Son faltas contra la moral, la cortesía policial y el prestigio de la Policía Nacional
Tratar al público en forma descortés, violenta e impropia.
Usar conductas contrarias a la corrección y emplear vocabulario soez que cause desdoro en la reputación que imprime el carácter de autoridad.
Eludir el saludo reglamentario o ejecutarlo con negligencia.
Usar términos impropios para referirse a superiores, compañeros o subalternos.
Usar términos, modales o actitudes contra el buen nombre o prestigio de la institución y las personas a su servicio.
Acusar negligencia en las expresiones y cortesía que se deben a todo superior, por razón de su persona, grado y cargo.
No observar la consideración y el respeto debido a la dignidad y el honor del personal femenino de la institución.
Intervenir en discusiones o conversaciones sobre asuntos de carácter partidista, político o religioso
Contraer deudas o compromisos superiores a la capacidad económica del contrayente, dando margen a justificadas reclamaciones.
Usar prendas o uniformes no reglamentarias.
Usar indebidamente condecoraciones, medallas o distintivos en el uniforme.
Descuidar la correcta presentación en la persona o en el uniforme. ll) Abusar ocasionalmente de las bebidas embriagantes.
Intervenir en juegos de suerte y azar prohibidos por las leyes y reglamentos o concurrir a lugares donde se verifiquen éstos, cuando no se trate de actos del servicio.
Concurrir fuera de los actos del servicio a lugares que no estén de acuerdo con la categoría policial y el prestigio de la institución. ñ) Dar lugar a justificados reclamos por el incumplimiento ocasional de sus deberes y obligaciones familiares;
El irrespeto a miembros de otros cuerpos armados o de seguridad, a funcionarios o autoridades en ejercicio de sus cargos.
Comentar hechos que menoscaben el prestigio o la disciplina de la Policía Nacional.
Tratar por motivos ajenos al servicio, con personas de reconocida mala reputación.
Llevar ocasionalmente a los casinos o centros sociales de la Policía Nacional personas de mala reputación. CAPITULO III De las faltas contra el principio de autoridad.