1 CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN TERCERA SUBSECCIÓN A Consejero ponente: JOSÉ ROBERTO SÁCHICA MÉNDEZ Bogotá D.C., veintisiete (27) de octubre de dos mil veintitrés (2023) Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA Temas: ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES – Improcedencia / RELEVANCIA CONSTITUCIONAL - Instancia adicional – la parte actora pretende reabrir un debate estrictamente legal y económico al no estar de acuerdo con lo decidido por el juez natural – reconocimiento de la sanción moratoria por el no pago oportuno de las cesantías a favor de los docentes oficiales afiliados al Fomag.
Procede la Sala a decidir la impugnación presentada por la parte accionante en contra de la sentencia proferida el 27 de junio de 2023 por la Sección Segunda, Subsección B 1 del Consejo de Estado, que negó el amparo deprecado en la demanda. I. A N T E C E D E N T E S A. Demanda y sus fundamentos 1.- El 26 de mayo del año en curso, la señora Librada Romero Martínez, a través de apoderado judicial, instauró acción de tutela contra el Tribunal Administrativo del Quindío, a fin de que se dejara sin efectos la sentencia del 11 de mayo de 2023, proferida por dicha autoridad judicial en el marco del proceso de nulidad y restablecimiento del derecho 2, que promovió contra la Nación – Ministerio de Educación Nacional – Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio3 y el municipio de Armenia, con el propósito de que se declarara la nulidad del acto administrativo ficto4, a través del cual se le negó el reconocimiento y pago de la sanción moratoria consagrada en la Ley 50 de 1990, así como el pago de la indemnización por el desembolso tardío de los intereses a las cesantías, consagrada 1 Conformada por los Consejeros César Palomino Cortés, Juan Enrique Bedoya Escobar y Carmelo Perdomo Cuéter. 2 Identificado con número de radicado 63001-33-33-006-2022-00092-02. 3 En adelante Fomag. 4 Que se configuró ante la falta de respuesta frente a la petición presentada por la demandante el 21 de julio de 2021.
Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 2 en la Ley 52 de 1975, por los servicios prestados en su calidad de docente oficial durante el año 2020. 2.- El asunto le correspondió para su conocimiento, en primera instancia, al Juzgado Sexto Administrativo del Circuito de Armenia, el cual, mediante sentencia del 29 de junio de 2022, negó las pretensiones de la demanda.
Esa decisión fue confirmada por el Tribunal Administrativo del Quindío, a través de fallo del 11 de mayo de 2023, al estimar que: (i) a la demandante no le son aplicables las disposiciones que consagran la sanción moratoria por el retardo en el pago de las cesantías anualizadas y de los intereses a las mismas, ya que el régimen de cesantías docente es especial, teniendo unas características propias que hacen que el pago de las sanciones solicitadas sea incompatible y;
(ii) no existe un criterio de unificación sobre la materia, que obligue a reconocer la penalidad objeto de reclamo a favor de la docente. 3.- La parte actora sostiene que la autoridad judicial accionada vulneró sus derechos fundamentales al debido proceso, seguridad social, igualdad y acceso a la administración de justicia5, al: (i) Incurrir en un defecto por desconocimiento del precedente, pues, a su juicio, a partir de las reglas fijadas en la Sentencia SU-98 de 2018, la Corte Constitucional y el Consejo de Estado han señalado de forma reiterada que en virtud del principio de favorabilidad, es posible aplicar a los docentes oficiales las disposiciones consagradas en la Ley 50 de 1990, en materia de sanción moratoria por la consignación extemporánea de cesantías anuales, de modo que el valor reconocido con corte a 31 de diciembre de cada año por concepto de la aludida prestación debe ser consignado en el Fomag a más tardar el 14 de febrero del año siguiente a su causación. (ii) Desconocer las reglas fijadas en las sentencias SU-98/2018, SU-332/2019 y SU41/2020 de la Corte Constitucional, así como el fallo de unificación proferido por el Consejo de Estado el 6 de agosto de 2020 dentro del proceso 08001-23-33-000- 2013-00666-01 y las sentencias proferidas por esta misma corporación en los procesos: 76001-23-31-000-200900867-01, 11001-0315-000-2018-03499-01, 08001-23-33-000-2014-00173-01, 08001-23-33-000-2014-00208-01, 08001-23-31- 000-2014-00254-01, 08001-23-33-000-2014-00132-01, 08001-23-31-000-2014- 00815-01, 08001-23-33-000-2015-00331-01, 19001-23-33-000-2015-00445-02, 08001-23-33-000-2014-01127-01, 40001-23-40-000-2017-00134-01, 080001-23-40- 000-2015-90008-01, 080001-23-40-000-2014-90022-01, 080001-23-33-000-2017- 00931-01, 080001-23-33-000-2015-00075-01, 76001-23-33-000-2013-00756-01, 080001-23-40-000-2017-00795-01, 47-001-23-33-000-2019-00359-01, 47-001-23- 5 También invocó la garantía de la “situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho”, así como los principios de perpetuatio jurisdictionis y seguridad jurídica.
Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 3 33-000-2019-00376-01, 08001-23-33-000-2015-00509-01 y 08001-23-33-000-2015- 90124-01. 4.- Finalmente, señaló que la postura adoptada por la Corte Constitucional y el Consejo de Estado ha sido acogida por los jueces administrativos en diversas decisiones6.
B. Sentencia de primera instancia 5.- Mediante sentencia del 27 de junio de 2023, la Sección Segunda - Subsección B del Consejo de Estado negó el amparo deprecado en la demanda al estimar que el Tribunal enjuiciado no incurrió en los defectos que le fueron endilgados, pues dicha autoridad explicó de forma clara y suficiente las razones por las cuales las providencias que se alegaron como desconocidas no contenían una regla jurisprudencial que constituyera precedente para el caso sometido a su consideración. Sin perjuicio de ello, el A quo destacó que no existe un criterio unificado por la Sección Segunda de esta Corporación en lo relativo al reconocimiento de la sanción moratoria a favor de los docentes oficiales por el pago tardío de las cesantías. 6.- Esbozado lo anterior, concluyó que la providencia acusada tuvo como fundamento las pruebas allegadas al proceso, así como el marco normativo y jurisprudencial que resultaba aplicable al caso concreto, sin que pueda decirse que la decisión adoptada vulnera los derechos fundamentales invocados por la parte actora.
C. La impugnación 7.- Inconforme con la decisión anterior, la parte actora interpuso impugnación. Para tal efecto reiteró los argumentos expuestos en la demanda y, además de las providencias citadas en el escrito de tutela, referenció otras sentencias que, a su juicio, dan cuenta de la línea pacífica y reiterada del Consejo de Estado sobre el reconocimiento y pago de la sanción moratoria consagrada en la Ley 50 de 1990 a favor de los docentes oficiales por la consignación tardía de las cesantías. 8.- Aunado a lo anterior, señaló que, en sede de tutela, la Sección Segunda, Subsección B del Consejo de Estado ha concedido el amparo en casos similares al que ahora es objeto de estudio.
II. C O N S I D E R A C I O N E S D. Competencia 6 Visibles a folios 99 del escrito de tutela. Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 4 9.- La Sala es competente para conocer de la impugnación presentada y examinar su contenido en contraste con el acervo probatorio y el fallo proferido en primera instancia, según lo establecido en el artículo 32 del Decreto Ley 2591 de 19917.
E. Análisis del caso concreto 10.- En el caso objeto de estudio, se cuestiona la decisión adoptada por el Tribunal enjuiciado al considerar que el caso de la parte accionante se encontraba regulado por el sistema anualizado de cesantías previsto en la Ley 91 de 1989, razón por la cual no era posible reconocer a su favor el pago de la sanción moratoria prevista en el artículo 99 de la Ley 50 de 1990. 11.- Revisados y valorados los presupuestos sustanciales que dieron lugar a que se formulara el medio de control de nulidad y restablecimiento del derecho, las pruebas arrimadas por los extremos procesales y la decisión adoptada, la Sala estima que la controversia propuesta por la accionante no cumple con el requisito de relevancia constitucional.
Lo anterior, por cuanto: (i) El debate propuesto en el escrito de demanda versa sobre la determinación de aspectos legales, así como la correcta interpretación y aplicación de las normas que regulan el reconocimiento y el pago de la sanción moratoria derivada de la consignación tardía del beneficio de cesantías en el régimen prestacional de los docentes oficiales, debate que de conformidad con el precedente establecido por la Sala Plena de Corte Constitucional en la Sentencia SU-573 de 2019, no guarda ningún tipo de relación con la garantía de derechos fundamentales, debido a su naturaleza estrictamente económica.
(ii) Al realizar una revisión de los planteamientos expuestos en la demanda de tutela, es posible advertir que su propósito es convertir el mecanismo de amparo constitucional en una instancia adicional o complementaria al litigio contencioso administrativo tramitado y concluido, al pretender reabrir un debate ya zanjado por el juez natural de la causa por no estar de acuerdo con la decisión de negar las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho. 12.- En relación con el carácter meramente legal y económico de la controversia propuesta por la accionante, se tiene que el debate propuesto versa sobre la correcta interpretación y la aplicación de las disposiciones establecidas en el artículo 13 de la Ley 344 de 1996, reglamentado por el artículo 1° del Decreto 1582 de 1998 y el numeral 3° del artículo 99 de la Ley 50 de 1990 a los docentes afiliados al Fomag. 13.- La parte actora sostiene que en virtud de la aplicación del principio de favorabilidad las normas referidas son extensibles a los docentes afiliados al Fomag, razón por la cual la autoridad judicial accionada debía reconocer y ordenar el pago de la sanción moratoria.
Por otra parte, la autoridad judicial accionada consideró que al encontrarse cubierta por el sistema anualizado de cesantías regulado por la Ley 7 “por el cual se reglamenta la acción de tutela consagrada en el artículo 86 de la Constitución Política”. Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 5 91 de 1989, las disposiciones consagradas en los Decretos 344 de 1996 y 1582 de 1998 y en la Ley 50 de 1990, no eran aplicables al caso de la demandante. 14.- La Sala advierte que la diferencia interpretativa planteada no tiene relevancia constitucional, para lo que resulta pertinente reiterar la postura desarrollada por la Corte Constitucional en la Sentencia SU-573 de 2019, según la cual la sanción moratoria generada por no consignación oportuna de cesantías no es un derecho fundamental, ni está ligada a la satisfacción de una garantía de naturaleza constitucional.
Esto debido a que: (i) al ser una penalidad, su naturaleza es accesoria al derecho a recibir el pago del beneficio de cesantías, por lo que su reconocimiento es de tipo legal y su carácter es netamente patrimonial y, (ii) al ser accesorio, el no reconocimiento de la sanción moratoria no implica, en comienzo, una afectación al derecho a la seguridad social o al mínimo vital, por lo que los accionantes se encuentran obligados a aportar las pruebas que consideren necesarias para demostrar cualquier tipo de afectación a los mencionados derechos. 15.- Teniendo en cuenta lo anterior, el caso objeto de estudio no se proyecta de manera directa como una vulneración al derecho a la seguridad social de la parte actora que demanda su protección, pues, tal y como se indicó la sanción por mora establecida en la Ley 50 de 1990 es una cuestión económica cuya definición sobre si está vinculada o no al derecho representado en el pago de la cesantía, no apunta a la realización de un derecho de raigambre constitucional fundamental, sin que, por demás, el accionante hubiera acreditado que la negativa del reconocimiento y pago de la referida sanción produjera una afectación a su derecho al mínimo vital o comprometiera gravemente su existencia o supervivencia. 16.- Sumado a lo anterior, la presunta configuración del defecto por desconocimiento del precedente, carece de relevancia constitucional.
En primer lugar, porque las siguientes decisiones, que la accionante alega como desconocidas, no fueron puestas en conocimiento de la autoridad judicial accionada en el trámite del recurso de apelación: sentencias SU-332 de 2019 y SU-41 de 2020 de la Corte Constitucional, y las sentencias proferidas por el Consejo de Estado en los procesos 76001-23-33-000-2013-00756-01, 080001-23-40-000-2017-00795-01, 47-001-23- 33-000-2019-00359-01, 47-001-23-33-000-2019-00376-01, 08001-23-33-000-2015- 00509-01 y 08001-23-33-000-2015-90124-01.
En ese sentido, resulta improcedente que utilice la acción de tutela como una tercera instancia para presentar argumentos que no formuló oportunamente en el proceso de nulidad y restablecimiento del derecho. 17.- De igual forma, se tiene que las sentencias de los jueces administrativos del circuito que se alegan como desconocidas, no pueden ser asumidas como precedentes aplicables al caso concreto, en la medida que fueron proferidas por jueces de menor jerarquía, por lo que tampoco resultan útiles para respaldar los alegatos propuestos.
Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 6 18.- En segundo lugar, las siguientes providencias no guardan identidad fáctica con el caso resuelto por el Tribunal accionado, razón por la cual no es posible que se alegue su desconocimiento como precedentes: sentencias SU-332 de 2019 y SU- 041 de 2020 de la Corte Constitucional, y los fallos dictados por el Consejo de Estado en los procesos 08001-23-33-000-2013-00666-01, 19001-23-33-0002015-00445-02, 40001-23-40-000-2017-00134-01 y 080001-23-40-000-2015-90008-018.
Además, la sentencia emitida por esta Corporación en el proceso 11001-0315-000-2018-03499- 01 tampoco resulta aplicable al caso concreto, pues fue proferida en el marco de una acción de tutela y solo produce efectos inter partes. 19.- Por último, el alegato relacionado con el desconocimiento de la Sentencia SU- 098 de 2018, proferida por la Sala Plena de la Corte Constitucional y de las otras sentencias enlistadas por la parte accionante en el escrito de tutela, proferidas por la Sección Segunda de esta Corporación, a primera vista, no permite evidenciar la existencia de una afectación desproporcionada del derecho a la igualdad o a la seguridad jurídica que tenga relevancia constitucional. 20.- Así, el Tribunal accionado, siguiendo las pautas establecidas por la Corte Constitucional, según las cuales en virtud del principio de autonomía los jueces pueden apartarse del precedente judicial o constitucional, siempre que cumplan con los principios de transparencia y de razón suficiente, lo cual exige de ellos una especial carga argumentativa 9, no ignoró la solicitud del reconocimiento de los precedentes que la accionante alegó como desconocidos.
Por el contrario, se pronunció sobre ellos y expuso las razones por las cuales consideraba que no eran aplicables al caso objeto de estudio, tal como pasa a verse: 21.- Luego de hacer un recuento jurisprudencial sobre el asunto objeto de debate, indicó que si bien en la sentencia SU-18 de 2018, acogida por la Sección Segunda del Consejo de Estado en algunas decisiones, se reconoció a favor de los docentes oficiales la sanción moratoria por la cancelación tardía de las cesantías en aplicación al principio de favorabilidad, lo cierto es que otros pronunciamientos de la misma Corporación se adoptó una postura contraria, sustentada en lo siguiente: (i) la referida sanción regula la situación prestacional de los empleados del sector privado, supeditada a la libre escogencia del fondo administrador de las cesantías;
(ii) no existe un conflicto normativo entre dos disposiciones que regulen la misma materia; (iii) ello supone desconocer el principio de inescindibilidad normativa y la naturaleza del régimen especial previsto para los docentes oficiales; y (iv) el régimen general consagrado en la Ley 50 de 1990 y el contenido en la Ley 81 de 1989 se tratan de regímenes diferentes que regulan en determinada forma la administración, liquidación y manejo de las cesantías. 8 Los fundamentos fácticos relevantes de estos casos, así como los problemas jurídicos resueltos en tales providencias se exponen en las sentencias proferidas por esta subsección en los procesos 11001-03-15-000- 2023-00518-00 y 11001-03-15-000-2023-00704-00, entre otros. 9 Al respecto, la Corte ha señalado que “[e]l principio de transparencia exige que el juez haga «referencia al precedente que abandona, lo que significa que no puede omitirlo o simplemente pasarlo inadvertido como si nunca hubiera existido» y el principio de razón suficiente, que «explique de manera suficiente y razonada los motivos por los cuales considera que es necesario apartarse de sus propias decisiones o de las adoptadas por un juez de igual o superior jerarquía”.
Sentencias SU-027 de 2020 y T-072 de 2022. Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 7 22.- Esbozado lo anterior, precisó que el juez de primera instancia no desconoció en forma alguna la línea jurisprudencial sentada sobre la materia por el máximo órgano de lo contencioso administrativo, pues no existe una tesis uniforme y consolidada por la Sala Plena de esta Corporación que obligue a reconocer a favor de los docentes oficiales la sanción objeto de reclamo. 23.- Con todo, aseveró que el referido fallo de unificación no podía tenerse como precedente vinculante, en la medida que no guarda identidad fáctica con el asunto objeto de análisis, pues en ese caso se abordó el estudio de un docente que nunca fue afiliado al Fomag y solicitó la sanción por mora una vez terminó su vínculo laboral con el ente territorial, mientras que el aquí actor si fue afiliado al Fomag y se le han reconocido y liquidado sus cesantías anualmente, tal como lo sostuvo la misma Corte en el fallo SU-573 de 2019. 24.- Indicó que esta última conclusión también se predicaba del fallo proferido por esta Corporación el 19 de enero de la presente anualidad, pues si bien en dicha decisión se accedió al reconocimiento de la sanción moratoria prevista en la Ley 50 de 1990 a favor de un docente adscrito al Fomag, lo cierto es que ello obedeció a que: (i) la entidad territorial nunca giró a dicho fondo los valores correspondientes a las cesantías del demandante;
(ii) la única parte demandada fue el ente territorial y; (iii) allí el trámite administrativo se orientó a reclamar a este último la omisión en el pago de la aludida prestación; motivos por los cuales dicho asunto tampoco presenta similitud fáctica y jurídica con el caso concreto. Sobre los demás pronunciamientos, señaló que tampoco constituían precedente vinculante, teniendo en cuenta que los mismos tuvieron como fundamento la Sentencia SU98- de 2018 y la decisión del Consejo de Estado que acogió el aludido fallo de unificación. 25.- De esta manera, el Tribunal accionado reconoció la existencia de las providencias que se alegaron como precedentes.
Sin embargo, estimó que las mismas no comportaban tal carácter para el caso concreto, comoquiera que los supuestos fácticos que allí se estudiaron difieren de los que fueron objeto de estudio en el asunto cuestionado, cumpliendo con ello las cargas de transparencia y argumentación exigidas para esos efectos. 26.- De acuerdo con lo expuesto y ante la indeterminación de un precedente vinculante, la autoridad judicial demandada indicó -de forma razonada y suficiente- que acogería la posición de la Sección Segunda del Consejo de Estado adoptada, entre otras, en la sentencia del 24 de enero de 2019, según la cual los docentes oficiales afiliados al Fomag no tienen derecho al reconocimiento y pago de las sanciones moratorias consagradas en la Ley 50 de 1990, toda vez que el régimen docente es especial en lo atinente a las cesantías. 27.- En los términos precedentes, la Sala estima que los alegatos propuestos por la accionante tendientes a demostrar la ocurrencia de un defecto por desconocimiento del precedente no implican la existencia de una restricción desproporcionada del Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 8 derecho a la igualdad y la seguridad jurídica de la parte actora.
Por el contrario, la Sala encuentra que el presunto desconocimiento del precedente busca reabrir un debate de naturaleza legal y económica que fue resuelto por los jueces de lo contencioso administrativo y que las presuntas deficiencias alegadas respecto de la decisión adoptada en sede de segunda instancia dentro del proceso de nulidad y restablecimiento del derecho, responden, en realidad, a una mera discrepancia valorativa sobre el resultado desfavorable del proceso que no es susceptible de admitirse como una causal de procedibilidad especial, pues siempre que se trate de interpretaciones diversas y razonables, es el juez natural el llamado a fijar aquella que mejor se ajuste al caso de que se trate, conforme a los criterios de la sana crítica y en virtud de su autonomía e independencia. 28.- La jurisprudencia constitucional no ha considerado factible la procedencia excepcional de la tutela contra providencias judiciales, cuando quiera que estas se fundamentan en un determinado criterio jurídico, en una razonable interpretación de las normas que son aplicables a la causa y en una valoración adecuada de las pruebas allegadas, ya que de no ser ello así, habría una intromisión arbitraria del juez de tutela que menoscabaría de manera grave los principios constitucionales de autonomía e independencia judicial, los cuales, en forma precisa, habilitan al juez para aplicar la ley sustancial y procesal10. 29.- Por lo reseñado anteriormente, la acción de tutela que se examina no cumple con el requisito general de relevancia constitucional, máxime si se tiene en cuenta que su objeto es reabrir un debate estrictamente legal y económico que ya fue resuelto en las instancias respectivas, lo que desnaturaliza su finalidad como mecanismo supletivo de protección de los derechos fundamentales. 30.- Ahora, en el escrito de impugnación el accionante alegó que, en sede de tutela, la Sección Segunda, Subsección B del Consejo de Estado ha concedido el amparo en casos similares al que nos ocupa.
No obstante, se debe reiterar que las decisiones a que se hizo referencia en el escrito contentivo de la impugnación carecen de fuerza vinculante, pues únicamente tienen efectos inter partes, por lo que al contar con un alcance personal y concreto solo pueden ser tenidas como un criterio auxiliar de interpretación, que en este caso no será acogido por la Subsección. 31.- Con todo, no sobra resaltar que si bien para la fecha en que se profirió la decisión acusada no existía una tesis unificadora por parte del Consejo de Estado, como máximo órgano de lo contencioso administrativo, que permitiera zanjar de manera definitiva la discusión en torno al reconocimiento de la sanción moratoria por la consignación tardía de las cesantías a favor de los docentes oficiales que se encuentran afiliados al Fomag, lo cierto es que en un reciente pronunciamiento11 la Sección Segunda esta Corporación unificó la jurisprudencia sobre la materia bajo el siguiente criterio: 10 Cfr. Sentencia T-1015 de 2010 de la Corte Constitucional. 11 Sentencia de unificación SU-032-CE-S2 del 11 de octubre de 2023.
Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 9 << Los docentes estatales afiliados al FOMAG no tienen derecho a la sanción moratoria prevista en el numeral 3 del artículo 99 de la Ley 50 de 1990, comoquiera que es incompatible con el sistema de administración de cesantías regulado por la Ley 91 de 1989.
Sin embargo, al personal docente en servicio activo que no esté afiliado al FOMAG le será aplicable la Ley 50 de 1990 y, por ende, la sanción moratoria del artículo 99, como un mínimo de protección social en favor del docente estatal.>> 32.- Finalmente, a efectos de definir la decisión a adoptar, la Sala recuerda que la jurisprudencia constitucional, ha distinguido entre la improcedencia de la acción de tutela y la denegación del amparo.
La primera “supone la ausencia de los requisitos procesales indispensables para que se constituya regularmente la relación procesal o proceso y el juez pueda tomar una decisión de fondo sobre el asunto sometido a su consideración”12. Por su parte, negar el amparo implica que el juez realiza un análisis de fondo13, que sólo es posible cuando la acción es procedente.
Considerando que el juez de primera instancia sí realizó ese estudio de fondo y negó el amparo, corresponde a esta Sala modificar dicha decisión y, en su lugar, declarar improcedente la solicitud de amparo. 33.- En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección A, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, III.
RESUELVE
PRIMERO: MODIFICAR la sentencia proferida el 27 de junio de 2023, por la Subsección B de la Sección Segunda del Consejo de Estado. En su lugar, DECLARAR improcedente el amparo constitucional deprecado, por las razones expuestas en la parte motiva de la presente providencia.
SEGUNDO: NOTIFICAR la presente decisión a los interesados por el medio más expedito.
TERCERO: ENVIAR a la Corte Constitucional el expediente para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE, FIRMADO ELECTRÓNICAMENTE FIRMADO ELECTRÓNICAMENTE MARÍA ADRIANA MARÍN MARTA NUBIA VELÁSQUEZ RICO FIRMADO ELECTRÓNICAMENTE14 JOSÉ ROBERTO SÁCHICA MÉNDEZ 12 Corte Constitucional, Sentencia T-883 de 2008. 13 Ibídem. 14 VF Radicación: 11001-03-15-000-2023-02809-01 Accionante: Librada Romero Martínez Accionado: Tribunal Administrativo del Quindío Referencia: Acción de tutela (sentencia de segunda instancia) 10 Nota: se deja constancia de que esta providencia fue aprobada por la Sala en la fecha de su encabezado y que se suscribe en forma electrónica mediante el aplicativo SAMAI del Consejo de Estado, de manera que el certificado digital que arroja el sistema permite validar su integridad y autenticidad en el enlace https://relatoria.consejodeestado.gov.co:8081/Vistas/documentos/evalidador.
Igualmente puede acceder al aplicativo de validación escaneando con su teléfono celular el código QR que aparece a la derecha. Se recuerda que, con la finalidad de tener acceso al expediente, los abogados tienen la responsabilidad de registrarse en el sistema Samai.