral iniciaba desde el 1 de enero de 1990, se previó la liquidación de la prestación bajo ese régimen -anual- sin importar que estos fueran nacionales, nacionalizados o 14 Índice 43 de Samai. 15 A partir de lo previsto en el artículo 27 del Decreto 3118 de 1968, la liquidación de las cesantías de los empleados públicos del orden nacional, es anual y no retroactiva. 18 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco territoriales.16 La Sala no desconoce que tanto la Ley 91 de 1989, como el artículo 3 del Decreto 196 de 1995 contienen la clasificación de docentes, como nacionales, nacionalizados y territoriales; sin embargo, ello no quiere decir que tal enunciación hubiera tenido el propósito de aplicar, a estos últimos, el régimen prestacional de la entidad territorial correspondiente, sino realizar una diferenciación que tendría repercusión, en particular, para aquellos que venían con una vinculación anterior.17 En tales condiciones, esta Subsección debe precisar que si bien es cierto la incorporación de los docentes territoriales al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, que se produciría a partir de lo dispuesto en el Decreto 196 de 1995, garantizaba el régimen prestacional que tuvieran al momento de su incorporación, también lo es que en el caso de la demandante, para efectos de la liquidación de sus cesantías, el régimen que debía aplicarse no era otro que el anualizado contemplado en el artículo 15 de la Ley 91 de 1989, pues su vinculación laboral se produjo con posterioridad a esa disposición. Precisamente, las pruebas demuestran que el ingreso de la señora Lobo Blanco, como docente al servicio del municipio de Valledupar, ocurrió en febrero de 1992, es decir, con posterioridad al 1 de enero del mismo año, fecha establecida en el artículo 15 de la Ley 91 de 1989 para que entrara en vigor el sistema de liquidación de cesantías allí contemplado, y que regía en caso de nuevas vinculaciones docentes; por lo tanto, es forzoso concluir que se debe someter al régimen anualizado allí establecido.

Ahora, la parte actora señala en el escrito de la demanda y en el recurso de apelación que tuvo vinculaciones anteriores a 1992, esto es, desde 1986, motivo por el cual le es aplicable el régimen de retroactividad para la liquidación de sus 16 Tal es la interpretación que le ha dado la Sala a las disposiciones que en materia de cesantías aplican a los docentes, tal como se ha dejado sentado, entre otras, en providencia del 19 de octubre de 2017, radicación: 20001 23 39 000 2014 00289 01, número interno: 5010-15, M.P. William Hernández Gómez. 17 Entendiéndose anterior, aquella producida previamente a la vigencia de la Ley 91 de 1989. 19 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco cesantías.

Ante tal argumento, debe señalarse que de acuerdo con el material probatorio, se acreditó que si bien es cierto existen unas vinculaciones anteriores al 31 de diciembre de 1989, no se demostró que estas fueran de manera permanente, al contrario, estas fueron discontinuas, siendo este el motivo por el cual no constituye tiempo de servicio ininterrumpido que se sume al que dio origen a la reclamación de las cesantías de la actora.

Aunado a ello, cabe resaltar que pese a que la demandante allegó los Decretos de nombramiento, con dichos documentos, como lo sostuvo el tribunal de primera instancia, no se probó por cuánto tiempo fueron esas vinculaciones, razón por la cual el a quo decretó unas pruebas documentales, las cuales al ser allegadas ratifican que la vinculación como docente en propiedad, de manera permanente, de la señora Lobo Blanco surgió hasta el mes de febrero de 1992.

Por lo anterior, es importante destacar que la relación laboral de la que la accionante hace derivar su petición de cesantías y que se concedió a través del acto acusado, es la que inició el 20 de febrero de 1992, razón por la cual el régimen de cesantías que le era aplicable era el anualizado, como en efecto se hizo. Finalmente, si bien en el recurso de apelación la parte actora sostuvo no estar de acuerdo con la condena en costas de primera instancia, considera la Sala que este argumento carece de veracidad, en tanto que el Tribunal Administrativo del Cesar no emitió condena alguna en tal sentido. 3.

De la condena en costas El artículo 188 del CPACA establece que «[s]alvo en los procesos en que se ventile un interés público, la sentencia dispondrá sobre la condena en costas, cuya liquidación y ejecución se regirán por las normas del Código de Procedimiento Civil». 20 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Con base en tal mandato, esta Subsección venía sosteniendo que para imponer condena en costas, en vigencia del CPACA, se atendía una valoración objetiva,18 en la que el juez debía ordenarlas siempre y cuando se hubieran causado y en la medida de su comprobación, sin considerar factores subjetivos como la buena fe o la temeridad de las partes.

Sin embargo, dicho criterio debe revisarse a la luz del artículo 47 de la Ley 2080 de 2021, en tanto adicionó un inciso al artículo 188 del CPACA para precisar que «[e]n todo caso, la sentencia dispondrá sobre la condena en costas cuando se establezca que se presentó la demanda con manifiesta carencia de fundamento legal». De esta manera, debe entenderse que con la anterior modificación el juez está llamado a analizar la conducta de las partes en el proceso, así como la sustentación jurídica de sus intervenciones con el fin de determinar si es procedente o no imponer costas a cargo de alguna de ellas.

En el presente caso, los sujetos procesales ejercieron su defensa bajo la convicción de que contaban con suficiente respaldo legal, también aportaron pruebas y se apoyaron en la jurisprudencia vigente para obtener un pronunciamiento favorable a sus intereses, por lo que esta Sala se abstendrá de imponer condena en costas en segunda instancia. 4.

Conclusión Con los anteriores argumentos se concluye que la señora Luz Marina Lobo Blanco es beneficiaria del régimen anualizado para la liquidación de sus cesantías, razón por la cual se confirmará la sentencia de primera instancia que denegó la aplicación del régimen de retroactividad. En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso 18 Consejo de Estado, Sección Segunda, Subsección A, Radicado 13001-23-33-000-2013-00022-01 (1291-2014), actor: José Francisco Guerrero Bardi, Consejero Ponente: Dr. William Hernández Gómez. 21 Radicado: 20001 23 39 000 2020 00493-01 (4850-2023) Demandante: Luz Marina Lobo Blanco Administrativo, Sección Segunda, Subsección A, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, F A L L A Primero.- Confirmar la sentencia proferida el veinticinco (25) de mayo de dos mil veintitrés (2023), por el Tribunal Administrativo del Cesar, que denegó las pretensiones de la demanda, en el proceso promovido por la señora Luz Marina Lobo Blanco, contra la Nación, Ministerio de Educación, Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio.

Segundo.- No condenar en costas de segunda instancia a la parte demandante. Devolver el expediente al Tribunal de origen.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE La anterior providencia fue considerada y aprobada por la Sala en sesión de la fecha. RAFAEL FRANCISCO SUÁREZ VARGAS Firmado electrónicamente JORGE IVÁN DUQUE GUTIÉRREZ LUIS EDUARDO MESA NIEVES Firmado electrónicamente Firmado electrónicamente CONSTANCIA: La presente providencia fue firmada electrónicamente por la Sala en la plataforma del Consejo de Estado denominada SAMAI.

En consecuencia, se garantiza la autenticidad, integridad, conservación y posterior consulta, de conformidad con el artículo 186 del CPACA. GMSM