Las transmisiones deberán hacerse en lenguaje claro y cortés, observando las normas establecidas en los reglamentos nacionales e internacionales del servicio de radioaficionados. En tales transmisiones no podrán tratarse asuntos relacionados con la difusión de noticias originadas a través de otros servicios autorizados de telecomunicaciones, ni establecer comunicación con estaciones que no se identifiquen, ni transmitir por períodos cortos notas simples de audiofrecuencias; tampoco podrán transmitirse conversaciones en clave, temas de carácter político, religioso, comercial u otros que se aparten del espíritu que debe animar a la radioafición, ni informaciones falsas y alarmantes que atenten contra la tranquilidad pública, la seguridad de las personas, comunicaciones obscenas, frases indecorosas de doble sentido o utilizar sobrenombres que puedan ser lesivos para la dignidad de la persona.
No obstante lo dispuesto en el presente artículo, podrán transmitirse mensajes procedentes de terceros o destinados a ellos, en asuntos relacionados con la radiotecnia.