El Fondo Nacional Agrario es parte integrante de la inversión social que desarrolla el Estado y lo conforman:
Los recursos del presupuesto que le aporte la Nación.
Los bienes que posea a cualquier título a la fecha de vigencia de la presente Ley.
El producto de los empréstitos que el Gobierno o el Instituto contraten con destino al Fondo o al cumplimiento de las funciones previstas en la ley. Los empréstitos que contrate directamente el Instituto gozarán de la garantía de la Nación.
Los Bonos Agrarios que el Gobierno Nacional emita y entregue al Fondo para el cumplimiento de los fines de la presente Ley y aquellos cuya autorización se halle en curso a la fecha de entrada en vigencia de esta Ley.
Las sumas que reciba en pago de las tierras que enajene y de los servicios que preste mediante remuneración.
El producto de las tasas de valorización que recaude de acuerdo con las normas respectivas.
Las donaciones o auxilios que le hagan personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, y entidades internacionales.
Los predios rurales que reciba el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar por sucesiones intestadas, así como los bienes vacantes que la Ley 75 de 1968 le atribuyó a dicho Instituto.
Las propiedades que el Instituto adquiera a cualquier título.
Los recursos que los municipios, los distritos, los departamentos y otras entidades acuerden destinar para cofinanciar programas del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria.
Los bienes inmuebles rurales vinculados directa o indirectamente a la ejecución de los delitos de narcotráfico y conexos, o que provengan de ellos, de enriquecimiento ilícito y el tipificado en el articulo 6o. del Decreto legislativo 1856 de 1989 cuando se encuentre ejecutoriada la sentencia que ordene su decomiso definitivo.
Los rendimientos financieros provenientes de la administración de sus recursos.
Los recursos del Fondo Nacional Agropecuario podrán ser administrados a través de sociedades fiduciarias.