CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN TERCERA SUBSECCIÓN C Consejero ponente: GUILLERMO SÁNCHEZ LUQUE Bogotá D.C., veintiuno (21) de julio de dos mil veintitrés (2023) Radicación número: 11001-03-15-000-2023-02839-00 Solicitante: MARÍA CLEMENCIA GRAJALES LONDOÑO Autoridad: TRIBUNAL ADMINISTRATIVO DEL QUINDÍO Referencia: ACCIÓN DE TUTELA TUTELA-Requisitos de la solicitud.
TUTELA-Carácter subsidiario del amparo. TUTELA-Procede excepcionalmente contra providencia judicial. TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL-Requisitos generales y especiales. TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL-No es una instancia adicional del proceso ordinario. La Sala decide la acción de tutela interpuesta por María Clemencia Grajales Londoño contra el Tribunal Administrativo del Quindío. SÍNTESIS DEL CASO Se impugna la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Quindío confirmatoria de un fallo del Juez Sexto Administrativo de Armenia que negó las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho contra el acto ficto, por la falta de respuesta a la petición de la solicitante, que le negó el reconocimiento y pago de la sanción por mora por la no consignación oportuna de unas cesantías.
Se afirma que la providencia vulneró los derechos fundamentales al debido proceso, a la seguridad social, a la situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho, garantía a la seguridad social, a la igualdad, de acceso a la administración de justicia y los principios constitucionales de la perpetuatio jurisdictionis y seguridad jurídica, pues incurrió en desconocimiento del precedente y defecto sustantivo.
ANTECEDENTES El 29 de mayo de 2023, María Clemencia Grajales Londoño, a través de apoderado judicial, formuló acción de tutela contra el Tribunal Administrativo del Quindío para que se infirmara la sentencia del 11 de mayo de 2023 que, al decidir la apelación contra el fallo del Juez Sexto Administrativo de Armenia, confirmó la decisión que negó las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho que interpuso contra el acto ficto por la falta de respuesta a la petición presentada ante Departamento del Quindío el 23 de octubre de 2021, que le negó el reconocimiento y pago de la sanción por mora por la no consignación oportuna de las cesantías equivalente a 1 día de salario por cada día de retardo, por el periodo laborado en el año 2020 y que debían ser consignadas el 15 de febrero de 2021.
Adujo que la providencia reprochada vulneró sus derechos fundamentales al debido proceso, a la seguridad social, a la situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho, a la garantía a la seguridad social, a la igualdad, de acceso a la administración de justicia, al principio constitucional de la perpetuatio jurisdictionis y a la seguridad jurídica, pues incurrió en desconocimiento del precedente y defecto sustantivo, al no tener en cuenta la sentencia de unificación de la Corte Constitucional SU-098 del 17 de octubre de 2018 y el criterio jurisprudencial de la Sección Segunda del Consejo de Estado en los que se ha ordenado el reconocimiento de la sanción por mora en el pago de las cesantías.
Sostuvo que las decisiones de la Corporación señalaron que si bien los miembros del magisterio gozan de un régimen prestacional especial en razón a la labor que desarrollan y su vinculación, los docentes oficiales se pueden catalogar como empleado público conforme a sus funciones, por ello tienen derecho al reconocimiento y pago de la sanción moratoria por pago tardío de las cesantías.
Además, que en virtud del principio de favorabilidad, a los docentes oficiales se les debe aplicar el artículo 99 de la Ley 50 de 1990 pues, a pesar del régimen especial de la solicitante hay un vacío normativo, es posible acudir al régimen general para aplicar la referida ley, en virtud del principio de igualdad. Esgrimió que si bien la Corte señaló que aunque los jueces han adoptado una postura razonable y justificada al negar el derecho a la sanción moratoria, desconoce la interpretación más favorable respecto de los docentes oficiales, en la medida que la Ley 50 de 1990 se extiende a todos los empleados públicos.
El 2 de junio de 2023 se admitió la solicitud de tutela y se ordenó su notificación. En el escrito de contestación, la Fiduprevisora S.A. pidió declarar improcedente y desvincular a la entidad de la acción de tutela, porque no se explicaron de forma nítida las causales de procedibilidad, ni se vulneraron los derechos fundamentales alegados.
Explicó el principio de unidad de caja del FOMAG y que el solicitante hizo una indebida interpretación de la jurisprudencia, pues la sentencia de la Corte Constitucional se refiere al principio de favorabilidad en un caso en el que señora Grajales Londoño no había sido afiliado al FOMAG. El Tribunal Administrativo de Quindío remitió copia del expediente y solicitó negar el amparo, porque la solicitante pretende utilizar la acción de tutela como una instancia adicional del proceso ordinario.
Advirtió que se han estudiado varios negocios presentados por el apoderado de la solicitante y otros docentes para el reconocimiento de la sanción moratoria por concepto de las cesantías y, una vez derrotadas las pretensiones en el proceso ordinario, pasan a la sede constitucional en las que se ha declarado improcedente de forma repetitiva la acción de tutela.
Sostuvo que la providencia reprochada se profirió conforme las pruebas legalmente incorporadas al proceso, las normas aplicable y según el criterio jurisprudencial vigente. Asimismo, aportó copia digital del expediente ordinario La Nación-Ministerio de Educación Nacional solicitó su desvinculación por falta de legitimación en la causa por pasiva y declarar improcedente la acción porque no cumple los requisitos de relevancia constitucional y subsidiariedad.
Consideró que la sentencia impugnada se ajustó al principio de inescindibilidad de la ley y que la solicitante incurre en una indebida interpretación de la jurisprudencia que considera fue desconocida, pues no son de unificación o los supuestos fácticos son distintos a los del casos de la accionante. La saccionante reiteró que se ha aplicado de forma constante el régimen de cesantías para empleados públicos a los docentes, e inclusive el Consejo de Estado ha resuelto acciones de tutela en aplicación de esa jurisprudencia. CONSIDERACIONES I. Presupuestos procesales 1.
Los artículos 14 y 37 del Decreto 2591 de 1991 prevén los requisitos mínimos que debe contener la solicitud de tutela para quien considere tener afectado o amenazado un derecho fundamental, que se reunieron en este caso. II. Problema jurídico Corresponde a la Sala determinar si la tutela procede contra la providencia judicial que negó las pretensiones de una demanda de nulidad y restablecimiento del derecho.
III. Análisis de la Sala 2. El Consejo de Estado conoce de la acción de tutela, de conformidad con los artículos 86 CN y 43 de la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia-LEAJ. La Sala es competente para decidir la solicitud con arreglo a lo dispuesto por el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991 y el Acuerdo n°. 80 del 12 de marzo de 2019 de la Sala Plena de la Corporación. 3.
La Corte Constitucional ha señalado que la acción de tutela procede excepcionalmente contra providencias judiciales, si se advierte la afectación manifiesta y grosera de un derecho constitucional fundamental. De conformidad con su jurisprudencia, la tutela contra providencia judicial está sujeta al cumplimiento de los siguientes requisitos: i) que la controversia tenga relevancia constitucional; ii) que el afectado haya agotado todos los medios de defensa judicial ordinarios y extraordinarios que tuvo al alcance, salvo que se configure un perjuicio irremediable; iii) que la tutela se formule con inmediatez; iv) si se trata de una irregularidad procesal, que esta trascienda a la decisión controvertida; v) que la solicitud señale con claridad los hechos y argumentos en los que funda la presunta vulneración; vi) que la providencia reprochada no se haya proferido en una acción de tutela.
Si se encuentran satisfechos todos los requisitos generales, la tutela prosperará al comprobarse alguno de estos defectos especiales: falta de competencia del juez; trasgresión absoluta del procedimiento; valoración equivocada u omisión de una prueba; falta de aplicación, indebida aplicación o interpretación errónea de un precepto; error inducido; falta de motivación de la providencia; desconocimiento del “precedente” constitucional que da alcance a un derecho fundamental y violación directa de la Constitución. 4.
La providencia reprochada negó las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho, al considerar que como la solicitante es una docente afiliada al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio-FOMAG y pertenece al régimen anualizado de cesantías especial consagrado en la Ley 91 de 1989, no les son aplicables los artículos 99 de la Ley 50 de 1990 y 1 de la Ley 52 de 1975 que establecen la sanción moratoria por el retardo en el pago de las cesantías y de los intereses a las mismas.
Lo anterior lo justificó en que el régimen de cesantía docente es especial y en él se determina específicamente cómo se reconoce, liquida y paga las cesantías y los intereses a éstas. Estimó que la sentencia SU-098 de 2018 y las sentencias del Consejo de Estado no constituyen precedente obligatorio para este asunto, pues los supuestos fácticos y las normas posteriores aplicables a este proceso difieren de esa decisión. En cambio, citó las últimas providencias en sede constitucional por las cuales se pronunció el Consejo de Estado en casos similares, para apoyar la conclusión de que fue debidamente negadas las pretensiones de la demanda.
La tutela contra providencia judicial tiene un carácter excepcional, por ello, no le corresponde al juez del amparo revisar, ni evaluar la interpretación y el alcance dado por el juez natural del asunto a los preceptos aplicados al resolver la controversia. Este recurso judicial tampoco constituye una instancia adicional al proceso ordinario, ni es un escenario para refutar la valoración probatoria del juez de conocimiento o para que la parte desfavorecida por una decisión proponga “una mejor solución” al caso.
Como no se advierte que la decisión cuestionada sea caprichosa o arbitraria y los argumentos expuestos por la solicitante están encaminados a volver sobre la controversia decidida por el juez natural, la tutela es improcedente. En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sección Tercera, Subsección C, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, FALLA:
PRIMERO. DECLÁRASE improcedente la solicitud de tutela de María Clemencia Grajales Londoño contra el Tribunal Administrativo del Quindío.
SEGUNDO. En caso de no ser impugnada la presente providencia, ENVÍESE el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.
TERCERO
NOTIFÍQUESE a las partes por el medio más expedito posible. CÓPIESE,
NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE NICOLÁS YEPES CORRALES Presidente de la Sala GUILLERMO SÁNCHEZ LUQUE JAIME ENRIQUE RODRÍGUEZ NAVAS FGC/MCS